Mitsubishi Outlander 2.4

El Outlander es la apuesta de Mitsubishi, un especialista en 4x4 puro, para el todo terreno “light”. Ahora recibe un interesante motor 2.4 que llega a los 160 CV y rinde realmente bien. Con este cambio, el coche sigue sin destacar en el campo, pero en carretera es de lo mejor de la categoría.
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Mitsubishi Outlander 2.4
Mitsubishi Outlander 2.4

El CR-V es una opción muy ineresante para rivalizar con el Mitsubishi Outlander. Su motor dos litros es inferior en potencia, pues se queda en 150 CV, y las prestaciones también son peores, pero el coche de Honda se mueve con soltura en todos los terrenos y pasa menos apuros que el de Mitsubishi.
Por precio, el CR-V es mejor opción, ya que cuesta sólo 29.800 euros. Sin embargo, esto es con el cambio manual. Optar por uno automático ya sube el precio 1.000 euros más, con lo que se acerca al del Outlander.

Hyundai tiene en el Santa Fe su mejor apuesta para la categoría de los SUV. Este voluminoso coreano ofrece, sobre todo, más espacio que el Mitsubishi. Además, su motor 2.7 litros ofrece unos pocos caballos más y unas prestaciones solventes y desahogadas.
En el campo, el Hyundai rinde tan bien o mejor como el Outlander, aunque en carretera el japonés parece más eficaz. Por precio, es mucho más interesante el Santa Fe.

El recién remozado Freelander es, por dimensiones, precio y motor, el rival más directo del Outlander. Aporta unos cuantos caballos más, 17 en concreto, un extra de potencia que se deja notar en la carretera y en el campo.

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p> Sin embargo, lo bueno que tiene es que en el monte se defiende algo mejor que el coche japonés. Las cotas 4x4 son un poco mejores y, sobre todo, añade un control de descenso muy eficaz que el Mitsubishi no tiene y que se echa mucho de menos. Por precio están igualados, pero los que busquen un coche exclusivo y de diseño arriesgado se inclinarán por el "Mitsu", mientras que los que prefieran mejor rendimiento en el campo, se decantarán por el Freelander.

Los especialistas japoneses en el 4x4 tienen en el X-Trail su oferta para los SUV. El X-Trail es un coche mucho más interesante para aquellos que anden buscando eficacia en el campo. Por dimensiones y cotas es má ágil y habilidoso, aunque tampoco es un trialero del todo. La falta de reductora, igual que en el Mitsubishi, se deja notar.
El motor 2.5 supera por poco a los 160 CV del Outlander, pero esta ventaja no se materializa con claridad en las prestaciones, que están muy cerca de las de nuestro protagonista.
El precio es algo más bajo en el caso del Nissan, lo que podría hacer que muchos clientes optaran por este coche.

El caso del Forester es muy especial. Es un SUV y, además, el de mayor vocación "asfáltica" de estos rivales. Sin embargo, no es el que peor se defiende en el campo. Con su caja de cambios dotada de reductora, el Forester ofrece un cambio de 10 relaciones, algo muy útil en el campo. No es estrictamente una reductora clásica, pero mejora con mucho a las capacidades motrices de los demás SUV.

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p> El motor, un dos litros turbo, llega a los 177 CV, potencia de sobra que se manifiesta con todo su esplendor en carretera, donde es casi una berlina, mucho más rápido, estable y cómodo que los demás. Desde luego, es el rival más duro para el Outlander y, a nuestro juicio, mejor. Y más barato.

Con su motor de dos litros, el RAV-4 alcanza los 150 CV, con lo que no desmerece frente a la potencia del Outlander. Además, las cualidades todo terreno del SUV de Toyota están muy por encima de las del "Mitsu".

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p> Ofrece menos espacio interior y un nivel de acabados y materiales inferior, pero correcto y, sobre todo, ajusta al precio, que es bastante más bajo que el del Outlander. Eso sí, para contar con cambio automático hay que invertir 1.700 euros más, con lo que la balanza se equilibra.

El CR-V es una opción muy ineresante para rivalizar con el Mitsubishi Outlander. Su motor dos litros es inferior en potencia, pues se queda en 150 CV, y las prestaciones también son peores, pero el coche de Honda se mueve con soltura en todos los terrenos y pasa menos apuros que el de Mitsubishi.
Por precio, el CR-V es mejor opción, ya que cuesta sólo 29.800 euros. Sin embargo, esto es con el cambio manual. Optar por uno automático ya sube el precio 1.000 euros más, con lo que se acerca al del Outlander.

Hyundai tiene en el Santa Fe su mejor apuesta para la categoría de los SUV. Este voluminoso coreano ofrece, sobre todo, más espacio que el Mitsubishi. Además, su motor 2.7 litros ofrece unos pocos caballos más y unas prestaciones solventes y desahogadas.
En el campo, el Hyundai rinde tan bien o mejor como el Outlander, aunque en carretera el japonés parece más eficaz. Por precio, es mucho más interesante el Santa Fe.

El recién remozado Freelander es, por dimensiones, precio y motor, el rival más directo del Outlander. Aporta unos cuantos caballos más, 17 en concreto, un extra de potencia que se deja notar en la carretera y en el campo.

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p> Sin embargo, lo bueno que tiene es que en el monte se defiende algo mejor que el coche japonés. Las cotas 4x4 son un poco mejores y, sobre todo, añade un control de descenso muy eficaz que el Mitsubishi no tiene y que se echa mucho de menos. Por precio están igualados, pero los que busquen un coche exclusivo y de diseño arriesgado se inclinarán por el "Mitsu", mientras que los que prefieran mejor rendimiento en el campo, se decantarán por el Freelander.

Los especialistas japoneses en el 4x4 tienen en el X-Trail su oferta para los SUV. El X-Trail es un coche mucho más interesante para aquellos que anden buscando eficacia en el campo. Por dimensiones y cotas es má ágil y habilidoso, aunque tampoco es un trialero del todo. La falta de reductora, igual que en el Mitsubishi, se deja notar.
El motor 2.5 supera por poco a los 160 CV del Outlander, pero esta ventaja no se materializa con claridad en las prestaciones, que están muy cerca de las de nuestro protagonista.
El precio es algo más bajo en el caso del Nissan, lo que podría hacer que muchos clientes optaran por este coche.

El caso del Forester es muy especial. Es un SUV y, además, el de mayor vocación "asfáltica" de estos rivales. Sin embargo, no es el que peor se defiende en el campo. Con su caja de cambios dotada de reductora, el Forester ofrece un cambio de 10 relaciones, algo muy útil en el campo. No es estrictamente una reductora clásica, pero mejora con mucho a las capacidades motrices de los demás SUV.

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Con su motor de dos litros, el RAV-4 alcanza los 150 CV, con lo que no desmerece frente a la potencia del Outlander. Además, las cualidades todo terreno del SUV de Toyota están muy por encima de las del "Mitsu".

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El CR-V es una opción muy ineresante para rivalizar con el Mitsubishi Outlander. Su motor dos litros es inferior en potencia, pues se queda en 150 CV, y las prestaciones también son peores, pero el coche de Honda se mueve con soltura en todos los terrenos y pasa menos apuros que el de Mitsubishi.
Por precio, el CR-V es mejor opción, ya que cuesta sólo 29.800 euros. Sin embargo, esto es con el cambio manual. Optar por uno automático ya sube el precio 1.000 euros más, con lo que se acerca al del Outlander.

Hyundai tiene en el Santa Fe su mejor apuesta para la categoría de los SUV. Este voluminoso coreano ofrece, sobre todo, más espacio que el Mitsubishi. Además, su motor 2.7 litros ofrece unos pocos caballos más y unas prestaciones solventes y desahogadas.
En el campo, el Hyundai rinde tan bien o mejor como el Outlander, aunque en carretera el japonés parece más eficaz. Por precio, es mucho más interesante el Santa Fe.

El recién remozado Freelander es, por dimensiones, precio y motor, el rival más directo del Outlander. Aporta unos cuantos caballos más, 17 en concreto, un extra de potencia que se deja notar en la carretera y en el campo.

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Los especialistas japoneses en el 4x4 tienen en el X-Trail su oferta para los SUV. El X-Trail es un coche mucho más interesante para aquellos que anden buscando eficacia en el campo. Por dimensiones y cotas es má ágil y habilidoso, aunque tampoco es un trialero del todo. La falta de reductora, igual que en el Mitsubishi, se deja notar.
El motor 2.5 supera por poco a los 160 CV del Outlander, pero esta ventaja no se materializa con claridad en las prestaciones, que están muy cerca de las de nuestro protagonista.
El precio es algo más bajo en el caso del Nissan, lo que podría hacer que muchos clientes optaran por este coche.

El caso del Forester es muy especial. Es un SUV y, además, el de mayor vocación "asfáltica" de estos rivales. Sin embargo, no es el que peor se defiende en el campo. Con su caja de cambios dotada de reductora, el Forester ofrece un cambio de 10 relaciones, algo muy útil en el campo. No es estrictamente una reductora clásica, pero mejora con mucho a las capacidades motrices de los demás SUV.

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Con su motor de dos litros, el RAV-4 alcanza los 150 CV, con lo que no desmerece frente a la potencia del Outlander. Además, las cualidades todo terreno del SUV de Toyota están muy por encima de las del "Mitsu".

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El CR-V es una opción muy ineresante para rivalizar con el Mitsubishi Outlander. Su motor dos litros es inferior en potencia, pues se queda en 150 CV, y las prestaciones también son peores, pero el coche de Honda se mueve con soltura en todos los terrenos y pasa menos apuros que el de Mitsubishi.
Por precio, el CR-V es mejor opción, ya que cuesta sólo 29.800 euros. Sin embargo, esto es con el cambio manual. Optar por uno automático ya sube el precio 1.000 euros más, con lo que se acerca al del Outlander.

Hyundai tiene en el Santa Fe su mejor apuesta para la categoría de los SUV. Este voluminoso coreano ofrece, sobre todo, más espacio que el Mitsubishi. Además, su motor 2.7 litros ofrece unos pocos caballos más y unas prestaciones solventes y desahogadas.
En el campo, el Hyundai rinde tan bien o mejor como el Outlander, aunque en carretera el japonés parece más eficaz. Por precio, es mucho más interesante el Santa Fe.

El recién remozado Freelander es, por dimensiones, precio y motor, el rival más directo del Outlander. Aporta unos cuantos caballos más, 17 en concreto, un extra de potencia que se deja notar en la carretera y en el campo.

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Los especialistas japoneses en el 4x4 tienen en el X-Trail su oferta para los SUV. El X-Trail es un coche mucho más interesante para aquellos que anden buscando eficacia en el campo. Por dimensiones y cotas es má ágil y habilidoso, aunque tampoco es un trialero del todo. La falta de reductora, igual que en el Mitsubishi, se deja notar.
El motor 2.5 supera por poco a los 160 CV del Outlander, pero esta ventaja no se materializa con claridad en las prestaciones, que están muy cerca de las de nuestro protagonista.
El precio es algo más bajo en el caso del Nissan, lo que podría hacer que muchos clientes optaran por este coche.

El caso del Forester es muy especial. Es un SUV y, además, el de mayor vocación "asfáltica" de estos rivales. Sin embargo, no es el que peor se defiende en el campo. Con su caja de cambios dotada de reductora, el Forester ofrece un cambio de 10 relaciones, algo muy útil en el campo. No es estrictamente una reductora clásica, pero mejora con mucho a las capacidades motrices de los demás SUV.

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Con su motor de dos litros, el RAV-4 alcanza los 150 CV, con lo que no desmerece frente a la potencia del Outlander. Además, las cualidades todo terreno del SUV de Toyota están muy por encima de las del "Mitsu".

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El CR-V es una opción muy ineresante para rivalizar con el Mitsubishi Outlander. Su motor dos litros es inferior en potencia, pues se queda en 150 CV, y las prestaciones también son peores, pero el coche de Honda se mueve con soltura en todos los terrenos y pasa menos apuros que el de Mitsubishi.
Por precio, el CR-V es mejor opción, ya que cuesta sólo 29.800 euros. Sin embargo, esto es con el cambio manual. Optar por uno automático ya sube el precio 1.000 euros más, con lo que se acerca al del Outlander.

Hyundai tiene en el Santa Fe su mejor apuesta para la categoría de los SUV. Este voluminoso coreano ofrece, sobre todo, más espacio que el Mitsubishi. Además, su motor 2.7 litros ofrece unos pocos caballos más y unas prestaciones solventes y desahogadas.
En el campo, el Hyundai rinde tan bien o mejor como el Outlander, aunque en carretera el japonés parece más eficaz. Por precio, es mucho más interesante el Santa Fe.

El recién remozado Freelander es, por dimensiones, precio y motor, el rival más directo del Outlander. Aporta unos cuantos caballos más, 17 en concreto, un extra de potencia que se deja notar en la carretera y en el campo.

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Los especialistas japoneses en el 4x4 tienen en el X-Trail su oferta para los SUV. El X-Trail es un coche mucho más interesante para aquellos que anden buscando eficacia en el campo. Por dimensiones y cotas es má ágil y habilidoso, aunque tampoco es un trialero del todo. La falta de reductora, igual que en el Mitsubishi, se deja notar.
El motor 2.5 supera por poco a los 160 CV del Outlander, pero esta ventaja no se materializa con claridad en las prestaciones, que están muy cerca de las de nuestro protagonista.
El precio es algo más bajo en el caso del Nissan, lo que podría hacer que muchos clientes optaran por este coche.

El caso del Forester es muy especial. Es un SUV y, además, el de mayor vocación "asfáltica" de estos rivales. Sin embargo, no es el que peor se defiende en el campo. Con su caja de cambios dotada de reductora, el Forester ofrece un cambio de 10 relaciones, algo muy útil en el campo. No es estrictamente una reductora clásica, pero mejora con mucho a las capacidades motrices de los demás SUV.

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Con su motor de dos litros, el RAV-4 alcanza los 150 CV, con lo que no desmerece frente a la potencia del Outlander. Además, las cualidades todo terreno del SUV de Toyota están muy por encima de las del "Mitsu".

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El CR-V es una opción muy ineresante para rivalizar con el Mitsubishi Outlander. Su motor dos litros es inferior en potencia, pues se queda en 150 CV, y las prestaciones también son peores, pero el coche de Honda se mueve con soltura en todos los terrenos y pasa menos apuros que el de Mitsubishi.
Por precio, el CR-V es mejor opción, ya que cuesta sólo 29.800 euros. Sin embargo, esto es con el cambio manual. Optar por uno automático ya sube el precio 1.000 euros más, con lo que se acerca al del Outlander.

Hyundai tiene en el Santa Fe su mejor apuesta para la categoría de los SUV. Este voluminoso coreano ofrece, sobre todo, más espacio que el Mitsubishi. Además, su motor 2.7 litros ofrece unos pocos caballos más y unas prestaciones solventes y desahogadas.
En el campo, el Hyundai rinde tan bien o mejor como el Outlander, aunque en carretera el japonés parece más eficaz. Por precio, es mucho más interesante el Santa Fe.

El recién remozado Freelander es, por dimensiones, precio y motor, el rival más directo del Outlander. Aporta unos cuantos caballos más, 17 en concreto, un extra de potencia que se deja notar en la carretera y en el campo.

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p> Sin embargo, lo bueno que tiene es que en el monte se defiende algo mejor que el coche japonés. Las cotas 4x4 son un poco mejores y, sobre todo, añade un control de descenso muy eficaz que el Mitsubishi no tiene y que se echa mucho de menos. Por precio están igualados, pero los que busquen un coche exclusivo y de diseño arriesgado se inclinarán por el "Mitsu", mientras que los que prefieran mejor rendimiento en el campo, se decantarán por el Freelander.

Los especialistas japoneses en el 4x4 tienen en el X-Trail su oferta para los SUV. El X-Trail es un coche mucho más interesante para aquellos que anden buscando eficacia en el campo. Por dimensiones y cotas es má ágil y habilidoso, aunque tampoco es un trialero del todo. La falta de reductora, igual que en el Mitsubishi, se deja notar.
El motor 2.5 supera por poco a los 160 CV del Outlander, pero esta ventaja no se materializa con claridad en las prestaciones, que están muy cerca de las de nuestro protagonista.
El precio es algo más bajo en el caso del Nissan, lo que podría hacer que muchos clientes optaran por este coche.

El caso del Forester es muy especial. Es un SUV y, además, el de mayor vocación "asfáltica" de estos rivales. Sin embargo, no es el que peor se defiende en el campo. Con su caja de cambios dotada de reductora, el Forester ofrece un cambio de 10 relaciones, algo muy útil en el campo. No es estrictamente una reductora clásica, pero mejora con mucho a las capacidades motrices de los demás SUV.

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p> El motor, un dos litros turbo, llega a los 177 CV, potencia de sobra que se manifiesta con todo su esplendor en carretera, donde es casi una berlina, mucho más rápido, estable y cómodo que los demás. Desde luego, es el rival más duro para el Outlander y, a nuestro juicio, mejor. Y más barato.

Con su motor de dos litros, el RAV-4 alcanza los 150 CV, con lo que no desmerece frente a la potencia del Outlander. Además, las cualidades todo terreno del SUV de Toyota están muy por encima de las del "Mitsu".

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p> Ofrece menos espacio interior y un nivel de acabados y materiales inferior, pero correcto y, sobre todo, ajusta al precio, que es bastante más bajo que el del Outlander. Eso sí, para contar con cambio automático hay que invertir 1.700 euros más, con lo que la balanza se equilibra.

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