Mazda 5

Mazda ha realizado una puesta al día de su monovolumen de tamaño medio, el Mazda 5, que incluye tanto modificaciones estéticas en su línea exterior, como una mejora de su equipamiento de serie y opcional. A ello se suma una mejora en el rendimiento de sus motores y unos precios ligeramente más bajos que la versión anterior.
-
Mazda 5
Mazda 5

El Mazda 5 se presentó en nuestro mercado en el año 2005, es decir han pasado poco más de dos años desde su aparición y, aunque sigue manteniendo el nivel de ventas que la marca tenía previsto –se han vendido más de 275.000 unidades en toda Europa-, cuenta con una actualización en este año 2008.

Exteriormente, el nuevo Mazda 5 presenta un capó de distinta factura, un paragolpes de nuevo diseño, un spoiler inferior también nuevo y un alojamiento para los faros antinieblas más grande. En la parte trasera destaca la presencia de unos nuevos grupos ópticos –menos atractivos a nuestro modo de ver-, más grandes. La otra novedad de la carrocería es la presencia de siete nuevos colores, con lo que la gama disponible se eleva a once.

En el interior las modificaciones se centran en la consola central, nuevas tapicerías y unos asientos fabricados con materiales de mejor calidad. El resto del interior se mantiene inalterado, lo que implica que la segunda fila de asientos sigue contando con una plaza central prácticamente simbólica, lo que deja la capacidad de pasaje en 61.

El Mazda 5 nació con un componente que le hacía único en su segmento. Y no es otra cosa que la presencia de las puertas laterales traseras correderas en lugar de las típicas de apertura en ángulo. Este sistema tiene claras ventajas con respecto a las convencionales, sobre todo a la hora de aparcar en batería, lo que le situaba en clara ventaja con respecto a sus rivales.

En esta nueva actualización, el Mazda 5 mantiene esta diferenciación y se añade, eso sí, de forma opcional, la posibilidad de que la apertura y cierre de estas puertas traseras sea de forma eléctrica. Eso sí, para poder disfrutar de este nuevo sistema hay que desembolsar 5.600 euros ya que se encuentran disponibles únicamente con un pack conjunto que incluye, además de las puertas eléctricas, faros de xenon, bluetooth, navegador, DVD para asientos traseros. Y, además, sólo se pueden pedir con el acabado Sportive, lo que supone partir de la base más cara.

El nuevo Mazda 5 cuenta con la misma oferta mecánica que tenía en la versión anterior: dos motores de gasolina y un turbodiesel con dos potencias distintas. En cuanto a los primeros, el motor de acceso a la gama es el 1.8 de 115 CV de potencia y el 2 litros de 146 CV. Éste último cuenta con una serie de mejoras con respecto al que anteriormente se montaba, como el acelerador electrónico y un sistema de sincronización secuencial de las válvulas, lo que le permite homologar un consumo un 4 por ciento menor que en la versión anterior. Junto con este motor está disponible, también como novedad, una caja de cambios automática de cinco velocidades.

En cuanto a los motores Diesel se refiere, el Mazda 5 se ofrece con el motor de dos litros de cilindrada, de origen Mazda, con inyección directa, conducto común y turbocompresor de geometría variable, con dos potencias distintas: 110 y 143 CV. En ambos casos, la caja de cambios es manual de seis relaciones y no está disponible ninguna opción de automática.

El nuevo Mazda 5 mantiene el carácter dinámico que la marca suele darle a todos sus modelos. Se ha modificacdo la geometría del tren trasero, los amortiguadores cuentan con un tarado diferente y se emplean llantas con mayor rigidez, todo ello enfocado hacia un mayor confort y una reducción del ruido procedente de la rodadura. El Mazda 5 se conduce como un turismo en todos los sentidos. A la buena disposición de chasis y suspensiones se une el hecho de que el conductor no va sentado “demasiado alto”, con lo que la sensación que se tiene es la misma que en una berlina.

El Mazda 5 ya está disponible desde este mes de enero en todos los concesionarios de la marca. Los precios van desde los 21.600 euros de la versión Active con el motor de gasolina de 1,8 litros hasta los 25.900 de la versión Sportive con el motor 2.0 CRTD de 143 CV.

El Mazda 5 se presentó en nuestro mercado en el año 2005, es decir han pasado poco más de dos años desde su aparición y, aunque sigue manteniendo el nivel de ventas que la marca tenía previsto –se han vendido más de 275.000 unidades en toda Europa-, cuenta con una actualización en este año 2008.

Exteriormente, el nuevo Mazda 5 presenta un capó de distinta factura, un paragolpes de nuevo diseño, un spoiler inferior también nuevo y un alojamiento para los faros antinieblas más grande. En la parte trasera destaca la presencia de unos nuevos grupos ópticos –menos atractivos a nuestro modo de ver-, más grandes. La otra novedad de la carrocería es la presencia de siete nuevos colores, con lo que la gama disponible se eleva a once.

En el interior las modificaciones se centran en la consola central, nuevas tapicerías y unos asientos fabricados con materiales de mejor calidad. El resto del interior se mantiene inalterado, lo que implica que la segunda fila de asientos sigue contando con una plaza central prácticamente simbólica, lo que deja la capacidad de pasaje en 61.

El Mazda 5 nació con un componente que le hacía único en su segmento. Y no es otra cosa que la presencia de las puertas laterales traseras correderas en lugar de las típicas de apertura en ángulo. Este sistema tiene claras ventajas con respecto a las convencionales, sobre todo a la hora de aparcar en batería, lo que le situaba en clara ventaja con respecto a sus rivales.

En esta nueva actualización, el Mazda 5 mantiene esta diferenciación y se añade, eso sí, de forma opcional, la posibilidad de que la apertura y cierre de estas puertas traseras sea de forma eléctrica. Eso sí, para poder disfrutar de este nuevo sistema hay que desembolsar 5.600 euros ya que se encuentran disponibles únicamente con un pack conjunto que incluye, además de las puertas eléctricas, faros de xenon, bluetooth, navegador, DVD para asientos traseros. Y, además, sólo se pueden pedir con el acabado Sportive, lo que supone partir de la base más cara.

El nuevo Mazda 5 cuenta con la misma oferta mecánica que tenía en la versión anterior: dos motores de gasolina y un turbodiesel con dos potencias distintas. En cuanto a los primeros, el motor de acceso a la gama es el 1.8 de 115 CV de potencia y el 2 litros de 146 CV. Éste último cuenta con una serie de mejoras con respecto al que anteriormente se montaba, como el acelerador electrónico y un sistema de sincronización secuencial de las válvulas, lo que le permite homologar un consumo un 4 por ciento menor que en la versión anterior. Junto con este motor está disponible, también como novedad, una caja de cambios automática de cinco velocidades.

En cuanto a los motores Diesel se refiere, el Mazda 5 se ofrece con el motor de dos litros de cilindrada, de origen Mazda, con inyección directa, conducto común y turbocompresor de geometría variable, con dos potencias distintas: 110 y 143 CV. En ambos casos, la caja de cambios es manual de seis relaciones y no está disponible ninguna opción de automática.

El nuevo Mazda 5 mantiene el carácter dinámico que la marca suele darle a todos sus modelos. Se ha modificacdo la geometría del tren trasero, los amortiguadores cuentan con un tarado diferente y se emplean llantas con mayor rigidez, todo ello enfocado hacia un mayor confort y una reducción del ruido procedente de la rodadura. El Mazda 5 se conduce como un turismo en todos los sentidos. A la buena disposición de chasis y suspensiones se une el hecho de que el conductor no va sentado “demasiado alto”, con lo que la sensación que se tiene es la misma que en una berlina.

El Mazda 5 ya está disponible desde este mes de enero en todos los concesionarios de la marca. Los precios van desde los 21.600 euros de la versión Active con el motor de gasolina de 1,8 litros hasta los 25.900 de la versión Sportive con el motor 2.0 CRTD de 143 CV.

El Mazda 5 se presentó en nuestro mercado en el año 2005, es decir han pasado poco más de dos años desde su aparición y, aunque sigue manteniendo el nivel de ventas que la marca tenía previsto –se han vendido más de 275.000 unidades en toda Europa-, cuenta con una actualización en este año 2008.

Exteriormente, el nuevo Mazda 5 presenta un capó de distinta factura, un paragolpes de nuevo diseño, un spoiler inferior también nuevo y un alojamiento para los faros antinieblas más grande. En la parte trasera destaca la presencia de unos nuevos grupos ópticos –menos atractivos a nuestro modo de ver-, más grandes. La otra novedad de la carrocería es la presencia de siete nuevos colores, con lo que la gama disponible se eleva a once.

En el interior las modificaciones se centran en la consola central, nuevas tapicerías y unos asientos fabricados con materiales de mejor calidad. El resto del interior se mantiene inalterado, lo que implica que la segunda fila de asientos sigue contando con una plaza central prácticamente simbólica, lo que deja la capacidad de pasaje en 61.

El Mazda 5 nació con un componente que le hacía único en su segmento. Y no es otra cosa que la presencia de las puertas laterales traseras correderas en lugar de las típicas de apertura en ángulo. Este sistema tiene claras ventajas con respecto a las convencionales, sobre todo a la hora de aparcar en batería, lo que le situaba en clara ventaja con respecto a sus rivales.

En esta nueva actualización, el Mazda 5 mantiene esta diferenciación y se añade, eso sí, de forma opcional, la posibilidad de que la apertura y cierre de estas puertas traseras sea de forma eléctrica. Eso sí, para poder disfrutar de este nuevo sistema hay que desembolsar 5.600 euros ya que se encuentran disponibles únicamente con un pack conjunto que incluye, además de las puertas eléctricas, faros de xenon, bluetooth, navegador, DVD para asientos traseros. Y, además, sólo se pueden pedir con el acabado Sportive, lo que supone partir de la base más cara.

El nuevo Mazda 5 cuenta con la misma oferta mecánica que tenía en la versión anterior: dos motores de gasolina y un turbodiesel con dos potencias distintas. En cuanto a los primeros, el motor de acceso a la gama es el 1.8 de 115 CV de potencia y el 2 litros de 146 CV. Éste último cuenta con una serie de mejoras con respecto al que anteriormente se montaba, como el acelerador electrónico y un sistema de sincronización secuencial de las válvulas, lo que le permite homologar un consumo un 4 por ciento menor que en la versión anterior. Junto con este motor está disponible, también como novedad, una caja de cambios automática de cinco velocidades.

En cuanto a los motores Diesel se refiere, el Mazda 5 se ofrece con el motor de dos litros de cilindrada, de origen Mazda, con inyección directa, conducto común y turbocompresor de geometría variable, con dos potencias distintas: 110 y 143 CV. En ambos casos, la caja de cambios es manual de seis relaciones y no está disponible ninguna opción de automática.

El nuevo Mazda 5 mantiene el carácter dinámico que la marca suele darle a todos sus modelos. Se ha modificacdo la geometría del tren trasero, los amortiguadores cuentan con un tarado diferente y se emplean llantas con mayor rigidez, todo ello enfocado hacia un mayor confort y una reducción del ruido procedente de la rodadura. El Mazda 5 se conduce como un turismo en todos los sentidos. A la buena disposición de chasis y suspensiones se une el hecho de que el conductor no va sentado “demasiado alto”, con lo que la sensación que se tiene es la misma que en una berlina.

El Mazda 5 ya está disponible desde este mes de enero en todos los concesionarios de la marca. Los precios van desde los 21.600 euros de la versión Active con el motor de gasolina de 1,8 litros hasta los 25.900 de la versión Sportive con el motor 2.0 CRTD de 143 CV.

El Mazda 5 se presentó en nuestro mercado en el año 2005, es decir han pasado poco más de dos años desde su aparición y, aunque sigue manteniendo el nivel de ventas que la marca tenía previsto –se han vendido más de 275.000 unidades en toda Europa-, cuenta con una actualización en este año 2008.

Exteriormente, el nuevo Mazda 5 presenta un capó de distinta factura, un paragolpes de nuevo diseño, un spoiler inferior también nuevo y un alojamiento para los faros antinieblas más grande. En la parte trasera destaca la presencia de unos nuevos grupos ópticos –menos atractivos a nuestro modo de ver-, más grandes. La otra novedad de la carrocería es la presencia de siete nuevos colores, con lo que la gama disponible se eleva a once.

En el interior las modificaciones se centran en la consola central, nuevas tapicerías y unos asientos fabricados con materiales de mejor calidad. El resto del interior se mantiene inalterado, lo que implica que la segunda fila de asientos sigue contando con una plaza central prácticamente simbólica, lo que deja la capacidad de pasaje en 61.

El Mazda 5 nació con un componente que le hacía único en su segmento. Y no es otra cosa que la presencia de las puertas laterales traseras correderas en lugar de las típicas de apertura en ángulo. Este sistema tiene claras ventajas con respecto a las convencionales, sobre todo a la hora de aparcar en batería, lo que le situaba en clara ventaja con respecto a sus rivales.

En esta nueva actualización, el Mazda 5 mantiene esta diferenciación y se añade, eso sí, de forma opcional, la posibilidad de que la apertura y cierre de estas puertas traseras sea de forma eléctrica. Eso sí, para poder disfrutar de este nuevo sistema hay que desembolsar 5.600 euros ya que se encuentran disponibles únicamente con un pack conjunto que incluye, además de las puertas eléctricas, faros de xenon, bluetooth, navegador, DVD para asientos traseros. Y, además, sólo se pueden pedir con el acabado Sportive, lo que supone partir de la base más cara.

El nuevo Mazda 5 cuenta con la misma oferta mecánica que tenía en la versión anterior: dos motores de gasolina y un turbodiesel con dos potencias distintas. En cuanto a los primeros, el motor de acceso a la gama es el 1.8 de 115 CV de potencia y el 2 litros de 146 CV. Éste último cuenta con una serie de mejoras con respecto al que anteriormente se montaba, como el acelerador electrónico y un sistema de sincronización secuencial de las válvulas, lo que le permite homologar un consumo un 4 por ciento menor que en la versión anterior. Junto con este motor está disponible, también como novedad, una caja de cambios automática de cinco velocidades.

En cuanto a los motores Diesel se refiere, el Mazda 5 se ofrece con el motor de dos litros de cilindrada, de origen Mazda, con inyección directa, conducto común y turbocompresor de geometría variable, con dos potencias distintas: 110 y 143 CV. En ambos casos, la caja de cambios es manual de seis relaciones y no está disponible ninguna opción de automática.

El nuevo Mazda 5 mantiene el carácter dinámico que la marca suele darle a todos sus modelos. Se ha modificacdo la geometría del tren trasero, los amortiguadores cuentan con un tarado diferente y se emplean llantas con mayor rigidez, todo ello enfocado hacia un mayor confort y una reducción del ruido procedente de la rodadura. El Mazda 5 se conduce como un turismo en todos los sentidos. A la buena disposición de chasis y suspensiones se une el hecho de que el conductor no va sentado “demasiado alto”, con lo que la sensación que se tiene es la misma que en una berlina.

El Mazda 5 ya está disponible desde este mes de enero en todos los concesionarios de la marca. Los precios van desde los 21.600 euros de la versión Active con el motor de gasolina de 1,8 litros hasta los 25.900 de la versión Sportive con el motor 2.0 CRTD de 143 CV.

El Mazda 5 se presentó en nuestro mercado en el año 2005, es decir han pasado poco más de dos años desde su aparición y, aunque sigue manteniendo el nivel de ventas que la marca tenía previsto –se han vendido más de 275.000 unidades en toda Europa-, cuenta con una actualización en este año 2008.

Exteriormente, el nuevo Mazda 5 presenta un capó de distinta factura, un paragolpes de nuevo diseño, un spoiler inferior también nuevo y un alojamiento para los faros antinieblas más grande. En la parte trasera destaca la presencia de unos nuevos grupos ópticos –menos atractivos a nuestro modo de ver-, más grandes. La otra novedad de la carrocería es la presencia de siete nuevos colores, con lo que la gama disponible se eleva a once.

En el interior las modificaciones se centran en la consola central, nuevas tapicerías y unos asientos fabricados con materiales de mejor calidad. El resto del interior se mantiene inalterado, lo que implica que la segunda fila de asientos sigue contando con una plaza central prácticamente simbólica, lo que deja la capacidad de pasaje en 61.

El Mazda 5 nació con un componente que le hacía único en su segmento. Y no es otra cosa que la presencia de las puertas laterales traseras correderas en lugar de las típicas de apertura en ángulo. Este sistema tiene claras ventajas con respecto a las convencionales, sobre todo a la hora de aparcar en batería, lo que le situaba en clara ventaja con respecto a sus rivales.

En esta nueva actualización, el Mazda 5 mantiene esta diferenciación y se añade, eso sí, de forma opcional, la posibilidad de que la apertura y cierre de estas puertas traseras sea de forma eléctrica. Eso sí, para poder disfrutar de este nuevo sistema hay que desembolsar 5.600 euros ya que se encuentran disponibles únicamente con un pack conjunto que incluye, además de las puertas eléctricas, faros de xenon, bluetooth, navegador, DVD para asientos traseros. Y, además, sólo se pueden pedir con el acabado Sportive, lo que supone partir de la base más cara.

El nuevo Mazda 5 cuenta con la misma oferta mecánica que tenía en la versión anterior: dos motores de gasolina y un turbodiesel con dos potencias distintas. En cuanto a los primeros, el motor de acceso a la gama es el 1.8 de 115 CV de potencia y el 2 litros de 146 CV. Éste último cuenta con una serie de mejoras con respecto al que anteriormente se montaba, como el acelerador electrónico y un sistema de sincronización secuencial de las válvulas, lo que le permite homologar un consumo un 4 por ciento menor que en la versión anterior. Junto con este motor está disponible, también como novedad, una caja de cambios automática de cinco velocidades.

En cuanto a los motores Diesel se refiere, el Mazda 5 se ofrece con el motor de dos litros de cilindrada, de origen Mazda, con inyección directa, conducto común y turbocompresor de geometría variable, con dos potencias distintas: 110 y 143 CV. En ambos casos, la caja de cambios es manual de seis relaciones y no está disponible ninguna opción de automática.

El nuevo Mazda 5 mantiene el carácter dinámico que la marca suele darle a todos sus modelos. Se ha modificacdo la geometría del tren trasero, los amortiguadores cuentan con un tarado diferente y se emplean llantas con mayor rigidez, todo ello enfocado hacia un mayor confort y una reducción del ruido procedente de la rodadura. El Mazda 5 se conduce como un turismo en todos los sentidos. A la buena disposición de chasis y suspensiones se une el hecho de que el conductor no va sentado “demasiado alto”, con lo que la sensación que se tiene es la misma que en una berlina.

El Mazda 5 ya está disponible desde este mes de enero en todos los concesionarios de la marca. Los precios van desde los 21.600 euros de la versión Active con el motor de gasolina de 1,8 litros hasta los 25.900 de la versión Sportive con el motor 2.0 CRTD de 143 CV.

El Mazda 5 se presentó en nuestro mercado en el año 2005, es decir han pasado poco más de dos años desde su aparición y, aunque sigue manteniendo el nivel de ventas que la marca tenía previsto –se han vendido más de 275.000 unidades en toda Europa-, cuenta con una actualización en este año 2008.

Exteriormente, el nuevo Mazda 5 presenta un capó de distinta factura, un paragolpes de nuevo diseño, un spoiler inferior también nuevo y un alojamiento para los faros antinieblas más grande. En la parte trasera destaca la presencia de unos nuevos grupos ópticos –menos atractivos a nuestro modo de ver-, más grandes. La otra novedad de la carrocería es la presencia de siete nuevos colores, con lo que la gama disponible se eleva a once.

En el interior las modificaciones se centran en la consola central, nuevas tapicerías y unos asientos fabricados con materiales de mejor calidad. El resto del interior se mantiene inalterado, lo que implica que la segunda fila de asientos sigue contando con una plaza central prácticamente simbólica, lo que deja la capacidad de pasaje en 61.

El Mazda 5 nació con un componente que le hacía único en su segmento. Y no es otra cosa que la presencia de las puertas laterales traseras correderas en lugar de las típicas de apertura en ángulo. Este sistema tiene claras ventajas con respecto a las convencionales, sobre todo a la hora de aparcar en batería, lo que le situaba en clara ventaja con respecto a sus rivales.

En esta nueva actualización, el Mazda 5 mantiene esta diferenciación y se añade, eso sí, de forma opcional, la posibilidad de que la apertura y cierre de estas puertas traseras sea de forma eléctrica. Eso sí, para poder disfrutar de este nuevo sistema hay que desembolsar 5.600 euros ya que se encuentran disponibles únicamente con un pack conjunto que incluye, además de las puertas eléctricas, faros de xenon, bluetooth, navegador, DVD para asientos traseros. Y, además, sólo se pueden pedir con el acabado Sportive, lo que supone partir de la base más cara.

El nuevo Mazda 5 cuenta con la misma oferta mecánica que tenía en la versión anterior: dos motores de gasolina y un turbodiesel con dos potencias distintas. En cuanto a los primeros, el motor de acceso a la gama es el 1.8 de 115 CV de potencia y el 2 litros de 146 CV. Éste último cuenta con una serie de mejoras con respecto al que anteriormente se montaba, como el acelerador electrónico y un sistema de sincronización secuencial de las válvulas, lo que le permite homologar un consumo un 4 por ciento menor que en la versión anterior. Junto con este motor está disponible, también como novedad, una caja de cambios automática de cinco velocidades.

En cuanto a los motores Diesel se refiere, el Mazda 5 se ofrece con el motor de dos litros de cilindrada, de origen Mazda, con inyección directa, conducto común y turbocompresor de geometría variable, con dos potencias distintas: 110 y 143 CV. En ambos casos, la caja de cambios es manual de seis relaciones y no está disponible ninguna opción de automática.

El nuevo Mazda 5 mantiene el carácter dinámico que la marca suele darle a todos sus modelos. Se ha modificacdo la geometría del tren trasero, los amortiguadores cuentan con un tarado diferente y se emplean llantas con mayor rigidez, todo ello enfocado hacia un mayor confort y una reducción del ruido procedente de la rodadura. El Mazda 5 se conduce como un turismo en todos los sentidos. A la buena disposición de chasis y suspensiones se une el hecho de que el conductor no va sentado “demasiado alto”, con lo que la sensación que se tiene es la misma que en una berlina.

El Mazda 5 ya está disponible desde este mes de enero en todos los concesionarios de la marca. Los precios van desde los 21.600 euros de la versión Active con el motor de gasolina de 1,8 litros hasta los 25.900 de la versión Sportive con el motor 2.0 CRTD de 143 CV.

El Mazda 5 se presentó en nuestro mercado en el año 2005, es decir han pasado poco más de dos años desde su aparición y, aunque sigue manteniendo el nivel de ventas que la marca tenía previsto –se han vendido más de 275.000 unidades en toda Europa-, cuenta con una actualización en este año 2008.

Exteriormente, el nuevo Mazda 5 presenta un capó de distinta factura, un paragolpes de nuevo diseño, un spoiler inferior también nuevo y un alojamiento para los faros antinieblas más grande. En la parte trasera destaca la presencia de unos nuevos grupos ópticos –menos atractivos a nuestro modo de ver-, más grandes. La otra novedad de la carrocería es la presencia de siete nuevos colores, con lo que la gama disponible se eleva a once.

En el interior las modificaciones se centran en la consola central, nuevas tapicerías y unos asientos fabricados con materiales de mejor calidad. El resto del interior se mantiene inalterado, lo que implica que la segunda fila de asientos sigue contando con una plaza central prácticamente simbólica, lo que deja la capacidad de pasaje en 61.

El Mazda 5 nació con un componente que le hacía único en su segmento. Y no es otra cosa que la presencia de las puertas laterales traseras correderas en lugar de las típicas de apertura en ángulo. Este sistema tiene claras ventajas con respecto a las convencionales, sobre todo a la hora de aparcar en batería, lo que le situaba en clara ventaja con respecto a sus rivales.

En esta nueva actualización, el Mazda 5 mantiene esta diferenciación y se añade, eso sí, de forma opcional, la posibilidad de que la apertura y cierre de estas puertas traseras sea de forma eléctrica. Eso sí, para poder disfrutar de este nuevo sistema hay que desembolsar 5.600 euros ya que se encuentran disponibles únicamente con un pack conjunto que incluye, además de las puertas eléctricas, faros de xenon, bluetooth, navegador, DVD para asientos traseros. Y, además, sólo se pueden pedir con el acabado Sportive, lo que supone partir de la base más cara.

El nuevo Mazda 5 cuenta con la misma oferta mecánica que tenía en la versión anterior: dos motores de gasolina y un turbodiesel con dos potencias distintas. En cuanto a los primeros, el motor de acceso a la gama es el 1.8 de 115 CV de potencia y el 2 litros de 146 CV. Éste último cuenta con una serie de mejoras con respecto al que anteriormente se montaba, como el acelerador electrónico y un sistema de sincronización secuencial de las válvulas, lo que le permite homologar un consumo un 4 por ciento menor que en la versión anterior. Junto con este motor está disponible, también como novedad, una caja de cambios automática de cinco velocidades.

En cuanto a los motores Diesel se refiere, el Mazda 5 se ofrece con el motor de dos litros de cilindrada, de origen Mazda, con inyección directa, conducto común y turbocompresor de geometría variable, con dos potencias distintas: 110 y 143 CV. En ambos casos, la caja de cambios es manual de seis relaciones y no está disponible ninguna opción de automática.

El nuevo Mazda 5 mantiene el carácter dinámico que la marca suele darle a todos sus modelos. Se ha modificacdo la geometría del tren trasero, los amortiguadores cuentan con un tarado diferente y se emplean llantas con mayor rigidez, todo ello enfocado hacia un mayor confort y una reducción del ruido procedente de la rodadura. El Mazda 5 se conduce como un turismo en todos los sentidos. A la buena disposición de chasis y suspensiones se une el hecho de que el conductor no va sentado “demasiado alto”, con lo que la sensación que se tiene es la misma que en una berlina.

El Mazda 5 ya está disponible desde este mes de enero en todos los concesionarios de la marca. Los precios van desde los 21.600 euros de la versión Active con el motor de gasolina de 1,8 litros hasta los 25.900 de la versión Sportive con el motor 2.0 CRTD de 143 CV.

El Mazda 5 se presentó en nuestro mercado en el año 2005, es decir han pasado poco más de dos años desde su aparición y, aunque sigue manteniendo el nivel de ventas que la marca tenía previsto –se han vendido más de 275.000 unidades en toda Europa-, cuenta con una actualización en este año 2008.

Exteriormente, el nuevo Mazda 5 presenta un capó de distinta factura, un paragolpes de nuevo diseño, un spoiler inferior también nuevo y un alojamiento para los faros antinieblas más grande. En la parte trasera destaca la presencia de unos nuevos grupos ópticos –menos atractivos a nuestro modo de ver-, más grandes. La otra novedad de la carrocería es la presencia de siete nuevos colores, con lo que la gama disponible se eleva a once.

En el interior las modificaciones se centran en la consola central, nuevas tapicerías y unos asientos fabricados con materiales de mejor calidad. El resto del interior se mantiene inalterado, lo que implica que la segunda fila de asientos sigue contando con una plaza central prácticamente simbólica, lo que deja la capacidad de pasaje en 61.

El Mazda 5 nació con un componente que le hacía único en su segmento. Y no es otra cosa que la presencia de las puertas laterales traseras correderas en lugar de las típicas de apertura en ángulo. Este sistema tiene claras ventajas con respecto a las convencionales, sobre todo a la hora de aparcar en batería, lo que le situaba en clara ventaja con respecto a sus rivales.

En esta nueva actualización, el Mazda 5 mantiene esta diferenciación y se añade, eso sí, de forma opcional, la posibilidad de que la apertura y cierre de estas puertas traseras sea de forma eléctrica. Eso sí, para poder disfrutar de este nuevo sistema hay que desembolsar 5.600 euros ya que se encuentran disponibles únicamente con un pack conjunto que incluye, además de las puertas eléctricas, faros de xenon, bluetooth, navegador, DVD para asientos traseros. Y, además, sólo se pueden pedir con el acabado Sportive, lo que supone partir de la base más cara.

El nuevo Mazda 5 cuenta con la misma oferta mecánica que tenía en la versión anterior: dos motores de gasolina y un turbodiesel con dos potencias distintas. En cuanto a los primeros, el motor de acceso a la gama es el 1.8 de 115 CV de potencia y el 2 litros de 146 CV. Éste último cuenta con una serie de mejoras con respecto al que anteriormente se montaba, como el acelerador electrónico y un sistema de sincronización secuencial de las válvulas, lo que le permite homologar un consumo un 4 por ciento menor que en la versión anterior. Junto con este motor está disponible, también como novedad, una caja de cambios automática de cinco velocidades.

En cuanto a los motores Diesel se refiere, el Mazda 5 se ofrece con el motor de dos litros de cilindrada, de origen Mazda, con inyección directa, conducto común y turbocompresor de geometría variable, con dos potencias distintas: 110 y 143 CV. En ambos casos, la caja de cambios es manual de seis relaciones y no está disponible ninguna opción de automática.

El nuevo Mazda 5 mantiene el carácter dinámico que la marca suele darle a todos sus modelos. Se ha modificacdo la geometría del tren trasero, los amortiguadores cuentan con un tarado diferente y se emplean llantas con mayor rigidez, todo ello enfocado hacia un mayor confort y una reducción del ruido procedente de la rodadura. El Mazda 5 se conduce como un turismo en todos los sentidos. A la buena disposición de chasis y suspensiones se une el hecho de que el conductor no va sentado “demasiado alto”, con lo que la sensación que se tiene es la misma que en una berlina.

El Mazda 5 ya está disponible desde este mes de enero en todos los concesionarios de la marca. Los precios van desde los 21.600 euros de la versión Active con el motor de gasolina de 1,8 litros hasta los 25.900 de la versión Sportive con el motor 2.0 CRTD de 143 CV.

Galería relacionada

Mazda5: primeras impresiones

Te recomendamos

Hay un público fiel que sigue apostando por las berlinas tradicionales, y ahí el Lexu...

Espacio de carga, confort en viaje y capacidad para dormir en su interior hacen de lo...

El Kia Stinger GT, la versión más deportiva de la berlina surcoreana, se ve las caras...

Del 7 al 13 de septiembre tienes ocasión de vivir una experiencia exclusiva a los man...

El Ford Focus siempre ha sido un compacto de retos y récords, y su cuarta generación ...

Nuevo rival en circuito para el Kia Stinger GT, la versión más deportiva de la berlin...