Rover Streetwise

Ya callejea (y nunca mejor dicho) el Rover Streetwise, un modelo ideado para la ciudad y, en especial, para escaparse de ella. Llega al mercado con una escasa oferta mecánica, pero con una estética atrevida y un precio competitivo.
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Rover Streetwise
Rover Streetwise

Joven, de entre 25 y 45 años, habitante de ciudad, aficionado a pequeñas escapaditas... ¿Buscas coche? Rover asegura que ha pensado en ti. Al menos, este es el perfil de comprador que manejan para su nuevo Streetwise, una especie de todo caminos diseñado para el tráfico urbano.

La idea no es nueva. Ya la aplicó Ford en su Fusion: ambos son coches de reducidas dimensiones, pero con más altura al suelo que la habitual; el conductor va sentado muy alto y el vehículo tiene ciertas aptitudes TT. Se controla más fácilmente el tráfico urbano, no hay que temer a los bordillos y, además, contamos con cierta “cintura” para salir del asfalto.

Hay multitud de modelos que se adaptan a este perfil, con sus más y sus menos. Podríamos citar desde el nuevo Panda hasta el ya veterano RAV4. Rover lo sabe y, por eso, aseguran que han tratado de hacer que el Streetwise no sea “un coche más”. ¿Cómo? Han vuelto a jugar una baza que ya les ha salido bastante bien en otras ocasiones: “tuning” elegante de fábrica.

Para su desarrollo, se ha partido del Rover 25 (comparte su carrocería y mecánica), al que han metamorfoseado con cierto aspecto de todo terreno. Así, el Streetwise apuesta por molduras, contundentes parrillas, barras portaequipajes… Quiere llamar la atención y lo consigue.

En Rover se han tomado muy en serio la metáfora de la ciudad como jungla urbana. El Streetwise está preparado para el posible “trabajo sucio”. Un plástico granulado en color gris recubre las partes más vulnerables que un coche puede tener en la ciudad: flancos laterales, faros, pasos de rueda… Su objetivo es evitar los arañazos o los pequeños golpes. También están fabricados de este material sus impresionantes parachoques y su parrilla.

Además, el Streetwise (según datos oficiales) tiene 161 mm de altura libre al suelo. Se sigue manteniendo el mismo esquema de suspensiones que poseía su predecesor (McPherson delante y muelles heleicoidales detrás), pero se han endurecido los amortiguadores. Con ello, intentan que el conductor vaya sentando más alto y controle mejor el tráfico que le rodea. Sin embargo, el asiento no cuenta con la suficiente regulación: si uno es alto, puede correr el riesgo de ir un poco empotrado.

Por otro lado, esta altura le permite salir del asfalto y rodar por caminos no demasiado abruptos (en definitiva, es el uso que la mayoría de los compradores de un pequeño SUV someten a sus vehículos).

El Streetwise se ofrece en carrocería de tres y cinco puertas. A nuestro mercado sólo ha llegado la versión de cinco plazas, pero existe también otra de cuatro asientos individuales.
La carrocería de tres puertas queda asociada al equipamiento más bajo de gama –el S-, mientras que, para la de 5, se reserva la terminación SE.
El nuevo responsable de la marca británica en España, Alfonso Saavedra, se estrenaba en el cargo con la presentación de este modelo y aseguró que las ventas de la versión de tres puertas serán simbólicas: su principal apuesta es la de 5.
Según ha adelantado, esperan vender 480 unidades en estos meses que quedan para que acabe el año. Mientras que en 2004, comercializarán 1.500 unidades.

Joven, de entre 25 y 45 años, habitante de ciudad, aficionado a pequeñas escapaditas... ¿Buscas coche? Rover asegura que ha pensado en ti. Al menos, este es el perfil de comprador que manejan para su nuevo Streetwise, una especie de todo caminos diseñado para el tráfico urbano.

La idea no es nueva. Ya la aplicó Ford en su Fusion: ambos son coches de reducidas dimensiones, pero con más altura al suelo que la habitual; el conductor va sentado muy alto y el vehículo tiene ciertas aptitudes TT. Se controla más fácilmente el tráfico urbano, no hay que temer a los bordillos y, además, contamos con cierta “cintura” para salir del asfalto.

Hay multitud de modelos que se adaptan a este perfil, con sus más y sus menos. Podríamos citar desde el nuevo Panda hasta el ya veterano RAV4. Rover lo sabe y, por eso, aseguran que han tratado de hacer que el Streetwise no sea “un coche más”. ¿Cómo? Han vuelto a jugar una baza que ya les ha salido bastante bien en otras ocasiones: “tuning” elegante de fábrica.

Para su desarrollo, se ha partido del Rover 25 (comparte su carrocería y mecánica), al que han metamorfoseado con cierto aspecto de todo terreno. Así, el Streetwise apuesta por molduras, contundentes parrillas, barras portaequipajes… Quiere llamar la atención y lo consigue.

En Rover se han tomado muy en serio la metáfora de la ciudad como jungla urbana. El Streetwise está preparado para el posible “trabajo sucio”. Un plástico granulado en color gris recubre las partes más vulnerables que un coche puede tener en la ciudad: flancos laterales, faros, pasos de rueda… Su objetivo es evitar los arañazos o los pequeños golpes. También están fabricados de este material sus impresionantes parachoques y su parrilla.

Además, el Streetwise (según datos oficiales) tiene 161 mm de altura libre al suelo. Se sigue manteniendo el mismo esquema de suspensiones que poseía su predecesor (McPherson delante y muelles heleicoidales detrás), pero se han endurecido los amortiguadores. Con ello, intentan que el conductor vaya sentando más alto y controle mejor el tráfico que le rodea. Sin embargo, el asiento no cuenta con la suficiente regulación: si uno es alto, puede correr el riesgo de ir un poco empotrado.

Por otro lado, esta altura le permite salir del asfalto y rodar por caminos no demasiado abruptos (en definitiva, es el uso que la mayoría de los compradores de un pequeño SUV someten a sus vehículos).

El Streetwise se ofrece en carrocería de tres y cinco puertas. A nuestro mercado sólo ha llegado la versión de cinco plazas, pero existe también otra de cuatro asientos individuales.
La carrocería de tres puertas queda asociada al equipamiento más bajo de gama –el S-, mientras que, para la de 5, se reserva la terminación SE.
El nuevo responsable de la marca británica en España, Alfonso Saavedra, se estrenaba en el cargo con la presentación de este modelo y aseguró que las ventas de la versión de tres puertas serán simbólicas: su principal apuesta es la de 5.
Según ha adelantado, esperan vender 480 unidades en estos meses que quedan para que acabe el año. Mientras que en 2004, comercializarán 1.500 unidades.

Joven, de entre 25 y 45 años, habitante de ciudad, aficionado a pequeñas escapaditas... ¿Buscas coche? Rover asegura que ha pensado en ti. Al menos, este es el perfil de comprador que manejan para su nuevo Streetwise, una especie de todo caminos diseñado para el tráfico urbano.

La idea no es nueva. Ya la aplicó Ford en su Fusion: ambos son coches de reducidas dimensiones, pero con más altura al suelo que la habitual; el conductor va sentado muy alto y el vehículo tiene ciertas aptitudes TT. Se controla más fácilmente el tráfico urbano, no hay que temer a los bordillos y, además, contamos con cierta “cintura” para salir del asfalto.

Hay multitud de modelos que se adaptan a este perfil, con sus más y sus menos. Podríamos citar desde el nuevo Panda hasta el ya veterano RAV4. Rover lo sabe y, por eso, aseguran que han tratado de hacer que el Streetwise no sea “un coche más”. ¿Cómo? Han vuelto a jugar una baza que ya les ha salido bastante bien en otras ocasiones: “tuning” elegante de fábrica.

Para su desarrollo, se ha partido del Rover 25 (comparte su carrocería y mecánica), al que han metamorfoseado con cierto aspecto de todo terreno. Así, el Streetwise apuesta por molduras, contundentes parrillas, barras portaequipajes… Quiere llamar la atención y lo consigue.

En Rover se han tomado muy en serio la metáfora de la ciudad como jungla urbana. El Streetwise está preparado para el posible “trabajo sucio”. Un plástico granulado en color gris recubre las partes más vulnerables que un coche puede tener en la ciudad: flancos laterales, faros, pasos de rueda… Su objetivo es evitar los arañazos o los pequeños golpes. También están fabricados de este material sus impresionantes parachoques y su parrilla.

Además, el Streetwise (según datos oficiales) tiene 161 mm de altura libre al suelo. Se sigue manteniendo el mismo esquema de suspensiones que poseía su predecesor (McPherson delante y muelles heleicoidales detrás), pero se han endurecido los amortiguadores. Con ello, intentan que el conductor vaya sentando más alto y controle mejor el tráfico que le rodea. Sin embargo, el asiento no cuenta con la suficiente regulación: si uno es alto, puede correr el riesgo de ir un poco empotrado.

Por otro lado, esta altura le permite salir del asfalto y rodar por caminos no demasiado abruptos (en definitiva, es el uso que la mayoría de los compradores de un pequeño SUV someten a sus vehículos).

El Streetwise se ofrece en carrocería de tres y cinco puertas. A nuestro mercado sólo ha llegado la versión de cinco plazas, pero existe también otra de cuatro asientos individuales.
La carrocería de tres puertas queda asociada al equipamiento más bajo de gama –el S-, mientras que, para la de 5, se reserva la terminación SE.
El nuevo responsable de la marca británica en España, Alfonso Saavedra, se estrenaba en el cargo con la presentación de este modelo y aseguró que las ventas de la versión de tres puertas serán simbólicas: su principal apuesta es la de 5.
Según ha adelantado, esperan vender 480 unidades en estos meses que quedan para que acabe el año. Mientras que en 2004, comercializarán 1.500 unidades.

Joven, de entre 25 y 45 años, habitante de ciudad, aficionado a pequeñas escapaditas... ¿Buscas coche? Rover asegura que ha pensado en ti. Al menos, este es el perfil de comprador que manejan para su nuevo Streetwise, una especie de todo caminos diseñado para el tráfico urbano.

La idea no es nueva. Ya la aplicó Ford en su Fusion: ambos son coches de reducidas dimensiones, pero con más altura al suelo que la habitual; el conductor va sentado muy alto y el vehículo tiene ciertas aptitudes TT. Se controla más fácilmente el tráfico urbano, no hay que temer a los bordillos y, además, contamos con cierta “cintura” para salir del asfalto.

Hay multitud de modelos que se adaptan a este perfil, con sus más y sus menos. Podríamos citar desde el nuevo Panda hasta el ya veterano RAV4. Rover lo sabe y, por eso, aseguran que han tratado de hacer que el Streetwise no sea “un coche más”. ¿Cómo? Han vuelto a jugar una baza que ya les ha salido bastante bien en otras ocasiones: “tuning” elegante de fábrica.

Para su desarrollo, se ha partido del Rover 25 (comparte su carrocería y mecánica), al que han metamorfoseado con cierto aspecto de todo terreno. Así, el Streetwise apuesta por molduras, contundentes parrillas, barras portaequipajes… Quiere llamar la atención y lo consigue.

En Rover se han tomado muy en serio la metáfora de la ciudad como jungla urbana. El Streetwise está preparado para el posible “trabajo sucio”. Un plástico granulado en color gris recubre las partes más vulnerables que un coche puede tener en la ciudad: flancos laterales, faros, pasos de rueda… Su objetivo es evitar los arañazos o los pequeños golpes. También están fabricados de este material sus impresionantes parachoques y su parrilla.

Además, el Streetwise (según datos oficiales) tiene 161 mm de altura libre al suelo. Se sigue manteniendo el mismo esquema de suspensiones que poseía su predecesor (McPherson delante y muelles heleicoidales detrás), pero se han endurecido los amortiguadores. Con ello, intentan que el conductor vaya sentando más alto y controle mejor el tráfico que le rodea. Sin embargo, el asiento no cuenta con la suficiente regulación: si uno es alto, puede correr el riesgo de ir un poco empotrado.

Por otro lado, esta altura le permite salir del asfalto y rodar por caminos no demasiado abruptos (en definitiva, es el uso que la mayoría de los compradores de un pequeño SUV someten a sus vehículos).

El Streetwise se ofrece en carrocería de tres y cinco puertas. A nuestro mercado sólo ha llegado la versión de cinco plazas, pero existe también otra de cuatro asientos individuales.
La carrocería de tres puertas queda asociada al equipamiento más bajo de gama –el S-, mientras que, para la de 5, se reserva la terminación SE.
El nuevo responsable de la marca británica en España, Alfonso Saavedra, se estrenaba en el cargo con la presentación de este modelo y aseguró que las ventas de la versión de tres puertas serán simbólicas: su principal apuesta es la de 5.
Según ha adelantado, esperan vender 480 unidades en estos meses que quedan para que acabe el año. Mientras que en 2004, comercializarán 1.500 unidades.

Joven, de entre 25 y 45 años, habitante de ciudad, aficionado a pequeñas escapaditas... ¿Buscas coche? Rover asegura que ha pensado en ti. Al menos, este es el perfil de comprador que manejan para su nuevo Streetwise, una especie de todo caminos diseñado para el tráfico urbano.

La idea no es nueva. Ya la aplicó Ford en su Fusion: ambos son coches de reducidas dimensiones, pero con más altura al suelo que la habitual; el conductor va sentado muy alto y el vehículo tiene ciertas aptitudes TT. Se controla más fácilmente el tráfico urbano, no hay que temer a los bordillos y, además, contamos con cierta “cintura” para salir del asfalto.

Hay multitud de modelos que se adaptan a este perfil, con sus más y sus menos. Podríamos citar desde el nuevo Panda hasta el ya veterano RAV4. Rover lo sabe y, por eso, aseguran que han tratado de hacer que el Streetwise no sea “un coche más”. ¿Cómo? Han vuelto a jugar una baza que ya les ha salido bastante bien en otras ocasiones: “tuning” elegante de fábrica.

Para su desarrollo, se ha partido del Rover 25 (comparte su carrocería y mecánica), al que han metamorfoseado con cierto aspecto de todo terreno. Así, el Streetwise apuesta por molduras, contundentes parrillas, barras portaequipajes… Quiere llamar la atención y lo consigue.

En Rover se han tomado muy en serio la metáfora de la ciudad como jungla urbana. El Streetwise está preparado para el posible “trabajo sucio”. Un plástico granulado en color gris recubre las partes más vulnerables que un coche puede tener en la ciudad: flancos laterales, faros, pasos de rueda… Su objetivo es evitar los arañazos o los pequeños golpes. También están fabricados de este material sus impresionantes parachoques y su parrilla.

Además, el Streetwise (según datos oficiales) tiene 161 mm de altura libre al suelo. Se sigue manteniendo el mismo esquema de suspensiones que poseía su predecesor (McPherson delante y muelles heleicoidales detrás), pero se han endurecido los amortiguadores. Con ello, intentan que el conductor vaya sentando más alto y controle mejor el tráfico que le rodea. Sin embargo, el asiento no cuenta con la suficiente regulación: si uno es alto, puede correr el riesgo de ir un poco empotrado.

Por otro lado, esta altura le permite salir del asfalto y rodar por caminos no demasiado abruptos (en definitiva, es el uso que la mayoría de los compradores de un pequeño SUV someten a sus vehículos).

El Streetwise se ofrece en carrocería de tres y cinco puertas. A nuestro mercado sólo ha llegado la versión de cinco plazas, pero existe también otra de cuatro asientos individuales.
La carrocería de tres puertas queda asociada al equipamiento más bajo de gama –el S-, mientras que, para la de 5, se reserva la terminación SE.
El nuevo responsable de la marca británica en España, Alfonso Saavedra, se estrenaba en el cargo con la presentación de este modelo y aseguró que las ventas de la versión de tres puertas serán simbólicas: su principal apuesta es la de 5.
Según ha adelantado, esperan vender 480 unidades en estos meses que quedan para que acabe el año. Mientras que en 2004, comercializarán 1.500 unidades.

Joven, de entre 25 y 45 años, habitante de ciudad, aficionado a pequeñas escapaditas... ¿Buscas coche? Rover asegura que ha pensado en ti. Al menos, este es el perfil de comprador que manejan para su nuevo Streetwise, una especie de todo caminos diseñado para el tráfico urbano.

La idea no es nueva. Ya la aplicó Ford en su Fusion: ambos son coches de reducidas dimensiones, pero con más altura al suelo que la habitual; el conductor va sentado muy alto y el vehículo tiene ciertas aptitudes TT. Se controla más fácilmente el tráfico urbano, no hay que temer a los bordillos y, además, contamos con cierta “cintura” para salir del asfalto.

Hay multitud de modelos que se adaptan a este perfil, con sus más y sus menos. Podríamos citar desde el nuevo Panda hasta el ya veterano RAV4. Rover lo sabe y, por eso, aseguran que han tratado de hacer que el Streetwise no sea “un coche más”. ¿Cómo? Han vuelto a jugar una baza que ya les ha salido bastante bien en otras ocasiones: “tuning” elegante de fábrica.

Para su desarrollo, se ha partido del Rover 25 (comparte su carrocería y mecánica), al que han metamorfoseado con cierto aspecto de todo terreno. Así, el Streetwise apuesta por molduras, contundentes parrillas, barras portaequipajes… Quiere llamar la atención y lo consigue.

En Rover se han tomado muy en serio la metáfora de la ciudad como jungla urbana. El Streetwise está preparado para el posible “trabajo sucio”. Un plástico granulado en color gris recubre las partes más vulnerables que un coche puede tener en la ciudad: flancos laterales, faros, pasos de rueda… Su objetivo es evitar los arañazos o los pequeños golpes. También están fabricados de este material sus impresionantes parachoques y su parrilla.

Además, el Streetwise (según datos oficiales) tiene 161 mm de altura libre al suelo. Se sigue manteniendo el mismo esquema de suspensiones que poseía su predecesor (McPherson delante y muelles heleicoidales detrás), pero se han endurecido los amortiguadores. Con ello, intentan que el conductor vaya sentando más alto y controle mejor el tráfico que le rodea. Sin embargo, el asiento no cuenta con la suficiente regulación: si uno es alto, puede correr el riesgo de ir un poco empotrado.

Por otro lado, esta altura le permite salir del asfalto y rodar por caminos no demasiado abruptos (en definitiva, es el uso que la mayoría de los compradores de un pequeño SUV someten a sus vehículos).

El Streetwise se ofrece en carrocería de tres y cinco puertas. A nuestro mercado sólo ha llegado la versión de cinco plazas, pero existe también otra de cuatro asientos individuales.
La carrocería de tres puertas queda asociada al equipamiento más bajo de gama –el S-, mientras que, para la de 5, se reserva la terminación SE.
El nuevo responsable de la marca británica en España, Alfonso Saavedra, se estrenaba en el cargo con la presentación de este modelo y aseguró que las ventas de la versión de tres puertas serán simbólicas: su principal apuesta es la de 5.
Según ha adelantado, esperan vender 480 unidades en estos meses que quedan para que acabe el año. Mientras que en 2004, comercializarán 1.500 unidades.

Joven, de entre 25 y 45 años, habitante de ciudad, aficionado a pequeñas escapaditas... ¿Buscas coche? Rover asegura que ha pensado en ti. Al menos, este es el perfil de comprador que manejan para su nuevo Streetwise, una especie de todo caminos diseñado para el tráfico urbano.

La idea no es nueva. Ya la aplicó Ford en su Fusion: ambos son coches de reducidas dimensiones, pero con más altura al suelo que la habitual; el conductor va sentado muy alto y el vehículo tiene ciertas aptitudes TT. Se controla más fácilmente el tráfico urbano, no hay que temer a los bordillos y, además, contamos con cierta “cintura” para salir del asfalto.

Hay multitud de modelos que se adaptan a este perfil, con sus más y sus menos. Podríamos citar desde el nuevo Panda hasta el ya veterano RAV4. Rover lo sabe y, por eso, aseguran que han tratado de hacer que el Streetwise no sea “un coche más”. ¿Cómo? Han vuelto a jugar una baza que ya les ha salido bastante bien en otras ocasiones: “tuning” elegante de fábrica.

Para su desarrollo, se ha partido del Rover 25 (comparte su carrocería y mecánica), al que han metamorfoseado con cierto aspecto de todo terreno. Así, el Streetwise apuesta por molduras, contundentes parrillas, barras portaequipajes… Quiere llamar la atención y lo consigue.

En Rover se han tomado muy en serio la metáfora de la ciudad como jungla urbana. El Streetwise está preparado para el posible “trabajo sucio”. Un plástico granulado en color gris recubre las partes más vulnerables que un coche puede tener en la ciudad: flancos laterales, faros, pasos de rueda… Su objetivo es evitar los arañazos o los pequeños golpes. También están fabricados de este material sus impresionantes parachoques y su parrilla.

Además, el Streetwise (según datos oficiales) tiene 161 mm de altura libre al suelo. Se sigue manteniendo el mismo esquema de suspensiones que poseía su predecesor (McPherson delante y muelles heleicoidales detrás), pero se han endurecido los amortiguadores. Con ello, intentan que el conductor vaya sentando más alto y controle mejor el tráfico que le rodea. Sin embargo, el asiento no cuenta con la suficiente regulación: si uno es alto, puede correr el riesgo de ir un poco empotrado.

Por otro lado, esta altura le permite salir del asfalto y rodar por caminos no demasiado abruptos (en definitiva, es el uso que la mayoría de los compradores de un pequeño SUV someten a sus vehículos).

El Streetwise se ofrece en carrocería de tres y cinco puertas. A nuestro mercado sólo ha llegado la versión de cinco plazas, pero existe también otra de cuatro asientos individuales.
La carrocería de tres puertas queda asociada al equipamiento más bajo de gama –el S-, mientras que, para la de 5, se reserva la terminación SE.
El nuevo responsable de la marca británica en España, Alfonso Saavedra, se estrenaba en el cargo con la presentación de este modelo y aseguró que las ventas de la versión de tres puertas serán simbólicas: su principal apuesta es la de 5.
Según ha adelantado, esperan vender 480 unidades en estos meses que quedan para que acabe el año. Mientras que en 2004, comercializarán 1.500 unidades.

Joven, de entre 25 y 45 años, habitante de ciudad, aficionado a pequeñas escapaditas... ¿Buscas coche? Rover asegura que ha pensado en ti. Al menos, este es el perfil de comprador que manejan para su nuevo Streetwise, una especie de todo caminos diseñado para el tráfico urbano.

La idea no es nueva. Ya la aplicó Ford en su Fusion: ambos son coches de reducidas dimensiones, pero con más altura al suelo que la habitual; el conductor va sentado muy alto y el vehículo tiene ciertas aptitudes TT. Se controla más fácilmente el tráfico urbano, no hay que temer a los bordillos y, además, contamos con cierta “cintura” para salir del asfalto.

Hay multitud de modelos que se adaptan a este perfil, con sus más y sus menos. Podríamos citar desde el nuevo Panda hasta el ya veterano RAV4. Rover lo sabe y, por eso, aseguran que han tratado de hacer que el Streetwise no sea “un coche más”. ¿Cómo? Han vuelto a jugar una baza que ya les ha salido bastante bien en otras ocasiones: “tuning” elegante de fábrica.

Para su desarrollo, se ha partido del Rover 25 (comparte su carrocería y mecánica), al que han metamorfoseado con cierto aspecto de todo terreno. Así, el Streetwise apuesta por molduras, contundentes parrillas, barras portaequipajes… Quiere llamar la atención y lo consigue.

En Rover se han tomado muy en serio la metáfora de la ciudad como jungla urbana. El Streetwise está preparado para el posible “trabajo sucio”. Un plástico granulado en color gris recubre las partes más vulnerables que un coche puede tener en la ciudad: flancos laterales, faros, pasos de rueda… Su objetivo es evitar los arañazos o los pequeños golpes. También están fabricados de este material sus impresionantes parachoques y su parrilla.

Además, el Streetwise (según datos oficiales) tiene 161 mm de altura libre al suelo. Se sigue manteniendo el mismo esquema de suspensiones que poseía su predecesor (McPherson delante y muelles heleicoidales detrás), pero se han endurecido los amortiguadores. Con ello, intentan que el conductor vaya sentando más alto y controle mejor el tráfico que le rodea. Sin embargo, el asiento no cuenta con la suficiente regulación: si uno es alto, puede correr el riesgo de ir un poco empotrado.

Por otro lado, esta altura le permite salir del asfalto y rodar por caminos no demasiado abruptos (en definitiva, es el uso que la mayoría de los compradores de un pequeño SUV someten a sus vehículos).

El Streetwise se ofrece en carrocería de tres y cinco puertas. A nuestro mercado sólo ha llegado la versión de cinco plazas, pero existe también otra de cuatro asientos individuales.
La carrocería de tres puertas queda asociada al equipamiento más bajo de gama –el S-, mientras que, para la de 5, se reserva la terminación SE.
El nuevo responsable de la marca británica en España, Alfonso Saavedra, se estrenaba en el cargo con la presentación de este modelo y aseguró que las ventas de la versión de tres puertas serán simbólicas: su principal apuesta es la de 5.
Según ha adelantado, esperan vender 480 unidades en estos meses que quedan para que acabe el año. Mientras que en 2004, comercializarán 1.500 unidades.

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