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Mercedes SLK

El roadster más deseado del mercado estrena en abril una sutil actualización. Seductor por naturaleza, el pequeño SLK refresca su imagen, moderniza el equipamiento y mejora su rendimiento mecánico: sobre todo, con una nueva dirección activa y el estreno en Mercedes de una explosiva versión 350, ahora con 305 CV.
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Mercedes SLK
Mercedes SLK

En realidad no se trata de una nueva generación del SLK, sino de un elegante rediseño de su segunda edición, lanzada comercialmente en 2004. Ese año Mercedes renovaba casi por completo un bello y pequeño biplaza con techo duro escamoteable que, desde 1996, había revolucionado el segmento más lúdico del mercado inaugurando el concepto de descapotable para todo el año. Ganó en tamaño –incrementando en siete centímetros, para desahogo de sus ocupantes, tanto la longitud como la anchura (4,1 y 1,8 m, respectivamente)-, mejoró su ya buen maletero (208 litros al descubierto, 300 cerrado) e introdujo un innovador equipamento, como el sistema de calefacción “Airscarf” con salidas de aire integradas en los reposacabezas a modo de bufanda virtual.

Así que cuatro años después, y con el respaldo todavía de casi medio millón de unidades totales vendidas, tocaba una renovación continuista. Nada de modificar sus dimensiones, ni su sistema de techo duro retráctil, nuevamente capaz de convertir su carrocería de coupé a cabrio en sólo 22 segundos y a golpe de botón. Esta vez, Mercedes ha pretendido exclusivamente fortalecer el conjunto, acentuando de paso su dinamismo y, cómo no, rebajando en todo lo posible sus consumos. Para ello, eso sí, anuncia una modificación de hasta 650 de sus anteriores componentes.

A simple vista, el SLK 2008 no presenta grandes novedades estéticas. Sin embargo, un mayor análisis confirma su deportiva puesta al día. Mercedes ha subrayado su ya histórica silueta con forma de flecha mediante un frontal rediseñado con distinta distribución de las entradas de aire y nuevos espejos retrovisores más grandes (que, todo sea dicho, mejoran notablemente la visibilidad) con leds de intermitencia integrados. Asimismo, los paragolpes y las llantas han ganado en expresividad, mientras que en la trasera ahora destaca un nuevo difusor aerodinámico, pilotos traseros oscurecidos y una doble salida de escape con forma trapezoidal, hasta ahora rasgos de diseño puramente AMG. Además, incluye una nueva antena más corta (sólo 20 cm) apta ahora, según Mercedes, para no desmontarla en túneles de lavado.

Ruedas grandes, capó alargado y zaga muy recortada. Si el SLK ya presumía de una atractiva figura, sus modificaciones estéticas refuerzan su impronta dinámica. Te hará volver la mirada…

Entrando ya en su reducido, pero muy cómodo habitáculo, el SLK presenta mayores novedades. Para empezar, destaca su nuevo volante multifunción de tres radios y un nuevo cuadro de instrumentos, con agujas rojas, esferas tridimensionales y atractivos aros en torno a todos los indicadores. Hay también mejores revestimientos, como una tapicería de cuero “rojo gullwing” –en claro guiño al diseño del legendario 300 SL “alas de gaviota”-, y nuevas molduras de madera de nogal y fresno. Todos los interruptores y pulsadores son también nuevos.

Pero si por algo destaca el nuevo interior del SLK es por la apuesta de Mercedes hacia las nuevas tecnologías. Por primera vez, el roadster incorpora su nueva generación de equipos telemáticos NTG 2.5. Con un accionamiento mejorado y mayor número de funciones, todas las versiones añaden de serie un sistema manos libres vía Bluetooth y una toma Aux-In para conectar dispositivos móviles de audio. Todo ello puede completarse en opción con el paquete Media Interface, que incluye conexión para iPod en la guantera.

Otras novedades que estrena el SLK entre su equipamiento opcional son el avanzado e intuitivo sistema de reconocimiento por voz Linguatronic para accionar el teléfono, el equipo de audio y el navegador (Mercedes fue el primer fabricante que ofreció este tipo de control), y el esepcífico sistema de sonido Harman Kardon Logic7 con una potencia total de 500 vatios, especialmente diseñado para circular descapotados.

Al margen de todas estas mejoras, el SLK sigue contando con una completísima dotación de serie que refuerza su halo exclusivo. Todas las versiones incluyen airbags laterales de cabeza y tórax, arcos de seguridad antivuelco, asientos deportivos (algo duros de mullido, pero excelentes en la sujeción del cuerpo), climatizador bizona, pedales de acero inoxidable, controles de estabilidad y tracción, y deflector trasero de viento. Y, quienes apuesten por el dinamismo, pueden acceder a un paquete deportivo que incluye molduras interiores en fibra de carbono, alerón trasero, discos de frenos delanteros perforados, llantas de aleación de 18 pulgadas y tren de rodaje deportivo. Con todas estas novedades, y las que veremos a continuación en su gama mécanica, Mercedes ha incrementado sus precios entre 50 y 2.700 euros, según versión.

SLK 200K 41.290 euros
SLK 280 47.950 euros
SLK 350 53.450 euros
SLK 55 AMG 78.050 euros
Gama mecánica

En realidad no se trata de una nueva generación del SLK, sino de un elegante rediseño de su segunda edición, lanzada comercialmente en 2004. Ese año Mercedes renovaba casi por completo un bello y pequeño biplaza con techo duro escamoteable que, desde 1996, había revolucionado el segmento más lúdico del mercado inaugurando el concepto de descapotable para todo el año. Ganó en tamaño –incrementando en siete centímetros, para desahogo de sus ocupantes, tanto la longitud como la anchura (4,1 y 1,8 m, respectivamente)-, mejoró su ya buen maletero (208 litros al descubierto, 300 cerrado) e introdujo un innovador equipamento, como el sistema de calefacción “Airscarf” con salidas de aire integradas en los reposacabezas a modo de bufanda virtual.

Así que cuatro años después, y con el respaldo todavía de casi medio millón de unidades totales vendidas, tocaba una renovación continuista. Nada de modificar sus dimensiones, ni su sistema de techo duro retráctil, nuevamente capaz de convertir su carrocería de coupé a cabrio en sólo 22 segundos y a golpe de botón. Esta vez, Mercedes ha pretendido exclusivamente fortalecer el conjunto, acentuando de paso su dinamismo y, cómo no, rebajando en todo lo posible sus consumos. Para ello, eso sí, anuncia una modificación de hasta 650 de sus anteriores componentes.

A simple vista, el SLK 2008 no presenta grandes novedades estéticas. Sin embargo, un mayor análisis confirma su deportiva puesta al día. Mercedes ha subrayado su ya histórica silueta con forma de flecha mediante un frontal rediseñado con distinta distribución de las entradas de aire y nuevos espejos retrovisores más grandes (que, todo sea dicho, mejoran notablemente la visibilidad) con leds de intermitencia integrados. Asimismo, los paragolpes y las llantas han ganado en expresividad, mientras que en la trasera ahora destaca un nuevo difusor aerodinámico, pilotos traseros oscurecidos y una doble salida de escape con forma trapezoidal, hasta ahora rasgos de diseño puramente AMG. Además, incluye una nueva antena más corta (sólo 20 cm) apta ahora, según Mercedes, para no desmontarla en túneles de lavado.

Ruedas grandes, capó alargado y zaga muy recortada. Si el SLK ya presumía de una atractiva figura, sus modificaciones estéticas refuerzan su impronta dinámica. Te hará volver la mirada…

Entrando ya en su reducido, pero muy cómodo habitáculo, el SLK presenta mayores novedades. Para empezar, destaca su nuevo volante multifunción de tres radios y un nuevo cuadro de instrumentos, con agujas rojas, esferas tridimensionales y atractivos aros en torno a todos los indicadores. Hay también mejores revestimientos, como una tapicería de cuero “rojo gullwing” –en claro guiño al diseño del legendario 300 SL “alas de gaviota”-, y nuevas molduras de madera de nogal y fresno. Todos los interruptores y pulsadores son también nuevos.

Pero si por algo destaca el nuevo interior del SLK es por la apuesta de Mercedes hacia las nuevas tecnologías. Por primera vez, el roadster incorpora su nueva generación de equipos telemáticos NTG 2.5. Con un accionamiento mejorado y mayor número de funciones, todas las versiones añaden de serie un sistema manos libres vía Bluetooth y una toma Aux-In para conectar dispositivos móviles de audio. Todo ello puede completarse en opción con el paquete Media Interface, que incluye conexión para iPod en la guantera.

Otras novedades que estrena el SLK entre su equipamiento opcional son el avanzado e intuitivo sistema de reconocimiento por voz Linguatronic para accionar el teléfono, el equipo de audio y el navegador (Mercedes fue el primer fabricante que ofreció este tipo de control), y el esepcífico sistema de sonido Harman Kardon Logic7 con una potencia total de 500 vatios, especialmente diseñado para circular descapotados.

Al margen de todas estas mejoras, el SLK sigue contando con una completísima dotación de serie que refuerza su halo exclusivo. Todas las versiones incluyen airbags laterales de cabeza y tórax, arcos de seguridad antivuelco, asientos deportivos (algo duros de mullido, pero excelentes en la sujeción del cuerpo), climatizador bizona, pedales de acero inoxidable, controles de estabilidad y tracción, y deflector trasero de viento. Y, quienes apuesten por el dinamismo, pueden acceder a un paquete deportivo que incluye molduras interiores en fibra de carbono, alerón trasero, discos de frenos delanteros perforados, llantas de aleación de 18 pulgadas y tren de rodaje deportivo. Con todas estas novedades, y las que veremos a continuación en su gama mécanica, Mercedes ha incrementado sus precios entre 50 y 2.700 euros, según versión.

SLK 200K 41.290 euros
SLK 280 47.950 euros
SLK 350 53.450 euros
SLK 55 AMG 78.050 euros
Gama mecánica

En realidad no se trata de una nueva generación del SLK, sino de un elegante rediseño de su segunda edición, lanzada comercialmente en 2004. Ese año Mercedes renovaba casi por completo un bello y pequeño biplaza con techo duro escamoteable que, desde 1996, había revolucionado el segmento más lúdico del mercado inaugurando el concepto de descapotable para todo el año. Ganó en tamaño –incrementando en siete centímetros, para desahogo de sus ocupantes, tanto la longitud como la anchura (4,1 y 1,8 m, respectivamente)-, mejoró su ya buen maletero (208 litros al descubierto, 300 cerrado) e introdujo un innovador equipamento, como el sistema de calefacción “Airscarf” con salidas de aire integradas en los reposacabezas a modo de bufanda virtual.

Así que cuatro años después, y con el respaldo todavía de casi medio millón de unidades totales vendidas, tocaba una renovación continuista. Nada de modificar sus dimensiones, ni su sistema de techo duro retráctil, nuevamente capaz de convertir su carrocería de coupé a cabrio en sólo 22 segundos y a golpe de botón. Esta vez, Mercedes ha pretendido exclusivamente fortalecer el conjunto, acentuando de paso su dinamismo y, cómo no, rebajando en todo lo posible sus consumos. Para ello, eso sí, anuncia una modificación de hasta 650 de sus anteriores componentes.

A simple vista, el SLK 2008 no presenta grandes novedades estéticas. Sin embargo, un mayor análisis confirma su deportiva puesta al día. Mercedes ha subrayado su ya histórica silueta con forma de flecha mediante un frontal rediseñado con distinta distribución de las entradas de aire y nuevos espejos retrovisores más grandes (que, todo sea dicho, mejoran notablemente la visibilidad) con leds de intermitencia integrados. Asimismo, los paragolpes y las llantas han ganado en expresividad, mientras que en la trasera ahora destaca un nuevo difusor aerodinámico, pilotos traseros oscurecidos y una doble salida de escape con forma trapezoidal, hasta ahora rasgos de diseño puramente AMG. Además, incluye una nueva antena más corta (sólo 20 cm) apta ahora, según Mercedes, para no desmontarla en túneles de lavado.

Ruedas grandes, capó alargado y zaga muy recortada. Si el SLK ya presumía de una atractiva figura, sus modificaciones estéticas refuerzan su impronta dinámica. Te hará volver la mirada…

Entrando ya en su reducido, pero muy cómodo habitáculo, el SLK presenta mayores novedades. Para empezar, destaca su nuevo volante multifunción de tres radios y un nuevo cuadro de instrumentos, con agujas rojas, esferas tridimensionales y atractivos aros en torno a todos los indicadores. Hay también mejores revestimientos, como una tapicería de cuero “rojo gullwing” –en claro guiño al diseño del legendario 300 SL “alas de gaviota”-, y nuevas molduras de madera de nogal y fresno. Todos los interruptores y pulsadores son también nuevos.

Pero si por algo destaca el nuevo interior del SLK es por la apuesta de Mercedes hacia las nuevas tecnologías. Por primera vez, el roadster incorpora su nueva generación de equipos telemáticos NTG 2.5. Con un accionamiento mejorado y mayor número de funciones, todas las versiones añaden de serie un sistema manos libres vía Bluetooth y una toma Aux-In para conectar dispositivos móviles de audio. Todo ello puede completarse en opción con el paquete Media Interface, que incluye conexión para iPod en la guantera.

Otras novedades que estrena el SLK entre su equipamiento opcional son el avanzado e intuitivo sistema de reconocimiento por voz Linguatronic para accionar el teléfono, el equipo de audio y el navegador (Mercedes fue el primer fabricante que ofreció este tipo de control), y el esepcífico sistema de sonido Harman Kardon Logic7 con una potencia total de 500 vatios, especialmente diseñado para circular descapotados.

Al margen de todas estas mejoras, el SLK sigue contando con una completísima dotación de serie que refuerza su halo exclusivo. Todas las versiones incluyen airbags laterales de cabeza y tórax, arcos de seguridad antivuelco, asientos deportivos (algo duros de mullido, pero excelentes en la sujeción del cuerpo), climatizador bizona, pedales de acero inoxidable, controles de estabilidad y tracción, y deflector trasero de viento. Y, quienes apuesten por el dinamismo, pueden acceder a un paquete deportivo que incluye molduras interiores en fibra de carbono, alerón trasero, discos de frenos delanteros perforados, llantas de aleación de 18 pulgadas y tren de rodaje deportivo. Con todas estas novedades, y las que veremos a continuación en su gama mécanica, Mercedes ha incrementado sus precios entre 50 y 2.700 euros, según versión.

SLK 200K 41.290 euros
SLK 280 47.950 euros
SLK 350 53.450 euros
SLK 55 AMG 78.050 euros
Gama mecánica

En realidad no se trata de una nueva generación del SLK, sino de un elegante rediseño de su segunda edición, lanzada comercialmente en 2004. Ese año Mercedes renovaba casi por completo un bello y pequeño biplaza con techo duro escamoteable que, desde 1996, había revolucionado el segmento más lúdico del mercado inaugurando el concepto de descapotable para todo el año. Ganó en tamaño –incrementando en siete centímetros, para desahogo de sus ocupantes, tanto la longitud como la anchura (4,1 y 1,8 m, respectivamente)-, mejoró su ya buen maletero (208 litros al descubierto, 300 cerrado) e introdujo un innovador equipamento, como el sistema de calefacción “Airscarf” con salidas de aire integradas en los reposacabezas a modo de bufanda virtual.

Así que cuatro años después, y con el respaldo todavía de casi medio millón de unidades totales vendidas, tocaba una renovación continuista. Nada de modificar sus dimensiones, ni su sistema de techo duro retráctil, nuevamente capaz de convertir su carrocería de coupé a cabrio en sólo 22 segundos y a golpe de botón. Esta vez, Mercedes ha pretendido exclusivamente fortalecer el conjunto, acentuando de paso su dinamismo y, cómo no, rebajando en todo lo posible sus consumos. Para ello, eso sí, anuncia una modificación de hasta 650 de sus anteriores componentes.

A simple vista, el SLK 2008 no presenta grandes novedades estéticas. Sin embargo, un mayor análisis confirma su deportiva puesta al día. Mercedes ha subrayado su ya histórica silueta con forma de flecha mediante un frontal rediseñado con distinta distribución de las entradas de aire y nuevos espejos retrovisores más grandes (que, todo sea dicho, mejoran notablemente la visibilidad) con leds de intermitencia integrados. Asimismo, los paragolpes y las llantas han ganado en expresividad, mientras que en la trasera ahora destaca un nuevo difusor aerodinámico, pilotos traseros oscurecidos y una doble salida de escape con forma trapezoidal, hasta ahora rasgos de diseño puramente AMG. Además, incluye una nueva antena más corta (sólo 20 cm) apta ahora, según Mercedes, para no desmontarla en túneles de lavado.

Ruedas grandes, capó alargado y zaga muy recortada. Si el SLK ya presumía de una atractiva figura, sus modificaciones estéticas refuerzan su impronta dinámica. Te hará volver la mirada…

Entrando ya en su reducido, pero muy cómodo habitáculo, el SLK presenta mayores novedades. Para empezar, destaca su nuevo volante multifunción de tres radios y un nuevo cuadro de instrumentos, con agujas rojas, esferas tridimensionales y atractivos aros en torno a todos los indicadores. Hay también mejores revestimientos, como una tapicería de cuero “rojo gullwing” –en claro guiño al diseño del legendario 300 SL “alas de gaviota”-, y nuevas molduras de madera de nogal y fresno. Todos los interruptores y pulsadores son también nuevos.

Pero si por algo destaca el nuevo interior del SLK es por la apuesta de Mercedes hacia las nuevas tecnologías. Por primera vez, el roadster incorpora su nueva generación de equipos telemáticos NTG 2.5. Con un accionamiento mejorado y mayor número de funciones, todas las versiones añaden de serie un sistema manos libres vía Bluetooth y una toma Aux-In para conectar dispositivos móviles de audio. Todo ello puede completarse en opción con el paquete Media Interface, que incluye conexión para iPod en la guantera.

Otras novedades que estrena el SLK entre su equipamiento opcional son el avanzado e intuitivo sistema de reconocimiento por voz Linguatronic para accionar el teléfono, el equipo de audio y el navegador (Mercedes fue el primer fabricante que ofreció este tipo de control), y el esepcífico sistema de sonido Harman Kardon Logic7 con una potencia total de 500 vatios, especialmente diseñado para circular descapotados.

Al margen de todas estas mejoras, el SLK sigue contando con una completísima dotación de serie que refuerza su halo exclusivo. Todas las versiones incluyen airbags laterales de cabeza y tórax, arcos de seguridad antivuelco, asientos deportivos (algo duros de mullido, pero excelentes en la sujeción del cuerpo), climatizador bizona, pedales de acero inoxidable, controles de estabilidad y tracción, y deflector trasero de viento. Y, quienes apuesten por el dinamismo, pueden acceder a un paquete deportivo que incluye molduras interiores en fibra de carbono, alerón trasero, discos de frenos delanteros perforados, llantas de aleación de 18 pulgadas y tren de rodaje deportivo. Con todas estas novedades, y las que veremos a continuación en su gama mécanica, Mercedes ha incrementado sus precios entre 50 y 2.700 euros, según versión.

SLK 200K 41.290 euros
SLK 280 47.950 euros
SLK 350 53.450 euros
SLK 55 AMG 78.050 euros
Gama mecánica

En realidad no se trata de una nueva generación del SLK, sino de un elegante rediseño de su segunda edición, lanzada comercialmente en 2004. Ese año Mercedes renovaba casi por completo un bello y pequeño biplaza con techo duro escamoteable que, desde 1996, había revolucionado el segmento más lúdico del mercado inaugurando el concepto de descapotable para todo el año. Ganó en tamaño –incrementando en siete centímetros, para desahogo de sus ocupantes, tanto la longitud como la anchura (4,1 y 1,8 m, respectivamente)-, mejoró su ya buen maletero (208 litros al descubierto, 300 cerrado) e introdujo un innovador equipamento, como el sistema de calefacción “Airscarf” con salidas de aire integradas en los reposacabezas a modo de bufanda virtual.

Así que cuatro años después, y con el respaldo todavía de casi medio millón de unidades totales vendidas, tocaba una renovación continuista. Nada de modificar sus dimensiones, ni su sistema de techo duro retráctil, nuevamente capaz de convertir su carrocería de coupé a cabrio en sólo 22 segundos y a golpe de botón. Esta vez, Mercedes ha pretendido exclusivamente fortalecer el conjunto, acentuando de paso su dinamismo y, cómo no, rebajando en todo lo posible sus consumos. Para ello, eso sí, anuncia una modificación de hasta 650 de sus anteriores componentes.

A simple vista, el SLK 2008 no presenta grandes novedades estéticas. Sin embargo, un mayor análisis confirma su deportiva puesta al día. Mercedes ha subrayado su ya histórica silueta con forma de flecha mediante un frontal rediseñado con distinta distribución de las entradas de aire y nuevos espejos retrovisores más grandes (que, todo sea dicho, mejoran notablemente la visibilidad) con leds de intermitencia integrados. Asimismo, los paragolpes y las llantas han ganado en expresividad, mientras que en la trasera ahora destaca un nuevo difusor aerodinámico, pilotos traseros oscurecidos y una doble salida de escape con forma trapezoidal, hasta ahora rasgos de diseño puramente AMG. Además, incluye una nueva antena más corta (sólo 20 cm) apta ahora, según Mercedes, para no desmontarla en túneles de lavado.

Ruedas grandes, capó alargado y zaga muy recortada. Si el SLK ya presumía de una atractiva figura, sus modificaciones estéticas refuerzan su impronta dinámica. Te hará volver la mirada…

Entrando ya en su reducido, pero muy cómodo habitáculo, el SLK presenta mayores novedades. Para empezar, destaca su nuevo volante multifunción de tres radios y un nuevo cuadro de instrumentos, con agujas rojas, esferas tridimensionales y atractivos aros en torno a todos los indicadores. Hay también mejores revestimientos, como una tapicería de cuero “rojo gullwing” –en claro guiño al diseño del legendario 300 SL “alas de gaviota”-, y nuevas molduras de madera de nogal y fresno. Todos los interruptores y pulsadores son también nuevos.

Pero si por algo destaca el nuevo interior del SLK es por la apuesta de Mercedes hacia las nuevas tecnologías. Por primera vez, el roadster incorpora su nueva generación de equipos telemáticos NTG 2.5. Con un accionamiento mejorado y mayor número de funciones, todas las versiones añaden de serie un sistema manos libres vía Bluetooth y una toma Aux-In para conectar dispositivos móviles de audio. Todo ello puede completarse en opción con el paquete Media Interface, que incluye conexión para iPod en la guantera.

Otras novedades que estrena el SLK entre su equipamiento opcional son el avanzado e intuitivo sistema de reconocimiento por voz Linguatronic para accionar el teléfono, el equipo de audio y el navegador (Mercedes fue el primer fabricante que ofreció este tipo de control), y el esepcífico sistema de sonido Harman Kardon Logic7 con una potencia total de 500 vatios, especialmente diseñado para circular descapotados.

Al margen de todas estas mejoras, el SLK sigue contando con una completísima dotación de serie que refuerza su halo exclusivo. Todas las versiones incluyen airbags laterales de cabeza y tórax, arcos de seguridad antivuelco, asientos deportivos (algo duros de mullido, pero excelentes en la sujeción del cuerpo), climatizador bizona, pedales de acero inoxidable, controles de estabilidad y tracción, y deflector trasero de viento. Y, quienes apuesten por el dinamismo, pueden acceder a un paquete deportivo que incluye molduras interiores en fibra de carbono, alerón trasero, discos de frenos delanteros perforados, llantas de aleación de 18 pulgadas y tren de rodaje deportivo. Con todas estas novedades, y las que veremos a continuación en su gama mécanica, Mercedes ha incrementado sus precios entre 50 y 2.700 euros, según versión.

SLK 200K 41.290 euros
SLK 280 47.950 euros
SLK 350 53.450 euros
SLK 55 AMG 78.050 euros
Gama mecánica

En realidad no se trata de una nueva generación del SLK, sino de un elegante rediseño de su segunda edición, lanzada comercialmente en 2004. Ese año Mercedes renovaba casi por completo un bello y pequeño biplaza con techo duro escamoteable que, desde 1996, había revolucionado el segmento más lúdico del mercado inaugurando el concepto de descapotable para todo el año. Ganó en tamaño –incrementando en siete centímetros, para desahogo de sus ocupantes, tanto la longitud como la anchura (4,1 y 1,8 m, respectivamente)-, mejoró su ya buen maletero (208 litros al descubierto, 300 cerrado) e introdujo un innovador equipamento, como el sistema de calefacción “Airscarf” con salidas de aire integradas en los reposacabezas a modo de bufanda virtual.

Así que cuatro años después, y con el respaldo todavía de casi medio millón de unidades totales vendidas, tocaba una renovación continuista. Nada de modificar sus dimensiones, ni su sistema de techo duro retráctil, nuevamente capaz de convertir su carrocería de coupé a cabrio en sólo 22 segundos y a golpe de botón. Esta vez, Mercedes ha pretendido exclusivamente fortalecer el conjunto, acentuando de paso su dinamismo y, cómo no, rebajando en todo lo posible sus consumos. Para ello, eso sí, anuncia una modificación de hasta 650 de sus anteriores componentes.

A simple vista, el SLK 2008 no presenta grandes novedades estéticas. Sin embargo, un mayor análisis confirma su deportiva puesta al día. Mercedes ha subrayado su ya histórica silueta con forma de flecha mediante un frontal rediseñado con distinta distribución de las entradas de aire y nuevos espejos retrovisores más grandes (que, todo sea dicho, mejoran notablemente la visibilidad) con leds de intermitencia integrados. Asimismo, los paragolpes y las llantas han ganado en expresividad, mientras que en la trasera ahora destaca un nuevo difusor aerodinámico, pilotos traseros oscurecidos y una doble salida de escape con forma trapezoidal, hasta ahora rasgos de diseño puramente AMG. Además, incluye una nueva antena más corta (sólo 20 cm) apta ahora, según Mercedes, para no desmontarla en túneles de lavado.

Ruedas grandes, capó alargado y zaga muy recortada. Si el SLK ya presumía de una atractiva figura, sus modificaciones estéticas refuerzan su impronta dinámica. Te hará volver la mirada…

Entrando ya en su reducido, pero muy cómodo habitáculo, el SLK presenta mayores novedades. Para empezar, destaca su nuevo volante multifunción de tres radios y un nuevo cuadro de instrumentos, con agujas rojas, esferas tridimensionales y atractivos aros en torno a todos los indicadores. Hay también mejores revestimientos, como una tapicería de cuero “rojo gullwing” –en claro guiño al diseño del legendario 300 SL “alas de gaviota”-, y nuevas molduras de madera de nogal y fresno. Todos los interruptores y pulsadores son también nuevos.

Pero si por algo destaca el nuevo interior del SLK es por la apuesta de Mercedes hacia las nuevas tecnologías. Por primera vez, el roadster incorpora su nueva generación de equipos telemáticos NTG 2.5. Con un accionamiento mejorado y mayor número de funciones, todas las versiones añaden de serie un sistema manos libres vía Bluetooth y una toma Aux-In para conectar dispositivos móviles de audio. Todo ello puede completarse en opción con el paquete Media Interface, que incluye conexión para iPod en la guantera.

Otras novedades que estrena el SLK entre su equipamiento opcional son el avanzado e intuitivo sistema de reconocimiento por voz Linguatronic para accionar el teléfono, el equipo de audio y el navegador (Mercedes fue el primer fabricante que ofreció este tipo de control), y el esepcífico sistema de sonido Harman Kardon Logic7 con una potencia total de 500 vatios, especialmente diseñado para circular descapotados.

Al margen de todas estas mejoras, el SLK sigue contando con una completísima dotación de serie que refuerza su halo exclusivo. Todas las versiones incluyen airbags laterales de cabeza y tórax, arcos de seguridad antivuelco, asientos deportivos (algo duros de mullido, pero excelentes en la sujeción del cuerpo), climatizador bizona, pedales de acero inoxidable, controles de estabilidad y tracción, y deflector trasero de viento. Y, quienes apuesten por el dinamismo, pueden acceder a un paquete deportivo que incluye molduras interiores en fibra de carbono, alerón trasero, discos de frenos delanteros perforados, llantas de aleación de 18 pulgadas y tren de rodaje deportivo. Con todas estas novedades, y las que veremos a continuación en su gama mécanica, Mercedes ha incrementado sus precios entre 50 y 2.700 euros, según versión.

SLK 200K 41.290 euros
SLK 280 47.950 euros
SLK 350 53.450 euros
SLK 55 AMG 78.050 euros
Gama mecánica

En realidad no se trata de una nueva generación del SLK, sino de un elegante rediseño de su segunda edición, lanzada comercialmente en 2004. Ese año Mercedes renovaba casi por completo un bello y pequeño biplaza con techo duro escamoteable que, desde 1996, había revolucionado el segmento más lúdico del mercado inaugurando el concepto de descapotable para todo el año. Ganó en tamaño –incrementando en siete centímetros, para desahogo de sus ocupantes, tanto la longitud como la anchura (4,1 y 1,8 m, respectivamente)-, mejoró su ya buen maletero (208 litros al descubierto, 300 cerrado) e introdujo un innovador equipamento, como el sistema de calefacción “Airscarf” con salidas de aire integradas en los reposacabezas a modo de bufanda virtual.

Así que cuatro años después, y con el respaldo todavía de casi medio millón de unidades totales vendidas, tocaba una renovación continuista. Nada de modificar sus dimensiones, ni su sistema de techo duro retráctil, nuevamente capaz de convertir su carrocería de coupé a cabrio en sólo 22 segundos y a golpe de botón. Esta vez, Mercedes ha pretendido exclusivamente fortalecer el conjunto, acentuando de paso su dinamismo y, cómo no, rebajando en todo lo posible sus consumos. Para ello, eso sí, anuncia una modificación de hasta 650 de sus anteriores componentes.

A simple vista, el SLK 2008 no presenta grandes novedades estéticas. Sin embargo, un mayor análisis confirma su deportiva puesta al día. Mercedes ha subrayado su ya histórica silueta con forma de flecha mediante un frontal rediseñado con distinta distribución de las entradas de aire y nuevos espejos retrovisores más grandes (que, todo sea dicho, mejoran notablemente la visibilidad) con leds de intermitencia integrados. Asimismo, los paragolpes y las llantas han ganado en expresividad, mientras que en la trasera ahora destaca un nuevo difusor aerodinámico, pilotos traseros oscurecidos y una doble salida de escape con forma trapezoidal, hasta ahora rasgos de diseño puramente AMG. Además, incluye una nueva antena más corta (sólo 20 cm) apta ahora, según Mercedes, para no desmontarla en túneles de lavado.

Ruedas grandes, capó alargado y zaga muy recortada. Si el SLK ya presumía de una atractiva figura, sus modificaciones estéticas refuerzan su impronta dinámica. Te hará volver la mirada…

Entrando ya en su reducido, pero muy cómodo habitáculo, el SLK presenta mayores novedades. Para empezar, destaca su nuevo volante multifunción de tres radios y un nuevo cuadro de instrumentos, con agujas rojas, esferas tridimensionales y atractivos aros en torno a todos los indicadores. Hay también mejores revestimientos, como una tapicería de cuero “rojo gullwing” –en claro guiño al diseño del legendario 300 SL “alas de gaviota”-, y nuevas molduras de madera de nogal y fresno. Todos los interruptores y pulsadores son también nuevos.

Pero si por algo destaca el nuevo interior del SLK es por la apuesta de Mercedes hacia las nuevas tecnologías. Por primera vez, el roadster incorpora su nueva generación de equipos telemáticos NTG 2.5. Con un accionamiento mejorado y mayor número de funciones, todas las versiones añaden de serie un sistema manos libres vía Bluetooth y una toma Aux-In para conectar dispositivos móviles de audio. Todo ello puede completarse en opción con el paquete Media Interface, que incluye conexión para iPod en la guantera.

Otras novedades que estrena el SLK entre su equipamiento opcional son el avanzado e intuitivo sistema de reconocimiento por voz Linguatronic para accionar el teléfono, el equipo de audio y el navegador (Mercedes fue el primer fabricante que ofreció este tipo de control), y el esepcífico sistema de sonido Harman Kardon Logic7 con una potencia total de 500 vatios, especialmente diseñado para circular descapotados.

Al margen de todas estas mejoras, el SLK sigue contando con una completísima dotación de serie que refuerza su halo exclusivo. Todas las versiones incluyen airbags laterales de cabeza y tórax, arcos de seguridad antivuelco, asientos deportivos (algo duros de mullido, pero excelentes en la sujeción del cuerpo), climatizador bizona, pedales de acero inoxidable, controles de estabilidad y tracción, y deflector trasero de viento. Y, quienes apuesten por el dinamismo, pueden acceder a un paquete deportivo que incluye molduras interiores en fibra de carbono, alerón trasero, discos de frenos delanteros perforados, llantas de aleación de 18 pulgadas y tren de rodaje deportivo. Con todas estas novedades, y las que veremos a continuación en su gama mécanica, Mercedes ha incrementado sus precios entre 50 y 2.700 euros, según versión.

SLK 200K 41.290 euros
SLK 280 47.950 euros
SLK 350 53.450 euros
SLK 55 AMG 78.050 euros
Gama mecánica

En realidad no se trata de una nueva generación del SLK, sino de un elegante rediseño de su segunda edición, lanzada comercialmente en 2004. Ese año Mercedes renovaba casi por completo un bello y pequeño biplaza con techo duro escamoteable que, desde 1996, había revolucionado el segmento más lúdico del mercado inaugurando el concepto de descapotable para todo el año. Ganó en tamaño –incrementando en siete centímetros, para desahogo de sus ocupantes, tanto la longitud como la anchura (4,1 y 1,8 m, respectivamente)-, mejoró su ya buen maletero (208 litros al descubierto, 300 cerrado) e introdujo un innovador equipamento, como el sistema de calefacción “Airscarf” con salidas de aire integradas en los reposacabezas a modo de bufanda virtual.

Así que cuatro años después, y con el respaldo todavía de casi medio millón de unidades totales vendidas, tocaba una renovación continuista. Nada de modificar sus dimensiones, ni su sistema de techo duro retráctil, nuevamente capaz de convertir su carrocería de coupé a cabrio en sólo 22 segundos y a golpe de botón. Esta vez, Mercedes ha pretendido exclusivamente fortalecer el conjunto, acentuando de paso su dinamismo y, cómo no, rebajando en todo lo posible sus consumos. Para ello, eso sí, anuncia una modificación de hasta 650 de sus anteriores componentes.

A simple vista, el SLK 2008 no presenta grandes novedades estéticas. Sin embargo, un mayor análisis confirma su deportiva puesta al día. Mercedes ha subrayado su ya histórica silueta con forma de flecha mediante un frontal rediseñado con distinta distribución de las entradas de aire y nuevos espejos retrovisores más grandes (que, todo sea dicho, mejoran notablemente la visibilidad) con leds de intermitencia integrados. Asimismo, los paragolpes y las llantas han ganado en expresividad, mientras que en la trasera ahora destaca un nuevo difusor aerodinámico, pilotos traseros oscurecidos y una doble salida de escape con forma trapezoidal, hasta ahora rasgos de diseño puramente AMG. Además, incluye una nueva antena más corta (sólo 20 cm) apta ahora, según Mercedes, para no desmontarla en túneles de lavado.

Ruedas grandes, capó alargado y zaga muy recortada. Si el SLK ya presumía de una atractiva figura, sus modificaciones estéticas refuerzan su impronta dinámica. Te hará volver la mirada…

Entrando ya en su reducido, pero muy cómodo habitáculo, el SLK presenta mayores novedades. Para empezar, destaca su nuevo volante multifunción de tres radios y un nuevo cuadro de instrumentos, con agujas rojas, esferas tridimensionales y atractivos aros en torno a todos los indicadores. Hay también mejores revestimientos, como una tapicería de cuero “rojo gullwing” –en claro guiño al diseño del legendario 300 SL “alas de gaviota”-, y nuevas molduras de madera de nogal y fresno. Todos los interruptores y pulsadores son también nuevos.

Pero si por algo destaca el nuevo interior del SLK es por la apuesta de Mercedes hacia las nuevas tecnologías. Por primera vez, el roadster incorpora su nueva generación de equipos telemáticos NTG 2.5. Con un accionamiento mejorado y mayor número de funciones, todas las versiones añaden de serie un sistema manos libres vía Bluetooth y una toma Aux-In para conectar dispositivos móviles de audio. Todo ello puede completarse en opción con el paquete Media Interface, que incluye conexión para iPod en la guantera.

Otras novedades que estrena el SLK entre su equipamiento opcional son el avanzado e intuitivo sistema de reconocimiento por voz Linguatronic para accionar el teléfono, el equipo de audio y el navegador (Mercedes fue el primer fabricante que ofreció este tipo de control), y el esepcífico sistema de sonido Harman Kardon Logic7 con una potencia total de 500 vatios, especialmente diseñado para circular descapotados.

Al margen de todas estas mejoras, el SLK sigue contando con una completísima dotación de serie que refuerza su halo exclusivo. Todas las versiones incluyen airbags laterales de cabeza y tórax, arcos de seguridad antivuelco, asientos deportivos (algo duros de mullido, pero excelentes en la sujeción del cuerpo), climatizador bizona, pedales de acero inoxidable, controles de estabilidad y tracción, y deflector trasero de viento. Y, quienes apuesten por el dinamismo, pueden acceder a un paquete deportivo que incluye molduras interiores en fibra de carbono, alerón trasero, discos de frenos delanteros perforados, llantas de aleación de 18 pulgadas y tren de rodaje deportivo. Con todas estas novedades, y las que veremos a continuación en su gama mécanica, Mercedes ha incrementado sus precios entre 50 y 2.700 euros, según versión.

SLK 200K 41.290 euros
SLK 280 47.950 euros
SLK 350 53.450 euros
SLK 55 AMG 78.050 euros
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