Mazda6

La génesis del Mazda6 está cuajada de sabiduría oriental, de tradiciones japonesas, de conceptos filosóficos…. Te ofrecemos un puñado de curiosidades y algunas informaciones de primera mano sobre cómo se gestó el nuevo Mazda6 para que vayas “abriendo boca” hasta que el coche llegue a España y puedas tocarlo con tus propias manos.
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La aerodinámica ha preocupado en gran manera a los ingenieros involucrados en el proyecto del Mazda 6, que han ideado todo tipo de “trucos” para lograr que el Cx bajase (de hecho, lo han conseguido: de un 0,30 a un 0,27). El carenado de los bajos, que permite dirigir los flujos de aire para que favorezcan el avance del coche en lugar de frenarlo, es una de esas tácticas que, bien realizadas, siempre dan buen resultado.

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Especialmente original es el uso de un deflector con forma de herradura que, situado delante de las ruedas, redirige el aire para que, además de apartarlo para que no choque con la superficie de la rueda, se filtre hacia los frenos y los refrigere.

Se llama CF-Net System (algo así como “red funcional transversal”) y su función es ayudar al conductor para que pueda controlar todas las funciones del coche desde el volante, sin distracciones que puedan apartar su atención de lo verdaderamente importante. Audio, telefonía, navegación, ordenador de a bordo, aire acondicionado… todo se maneja a través de pequeños botones insertos en el aro del volante. Para determinar su funcionamiento, se realizaron múltiples tests, que incluyeron cámaras subjetivas instaladas sobre un ingeniero que hacía de conductor que monitorizaban todos sus movimientos para calcular el ahorro de tiempo que supone tener todas esas funciones tan a mano.

En Mazda siguen con el lema del “Zoom zoom” que alegra musicalmente todos sus anuncios televisivos y que salpica los titulares de sus notas de prensa. Han hecho de esa onomatopeya un concepto y explican con él algunos de sus hallazgos: la iluminación interior del Mazda6, sin ir más lejos.
Cada vez que se actúa sobre los mandos de la radio, éstos se iluminan o lanzan un flash azul que se va atenuando hacia los lados… Con luz también da el Mazda6 la bienvenida a su dueño, iluminándose con un halo cuando se abre la puerta. De noche, ese mismo suave brillo azul tiñe el interior del Mazda6 para aliviar su estado de ánimo.

Pues sí, ese número de prototipos fue el que Mazda declara haber usado en el desarrollo de este nuevo Mazda6. Según el tipo de carrocería y la versión de motor, había tres fases en la evaluación del prototipo. Todos los tests fueron llevados a cabo en Hiroshima, en Hokkaido para los test de frío y en el centro europeo de I+D que Mazda tiene en Europa. Estas últimas instalaciones se encuentran en la población de Oberursel, a 15 km de Frankfurt, en Alemania.
Para Mazda, Europa es el mercado más importante del nuevo Mazda6, así que el equipo de ingeneiros de Oberursel ha estado involucrado en el proyecto desde prácticamente el primer momento, sobre todo en la validación de los motores y la transmisión para las versiones Diesel, la puesta a punto de chasis y suspensiones, la elección de los neumáticos y el sistema de iluminación. Todo ello para lograr la mayor sintonía posible con los gustos y las necesidades de los conductores europeos.

Según el jefe de Diseño del Mazda6, Youichi Sato, ha llegado una nueva era en el diseño: “En el siglo XX, teníamos el diseño de adición, en el que unos elementos se superponían a otros; sin embargo, en el siglo XXI hay más flexibilidad y capacidad técnica, así que podemos individualizar los elementos del diseño, quitar los superfluos y llegar a un etilo simplificado y altamente refinado: yo lo llamo el diseño por sustracción. El diseño japonés contemporáneo es bastante sencillo, pero esa belleza de lo simple lanza un mensaje lleno de fuerza”.

La aerodinámica ha preocupado en gran manera a los ingenieros involucrados en el proyecto del Mazda 6, que han ideado todo tipo de “trucos” para lograr que el Cx bajase (de hecho, lo han conseguido: de un 0,30 a un 0,27). El carenado de los bajos, que permite dirigir los flujos de aire para que favorezcan el avance del coche en lugar de frenarlo, es una de esas tácticas que, bien realizadas, siempre dan buen resultado.

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Especialmente original es el uso de un deflector con forma de herradura que, situado delante de las ruedas, redirige el aire para que, además de apartarlo para que no choque con la superficie de la rueda, se filtre hacia los frenos y los refrigere.

Se llama CF-Net System (algo así como “red funcional transversal”) y su función es ayudar al conductor para que pueda controlar todas las funciones del coche desde el volante, sin distracciones que puedan apartar su atención de lo verdaderamente importante. Audio, telefonía, navegación, ordenador de a bordo, aire acondicionado… todo se maneja a través de pequeños botones insertos en el aro del volante. Para determinar su funcionamiento, se realizaron múltiples tests, que incluyeron cámaras subjetivas instaladas sobre un ingeniero que hacía de conductor que monitorizaban todos sus movimientos para calcular el ahorro de tiempo que supone tener todas esas funciones tan a mano.

En Mazda siguen con el lema del “Zoom zoom” que alegra musicalmente todos sus anuncios televisivos y que salpica los titulares de sus notas de prensa. Han hecho de esa onomatopeya un concepto y explican con él algunos de sus hallazgos: la iluminación interior del Mazda6, sin ir más lejos.
Cada vez que se actúa sobre los mandos de la radio, éstos se iluminan o lanzan un flash azul que se va atenuando hacia los lados… Con luz también da el Mazda6 la bienvenida a su dueño, iluminándose con un halo cuando se abre la puerta. De noche, ese mismo suave brillo azul tiñe el interior del Mazda6 para aliviar su estado de ánimo.

Pues sí, ese número de prototipos fue el que Mazda declara haber usado en el desarrollo de este nuevo Mazda6. Según el tipo de carrocería y la versión de motor, había tres fases en la evaluación del prototipo. Todos los tests fueron llevados a cabo en Hiroshima, en Hokkaido para los test de frío y en el centro europeo de I+D que Mazda tiene en Europa. Estas últimas instalaciones se encuentran en la población de Oberursel, a 15 km de Frankfurt, en Alemania.
Para Mazda, Europa es el mercado más importante del nuevo Mazda6, así que el equipo de ingeneiros de Oberursel ha estado involucrado en el proyecto desde prácticamente el primer momento, sobre todo en la validación de los motores y la transmisión para las versiones Diesel, la puesta a punto de chasis y suspensiones, la elección de los neumáticos y el sistema de iluminación. Todo ello para lograr la mayor sintonía posible con los gustos y las necesidades de los conductores europeos.

Según el jefe de Diseño del Mazda6, Youichi Sato, ha llegado una nueva era en el diseño: “En el siglo XX, teníamos el diseño de adición, en el que unos elementos se superponían a otros; sin embargo, en el siglo XXI hay más flexibilidad y capacidad técnica, así que podemos individualizar los elementos del diseño, quitar los superfluos y llegar a un etilo simplificado y altamente refinado: yo lo llamo el diseño por sustracción. El diseño japonés contemporáneo es bastante sencillo, pero esa belleza de lo simple lanza un mensaje lleno de fuerza”.

La aerodinámica ha preocupado en gran manera a los ingenieros involucrados en el proyecto del Mazda 6, que han ideado todo tipo de “trucos” para lograr que el Cx bajase (de hecho, lo han conseguido: de un 0,30 a un 0,27). El carenado de los bajos, que permite dirigir los flujos de aire para que favorezcan el avance del coche en lugar de frenarlo, es una de esas tácticas que, bien realizadas, siempre dan buen resultado.

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Especialmente original es el uso de un deflector con forma de herradura que, situado delante de las ruedas, redirige el aire para que, además de apartarlo para que no choque con la superficie de la rueda, se filtre hacia los frenos y los refrigere.

Se llama CF-Net System (algo así como “red funcional transversal”) y su función es ayudar al conductor para que pueda controlar todas las funciones del coche desde el volante, sin distracciones que puedan apartar su atención de lo verdaderamente importante. Audio, telefonía, navegación, ordenador de a bordo, aire acondicionado… todo se maneja a través de pequeños botones insertos en el aro del volante. Para determinar su funcionamiento, se realizaron múltiples tests, que incluyeron cámaras subjetivas instaladas sobre un ingeniero que hacía de conductor que monitorizaban todos sus movimientos para calcular el ahorro de tiempo que supone tener todas esas funciones tan a mano.

En Mazda siguen con el lema del “Zoom zoom” que alegra musicalmente todos sus anuncios televisivos y que salpica los titulares de sus notas de prensa. Han hecho de esa onomatopeya un concepto y explican con él algunos de sus hallazgos: la iluminación interior del Mazda6, sin ir más lejos.
Cada vez que se actúa sobre los mandos de la radio, éstos se iluminan o lanzan un flash azul que se va atenuando hacia los lados… Con luz también da el Mazda6 la bienvenida a su dueño, iluminándose con un halo cuando se abre la puerta. De noche, ese mismo suave brillo azul tiñe el interior del Mazda6 para aliviar su estado de ánimo.

Pues sí, ese número de prototipos fue el que Mazda declara haber usado en el desarrollo de este nuevo Mazda6. Según el tipo de carrocería y la versión de motor, había tres fases en la evaluación del prototipo. Todos los tests fueron llevados a cabo en Hiroshima, en Hokkaido para los test de frío y en el centro europeo de I+D que Mazda tiene en Europa. Estas últimas instalaciones se encuentran en la población de Oberursel, a 15 km de Frankfurt, en Alemania.
Para Mazda, Europa es el mercado más importante del nuevo Mazda6, así que el equipo de ingeneiros de Oberursel ha estado involucrado en el proyecto desde prácticamente el primer momento, sobre todo en la validación de los motores y la transmisión para las versiones Diesel, la puesta a punto de chasis y suspensiones, la elección de los neumáticos y el sistema de iluminación. Todo ello para lograr la mayor sintonía posible con los gustos y las necesidades de los conductores europeos.

Según el jefe de Diseño del Mazda6, Youichi Sato, ha llegado una nueva era en el diseño: “En el siglo XX, teníamos el diseño de adición, en el que unos elementos se superponían a otros; sin embargo, en el siglo XXI hay más flexibilidad y capacidad técnica, así que podemos individualizar los elementos del diseño, quitar los superfluos y llegar a un etilo simplificado y altamente refinado: yo lo llamo el diseño por sustracción. El diseño japonés contemporáneo es bastante sencillo, pero esa belleza de lo simple lanza un mensaje lleno de fuerza”.

La aerodinámica ha preocupado en gran manera a los ingenieros involucrados en el proyecto del Mazda 6, que han ideado todo tipo de “trucos” para lograr que el Cx bajase (de hecho, lo han conseguido: de un 0,30 a un 0,27). El carenado de los bajos, que permite dirigir los flujos de aire para que favorezcan el avance del coche en lugar de frenarlo, es una de esas tácticas que, bien realizadas, siempre dan buen resultado.

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Especialmente original es el uso de un deflector con forma de herradura que, situado delante de las ruedas, redirige el aire para que, además de apartarlo para que no choque con la superficie de la rueda, se filtre hacia los frenos y los refrigere.

Se llama CF-Net System (algo así como “red funcional transversal”) y su función es ayudar al conductor para que pueda controlar todas las funciones del coche desde el volante, sin distracciones que puedan apartar su atención de lo verdaderamente importante. Audio, telefonía, navegación, ordenador de a bordo, aire acondicionado… todo se maneja a través de pequeños botones insertos en el aro del volante. Para determinar su funcionamiento, se realizaron múltiples tests, que incluyeron cámaras subjetivas instaladas sobre un ingeniero que hacía de conductor que monitorizaban todos sus movimientos para calcular el ahorro de tiempo que supone tener todas esas funciones tan a mano.

En Mazda siguen con el lema del “Zoom zoom” que alegra musicalmente todos sus anuncios televisivos y que salpica los titulares de sus notas de prensa. Han hecho de esa onomatopeya un concepto y explican con él algunos de sus hallazgos: la iluminación interior del Mazda6, sin ir más lejos.
Cada vez que se actúa sobre los mandos de la radio, éstos se iluminan o lanzan un flash azul que se va atenuando hacia los lados… Con luz también da el Mazda6 la bienvenida a su dueño, iluminándose con un halo cuando se abre la puerta. De noche, ese mismo suave brillo azul tiñe el interior del Mazda6 para aliviar su estado de ánimo.

Pues sí, ese número de prototipos fue el que Mazda declara haber usado en el desarrollo de este nuevo Mazda6. Según el tipo de carrocería y la versión de motor, había tres fases en la evaluación del prototipo. Todos los tests fueron llevados a cabo en Hiroshima, en Hokkaido para los test de frío y en el centro europeo de I+D que Mazda tiene en Europa. Estas últimas instalaciones se encuentran en la población de Oberursel, a 15 km de Frankfurt, en Alemania.
Para Mazda, Europa es el mercado más importante del nuevo Mazda6, así que el equipo de ingeneiros de Oberursel ha estado involucrado en el proyecto desde prácticamente el primer momento, sobre todo en la validación de los motores y la transmisión para las versiones Diesel, la puesta a punto de chasis y suspensiones, la elección de los neumáticos y el sistema de iluminación. Todo ello para lograr la mayor sintonía posible con los gustos y las necesidades de los conductores europeos.

Según el jefe de Diseño del Mazda6, Youichi Sato, ha llegado una nueva era en el diseño: “En el siglo XX, teníamos el diseño de adición, en el que unos elementos se superponían a otros; sin embargo, en el siglo XXI hay más flexibilidad y capacidad técnica, así que podemos individualizar los elementos del diseño, quitar los superfluos y llegar a un etilo simplificado y altamente refinado: yo lo llamo el diseño por sustracción. El diseño japonés contemporáneo es bastante sencillo, pero esa belleza de lo simple lanza un mensaje lleno de fuerza”.

La aerodinámica ha preocupado en gran manera a los ingenieros involucrados en el proyecto del Mazda 6, que han ideado todo tipo de “trucos” para lograr que el Cx bajase (de hecho, lo han conseguido: de un 0,30 a un 0,27). El carenado de los bajos, que permite dirigir los flujos de aire para que favorezcan el avance del coche en lugar de frenarlo, es una de esas tácticas que, bien realizadas, siempre dan buen resultado.

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Especialmente original es el uso de un deflector con forma de herradura que, situado delante de las ruedas, redirige el aire para que, además de apartarlo para que no choque con la superficie de la rueda, se filtre hacia los frenos y los refrigere.

Se llama CF-Net System (algo así como “red funcional transversal”) y su función es ayudar al conductor para que pueda controlar todas las funciones del coche desde el volante, sin distracciones que puedan apartar su atención de lo verdaderamente importante. Audio, telefonía, navegación, ordenador de a bordo, aire acondicionado… todo se maneja a través de pequeños botones insertos en el aro del volante. Para determinar su funcionamiento, se realizaron múltiples tests, que incluyeron cámaras subjetivas instaladas sobre un ingeniero que hacía de conductor que monitorizaban todos sus movimientos para calcular el ahorro de tiempo que supone tener todas esas funciones tan a mano.

En Mazda siguen con el lema del “Zoom zoom” que alegra musicalmente todos sus anuncios televisivos y que salpica los titulares de sus notas de prensa. Han hecho de esa onomatopeya un concepto y explican con él algunos de sus hallazgos: la iluminación interior del Mazda6, sin ir más lejos.
Cada vez que se actúa sobre los mandos de la radio, éstos se iluminan o lanzan un flash azul que se va atenuando hacia los lados… Con luz también da el Mazda6 la bienvenida a su dueño, iluminándose con un halo cuando se abre la puerta. De noche, ese mismo suave brillo azul tiñe el interior del Mazda6 para aliviar su estado de ánimo.

Pues sí, ese número de prototipos fue el que Mazda declara haber usado en el desarrollo de este nuevo Mazda6. Según el tipo de carrocería y la versión de motor, había tres fases en la evaluación del prototipo. Todos los tests fueron llevados a cabo en Hiroshima, en Hokkaido para los test de frío y en el centro europeo de I+D que Mazda tiene en Europa. Estas últimas instalaciones se encuentran en la población de Oberursel, a 15 km de Frankfurt, en Alemania.
Para Mazda, Europa es el mercado más importante del nuevo Mazda6, así que el equipo de ingeneiros de Oberursel ha estado involucrado en el proyecto desde prácticamente el primer momento, sobre todo en la validación de los motores y la transmisión para las versiones Diesel, la puesta a punto de chasis y suspensiones, la elección de los neumáticos y el sistema de iluminación. Todo ello para lograr la mayor sintonía posible con los gustos y las necesidades de los conductores europeos.

Según el jefe de Diseño del Mazda6, Youichi Sato, ha llegado una nueva era en el diseño: “En el siglo XX, teníamos el diseño de adición, en el que unos elementos se superponían a otros; sin embargo, en el siglo XXI hay más flexibilidad y capacidad técnica, así que podemos individualizar los elementos del diseño, quitar los superfluos y llegar a un etilo simplificado y altamente refinado: yo lo llamo el diseño por sustracción. El diseño japonés contemporáneo es bastante sencillo, pero esa belleza de lo simple lanza un mensaje lleno de fuerza”.

La aerodinámica ha preocupado en gran manera a los ingenieros involucrados en el proyecto del Mazda 6, que han ideado todo tipo de “trucos” para lograr que el Cx bajase (de hecho, lo han conseguido: de un 0,30 a un 0,27). El carenado de los bajos, que permite dirigir los flujos de aire para que favorezcan el avance del coche en lugar de frenarlo, es una de esas tácticas que, bien realizadas, siempre dan buen resultado.

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Especialmente original es el uso de un deflector con forma de herradura que, situado delante de las ruedas, redirige el aire para que, además de apartarlo para que no choque con la superficie de la rueda, se filtre hacia los frenos y los refrigere.

Se llama CF-Net System (algo así como “red funcional transversal”) y su función es ayudar al conductor para que pueda controlar todas las funciones del coche desde el volante, sin distracciones que puedan apartar su atención de lo verdaderamente importante. Audio, telefonía, navegación, ordenador de a bordo, aire acondicionado… todo se maneja a través de pequeños botones insertos en el aro del volante. Para determinar su funcionamiento, se realizaron múltiples tests, que incluyeron cámaras subjetivas instaladas sobre un ingeniero que hacía de conductor que monitorizaban todos sus movimientos para calcular el ahorro de tiempo que supone tener todas esas funciones tan a mano.

En Mazda siguen con el lema del “Zoom zoom” que alegra musicalmente todos sus anuncios televisivos y que salpica los titulares de sus notas de prensa. Han hecho de esa onomatopeya un concepto y explican con él algunos de sus hallazgos: la iluminación interior del Mazda6, sin ir más lejos.
Cada vez que se actúa sobre los mandos de la radio, éstos se iluminan o lanzan un flash azul que se va atenuando hacia los lados… Con luz también da el Mazda6 la bienvenida a su dueño, iluminándose con un halo cuando se abre la puerta. De noche, ese mismo suave brillo azul tiñe el interior del Mazda6 para aliviar su estado de ánimo.

Pues sí, ese número de prototipos fue el que Mazda declara haber usado en el desarrollo de este nuevo Mazda6. Según el tipo de carrocería y la versión de motor, había tres fases en la evaluación del prototipo. Todos los tests fueron llevados a cabo en Hiroshima, en Hokkaido para los test de frío y en el centro europeo de I+D que Mazda tiene en Europa. Estas últimas instalaciones se encuentran en la población de Oberursel, a 15 km de Frankfurt, en Alemania.
Para Mazda, Europa es el mercado más importante del nuevo Mazda6, así que el equipo de ingeneiros de Oberursel ha estado involucrado en el proyecto desde prácticamente el primer momento, sobre todo en la validación de los motores y la transmisión para las versiones Diesel, la puesta a punto de chasis y suspensiones, la elección de los neumáticos y el sistema de iluminación. Todo ello para lograr la mayor sintonía posible con los gustos y las necesidades de los conductores europeos.

Según el jefe de Diseño del Mazda6, Youichi Sato, ha llegado una nueva era en el diseño: “En el siglo XX, teníamos el diseño de adición, en el que unos elementos se superponían a otros; sin embargo, en el siglo XXI hay más flexibilidad y capacidad técnica, así que podemos individualizar los elementos del diseño, quitar los superfluos y llegar a un etilo simplificado y altamente refinado: yo lo llamo el diseño por sustracción. El diseño japonés contemporáneo es bastante sencillo, pero esa belleza de lo simple lanza un mensaje lleno de fuerza”.

La aerodinámica ha preocupado en gran manera a los ingenieros involucrados en el proyecto del Mazda 6, que han ideado todo tipo de “trucos” para lograr que el Cx bajase (de hecho, lo han conseguido: de un 0,30 a un 0,27). El carenado de los bajos, que permite dirigir los flujos de aire para que favorezcan el avance del coche en lugar de frenarlo, es una de esas tácticas que, bien realizadas, siempre dan buen resultado.

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Especialmente original es el uso de un deflector con forma de herradura que, situado delante de las ruedas, redirige el aire para que, además de apartarlo para que no choque con la superficie de la rueda, se filtre hacia los frenos y los refrigere.

Se llama CF-Net System (algo así como “red funcional transversal”) y su función es ayudar al conductor para que pueda controlar todas las funciones del coche desde el volante, sin distracciones que puedan apartar su atención de lo verdaderamente importante. Audio, telefonía, navegación, ordenador de a bordo, aire acondicionado… todo se maneja a través de pequeños botones insertos en el aro del volante. Para determinar su funcionamiento, se realizaron múltiples tests, que incluyeron cámaras subjetivas instaladas sobre un ingeniero que hacía de conductor que monitorizaban todos sus movimientos para calcular el ahorro de tiempo que supone tener todas esas funciones tan a mano.

En Mazda siguen con el lema del “Zoom zoom” que alegra musicalmente todos sus anuncios televisivos y que salpica los titulares de sus notas de prensa. Han hecho de esa onomatopeya un concepto y explican con él algunos de sus hallazgos: la iluminación interior del Mazda6, sin ir más lejos.
Cada vez que se actúa sobre los mandos de la radio, éstos se iluminan o lanzan un flash azul que se va atenuando hacia los lados… Con luz también da el Mazda6 la bienvenida a su dueño, iluminándose con un halo cuando se abre la puerta. De noche, ese mismo suave brillo azul tiñe el interior del Mazda6 para aliviar su estado de ánimo.

Pues sí, ese número de prototipos fue el que Mazda declara haber usado en el desarrollo de este nuevo Mazda6. Según el tipo de carrocería y la versión de motor, había tres fases en la evaluación del prototipo. Todos los tests fueron llevados a cabo en Hiroshima, en Hokkaido para los test de frío y en el centro europeo de I+D que Mazda tiene en Europa. Estas últimas instalaciones se encuentran en la población de Oberursel, a 15 km de Frankfurt, en Alemania.
Para Mazda, Europa es el mercado más importante del nuevo Mazda6, así que el equipo de ingeneiros de Oberursel ha estado involucrado en el proyecto desde prácticamente el primer momento, sobre todo en la validación de los motores y la transmisión para las versiones Diesel, la puesta a punto de chasis y suspensiones, la elección de los neumáticos y el sistema de iluminación. Todo ello para lograr la mayor sintonía posible con los gustos y las necesidades de los conductores europeos.

Según el jefe de Diseño del Mazda6, Youichi Sato, ha llegado una nueva era en el diseño: “En el siglo XX, teníamos el diseño de adición, en el que unos elementos se superponían a otros; sin embargo, en el siglo XXI hay más flexibilidad y capacidad técnica, así que podemos individualizar los elementos del diseño, quitar los superfluos y llegar a un etilo simplificado y altamente refinado: yo lo llamo el diseño por sustracción. El diseño japonés contemporáneo es bastante sencillo, pero esa belleza de lo simple lanza un mensaje lleno de fuerza”.

La aerodinámica ha preocupado en gran manera a los ingenieros involucrados en el proyecto del Mazda 6, que han ideado todo tipo de “trucos” para lograr que el Cx bajase (de hecho, lo han conseguido: de un 0,30 a un 0,27). El carenado de los bajos, que permite dirigir los flujos de aire para que favorezcan el avance del coche en lugar de frenarlo, es una de esas tácticas que, bien realizadas, siempre dan buen resultado.

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Especialmente original es el uso de un deflector con forma de herradura que, situado delante de las ruedas, redirige el aire para que, además de apartarlo para que no choque con la superficie de la rueda, se filtre hacia los frenos y los refrigere.

Se llama CF-Net System (algo así como “red funcional transversal”) y su función es ayudar al conductor para que pueda controlar todas las funciones del coche desde el volante, sin distracciones que puedan apartar su atención de lo verdaderamente importante. Audio, telefonía, navegación, ordenador de a bordo, aire acondicionado… todo se maneja a través de pequeños botones insertos en el aro del volante. Para determinar su funcionamiento, se realizaron múltiples tests, que incluyeron cámaras subjetivas instaladas sobre un ingeniero que hacía de conductor que monitorizaban todos sus movimientos para calcular el ahorro de tiempo que supone tener todas esas funciones tan a mano.

En Mazda siguen con el lema del “Zoom zoom” que alegra musicalmente todos sus anuncios televisivos y que salpica los titulares de sus notas de prensa. Han hecho de esa onomatopeya un concepto y explican con él algunos de sus hallazgos: la iluminación interior del Mazda6, sin ir más lejos.
Cada vez que se actúa sobre los mandos de la radio, éstos se iluminan o lanzan un flash azul que se va atenuando hacia los lados… Con luz también da el Mazda6 la bienvenida a su dueño, iluminándose con un halo cuando se abre la puerta. De noche, ese mismo suave brillo azul tiñe el interior del Mazda6 para aliviar su estado de ánimo.

Pues sí, ese número de prototipos fue el que Mazda declara haber usado en el desarrollo de este nuevo Mazda6. Según el tipo de carrocería y la versión de motor, había tres fases en la evaluación del prototipo. Todos los tests fueron llevados a cabo en Hiroshima, en Hokkaido para los test de frío y en el centro europeo de I+D que Mazda tiene en Europa. Estas últimas instalaciones se encuentran en la población de Oberursel, a 15 km de Frankfurt, en Alemania.
Para Mazda, Europa es el mercado más importante del nuevo Mazda6, así que el equipo de ingeneiros de Oberursel ha estado involucrado en el proyecto desde prácticamente el primer momento, sobre todo en la validación de los motores y la transmisión para las versiones Diesel, la puesta a punto de chasis y suspensiones, la elección de los neumáticos y el sistema de iluminación. Todo ello para lograr la mayor sintonía posible con los gustos y las necesidades de los conductores europeos.

Según el jefe de Diseño del Mazda6, Youichi Sato, ha llegado una nueva era en el diseño: “En el siglo XX, teníamos el diseño de adición, en el que unos elementos se superponían a otros; sin embargo, en el siglo XXI hay más flexibilidad y capacidad técnica, así que podemos individualizar los elementos del diseño, quitar los superfluos y llegar a un etilo simplificado y altamente refinado: yo lo llamo el diseño por sustracción. El diseño japonés contemporáneo es bastante sencillo, pero esa belleza de lo simple lanza un mensaje lleno de fuerza”.

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