Publicidad

Kia Pro-cee'd 2.0 CRDI

Ya está aquí la variante tres puertas del Kia Cee'd, que mucho tiene que decir frente a sus rivales europeos. Desarrollado en el Viejo Continente, este compacto coreano satisface con un agradable motor diesel de 140 CV, buen equipamiento, precio competitivo y la calidad general necesaria para triunfar en Europa.
-
Kia Pro-cee'd 2.0 CRDI
Kia Pro-cee'd 2.0 CRDI

El carácter dinámico del Cee’d de tres puertas no difiere mucho del de cinco. Con este motor y de serie, monta la suspensión deportiva que, además de ser más firme, incluye las llantas de 17 pulgadas con enormes neumáticos 225 en perfil 45. La confirmación del avance de Kia en materia dinámica o de seguridad, la encontramos en este Pro-cee’d. Su comportamiento raya con la deportividad. La suspensión es firme y está bien calibrada. En zonas bacheadas aguanta bien el tipo, aunque resulta algo seca en determinados baches, como los horrorosos badenes de una urbanización. Al límite subvira ligeramente, en parte por lo asentada que tiene la zaga; a esta le cuesta un poco ayudar a salir de ese momento puntual –quizá por la excesiva medida del neumático-, aún levantando el pie del acelerador, pero si aguantamos con la dirección y sin gas, acaba por recuperarse. Esto ocurre muy al límite y cuando pretendemos cambios de giro rápido. El control de estabilidad, que actúa con suavidad, sabe cómo resolverlo sin problemas. En una conducción normal esto no existe y se aprecia un coche estable y que da confianza; no es tan divertido como un Focus o un León pero se acerca bastante a la sensación que ofrece el 308, muy buena, por cierto.

Otra de las novedades que hemos estrenado en este coche –todavía no lo habíamos probado en el Cee’d- es el motor Diesel de 2 litros y 140 caballos. Lo comparte con la variante de cinco puertas y con la berlina Magentis. Su funcionamiento es suave y equilibrado, y en el banco de potencia ha subido 10 CV con respecto a lo anunciado. Ofrece un carácter progresivo, buen consumo y prestaciones más que aceptables. Así, gasta de media real lo mismo que un Mégane, un C4 o un Astra, todos ellos con potencias y rendimiento similares. Acelera bien, pero los desarrollos del cambio pecan de largos, sobre todo en las cuatro últimas marchas, con una sexta que desarrolla 57,4 km/h a 1.000 vueltas. Está claro que así se favorecen los consumos y se tranquiliza la conducción, pero circulando en sexta marcha a 120 km/h en ocasiones es necesario bajar una marcha para salir con brío.

Comparado con sus rivales, ofrece un nivel de aceleraciones similar en distancias cortas, pero con la peor capacidad para adelantar en sexta velocidad. No es un motor explosivo de reacciones, pero cumple de sobra con lo esperado y permite cruceros elevados sin problema. Su precio base se establece en los 20.865 euros; en este momento tiene una campaña de descuento de 1.374 euros. Con él aplicado, queda más asequible que modelos como el Honda Civic, el Mégane de dCi de 150 caballos, el 308, Focus y, por supuesto, el Golf o el Opel Astra. A su mismo nivel de precio puede rivalizar con el Mégane dCi 130 CV, el Auris de 126 CV y algunas versiones del C4 de 138 CV. Como ven, ahora es rival de ellos, hasta en el precio. En definitiva se trata de un buen coche, muy equilibrado, con buena habitabilidad y un buen motor. No supone ninguna revolución en el segmento ni aporta ninguna exclusividad, sólo su particular diseño, pero cumple con lo que ofrece cualquier rival europeo frente a los que supone una alternativa interesante en muchos casos.

Tres puertas
Un buen coche

El carácter dinámico del Cee’d de tres puertas no difiere mucho del de cinco. Con este motor y de serie, monta la suspensión deportiva que, además de ser más firme, incluye las llantas de 17 pulgadas con enormes neumáticos 225 en perfil 45. La confirmación del avance de Kia en materia dinámica o de seguridad, la encontramos en este Pro-cee’d. Su comportamiento raya con la deportividad. La suspensión es firme y está bien calibrada. En zonas bacheadas aguanta bien el tipo, aunque resulta algo seca en determinados baches, como los horrorosos badenes de una urbanización. Al límite subvira ligeramente, en parte por lo asentada que tiene la zaga; a esta le cuesta un poco ayudar a salir de ese momento puntual –quizá por la excesiva medida del neumático-, aún levantando el pie del acelerador, pero si aguantamos con la dirección y sin gas, acaba por recuperarse. Esto ocurre muy al límite y cuando pretendemos cambios de giro rápido. El control de estabilidad, que actúa con suavidad, sabe cómo resolverlo sin problemas. En una conducción normal esto no existe y se aprecia un coche estable y que da confianza; no es tan divertido como un Focus o un León pero se acerca bastante a la sensación que ofrece el 308, muy buena, por cierto.

Otra de las novedades que hemos estrenado en este coche –todavía no lo habíamos probado en el Cee’d- es el motor Diesel de 2 litros y 140 caballos. Lo comparte con la variante de cinco puertas y con la berlina Magentis. Su funcionamiento es suave y equilibrado, y en el banco de potencia ha subido 10 CV con respecto a lo anunciado. Ofrece un carácter progresivo, buen consumo y prestaciones más que aceptables. Así, gasta de media real lo mismo que un Mégane, un C4 o un Astra, todos ellos con potencias y rendimiento similares. Acelera bien, pero los desarrollos del cambio pecan de largos, sobre todo en las cuatro últimas marchas, con una sexta que desarrolla 57,4 km/h a 1.000 vueltas. Está claro que así se favorecen los consumos y se tranquiliza la conducción, pero circulando en sexta marcha a 120 km/h en ocasiones es necesario bajar una marcha para salir con brío.

Comparado con sus rivales, ofrece un nivel de aceleraciones similar en distancias cortas, pero con la peor capacidad para adelantar en sexta velocidad. No es un motor explosivo de reacciones, pero cumple de sobra con lo esperado y permite cruceros elevados sin problema. Su precio base se establece en los 20.865 euros; en este momento tiene una campaña de descuento de 1.374 euros. Con él aplicado, queda más asequible que modelos como el Honda Civic, el Mégane de dCi de 150 caballos, el 308, Focus y, por supuesto, el Golf o el Opel Astra. A su mismo nivel de precio puede rivalizar con el Mégane dCi 130 CV, el Auris de 126 CV y algunas versiones del C4 de 138 CV. Como ven, ahora es rival de ellos, hasta en el precio. En definitiva se trata de un buen coche, muy equilibrado, con buena habitabilidad y un buen motor. No supone ninguna revolución en el segmento ni aporta ninguna exclusividad, sólo su particular diseño, pero cumple con lo que ofrece cualquier rival europeo frente a los que supone una alternativa interesante en muchos casos.

Tres puertas
Un buen coche