Mazda6

La segunda generación del Mazda6 calienta motores para su lanzamiento, pero Autopista.es ya ha podido conducirlo en circuito y desvelar casi todos sus secretos. Te contamos en exclusiva para Internet cómo se comporta el Mazda6, cuyas primeras versiones llegarán a España en diciembre a un precio base de 22.900 euros. Lee y observa, porque también te ofrecemos vídeo exclusivo.
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Mazda6

La primera generación del Mazda6 se presentó en 2001 y, desde entonces, ha sido uno de los modelos clave para el desarrollo de la marca japonesa, que hace unos dos años le aplicó un restyling para prolongar su vida hasta hoy, en que hemos podido conducir el que será su sucesor en apenas dos meses. Eso sí, ahora se trata de un coche completamente nuevo, que aprovecha lo aprendido de su predecesor, corrigiendo los puntos menos brillantes y al mismo tiempo innovando para depurar el producto final. ¿Objetivo? Conseguir un Mazda6 más refinado en todos los terrenos (diseño, capacidades dinámicas, confort, tecnología…).

Japoneses como son y atados a su tradición oriental, los creadores del Mazda6 reúnen en su producto el concepto Kizuna, que expresa un enlace emocional del conductor con su coche construido a partir de su deportividad, de su confort a bordo y de la sensación de exclusividad que trasmiten sus altas dosis de calidad percibida. Traduciéndolo a nuestra perspectiva occidental, el Mazda6 intenta convertirse en un coche más pasional y, en gran medida, lo consigue. ¿Cómo? Su nuevo diseño es más atractivo, sus prestaciones mejoran y su confort a bordo es mayor.

En efecto, son sus rasgos exteriores los que primero te hacen volver los ojos. El equipo de Youichi Sato, jefe de Diseño de Mazda, ha conseguido un frontal especialmente bonito, con una calandra algo más dinámica y, sobre todo, con unos faros rasgados que abren la línea a unas aletas muy marcadas que estiran el diseño hacia los laterales y lo recogen en una trasera elegante en la que destacan los grandes grupos ópticos ocupando las dos aristas de la zaga.
Nos cuentan los portavoces de Mazda que tan atractiva silueta no ha sido fruto sólo de criterios estilísticos, sino también aerodinámicos (el Cx del Mazda6 ha bajado de un 0,30 en la anterior generación a un 0,27 en ésta). De hecho, en el proyecto inicial se barajaron dos variantes y se optó por la que ha llegado finalmente a fabricarse debido a sus líneas más fluidas frente al aire. Y hablamos de silueta, pero, en realidad, no es una sino tres, las correspondientes a la versión de 4 puertas, la de 5 puertas y la familiar. Puedes consultar las medidas de cada una de ellas pulsando en la pestaña de “Ficha técnica”, aunque te adelantamos que todas superan en longitud, anchura y altura al Mazda6 anterior.

La mayor envergadura del Mazda6 no va acompañada de un aumento de peso, sino todo lo contrario: visto el aumento de tamaño y de equipamiento, calculan los ingenieros que su peso final debería haber aumentado unos 90 kilos. Pues no: ha disminuido en 35 kg, gracias al empleo de aceros de alta resistencia y al cuidado en la elección de cada componente, lo que ha permitido aumentar la rigidez del chasis y la carrocería sin agregar peso al resultado final, del que, por cierto, el equipo de ingenieros de Mazda se siente especialmente orgulloso.

En el interior, buena terminación para conseguir ese alto nivel de calidad percibida presente en el pliego de condiciones del modelo desde el primer momento. Los ajustes que pudimos ver en salpicadero, puertas, elementos del techo, etc tienen un aspecto impecable. El aumento de tamaño ha hecho posible una mejora de la habitabilidad, ya que crece el espacio para las piernas (+20 mm) y para los hombros (+9mm); sólo en los asientos traseros y en la cota de altura al techo esa habilitabilidad es más ajustada debido a la inclinación de la línea del techo (mayor sobre todo en la versión de 4 puertas).

En el puesto de conducción, han intentado optimizar la visibilidad modificando la forma de los retrovisores exteriores, han acercado al conductor la palanca de cambios para facilitar su manejo y han cambiado el diseño de los relojes de la instrumentación para que resulten más elegantes y legibles.

Algo ha mejorado también el nivel de ruido que llega al habitáculo –una de las críticas que más se le dirigían a la anterior generación- y lo mismo sucede con las vibraciones. Es cierto que, en este apartado, el restyling de hace dos años ya presentaba avances, que ahora se confirman, especialmente al ralentí o con el motor a pocas revoluciones; si, en el tipo de conducción deportiva que brinda el Mazda6, se sube más de vueltas estirando hacia la parte alta del cuentarrevoluciones, la cosa cambia y, sí, el silencio desaparece, pero tampoco nos parece nada criticable, puesto que justamente el nivel sonoro es uno de los atributos que más aprecian quienes practican un tipo de conducción más deportiva.

El Mazda6 ofrecerá una gama de cuatro motores, tres de ellos gasolina y un Diesel.
Entre los gasolina destaca la novedad del 2,5 litros de 170 CV, que remplaza al 2,3 anterior, al que acompañan un 2.0 de 147 CV y un 1.8 de 120. El turbodiesel –por el que previsiblemente optarán la mayoría de los compradores- es un 2.0 de 140 CV que, por cierto, llegará al mercado español no en diciembre, como los gasolina, sino en marzo de 2008, lo mismo que la carrocería familiar, que tampoco estará disponible hasta esa fecha.

Todos ellos han logrado reducir el consumo del Mazda6 entre un 7 y un 10 por ciento, lo que también se traduce en mejores niveles de CO2 (y, con el nuevo sistema de tributación fiscal, en mejores datos económicos frente al impuesto de matriculación, aunque ninguna versión queda exenta de su pago, para lo que es necesaria una cifra máxima de 120g de C02 por kilómetro recorrido).

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Se han modificado también las suspensiones buscando mayor resistencia al balanceo en curvas y mayor estabilidad y precisión de las trayectorias, algo que sí pudimos constatar en la conducción en el circuito de Euroring, cercano a Budapest, donde ha tenido lugar esta primera sesión de conducción del nuevo Mazda6.

¿Quieres saber cómo va este nuevo Mazda6? No te pierdas nuestro vídeo con imágenes y comentarios sobre sus capacidades dinámicas.

En cuanto a precios y equipamientos en España, habrá que esperar a la presentación oficial del modelo, que tendrá lugar dentro de unas semanas, y en la que podremos conducir el Mazda6 en calles y carreteras abiertas al tráfico.

La primera generación del Mazda6 se presentó en 2001 y, desde entonces, ha sido uno de los modelos clave para el desarrollo de la marca japonesa, que hace unos dos años le aplicó un restyling para prolongar su vida hasta hoy, en que hemos podido conducir el que será su sucesor en apenas dos meses. Eso sí, ahora se trata de un coche completamente nuevo, que aprovecha lo aprendido de su predecesor, corrigiendo los puntos menos brillantes y al mismo tiempo innovando para depurar el producto final. ¿Objetivo? Conseguir un Mazda6 más refinado en todos los terrenos (diseño, capacidades dinámicas, confort, tecnología…).

Japoneses como son y atados a su tradición oriental, los creadores del Mazda6 reúnen en su producto el concepto Kizuna, que expresa un enlace emocional del conductor con su coche construido a partir de su deportividad, de su confort a bordo y de la sensación de exclusividad que trasmiten sus altas dosis de calidad percibida. Traduciéndolo a nuestra perspectiva occidental, el Mazda6 intenta convertirse en un coche más pasional y, en gran medida, lo consigue. ¿Cómo? Su nuevo diseño es más atractivo, sus prestaciones mejoran y su confort a bordo es mayor.

En efecto, son sus rasgos exteriores los que primero te hacen volver los ojos. El equipo de Youichi Sato, jefe de Diseño de Mazda, ha conseguido un frontal especialmente bonito, con una calandra algo más dinámica y, sobre todo, con unos faros rasgados que abren la línea a unas aletas muy marcadas que estiran el diseño hacia los laterales y lo recogen en una trasera elegante en la que destacan los grandes grupos ópticos ocupando las dos aristas de la zaga.
Nos cuentan los portavoces de Mazda que tan atractiva silueta no ha sido fruto sólo de criterios estilísticos, sino también aerodinámicos (el Cx del Mazda6 ha bajado de un 0,30 en la anterior generación a un 0,27 en ésta). De hecho, en el proyecto inicial se barajaron dos variantes y se optó por la que ha llegado finalmente a fabricarse debido a sus líneas más fluidas frente al aire. Y hablamos de silueta, pero, en realidad, no es una sino tres, las correspondientes a la versión de 4 puertas, la de 5 puertas y la familiar. Puedes consultar las medidas de cada una de ellas pulsando en la pestaña de “Ficha técnica”, aunque te adelantamos que todas superan en longitud, anchura y altura al Mazda6 anterior.

La mayor envergadura del Mazda6 no va acompañada de un aumento de peso, sino todo lo contrario: visto el aumento de tamaño y de equipamiento, calculan los ingenieros que su peso final debería haber aumentado unos 90 kilos. Pues no: ha disminuido en 35 kg, gracias al empleo de aceros de alta resistencia y al cuidado en la elección de cada componente, lo que ha permitido aumentar la rigidez del chasis y la carrocería sin agregar peso al resultado final, del que, por cierto, el equipo de ingenieros de Mazda se siente especialmente orgulloso.

En el interior, buena terminación para conseguir ese alto nivel de calidad percibida presente en el pliego de condiciones del modelo desde el primer momento. Los ajustes que pudimos ver en salpicadero, puertas, elementos del techo, etc tienen un aspecto impecable. El aumento de tamaño ha hecho posible una mejora de la habitabilidad, ya que crece el espacio para las piernas (+20 mm) y para los hombros (+9mm); sólo en los asientos traseros y en la cota de altura al techo esa habilitabilidad es más ajustada debido a la inclinación de la línea del techo (mayor sobre todo en la versión de 4 puertas).

En el puesto de conducción, han intentado optimizar la visibilidad modificando la forma de los retrovisores exteriores, han acercado al conductor la palanca de cambios para facilitar su manejo y han cambiado el diseño de los relojes de la instrumentación para que resulten más elegantes y legibles.

Algo ha mejorado también el nivel de ruido que llega al habitáculo –una de las críticas que más se le dirigían a la anterior generación- y lo mismo sucede con las vibraciones. Es cierto que, en este apartado, el restyling de hace dos años ya presentaba avances, que ahora se confirman, especialmente al ralentí o con el motor a pocas revoluciones; si, en el tipo de conducción deportiva que brinda el Mazda6, se sube más de vueltas estirando hacia la parte alta del cuentarrevoluciones, la cosa cambia y, sí, el silencio desaparece, pero tampoco nos parece nada criticable, puesto que justamente el nivel sonoro es uno de los atributos que más aprecian quienes practican un tipo de conducción más deportiva.

El Mazda6 ofrecerá una gama de cuatro motores, tres de ellos gasolina y un Diesel.
Entre los gasolina destaca la novedad del 2,5 litros de 170 CV, que remplaza al 2,3 anterior, al que acompañan un 2.0 de 147 CV y un 1.8 de 120. El turbodiesel –por el que previsiblemente optarán la mayoría de los compradores- es un 2.0 de 140 CV que, por cierto, llegará al mercado español no en diciembre, como los gasolina, sino en marzo de 2008, lo mismo que la carrocería familiar, que tampoco estará disponible hasta esa fecha.

Todos ellos han logrado reducir el consumo del Mazda6 entre un 7 y un 10 por ciento, lo que también se traduce en mejores niveles de CO2 (y, con el nuevo sistema de tributación fiscal, en mejores datos económicos frente al impuesto de matriculación, aunque ninguna versión queda exenta de su pago, para lo que es necesaria una cifra máxima de 120g de C02 por kilómetro recorrido).

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¿Quieres saber cómo va este nuevo Mazda6? No te pierdas nuestro vídeo con imágenes y comentarios sobre sus capacidades dinámicas.

En cuanto a precios y equipamientos en España, habrá que esperar a la presentación oficial del modelo, que tendrá lugar dentro de unas semanas, y en la que podremos conducir el Mazda6 en calles y carreteras abiertas al tráfico.

La primera generación del Mazda6 se presentó en 2001 y, desde entonces, ha sido uno de los modelos clave para el desarrollo de la marca japonesa, que hace unos dos años le aplicó un restyling para prolongar su vida hasta hoy, en que hemos podido conducir el que será su sucesor en apenas dos meses. Eso sí, ahora se trata de un coche completamente nuevo, que aprovecha lo aprendido de su predecesor, corrigiendo los puntos menos brillantes y al mismo tiempo innovando para depurar el producto final. ¿Objetivo? Conseguir un Mazda6 más refinado en todos los terrenos (diseño, capacidades dinámicas, confort, tecnología…).

Japoneses como son y atados a su tradición oriental, los creadores del Mazda6 reúnen en su producto el concepto Kizuna, que expresa un enlace emocional del conductor con su coche construido a partir de su deportividad, de su confort a bordo y de la sensación de exclusividad que trasmiten sus altas dosis de calidad percibida. Traduciéndolo a nuestra perspectiva occidental, el Mazda6 intenta convertirse en un coche más pasional y, en gran medida, lo consigue. ¿Cómo? Su nuevo diseño es más atractivo, sus prestaciones mejoran y su confort a bordo es mayor.

En efecto, son sus rasgos exteriores los que primero te hacen volver los ojos. El equipo de Youichi Sato, jefe de Diseño de Mazda, ha conseguido un frontal especialmente bonito, con una calandra algo más dinámica y, sobre todo, con unos faros rasgados que abren la línea a unas aletas muy marcadas que estiran el diseño hacia los laterales y lo recogen en una trasera elegante en la que destacan los grandes grupos ópticos ocupando las dos aristas de la zaga.
Nos cuentan los portavoces de Mazda que tan atractiva silueta no ha sido fruto sólo de criterios estilísticos, sino también aerodinámicos (el Cx del Mazda6 ha bajado de un 0,30 en la anterior generación a un 0,27 en ésta). De hecho, en el proyecto inicial se barajaron dos variantes y se optó por la que ha llegado finalmente a fabricarse debido a sus líneas más fluidas frente al aire. Y hablamos de silueta, pero, en realidad, no es una sino tres, las correspondientes a la versión de 4 puertas, la de 5 puertas y la familiar. Puedes consultar las medidas de cada una de ellas pulsando en la pestaña de “Ficha técnica”, aunque te adelantamos que todas superan en longitud, anchura y altura al Mazda6 anterior.

La mayor envergadura del Mazda6 no va acompañada de un aumento de peso, sino todo lo contrario: visto el aumento de tamaño y de equipamiento, calculan los ingenieros que su peso final debería haber aumentado unos 90 kilos. Pues no: ha disminuido en 35 kg, gracias al empleo de aceros de alta resistencia y al cuidado en la elección de cada componente, lo que ha permitido aumentar la rigidez del chasis y la carrocería sin agregar peso al resultado final, del que, por cierto, el equipo de ingenieros de Mazda se siente especialmente orgulloso.

En el interior, buena terminación para conseguir ese alto nivel de calidad percibida presente en el pliego de condiciones del modelo desde el primer momento. Los ajustes que pudimos ver en salpicadero, puertas, elementos del techo, etc tienen un aspecto impecable. El aumento de tamaño ha hecho posible una mejora de la habitabilidad, ya que crece el espacio para las piernas (+20 mm) y para los hombros (+9mm); sólo en los asientos traseros y en la cota de altura al techo esa habilitabilidad es más ajustada debido a la inclinación de la línea del techo (mayor sobre todo en la versión de 4 puertas).

En el puesto de conducción, han intentado optimizar la visibilidad modificando la forma de los retrovisores exteriores, han acercado al conductor la palanca de cambios para facilitar su manejo y han cambiado el diseño de los relojes de la instrumentación para que resulten más elegantes y legibles.

Algo ha mejorado también el nivel de ruido que llega al habitáculo –una de las críticas que más se le dirigían a la anterior generación- y lo mismo sucede con las vibraciones. Es cierto que, en este apartado, el restyling de hace dos años ya presentaba avances, que ahora se confirman, especialmente al ralentí o con el motor a pocas revoluciones; si, en el tipo de conducción deportiva que brinda el Mazda6, se sube más de vueltas estirando hacia la parte alta del cuentarrevoluciones, la cosa cambia y, sí, el silencio desaparece, pero tampoco nos parece nada criticable, puesto que justamente el nivel sonoro es uno de los atributos que más aprecian quienes practican un tipo de conducción más deportiva.

El Mazda6 ofrecerá una gama de cuatro motores, tres de ellos gasolina y un Diesel.
Entre los gasolina destaca la novedad del 2,5 litros de 170 CV, que remplaza al 2,3 anterior, al que acompañan un 2.0 de 147 CV y un 1.8 de 120. El turbodiesel –por el que previsiblemente optarán la mayoría de los compradores- es un 2.0 de 140 CV que, por cierto, llegará al mercado español no en diciembre, como los gasolina, sino en marzo de 2008, lo mismo que la carrocería familiar, que tampoco estará disponible hasta esa fecha.

Todos ellos han logrado reducir el consumo del Mazda6 entre un 7 y un 10 por ciento, lo que también se traduce en mejores niveles de CO2 (y, con el nuevo sistema de tributación fiscal, en mejores datos económicos frente al impuesto de matriculación, aunque ninguna versión queda exenta de su pago, para lo que es necesaria una cifra máxima de 120g de C02 por kilómetro recorrido).

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¿Quieres saber cómo va este nuevo Mazda6? No te pierdas nuestro vídeo con imágenes y comentarios sobre sus capacidades dinámicas.

En cuanto a precios y equipamientos en España, habrá que esperar a la presentación oficial del modelo, que tendrá lugar dentro de unas semanas, y en la que podremos conducir el Mazda6 en calles y carreteras abiertas al tráfico.

La primera generación del Mazda6 se presentó en 2001 y, desde entonces, ha sido uno de los modelos clave para el desarrollo de la marca japonesa, que hace unos dos años le aplicó un restyling para prolongar su vida hasta hoy, en que hemos podido conducir el que será su sucesor en apenas dos meses. Eso sí, ahora se trata de un coche completamente nuevo, que aprovecha lo aprendido de su predecesor, corrigiendo los puntos menos brillantes y al mismo tiempo innovando para depurar el producto final. ¿Objetivo? Conseguir un Mazda6 más refinado en todos los terrenos (diseño, capacidades dinámicas, confort, tecnología…).

Japoneses como son y atados a su tradición oriental, los creadores del Mazda6 reúnen en su producto el concepto Kizuna, que expresa un enlace emocional del conductor con su coche construido a partir de su deportividad, de su confort a bordo y de la sensación de exclusividad que trasmiten sus altas dosis de calidad percibida. Traduciéndolo a nuestra perspectiva occidental, el Mazda6 intenta convertirse en un coche más pasional y, en gran medida, lo consigue. ¿Cómo? Su nuevo diseño es más atractivo, sus prestaciones mejoran y su confort a bordo es mayor.

En efecto, son sus rasgos exteriores los que primero te hacen volver los ojos. El equipo de Youichi Sato, jefe de Diseño de Mazda, ha conseguido un frontal especialmente bonito, con una calandra algo más dinámica y, sobre todo, con unos faros rasgados que abren la línea a unas aletas muy marcadas que estiran el diseño hacia los laterales y lo recogen en una trasera elegante en la que destacan los grandes grupos ópticos ocupando las dos aristas de la zaga.
Nos cuentan los portavoces de Mazda que tan atractiva silueta no ha sido fruto sólo de criterios estilísticos, sino también aerodinámicos (el Cx del Mazda6 ha bajado de un 0,30 en la anterior generación a un 0,27 en ésta). De hecho, en el proyecto inicial se barajaron dos variantes y se optó por la que ha llegado finalmente a fabricarse debido a sus líneas más fluidas frente al aire. Y hablamos de silueta, pero, en realidad, no es una sino tres, las correspondientes a la versión de 4 puertas, la de 5 puertas y la familiar. Puedes consultar las medidas de cada una de ellas pulsando en la pestaña de “Ficha técnica”, aunque te adelantamos que todas superan en longitud, anchura y altura al Mazda6 anterior.

La mayor envergadura del Mazda6 no va acompañada de un aumento de peso, sino todo lo contrario: visto el aumento de tamaño y de equipamiento, calculan los ingenieros que su peso final debería haber aumentado unos 90 kilos. Pues no: ha disminuido en 35 kg, gracias al empleo de aceros de alta resistencia y al cuidado en la elección de cada componente, lo que ha permitido aumentar la rigidez del chasis y la carrocería sin agregar peso al resultado final, del que, por cierto, el equipo de ingenieros de Mazda se siente especialmente orgulloso.

En el interior, buena terminación para conseguir ese alto nivel de calidad percibida presente en el pliego de condiciones del modelo desde el primer momento. Los ajustes que pudimos ver en salpicadero, puertas, elementos del techo, etc tienen un aspecto impecable. El aumento de tamaño ha hecho posible una mejora de la habitabilidad, ya que crece el espacio para las piernas (+20 mm) y para los hombros (+9mm); sólo en los asientos traseros y en la cota de altura al techo esa habilitabilidad es más ajustada debido a la inclinación de la línea del techo (mayor sobre todo en la versión de 4 puertas).

En el puesto de conducción, han intentado optimizar la visibilidad modificando la forma de los retrovisores exteriores, han acercado al conductor la palanca de cambios para facilitar su manejo y han cambiado el diseño de los relojes de la instrumentación para que resulten más elegantes y legibles.

Algo ha mejorado también el nivel de ruido que llega al habitáculo –una de las críticas que más se le dirigían a la anterior generación- y lo mismo sucede con las vibraciones. Es cierto que, en este apartado, el restyling de hace dos años ya presentaba avances, que ahora se confirman, especialmente al ralentí o con el motor a pocas revoluciones; si, en el tipo de conducción deportiva que brinda el Mazda6, se sube más de vueltas estirando hacia la parte alta del cuentarrevoluciones, la cosa cambia y, sí, el silencio desaparece, pero tampoco nos parece nada criticable, puesto que justamente el nivel sonoro es uno de los atributos que más aprecian quienes practican un tipo de conducción más deportiva.

El Mazda6 ofrecerá una gama de cuatro motores, tres de ellos gasolina y un Diesel.
Entre los gasolina destaca la novedad del 2,5 litros de 170 CV, que remplaza al 2,3 anterior, al que acompañan un 2.0 de 147 CV y un 1.8 de 120. El turbodiesel –por el que previsiblemente optarán la mayoría de los compradores- es un 2.0 de 140 CV que, por cierto, llegará al mercado español no en diciembre, como los gasolina, sino en marzo de 2008, lo mismo que la carrocería familiar, que tampoco estará disponible hasta esa fecha.

Todos ellos han logrado reducir el consumo del Mazda6 entre un 7 y un 10 por ciento, lo que también se traduce en mejores niveles de CO2 (y, con el nuevo sistema de tributación fiscal, en mejores datos económicos frente al impuesto de matriculación, aunque ninguna versión queda exenta de su pago, para lo que es necesaria una cifra máxima de 120g de C02 por kilómetro recorrido).

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¿Quieres saber cómo va este nuevo Mazda6? No te pierdas nuestro vídeo con imágenes y comentarios sobre sus capacidades dinámicas.

En cuanto a precios y equipamientos en España, habrá que esperar a la presentación oficial del modelo, que tendrá lugar dentro de unas semanas, y en la que podremos conducir el Mazda6 en calles y carreteras abiertas al tráfico.

La primera generación del Mazda6 se presentó en 2001 y, desde entonces, ha sido uno de los modelos clave para el desarrollo de la marca japonesa, que hace unos dos años le aplicó un restyling para prolongar su vida hasta hoy, en que hemos podido conducir el que será su sucesor en apenas dos meses. Eso sí, ahora se trata de un coche completamente nuevo, que aprovecha lo aprendido de su predecesor, corrigiendo los puntos menos brillantes y al mismo tiempo innovando para depurar el producto final. ¿Objetivo? Conseguir un Mazda6 más refinado en todos los terrenos (diseño, capacidades dinámicas, confort, tecnología…).

Japoneses como son y atados a su tradición oriental, los creadores del Mazda6 reúnen en su producto el concepto Kizuna, que expresa un enlace emocional del conductor con su coche construido a partir de su deportividad, de su confort a bordo y de la sensación de exclusividad que trasmiten sus altas dosis de calidad percibida. Traduciéndolo a nuestra perspectiva occidental, el Mazda6 intenta convertirse en un coche más pasional y, en gran medida, lo consigue. ¿Cómo? Su nuevo diseño es más atractivo, sus prestaciones mejoran y su confort a bordo es mayor.

En efecto, son sus rasgos exteriores los que primero te hacen volver los ojos. El equipo de Youichi Sato, jefe de Diseño de Mazda, ha conseguido un frontal especialmente bonito, con una calandra algo más dinámica y, sobre todo, con unos faros rasgados que abren la línea a unas aletas muy marcadas que estiran el diseño hacia los laterales y lo recogen en una trasera elegante en la que destacan los grandes grupos ópticos ocupando las dos aristas de la zaga.
Nos cuentan los portavoces de Mazda que tan atractiva silueta no ha sido fruto sólo de criterios estilísticos, sino también aerodinámicos (el Cx del Mazda6 ha bajado de un 0,30 en la anterior generación a un 0,27 en ésta). De hecho, en el proyecto inicial se barajaron dos variantes y se optó por la que ha llegado finalmente a fabricarse debido a sus líneas más fluidas frente al aire. Y hablamos de silueta, pero, en realidad, no es una sino tres, las correspondientes a la versión de 4 puertas, la de 5 puertas y la familiar. Puedes consultar las medidas de cada una de ellas pulsando en la pestaña de “Ficha técnica”, aunque te adelantamos que todas superan en longitud, anchura y altura al Mazda6 anterior.

La mayor envergadura del Mazda6 no va acompañada de un aumento de peso, sino todo lo contrario: visto el aumento de tamaño y de equipamiento, calculan los ingenieros que su peso final debería haber aumentado unos 90 kilos. Pues no: ha disminuido en 35 kg, gracias al empleo de aceros de alta resistencia y al cuidado en la elección de cada componente, lo que ha permitido aumentar la rigidez del chasis y la carrocería sin agregar peso al resultado final, del que, por cierto, el equipo de ingenieros de Mazda se siente especialmente orgulloso.

En el interior, buena terminación para conseguir ese alto nivel de calidad percibida presente en el pliego de condiciones del modelo desde el primer momento. Los ajustes que pudimos ver en salpicadero, puertas, elementos del techo, etc tienen un aspecto impecable. El aumento de tamaño ha hecho posible una mejora de la habitabilidad, ya que crece el espacio para las piernas (+20 mm) y para los hombros (+9mm); sólo en los asientos traseros y en la cota de altura al techo esa habilitabilidad es más ajustada debido a la inclinación de la línea del techo (mayor sobre todo en la versión de 4 puertas).

En el puesto de conducción, han intentado optimizar la visibilidad modificando la forma de los retrovisores exteriores, han acercado al conductor la palanca de cambios para facilitar su manejo y han cambiado el diseño de los relojes de la instrumentación para que resulten más elegantes y legibles.

Algo ha mejorado también el nivel de ruido que llega al habitáculo –una de las críticas que más se le dirigían a la anterior generación- y lo mismo sucede con las vibraciones. Es cierto que, en este apartado, el restyling de hace dos años ya presentaba avances, que ahora se confirman, especialmente al ralentí o con el motor a pocas revoluciones; si, en el tipo de conducción deportiva que brinda el Mazda6, se sube más de vueltas estirando hacia la parte alta del cuentarrevoluciones, la cosa cambia y, sí, el silencio desaparece, pero tampoco nos parece nada criticable, puesto que justamente el nivel sonoro es uno de los atributos que más aprecian quienes practican un tipo de conducción más deportiva.

El Mazda6 ofrecerá una gama de cuatro motores, tres de ellos gasolina y un Diesel.
Entre los gasolina destaca la novedad del 2,5 litros de 170 CV, que remplaza al 2,3 anterior, al que acompañan un 2.0 de 147 CV y un 1.8 de 120. El turbodiesel –por el que previsiblemente optarán la mayoría de los compradores- es un 2.0 de 140 CV que, por cierto, llegará al mercado español no en diciembre, como los gasolina, sino en marzo de 2008, lo mismo que la carrocería familiar, que tampoco estará disponible hasta esa fecha.

Todos ellos han logrado reducir el consumo del Mazda6 entre un 7 y un 10 por ciento, lo que también se traduce en mejores niveles de CO2 (y, con el nuevo sistema de tributación fiscal, en mejores datos económicos frente al impuesto de matriculación, aunque ninguna versión queda exenta de su pago, para lo que es necesaria una cifra máxima de 120g de C02 por kilómetro recorrido).

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¿Quieres saber cómo va este nuevo Mazda6? No te pierdas nuestro vídeo con imágenes y comentarios sobre sus capacidades dinámicas.

En cuanto a precios y equipamientos en España, habrá que esperar a la presentación oficial del modelo, que tendrá lugar dentro de unas semanas, y en la que podremos conducir el Mazda6 en calles y carreteras abiertas al tráfico.

La primera generación del Mazda6 se presentó en 2001 y, desde entonces, ha sido uno de los modelos clave para el desarrollo de la marca japonesa, que hace unos dos años le aplicó un restyling para prolongar su vida hasta hoy, en que hemos podido conducir el que será su sucesor en apenas dos meses. Eso sí, ahora se trata de un coche completamente nuevo, que aprovecha lo aprendido de su predecesor, corrigiendo los puntos menos brillantes y al mismo tiempo innovando para depurar el producto final. ¿Objetivo? Conseguir un Mazda6 más refinado en todos los terrenos (diseño, capacidades dinámicas, confort, tecnología…).

Japoneses como son y atados a su tradición oriental, los creadores del Mazda6 reúnen en su producto el concepto Kizuna, que expresa un enlace emocional del conductor con su coche construido a partir de su deportividad, de su confort a bordo y de la sensación de exclusividad que trasmiten sus altas dosis de calidad percibida. Traduciéndolo a nuestra perspectiva occidental, el Mazda6 intenta convertirse en un coche más pasional y, en gran medida, lo consigue. ¿Cómo? Su nuevo diseño es más atractivo, sus prestaciones mejoran y su confort a bordo es mayor.

En efecto, son sus rasgos exteriores los que primero te hacen volver los ojos. El equipo de Youichi Sato, jefe de Diseño de Mazda, ha conseguido un frontal especialmente bonito, con una calandra algo más dinámica y, sobre todo, con unos faros rasgados que abren la línea a unas aletas muy marcadas que estiran el diseño hacia los laterales y lo recogen en una trasera elegante en la que destacan los grandes grupos ópticos ocupando las dos aristas de la zaga.
Nos cuentan los portavoces de Mazda que tan atractiva silueta no ha sido fruto sólo de criterios estilísticos, sino también aerodinámicos (el Cx del Mazda6 ha bajado de un 0,30 en la anterior generación a un 0,27 en ésta). De hecho, en el proyecto inicial se barajaron dos variantes y se optó por la que ha llegado finalmente a fabricarse debido a sus líneas más fluidas frente al aire. Y hablamos de silueta, pero, en realidad, no es una sino tres, las correspondientes a la versión de 4 puertas, la de 5 puertas y la familiar. Puedes consultar las medidas de cada una de ellas pulsando en la pestaña de “Ficha técnica”, aunque te adelantamos que todas superan en longitud, anchura y altura al Mazda6 anterior.

La mayor envergadura del Mazda6 no va acompañada de un aumento de peso, sino todo lo contrario: visto el aumento de tamaño y de equipamiento, calculan los ingenieros que su peso final debería haber aumentado unos 90 kilos. Pues no: ha disminuido en 35 kg, gracias al empleo de aceros de alta resistencia y al cuidado en la elección de cada componente, lo que ha permitido aumentar la rigidez del chasis y la carrocería sin agregar peso al resultado final, del que, por cierto, el equipo de ingenieros de Mazda se siente especialmente orgulloso.

En el interior, buena terminación para conseguir ese alto nivel de calidad percibida presente en el pliego de condiciones del modelo desde el primer momento. Los ajustes que pudimos ver en salpicadero, puertas, elementos del techo, etc tienen un aspecto impecable. El aumento de tamaño ha hecho posible una mejora de la habitabilidad, ya que crece el espacio para las piernas (+20 mm) y para los hombros (+9mm); sólo en los asientos traseros y en la cota de altura al techo esa habilitabilidad es más ajustada debido a la inclinación de la línea del techo (mayor sobre todo en la versión de 4 puertas).

En el puesto de conducción, han intentado optimizar la visibilidad modificando la forma de los retrovisores exteriores, han acercado al conductor la palanca de cambios para facilitar su manejo y han cambiado el diseño de los relojes de la instrumentación para que resulten más elegantes y legibles.

Algo ha mejorado también el nivel de ruido que llega al habitáculo –una de las críticas que más se le dirigían a la anterior generación- y lo mismo sucede con las vibraciones. Es cierto que, en este apartado, el restyling de hace dos años ya presentaba avances, que ahora se confirman, especialmente al ralentí o con el motor a pocas revoluciones; si, en el tipo de conducción deportiva que brinda el Mazda6, se sube más de vueltas estirando hacia la parte alta del cuentarrevoluciones, la cosa cambia y, sí, el silencio desaparece, pero tampoco nos parece nada criticable, puesto que justamente el nivel sonoro es uno de los atributos que más aprecian quienes practican un tipo de conducción más deportiva.

El Mazda6 ofrecerá una gama de cuatro motores, tres de ellos gasolina y un Diesel.
Entre los gasolina destaca la novedad del 2,5 litros de 170 CV, que remplaza al 2,3 anterior, al que acompañan un 2.0 de 147 CV y un 1.8 de 120. El turbodiesel –por el que previsiblemente optarán la mayoría de los compradores- es un 2.0 de 140 CV que, por cierto, llegará al mercado español no en diciembre, como los gasolina, sino en marzo de 2008, lo mismo que la carrocería familiar, que tampoco estará disponible hasta esa fecha.

Todos ellos han logrado reducir el consumo del Mazda6 entre un 7 y un 10 por ciento, lo que también se traduce en mejores niveles de CO2 (y, con el nuevo sistema de tributación fiscal, en mejores datos económicos frente al impuesto de matriculación, aunque ninguna versión queda exenta de su pago, para lo que es necesaria una cifra máxima de 120g de C02 por kilómetro recorrido).

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Se han modificado también las suspensiones buscando mayor resistencia al balanceo en curvas y mayor estabilidad y precisión de las trayectorias, algo que sí pudimos constatar en la conducción en el circuito de Euroring, cercano a Budapest, donde ha tenido lugar esta primera sesión de conducción del nuevo Mazda6.

¿Quieres saber cómo va este nuevo Mazda6? No te pierdas nuestro vídeo con imágenes y comentarios sobre sus capacidades dinámicas.

En cuanto a precios y equipamientos en España, habrá que esperar a la presentación oficial del modelo, que tendrá lugar dentro de unas semanas, y en la que podremos conducir el Mazda6 en calles y carreteras abiertas al tráfico.

La primera generación del Mazda6 se presentó en 2001 y, desde entonces, ha sido uno de los modelos clave para el desarrollo de la marca japonesa, que hace unos dos años le aplicó un restyling para prolongar su vida hasta hoy, en que hemos podido conducir el que será su sucesor en apenas dos meses. Eso sí, ahora se trata de un coche completamente nuevo, que aprovecha lo aprendido de su predecesor, corrigiendo los puntos menos brillantes y al mismo tiempo innovando para depurar el producto final. ¿Objetivo? Conseguir un Mazda6 más refinado en todos los terrenos (diseño, capacidades dinámicas, confort, tecnología…).

Japoneses como son y atados a su tradición oriental, los creadores del Mazda6 reúnen en su producto el concepto Kizuna, que expresa un enlace emocional del conductor con su coche construido a partir de su deportividad, de su confort a bordo y de la sensación de exclusividad que trasmiten sus altas dosis de calidad percibida. Traduciéndolo a nuestra perspectiva occidental, el Mazda6 intenta convertirse en un coche más pasional y, en gran medida, lo consigue. ¿Cómo? Su nuevo diseño es más atractivo, sus prestaciones mejoran y su confort a bordo es mayor.

En efecto, son sus rasgos exteriores los que primero te hacen volver los ojos. El equipo de Youichi Sato, jefe de Diseño de Mazda, ha conseguido un frontal especialmente bonito, con una calandra algo más dinámica y, sobre todo, con unos faros rasgados que abren la línea a unas aletas muy marcadas que estiran el diseño hacia los laterales y lo recogen en una trasera elegante en la que destacan los grandes grupos ópticos ocupando las dos aristas de la zaga.
Nos cuentan los portavoces de Mazda que tan atractiva silueta no ha sido fruto sólo de criterios estilísticos, sino también aerodinámicos (el Cx del Mazda6 ha bajado de un 0,30 en la anterior generación a un 0,27 en ésta). De hecho, en el proyecto inicial se barajaron dos variantes y se optó por la que ha llegado finalmente a fabricarse debido a sus líneas más fluidas frente al aire. Y hablamos de silueta, pero, en realidad, no es una sino tres, las correspondientes a la versión de 4 puertas, la de 5 puertas y la familiar. Puedes consultar las medidas de cada una de ellas pulsando en la pestaña de “Ficha técnica”, aunque te adelantamos que todas superan en longitud, anchura y altura al Mazda6 anterior.

La mayor envergadura del Mazda6 no va acompañada de un aumento de peso, sino todo lo contrario: visto el aumento de tamaño y de equipamiento, calculan los ingenieros que su peso final debería haber aumentado unos 90 kilos. Pues no: ha disminuido en 35 kg, gracias al empleo de aceros de alta resistencia y al cuidado en la elección de cada componente, lo que ha permitido aumentar la rigidez del chasis y la carrocería sin agregar peso al resultado final, del que, por cierto, el equipo de ingenieros de Mazda se siente especialmente orgulloso.

En el interior, buena terminación para conseguir ese alto nivel de calidad percibida presente en el pliego de condiciones del modelo desde el primer momento. Los ajustes que pudimos ver en salpicadero, puertas, elementos del techo, etc tienen un aspecto impecable. El aumento de tamaño ha hecho posible una mejora de la habitabilidad, ya que crece el espacio para las piernas (+20 mm) y para los hombros (+9mm); sólo en los asientos traseros y en la cota de altura al techo esa habilitabilidad es más ajustada debido a la inclinación de la línea del techo (mayor sobre todo en la versión de 4 puertas).

En el puesto de conducción, han intentado optimizar la visibilidad modificando la forma de los retrovisores exteriores, han acercado al conductor la palanca de cambios para facilitar su manejo y han cambiado el diseño de los relojes de la instrumentación para que resulten más elegantes y legibles.

Algo ha mejorado también el nivel de ruido que llega al habitáculo –una de las críticas que más se le dirigían a la anterior generación- y lo mismo sucede con las vibraciones. Es cierto que, en este apartado, el restyling de hace dos años ya presentaba avances, que ahora se confirman, especialmente al ralentí o con el motor a pocas revoluciones; si, en el tipo de conducción deportiva que brinda el Mazda6, se sube más de vueltas estirando hacia la parte alta del cuentarrevoluciones, la cosa cambia y, sí, el silencio desaparece, pero tampoco nos parece nada criticable, puesto que justamente el nivel sonoro es uno de los atributos que más aprecian quienes practican un tipo de conducción más deportiva.

El Mazda6 ofrecerá una gama de cuatro motores, tres de ellos gasolina y un Diesel.
Entre los gasolina destaca la novedad del 2,5 litros de 170 CV, que remplaza al 2,3 anterior, al que acompañan un 2.0 de 147 CV y un 1.8 de 120. El turbodiesel –por el que previsiblemente optarán la mayoría de los compradores- es un 2.0 de 140 CV que, por cierto, llegará al mercado español no en diciembre, como los gasolina, sino en marzo de 2008, lo mismo que la carrocería familiar, que tampoco estará disponible hasta esa fecha.

Todos ellos han logrado reducir el consumo del Mazda6 entre un 7 y un 10 por ciento, lo que también se traduce en mejores niveles de CO2 (y, con el nuevo sistema de tributación fiscal, en mejores datos económicos frente al impuesto de matriculación, aunque ninguna versión queda exenta de su pago, para lo que es necesaria una cifra máxima de 120g de C02 por kilómetro recorrido).

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Se han modificado también las suspensiones buscando mayor resistencia al balanceo en curvas y mayor estabilidad y precisión de las trayectorias, algo que sí pudimos constatar en la conducción en el circuito de Euroring, cercano a Budapest, donde ha tenido lugar esta primera sesión de conducción del nuevo Mazda6.

¿Quieres saber cómo va este nuevo Mazda6? No te pierdas nuestro vídeo con imágenes y comentarios sobre sus capacidades dinámicas.

En cuanto a precios y equipamientos en España, habrá que esperar a la presentación oficial del modelo, que tendrá lugar dentro de unas semanas, y en la que podremos conducir el Mazda6 en calles y carreteras abiertas al tráfico.

La primera generación del Mazda6 se presentó en 2001 y, desde entonces, ha sido uno de los modelos clave para el desarrollo de la marca japonesa, que hace unos dos años le aplicó un restyling para prolongar su vida hasta hoy, en que hemos podido conducir el que será su sucesor en apenas dos meses. Eso sí, ahora se trata de un coche completamente nuevo, que aprovecha lo aprendido de su predecesor, corrigiendo los puntos menos brillantes y al mismo tiempo innovando para depurar el producto final. ¿Objetivo? Conseguir un Mazda6 más refinado en todos los terrenos (diseño, capacidades dinámicas, confort, tecnología…).

Japoneses como son y atados a su tradición oriental, los creadores del Mazda6 reúnen en su producto el concepto Kizuna, que expresa un enlace emocional del conductor con su coche construido a partir de su deportividad, de su confort a bordo y de la sensación de exclusividad que trasmiten sus altas dosis de calidad percibida. Traduciéndolo a nuestra perspectiva occidental, el Mazda6 intenta convertirse en un coche más pasional y, en gran medida, lo consigue. ¿Cómo? Su nuevo diseño es más atractivo, sus prestaciones mejoran y su confort a bordo es mayor.

En efecto, son sus rasgos exteriores los que primero te hacen volver los ojos. El equipo de Youichi Sato, jefe de Diseño de Mazda, ha conseguido un frontal especialmente bonito, con una calandra algo más dinámica y, sobre todo, con unos faros rasgados que abren la línea a unas aletas muy marcadas que estiran el diseño hacia los laterales y lo recogen en una trasera elegante en la que destacan los grandes grupos ópticos ocupando las dos aristas de la zaga.
Nos cuentan los portavoces de Mazda que tan atractiva silueta no ha sido fruto sólo de criterios estilísticos, sino también aerodinámicos (el Cx del Mazda6 ha bajado de un 0,30 en la anterior generación a un 0,27 en ésta). De hecho, en el proyecto inicial se barajaron dos variantes y se optó por la que ha llegado finalmente a fabricarse debido a sus líneas más fluidas frente al aire. Y hablamos de silueta, pero, en realidad, no es una sino tres, las correspondientes a la versión de 4 puertas, la de 5 puertas y la familiar. Puedes consultar las medidas de cada una de ellas pulsando en la pestaña de “Ficha técnica”, aunque te adelantamos que todas superan en longitud, anchura y altura al Mazda6 anterior.

La mayor envergadura del Mazda6 no va acompañada de un aumento de peso, sino todo lo contrario: visto el aumento de tamaño y de equipamiento, calculan los ingenieros que su peso final debería haber aumentado unos 90 kilos. Pues no: ha disminuido en 35 kg, gracias al empleo de aceros de alta resistencia y al cuidado en la elección de cada componente, lo que ha permitido aumentar la rigidez del chasis y la carrocería sin agregar peso al resultado final, del que, por cierto, el equipo de ingenieros de Mazda se siente especialmente orgulloso.

En el interior, buena terminación para conseguir ese alto nivel de calidad percibida presente en el pliego de condiciones del modelo desde el primer momento. Los ajustes que pudimos ver en salpicadero, puertas, elementos del techo, etc tienen un aspecto impecable. El aumento de tamaño ha hecho posible una mejora de la habitabilidad, ya que crece el espacio para las piernas (+20 mm) y para los hombros (+9mm); sólo en los asientos traseros y en la cota de altura al techo esa habilitabilidad es más ajustada debido a la inclinación de la línea del techo (mayor sobre todo en la versión de 4 puertas).

En el puesto de conducción, han intentado optimizar la visibilidad modificando la forma de los retrovisores exteriores, han acercado al conductor la palanca de cambios para facilitar su manejo y han cambiado el diseño de los relojes de la instrumentación para que resulten más elegantes y legibles.

Algo ha mejorado también el nivel de ruido que llega al habitáculo –una de las críticas que más se le dirigían a la anterior generación- y lo mismo sucede con las vibraciones. Es cierto que, en este apartado, el restyling de hace dos años ya presentaba avances, que ahora se confirman, especialmente al ralentí o con el motor a pocas revoluciones; si, en el tipo de conducción deportiva que brinda el Mazda6, se sube más de vueltas estirando hacia la parte alta del cuentarrevoluciones, la cosa cambia y, sí, el silencio desaparece, pero tampoco nos parece nada criticable, puesto que justamente el nivel sonoro es uno de los atributos que más aprecian quienes practican un tipo de conducción más deportiva.

El Mazda6 ofrecerá una gama de cuatro motores, tres de ellos gasolina y un Diesel.
Entre los gasolina destaca la novedad del 2,5 litros de 170 CV, que remplaza al 2,3 anterior, al que acompañan un 2.0 de 147 CV y un 1.8 de 120. El turbodiesel –por el que previsiblemente optarán la mayoría de los compradores- es un 2.0 de 140 CV que, por cierto, llegará al mercado español no en diciembre, como los gasolina, sino en marzo de 2008, lo mismo que la carrocería familiar, que tampoco estará disponible hasta esa fecha.

Todos ellos han logrado reducir el consumo del Mazda6 entre un 7 y un 10 por ciento, lo que también se traduce en mejores niveles de CO2 (y, con el nuevo sistema de tributación fiscal, en mejores datos económicos frente al impuesto de matriculación, aunque ninguna versión queda exenta de su pago, para lo que es necesaria una cifra máxima de 120g de C02 por kilómetro recorrido).

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Se han modificado también las suspensiones buscando mayor resistencia al balanceo en curvas y mayor estabilidad y precisión de las trayectorias, algo que sí pudimos constatar en la conducción en el circuito de Euroring, cercano a Budapest, donde ha tenido lugar esta primera sesión de conducción del nuevo Mazda6.

¿Quieres saber cómo va este nuevo Mazda6? No te pierdas nuestro vídeo con imágenes y comentarios sobre sus capacidades dinámicas.

En cuanto a precios y equipamientos en España, habrá que esperar a la presentación oficial del modelo, que tendrá lugar dentro de unas semanas, y en la que podremos conducir el Mazda6 en calles y carreteras abiertas al tráfico.

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