Jaguar X-Type 2.0D

La marca del felino acaba de dar un importante salto con la incorporación de una mecánica Diesel en su reciente gama X-Type. La excelente puesta a punto efectuada en el conjunto ha permitido mantener unas cifras de consumo muy reducidas con el refinamiento acostumbrado en todos los productos de la marca británica.
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Jaguar X-Type 2.0D
Jaguar X-Type 2.0D

Sí, sí, también Jaguar. Todos los fabricantes tienen que pasar por la mecánica Diesel si quieren estar a la altura que demanda la clientela de hoy en día. La emblemática firma británica ha sido la última marca “premium” en llegar a este terreno, pero seguro que no será la última. Durante los últimos años hemos visto como fabricantes de prestigio, entre los que se encuentran Audi, BMW, Mercedes, Saab o Volvo han tenido que pasar por este terreno tan poco común entre ellos para ganar cuota de mercado.

Según anuncia Jaguar, entre estas marcas y concretamente en este segmento del mercado, los modelos más demandados incorporan mecánicas de gasóleo en una proporción entre el 60 y el 70 por ciento, como es el caso del Audi A4, BMW Serie 3, Mercedes Clase C o Volvo S60.

Este ha sido uno de los motivos por el que la marca ha tomado la importante decisión de estar ahí con un producto moderno, atractivo, tecnológico… y Diesel. Aunque no será el único, pues el próximo año llegará un 2.7 V6 para el S-Type, fruto de la colaboración entre Ford y PSA, con una potencia superior a los 220 CV y una puesta a punto específica para transmitir suavidad, potencia y conducción placentera.

Jaguar X-Type 2.0D Classic 28.900 €
Jaguar X-Type 2.0D Sport 32.900 €
Jaguar X-Type 2.0D Executive 33.300 €

El modelo que nos ocupa pretende atraer a una nueva clientela, más joven que la habitual de la marca, que busque distinción y elegancia sin verse rechazados por la economía de mantenimiento. Así, Jaguar ha posicionado su nuevo modelo Diesel entre el Audi A4 TDI de 130 CV y el BMW 320d de 150 CV, buscando más la comodidad de utilización que la potencia específica. Según afirman, es el modelo de la categoría con más cifra de par (330 Nm a 1.800 rpm) y puede alcanzar los 350 Nm en momentos puntuales gracias a la gestión electrónica sobre el turbocompresor.

El origen de la mecánica es Ford, concretamente el 2.0 TDDI de 2.0 litros que entrega una potencia máxima de 130 CV, que los ingenieros de la marca británica se han encargado de “afinar” para disminuir el nivel de ruido y vibraciones y lograr que encaje mejor en la filosofía de un producto Jaguar. También se ha hecho especial hincapié en el mantenimiento general de la mecánica, con intervalos de revisión cada 20.000 km o 12 meses.

Para lograr que las emisiones de ruido disminuyan en el motor se ha procedido al sellado de los huecos de los inyectores con una espuma recubierta por una película polietileno y, para que no lleguen al interior del habitáculo, se ha mejorado el aislamiento del recubrimiento del vano motor.

Otra de las características de esta mecánica es que la transmisión se realiza mediante cadena doble, que también actúa sobre la bomba de combustible. La alimentación corre a cargo de un sistema de inyección directa common rail a alta presión con turbocompresor de geometría variable e intercooler de grandes dimensiones.

En cuanto a la transmisión, el 2.0D está disponible únicamente con sistema de tracción delantera y caja de cambios manual de cinco velocidades, aunque está previsto incorporar la caja de seis marchas durante el próximo año.

Durante la toma de contacto realizada por los alrededores de Madrid, sobre firmes de montaña con zonas bastante rizadas, tuvimos la oportunidad de comprobar el funcionamiento de esta nueva configuración Jaguar-Diesel, que nos sorprendió gratamente. Personalmente me parecía un poco extraño conducir un Jaguar que no fuera alimentado por gasolina, por mucha gasolina.

Lo cierto es que al ralentí, dentro del coche, apenas se escucha el rumor característico de las mecánicas Diesel y la aguja del indicador de combustible apenas se movió de su lugar de origen tras recorrer más de 150 km a un ritmo ligerito.

Haciendo la “prueba del algodón”, que consiste en apoyar levemente los pies sobre los pedales de freno y embrague, tampoco se aprecian vibraciones que delaten especialmente a la mecánica. Sin embargo es en marcha donde se obtiene la situación más satisfactoria, pues la mínima orden enviada al pedal del acelerador es transmitida a las ruedas con rapidez y contundencia. Se nota que hay par en abundancia, pues a partir de 1.600 revoluciones ya se nota el carácter del motor, que mantiene una entrega eficaz y lineal hasta las 4.000 rpm. Por encima de este valor queda muy poco margen de utilización y no es necesario insistir, pues no se obtienen brillantes resultados. Es preferible recurrir a la marcha superior y así obtendremos mejores prestaciones.

Los desarrollos del cambio elegidos permiten “tirar” fácilmente del conjunto y en realidad podrían haber sido algo más largos, pues cuenta con una quinta de 46 km/h de desarrollo a 1.000 rpm, un valor bastante bajo para un modelo de 130 CV con más de 330 Nm de par. (Las futuras cajas de seis marchas permitirán rodar a menor régimen con un consumo inferior).

El funcionamiento del conjunto es muy bueno, pues todo se encuentra equilibrado y en su sitio, puesto de conducción, cambio, pedales, volante, mandos e instrumentos. Precisamente estos últimos son Jaguar 100 por 100, lo que contribuye a crear un clima cálido y elegante, en la línea del resto de productos de la marca.

Coincidiendo con el lanzamiento de las versiones Diesel, toda la gama ha recibido ligeras modificaciones en aspectos como equipamiento, peso y seguridad. Así, los soportes de los paragolpes son ahora más ligeros y resistentes y permiten minimizar los daños en impactos sufridos a velocidades inferiores a 15 km/h. También el parabrisas está ahora realizado en una única pieza y en las versiones equipadas con tracción total se han incorporado refuerzos en el montante A y en la zona intermedia de las puertas delanteras.

Toda la gama, incluido el Diesel, cuenta con tres niveles de acabado diferentes, Classic, Executive y Sport que, exteriormente se distinguen por el color de la parrilla delantera, cromada o pintada en el color de la carrocería, contornos de las ventanillas, en cromado o negro mate y paragolpes con inserciones cromadas. También se incluye ahora una nueva gama de colores y tipos de llantas de aleación en 16 y 17 pulgadas, así como nuevas tapicerías, mejores materiales en reposabrazos, guantera y revestimiento del maletero.

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