Comparativa: Citroën Evasion HDi Exclusive / Ford Galaxy TDI 110

Si grande, Diesel. Quien quiera cinco plazas cómodas para adultos y un maletero grande, o bien seis plazas aún más cómodas, tiene que elegir un monovolumen de este tamaño. Y, para un monovolumen de este tamaño, lo más recomendable es un motor Diesel.
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Comparativa: Citroën Evasion HDi Exclusive / Ford Galaxy TDI 110
Comparativa: Citroën Evasion HDi Exclusive / Ford Galaxy TDI 110

Un monovolumen grande, como Evasion o Galaxy, tiene utilidad para llevar cómodamente a cinco o seis personas (siete ya no van tan cómodas) o bien para disponer de un espacio de carga extremadamente amplio. A cambio de estas posibilidades, tiene menos seguridad activa, prestaciones y consumo que un coche normal. Sobre las diferencias de confort hay opiniones: hay quien valora el espacio y la luminosidad de un monovolumen y quien prefiere un turismo porque se balancea menos. Lo que parece claro es que, sólo para personas que reserven el coche para unos pocos viajes al año, lo más recomendable es un Diesel. Tanto Citroën Evasion como Ford Galaxy tienen un motor de inyección directa (HDi o TDi, ambos de 110 CV) que los hace muy económicos de consumo, aunque con unas prestaciones algo limitadas, si se aprovecha toda la capacidad de carga del coche.

Las diferencias están en que el Galaxy es más semejante a un turismo en todo salvo en tamaño, mientras que el tacto del Evasion —incluso en las versión Exclusive— es más «de furgoneta». A igualdad de equipamiento (la versión comparable es la SX), el Evasion es más barato, porque tiene de serie ABS, climatizador y airbag para el pasajero, tres elementos que en el Galaxy son opcionales. El acabado del Galaxy es más satisfactorio y uno de los puntos en los que se nota que está más cerca de un turismo. A pesar del acabado Exclusive, en el Evasion encontramos plásticos poco refinados e incluso con filo, como el de los tiradores de las puertas.

Hay una diferencia apreciable de tamaño entre estos dos modelos: el Evasion tiene la longitud de una berlina no de las grandes (mide menos que un Xantia), en tanto que el Galaxy es del tamaño de un VW Passat. En anchura son iguales y el Galaxy es también un poco más alto. Esa diferencia de longitud es lo que permite que el Galaxy tenga algo de maletero cuando se utilizan las filas traseras, pero no mucho. La configuración de los asientos es la misma (2-3-2); en el Evasion hay una alternativa de seis asientos, que son más grandes, cómodos y cuestan como opción 187.587 pesetas. En todo caso los asientos están sujetos a puntos fijos, no sobre guías, pero hay distintas formas de colocarlos para distribuir el espacio. Junto con el climatizador, en el llamado «Paquete familiar», hay unos asientos para niños que no son realmente útiles, porque no pueden reemplazar a una silla. La ventilación del Galaxy es mejor. El climatizador es opcional (no tiene aire acondicionado), pero más eficaz, porque requiere manipularlo menos. En el Evasion hay que hacer más correcciones, si hace mucho sol en uno de los lados, por ejemplo. El Galaxy tiene la opción de un aire acondicionado doble, que está dentro de un paquete de opciones y cuesta 270.000 pesetas.

El puesto de conducción del Galaxy es más parecido al de un turismo, por la relación entre asientos y pedales; en cambio, la inclinación del volante es mayor. El del Evasion tiene el pequeño inconveniente de que la palanca de cambios puede ocultar los mandos de la ventilación. Ninguno de los dos es especialmente práctico por los huecos que tienen para dejar cosas y, porque, al ser tan grandes, los que hay pueden quedar muy alejados. Cada tipo de puerta tiene sus ventajas. Las correderas del Evasion dejan más hueco para pasar y permiten salir con más comodidad al aparcar en batería o cerca de una pared (ambos son muy anchos). Las puertas de bisagra del Galaxy pesan menos y son más fáciles de manipular, sobre todo en cuesta.

El Evasion tiene como nueva incorporación el HDi en versión de 2 litros y 110 CV, con inyección de conducto común. El Galaxy tiene un TDi 110 CV de Volkswagen, cuya principal distinción es el turbo de geometría variable. El rendimiento de ambos propulsores es muy semejante acoplados a coches como éstos, grandes y pesados. Nuestro Evasion de pruebas pesaba 1,7 toneladas y el Galaxy casi 1,8. La aerodinámica del Galaxy en cambio es más favorable; el factor total de resistencia aerodinámica (coeficiente de penetración por superficie frontal) es 0,97 en el Evasion y 0,83 en el Galaxy. Con estas cifras y 110 CV es imposible que tengan buenas prestaciones, sobre todo cuando están cargados. Los dos, que aceleran igual, son aptos para todos aquellos casos en donde se pueda mantener una velocidad no demasiado alta. Cuando hay cuestas, curvas o tráfico, se quedan cortos y requieren apurar el motor al máximo y anticipar mucho la aceleración. Cabe pensar que la vida útil de uno de estos motores no será igual que la que tendrían en un coche más pequeño y ligero. Dado que las prestaciones no son muy buenas, se tiende a ir con el acelerador a fondo (o casi) mucho más tiempo del normal y se suele llevar el motor a un régimen más alto.

El consumo, en cambio, es sorprendentemente bajo. En los dos se puedan hacer viajes con carga en condiciones no especialmente favorables por debajo de 10 l/100 km. Con una velocidad moderada, una conducción suave o condiciones favorables (sin aceleraciones frecuentes), es posible bajar el consumo hasta unos 8 l/100 km. Cifras imposibles para motores de gasolina que proporcionaran más caballos y prestaciones, como el 1.8T de 150 CV en el caso del Galaxy o el veterano 2.0T de la misma potencia que todavía se ofrece en el Evasion. La estabilidad es buena para ser monovolúmenes, pero no cabe esperar de ellos la agilidad y el agarre que tiene un turismo, aunque lo parezca. Aunque sea despacio, con cualquiera de los dos es posible alcanzar 170 km/h; cuando hay que dar curvas o frenar (o peor, las dos cosas a la vez) no responden como un coche normal a la misma velocidad. La resistencia de los frenos también es menor de lo normal, especialmente en el Evasion, acaso por tener tambores atrás en lugar de discos. El confort es también similar. El Evasion tiene la ventaja de que este HDi es más suave y silencioso que el TDi, además de que va ligeramente más largo de desarrollo. Los movimientos de la carrocería —balanceo en curva, cabeceo al acelerar o frenar— son semejantes, pero la suspensión de Evasion es ligeramente menos flexible. En conjunto, cualquiera de los dos son recomendables para quien tenga claro que un vehículo de este tipo le va a dar un servicio que no puede dar un turismo. Quien se lo esté pensando, mejor que decida después de probar un Xantia Break o un Mondeo familiar.

Un monovolumen grande, como Evasion o Galaxy, tiene utilidad para llevar cómodamente a cinco o seis personas (siete ya no van tan cómodas) o bien para disponer de un espacio de carga extremadamente amplio. A cambio de estas posibilidades, tiene menos seguridad activa, prestaciones y consumo que un coche normal. Sobre las diferencias de confort hay opiniones: hay quien valora el espacio y la luminosidad de un monovolumen y quien prefiere un turismo porque se balancea menos. Lo que parece claro es que, sólo para personas que reserven el coche para unos pocos viajes al año, lo más recomendable es un Diesel. Tanto Citroën Evasion como Ford Galaxy tienen un motor de inyección directa (HDi o TDi, ambos de 110 CV) que los hace muy económicos de consumo, aunque con unas prestaciones algo limitadas, si se aprovecha toda la capacidad de carga del coche.

Las diferencias están en que el Galaxy es más semejante a un turismo en todo salvo en tamaño, mientras que el tacto del Evasion —incluso en las versión Exclusive— es más «de furgoneta». A igualdad de equipamiento (la versión comparable es la SX), el Evasion es más barato, porque tiene de serie ABS, climatizador y airbag para el pasajero, tres elementos que en el Galaxy son opcionales. El acabado del Galaxy es más satisfactorio y uno de los puntos en los que se nota que está más cerca de un turismo. A pesar del acabado Exclusive, en el Evasion encontramos plásticos poco refinados e incluso con filo, como el de los tiradores de las puertas.

Hay una diferencia apreciable de tamaño entre estos dos modelos: el Evasion tiene la longitud de una berlina no de las grandes (mide menos que un Xantia), en tanto que el Galaxy es del tamaño de un VW Passat. En anchura son iguales y el Galaxy es también un poco más alto. Esa diferencia de longitud es lo que permite que el Galaxy tenga algo de maletero cuando se utilizan las filas traseras, pero no mucho. La configuración de los asientos es la misma (2-3-2); en el Evasion hay una alternativa de seis asientos, que son más grandes, cómodos y cuestan como opción 187.587 pesetas. En todo caso los asientos están sujetos a puntos fijos, no sobre guías, pero hay distintas formas de colocarlos para distribuir el espacio. Junto con el climatizador, en el llamado «Paquete familiar», hay unos asientos para niños que no son realmente útiles, porque no pueden reemplazar a una silla. La ventilación del Galaxy es mejor. El climatizador es opcional (no tiene aire acondicionado), pero más eficaz, porque requiere manipularlo menos. En el Evasion hay que hacer más correcciones, si hace mucho sol en uno de los lados, por ejemplo. El Galaxy tiene la opción de un aire acondicionado doble, que está dentro de un paquete de opciones y cuesta 270.000 pesetas.

El puesto de conducción del Galaxy es más parecido al de un turismo, por la relación entre asientos y pedales; en cambio, la inclinación del volante es mayor. El del Evasion tiene el pequeño inconveniente de que la palanca de cambios puede ocultar los mandos de la ventilación. Ninguno de los dos es especialmente práctico por los huecos que tienen para dejar cosas y, porque, al ser tan grandes, los que hay pueden quedar muy alejados. Cada tipo de puerta tiene sus ventajas. Las correderas del Evasion dejan más hueco para pasar y permiten salir con más comodidad al aparcar en batería o cerca de una pared (ambos son muy anchos). Las puertas de bisagra del Galaxy pesan menos y son más fáciles de manipular, sobre todo en cuesta.

El Evasion tiene como nueva incorporación el HDi en versión de 2 litros y 110 CV, con inyección de conducto común. El Galaxy tiene un TDi 110 CV de Volkswagen, cuya principal distinción es el turbo de geometría variable. El rendimiento de ambos propulsores es muy semejante acoplados a coches como éstos, grandes y pesados. Nuestro Evasion de pruebas pesaba 1,7 toneladas y el Galaxy casi 1,8. La aerodinámica del Galaxy en cambio es más favorable; el factor total de resistencia aerodinámica (coeficiente de penetración por superficie frontal) es 0,97 en el Evasion y 0,83 en el Galaxy. Con estas cifras y 110 CV es imposible que tengan buenas prestaciones, sobre todo cuando están cargados. Los dos, que aceleran igual, son aptos para todos aquellos casos en donde se pueda mantener una velocidad no demasiado alta. Cuando hay cuestas, curvas o tráfico, se quedan cortos y requieren apurar el motor al máximo y anticipar mucho la aceleración. Cabe pensar que la vida útil de uno de estos motores no será igual que la que tendrían en un coche más pequeño y ligero. Dado que las prestaciones no son muy buenas, se tiende a ir con el acelerador a fondo (o casi) mucho más tiempo del normal y se suele llevar el motor a un régimen más alto.

El consumo, en cambio, es sorprendentemente bajo. En los dos se puedan hacer viajes con carga en condiciones no especialmente favorables por debajo de 10 l/100 km. Con una velocidad moderada, una conducción suave o condiciones favorables (sin aceleraciones frecuentes), es posible bajar el consumo hasta unos 8 l/100 km. Cifras imposibles para motores de gasolina que proporcionaran más caballos y prestaciones, como el 1.8T de 150 CV en el caso del Galaxy o el veterano 2.0T de la misma potencia que todavía se ofrece en el Evasion. La estabilidad es buena para ser monovolúmenes, pero no cabe esperar de ellos la agilidad y el agarre que tiene un turismo, aunque lo parezca. Aunque sea despacio, con cualquiera de los dos es posible alcanzar 170 km/h; cuando hay que dar curvas o frenar (o peor, las dos cosas a la vez) no responden como un coche normal a la misma velocidad. La resistencia de los frenos también es menor de lo normal, especialmente en el Evasion, acaso por tener tambores atrás en lugar de discos. El confort es también similar. El Evasion tiene la ventaja de que este HDi es más suave y silencioso que el TDi, además de que va ligeramente más largo de desarrollo. Los movimientos de la carrocería —balanceo en curva, cabeceo al acelerar o frenar— son semejantes, pero la suspensión de Evasion es ligeramente menos flexible. En conjunto, cualquiera de los dos son recomendables para quien tenga claro que un vehículo de este tipo le va a dar un servicio que no puede dar un turismo. Quien se lo esté pensando, mejor que decida después de probar un Xantia Break o un Mondeo familiar.

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