Kia Rio 1.3 y 1.5

La marca coreana Kia acaba de presentar un rediseño del modelo Rio que ya está a la venta en nuestro país. Durante el pasado año, la firma vendió en España casi 3.000 unidades de este coche, ahora vuelve dispuesta a darle un buen bocado al mercado.
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Kia Rio 1.3 y 1.5
Kia Rio 1.3 y 1.5

La nueva apuesta de Kia es un rediseño del modelo Rio, que viene con la intención de acaparar gran parte del mercado español nada y nada menos que en dos de los segmentos mayoritarios. Por una parte, se posiciona dentro de los compactos, por precio, y por otro, en los familiares, por tamaño.

El nuevo coche está destinado a un amplio espectro de público, desde jóvenes a familias numerosas. Los rediseños han sido ligeros: la parrilla se ha retocado para darle el nuevo aire de que dispone el resto de la gama (el recientemente presentado Sorento, el nuevo Carens y el nuevo Magentis, que llegará en breve). Con este ajuste, también se han tocado los faros delanteros. Donde de verdad se nota el cambio es en el interior. Se ha rediseñado el salpicadero, que ahora resulta más cercano al estilo europeo, mejor acabado y ajustado. Sigue dominando el plástico, pero de una mayor calidad.

Las motorizaciones no han variado. Sigue disponiendo de dos motores de 1,3 y 1,5 litros de cilindrada que desarrollan, respectivamente, 81 y 97 CV a 5.500 rpm. Hay dos cajas de cambio disponibles, por un lado, una transmisión manual de 5 velocidades y, por otro lado, una automática de 4 marchas.

Ambos motores funcionan de manera correcta. El propulsor 1,3 litros ofrece sus mejores momentos cuando gira por encima de las 4.000 rpm (su corte de inyección está en las 6.000 vueltas). Las recuperaciones resultan razonables para un motor de pequeña capacidad, aunque las prestaciones no se pueden clasificar como muy deportivas. Tampoco esto es lo que se pretende, ya que se trata de un vehículo destinado a un público más familiar y con una conducción más burguesa. En el caso de la mecánica de 1,5 litros, alcanza sus mejores condiciones de uso un poco antes, es decir, entre las 3.500 y las 4.000 vueltas.

Los dos propulsores presentan un claro y localizado problema: el ruido. Se trata de unas mecánicas muy ruidosas y cuyas vibraciones se transmiten hasta el habitáculo, cuando gira por encima de las 5.000 rpm. Está claro que esta situación no es fácilmente reproducible fuera de circuito, ya que los 120 kilómetros por hora se alcanzan sin tener que forzar el motor por encima de las 4.500 rpm.

Cuando el motor de 1,5 litros está asociado a una caja de cambios automática (de 4 velocidades), es un poco menos ruidoso. Esta transmisión sólo está disponible de manera opcional con la mencionada mecánica.

La nueva apuesta de Kia es un rediseño del modelo Rio, que viene con la intención de acaparar gran parte del mercado español nada y nada menos que en dos de los segmentos mayoritarios. Por una parte, se posiciona dentro de los compactos, por precio, y por otro, en los familiares, por tamaño.

El nuevo coche está destinado a un amplio espectro de público, desde jóvenes a familias numerosas. Los rediseños han sido ligeros: la parrilla se ha retocado para darle el nuevo aire de que dispone el resto de la gama (el recientemente presentado Sorento, el nuevo Carens y el nuevo Magentis, que llegará en breve). Con este ajuste, también se han tocado los faros delanteros. Donde de verdad se nota el cambio es en el interior. Se ha rediseñado el salpicadero, que ahora resulta más cercano al estilo europeo, mejor acabado y ajustado. Sigue dominando el plástico, pero de una mayor calidad.

Las motorizaciones no han variado. Sigue disponiendo de dos motores de 1,3 y 1,5 litros de cilindrada que desarrollan, respectivamente, 81 y 97 CV a 5.500 rpm. Hay dos cajas de cambio disponibles, por un lado, una transmisión manual de 5 velocidades y, por otro lado, una automática de 4 marchas.

Ambos motores funcionan de manera correcta. El propulsor 1,3 litros ofrece sus mejores momentos cuando gira por encima de las 4.000 rpm (su corte de inyección está en las 6.000 vueltas). Las recuperaciones resultan razonables para un motor de pequeña capacidad, aunque las prestaciones no se pueden clasificar como muy deportivas. Tampoco esto es lo que se pretende, ya que se trata de un vehículo destinado a un público más familiar y con una conducción más burguesa. En el caso de la mecánica de 1,5 litros, alcanza sus mejores condiciones de uso un poco antes, es decir, entre las 3.500 y las 4.000 vueltas.

Los dos propulsores presentan un claro y localizado problema: el ruido. Se trata de unas mecánicas muy ruidosas y cuyas vibraciones se transmiten hasta el habitáculo, cuando gira por encima de las 5.000 rpm. Está claro que esta situación no es fácilmente reproducible fuera de circuito, ya que los 120 kilómetros por hora se alcanzan sin tener que forzar el motor por encima de las 4.500 rpm.

Cuando el motor de 1,5 litros está asociado a una caja de cambios automática (de 4 velocidades), es un poco menos ruidoso. Esta transmisión sólo está disponible de manera opcional con la mencionada mecánica.

La nueva apuesta de Kia es un rediseño del modelo Rio, que viene con la intención de acaparar gran parte del mercado español nada y nada menos que en dos de los segmentos mayoritarios. Por una parte, se posiciona dentro de los compactos, por precio, y por otro, en los familiares, por tamaño.

El nuevo coche está destinado a un amplio espectro de público, desde jóvenes a familias numerosas. Los rediseños han sido ligeros: la parrilla se ha retocado para darle el nuevo aire de que dispone el resto de la gama (el recientemente presentado Sorento, el nuevo Carens y el nuevo Magentis, que llegará en breve). Con este ajuste, también se han tocado los faros delanteros. Donde de verdad se nota el cambio es en el interior. Se ha rediseñado el salpicadero, que ahora resulta más cercano al estilo europeo, mejor acabado y ajustado. Sigue dominando el plástico, pero de una mayor calidad.

Las motorizaciones no han variado. Sigue disponiendo de dos motores de 1,3 y 1,5 litros de cilindrada que desarrollan, respectivamente, 81 y 97 CV a 5.500 rpm. Hay dos cajas de cambio disponibles, por un lado, una transmisión manual de 5 velocidades y, por otro lado, una automática de 4 marchas.

Ambos motores funcionan de manera correcta. El propulsor 1,3 litros ofrece sus mejores momentos cuando gira por encima de las 4.000 rpm (su corte de inyección está en las 6.000 vueltas). Las recuperaciones resultan razonables para un motor de pequeña capacidad, aunque las prestaciones no se pueden clasificar como muy deportivas. Tampoco esto es lo que se pretende, ya que se trata de un vehículo destinado a un público más familiar y con una conducción más burguesa. En el caso de la mecánica de 1,5 litros, alcanza sus mejores condiciones de uso un poco antes, es decir, entre las 3.500 y las 4.000 vueltas.

Los dos propulsores presentan un claro y localizado problema: el ruido. Se trata de unas mecánicas muy ruidosas y cuyas vibraciones se transmiten hasta el habitáculo, cuando gira por encima de las 5.000 rpm. Está claro que esta situación no es fácilmente reproducible fuera de circuito, ya que los 120 kilómetros por hora se alcanzan sin tener que forzar el motor por encima de las 4.500 rpm.

Cuando el motor de 1,5 litros está asociado a una caja de cambios automática (de 4 velocidades), es un poco menos ruidoso. Esta transmisión sólo está disponible de manera opcional con la mencionada mecánica.

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Kia Rio 1.3 y 1.5 2002

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