Alfa 156 1.9 JTD Sportwagon

La idea era clara: incrementar la versatilidad y funcionalidad sin sacrificar ni un ápice de deportividad y estilo. El resultado salta a la vista: un automóvil con una original trasera y mayor capacidad, pero sin apenas diferencias con respecto a la atractiva berlina de la que procede, sobre todo en lo que atañe a cuestiones dinámicas y personalidad estética.
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Alfa 156 1.9 JTD Sportwagon
Alfa 156 1.9 JTD Sportwagon

Siendo fiel a su tradición deportiva, Alfa Romeo ha creado sobre la base del 156 una versión encuadrada dentro de los Station Wagon, pero denominada intencionadamente como Sportwagon. Algo que han tenido muy en cuenta los ingenieros de la firma italiana al realizar este automóvil ha sido, sin lugar a dudas, la exclusividad del diseño, para, de este modo, diferenciarse de los clásicos modelos con formas rectas tan típicos de este sub-segmento. Por este motivo, el Sportwagon es prácticamente idéntico a la berlina, diferenciándose sólo en la parte trasera. Ésta continúa suavemente la línea descendente del techo, hasta encontrarse con el portón trasero, sobre el que se ha situado un discreto alerón que aloja la tercera luz de freno. Sorprende la apertura del portón, que si bien no destaca por la anchura del hueco que deja, sí lo hace por la altura del mismo, al levantar parte del techo. En caso de necesitar más de 360 litros de volumen de carga, es posible abatir asimétricamente los respaldos de los asientos traseros para incrementar aún más la capacidad.

El comportamiento de esta «cuasiberlina» es idéntico al 156 de cuatro puertas. De hecho, el chasis es el mismo y sólo se ha endurecido ligeramente el tarado en el tren trasero para asumir el posible incremento de carga; también se han reforzado las uniones de las torretas de los amortiguadores traseros y de los montantes, para evitar que disminuya en exceso la rigidez torsional de la carrocería. El dinamismo característico del 156 se mantiene intacto, conservando la nobleza de reacciones y a su vez el talante deportivo intrínseco a todos los vehículos de la marca italiana. Porque la única forma de darse cuenta de que se conduce el Sportwagon es mirando por el espejo retrovisor y observando el aumento de visibilidad que proporciona la luna trasera. Opcionalmente (excepto en el Selespeed y el Q-System, que es de serie) se puede elegir el sistema Nivomat, que mantiene constante la altura de la carrocería sobre el tren trasero independientemente de la carga. Al contrario de lo que suele suceder normalmente en los Station Wagon, el coeficiente aerodinámico se ha mejorado en una décima, por lo que, si se añade que el aumento de peso ha sido de sólo de 50 kg, se explica que las prestaciones se mantengan inalteradas con respecto a la berlina.

Las motorizaciones disponibles serán las mismas que existen ahora: dos turbodiésel JTD, de 105 y 136 CV, y cuatro propulsores de gasolina. Éstos serán además del potente V6 de 190 CV, los conocidos 1.6, 1.8 y 2.0 TwinSpark de 120, 144 y 155 CV, respectivamente. El cambio de tipo secuencial Selespeed será opcional para el 2 litros, mientras que el Q-System sólo lo incorporará el V6, aunque tampoco de serie. La comercialización en España empezará el próximo 27 de mayo, coincidiendo con el Salón de Madrid, subiendo los precios entre un 4 y un 5 por ciento respecto a la berlina de motorización homóloga. De nuevo Alfa Romeo se destaca con una oferta audaz y llena de estilo.

Siendo fiel a su tradición deportiva, Alfa Romeo ha creado sobre la base del 156 una versión encuadrada dentro de los Station Wagon, pero denominada intencionadamente como Sportwagon. Algo que han tenido muy en cuenta los ingenieros de la firma italiana al realizar este automóvil ha sido, sin lugar a dudas, la exclusividad del diseño, para, de este modo, diferenciarse de los clásicos modelos con formas rectas tan típicos de este sub-segmento. Por este motivo, el Sportwagon es prácticamente idéntico a la berlina, diferenciándose sólo en la parte trasera. Ésta continúa suavemente la línea descendente del techo, hasta encontrarse con el portón trasero, sobre el que se ha situado un discreto alerón que aloja la tercera luz de freno. Sorprende la apertura del portón, que si bien no destaca por la anchura del hueco que deja, sí lo hace por la altura del mismo, al levantar parte del techo. En caso de necesitar más de 360 litros de volumen de carga, es posible abatir asimétricamente los respaldos de los asientos traseros para incrementar aún más la capacidad.

El comportamiento de esta «cuasiberlina» es idéntico al 156 de cuatro puertas. De hecho, el chasis es el mismo y sólo se ha endurecido ligeramente el tarado en el tren trasero para asumir el posible incremento de carga; también se han reforzado las uniones de las torretas de los amortiguadores traseros y de los montantes, para evitar que disminuya en exceso la rigidez torsional de la carrocería. El dinamismo característico del 156 se mantiene intacto, conservando la nobleza de reacciones y a su vez el talante deportivo intrínseco a todos los vehículos de la marca italiana. Porque la única forma de darse cuenta de que se conduce el Sportwagon es mirando por el espejo retrovisor y observando el aumento de visibilidad que proporciona la luna trasera. Opcionalmente (excepto en el Selespeed y el Q-System, que es de serie) se puede elegir el sistema Nivomat, que mantiene constante la altura de la carrocería sobre el tren trasero independientemente de la carga. Al contrario de lo que suele suceder normalmente en los Station Wagon, el coeficiente aerodinámico se ha mejorado en una décima, por lo que, si se añade que el aumento de peso ha sido de sólo de 50 kg, se explica que las prestaciones se mantengan inalteradas con respecto a la berlina.

Las motorizaciones disponibles serán las mismas que existen ahora: dos turbodiésel JTD, de 105 y 136 CV, y cuatro propulsores de gasolina. Éstos serán además del potente V6 de 190 CV, los conocidos 1.6, 1.8 y 2.0 TwinSpark de 120, 144 y 155 CV, respectivamente. El cambio de tipo secuencial Selespeed será opcional para el 2 litros, mientras que el Q-System sólo lo incorporará el V6, aunque tampoco de serie. La comercialización en España empezará el próximo 27 de mayo, coincidiendo con el Salón de Madrid, subiendo los precios entre un 4 y un 5 por ciento respecto a la berlina de motorización homóloga. De nuevo Alfa Romeo se destaca con una oferta audaz y llena de estilo.

Siendo fiel a su tradición deportiva, Alfa Romeo ha creado sobre la base del 156 una versión encuadrada dentro de los Station Wagon, pero denominada intencionadamente como Sportwagon. Algo que han tenido muy en cuenta los ingenieros de la firma italiana al realizar este automóvil ha sido, sin lugar a dudas, la exclusividad del diseño, para, de este modo, diferenciarse de los clásicos modelos con formas rectas tan típicos de este sub-segmento. Por este motivo, el Sportwagon es prácticamente idéntico a la berlina, diferenciándose sólo en la parte trasera. Ésta continúa suavemente la línea descendente del techo, hasta encontrarse con el portón trasero, sobre el que se ha situado un discreto alerón que aloja la tercera luz de freno. Sorprende la apertura del portón, que si bien no destaca por la anchura del hueco que deja, sí lo hace por la altura del mismo, al levantar parte del techo. En caso de necesitar más de 360 litros de volumen de carga, es posible abatir asimétricamente los respaldos de los asientos traseros para incrementar aún más la capacidad.

El comportamiento de esta «cuasiberlina» es idéntico al 156 de cuatro puertas. De hecho, el chasis es el mismo y sólo se ha endurecido ligeramente el tarado en el tren trasero para asumir el posible incremento de carga; también se han reforzado las uniones de las torretas de los amortiguadores traseros y de los montantes, para evitar que disminuya en exceso la rigidez torsional de la carrocería. El dinamismo característico del 156 se mantiene intacto, conservando la nobleza de reacciones y a su vez el talante deportivo intrínseco a todos los vehículos de la marca italiana. Porque la única forma de darse cuenta de que se conduce el Sportwagon es mirando por el espejo retrovisor y observando el aumento de visibilidad que proporciona la luna trasera. Opcionalmente (excepto en el Selespeed y el Q-System, que es de serie) se puede elegir el sistema Nivomat, que mantiene constante la altura de la carrocería sobre el tren trasero independientemente de la carga. Al contrario de lo que suele suceder normalmente en los Station Wagon, el coeficiente aerodinámico se ha mejorado en una décima, por lo que, si se añade que el aumento de peso ha sido de sólo de 50 kg, se explica que las prestaciones se mantengan inalteradas con respecto a la berlina.

Las motorizaciones disponibles serán las mismas que existen ahora: dos turbodiésel JTD, de 105 y 136 CV, y cuatro propulsores de gasolina. Éstos serán además del potente V6 de 190 CV, los conocidos 1.6, 1.8 y 2.0 TwinSpark de 120, 144 y 155 CV, respectivamente. El cambio de tipo secuencial Selespeed será opcional para el 2 litros, mientras que el Q-System sólo lo incorporará el V6, aunque tampoco de serie. La comercialización en España empezará el próximo 27 de mayo, coincidiendo con el Salón de Madrid, subiendo los precios entre un 4 y un 5 por ciento respecto a la berlina de motorización homóloga. De nuevo Alfa Romeo se destaca con una oferta audaz y llena de estilo.

Siendo fiel a su tradición deportiva, Alfa Romeo ha creado sobre la base del 156 una versión encuadrada dentro de los Station Wagon, pero denominada intencionadamente como Sportwagon. Algo que han tenido muy en cuenta los ingenieros de la firma italiana al realizar este automóvil ha sido, sin lugar a dudas, la exclusividad del diseño, para, de este modo, diferenciarse de los clásicos modelos con formas rectas tan típicos de este sub-segmento. Por este motivo, el Sportwagon es prácticamente idéntico a la berlina, diferenciándose sólo en la parte trasera. Ésta continúa suavemente la línea descendente del techo, hasta encontrarse con el portón trasero, sobre el que se ha situado un discreto alerón que aloja la tercera luz de freno. Sorprende la apertura del portón, que si bien no destaca por la anchura del hueco que deja, sí lo hace por la altura del mismo, al levantar parte del techo. En caso de necesitar más de 360 litros de volumen de carga, es posible abatir asimétricamente los respaldos de los asientos traseros para incrementar aún más la capacidad.

El comportamiento de esta «cuasiberlina» es idéntico al 156 de cuatro puertas. De hecho, el chasis es el mismo y sólo se ha endurecido ligeramente el tarado en el tren trasero para asumir el posible incremento de carga; también se han reforzado las uniones de las torretas de los amortiguadores traseros y de los montantes, para evitar que disminuya en exceso la rigidez torsional de la carrocería. El dinamismo característico del 156 se mantiene intacto, conservando la nobleza de reacciones y a su vez el talante deportivo intrínseco a todos los vehículos de la marca italiana. Porque la única forma de darse cuenta de que se conduce el Sportwagon es mirando por el espejo retrovisor y observando el aumento de visibilidad que proporciona la luna trasera. Opcionalmente (excepto en el Selespeed y el Q-System, que es de serie) se puede elegir el sistema Nivomat, que mantiene constante la altura de la carrocería sobre el tren trasero independientemente de la carga. Al contrario de lo que suele suceder normalmente en los Station Wagon, el coeficiente aerodinámico se ha mejorado en una décima, por lo que, si se añade que el aumento de peso ha sido de sólo de 50 kg, se explica que las prestaciones se mantengan inalteradas con respecto a la berlina.

Las motorizaciones disponibles serán las mismas que existen ahora: dos turbodiésel JTD, de 105 y 136 CV, y cuatro propulsores de gasolina. Éstos serán además del potente V6 de 190 CV, los conocidos 1.6, 1.8 y 2.0 TwinSpark de 120, 144 y 155 CV, respectivamente. El cambio de tipo secuencial Selespeed será opcional para el 2 litros, mientras que el Q-System sólo lo incorporará el V6, aunque tampoco de serie. La comercialización en España empezará el próximo 27 de mayo, coincidiendo con el Salón de Madrid, subiendo los precios entre un 4 y un 5 por ciento respecto a la berlina de motorización homóloga. De nuevo Alfa Romeo se destaca con una oferta audaz y llena de estilo.

Siendo fiel a su tradición deportiva, Alfa Romeo ha creado sobre la base del 156 una versión encuadrada dentro de los Station Wagon, pero denominada intencionadamente como Sportwagon. Algo que han tenido muy en cuenta los ingenieros de la firma italiana al realizar este automóvil ha sido, sin lugar a dudas, la exclusividad del diseño, para, de este modo, diferenciarse de los clásicos modelos con formas rectas tan típicos de este sub-segmento. Por este motivo, el Sportwagon es prácticamente idéntico a la berlina, diferenciándose sólo en la parte trasera. Ésta continúa suavemente la línea descendente del techo, hasta encontrarse con el portón trasero, sobre el que se ha situado un discreto alerón que aloja la tercera luz de freno. Sorprende la apertura del portón, que si bien no destaca por la anchura del hueco que deja, sí lo hace por la altura del mismo, al levantar parte del techo. En caso de necesitar más de 360 litros de volumen de carga, es posible abatir asimétricamente los respaldos de los asientos traseros para incrementar aún más la capacidad.

El comportamiento de esta «cuasiberlina» es idéntico al 156 de cuatro puertas. De hecho, el chasis es el mismo y sólo se ha endurecido ligeramente el tarado en el tren trasero para asumir el posible incremento de carga; también se han reforzado las uniones de las torretas de los amortiguadores traseros y de los montantes, para evitar que disminuya en exceso la rigidez torsional de la carrocería. El dinamismo característico del 156 se mantiene intacto, conservando la nobleza de reacciones y a su vez el talante deportivo intrínseco a todos los vehículos de la marca italiana. Porque la única forma de darse cuenta de que se conduce el Sportwagon es mirando por el espejo retrovisor y observando el aumento de visibilidad que proporciona la luna trasera. Opcionalmente (excepto en el Selespeed y el Q-System, que es de serie) se puede elegir el sistema Nivomat, que mantiene constante la altura de la carrocería sobre el tren trasero independientemente de la carga. Al contrario de lo que suele suceder normalmente en los Station Wagon, el coeficiente aerodinámico se ha mejorado en una décima, por lo que, si se añade que el aumento de peso ha sido de sólo de 50 kg, se explica que las prestaciones se mantengan inalteradas con respecto a la berlina.

Las motorizaciones disponibles serán las mismas que existen ahora: dos turbodiésel JTD, de 105 y 136 CV, y cuatro propulsores de gasolina. Éstos serán además del potente V6 de 190 CV, los conocidos 1.6, 1.8 y 2.0 TwinSpark de 120, 144 y 155 CV, respectivamente. El cambio de tipo secuencial Selespeed será opcional para el 2 litros, mientras que el Q-System sólo lo incorporará el V6, aunque tampoco de serie. La comercialización en España empezará el próximo 27 de mayo, coincidiendo con el Salón de Madrid, subiendo los precios entre un 4 y un 5 por ciento respecto a la berlina de motorización homóloga. De nuevo Alfa Romeo se destaca con una oferta audaz y llena de estilo.

Siendo fiel a su tradición deportiva, Alfa Romeo ha creado sobre la base del 156 una versión encuadrada dentro de los Station Wagon, pero denominada intencionadamente como Sportwagon. Algo que han tenido muy en cuenta los ingenieros de la firma italiana al realizar este automóvil ha sido, sin lugar a dudas, la exclusividad del diseño, para, de este modo, diferenciarse de los clásicos modelos con formas rectas tan típicos de este sub-segmento. Por este motivo, el Sportwagon es prácticamente idéntico a la berlina, diferenciándose sólo en la parte trasera. Ésta continúa suavemente la línea descendente del techo, hasta encontrarse con el portón trasero, sobre el que se ha situado un discreto alerón que aloja la tercera luz de freno. Sorprende la apertura del portón, que si bien no destaca por la anchura del hueco que deja, sí lo hace por la altura del mismo, al levantar parte del techo. En caso de necesitar más de 360 litros de volumen de carga, es posible abatir asimétricamente los respaldos de los asientos traseros para incrementar aún más la capacidad.

El comportamiento de esta «cuasiberlina» es idéntico al 156 de cuatro puertas. De hecho, el chasis es el mismo y sólo se ha endurecido ligeramente el tarado en el tren trasero para asumir el posible incremento de carga; también se han reforzado las uniones de las torretas de los amortiguadores traseros y de los montantes, para evitar que disminuya en exceso la rigidez torsional de la carrocería. El dinamismo característico del 156 se mantiene intacto, conservando la nobleza de reacciones y a su vez el talante deportivo intrínseco a todos los vehículos de la marca italiana. Porque la única forma de darse cuenta de que se conduce el Sportwagon es mirando por el espejo retrovisor y observando el aumento de visibilidad que proporciona la luna trasera. Opcionalmente (excepto en el Selespeed y el Q-System, que es de serie) se puede elegir el sistema Nivomat, que mantiene constante la altura de la carrocería sobre el tren trasero independientemente de la carga. Al contrario de lo que suele suceder normalmente en los Station Wagon, el coeficiente aerodinámico se ha mejorado en una décima, por lo que, si se añade que el aumento de peso ha sido de sólo de 50 kg, se explica que las prestaciones se mantengan inalteradas con respecto a la berlina.

Las motorizaciones disponibles serán las mismas que existen ahora: dos turbodiésel JTD, de 105 y 136 CV, y cuatro propulsores de gasolina. Éstos serán además del potente V6 de 190 CV, los conocidos 1.6, 1.8 y 2.0 TwinSpark de 120, 144 y 155 CV, respectivamente. El cambio de tipo secuencial Selespeed será opcional para el 2 litros, mientras que el Q-System sólo lo incorporará el V6, aunque tampoco de serie. La comercialización en España empezará el próximo 27 de mayo, coincidiendo con el Salón de Madrid, subiendo los precios entre un 4 y un 5 por ciento respecto a la berlina de motorización homóloga. De nuevo Alfa Romeo se destaca con una oferta audaz y llena de estilo.

Siendo fiel a su tradición deportiva, Alfa Romeo ha creado sobre la base del 156 una versión encuadrada dentro de los Station Wagon, pero denominada intencionadamente como Sportwagon. Algo que han tenido muy en cuenta los ingenieros de la firma italiana al realizar este automóvil ha sido, sin lugar a dudas, la exclusividad del diseño, para, de este modo, diferenciarse de los clásicos modelos con formas rectas tan típicos de este sub-segmento. Por este motivo, el Sportwagon es prácticamente idéntico a la berlina, diferenciándose sólo en la parte trasera. Ésta continúa suavemente la línea descendente del techo, hasta encontrarse con el portón trasero, sobre el que se ha situado un discreto alerón que aloja la tercera luz de freno. Sorprende la apertura del portón, que si bien no destaca por la anchura del hueco que deja, sí lo hace por la altura del mismo, al levantar parte del techo. En caso de necesitar más de 360 litros de volumen de carga, es posible abatir asimétricamente los respaldos de los asientos traseros para incrementar aún más la capacidad.

El comportamiento de esta «cuasiberlina» es idéntico al 156 de cuatro puertas. De hecho, el chasis es el mismo y sólo se ha endurecido ligeramente el tarado en el tren trasero para asumir el posible incremento de carga; también se han reforzado las uniones de las torretas de los amortiguadores traseros y de los montantes, para evitar que disminuya en exceso la rigidez torsional de la carrocería. El dinamismo característico del 156 se mantiene intacto, conservando la nobleza de reacciones y a su vez el talante deportivo intrínseco a todos los vehículos de la marca italiana. Porque la única forma de darse cuenta de que se conduce el Sportwagon es mirando por el espejo retrovisor y observando el aumento de visibilidad que proporciona la luna trasera. Opcionalmente (excepto en el Selespeed y el Q-System, que es de serie) se puede elegir el sistema Nivomat, que mantiene constante la altura de la carrocería sobre el tren trasero independientemente de la carga. Al contrario de lo que suele suceder normalmente en los Station Wagon, el coeficiente aerodinámico se ha mejorado en una décima, por lo que, si se añade que el aumento de peso ha sido de sólo de 50 kg, se explica que las prestaciones se mantengan inalteradas con respecto a la berlina.

Las motorizaciones disponibles serán las mismas que existen ahora: dos turbodiésel JTD, de 105 y 136 CV, y cuatro propulsores de gasolina. Éstos serán además del potente V6 de 190 CV, los conocidos 1.6, 1.8 y 2.0 TwinSpark de 120, 144 y 155 CV, respectivamente. El cambio de tipo secuencial Selespeed será opcional para el 2 litros, mientras que el Q-System sólo lo incorporará el V6, aunque tampoco de serie. La comercialización en España empezará el próximo 27 de mayo, coincidiendo con el Salón de Madrid, subiendo los precios entre un 4 y un 5 por ciento respecto a la berlina de motorización homóloga. De nuevo Alfa Romeo se destaca con una oferta audaz y llena de estilo.

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