Alfa 156 y Sportwagon

Al Alfa 156 no parecía hacerle falta nada para continuar siendo un superventas: su imagen resistía bien el paso del tiempo, sus motores se iban enriqueciendo con los avances tecnológicos de la marca, los clientes le eran fieles… Sin embargo, lo han cambiado y aún para mejor.
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Alfa 156 y Sportwagon
Alfa 156 y Sportwagon

Seguro que has visto alguno por la calle, porque están a la venta desde fines de junio, pero Alfa no había organizado una presentación para la prensa española hasta ahora. En realidad, los cambios que se han operado son mínimos, aunque, eso sí, muy acertados. Vienen de la mano de Giorgetto Giugiaro, que ha sabido actualizar los trazos maestros de Walter de Silva, su verdadero artífice y hoy en las filas del Grupo Volkswagen. En palabras del diseñador italiano: “La reinterpretación de un modelo ganador como el Alfa 156 debía transmitir la máxima deportividad y agresividad, a fin de conferirle todavía más atractivo. De ahí sus líneas exteriores más modernas, gracias a una específica modelación y a un tratamiento especial de los volúmenes y los cortes”.

Lo que, como analistas del coche, vemos por fuera es que, por delante, la calandra es más grande y el paragolpes más estrecho, y que los faros tienen un nuevo diseño; por detrás, se perciben pequeños cambios en los faros, realzados por debajo con dos pequeños ensanchamientos y por encima con un motivo que enmarca el logotipo de la marca, y en el capó, algo más voluminoso. Esos cambios se aplican, salvando las diferencias de carrocerías, en la versión familiar del modelo, el Sportwagon.

Por dentro, también el habitáculo se remoza, ya que se ha rediseñado el salpicadero, que ahora se muestra con tres combinaciones bicolor (negro-beige, negro-gris; gris oscuro-claro) y puede estar revestido de piel. En su parte central, se ha colocado, en la zona superior, una pantalla multifunción y, en la inferior, la radio integrada y los mandos del climatizador (que puede ser monozona o dual, según el equipamiento). En el apartado de revestimientos y tapicerías, se introduce un nuevo tejido patentado por Alfa, el “Alfatex”, formado por una microfibra, que, según la marca, mejora la transpiración y asegura un óptimo confort en el asiento.

Pero el verdadero cambio está más allá de lo visible a primera vista y se siente en cuanto uno se acomoda a los mandos y avanza unos cuantos cientos de metros. Se trata, claro, de un nuevo motor (nuevo en el Alfa aunque ya presente en la gama de Lancia). Se trata del 2.4 JTD de 5 cilindros, que ha recibido 20 válvulas, con lo que ahora puede alcanzar los 175 caballos; es el segundo motor de la familia de los “common rail” (recordemos que el primer common rail de la historia lo montó precisamente el 156) con tecnología Multijet y multiválvulas, que porporciona un par de 39,3 mkg a 2.000 rpm. Puede llegar a 100 km/h desde parado en 8,3 segundos y marcar hasta 225 km/h, manteniendo además un frugal consumo medio de 6,6 litros por cada 100 km. Con él mejora claramente la oferta de turbodiésel del Alfa 156, cuya cumbre hasta ahora era el 1.9 JTD Multijet, de 140 CV y 31,1 mkg. El recién llegado es también más silencioso –sobre todo en la fase de calentamiento- y transmite menos vibraciones, además de expulsar menos emisiones.

Con él se completa una gama formada, en el apartado de propulsores (y tanto para la versión normal como para la Sportwagon), por seis posibilidades. En gasolina, están el 1.6 Twin Spark, el 2.0 JTS (manual o con cambio Selespeed) y el 2.5 V6 24V (manual o con cambio Q-System). En Diesel, dispone del motor 1.9 JTD, el 1.9 JTD Multijet y el ahora incorporado 2.4 JTD Multijet. La última novedad es la terminación Impression, que se une a las ya conocidas Progression y Distinctive. También habrá una línea TI (siglas de Turismo Internacional), con más elementos deportivos (llantas, volante y pomo del cambio, siglas….).

El Alfa 156 nació en octubre de 1997 y, con su llegada al mercado, el “mal fario” que había acompañado las últimas creaciones de la marca del “biscione” cesó. Habían sido años difíciles para Alfa, que, seguramente por una nefasta política de postventa, perdía clientes con mayor facilidad que los ganaba, mientras se iba extendiendo un corrosivo rumor sobre la presunta falta de fiabilidad de sus modelos. El 156 redimió aquella fama negra y logró hacer revivir los mejores momentos para el público alfista, además de ganar nuevos sectores de mercado que permitieron la resurrección de la marca, hoy de lo mejorcito de Fiat Auto. En sus seis años de historia, el 156 ha ganado muchos premios (entre ellos el prestigioso Car of the Year, en 1998), ha sido escogido por más de 540.000 clientes de más de 80 países y es en la actualidad el modelo del grupo Fiat con mayor presencia comercial en el mundo. Y lo que es más: ha hecho que la cuota de Alfa en su segmento se haya más que triplicado.

Seguro que has visto alguno por la calle, porque están a la venta desde fines de junio, pero Alfa no había organizado una presentación para la prensa española hasta ahora. En realidad, los cambios que se han operado son mínimos, aunque, eso sí, muy acertados. Vienen de la mano de Giorgetto Giugiaro, que ha sabido actualizar los trazos maestros de Walter de Silva, su verdadero artífice y hoy en las filas del Grupo Volkswagen. En palabras del diseñador italiano: “La reinterpretación de un modelo ganador como el Alfa 156 debía transmitir la máxima deportividad y agresividad, a fin de conferirle todavía más atractivo. De ahí sus líneas exteriores más modernas, gracias a una específica modelación y a un tratamiento especial de los volúmenes y los cortes”.

Lo que, como analistas del coche, vemos por fuera es que, por delante, la calandra es más grande y el paragolpes más estrecho, y que los faros tienen un nuevo diseño; por detrás, se perciben pequeños cambios en los faros, realzados por debajo con dos pequeños ensanchamientos y por encima con un motivo que enmarca el logotipo de la marca, y en el capó, algo más voluminoso. Esos cambios se aplican, salvando las diferencias de carrocerías, en la versión familiar del modelo, el Sportwagon.

Por dentro, también el habitáculo se remoza, ya que se ha rediseñado el salpicadero, que ahora se muestra con tres combinaciones bicolor (negro-beige, negro-gris; gris oscuro-claro) y puede estar revestido de piel. En su parte central, se ha colocado, en la zona superior, una pantalla multifunción y, en la inferior, la radio integrada y los mandos del climatizador (que puede ser monozona o dual, según el equipamiento). En el apartado de revestimientos y tapicerías, se introduce un nuevo tejido patentado por Alfa, el “Alfatex”, formado por una microfibra, que, según la marca, mejora la transpiración y asegura un óptimo confort en el asiento.

Pero el verdadero cambio está más allá de lo visible a primera vista y se siente en cuanto uno se acomoda a los mandos y avanza unos cuantos cientos de metros. Se trata, claro, de un nuevo motor (nuevo en el Alfa aunque ya presente en la gama de Lancia). Se trata del 2.4 JTD de 5 cilindros, que ha recibido 20 válvulas, con lo que ahora puede alcanzar los 175 caballos; es el segundo motor de la familia de los “common rail” (recordemos que el primer common rail de la historia lo montó precisamente el 156) con tecnología Multijet y multiválvulas, que porporciona un par de 39,3 mkg a 2.000 rpm. Puede llegar a 100 km/h desde parado en 8,3 segundos y marcar hasta 225 km/h, manteniendo además un frugal consumo medio de 6,6 litros por cada 100 km. Con él mejora claramente la oferta de turbodiésel del Alfa 156, cuya cumbre hasta ahora era el 1.9 JTD Multijet, de 140 CV y 31,1 mkg. El recién llegado es también más silencioso –sobre todo en la fase de calentamiento- y transmite menos vibraciones, además de expulsar menos emisiones.

Con él se completa una gama formada, en el apartado de propulsores (y tanto para la versión normal como para la Sportwagon), por seis posibilidades. En gasolina, están el 1.6 Twin Spark, el 2.0 JTS (manual o con cambio Selespeed) y el 2.5 V6 24V (manual o con cambio Q-System). En Diesel, dispone del motor 1.9 JTD, el 1.9 JTD Multijet y el ahora incorporado 2.4 JTD Multijet. La última novedad es la terminación Impression, que se une a las ya conocidas Progression y Distinctive. También habrá una línea TI (siglas de Turismo Internacional), con más elementos deportivos (llantas, volante y pomo del cambio, siglas….).

El Alfa 156 nació en octubre de 1997 y, con su llegada al mercado, el “mal fario” que había acompañado las últimas creaciones de la marca del “biscione” cesó. Habían sido años difíciles para Alfa, que, seguramente por una nefasta política de postventa, perdía clientes con mayor facilidad que los ganaba, mientras se iba extendiendo un corrosivo rumor sobre la presunta falta de fiabilidad de sus modelos. El 156 redimió aquella fama negra y logró hacer revivir los mejores momentos para el público alfista, además de ganar nuevos sectores de mercado que permitieron la resurrección de la marca, hoy de lo mejorcito de Fiat Auto. En sus seis años de historia, el 156 ha ganado muchos premios (entre ellos el prestigioso Car of the Year, en 1998), ha sido escogido por más de 540.000 clientes de más de 80 países y es en la actualidad el modelo del grupo Fiat con mayor presencia comercial en el mundo. Y lo que es más: ha hecho que la cuota de Alfa en su segmento se haya más que triplicado.

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