Mitsubishi L200 DI-D Club Cab

Con un diseño poco convencional para un vehículo destinado fundamentalmente al trabajo, un interior con todo lujo de detalles, una transmisión muy eficaz y una mecánica revisada y potenciada hasta los 136 CV, el nuevo Mitsubishi L200 se consolida como interesante alternativa a los pick-up tradicionales.
-
Mitsubishi L200 DI-D Club Cab
Mitsubishi L200 DI-D Club Cab
Ver vídeosVer vídeo
<table border=0 cellspacing=0 cellpadding=0 class=visu4>
<tr align=right><td colspan=3 class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/visu_aub.gif" alt=""></td></tr>
<tr> 
<td class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/au.gif" width=1 height=1 alt=""></td>
<td id=visu5><ul> 



    <li><a href="javascript:abrir_ventana

('http://multimedia.terra.es/viewer/portada.cfm?cod_media=45670&mapnivel1=MUS','','width=765,height=470') ">Mitsubishi L200 (Oficial)

Ver vídeosVer vídeo
<table border=0 cellspacing=0 cellpadding=0 class=visu4>
<tr align=right><td colspan=3 class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/visu_aub.gif" alt=""></td></tr>
<tr> 
<td class=visu2><img src="http://www.terra.es/img/au.gif" width=1 height=1 alt=""></td>
<td id=visu5><ul> 



    <li><a href="javascript:abrir_ventana

('http://multimedia.terra.es/viewer/portada.cfm?cod_media=55641&mapnivel1=MUS','','width=765,height=470') ">Mitsubishi L200 (Prueba)

La mecánica que monta la nueva generación del L200 está basada en el propulsor de la anterior generación, pero ha sido convenientemente adaptada para lograr un incremento de potencia y par, así como una importante reducción en materia de emisiones contaminantes. Denominado 2.5 DI-D y con la misma cilindrada que el anterior, incorpora sistema de alimentación con inyección directa por conducto común, turbocompresor e intercooler situado en el frontal. Anuncia una potencia máxima de 136 CV y un par máximo de 32 mkg (en nuestro banco de potencia hemos conseguido arrancarle algún CV más, concretamente 137,7 CV a 3.580 rpm y un par máximo de 35,2 mkg a 2.020 rpm), unos valores interesantes para un modelo de 1.886 kg (58% delante, 42% detrás) enfocado al transporte y al trabajo duro.

La respuesta del motor es bastante buena, especialmente en el momento en que se superan las 1.800 rpm, pues a partir de aquí hay una entrega mucho más contundente y que no decae hasta rebasar las 4.000 rpm. Se encuentra asociado a una caja de cinco relaciones con unos desarrollos bastante acertados (42,3 km/h en 5ª a 1.000 rpm), aunque no le hubiera venido mal una sexta un poco más larga para desahogar el motor en autopistas o autovías. Aún así, los consumos no nos han parecido descabellados, con promedios reales en torno a los 11 litros/100 km si tratamos con mimo el pedal del acelerador. En campo la cifra sube a unos 14 litros en tramos difíciles con uso de reductora, que tampoco está nada mal.

Dispone de una caja reductora que rebaja las relaciones a prácticamente la mitad, lo que favorece la circulación por campo en zonas especialmente complicadas. Por si fuera poco, una transmisión Super Select SS4-II, conocida en el Montero, mejora la motricidad en cualquier superficie y, lo más importante, permite circular sobre asfalto con la tracción integral conectada.

El paso de tracción de dos a cuatro ruedas se puede realizar en marcha, siempre que no se superen los 100 km/h, pudiendo realizar la operación con el desplazamiento de una pequeña palanca situada junto al cambio y que permite acoplar la tracción a las cuatro ruedas, la reductora y el bloqueo del diferencial central. La versión tope de gama, denominada Instyle, puede incluir también el sistema de control activo de estabilidad –ASTC- y de tracción –ATC-.

Los tres metros de distancia entre ejes tienen su ventaja en el comportamiento dinámico por vías amplias y pistas, aunque resta algo de agilidad para circular por zonas enrevesadas. No obstante, el L200 se desenvuelve con bastante soltura por carreteras con firmes en buen estado. Las suspensiones han recibido nuevos esquemas en ambos trenes. En el delantero se han instalado muelles helicoidales, lo que ha mejorado enormemente la comodidad, mientras que el tren trasero, aunque sigue contando con ballestas de acero, tienen sus anclajes por encima del eje, lo que permite mayor progresividad y más altura de los componentes para superar obstáculos.

Circulando sin carga se siguen mostrando algunos rebotes del tren posterior, pero no san tan secos ni tan fuertes como en las anteriores generaciones. Con carga se dulcifican mucho los movimientos y mejora bastante la comodidad, pues tanto en compresión como en extensión los desplazamientos son más lentos. También hemos detectado pérdidas de motricidad acusadas cuando circulamos por zonas de curvas viradas a buen ritmo, aunque este problema se resuelve de modo instantáneo al conectar la tracción total. En pistas rápidas es muy fácil de conducir y transmite una sensación de confianza muy elevada, siempre que llevemos la tracción total conectada. Con dos ruedas sólo, la zaga se insinúa con facilidad, aunque no resulta especialmente complicado, más bien divertido, pues es muy previsible y los movimientos laterales son bastante lentos.

LO MEJOR
LO PEOR

* Comportamiento
* Respuesta del motor
* Terminación interior

* Dirección lenta
* Acceso a plazas traseras
* Ruido en frío

Galería relacionada

Mitsubishi L200 extend

Te recomendamos

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...

Casi todo cuanto imaginas se puede comprar con dinero, menos tu tiempo, pero MINI te ...