Fiat Idea

La resurrección de Fiat pasa por una tormenta de ideas que renueve por completo su gama de productos y devuelva al consumidor la confianza en la marca italiana. El Panda, el Punto y los nuevos motores Multijet han sido los primeros pasos de esta estrategia. Ahora llega el Idea, un monovolumen en formato compacto que tiene la complicada misión de ganarse el favor del público joven y urbano.
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Fiat Idea
Fiat Idea

Fiat está dispuesta a tirar la casa por la ventana con este proyecto y ha invertido en él 430 millones de euros. No es de extrañar, porque se ha fijado un objetivo tan ambicioso que no puede pensar en el fracaso: quiere vender 100.000 unidades durante 2004, de las que 50.000 se quedarán en Italia y 6.000 vendrán a España.
Para lograr estas cifras tan espectaculares, Fiat hace un llamamiento a los jóvenes, a esas parejas que empiezan a formar una familia (de cualquier tipo o tendencia), a los que necesitan un coche ágil, urbano, relativamente barato y capaz de ofrecer soluciones. En esa gente confían los de italianos para colocar el Idea.

Tras una fase de lanzamiento en tres etapas, el idea llegará a los concesionarios en enero. Estará disponible con cuatro motores, dos de gasolina (1.2 y 1.4 de 80 y 95 CV) y dos turbodiésel, los 1.3 y 1.9 JTD Multijet (70 y 100 CV). Las mecánicas se combinarán con cuatro acabados distintos, además de dos cajas de cambios. Los precios estarán, aproximadamente, entre los 14.000 euros del 1.2 Active y los 19.000 del 1.9 JTD Emotion.

El Idea es uno de esos coches que han empezado a surgir para satisfacer una necesidad de espacio y habitabilidad en formato reducido. Son los MPV, o vehículos multiusos, pequeños monovolúmenes que, sobre muy poca superficie, ofrecen un gran espacio interior y muchas soluciones prácticas propias de coches mucho más grandes. Se venden 750.000 coches de este tipo cada año.

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p> En este caso, el Idea responde punto por punto a esa descripción. Con sus 3,93 metros de largo, este coche estaría entre los que conocemos por utilitarios. Sin embargo, sus 1,66 metros de altura le sitúan en otro grupo. En esa división, el Idea comparte espacio con el Opel Meriva, el Ford Fusion, el Honda Jazz y otros pequeños monovolúmenes ciudadanos.

Una visión del interior reafirma esta idea. Hay espacio sobrado para cuatro personas (las familias se hacen más pequeñas) y sitio muy ajustado para cinco. El maletero no es gran cosa, pero el transformismo de los asientos, que pueden casi desaparecer, permite aumentar mucho el espacio de carga y llevar casi de todo. Un techo muy alto (se puede elegir todo acristalado) contribuye a reforzar la sensación de espacio libre y, sobre todo, la versatilidad.

Aporta este coche un diseño muy fresco y sencillo, inspirado, según Fiat, en las formas naturales. El coche se dibuja con una línea única que parte del morro y fluye hacia la parte trasera, dando forma a un parabrisas muy tendido, un capó muy corto y una zaga sumaria.
En los laterales, apenas unas líneas, unos pliegues, rompen la monotonía de la chapa y dan al Idea unas nervaduras casi vegetales, en la misma línea de simbiosis natural que proponen los diseñadores.

El interior sigue en este orden. Los asientos, quizá lo más interesante del habitáculo, han recibido un tratamiento especial. Tienen formas muy anatómicas, llevan reposabrazos y son grandes y confortables. Se pueden plegar de muchas formas, especialmente los traseros que, además, corren adelante y atrás sobre unos raíles. El plegado es sencillo, pero no cómodo, pues obliga a utilizar siempre las dos manos, ya que el mando que los desbloquea está colocado en la parte baja del respaldo y esto hace que haya que accionarlo con una mano y tirar hacia delante con la otra.

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p> El resto del interior no presenta grandes novedades. Ya hemos dicho que hay espacio de sobra para cuatro, no así para cinco, y también que el techo es muy alto. El salpicadero no destaca, de no ser por su frialdad y su falta de audacia, muy lejos de lo que uno espera de un coche italiano. Los materiales son vulgares y la factura, sólo regular.

En la toma de contacto no nos ha gustado, por ejemplo, lo feo que es el volante. Tampoco parece muy positiva la inclusión de una pequeña bitácora sobre el salpicadero para encastrar los relojes: no aporta nada y obliga a desviar la mirada de la carretera para consultar los datos. A cambio, queda mucho espacio para cajones y guanteras, que festonean todo el salpicadero y parte del techo. Las tapas y portezuelas, en plástico, no parecen muy sólidas y, desde luego, no es para nada subrayable el cajón corrido que se ha colocado sobre los parasoles.

Lo que sí es para recordar es la ergonomía del puesto de conducción. Todos los mandos caen fácilmente a la mano y todo es fácil de manejar y muy intuitivo. La apuesta por una palanca de cambios en el salpicadero es un verdadero acierto a la hora de facilitar el trabajo del conductor y recuperar espacio para los viajeros.

El maletero, que no es gran cosa en su configuración más reducida, puede llegar hasta los 1.440 litros con sólo plegar los asientos. Además, el plano de carga es muy bajo y cómodo y el portón, enorme.

El Idea se presenta con una gama de acabados larga y cumplida: Actual, Active, Dynamic y Emotion. En el equipamiento de serie, la base sobre la que se construyen todas estas versiones, hay, entre otras cosas, airbags frontales, volante regulable en altura y profundidad, preinstalación del equipo de sonido, ordenador de a bordo con check-control, cierre centralizado con mando a distancia, inmovilizador, pedalier colapsable y el innovador dispositivo “follow me” y la dirección asistida Dualdrive.
El “follow me” es un mecanismo que retarda el apagado de los faros para iluminar a los pasajeros cuando se alejan del coche a oscuras. La dirección Dualdrive, por su parte, es una sofisticada dirección eléctrica que Fiat ya incorpora a todos sus nuevos coches. Lleva dos programas de trabajo, uno de calibrado normal y otro, activado con un botón denominado City, que se ha pensado para el trabajo urbano y que aumenta tanto la asistencia a la dirección que se puede aparcar con un solo dedo.

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p> El acabado más básico, el Actual, cuenta con todos estos elementos como dotación de salida. El siguiente, el Active, añade los retrovisores pintados y el climatizador manual.

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p> Un escalón más arriba, el Dynamic ya ofrece airbag de cortina, anclajes Isofix, espejos eléctricos, luces antiniebla, apoyabrazos en los asientos delanteros y regulación lumbar, llantas de aleación de 15 pulgadas, termómetro exterior y pantalla de instrumentación configurable.

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p> El acabado superior es el Emotion, que propone, sobre lo anterior, los revestimientos afelpados, manillas y molduras en el color de la carrocería, el climatizador automático dual, el sensor de aparcamiento, el equipo de sonido con lector de CD y de mp3 y el compartimento portaobjetos del techo.
El ABS es siempre opcional, lo mismo que el control de estabilidad ESP, el cambio automático Dualogic y los airbag laterales. También quedan para los añadidos extra los mandos del sonido en el volante, el control de velocidad de crucero, el navegador por satélite Connect NAV, el techo practicable eléctrico, la pintura metalizada, las llantas de 16 pulgadas, el sensor de lluvia, el cambiador de CD y algunos otros elementos.
Es también opcional el techo Skydome, una posibilidad de lo más atractiva que significa el acristalamiento casi total del techo. Con esta variante, el Idea tiene un 27 por ciento de su superficie acristalada.

Fiat está dispuesta a tirar la casa por la ventana con este proyecto y ha invertido en él 430 millones de euros. No es de extrañar, porque se ha fijado un objetivo tan ambicioso que no puede pensar en el fracaso: quiere vender 100.000 unidades durante 2004, de las que 50.000 se quedarán en Italia y 6.000 vendrán a España.
Para lograr estas cifras tan espectaculares, Fiat hace un llamamiento a los jóvenes, a esas parejas que empiezan a formar una familia (de cualquier tipo o tendencia), a los que necesitan un coche ágil, urbano, relativamente barato y capaz de ofrecer soluciones. En esa gente confían los de italianos para colocar el Idea.

Tras una fase de lanzamiento en tres etapas, el idea llegará a los concesionarios en enero. Estará disponible con cuatro motores, dos de gasolina (1.2 y 1.4 de 80 y 95 CV) y dos turbodiésel, los 1.3 y 1.9 JTD Multijet (70 y 100 CV). Las mecánicas se combinarán con cuatro acabados distintos, además de dos cajas de cambios. Los precios estarán, aproximadamente, entre los 14.000 euros del 1.2 Active y los 19.000 del 1.9 JTD Emotion.

El Idea es uno de esos coches que han empezado a surgir para satisfacer una necesidad de espacio y habitabilidad en formato reducido. Son los MPV, o vehículos multiusos, pequeños monovolúmenes que, sobre muy poca superficie, ofrecen un gran espacio interior y muchas soluciones prácticas propias de coches mucho más grandes. Se venden 750.000 coches de este tipo cada año.

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p> En este caso, el Idea responde punto por punto a esa descripción. Con sus 3,93 metros de largo, este coche estaría entre los que conocemos por utilitarios. Sin embargo, sus 1,66 metros de altura le sitúan en otro grupo. En esa división, el Idea comparte espacio con el Opel Meriva, el Ford Fusion, el Honda Jazz y otros pequeños monovolúmenes ciudadanos.

Una visión del interior reafirma esta idea. Hay espacio sobrado para cuatro personas (las familias se hacen más pequeñas) y sitio muy ajustado para cinco. El maletero no es gran cosa, pero el transformismo de los asientos, que pueden casi desaparecer, permite aumentar mucho el espacio de carga y llevar casi de todo. Un techo muy alto (se puede elegir todo acristalado) contribuye a reforzar la sensación de espacio libre y, sobre todo, la versatilidad.

Aporta este coche un diseño muy fresco y sencillo, inspirado, según Fiat, en las formas naturales. El coche se dibuja con una línea única que parte del morro y fluye hacia la parte trasera, dando forma a un parabrisas muy tendido, un capó muy corto y una zaga sumaria.
En los laterales, apenas unas líneas, unos pliegues, rompen la monotonía de la chapa y dan al Idea unas nervaduras casi vegetales, en la misma línea de simbiosis natural que proponen los diseñadores.

El interior sigue en este orden. Los asientos, quizá lo más interesante del habitáculo, han recibido un tratamiento especial. Tienen formas muy anatómicas, llevan reposabrazos y son grandes y confortables. Se pueden plegar de muchas formas, especialmente los traseros que, además, corren adelante y atrás sobre unos raíles. El plegado es sencillo, pero no cómodo, pues obliga a utilizar siempre las dos manos, ya que el mando que los desbloquea está colocado en la parte baja del respaldo y esto hace que haya que accionarlo con una mano y tirar hacia delante con la otra.

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p> El resto del interior no presenta grandes novedades. Ya hemos dicho que hay espacio de sobra para cuatro, no así para cinco, y también que el techo es muy alto. El salpicadero no destaca, de no ser por su frialdad y su falta de audacia, muy lejos de lo que uno espera de un coche italiano. Los materiales son vulgares y la factura, sólo regular.

En la toma de contacto no nos ha gustado, por ejemplo, lo feo que es el volante. Tampoco parece muy positiva la inclusión de una pequeña bitácora sobre el salpicadero para encastrar los relojes: no aporta nada y obliga a desviar la mirada de la carretera para consultar los datos. A cambio, queda mucho espacio para cajones y guanteras, que festonean todo el salpicadero y parte del techo. Las tapas y portezuelas, en plástico, no parecen muy sólidas y, desde luego, no es para nada subrayable el cajón corrido que se ha colocado sobre los parasoles.

Lo que sí es para recordar es la ergonomía del puesto de conducción. Todos los mandos caen fácilmente a la mano y todo es fácil de manejar y muy intuitivo. La apuesta por una palanca de cambios en el salpicadero es un verdadero acierto a la hora de facilitar el trabajo del conductor y recuperar espacio para los viajeros.

El maletero, que no es gran cosa en su configuración más reducida, puede llegar hasta los 1.440 litros con sólo plegar los asientos. Además, el plano de carga es muy bajo y cómodo y el portón, enorme.

El Idea se presenta con una gama de acabados larga y cumplida: Actual, Active, Dynamic y Emotion. En el equipamiento de serie, la base sobre la que se construyen todas estas versiones, hay, entre otras cosas, airbags frontales, volante regulable en altura y profundidad, preinstalación del equipo de sonido, ordenador de a bordo con check-control, cierre centralizado con mando a distancia, inmovilizador, pedalier colapsable y el innovador dispositivo “follow me” y la dirección asistida Dualdrive.
El “follow me” es un mecanismo que retarda el apagado de los faros para iluminar a los pasajeros cuando se alejan del coche a oscuras. La dirección Dualdrive, por su parte, es una sofisticada dirección eléctrica que Fiat ya incorpora a todos sus nuevos coches. Lleva dos programas de trabajo, uno de calibrado normal y otro, activado con un botón denominado City, que se ha pensado para el trabajo urbano y que aumenta tanto la asistencia a la dirección que se puede aparcar con un solo dedo.

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p> El acabado más básico, el Actual, cuenta con todos estos elementos como dotación de salida. El siguiente, el Active, añade los retrovisores pintados y el climatizador manual.

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p> Un escalón más arriba, el Dynamic ya ofrece airbag de cortina, anclajes Isofix, espejos eléctricos, luces antiniebla, apoyabrazos en los asientos delanteros y regulación lumbar, llantas de aleación de 15 pulgadas, termómetro exterior y pantalla de instrumentación configurable.

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p> El acabado superior es el Emotion, que propone, sobre lo anterior, los revestimientos afelpados, manillas y molduras en el color de la carrocería, el climatizador automático dual, el sensor de aparcamiento, el equipo de sonido con lector de CD y de mp3 y el compartimento portaobjetos del techo.
El ABS es siempre opcional, lo mismo que el control de estabilidad ESP, el cambio automático Dualogic y los airbag laterales. También quedan para los añadidos extra los mandos del sonido en el volante, el control de velocidad de crucero, el navegador por satélite Connect NAV, el techo practicable eléctrico, la pintura metalizada, las llantas de 16 pulgadas, el sensor de lluvia, el cambiador de CD y algunos otros elementos.
Es también opcional el techo Skydome, una posibilidad de lo más atractiva que significa el acristalamiento casi total del techo. Con esta variante, el Idea tiene un 27 por ciento de su superficie acristalada.

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