Seat León Cupra R 225 CV y Seat León TDI 130 CV

Con quince caballos adicionales, el nuevo León Cupra R suma 225 y revalida el título de su predecesor: es el Seat más potente jamás fabricado en serie. Sin sobreprecio, sin más cambio estético que el pomo de la palanca de cambios y el volante, este Cupra proporciona aún más emoción y adrenalina que su ya predecesor. Autopista Online lo ha conducido para ti.
-
Seat León Cupra R 225 CV y Seat León TDI 130 CV
Seat León Cupra R 225 CV y Seat León TDI 130 CV

La estrategia de Seat como “marca deportiva” dentro del Grupo Volkswagen se ha revelado todo un éxito y así se confirma con cada producto que lanzan al mercado. El distintivo “Cupra” (acrónimo derivado de “Cup Racing”) acompaña las mejores realizaciones de esta nueva era y, cuando aparece además la R, es que el modelo ha sido desarrollado por Seat Sport y mimado por las líneas de montaje de Martorell. El público al que van dirigidas estas máquinas potentes y divertidísimas de conducir aprecia cada sigla en lo que vale y hace gala de todos los ornamentos exteriores que ellas representan. De hecho, estos pequeños emblemas se están convirtiendo en pieza de cacería de coleccionistas con pocos escrúpulos, que las arrancan de la carrocería en cuanto el dueño se descuida.

Ibiza y León Cupra R han sido, pues, éxitos de ventas que han sobrepasado con largueza las expectativas puestas en ellos. Del Léon Cupra R existente hasta ahora, dotado con motor 1.8 turbo de 210 CV, ya se han fabricado 3.300 unidades y, ya que la apuesta funciona, ahora Seat la refuerza con 15 caballos más para así proclamar a esta nueva creación como la más potente de la historia de Seat. Esta puesta al día mecánica permitirá que la vida del León Cupra R se prolongue bastante más allá de sus casi 2 años y, además, caerá como agua de mayo sobre una clientela potencial muy receptiva a las cifras que mejoran esos quince caballos adicionales. Vayamos a ellas: la velocidad máxima es ahora de 242 km/h; la acelereación de 0 a 100 km/h, 6,9 segundos; cumplir un kilómetro desde parado apenas le lleva 26,8 segundos. En realidad, el motor turbo 1.8 –en versión de 225 CV- no es nuevo en el Grupo Volkswagen, porque es el que propulsa al Audi TT, pero su combinación con una tracción sólo delantera sí es completamente novedosa.

Para digerir los 225 CV y transmitirlos adecuadamente al suelo, se han rediseñado algunos elementos, como los palieres, aunque el chasis –el llamado “chasis ágil” con DSR, respuesta dinámica a la conducción- y los tarados de la suspensión no han variado. Grandes bocas de aire perforadas en el faldón delantero permiten una correcta refrigeración del doble intercooler y, en la trasera, un tubo de escape cromado de forma oval da salida a unas emisiones que cumplen con la normativa Euro III y a un rugido que “engancha” y que ha sido cuidadosamente estudiado para seducir. ¿Cómo? Pues gracias a una serie de elementos expresamente colocados en el tramo final del escape, que dan lugar a lo que la marca llama “engine Seat sound”: se mejora la calidad del sonido a ralentí y en pequeñas maniobras y aceleraciones, pero se filtra cuando el motor gira a medio y alto régimen, de forma que los oídos de los ocupantes no “sufran” en los recorridos largos. Los frenos son Brembo con pinzas de cuatro bombines (pintadas en un rojo que llama la atención a través de las llantas) y discos ventilados de 323 mm de diámetro en el eje delantero. Su funcionamiento está reforzado con EBA, un asistente de frenada de última generación que aumenta la capacidad de frenado y que sólo se activa en situaciones de emergencia.

Frente al gran aporte del motor, en el resto del coche las variaciones son mínimas. Mayor presencia de plaquitas identificadoras de que estamos ante una versión Cupra R y, en el interior, dos toques. El primero es el volante, de tres brazos y forrado en cuero negro, con tramos perforados y una tira de piel roja en el punto central de su parte superior (para indicar el centro de la dirección, como en los coches de competición), además de una “R” insertada en el brazo central. El segundo es el pomo de la palanca de cambios, con los laterales en cuero perforado sobre fondo rojo y con el esquema de las marchas serigrafiado en el mismo color.

Y, si los ingenieros de Seat Sport han plasmado en la serie Cupra R toda su experiencia en la competición, para quien se pone a los mandos de este 225 caballos las sensaciones son las que debe de tener un piloto: emoción y adrenalina. La prueba dinámica a la que nos ha convocado Seat ha discurrido por los alrededores de Barcelona, tanto por tramos de autopista como por deliciosas carreteras reviradas por las que conducir este Cupra R sólo puede calificarse de placer. En autopista, los cruceros que se pueden alcanzar con el mayor aplomo y seguridad permitirán embarcarse en largos recorridos con comodidad –bueno, las suspensiones son más duras que las de una berlina al uso, pero ¿a quién le importa?- y sin tener que reducir los horizontes de uso de este León, que devora kilómetros con soltura sin par.

En los trazados más sinuosos, la diversión es inigualable. Rápido de reacciones, obediente al volante, ágil a los cambios de trayectoria, desbordante de energía, sumiso al freno. En el puesto de conducción, ningún sobresalto: los asientos recogen perfectamente el cuerpo; el apoyo en el paso de rueda, metálico, hace el resto. Los cambios de pies sobre los pedales de embrague, freno y acelerador se suceden con rapidez, cada marcha entra a su tiempo, el motor ruge con ese sonido… ¿cómo era? Da igual, suena a carrera, suena a circuito, suena a asfalto. Todo ello con la garantía de controles de tracción y de estabilidad de serie, de una dirección hiperprecisa, de unos frenos eficientes al milímetro… Una experiencia difícil de expresar en palabras. Si te gusta conducir, conducir de verdad, éste es tu coche.

<

p> Volvamos a la realidad. El Seat León Cupra R empieza a venderse en España a finales de julio y su precio será el mismo que el del León Cupra R de 210 CV que actualmente se comercializa: 27.295 euros.

La estrategia de Seat como “marca deportiva” dentro del Grupo Volkswagen se ha revelado todo un éxito y así se confirma con cada producto que lanzan al mercado. El distintivo “Cupra” (acrónimo derivado de “Cup Racing”) acompaña las mejores realizaciones de esta nueva era y, cuando aparece además la R, es que el modelo ha sido desarrollado por Seat Sport y mimado por las líneas de montaje de Martorell. El público al que van dirigidas estas máquinas potentes y divertidísimas de conducir aprecia cada sigla en lo que vale y hace gala de todos los ornamentos exteriores que ellas representan. De hecho, estos pequeños emblemas se están convirtiendo en pieza de cacería de coleccionistas con pocos escrúpulos, que las arrancan de la carrocería en cuanto el dueño se descuida.

Ibiza y León Cupra R han sido, pues, éxitos de ventas que han sobrepasado con largueza las expectativas puestas en ellos. Del Léon Cupra R existente hasta ahora, dotado con motor 1.8 turbo de 210 CV, ya se han fabricado 3.300 unidades y, ya que la apuesta funciona, ahora Seat la refuerza con 15 caballos más para así proclamar a esta nueva creación como la más potente de la historia de Seat. Esta puesta al día mecánica permitirá que la vida del León Cupra R se prolongue bastante más allá de sus casi 2 años y, además, caerá como agua de mayo sobre una clientela potencial muy receptiva a las cifras que mejoran esos quince caballos adicionales. Vayamos a ellas: la velocidad máxima es ahora de 242 km/h; la acelereación de 0 a 100 km/h, 6,9 segundos; cumplir un kilómetro desde parado apenas le lleva 26,8 segundos. En realidad, el motor turbo 1.8 –en versión de 225 CV- no es nuevo en el Grupo Volkswagen, porque es el que propulsa al Audi TT, pero su combinación con una tracción sólo delantera sí es completamente novedosa.

Para digerir los 225 CV y transmitirlos adecuadamente al suelo, se han rediseñado algunos elementos, como los palieres, aunque el chasis –el llamado “chasis ágil” con DSR, respuesta dinámica a la conducción- y los tarados de la suspensión no han variado. Grandes bocas de aire perforadas en el faldón delantero permiten una correcta refrigeración del doble intercooler y, en la trasera, un tubo de escape cromado de forma oval da salida a unas emisiones que cumplen con la normativa Euro III y a un rugido que “engancha” y que ha sido cuidadosamente estudiado para seducir. ¿Cómo? Pues gracias a una serie de elementos expresamente colocados en el tramo final del escape, que dan lugar a lo que la marca llama “engine Seat sound”: se mejora la calidad del sonido a ralentí y en pequeñas maniobras y aceleraciones, pero se filtra cuando el motor gira a medio y alto régimen, de forma que los oídos de los ocupantes no “sufran” en los recorridos largos. Los frenos son Brembo con pinzas de cuatro bombines (pintadas en un rojo que llama la atención a través de las llantas) y discos ventilados de 323 mm de diámetro en el eje delantero. Su funcionamiento está reforzado con EBA, un asistente de frenada de última generación que aumenta la capacidad de frenado y que sólo se activa en situaciones de emergencia.

Frente al gran aporte del motor, en el resto del coche las variaciones son mínimas. Mayor presencia de plaquitas identificadoras de que estamos ante una versión Cupra R y, en el interior, dos toques. El primero es el volante, de tres brazos y forrado en cuero negro, con tramos perforados y una tira de piel roja en el punto central de su parte superior (para indicar el centro de la dirección, como en los coches de competición), además de una “R” insertada en el brazo central. El segundo es el pomo de la palanca de cambios, con los laterales en cuero perforado sobre fondo rojo y con el esquema de las marchas serigrafiado en el mismo color.

Y, si los ingenieros de Seat Sport han plasmado en la serie Cupra R toda su experiencia en la competición, para quien se pone a los mandos de este 225 caballos las sensaciones son las que debe de tener un piloto: emoción y adrenalina. La prueba dinámica a la que nos ha convocado Seat ha discurrido por los alrededores de Barcelona, tanto por tramos de autopista como por deliciosas carreteras reviradas por las que conducir este Cupra R sólo puede calificarse de placer. En autopista, los cruceros que se pueden alcanzar con el mayor aplomo y seguridad permitirán embarcarse en largos recorridos con comodidad –bueno, las suspensiones son más duras que las de una berlina al uso, pero ¿a quién le importa?- y sin tener que reducir los horizontes de uso de este León, que devora kilómetros con soltura sin par.

En los trazados más sinuosos, la diversión es inigualable. Rápido de reacciones, obediente al volante, ágil a los cambios de trayectoria, desbordante de energía, sumiso al freno. En el puesto de conducción, ningún sobresalto: los asientos recogen perfectamente el cuerpo; el apoyo en el paso de rueda, metálico, hace el resto. Los cambios de pies sobre los pedales de embrague, freno y acelerador se suceden con rapidez, cada marcha entra a su tiempo, el motor ruge con ese sonido… ¿cómo era? Da igual, suena a carrera, suena a circuito, suena a asfalto. Todo ello con la garantía de controles de tracción y de estabilidad de serie, de una dirección hiperprecisa, de unos frenos eficientes al milímetro… Una experiencia difícil de expresar en palabras. Si te gusta conducir, conducir de verdad, éste es tu coche.

<

p> Volvamos a la realidad. El Seat León Cupra R empieza a venderse en España a finales de julio y su precio será el mismo que el del León Cupra R de 210 CV que actualmente se comercializa: 27.295 euros.

La estrategia de Seat como “marca deportiva” dentro del Grupo Volkswagen se ha revelado todo un éxito y así se confirma con cada producto que lanzan al mercado. El distintivo “Cupra” (acrónimo derivado de “Cup Racing”) acompaña las mejores realizaciones de esta nueva era y, cuando aparece además la R, es que el modelo ha sido desarrollado por Seat Sport y mimado por las líneas de montaje de Martorell. El público al que van dirigidas estas máquinas potentes y divertidísimas de conducir aprecia cada sigla en lo que vale y hace gala de todos los ornamentos exteriores que ellas representan. De hecho, estos pequeños emblemas se están convirtiendo en pieza de cacería de coleccionistas con pocos escrúpulos, que las arrancan de la carrocería en cuanto el dueño se descuida.

Ibiza y León Cupra R han sido, pues, éxitos de ventas que han sobrepasado con largueza las expectativas puestas en ellos. Del Léon Cupra R existente hasta ahora, dotado con motor 1.8 turbo de 210 CV, ya se han fabricado 3.300 unidades y, ya que la apuesta funciona, ahora Seat la refuerza con 15 caballos más para así proclamar a esta nueva creación como la más potente de la historia de Seat. Esta puesta al día mecánica permitirá que la vida del León Cupra R se prolongue bastante más allá de sus casi 2 años y, además, caerá como agua de mayo sobre una clientela potencial muy receptiva a las cifras que mejoran esos quince caballos adicionales. Vayamos a ellas: la velocidad máxima es ahora de 242 km/h; la acelereación de 0 a 100 km/h, 6,9 segundos; cumplir un kilómetro desde parado apenas le lleva 26,8 segundos. En realidad, el motor turbo 1.8 –en versión de 225 CV- no es nuevo en el Grupo Volkswagen, porque es el que propulsa al Audi TT, pero su combinación con una tracción sólo delantera sí es completamente novedosa.

Para digerir los 225 CV y transmitirlos adecuadamente al suelo, se han rediseñado algunos elementos, como los palieres, aunque el chasis –el llamado “chasis ágil” con DSR, respuesta dinámica a la conducción- y los tarados de la suspensión no han variado. Grandes bocas de aire perforadas en el faldón delantero permiten una correcta refrigeración del doble intercooler y, en la trasera, un tubo de escape cromado de forma oval da salida a unas emisiones que cumplen con la normativa Euro III y a un rugido que “engancha” y que ha sido cuidadosamente estudiado para seducir. ¿Cómo? Pues gracias a una serie de elementos expresamente colocados en el tramo final del escape, que dan lugar a lo que la marca llama “engine Seat sound”: se mejora la calidad del sonido a ralentí y en pequeñas maniobras y aceleraciones, pero se filtra cuando el motor gira a medio y alto régimen, de forma que los oídos de los ocupantes no “sufran” en los recorridos largos. Los frenos son Brembo con pinzas de cuatro bombines (pintadas en un rojo que llama la atención a través de las llantas) y discos ventilados de 323 mm de diámetro en el eje delantero. Su funcionamiento está reforzado con EBA, un asistente de frenada de última generación que aumenta la capacidad de frenado y que sólo se activa en situaciones de emergencia.

Frente al gran aporte del motor, en el resto del coche las variaciones son mínimas. Mayor presencia de plaquitas identificadoras de que estamos ante una versión Cupra R y, en el interior, dos toques. El primero es el volante, de tres brazos y forrado en cuero negro, con tramos perforados y una tira de piel roja en el punto central de su parte superior (para indicar el centro de la dirección, como en los coches de competición), además de una “R” insertada en el brazo central. El segundo es el pomo de la palanca de cambios, con los laterales en cuero perforado sobre fondo rojo y con el esquema de las marchas serigrafiado en el mismo color.

Y, si los ingenieros de Seat Sport han plasmado en la serie Cupra R toda su experiencia en la competición, para quien se pone a los mandos de este 225 caballos las sensaciones son las que debe de tener un piloto: emoción y adrenalina. La prueba dinámica a la que nos ha convocado Seat ha discurrido por los alrededores de Barcelona, tanto por tramos de autopista como por deliciosas carreteras reviradas por las que conducir este Cupra R sólo puede calificarse de placer. En autopista, los cruceros que se pueden alcanzar con el mayor aplomo y seguridad permitirán embarcarse en largos recorridos con comodidad –bueno, las suspensiones son más duras que las de una berlina al uso, pero ¿a quién le importa?- y sin tener que reducir los horizontes de uso de este León, que devora kilómetros con soltura sin par.

En los trazados más sinuosos, la diversión es inigualable. Rápido de reacciones, obediente al volante, ágil a los cambios de trayectoria, desbordante de energía, sumiso al freno. En el puesto de conducción, ningún sobresalto: los asientos recogen perfectamente el cuerpo; el apoyo en el paso de rueda, metálico, hace el resto. Los cambios de pies sobre los pedales de embrague, freno y acelerador se suceden con rapidez, cada marcha entra a su tiempo, el motor ruge con ese sonido… ¿cómo era? Da igual, suena a carrera, suena a circuito, suena a asfalto. Todo ello con la garantía de controles de tracción y de estabilidad de serie, de una dirección hiperprecisa, de unos frenos eficientes al milímetro… Una experiencia difícil de expresar en palabras. Si te gusta conducir, conducir de verdad, éste es tu coche.

<

p> Volvamos a la realidad. El Seat León Cupra R empieza a venderse en España a finales de julio y su precio será el mismo que el del León Cupra R de 210 CV que actualmente se comercializa: 27.295 euros.

Galería relacionada

Seat León Cupra R 225

Te recomendamos

No hay mejor manera de conocer un producto que poder probarlo a fondo. Bridgestone y ...

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...