Opel Corsa 1.2 / Opel Corsa 1.4

Con 75 y 90 CV, respectivamente, estas ofertas intermedias, con carácter confortable y deportivo, de la gama Opel se sitúan con sólidos argumentos en el núcleo más competido de las motorizaciones de gasolina, el segmento de los utilitarios.
-
Opel Corsa 1.2 / Opel Corsa 1.4
Opel Corsa 1.2 / Opel Corsa 1.4

En el apartado dinámico ambos se parecen, aunque, debido a la diferente configuración de amortiguadores y muelles, el carácter sea diferente. Mientras el 1.2 es un polivalente cuya principal pretensión es dar servicio con seguridad y confort y, por lo tanto, tiene una puesta a punto suave, el 1.4 aparece bastante más firme, con ese chasis deportivo rebajado en 15 mm.

En consecuencia, se muestra más ágil que el 1.2, cambiando de dirección con mayor rapidez, y la dirección se siente más precisa, todo ello sin ser demasiado radical.

Los dos se muestran igualmente nobles, si se cometen excesos, y la tendencia natural es a deslizarse de morro con una particularidad: Opel no ha tomado el camino usual de hacer que el eje trasero deslice inmediatamente cuando se quita el pie del gas en curvas cerradas y, por lo tanto, el efecto direccional está bastante mitigado y es muy progresivo. El 1.2 absorbe mejor los baches que el Sport. A cambio, va más "suelto" si se pretende conducir rápido, en especial sobre pavimento muy ondulado, donde el 1.4 se sacude menos. Básicamente, el 1.2 es el indicado para un conductor que sólo pretende "transportarse" de A a B, mientras el Sport dará más satisfacciones a quienes realmente desean "conducir", eso sí, sin las veleidades deportivas que apunta su denominación. Como en la variante turbodiésel, el cambio resulta un poco lento en las selecciones, sobre todo en el ascenso de segunda a tercera. Los desarrollos en el Sport están bien escalonados, tirando a cortos. Sobre todo si tenemos en cuenta que el corte de inyección se produce exactamente al régimen de la potencia máxima, situada a 6.300 rpm, como pudimos comprobar en nuestra unidad de pruebas, dejando la sensación de que se podrían aprovechar unas 200 ó 300 rpm más.

El motor del 1.4 suena más ronco y vivo que el del 1.2 y resulta, en nuestra opinión, más explotado. Aunque reacciona con energía plena a las 4.000 rpm, como el del 1.2, tiene su banda de trabajo más favorable, con el 90 por ciento del par máximo, situada entre las 3.100 y 5.100 rpm. Incluso su entrega de par es más progresiva y plana, mientras que la curva correspondiente a su primo menor, con una banda igualmente aprovechable, muestra más huecos y un pico en torno a las 4.100 rpm. El desarrollo de quinta de este motor, más largo que el del 1.4, ha sido seleccionado para conseguir menores consumos, de acuerdo al carácter y típico perfil de uso del modelo. La velocidad punta se alcanza casi 1.000 rpm por debajo del régimen de potencia máxima, entregando a 170 km/h 70 CV, con lo que no se utilizan cinco caballos, que se podrían aprovechar con un desarrollo algo más corto. De hecho, no descolla por sus prestaciones frente a sus rivales, pero sí se sitúa entre los mejores en las cifras de consumo. Más ajustado y mucho más cerca de la máxima potencia se encuentra el régimen de velocidad punta del motor 1.4, de acuerdo con su talante "sport". Y, a pesar de esta orientación y los desarrollos más cortos, los consumos son muy contenidos y el carácter del sonido resulta más agradable a alto régimen que el del 1.2, que se deja sentir más dentro del habitáculo. Ahí están las amplias diferencias en prestaciones, por otra parte lógicas en función de las cilindradas y explotación de los motores, para certificar que el 1.2 es un vehículo más utilitario y sin ínfulas deportivas, que conviene adquirir con su equipamiento de serie. Añadirle elementos que se suministran de serie en el acabado Sport acerca el precio de ambas unidades y entonces puede resultar más tentador, si se dispone del dinero suficiente, tomar la variante con motor más potente, siempre que no se necesiten las dos puertas adicionales del 1.2.

Ambos consiguen distancias de frenada dentro de lo habitual en el segmento, con ciertas ventajas para el Sport, debido, seguramente, a una mayor adherencia de sus neumáticos (Michelin Energy en el 1.2 y Continental Ecocontact en el 1.4), y poseen una resistencia a la fatiga aceptable.

En síntesis, se trata de dos variantes con buenos argumentos para competir cada una a su nivel, siendo curiosamente más homogénea, en función de sus prestaciones y planteamiento general, la 1.4 Sport.

En el apartado dinámico ambos se parecen, aunque, debido a la diferente configuración de amortiguadores y muelles, el carácter sea diferente. Mientras el 1.2 es un polivalente cuya principal pretensión es dar servicio con seguridad y confort y, por lo tanto, tiene una puesta a punto suave, el 1.4 aparece bastante más firme, con ese chasis deportivo rebajado en 15 mm.

En consecuencia, se muestra más ágil que el 1.2, cambiando de dirección con mayor rapidez, y la dirección se siente más precisa, todo ello sin ser demasiado radical.

Los dos se muestran igualmente nobles, si se cometen excesos, y la tendencia natural es a deslizarse de morro con una particularidad: Opel no ha tomado el camino usual de hacer que el eje trasero deslice inmediatamente cuando se quita el pie del gas en curvas cerradas y, por lo tanto, el efecto direccional está bastante mitigado y es muy progresivo. El 1.2 absorbe mejor los baches que el Sport. A cambio, va más "suelto" si se pretende conducir rápido, en especial sobre pavimento muy ondulado, donde el 1.4 se sacude menos. Básicamente, el 1.2 es el indicado para un conductor que sólo pretende "transportarse" de A a B, mientras el Sport dará más satisfacciones a quienes realmente desean "conducir", eso sí, sin las veleidades deportivas que apunta su denominación. Como en la variante turbodiésel, el cambio resulta un poco lento en las selecciones, sobre todo en el ascenso de segunda a tercera. Los desarrollos en el Sport están bien escalonados, tirando a cortos. Sobre todo si tenemos en cuenta que el corte de inyección se produce exactamente al régimen de la potencia máxima, situada a 6.300 rpm, como pudimos comprobar en nuestra unidad de pruebas, dejando la sensación de que se podrían aprovechar unas 200 ó 300 rpm más.

El motor del 1.4 suena más ronco y vivo que el del 1.2 y resulta, en nuestra opinión, más explotado. Aunque reacciona con energía plena a las 4.000 rpm, como el del 1.2, tiene su banda de trabajo más favorable, con el 90 por ciento del par máximo, situada entre las 3.100 y 5.100 rpm. Incluso su entrega de par es más progresiva y plana, mientras que la curva correspondiente a su primo menor, con una banda igualmente aprovechable, muestra más huecos y un pico en torno a las 4.100 rpm. El desarrollo de quinta de este motor, más largo que el del 1.4, ha sido seleccionado para conseguir menores consumos, de acuerdo al carácter y típico perfil de uso del modelo. La velocidad punta se alcanza casi 1.000 rpm por debajo del régimen de potencia máxima, entregando a 170 km/h 70 CV, con lo que no se utilizan cinco caballos, que se podrían aprovechar con un desarrollo algo más corto. De hecho, no descolla por sus prestaciones frente a sus rivales, pero sí se sitúa entre los mejores en las cifras de consumo. Más ajustado y mucho más cerca de la máxima potencia se encuentra el régimen de velocidad punta del motor 1.4, de acuerdo con su talante "sport". Y, a pesar de esta orientación y los desarrollos más cortos, los consumos son muy contenidos y el carácter del sonido resulta más agradable a alto régimen que el del 1.2, que se deja sentir más dentro del habitáculo. Ahí están las amplias diferencias en prestaciones, por otra parte lógicas en función de las cilindradas y explotación de los motores, para certificar que el 1.2 es un vehículo más utilitario y sin ínfulas deportivas, que conviene adquirir con su equipamiento de serie. Añadirle elementos que se suministran de serie en el acabado Sport acerca el precio de ambas unidades y entonces puede resultar más tentador, si se dispone del dinero suficiente, tomar la variante con motor más potente, siempre que no se necesiten las dos puertas adicionales del 1.2.

Ambos consiguen distancias de frenada dentro de lo habitual en el segmento, con ciertas ventajas para el Sport, debido, seguramente, a una mayor adherencia de sus neumáticos (Michelin Energy en el 1.2 y Continental Ecocontact en el 1.4), y poseen una resistencia a la fatiga aceptable.

En síntesis, se trata de dos variantes con buenos argumentos para competir cada una a su nivel, siendo curiosamente más homogénea, en función de sus prestaciones y planteamiento general, la 1.4 Sport.

Galería relacionada

Opel Corsa 1.2 / Opel Corsa 1.4

AUTOPISTA TV
Te recomendamos

No hay mejor manera de conocer un producto que poder probarlo a fondo. Bridgestone y ...

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...