Ford Mondeo 1.8 / Mazda6 1.8

Las diferencias entre ambos modelos hay que buscarlas en las particularidades que cada marca imprime a sus vehículos. En líneas generales cuentan con muchos puntos comunes y resultan más que satisfactorios como base de partida de sus respectivas gamas.
-
Ford Mondeo 1.8 / Mazda6 1.8
Ford Mondeo 1.8 / Mazda6 1.8

La pertenencia de Mazda al Grupo Ford ha hecho que la firma japonesa gane en algunos aspectos aunque también ha perdido algunas de las características propias que definían a la marca. Sin embargo, en el caso del recientemente aparecido Mazda6 la ganancia supera con creces las posibles pérdidas de identidad ya que han podido realizar una berlina que se puede definir como la referencia clara del segmento, sobre todo en cuanto a comportamiento dinámico.

Ambos modelos representan el escalón de acceso a la gama ya que, aunque Ford tiene una variante con esta misma mecánica y 110 CV de potencia, éste no se vende en nuestro país.

El motor es uno de los puntos que comparten estos modelos, el 1.8 con culata multiválvula y 125 CV a 6.000 rpm en el caso del Ford y 120 CV a 5.500 rpm en el Mazda. La caja de cambios es distinta ya que mientras que en Ford recurren a un grupo corto y relaciones del cambio largas, en el Mazda realizan justo la operación contraria, grupo largo y relaciones cortas, con lo que al final las diferencias de desarrollo a 1.000 rpm son pequeñas, pero en el uso diario esto se deja notar, tal y como puede apreciarse en las prestaciones.

Para empezar el motor del Mondeo se estira hasta las 6.750 rpm —momento en el que se produce el corte de inyección— y el del 6 se queda 250 rpm por debajo. Con ello el Ford consigue ganar a su rival en las aceleraciones y en algunas de las mediciones de recuperaciones y adelantamientos, sobre todo en la última marcha. En el uso cotidiano, el motor del Mondeo se muestra más alegre que el del Mazda6 aunque tampoco hemos de olvidar que la potencia que hemos obtenido en nuestro banco ha sido de casi 16 CV a favor del Mondeo. Aún así, la mecánica del Ford ofrece una mayor facilidad para subir de vueltas y llega con rapidez a la zona roja, algo que en el caso del Mazda6 se realiza con mayor parsimonia, sobre todo en las dos últimas marchas. En carretera esto se traduce en una mayor alegría por parte del Mondeo a la hora de disfrutar por carreteras con muchas curvas. Cuando se trata de superar las pendientes que existen, mientras que el Mondeo mantiene bien el ritmo de marcha sin decaer mucho la velocidad, en el Mazda6 se debe bajar una marcha si no queremos disminuir mucho la velocidad de crucero.

En uso urbano sucede algo parecido ya que en marchas largas el motor del Ford está más presto a subir la velocidad sin tener que recurrir al uso del cambio, algo que no sucede con la misma facilidad en el Mazda6. Además, los consumos son siempre favorables -por muy poco, pero siempre menores- al modelo de la firma del óvalo, lo que reafirma el mejor rendimiento de esta mecánica montada en el Ford que en el Mazda. En ambos casos, los consumos se muestran contenidos, tanto en ciudad como en carretera, algo que también se corresponde cuando queremos ir deprisa y tenemos que ir apurando marchas para ganar velocidad de forma rápida.

El Ford también resulta más agradable en este caso, ya que el tacto y manejo de la palanca de cambios es mejor que el de su rival que, sobre todo en el paso de cuarta a quinta, resulta poco agraciado y hay que acostumbrarse a esta circunstancia, lo que reduce en cierta medida el agrado de utilización del Mazda6.

A la hora de enjuiciar el comportamiento dinámico, hemos de partir de una premisa clara: el Ford Mondeo era una referencia clara en su segmento, hasta que llegó el Mazda6. Ambos modelos cuentan con una velocidad de paso por curva muy alta sin que se sienta ningún movimiento extraño de la carrocería. El Mondeo mantiene una actitud muy neutra y sólo si levantamos el pie del acelerador en pleno apoyo el coche tiende a cerrar la trayectoria, pero siempre de forma gradual sin restar confianza al conductor. Las suspensiones realizan su trabajo a la perfección y, si hubiera que encontrarle algún "pero" sería que resultan algo blandas, pero hay que tener en cuenta que estamos ante una versión con un planteamiento y filosofía familiar sin aspirar a ninguna denominación que pueda resultar dinámica.

La pertenencia de Mazda al Grupo Ford ha hecho que la firma japonesa gane en algunos aspectos aunque también ha perdido algunas de las características propias que definían a la marca. Sin embargo, en el caso del recientemente aparecido Mazda6 la ganancia supera con creces las posibles pérdidas de identidad ya que han podido realizar una berlina que se puede definir como la referencia clara del segmento, sobre todo en cuanto a comportamiento dinámico.

Ambos modelos representan el escalón de acceso a la gama ya que, aunque Ford tiene una variante con esta misma mecánica y 110 CV de potencia, éste no se vende en nuestro país.

El motor es uno de los puntos que comparten estos modelos, el 1.8 con culata multiválvula y 125 CV a 6.000 rpm en el caso del Ford y 120 CV a 5.500 rpm en el Mazda. La caja de cambios es distinta ya que mientras que en Ford recurren a un grupo corto y relaciones del cambio largas, en el Mazda realizan justo la operación contraria, grupo largo y relaciones cortas, con lo que al final las diferencias de desarrollo a 1.000 rpm son pequeñas, pero en el uso diario esto se deja notar, tal y como puede apreciarse en las prestaciones.

Para empezar el motor del Mondeo se estira hasta las 6.750 rpm —momento en el que se produce el corte de inyección— y el del 6 se queda 250 rpm por debajo. Con ello el Ford consigue ganar a su rival en las aceleraciones y en algunas de las mediciones de recuperaciones y adelantamientos, sobre todo en la última marcha. En el uso cotidiano, el motor del Mondeo se muestra más alegre que el del Mazda6 aunque tampoco hemos de olvidar que la potencia que hemos obtenido en nuestro banco ha sido de casi 16 CV a favor del Mondeo. Aún así, la mecánica del Ford ofrece una mayor facilidad para subir de vueltas y llega con rapidez a la zona roja, algo que en el caso del Mazda6 se realiza con mayor parsimonia, sobre todo en las dos últimas marchas. En carretera esto se traduce en una mayor alegría por parte del Mondeo a la hora de disfrutar por carreteras con muchas curvas. Cuando se trata de superar las pendientes que existen, mientras que el Mondeo mantiene bien el ritmo de marcha sin decaer mucho la velocidad, en el Mazda6 se debe bajar una marcha si no queremos disminuir mucho la velocidad de crucero.

En uso urbano sucede algo parecido ya que en marchas largas el motor del Ford está más presto a subir la velocidad sin tener que recurrir al uso del cambio, algo que no sucede con la misma facilidad en el Mazda6. Además, los consumos son siempre favorables -por muy poco, pero siempre menores- al modelo de la firma del óvalo, lo que reafirma el mejor rendimiento de esta mecánica montada en el Ford que en el Mazda. En ambos casos, los consumos se muestran contenidos, tanto en ciudad como en carretera, algo que también se corresponde cuando queremos ir deprisa y tenemos que ir apurando marchas para ganar velocidad de forma rápida.

El Ford también resulta más agradable en este caso, ya que el tacto y manejo de la palanca de cambios es mejor que el de su rival que, sobre todo en el paso de cuarta a quinta, resulta poco agraciado y hay que acostumbrarse a esta circunstancia, lo que reduce en cierta medida el agrado de utilización del Mazda6.

A la hora de enjuiciar el comportamiento dinámico, hemos de partir de una premisa clara: el Ford Mondeo era una referencia clara en su segmento, hasta que llegó el Mazda6. Ambos modelos cuentan con una velocidad de paso por curva muy alta sin que se sienta ningún movimiento extraño de la carrocería. El Mondeo mantiene una actitud muy neutra y sólo si levantamos el pie del acelerador en pleno apoyo el coche tiende a cerrar la trayectoria, pero siempre de forma gradual sin restar confianza al conductor. Las suspensiones realizan su trabajo a la perfección y, si hubiera que encontrarle algún "pero" sería que resultan algo blandas, pero hay que tener en cuenta que estamos ante una versión con un planteamiento y filosofía familiar sin aspirar a ninguna denominación que pueda resultar dinámica.

Galería relacionada

Ford Mondeo 1.8 / Mazda6 1.8

Te recomendamos

No hay mejor manera de conocer un producto que poder probarlo a fondo. Bridgestone y ...

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...