Mercedes Clase B 2019: a prueba la nueva generación del “Clase A más familiar”

Unos meses más después de la llegada del Clase A de Mercedes llega la versión más familiar, el Clase B. Esta generación reinterpreta el formato monovolumen desde una óptica muy ligada a la tecnología, el dinamismo y la calidad de rodadura; pero para exprimir toda su practicidad aún habrá que esperar.
Luis Miguel Vitoria.

Twitter: @luismivitoria -

Mercedes Clase B 2019: a prueba la nueva generación del “Clase A más familiar”
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Los precios del Clase B se darán a conocer a lo largo del próximo mes. A dos de que se produzca su lanzamiento comercial. Pero, a expensas de esto, ya hemos podido conducir el que será el compacto de orientación más familiar de Mercedes. Una gama que queda cerrada una vez que la variante Sedán ha sido presentada.

La tercera generación del Mercedes Clase B es 12 centímetros más alto que el Clase A, pero el resto de las dimensiones de la carrocería no varían, al emplear la misma plataforma del cinco puertas lanzado la pasada primavera. Mide, por tanto, 4,42 m de largo, 1,80 m de largo y 1,56 m de alto. Su distancia entre ejes se mantiene en 2,79 m y las vías en 1,57 y 1,55, delante y detrás, respectivamente. Todo esto supone que, respecto al Clase B lanzado en 2011 crece levemente. Donde más, en la batalla 3 cm y, consecuentemente, en longitud.

Mercedes Clase B 2019: a prueba la nueva generación del “Clase A más familiar”

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Muy meritorio es el trabajo realizado en aerodinámica, en donde el Mercedes Clase B 2019 consigue un Cx de 0,24, un coeficiente inferior al 0,25 del Clase A 2018, ya destacado de por sí. El SCx es 0,576 m2 (la superficie frontal, 2,40), un excelente dato para un monovolumen y que redunda en una baja sonoridad aerodinámica y un bajo consumo en todas sus versiones: va de los 4,1 l/100 km a los 4,4 en las Diesel y 5,4 l/100 km en las dos únicas, por el momento, que usan motores de gasolina. En opción están disponibles cortinillas tras la calandra que mejoran la aerodinámica.

Mercedes Clase B 2019, espacio interior

El diseño de la carrocería conserva el estilo del Mercedes Clase A, aunque con una adaptación de todos sus elementos a un mayor volumen. Ocurre, por ejemplo, con la parrilla, en la que se sitúan dos en lugar de una lama. O en el tamaño de los faros. Estos pueden llevar bombillas H7 o de tipo led, incluso con todas las funciones con diodos y, en el caso de los faros Multibeam, la posibilidad de utilizar todos los leds e ir apagando unos u otros los en función del tráfico.

Los ocupantes del Clase B se sientan a una altura no muy distinta de un compacto de cinco puertas, como el Clase A. Según Mercedes, el conductor va 9 cm más alto en el monovolumen. Sin embargo, en nuestras primeras mediciones sólo hemos advertido que, respecto al Mercedes AMG A 35 4Motion, del borde del asiento al suelo hay 6 cm más en el Clase B, 4 respecto al Mercedes A 180 que pudimos probar meses atrás, también con bacquets, aunque no con los firmados por AMG.

Las puertas del Mercedes Clase B son de mayor tamaño que en el Clase A y, consecuentemente, los cristales también. Estos dos cambios contribuyen a una sensación de espacio mayor. También a un ligero incremento de la anchura interior. La ganancia ronda los 3 cm. En cuanto a la altura interior, ocurre otro tanto, si bien el Mercedes B 200 d que hemos podido medir contaba con un techo panorámico que debe condicionar esa cota. Lo que no se modifica es el espacio longitudinal. Ocupando las plazas traseras es posible situar los pies bajo los asientos delanteros, lo que suma unos útiles centímetros más. Un BMW Serie 2 Active Tourer puede ser, en general, algo más amplio.

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Mercedes Clase B 2019: a prueba la nueva generación del “Clase A más familiar”

Mercedes Clase B 2019: a prueba la nueva generación del “Clase A más familiar”

Si no hemos encontrado grandes diferencias entre el volumen maletero de compacto de cinco puertas y el nuevo Clase B es debido a que, lo que suma el monovolumen de profundidad extra en la parte superior, lo pierde en la posición más alta del suelo móvil. En esta posición enrrasa con los respaldos posteriores cuando están abatidos. Lo hacen, de serie, en proporciones 40/20/40. Otra situación es la que se produce si optamos por colocar el suelo en la posición más baja, 7,5 cm por debajo. En este caso la capacidad sí supera los 400 litros.

Mercedes Clase B , más práctico… en 2019

A mediados de 2019 el Clase B incorporará otras funcionalidades extras a la de poder abatirse en tres partes los respaldos traseros: la de poder inclinar estos (ya en proporciones asimétricas, 60/40) a distintos grados, de modo que se puede primar el volumen del maletero o el confort de sus ocupantes. El mismo propósito perseguirá la regulación longitudinal de la banqueta trasera sobre 14 cm, una opción que estará disponible de modo simultáneo. También se podrá sumar al equipamiento el abatimiento del asiento del copiloto, para poder transportar objeto largos en el habitáculo.

El plano de carga en el Mercedes Clase B 2019 está a 65 cm del suelo y enrrasa con el suelo del maletero, no como en el Clase A en el que hay un pequeño escalón en el borde. También el portón es más grande, con lo que la boca que deja es mayor, tanto por anchura como por altura. Abierto queda a 190 cm del suelo. Puede motorizarse y, en ese caso, incluir la función Hands-free Access, con la que se abre con pasar el pie bajo el parachoques trasero.

El salpicadero del Clase B es muy parecido al del compacto, incluyendo los difusores de aire circulares. La protagonista sigue siendo la integración en un mismo plano de la instrumentación y la pantalla de información y entretenimiento. Pueden presentarse de tres modos distintos, con sendas pantallas de 7”, sustituyéndose la segunda, la plataforma del MBUX, por una de 10,25” o con las dos de este tamaño.

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Mercedes Clase B 2019: a prueba la nueva generación del “Clase A más familiar”

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Los indicadores tras el volante se podrá completar con un Head-Up Display que proporciona una enorme cantidad de información. La pantalla central puede, ahora, contar con navegación con realidad aumentada: se utiliza la cámara frontal para proporcionar una imagen sobre la que se superponen las indicaciones de guiado. El MBUX mantiene el mando fónico como el que estrenase el Clase A y da pie al manejo de muchas funcionalidades con la voz.

Como alternativa a los asientos de serie, los niveles Style y Progressive introducen cambios de decoración que, en el segundo caso, se aplican a asientos deportivos opcionales, los mismos que lleva la versión AMG de serie. En el caso de que los asientos tengan regulación eléctrica es posible dotarlos con una función Energizing. Esta modifica, automáticamente y de forma muy leve, la inclinación del respaldo y la altura de la banqueta, una variación de la postura que aporta ventajas ortopédicas.

Mercedes Clase B 2019, motores y cajas de cambios

La oferta de motores del Clase B es semejante a la del Clase A, salvo porque, al menos de momento, no se cuenta con versiones de más de 190 CV, que son los que aporta el motor de 2 litros Diesel más potente en el Mercedes B 220 d. De éste hay otra variante, con 150 CV que emplea el Mercedes B 200 d, y ambas cumplen con la norma de emisiones Euro 6d gracias a la incorporación de SCR, un catalizador de reducción selectiva. El tercer Diesel, el del Mercedes B 180 d, es el 1.5 de 115 CV. Es el motor menos potente y de más bajo consumo de la gama (homologa 4,1 l/100 km) pues las dos variantes del 1.33 de gasolina rinden 136 y 163 CV. Son, respectivamente, el Mercedes B 180 y B 200. Ambas cuentan con desconexión selectiva de cilindros si su cambio es el automático (más adelante sumarán cajas manuales) y, como el resto, son tetracilíndricos sobrealimentados con turbo.

Mercedes Clase B 2019: a prueba la nueva generación del “Clase A más familiar”

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Hemos podido conducir el Mercedes B 200 d. Su motor de 150 CV mueve a este monovolumen con soltura, aunque sin que sobre potencia. No es tan silencioso como nos gustaría e, incluso, vibra levemente, pero cuenta con un cambio rápido en el paso entre marchas y dosifica bien sus embragues en las maniobras. Este es el 8 G-DCT fabricado por Getrag, capaz de soportar hasta 520 Nm, y que permite un escalonamiento relativamente cerrado del cambio que puede manejarse a través de levas situadas tras el volante. Se pueden elegir varios programas de funcionamiento para él a través del mando Dynamic Select: Eco, Comfort, Sport o Individual. En el primero se cuenta con una función de planeo.

Mercedes Clase B 2019, comportamiento dinámico

El Mercedes B 200 d tiene pisada de coche grande y un excepcional bacheo que le permite presumir de una alta calidad de rodadura. De serie el ajuste de la suspensión es la que Mercedes denomina tren de rodaje de confort. Hay otras dos en las que se usan muelles 15 mm más cortos: el tren de rodaje de confort de altura rebajada y el de amortiguación activa regulable con claras diferencias entre los programas Sport y Comfort. Con esta ley de funcionamiento, el balanceo de la carrocería es sensiblemente más acusado, también se pierde agilidad en curva. Entonces se nota más que el Clase B tiende a abrir las trayectorias en curva. Su dirección es precisa, sin que la asistencia sea excesiva.

En el eje delantero la arquitectura de la suspensión es de tipo McPherson y, en el trasero, dependerá de diversos factores. Puede llevar ruedas tiradas con eje de torsión con perfil en U o un paralelogramo deformable con cuatro brazos. Este es el que emplean las versiones que incorporan los amortiguadores pilotados o las llantas de 19”, que son las de mayor diámetro. También puede llevar de 17 y 18”. Con motores más potentes también se podría emplear esta geometría de suspensión más sofisticada.

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