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Mazda MX-5 Sport Tech

23 años después de su nacimiento y tras vender más de 900.000 unidades, el Mazda MX-5 continúa siendo uno de los descapotables biplazas más venerados en todo el mundo. Probamos la última edición especial Sport Tech, un pequeño juguete que lo tiene casi todo: precio rompedor, diversión y diseño. ¿Quién da más?
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Mazda MX-5 Sport Tech
Mazda MX-5 Sport Tech

¿Por qué cambiar radicalmente lo que siempre ha triunfado? Mitos sobre ruedas como el Porsche 911, el Chevrolet Corvette y el Mini siempre han mantenido buena parte de su característica esencia. Lo mismo le ha sucedido al Mazda MX-5, el descapotable biplaza más vendido de la historia.

Autopista.es ha tenido la oportunidad de probar la última edición limitada MX-5 Sport Tech. Presentada en el Salón del Automóvil de Ginebra 2012, esta versión destaca por su amplio equipamiento a un precio realmente tentador: 24.900 euros si se adquiere por Internet (en www.mazdashop.es) y 28.400 euros si eliges el método tradicional, es decir, yendo directamente al concesionario.

El Mazda MX-5 Sport-Tech incorpora un equipamiento específico. En él, destaca el navegador TomTom con pantalla táctil de 5,8 pulgadas y cartografía de 45 países europeos, además de información actualizada sobre radares y acceso a los servicios TomTom Life. Otros elementos distintivos destacados son los detalles cromados presentes en la parrilla, faros delanteros y en las ópticas antiniebla, llantas de aleación de 17 pulgadas, asientos con calefacción, radio CD con MP3, sistema de manos libres Bluetooth y tapicería de cuero “Marrón Habana” para los asientos.

Esta edición especial Mazda MX-5 Sport Tech se puede adquirir con techo duro retráctil de accionamiento eléctrico. Los colores de la carrocería disponibles son tres: Crystal White Pearl (el que aparece en las fotos de nuestra prueba), Metropolitan Grey y Radiant Ebony. La única mecánica con la que se puede elegir es el gasolina 1.8 de 126 CV, acoplado a una caja de cambios manual de cinco marchas.

Su atractivo diseño ya es todo un reclamo. Cortos voladizos, carrocería y puesto de conducción casi a ras del suelo... con estas premisas, el MX-5 anuncia deportividad y diversión. Y así es. No hace falta tener bajo nuestras posaderas todo un séptimo de caballería de más de 300 CV para sentir realmente que estamos conduciendo un deportivo. Noble de reacciones y muy rápido en responder a nuestras indicaciones, ponerse a los mandos del MX-5 Sport Tech es adictivo. El coche hace exactamente lo que quieres casi en todo momento... siempre y cuando se vaya a la velocidad adecuada y no se abuse del gas en pleno apoyo y con el ESP desconectado. En este momento, la zaga insinúa más de la cuenta como buen propulsión trasera que es.

Ya hemos insinuado que la dirección es rápida y 'obediente' en todo momento. Es, sin duda, uno de los puntos fuertes del MX-5. El otro, su esquema de suspensiones, que transmiten prácticamente todo -tanto lo bueno, como lo malo- del asfalto por el que estamos circulando. Absténganse, por tanto, todos aquellos amantes de lo confortable y cómodo... porque a bordo del MX-5 nuestra zona lumbar sufrirá un poco más de la cuenta, aunque no tanto como los puro deportivos de pedigrí de anteriores épocas. De hecho, si conducimos de forma tranquila, el MX-5 es un deportivo apto para el uso diario... siempre y cuando no escapes a una carretera de montaña, entonces dejarás de ser el niño bueno que tu madre siempre ha creído que eres.

El sonido del motor resulta atractivo y eso que estamos ante un propulsor 1.8 atmosférico que tiene ya unos cuantos años. Es cierto que el MX-5 suena más de lo que realmente 'corre'. Los buenos aficionados a los deportivos de verdad valorarán de forma positiva este hecho, aunque no los amantes de lo refinado. Este hecho, el de la excesiva sonoridad tanto en modo descapotable como en modo coupé, puede considerarse un punto negativo del MX-5, pero es que este coche no se ha diseñado para viajar confortablemente, sino para disfrutar de la conducción.

A poco que se exprima el motor, las medias de consumo de combustible no son precisamente bajas, con cifras superiores a los 9,5 l/100 km. En muy pocas ocasiones estarás en cifras cercanas a las oficiales. De hecho, sólo te acercarás si conduces de forma políticamente correcta este MX-5, algo totalmente desaconsejable porque te quedarías sin exprimir toda la adrenalina que esconde este pequeño juguete.

Dinamismo y agilidad por un lado, como aspectos positivos, y confort y sonoridad por otro lado, como aspectos menos buenos, el MX-5 Sport Tech ofrece otra serie de detalles interesantes. Uno de ellos es su sistema eléctrico y automático del techo duro retráctil. Hay que hacer hincapié en que el dispositivo no es al cien por cien automático, ya que antes de pulsar el botón hay que retirar manualmente un pequeño anclaje de seguridad. Después de retirarlo, en poco más de diez segundos el techo se pliega totalmente... así que ya sabes, podrás aprovechar cualquier aburrida detención en un semáforo para quitar el techo a tu MX-5.

En definitiva, este nuevo MX-5 Sport Tech mantiene intacta la esencia del MX-5 Miata original, que no es otra que la conducción en estado puro. Además, tampoco hay que ser muy avezado al volante para divertirte a sus mandos... el grado de diversión crecerá según nuestra maestría y experiencia. El MX-5 es, por tanto, un apetecible capricho a un precio sin igual en estos momentos. Incluso las versiones más básicas de sus rivales cabrios biplazas -Audi TT Roadster, BMW Z4, Nissan 370Z Roadster, Mercedes SLK y Mini Cooper Roadster- se escapan de precio. Estos adversarios puede que ofrezcan más caballos y más tecnología, pero la mayor parte de las veces lo moderno se hace sentir de forma negativa en nuestros bolsillos.

LO MEJOR
Imagen atractiva
Accionamiento de la capota
Equipamiento y precio
Diversión

<

p> LO PEOR
Sonoridad elevada
Habitabilidad
ESP intrusivo

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