Renault Mégane Scénic 1.5 dCi LXD

Buenas prestaciones, consumos contenidos, habitabilidad formidable y multitud de detalles son las características que definen a este Mégane Scénic. A pesar de tratarse del motor que da acceso a la gama de Diesel –el 1.5 dCi-, estamos ante una buena opción de compra; el amplio equipamiento de serie refuerza esta afirmación.
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Renault Mégane Scénic 1.5 dCi LXD
Renault Mégane Scénic 1.5 dCi LXD

Si las prestaciones y las cualidades dinámicas nos han resultado bastante agradables y a la altura, lo mismo tenemos que decir del interior. No nos han sorprendido los buenos acabados, pues Renault nos tiene acostumbrados a ellos.

Sin duda alguna, lo que más destaca en el interior del modelo es que está cuajado de prácticos huecos. Debajo de los asientos delanteros hay cajones –en la del conductor se coloca el cargador de cd’s opcional-, pero es que en el suelo encontramos, además, dos huecos. En los asientos traseros, que no son una banqueta corrida, sino tres asientos independientes con su reposacabezas y su cinturón de seguridad con tres puntos de anclaje también se incluye una cajonera y huecos en el suelo. La parte de atrás de los asientos delanteros dispone de una bandeja portalatas para los ocupantes de las plazas traseras.

En torno al conductor se crea un pequeño universo especial. Me explico. Pese a tratarse de un monovolumen con un amplísimo interior, alrededor de quien conduce se concentran todos los mandos necesarios para una cómoda conducción ordenados estratégica y confortablemente. Los nuevos Scénic incorporan la palanca de cambios en el salpicadero, una posición que incide en la mencionada concentración de mandos. Además, el acabado Luxe Dynamique, el de nuestra unidad de pruebas, incorpora el freno de párking automático, con lo que desaparece la palanca del freno de mano entre los asientos delanteros.

Y, precisamente ahí, entre los asientos delanteros –por cierto, de mullido duro y envolventes-, encontramos uno de los pocos detalles que nos ha disgustado de este interior. Se ha colocado una guantera tan amplia que impide que conductor y acompañante puedan abrocharse con comodidad el cinturón de seguridad.

Una vez que empieza nuestro viaje, comprobamos cómo, al alcanzar los 5-8 km/h, el cierre centralizado se activa; el sensor de luminosidad permite que las luces de cruce se enciendan solas cuando llega el atardecer (o cuando atravesamos un túnel) y, en cuanto empieza a llover, somos testigos de la acción del sensor de lluvia, que activa unos enormes y efectivos limpiaparabrisas. Nuestro pequeño gran universo nos hace sentirnos seguros y confortables, porque tenemos la sensación de controlarlo todo.

La visibilidad del cuadro de instrumentos es excelente, gracias a la pantalla de tipo VFD (Vacuum Fluorescent Display) que ofrece los datos en azul y rojo sobre fondo negro. La temperatura exterior, la presión de los neumáticos, la autonomía, la velocidad media, el consumo instantáneo, la velocidad, el régimen de giro del motor… todos son datos que se ofrecen, de manera digital, en esta pantalla. Ya nos podemos ir olvidando de los relojes que marcaban la velocidad o las revoluciones del motor… De la misma forma que olvidamos la llave, ahora llevamos una tarjeta que no hay que girar, simplemente introducir en una ranura. Ya no giramos la llave, ahora apretamos un botón para arrancar/parar el motor…

Encontramos un pequeño inconveniente en torno al volante, que está cuajado de botones (volumen de la radio, cambio de fuente sonora, regulador de velocidad…): las palancas de intermitente (izquierda) y de limpiaparabrisas manual (derecha) nos han resultado algo cortas.

La gama del Mégane Scénic es una de las más amplias del mercado, sobre todo si la comparamos con las de cualquiera de sus contrincantes. Gracias a cinco motorizaciones disponibles (en breve, llegará una nueva Diesel de 100 CV que mejora el propulsor que hemos probado y que ya se monta en el Mégane de 3 y 5 puertas); tres niveles de equipamiento (Pack, Confort y Luxe); cuatro ambientes (Authentique, Expresión, Dynamique y Privilege), las opciones se multiplican hasta 23 versiones diferentes. Te ofrecemos toda la información que necesitas acerca de las mismas en un enlace que encontrarás junto a este párrafo.

Hace unas semanas, en Autopista Online, analizamos a fondo la versión gasolina equivalente, te ofrecemos el enlace a esa prueba. Además, hemos visto qué ofrecen los “contrincantes” de nuestro protagonista, con el cual comparten la definición de monovolumen, todos ellos rondan los 21.000 euros, pero tienen más potencia que el Scénic. Aun así, hemos decidido compararlos, encontrarás la información completa en la pestaña de “Rivales”.

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