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Kia Picanto

Hay cosas que no evolucionan, sino todo lo contrario. No es el caso de Kia que ha renovado su gama de vehículos y ha logrado cambiar su imagen frente al público que cada vez le compra más. Ahora es el turno del Picanto, un coche que nos ha dejado muy buenas sensaciones.
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Kia Picanto
Kia Picanto

Podíamos empezar este artículo con la manida historia de lo que ha evolucionado Kia en los últimos años, bla, bla, bla. Cambiemos el chip. Hace 10 años era una cosa y ahora es otra diferente; una marca que, gracias a su asociación con Hyundai y todos los réditos que ello comporta, ha sabido hacerse un hueco y tener una imagen importante en el mercado mundial y, por inclusión, en el español. La percepción de las nuevas generaciones ya es diferente hacia la marca, ya no tuercen el morro cuando se les cita productos de la marca coreana. Y eso es gracias a una gama de productos cada vez más moderna y mejor.

En este sentido, cobra especial importancia la renovación del Kia Picanto, uno de los modelos más veteranos del portfolio del fabricante asiático. ‘El coche del Siglo XXI’, lo bautizaba con algo de sorna mi compañero de conducción en la toma de contacto que realizamos en las inmediaciones de Barcelona. No le falta razón; se trata de un coche de precio reducido, que gasta poco, ideal para la ciudad por su tamaño contenido y capaz de realizar viajes por autovía a las actuales velocidades legales… ¿para qué más?

Cierto es que tiene un problema, que debe ser asumido a la hora de su adquisición: el espacio no sobra. Cierto es que ha crecido en sus dimensiones –gana 6 centímetros en longitud total y 1,5 en batalla, quedando altura y anchura en valores similares-, pero sigue siendo un automóvil que no recomendamos si mides en torno al 1,85 y te toca viajar detrás… El maletero, con 200 litros, sostienen los responsables de Kia, está en la media del segmento y ha crecido un 27% respecto al anterior Picanto. No lo ponemos en duda, la realidad es quedos trolleys de estos que te permiten en las líneas low cost entran más que justos.

Salvado el tema de los centímetros, algo común en el segmento del Picanto, el coche en líneas generales ha mejorado de manera palpable.

Se ha hecho una apuesta por un diseño más atlético  –dejando de lado esa estética ‘simpática’ y ‘divertida’ que abunda entre los coches pequeños-. Se toma el ADN estilístico de los últimos Kia, con el ya característico frontal de la marca como seña más identificativa, acompañada de detalles tan llamativos como las luces LED, las líneas de tensión lateral de la carrocería o las manetas de las puertas de estilo deportivo.

Dentro del habitáculo, la calidad percibida ha aumentado bastantes enteros: materiales más blandos, ajustes mejores, más espacio para depositar objetos, todos los mandos muy a mano y un diseño más moderno. En definitiva, notable alto.

Los motores que equipará este Picanto son dos de gasolina –no se ofrece versión Diesel- de 69 y 85 CV. El menos potente, con 998 cc de cilindrada, es un propulsor tricilíndrico de nuevo desarrollo que logra entregar 9,7 mkg de par máximo a 3.500 rpm. Sus prestaciones no son para tirar cohetes – 0 a 100 km/hen 14,4 segundos y una velocidad máxima de 153 km/h- pero es más que cumplidor, a pesar de tener unos bajos mejorables, en la ciudad y fuera de ella sin que el sonido tan característico de un tricilíndrico sea demasiado molesto. Finalmente, los consumos y emisiones son buenos, aunque no espectaculares: 4,2 l/100 km en el ciclo combinado y 99 g/km de CO2.

El 1.25 de 85 CV tiene mejores prestaciones, que se traducen en un mayor agrado de uso –más par: 12,3 mkg- más que en números: su punta se sitúa en171 km/h y el 0 a 100 km/h en 11,4 s. Los consumos son algo más altos, en torno a 0,3 litros cada 100 km más que el 1.0 y sus emisiones se elevan hasta los 105 g/km.

Por sensaciones, nos ha convencido más el 1.0 y si tu presupuesto está ajustado, con más razón, pues la diferencia de precio entre una y otra de motorización ronda los 1.400 euros.

La gama Picanto arranca con un precio de 9.290 euros para el 1.0 con acabado Basic, que incorpora de serie ABS+EBD, airbags frontales, sistema ISOFIX, dirección asistida, entre otros, aunque carece de un obligado aire acondicionado, que está disponible a partir de la terminación Concept -10.590 €- que añade, entre otros, radio CD con MP3. El resto de acabados son el Drive -11.140 €-, el más completo posible para la motorización 1.0 y el Emotion -12.590 €-, el único posible asociado al 1.25.

A todos estos precios hay que restarles el descuento promocional de 1.500 euros (más navegador portátil de regalo)

Podíamos empezar este artículo con la manida historia de lo que ha evolucionado Kia en los últimos años, bla, bla, bla. Cambiemos el chip. Hace 10 años era una cosa y ahora es otra diferente; una marca que, gracias a su asociación con Hyundai y todos los réditos que ello comporta, ha sabido hacerse un hueco y tener una imagen importante en el mercado mundial y, por inclusión, en el español. La percepción de las nuevas generaciones ya es diferente hacia la marca, ya no tuercen el morro cuando se les cita productos de la marca coreana. Y eso es gracias a una gama de productos cada vez más moderna y mejor.

En este sentido, cobra especial importancia la renovación del Kia Picanto, uno de los modelos más veteranos del portfolio del fabricante asiático. ‘El coche del Siglo XXI’, lo bautizaba con algo de sorna mi compañero de conducción en la toma de contacto que realizamos en las inmediaciones de Barcelona. No le falta razón; se trata de un coche de precio reducido, que gasta poco, ideal para la ciudad por su tamaño contenido y capaz de realizar viajes por autovía a las actuales velocidades legales… ¿para qué más?

Cierto es que tiene un problema, que debe ser asumido a la hora de su adquisición: el espacio no sobra. Cierto es que ha crecido en sus dimensiones –gana 6 centímetros en longitud total y 1,5 en batalla, quedando altura y anchura en valores similares-, pero sigue siendo un automóvil que no recomendamos si mides en torno al 1,85 y te toca viajar detrás… El maletero, con 200 litros, sostienen los responsables de Kia, está en la media del segmento y ha crecido un 27% respecto al anterior Picanto. No lo ponemos en duda, la realidad es quedos trolleys de estos que te permiten en las líneas low cost entran más que justos.

Salvado el tema de los centímetros, algo común en el segmento del Picanto, el coche en líneas generales ha mejorado de manera palpable.

Se ha hecho una apuesta por un diseño más atlético  –dejando de lado esa estética ‘simpática’ y ‘divertida’ que abunda entre los coches pequeños-. Se toma el ADN estilístico de los últimos Kia, con el ya característico frontal de la marca como seña más identificativa, acompañada de detalles tan llamativos como las luces LED, las líneas de tensión lateral de la carrocería o las manetas de las puertas de estilo deportivo.

Dentro del habitáculo, la calidad percibida ha aumentado bastantes enteros: materiales más blandos, ajustes mejores, más espacio para depositar objetos, todos los mandos muy a mano y un diseño más moderno. En definitiva, notable alto.

Los motores que equipará este Picanto son dos de gasolina –no se ofrece versión Diesel- de 69 y 85 CV. El menos potente, con 998 cc de cilindrada, es un propulsor tricilíndrico de nuevo desarrollo que logra entregar 9,7 mkg de par máximo a 3.500 rpm. Sus prestaciones no son para tirar cohetes – 0 a 100 km/hen 14,4 segundos y una velocidad máxima de 153 km/h- pero es más que cumplidor, a pesar de tener unos bajos mejorables, en la ciudad y fuera de ella sin que el sonido tan característico de un tricilíndrico sea demasiado molesto. Finalmente, los consumos y emisiones son buenos, aunque no espectaculares: 4,2 l/100 km en el ciclo combinado y 99 g/km de CO2.

El 1.25 de 85 CV tiene mejores prestaciones, que se traducen en un mayor agrado de uso –más par: 12,3 mkg- más que en números: su punta se sitúa en171 km/h y el 0 a 100 km/h en 11,4 s. Los consumos son algo más altos, en torno a 0,3 litros cada 100 km más que el 1.0 y sus emisiones se elevan hasta los 105 g/km.

Por sensaciones, nos ha convencido más el 1.0 y si tu presupuesto está ajustado, con más razón, pues la diferencia de precio entre una y otra de motorización ronda los 1.400 euros.

La gama Picanto arranca con un precio de 9.290 euros para el 1.0 con acabado Basic, que incorpora de serie ABS+EBD, airbags frontales, sistema ISOFIX, dirección asistida, entre otros, aunque carece de un obligado aire acondicionado, que está disponible a partir de la terminación Concept -10.590 €- que añade, entre otros, radio CD con MP3. El resto de acabados son el Drive -11.140 €-, el más completo posible para la motorización 1.0 y el Emotion -12.590 €-, el único posible asociado al 1.25.

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En este sentido, cobra especial importancia la renovación del Kia Picanto, uno de los modelos más veteranos del portfolio del fabricante asiático. ‘El coche del Siglo XXI’, lo bautizaba con algo de sorna mi compañero de conducción en la toma de contacto que realizamos en las inmediaciones de Barcelona. No le falta razón; se trata de un coche de precio reducido, que gasta poco, ideal para la ciudad por su tamaño contenido y capaz de realizar viajes por autovía a las actuales velocidades legales… ¿para qué más?

Cierto es que tiene un problema, que debe ser asumido a la hora de su adquisición: el espacio no sobra. Cierto es que ha crecido en sus dimensiones –gana 6 centímetros en longitud total y 1,5 en batalla, quedando altura y anchura en valores similares-, pero sigue siendo un automóvil que no recomendamos si mides en torno al 1,85 y te toca viajar detrás… El maletero, con 200 litros, sostienen los responsables de Kia, está en la media del segmento y ha crecido un 27% respecto al anterior Picanto. No lo ponemos en duda, la realidad es quedos trolleys de estos que te permiten en las líneas low cost entran más que justos.

Salvado el tema de los centímetros, algo común en el segmento del Picanto, el coche en líneas generales ha mejorado de manera palpable.

Se ha hecho una apuesta por un diseño más atlético  –dejando de lado esa estética ‘simpática’ y ‘divertida’ que abunda entre los coches pequeños-. Se toma el ADN estilístico de los últimos Kia, con el ya característico frontal de la marca como seña más identificativa, acompañada de detalles tan llamativos como las luces LED, las líneas de tensión lateral de la carrocería o las manetas de las puertas de estilo deportivo.

Dentro del habitáculo, la calidad percibida ha aumentado bastantes enteros: materiales más blandos, ajustes mejores, más espacio para depositar objetos, todos los mandos muy a mano y un diseño más moderno. En definitiva, notable alto.

Los motores que equipará este Picanto son dos de gasolina –no se ofrece versión Diesel- de 69 y 85 CV. El menos potente, con 998 cc de cilindrada, es un propulsor tricilíndrico de nuevo desarrollo que logra entregar 9,7 mkg de par máximo a 3.500 rpm. Sus prestaciones no son para tirar cohetes – 0 a 100 km/hen 14,4 segundos y una velocidad máxima de 153 km/h- pero es más que cumplidor, a pesar de tener unos bajos mejorables, en la ciudad y fuera de ella sin que el sonido tan característico de un tricilíndrico sea demasiado molesto. Finalmente, los consumos y emisiones son buenos, aunque no espectaculares: 4,2 l/100 km en el ciclo combinado y 99 g/km de CO2.

El 1.25 de 85 CV tiene mejores prestaciones, que se traducen en un mayor agrado de uso –más par: 12,3 mkg- más que en números: su punta se sitúa en171 km/h y el 0 a 100 km/h en 11,4 s. Los consumos son algo más altos, en torno a 0,3 litros cada 100 km más que el 1.0 y sus emisiones se elevan hasta los 105 g/km.

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Cierto es que tiene un problema, que debe ser asumido a la hora de su adquisición: el espacio no sobra. Cierto es que ha crecido en sus dimensiones –gana 6 centímetros en longitud total y 1,5 en batalla, quedando altura y anchura en valores similares-, pero sigue siendo un automóvil que no recomendamos si mides en torno al 1,85 y te toca viajar detrás… El maletero, con 200 litros, sostienen los responsables de Kia, está en la media del segmento y ha crecido un 27% respecto al anterior Picanto. No lo ponemos en duda, la realidad es quedos trolleys de estos que te permiten en las líneas low cost entran más que justos.

Salvado el tema de los centímetros, algo común en el segmento del Picanto, el coche en líneas generales ha mejorado de manera palpable.

Se ha hecho una apuesta por un diseño más atlético  –dejando de lado esa estética ‘simpática’ y ‘divertida’ que abunda entre los coches pequeños-. Se toma el ADN estilístico de los últimos Kia, con el ya característico frontal de la marca como seña más identificativa, acompañada de detalles tan llamativos como las luces LED, las líneas de tensión lateral de la carrocería o las manetas de las puertas de estilo deportivo.

Dentro del habitáculo, la calidad percibida ha aumentado bastantes enteros: materiales más blandos, ajustes mejores, más espacio para depositar objetos, todos los mandos muy a mano y un diseño más moderno. En definitiva, notable alto.

Los motores que equipará este Picanto son dos de gasolina –no se ofrece versión Diesel- de 69 y 85 CV. El menos potente, con 998 cc de cilindrada, es un propulsor tricilíndrico de nuevo desarrollo que logra entregar 9,7 mkg de par máximo a 3.500 rpm. Sus prestaciones no son para tirar cohetes – 0 a 100 km/hen 14,4 segundos y una velocidad máxima de 153 km/h- pero es más que cumplidor, a pesar de tener unos bajos mejorables, en la ciudad y fuera de ella sin que el sonido tan característico de un tricilíndrico sea demasiado molesto. Finalmente, los consumos y emisiones son buenos, aunque no espectaculares: 4,2 l/100 km en el ciclo combinado y 99 g/km de CO2.

El 1.25 de 85 CV tiene mejores prestaciones, que se traducen en un mayor agrado de uso –más par: 12,3 mkg- más que en números: su punta se sitúa en171 km/h y el 0 a 100 km/h en 11,4 s. Los consumos son algo más altos, en torno a 0,3 litros cada 100 km más que el 1.0 y sus emisiones se elevan hasta los 105 g/km.

Por sensaciones, nos ha convencido más el 1.0 y si tu presupuesto está ajustado, con más razón, pues la diferencia de precio entre una y otra de motorización ronda los 1.400 euros.

La gama Picanto arranca con un precio de 9.290 euros para el 1.0 con acabado Basic, que incorpora de serie ABS+EBD, airbags frontales, sistema ISOFIX, dirección asistida, entre otros, aunque carece de un obligado aire acondicionado, que está disponible a partir de la terminación Concept -10.590 €- que añade, entre otros, radio CD con MP3. El resto de acabados son el Drive -11.140 €-, el más completo posible para la motorización 1.0 y el Emotion -12.590 €-, el único posible asociado al 1.25.

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En este sentido, cobra especial importancia la renovación del Kia Picanto, uno de los modelos más veteranos del portfolio del fabricante asiático. ‘El coche del Siglo XXI’, lo bautizaba con algo de sorna mi compañero de conducción en la toma de contacto que realizamos en las inmediaciones de Barcelona. No le falta razón; se trata de un coche de precio reducido, que gasta poco, ideal para la ciudad por su tamaño contenido y capaz de realizar viajes por autovía a las actuales velocidades legales… ¿para qué más?

Cierto es que tiene un problema, que debe ser asumido a la hora de su adquisición: el espacio no sobra. Cierto es que ha crecido en sus dimensiones –gana 6 centímetros en longitud total y 1,5 en batalla, quedando altura y anchura en valores similares-, pero sigue siendo un automóvil que no recomendamos si mides en torno al 1,85 y te toca viajar detrás… El maletero, con 200 litros, sostienen los responsables de Kia, está en la media del segmento y ha crecido un 27% respecto al anterior Picanto. No lo ponemos en duda, la realidad es quedos trolleys de estos que te permiten en las líneas low cost entran más que justos.

Salvado el tema de los centímetros, algo común en el segmento del Picanto, el coche en líneas generales ha mejorado de manera palpable.

Se ha hecho una apuesta por un diseño más atlético  –dejando de lado esa estética ‘simpática’ y ‘divertida’ que abunda entre los coches pequeños-. Se toma el ADN estilístico de los últimos Kia, con el ya característico frontal de la marca como seña más identificativa, acompañada de detalles tan llamativos como las luces LED, las líneas de tensión lateral de la carrocería o las manetas de las puertas de estilo deportivo.

Dentro del habitáculo, la calidad percibida ha aumentado bastantes enteros: materiales más blandos, ajustes mejores, más espacio para depositar objetos, todos los mandos muy a mano y un diseño más moderno. En definitiva, notable alto.

Los motores que equipará este Picanto son dos de gasolina –no se ofrece versión Diesel- de 69 y 85 CV. El menos potente, con 998 cc de cilindrada, es un propulsor tricilíndrico de nuevo desarrollo que logra entregar 9,7 mkg de par máximo a 3.500 rpm. Sus prestaciones no son para tirar cohetes – 0 a 100 km/hen 14,4 segundos y una velocidad máxima de 153 km/h- pero es más que cumplidor, a pesar de tener unos bajos mejorables, en la ciudad y fuera de ella sin que el sonido tan característico de un tricilíndrico sea demasiado molesto. Finalmente, los consumos y emisiones son buenos, aunque no espectaculares: 4,2 l/100 km en el ciclo combinado y 99 g/km de CO2.

El 1.25 de 85 CV tiene mejores prestaciones, que se traducen en un mayor agrado de uso –más par: 12,3 mkg- más que en números: su punta se sitúa en171 km/h y el 0 a 100 km/h en 11,4 s. Los consumos son algo más altos, en torno a 0,3 litros cada 100 km más que el 1.0 y sus emisiones se elevan hasta los 105 g/km.

Por sensaciones, nos ha convencido más el 1.0 y si tu presupuesto está ajustado, con más razón, pues la diferencia de precio entre una y otra de motorización ronda los 1.400 euros.

La gama Picanto arranca con un precio de 9.290 euros para el 1.0 con acabado Basic, que incorpora de serie ABS+EBD, airbags frontales, sistema ISOFIX, dirección asistida, entre otros, aunque carece de un obligado aire acondicionado, que está disponible a partir de la terminación Concept -10.590 €- que añade, entre otros, radio CD con MP3. El resto de acabados son el Drive -11.140 €-, el más completo posible para la motorización 1.0 y el Emotion -12.590 €-, el único posible asociado al 1.25.

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En este sentido, cobra especial importancia la renovación del Kia Picanto, uno de los modelos más veteranos del portfolio del fabricante asiático. ‘El coche del Siglo XXI’, lo bautizaba con algo de sorna mi compañero de conducción en la toma de contacto que realizamos en las inmediaciones de Barcelona. No le falta razón; se trata de un coche de precio reducido, que gasta poco, ideal para la ciudad por su tamaño contenido y capaz de realizar viajes por autovía a las actuales velocidades legales… ¿para qué más?

Cierto es que tiene un problema, que debe ser asumido a la hora de su adquisición: el espacio no sobra. Cierto es que ha crecido en sus dimensiones –gana 6 centímetros en longitud total y 1,5 en batalla, quedando altura y anchura en valores similares-, pero sigue siendo un automóvil que no recomendamos si mides en torno al 1,85 y te toca viajar detrás… El maletero, con 200 litros, sostienen los responsables de Kia, está en la media del segmento y ha crecido un 27% respecto al anterior Picanto. No lo ponemos en duda, la realidad es quedos trolleys de estos que te permiten en las líneas low cost entran más que justos.

Salvado el tema de los centímetros, algo común en el segmento del Picanto, el coche en líneas generales ha mejorado de manera palpable.

Se ha hecho una apuesta por un diseño más atlético  –dejando de lado esa estética ‘simpática’ y ‘divertida’ que abunda entre los coches pequeños-. Se toma el ADN estilístico de los últimos Kia, con el ya característico frontal de la marca como seña más identificativa, acompañada de detalles tan llamativos como las luces LED, las líneas de tensión lateral de la carrocería o las manetas de las puertas de estilo deportivo.

Dentro del habitáculo, la calidad percibida ha aumentado bastantes enteros: materiales más blandos, ajustes mejores, más espacio para depositar objetos, todos los mandos muy a mano y un diseño más moderno. En definitiva, notable alto.

Los motores que equipará este Picanto son dos de gasolina –no se ofrece versión Diesel- de 69 y 85 CV. El menos potente, con 998 cc de cilindrada, es un propulsor tricilíndrico de nuevo desarrollo que logra entregar 9,7 mkg de par máximo a 3.500 rpm. Sus prestaciones no son para tirar cohetes – 0 a 100 km/hen 14,4 segundos y una velocidad máxima de 153 km/h- pero es más que cumplidor, a pesar de tener unos bajos mejorables, en la ciudad y fuera de ella sin que el sonido tan característico de un tricilíndrico sea demasiado molesto. Finalmente, los consumos y emisiones son buenos, aunque no espectaculares: 4,2 l/100 km en el ciclo combinado y 99 g/km de CO2.

El 1.25 de 85 CV tiene mejores prestaciones, que se traducen en un mayor agrado de uso –más par: 12,3 mkg- más que en números: su punta se sitúa en171 km/h y el 0 a 100 km/h en 11,4 s. Los consumos son algo más altos, en torno a 0,3 litros cada 100 km más que el 1.0 y sus emisiones se elevan hasta los 105 g/km.

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La gama Picanto arranca con un precio de 9.290 euros para el 1.0 con acabado Basic, que incorpora de serie ABS+EBD, airbags frontales, sistema ISOFIX, dirección asistida, entre otros, aunque carece de un obligado aire acondicionado, que está disponible a partir de la terminación Concept -10.590 €- que añade, entre otros, radio CD con MP3. El resto de acabados son el Drive -11.140 €-, el más completo posible para la motorización 1.0 y el Emotion -12.590 €-, el único posible asociado al 1.25.

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En este sentido, cobra especial importancia la renovación del Kia Picanto, uno de los modelos más veteranos del portfolio del fabricante asiático. ‘El coche del Siglo XXI’, lo bautizaba con algo de sorna mi compañero de conducción en la toma de contacto que realizamos en las inmediaciones de Barcelona. No le falta razón; se trata de un coche de precio reducido, que gasta poco, ideal para la ciudad por su tamaño contenido y capaz de realizar viajes por autovía a las actuales velocidades legales… ¿para qué más?

Cierto es que tiene un problema, que debe ser asumido a la hora de su adquisición: el espacio no sobra. Cierto es que ha crecido en sus dimensiones –gana 6 centímetros en longitud total y 1,5 en batalla, quedando altura y anchura en valores similares-, pero sigue siendo un automóvil que no recomendamos si mides en torno al 1,85 y te toca viajar detrás… El maletero, con 200 litros, sostienen los responsables de Kia, está en la media del segmento y ha crecido un 27% respecto al anterior Picanto. No lo ponemos en duda, la realidad es quedos trolleys de estos que te permiten en las líneas low cost entran más que justos.

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Dentro del habitáculo, la calidad percibida ha aumentado bastantes enteros: materiales más blandos, ajustes mejores, más espacio para depositar objetos, todos los mandos muy a mano y un diseño más moderno. En definitiva, notable alto.

Los motores que equipará este Picanto son dos de gasolina –no se ofrece versión Diesel- de 69 y 85 CV. El menos potente, con 998 cc de cilindrada, es un propulsor tricilíndrico de nuevo desarrollo que logra entregar 9,7 mkg de par máximo a 3.500 rpm. Sus prestaciones no son para tirar cohetes – 0 a 100 km/hen 14,4 segundos y una velocidad máxima de 153 km/h- pero es más que cumplidor, a pesar de tener unos bajos mejorables, en la ciudad y fuera de ella sin que el sonido tan característico de un tricilíndrico sea demasiado molesto. Finalmente, los consumos y emisiones son buenos, aunque no espectaculares: 4,2 l/100 km en el ciclo combinado y 99 g/km de CO2.

El 1.25 de 85 CV tiene mejores prestaciones, que se traducen en un mayor agrado de uso –más par: 12,3 mkg- más que en números: su punta se sitúa en171 km/h y el 0 a 100 km/h en 11,4 s. Los consumos son algo más altos, en torno a 0,3 litros cada 100 km más que el 1.0 y sus emisiones se elevan hasta los 105 g/km.

Por sensaciones, nos ha convencido más el 1.0 y si tu presupuesto está ajustado, con más razón, pues la diferencia de precio entre una y otra de motorización ronda los 1.400 euros.

La gama Picanto arranca con un precio de 9.290 euros para el 1.0 con acabado Basic, que incorpora de serie ABS+EBD, airbags frontales, sistema ISOFIX, dirección asistida, entre otros, aunque carece de un obligado aire acondicionado, que está disponible a partir de la terminación Concept -10.590 €- que añade, entre otros, radio CD con MP3. El resto de acabados son el Drive -11.140 €-, el más completo posible para la motorización 1.0 y el Emotion -12.590 €-, el único posible asociado al 1.25.

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