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Mazda6 2.2 CRTD y Opel Insignia 2.0 CDTi

Estas dos berlinas medias tienen tantas cosas buenas que hay que fijarse en matices de relativa importancia para encontrarles un defecto digno de mención. La única manera de decidir entre una u otra consiste en poner sobre la balanza las necesidades personales.
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Mazda6 2.2 CRTD y Opel Insignia 2.0 CDTi
Mazda6 2.2 CRTD y Opel Insignia 2.0 CDTi

La dotación de airbags de serie es similar, aunque el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p puede añadir los laterales traseros, que no están disponibles en el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p.

Sí que existe una clara diferencia en los frenos de ambos y en sus resultados. El Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p dispone de discos más grandes y ventilados en los dos ejes —sólo delante en el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p— por lo que no es de extrañar que las cifras para detenerse sean claramente mejores en el alemán que en el japonés.

Además, también la resistencia al trabajo duro o el equilibrio son bazas que caen del lado del Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p, aunque pesa casi 90 kilos más según nuestros datos. El Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p cumple con solvencia, pero no pasa de ahí.

Aunque el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p tiene un precio de salida inferior, el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p tiene unos 5.000 euros en equipamiento de serie que son de pago en el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p.

Hay otro acabado disponible en el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p más barato (Active, 27.500 euros) pero prescinde, entre otras cosas, del asistente de cambio de carril, de la alarma, de las luces bixenón con lavafaros y de la tapicería de piel, además de que las llantas son de 17 pulgadas.

Lo malo es que no hay forma de añadirle las opciones que más nos gusten porque la lista que ofrece Mazda está muy limitada, son niveles de acabado cerrados y no hay más cera que la que arde, salvo algunos accesorios de concesionario a título anecdótico. De hecho, el Luxury sólo permite añadir navegador, techo solar y pintura metalizada.

El Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p tiene un precio de salida francamente atractivo y el contar con el chasis adaptativo es un plus a considerar, sin duda. Pero en un coche de sus pretensiones no parece adecuado que el climatizador bizona, los faros bixenón o los sensores de lluvia, luces y aparcamiento sean opcionales. Cierto que los extras de «ciencia ficción» nos permiten configurar un Opel Insignia que será la envidia de nuestros vecinos, pero entonces nos va a costar el asunto bastante más que esos prometedores 28.500 euros que refleja la tarifa oficial.

¿Y cuál de los dos es el mejor? Objetiva y subjetivamente, hay tantos elementos de juicio a favor del Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p como del Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p. Por eso el empate es el veredicto real.

Personalmente me quedo con el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p —por respuesta del motor, aplomo y empaque— pero hay que reconocer que el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p tiene mejores virtudes como berlina media, desde el espacio interior hasta el completo equipamiento.

Mazda 6
— Tacto deportivo
— Habitabilidad y maletero
— Equipamiento de serie


Opel Insignia
— Comportamiento general
— Opciones disponibles
— Respuesta del motor

Mazda 6
— Bajo régimen
— Equipamiento opcional
— Altura en plazas traseras


Opel Insignia
— Motor ruidoso
— Altura en plazas traseras
— Diseño de mandos

Motores de 160 CV

Con sus 4,83 metros de largo, el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p es una de las berlinas más grandes del mercado y supera al Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p en siete centímetros. Asimismo, la distancia entre ejes está en un término medio en ambos casos, pero la anchura de vías es notablemente más generosa en el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p. Sin embargo, el aprovechamiento del espacio interior no es acorde a esas proporciones.

Las dos berlinas pecan de una clara falta de altura en las plazas traseras motivada por el diseño del techo, cuya línea descendente aporta un aspecto coupé pero resta espacio para las personas que superen el 1,75 de estatura.

Ahora bien, el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p tiene unas cotas dignas de mención al analizar el espacio para las piernas, la anchura trasera y el maletero. Una pena que el respaldo de la plaza central trasera sea tan marcadamente convexo.

El hueco para el equipaje tampoco es nada malo en el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p, sobre todo teniendo en cuenta que los 535 litros se han obtenido con una rueda de repuesto convencional bajo el piso, mientras que el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p da 590 litros con una de emergencia. Éste además tiene un comodísimo sistema Karakuri para abatir los respaldos traseros.

El puesto de conducción está muy bien resuelto en ambos —se va más encajado en el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p, más confortable en el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p— y la calidad de acabado no admite reparos, pero tanto uno como otro tienen ligeros fallos ergonómicos, sobre todo por el manejo de algunos mandos auxiliares, como el acceso a los datos del ordenador de a bordo.

Una de las principales diferencias entre ambos modelos la encontramos al analizar la seguridad. Y no por lo que tienen de serie, sino por lo que pueden llevar. El Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p tiene la desventaja de tener tener un equipamiento completísimo, pero cerrado, con muy pocas opciones en comparación con el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p.

De las principales innovaciones tecnológicas, el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p se conforma con el sistema de ayuda al cambio de carril o los faros activos. El Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p añade elementos tan innovadores como un sistema de cambio de luces largas-cortas que funciona francamente bien, así como la posibilidad de añadir el lector de señales de tráfico Opel Eye, que estará disponible en breve.

La dotación de airbags de serie es similar, aunque el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p puede añadir los laterales traseros, que no están disponibles en el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p.

Sí que existe una clara diferencia en los frenos de ambos y en sus resultados. El Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p dispone de discos más grandes y ventilados en los dos ejes —sólo delante en el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p— por lo que no es de extrañar que las cifras para detenerse sean claramente mejores en el alemán que en el japonés.

Además, también la resistencia al trabajo duro o el equilibrio son bazas que caen del lado del Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p, aunque pesa casi 90 kilos más según nuestros datos. El Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p cumple con solvencia, pero no pasa de ahí.

Aunque el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p tiene un precio de salida inferior, el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p tiene unos 5.000 euros en equipamiento de serie que son de pago en el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p.

Hay otro acabado disponible en el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p más barato (Active, 27.500 euros) pero prescinde, entre otras cosas, del asistente de cambio de carril, de la alarma, de las luces bixenón con lavafaros y de la tapicería de piel, además de que las llantas son de 17 pulgadas.

Lo malo es que no hay forma de añadirle las opciones que más nos gusten porque la lista que ofrece Mazda está muy limitada, son niveles de acabado cerrados y no hay más cera que la que arde, salvo algunos accesorios de concesionario a título anecdótico. De hecho, el Luxury sólo permite añadir navegador, techo solar y pintura metalizada.

El Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p tiene un precio de salida francamente atractivo y el contar con el chasis adaptativo es un plus a considerar, sin duda. Pero en un coche de sus pretensiones no parece adecuado que el climatizador bizona, los faros bixenón o los sensores de lluvia, luces y aparcamiento sean opcionales. Cierto que los extras de «ciencia ficción» nos permiten configurar un Opel Insignia que será la envidia de nuestros vecinos, pero entonces nos va a costar el asunto bastante más que esos prometedores 28.500 euros que refleja la tarifa oficial.

¿Y cuál de los dos es el mejor? Objetiva y subjetivamente, hay tantos elementos de juicio a favor del Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p como del Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p. Por eso el empate es el veredicto real.

Personalmente me quedo con el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p —por respuesta del motor, aplomo y empaque— pero hay que reconocer que el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p tiene mejores virtudes como berlina media, desde el espacio interior hasta el completo equipamiento.

Mazda 6
— Tacto deportivo
— Habitabilidad y maletero
— Equipamiento de serie


Opel Insignia
— Comportamiento general
— Opciones disponibles
— Respuesta del motor

Mazda 6
— Bajo régimen
— Equipamiento opcional
— Altura en plazas traseras


Opel Insignia
— Motor ruidoso
— Altura en plazas traseras
— Diseño de mandos

Motores de 160 CV

Con sus 4,83 metros de largo, el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p es una de las berlinas más grandes del mercado y supera al Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p en siete centímetros. Asimismo, la distancia entre ejes está en un término medio en ambos casos, pero la anchura de vías es notablemente más generosa en el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p. Sin embargo, el aprovechamiento del espacio interior no es acorde a esas proporciones.

Las dos berlinas pecan de una clara falta de altura en las plazas traseras motivada por el diseño del techo, cuya línea descendente aporta un aspecto coupé pero resta espacio para las personas que superen el 1,75 de estatura.

Ahora bien, el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p tiene unas cotas dignas de mención al analizar el espacio para las piernas, la anchura trasera y el maletero. Una pena que el respaldo de la plaza central trasera sea tan marcadamente convexo.

El hueco para el equipaje tampoco es nada malo en el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p, sobre todo teniendo en cuenta que los 535 litros se han obtenido con una rueda de repuesto convencional bajo el piso, mientras que el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p da 590 litros con una de emergencia. Éste además tiene un comodísimo sistema Karakuri para abatir los respaldos traseros.

El puesto de conducción está muy bien resuelto en ambos —se va más encajado en el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p, más confortable en el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p— y la calidad de acabado no admite reparos, pero tanto uno como otro tienen ligeros fallos ergonómicos, sobre todo por el manejo de algunos mandos auxiliares, como el acceso a los datos del ordenador de a bordo.

Una de las principales diferencias entre ambos modelos la encontramos al analizar la seguridad. Y no por lo que tienen de serie, sino por lo que pueden llevar. El Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p tiene la desventaja de tener tener un equipamiento completísimo, pero cerrado, con muy pocas opciones en comparación con el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p.

De las principales innovaciones tecnológicas, el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p se conforma con el sistema de ayuda al cambio de carril o los faros activos. El Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p añade elementos tan innovadores como un sistema de cambio de luces largas-cortas que funciona francamente bien, así como la posibilidad de añadir el lector de señales de tráfico Opel Eye, que estará disponible en breve.

La dotación de airbags de serie es similar, aunque el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p puede añadir los laterales traseros, que no están disponibles en el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p.

Sí que existe una clara diferencia en los frenos de ambos y en sus resultados. El Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p dispone de discos más grandes y ventilados en los dos ejes —sólo delante en el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p— por lo que no es de extrañar que las cifras para detenerse sean claramente mejores en el alemán que en el japonés.

Además, también la resistencia al trabajo duro o el equilibrio son bazas que caen del lado del Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p, aunque pesa casi 90 kilos más según nuestros datos. El Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p cumple con solvencia, pero no pasa de ahí.

Aunque el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p tiene un precio de salida inferior, el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p tiene unos 5.000 euros en equipamiento de serie que son de pago en el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p.

Hay otro acabado disponible en el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p más barato (Active, 27.500 euros) pero prescinde, entre otras cosas, del asistente de cambio de carril, de la alarma, de las luces bixenón con lavafaros y de la tapicería de piel, además de que las llantas son de 17 pulgadas.

Lo malo es que no hay forma de añadirle las opciones que más nos gusten porque la lista que ofrece Mazda está muy limitada, son niveles de acabado cerrados y no hay más cera que la que arde, salvo algunos accesorios de concesionario a título anecdótico. De hecho, el Luxury sólo permite añadir navegador, techo solar y pintura metalizada.

El Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p tiene un precio de salida francamente atractivo y el contar con el chasis adaptativo es un plus a considerar, sin duda. Pero en un coche de sus pretensiones no parece adecuado que el climatizador bizona, los faros bixenón o los sensores de lluvia, luces y aparcamiento sean opcionales. Cierto que los extras de «ciencia ficción» nos permiten configurar un Opel Insignia que será la envidia de nuestros vecinos, pero entonces nos va a costar el asunto bastante más que esos prometedores 28.500 euros que refleja la tarifa oficial.

¿Y cuál de los dos es el mejor? Objetiva y subjetivamente, hay tantos elementos de juicio a favor del Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p como del Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p. Por eso el empate es el veredicto real.

Personalmente me quedo con el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p —por respuesta del motor, aplomo y empaque— pero hay que reconocer que el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p tiene mejores virtudes como berlina media, desde el espacio interior hasta el completo equipamiento.

Mazda 6
— Tacto deportivo
— Habitabilidad y maletero
— Equipamiento de serie


Opel Insignia
— Comportamiento general
— Opciones disponibles
— Respuesta del motor

Mazda 6
— Bajo régimen
— Equipamiento opcional
— Altura en plazas traseras


Opel Insignia
— Motor ruidoso
— Altura en plazas traseras
— Diseño de mandos

Motores de 160 CV

Con sus 4,83 metros de largo, el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p es una de las berlinas más grandes del mercado y supera al Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p en siete centímetros. Asimismo, la distancia entre ejes está en un término medio en ambos casos, pero la anchura de vías es notablemente más generosa en el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p. Sin embargo, el aprovechamiento del espacio interior no es acorde a esas proporciones.

Las dos berlinas pecan de una clara falta de altura en las plazas traseras motivada por el diseño del techo, cuya línea descendente aporta un aspecto coupé pero resta espacio para las personas que superen el 1,75 de estatura.

Ahora bien, el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p tiene unas cotas dignas de mención al analizar el espacio para las piernas, la anchura trasera y el maletero. Una pena que el respaldo de la plaza central trasera sea tan marcadamente convexo.

El hueco para el equipaje tampoco es nada malo en el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p, sobre todo teniendo en cuenta que los 535 litros se han obtenido con una rueda de repuesto convencional bajo el piso, mientras que el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p da 590 litros con una de emergencia. Éste además tiene un comodísimo sistema Karakuri para abatir los respaldos traseros.

El puesto de conducción está muy bien resuelto en ambos —se va más encajado en el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p, más confortable en el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p— y la calidad de acabado no admite reparos, pero tanto uno como otro tienen ligeros fallos ergonómicos, sobre todo por el manejo de algunos mandos auxiliares, como el acceso a los datos del ordenador de a bordo.

Una de las principales diferencias entre ambos modelos la encontramos al analizar la seguridad. Y no por lo que tienen de serie, sino por lo que pueden llevar. El Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p tiene la desventaja de tener tener un equipamiento completísimo, pero cerrado, con muy pocas opciones en comparación con el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p.

De las principales innovaciones tecnológicas, el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p se conforma con el sistema de ayuda al cambio de carril o los faros activos. El Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p añade elementos tan innovadores como un sistema de cambio de luces largas-cortas que funciona francamente bien, así como la posibilidad de añadir el lector de señales de tráfico Opel Eye, que estará disponible en breve.

La dotación de airbags de serie es similar, aunque el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p puede añadir los laterales traseros, que no están disponibles en el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p.

Sí que existe una clara diferencia en los frenos de ambos y en sus resultados. El Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p dispone de discos más grandes y ventilados en los dos ejes —sólo delante en el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p— por lo que no es de extrañar que las cifras para detenerse sean claramente mejores en el alemán que en el japonés.

Además, también la resistencia al trabajo duro o el equilibrio son bazas que caen del lado del Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p, aunque pesa casi 90 kilos más según nuestros datos. El Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p cumple con solvencia, pero no pasa de ahí.

Aunque el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p tiene un precio de salida inferior, el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p tiene unos 5.000 euros en equipamiento de serie que son de pago en el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p.

Hay otro acabado disponible en el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p más barato (Active, 27.500 euros) pero prescinde, entre otras cosas, del asistente de cambio de carril, de la alarma, de las luces bixenón con lavafaros y de la tapicería de piel, además de que las llantas son de 17 pulgadas.

Lo malo es que no hay forma de añadirle las opciones que más nos gusten porque la lista que ofrece Mazda está muy limitada, son niveles de acabado cerrados y no hay más cera que la que arde, salvo algunos accesorios de concesionario a título anecdótico. De hecho, el Luxury sólo permite añadir navegador, techo solar y pintura metalizada.

El Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p tiene un precio de salida francamente atractivo y el contar con el chasis adaptativo es un plus a considerar, sin duda. Pero en un coche de sus pretensiones no parece adecuado que el climatizador bizona, los faros bixenón o los sensores de lluvia, luces y aparcamiento sean opcionales. Cierto que los extras de «ciencia ficción» nos permiten configurar un Opel Insignia que será la envidia de nuestros vecinos, pero entonces nos va a costar el asunto bastante más que esos prometedores 28.500 euros que refleja la tarifa oficial.

¿Y cuál de los dos es el mejor? Objetiva y subjetivamente, hay tantos elementos de juicio a favor del Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p como del Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p. Por eso el empate es el veredicto real.

Personalmente me quedo con el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p —por respuesta del motor, aplomo y empaque— pero hay que reconocer que el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p tiene mejores virtudes como berlina media, desde el espacio interior hasta el completo equipamiento.

Mazda 6
— Tacto deportivo
— Habitabilidad y maletero
— Equipamiento de serie


Opel Insignia
— Comportamiento general
— Opciones disponibles
— Respuesta del motor

Mazda 6
— Bajo régimen
— Equipamiento opcional
— Altura en plazas traseras


Opel Insignia
— Motor ruidoso
— Altura en plazas traseras
— Diseño de mandos

Motores de 160 CV

Con sus 4,83 metros de largo, el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p es una de las berlinas más grandes del mercado y supera al Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p en siete centímetros. Asimismo, la distancia entre ejes está en un término medio en ambos casos, pero la anchura de vías es notablemente más generosa en el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p. Sin embargo, el aprovechamiento del espacio interior no es acorde a esas proporciones.

Las dos berlinas pecan de una clara falta de altura en las plazas traseras motivada por el diseño del techo, cuya línea descendente aporta un aspecto coupé pero resta espacio para las personas que superen el 1,75 de estatura.

Ahora bien, el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p tiene unas cotas dignas de mención al analizar el espacio para las piernas, la anchura trasera y el maletero. Una pena que el respaldo de la plaza central trasera sea tan marcadamente convexo.

El hueco para el equipaje tampoco es nada malo en el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p, sobre todo teniendo en cuenta que los 535 litros se han obtenido con una rueda de repuesto convencional bajo el piso, mientras que el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p da 590 litros con una de emergencia. Éste además tiene un comodísimo sistema Karakuri para abatir los respaldos traseros.

El puesto de conducción está muy bien resuelto en ambos —se va más encajado en el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p, más confortable en el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p— y la calidad de acabado no admite reparos, pero tanto uno como otro tienen ligeros fallos ergonómicos, sobre todo por el manejo de algunos mandos auxiliares, como el acceso a los datos del ordenador de a bordo.

Una de las principales diferencias entre ambos modelos la encontramos al analizar la seguridad. Y no por lo que tienen de serie, sino por lo que pueden llevar. El Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p tiene la desventaja de tener tener un equipamiento completísimo, pero cerrado, con muy pocas opciones en comparación con el Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p.

De las principales innovaciones tecnológicas, el Mazda 6 2.2 CRTD/163 Luxury 5p se conforma con el sistema de ayuda al cambio de carril o los faros activos. El Opel Insignia 2.0 CDTi/160 Sport 5p añade elementos tan innovadores como un sistema de cambio de luces largas-cortas que funciona francamente bien, así como la posibilidad de añadir el lector de señales de tráfico Opel Eye, que estará disponible en breve.