Jaguar XF

Jaguar da un giro de 180 grados el diseño de sus modelos de gama media con el nuevo XF, una berlina de cuatro puertas con aspecto de coupé deportivo dispuesta a enfrentarse a los modelos de éxito del Segmento E, como el Audi A6, BMW Serie 5, Lexus GS y Mercedes Clase E. Se ofrece con un propulsor Diesel de seis cilindros de 207 CV y tres gasolina V6 y V8 con potencias de hasta 416 CV. Los precios están comprendidos entre 52.000 y 93.000 euros.
-
Jaguar XF
Jaguar XF

Según afirman los responsables de Jaguar, el XF servirá de plantilla para las futuras creaciones de la marca, que serán coches con fuerte carga de diseño, con arquitectura y superficies depuradas y con gran despliegue tecnológico en su interior. En el diseño del modelo han intervenido un total de 500 ingenieros, cuya edad media se sitúa en 34 años. Se acabó el clasicismo y se opta por la innovación, por el diseño vanguardista con la intención de captar a un público más joven y dinámico para crear ilusión y fijar el deseo de llegar a poseerlo.

Todo es nuevo en el diseño del XF, pero hay claros detalles de inspiración en modelos del pasado, en coches que han marcado una época dorada en la historia de Jaguar. Algunos detalles significativos provienen del concepto RD6, como las branquias laterales o el entramado de la parrilla cromada delantera, pero también se tuvieron en cuenta el Mark II de 1961, el XJ del 68, del que toma algunos detalles estilísticos del frontal y del XK, el deportivo más reciente de la marca del felino.

Las dimensiones del nuevo XF engañan a simple vista, pues es más largo (4,90 metros de longitud) que el modelo al que sustituye, el S-Type, y con el que mantiene la batalla de 2,90 metros. Pero también es más largo y ancho que su más inmediato competidor, el Audi A6, lo que le otorga unas cotas interiores destacables. Durante la toma de contacto tuvimos la oportunidad de tomar unas mediciones y, efectivamente, las dimensiones externas tienen una relación directa con las cotas internas. Por su puesto, la anchura delantera es más que razonable y no se ve interferida por la consola central, ya que la inexistente palanca de cambios (dispone de un selector conmutador del que hablaremos más adelante) no resta espacio entre las plazas delanteras. También es cierto que las plazas delanteras se encuentran muy dispuestas hacia el lateral, lo que contribuye a realzar la sensación de espacio interior. Aun así registra 144,5 cm a la altura de los hombros y una altura variable entre 91,5 y 98,5 cm. Las plazas traseras no están mal de anchura, con 142,5 cm de anchura y 78,5 cm de distancia para las rodillas, pero la altura disponible es de 90 cm y lo que es más importante, la forma descendente y arqueada del techo obliga a adoptar una postura un poco forzada para acceder detrás.

El maletero, por su parte, anuncia unas cifras muy razonables para un modelo con carrocería estilo coupé, con 500 litros de capacidad en las versiones dotadas con rueda de repuesto (de emergencia, en medida 135 R30 de 18 pulgadas) y de 540 litros en las unidades equipadas con kit de reparación. Aún así, la profundidad en el plano de carga es de 112 cm y de 102 en la parte superior, mientras que la anchura es de 108 cm en un 70 por ciento del maletero y de 132 cm en el 30 por ciento restante, una vez superados los pasos de rueda. La altura media del maletero está en unos 45 cm, lo que no está nada mal.

El interior del XF está muy bien realizado, se ha cuidado al detalle hasta en el elemento más insignificante. Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave (no de serie en las versiones básicas de gasolina y Diesel), botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Para reforzar la imagen tecnológica, de calidad y acogedora, se ha recurrido al aluminio, a la madera y al cuero para crear un ambiente exquisito en el interior, pero con ciertos toques de modernidad, como tonos claros en los paneles de madera, costuras con doble pespunte en el cuero del salpicadero y mandos de aluminio iluminados con un halo de luz hielo y remarcado contorno, una idea que los diseñadores de Jaguar han tomado de dispositivos electrónicos como el teléfono Motorota Razr o el Mp3 Creative Zen. No obstante, también hay otros elementos tecnológicos interesantes, como los sensores de presencia para la iluminación interior –sólo hay que acercar la mano para que se encienda, sin necesidad de tocar ningún botón- o el ingenioso sistema de apertura de la guantera, realizado con un contacto de círculos concéntricos, muy “cool” (no existe tirador físico) , o el freno de estacionamiento eléctrico automático, el sistema de reconocimiento de órdenes por voz, los mandos del volante o la gama de equipos de sonido de altísima fidelidad de hasta 440 watios con entrada auxiliar y de comunicaciones mediante Bluetooth para telefonía y con posibilidad de conectar hasta cinco terminales simultáneamente, conexión para iPod, iPhone, USB…

Como mandan los cánones –americanos, claro- hasta tres posavasos en la consola central (los dos traseros se pueden reconvertir en un hueco grande para dejar pequeños objetos como el móvil o la cartera) y también dispone de un compartimento bajo el apoyabrazos de grandes dimensiones en el que se ha instalado una toma de corriente de 12 voltios, toma directa USB, de sonido auxiliar y conexión específica para el exitoso iPod, que muestra las carpetas de música directamente para facilitar el manejo desde la pantalla central.

No faltan tampoco en la lista de opciones los asientos eléctricos calefactados y refrigerados –en banqueta o completos-, control de crucero activo, parabrisas térmico, llantas de hasta 20 pulgadas de diámetro, diferentes tapicerías de piel en combinación con los tonos de madera y diferentes paquetes de visibilidad y confort en los que se incluyen sensor de aparcamiento delantero y cámara de televisión posterior, faros de xenón, volante térmico, retrovisores plegables eléctricos, etc.

Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave, botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Mecánicas potentes

Según afirman los responsables de Jaguar, el XF servirá de plantilla para las futuras creaciones de la marca, que serán coches con fuerte carga de diseño, con arquitectura y superficies depuradas y con gran despliegue tecnológico en su interior. En el diseño del modelo han intervenido un total de 500 ingenieros, cuya edad media se sitúa en 34 años. Se acabó el clasicismo y se opta por la innovación, por el diseño vanguardista con la intención de captar a un público más joven y dinámico para crear ilusión y fijar el deseo de llegar a poseerlo.

Todo es nuevo en el diseño del XF, pero hay claros detalles de inspiración en modelos del pasado, en coches que han marcado una época dorada en la historia de Jaguar. Algunos detalles significativos provienen del concepto RD6, como las branquias laterales o el entramado de la parrilla cromada delantera, pero también se tuvieron en cuenta el Mark II de 1961, el XJ del 68, del que toma algunos detalles estilísticos del frontal y del XK, el deportivo más reciente de la marca del felino.

Las dimensiones del nuevo XF engañan a simple vista, pues es más largo (4,90 metros de longitud) que el modelo al que sustituye, el S-Type, y con el que mantiene la batalla de 2,90 metros. Pero también es más largo y ancho que su más inmediato competidor, el Audi A6, lo que le otorga unas cotas interiores destacables. Durante la toma de contacto tuvimos la oportunidad de tomar unas mediciones y, efectivamente, las dimensiones externas tienen una relación directa con las cotas internas. Por su puesto, la anchura delantera es más que razonable y no se ve interferida por la consola central, ya que la inexistente palanca de cambios (dispone de un selector conmutador del que hablaremos más adelante) no resta espacio entre las plazas delanteras. También es cierto que las plazas delanteras se encuentran muy dispuestas hacia el lateral, lo que contribuye a realzar la sensación de espacio interior. Aun así registra 144,5 cm a la altura de los hombros y una altura variable entre 91,5 y 98,5 cm. Las plazas traseras no están mal de anchura, con 142,5 cm de anchura y 78,5 cm de distancia para las rodillas, pero la altura disponible es de 90 cm y lo que es más importante, la forma descendente y arqueada del techo obliga a adoptar una postura un poco forzada para acceder detrás.

El maletero, por su parte, anuncia unas cifras muy razonables para un modelo con carrocería estilo coupé, con 500 litros de capacidad en las versiones dotadas con rueda de repuesto (de emergencia, en medida 135 R30 de 18 pulgadas) y de 540 litros en las unidades equipadas con kit de reparación. Aún así, la profundidad en el plano de carga es de 112 cm y de 102 en la parte superior, mientras que la anchura es de 108 cm en un 70 por ciento del maletero y de 132 cm en el 30 por ciento restante, una vez superados los pasos de rueda. La altura media del maletero está en unos 45 cm, lo que no está nada mal.

El interior del XF está muy bien realizado, se ha cuidado al detalle hasta en el elemento más insignificante. Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave (no de serie en las versiones básicas de gasolina y Diesel), botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Para reforzar la imagen tecnológica, de calidad y acogedora, se ha recurrido al aluminio, a la madera y al cuero para crear un ambiente exquisito en el interior, pero con ciertos toques de modernidad, como tonos claros en los paneles de madera, costuras con doble pespunte en el cuero del salpicadero y mandos de aluminio iluminados con un halo de luz hielo y remarcado contorno, una idea que los diseñadores de Jaguar han tomado de dispositivos electrónicos como el teléfono Motorota Razr o el Mp3 Creative Zen. No obstante, también hay otros elementos tecnológicos interesantes, como los sensores de presencia para la iluminación interior –sólo hay que acercar la mano para que se encienda, sin necesidad de tocar ningún botón- o el ingenioso sistema de apertura de la guantera, realizado con un contacto de círculos concéntricos, muy “cool” (no existe tirador físico) , o el freno de estacionamiento eléctrico automático, el sistema de reconocimiento de órdenes por voz, los mandos del volante o la gama de equipos de sonido de altísima fidelidad de hasta 440 watios con entrada auxiliar y de comunicaciones mediante Bluetooth para telefonía y con posibilidad de conectar hasta cinco terminales simultáneamente, conexión para iPod, iPhone, USB…

Como mandan los cánones –americanos, claro- hasta tres posavasos en la consola central (los dos traseros se pueden reconvertir en un hueco grande para dejar pequeños objetos como el móvil o la cartera) y también dispone de un compartimento bajo el apoyabrazos de grandes dimensiones en el que se ha instalado una toma de corriente de 12 voltios, toma directa USB, de sonido auxiliar y conexión específica para el exitoso iPod, que muestra las carpetas de música directamente para facilitar el manejo desde la pantalla central.

No faltan tampoco en la lista de opciones los asientos eléctricos calefactados y refrigerados –en banqueta o completos-, control de crucero activo, parabrisas térmico, llantas de hasta 20 pulgadas de diámetro, diferentes tapicerías de piel en combinación con los tonos de madera y diferentes paquetes de visibilidad y confort en los que se incluyen sensor de aparcamiento delantero y cámara de televisión posterior, faros de xenón, volante térmico, retrovisores plegables eléctricos, etc.

Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave, botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Mecánicas potentes

Según afirman los responsables de Jaguar, el XF servirá de plantilla para las futuras creaciones de la marca, que serán coches con fuerte carga de diseño, con arquitectura y superficies depuradas y con gran despliegue tecnológico en su interior. En el diseño del modelo han intervenido un total de 500 ingenieros, cuya edad media se sitúa en 34 años. Se acabó el clasicismo y se opta por la innovación, por el diseño vanguardista con la intención de captar a un público más joven y dinámico para crear ilusión y fijar el deseo de llegar a poseerlo.

Todo es nuevo en el diseño del XF, pero hay claros detalles de inspiración en modelos del pasado, en coches que han marcado una época dorada en la historia de Jaguar. Algunos detalles significativos provienen del concepto RD6, como las branquias laterales o el entramado de la parrilla cromada delantera, pero también se tuvieron en cuenta el Mark II de 1961, el XJ del 68, del que toma algunos detalles estilísticos del frontal y del XK, el deportivo más reciente de la marca del felino.

Las dimensiones del nuevo XF engañan a simple vista, pues es más largo (4,90 metros de longitud) que el modelo al que sustituye, el S-Type, y con el que mantiene la batalla de 2,90 metros. Pero también es más largo y ancho que su más inmediato competidor, el Audi A6, lo que le otorga unas cotas interiores destacables. Durante la toma de contacto tuvimos la oportunidad de tomar unas mediciones y, efectivamente, las dimensiones externas tienen una relación directa con las cotas internas. Por su puesto, la anchura delantera es más que razonable y no se ve interferida por la consola central, ya que la inexistente palanca de cambios (dispone de un selector conmutador del que hablaremos más adelante) no resta espacio entre las plazas delanteras. También es cierto que las plazas delanteras se encuentran muy dispuestas hacia el lateral, lo que contribuye a realzar la sensación de espacio interior. Aun así registra 144,5 cm a la altura de los hombros y una altura variable entre 91,5 y 98,5 cm. Las plazas traseras no están mal de anchura, con 142,5 cm de anchura y 78,5 cm de distancia para las rodillas, pero la altura disponible es de 90 cm y lo que es más importante, la forma descendente y arqueada del techo obliga a adoptar una postura un poco forzada para acceder detrás.

El maletero, por su parte, anuncia unas cifras muy razonables para un modelo con carrocería estilo coupé, con 500 litros de capacidad en las versiones dotadas con rueda de repuesto (de emergencia, en medida 135 R30 de 18 pulgadas) y de 540 litros en las unidades equipadas con kit de reparación. Aún así, la profundidad en el plano de carga es de 112 cm y de 102 en la parte superior, mientras que la anchura es de 108 cm en un 70 por ciento del maletero y de 132 cm en el 30 por ciento restante, una vez superados los pasos de rueda. La altura media del maletero está en unos 45 cm, lo que no está nada mal.

El interior del XF está muy bien realizado, se ha cuidado al detalle hasta en el elemento más insignificante. Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave (no de serie en las versiones básicas de gasolina y Diesel), botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Para reforzar la imagen tecnológica, de calidad y acogedora, se ha recurrido al aluminio, a la madera y al cuero para crear un ambiente exquisito en el interior, pero con ciertos toques de modernidad, como tonos claros en los paneles de madera, costuras con doble pespunte en el cuero del salpicadero y mandos de aluminio iluminados con un halo de luz hielo y remarcado contorno, una idea que los diseñadores de Jaguar han tomado de dispositivos electrónicos como el teléfono Motorota Razr o el Mp3 Creative Zen. No obstante, también hay otros elementos tecnológicos interesantes, como los sensores de presencia para la iluminación interior –sólo hay que acercar la mano para que se encienda, sin necesidad de tocar ningún botón- o el ingenioso sistema de apertura de la guantera, realizado con un contacto de círculos concéntricos, muy “cool” (no existe tirador físico) , o el freno de estacionamiento eléctrico automático, el sistema de reconocimiento de órdenes por voz, los mandos del volante o la gama de equipos de sonido de altísima fidelidad de hasta 440 watios con entrada auxiliar y de comunicaciones mediante Bluetooth para telefonía y con posibilidad de conectar hasta cinco terminales simultáneamente, conexión para iPod, iPhone, USB…

Como mandan los cánones –americanos, claro- hasta tres posavasos en la consola central (los dos traseros se pueden reconvertir en un hueco grande para dejar pequeños objetos como el móvil o la cartera) y también dispone de un compartimento bajo el apoyabrazos de grandes dimensiones en el que se ha instalado una toma de corriente de 12 voltios, toma directa USB, de sonido auxiliar y conexión específica para el exitoso iPod, que muestra las carpetas de música directamente para facilitar el manejo desde la pantalla central.

No faltan tampoco en la lista de opciones los asientos eléctricos calefactados y refrigerados –en banqueta o completos-, control de crucero activo, parabrisas térmico, llantas de hasta 20 pulgadas de diámetro, diferentes tapicerías de piel en combinación con los tonos de madera y diferentes paquetes de visibilidad y confort en los que se incluyen sensor de aparcamiento delantero y cámara de televisión posterior, faros de xenón, volante térmico, retrovisores plegables eléctricos, etc.

Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave, botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Mecánicas potentes

Según afirman los responsables de Jaguar, el XF servirá de plantilla para las futuras creaciones de la marca, que serán coches con fuerte carga de diseño, con arquitectura y superficies depuradas y con gran despliegue tecnológico en su interior. En el diseño del modelo han intervenido un total de 500 ingenieros, cuya edad media se sitúa en 34 años. Se acabó el clasicismo y se opta por la innovación, por el diseño vanguardista con la intención de captar a un público más joven y dinámico para crear ilusión y fijar el deseo de llegar a poseerlo.

Todo es nuevo en el diseño del XF, pero hay claros detalles de inspiración en modelos del pasado, en coches que han marcado una época dorada en la historia de Jaguar. Algunos detalles significativos provienen del concepto RD6, como las branquias laterales o el entramado de la parrilla cromada delantera, pero también se tuvieron en cuenta el Mark II de 1961, el XJ del 68, del que toma algunos detalles estilísticos del frontal y del XK, el deportivo más reciente de la marca del felino.

Las dimensiones del nuevo XF engañan a simple vista, pues es más largo (4,90 metros de longitud) que el modelo al que sustituye, el S-Type, y con el que mantiene la batalla de 2,90 metros. Pero también es más largo y ancho que su más inmediato competidor, el Audi A6, lo que le otorga unas cotas interiores destacables. Durante la toma de contacto tuvimos la oportunidad de tomar unas mediciones y, efectivamente, las dimensiones externas tienen una relación directa con las cotas internas. Por su puesto, la anchura delantera es más que razonable y no se ve interferida por la consola central, ya que la inexistente palanca de cambios (dispone de un selector conmutador del que hablaremos más adelante) no resta espacio entre las plazas delanteras. También es cierto que las plazas delanteras se encuentran muy dispuestas hacia el lateral, lo que contribuye a realzar la sensación de espacio interior. Aun así registra 144,5 cm a la altura de los hombros y una altura variable entre 91,5 y 98,5 cm. Las plazas traseras no están mal de anchura, con 142,5 cm de anchura y 78,5 cm de distancia para las rodillas, pero la altura disponible es de 90 cm y lo que es más importante, la forma descendente y arqueada del techo obliga a adoptar una postura un poco forzada para acceder detrás.

El maletero, por su parte, anuncia unas cifras muy razonables para un modelo con carrocería estilo coupé, con 500 litros de capacidad en las versiones dotadas con rueda de repuesto (de emergencia, en medida 135 R30 de 18 pulgadas) y de 540 litros en las unidades equipadas con kit de reparación. Aún así, la profundidad en el plano de carga es de 112 cm y de 102 en la parte superior, mientras que la anchura es de 108 cm en un 70 por ciento del maletero y de 132 cm en el 30 por ciento restante, una vez superados los pasos de rueda. La altura media del maletero está en unos 45 cm, lo que no está nada mal.

El interior del XF está muy bien realizado, se ha cuidado al detalle hasta en el elemento más insignificante. Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave (no de serie en las versiones básicas de gasolina y Diesel), botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Para reforzar la imagen tecnológica, de calidad y acogedora, se ha recurrido al aluminio, a la madera y al cuero para crear un ambiente exquisito en el interior, pero con ciertos toques de modernidad, como tonos claros en los paneles de madera, costuras con doble pespunte en el cuero del salpicadero y mandos de aluminio iluminados con un halo de luz hielo y remarcado contorno, una idea que los diseñadores de Jaguar han tomado de dispositivos electrónicos como el teléfono Motorota Razr o el Mp3 Creative Zen. No obstante, también hay otros elementos tecnológicos interesantes, como los sensores de presencia para la iluminación interior –sólo hay que acercar la mano para que se encienda, sin necesidad de tocar ningún botón- o el ingenioso sistema de apertura de la guantera, realizado con un contacto de círculos concéntricos, muy “cool” (no existe tirador físico) , o el freno de estacionamiento eléctrico automático, el sistema de reconocimiento de órdenes por voz, los mandos del volante o la gama de equipos de sonido de altísima fidelidad de hasta 440 watios con entrada auxiliar y de comunicaciones mediante Bluetooth para telefonía y con posibilidad de conectar hasta cinco terminales simultáneamente, conexión para iPod, iPhone, USB…

Como mandan los cánones –americanos, claro- hasta tres posavasos en la consola central (los dos traseros se pueden reconvertir en un hueco grande para dejar pequeños objetos como el móvil o la cartera) y también dispone de un compartimento bajo el apoyabrazos de grandes dimensiones en el que se ha instalado una toma de corriente de 12 voltios, toma directa USB, de sonido auxiliar y conexión específica para el exitoso iPod, que muestra las carpetas de música directamente para facilitar el manejo desde la pantalla central.

No faltan tampoco en la lista de opciones los asientos eléctricos calefactados y refrigerados –en banqueta o completos-, control de crucero activo, parabrisas térmico, llantas de hasta 20 pulgadas de diámetro, diferentes tapicerías de piel en combinación con los tonos de madera y diferentes paquetes de visibilidad y confort en los que se incluyen sensor de aparcamiento delantero y cámara de televisión posterior, faros de xenón, volante térmico, retrovisores plegables eléctricos, etc.

Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave, botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Mecánicas potentes

Según afirman los responsables de Jaguar, el XF servirá de plantilla para las futuras creaciones de la marca, que serán coches con fuerte carga de diseño, con arquitectura y superficies depuradas y con gran despliegue tecnológico en su interior. En el diseño del modelo han intervenido un total de 500 ingenieros, cuya edad media se sitúa en 34 años. Se acabó el clasicismo y se opta por la innovación, por el diseño vanguardista con la intención de captar a un público más joven y dinámico para crear ilusión y fijar el deseo de llegar a poseerlo.

Todo es nuevo en el diseño del XF, pero hay claros detalles de inspiración en modelos del pasado, en coches que han marcado una época dorada en la historia de Jaguar. Algunos detalles significativos provienen del concepto RD6, como las branquias laterales o el entramado de la parrilla cromada delantera, pero también se tuvieron en cuenta el Mark II de 1961, el XJ del 68, del que toma algunos detalles estilísticos del frontal y del XK, el deportivo más reciente de la marca del felino.

Las dimensiones del nuevo XF engañan a simple vista, pues es más largo (4,90 metros de longitud) que el modelo al que sustituye, el S-Type, y con el que mantiene la batalla de 2,90 metros. Pero también es más largo y ancho que su más inmediato competidor, el Audi A6, lo que le otorga unas cotas interiores destacables. Durante la toma de contacto tuvimos la oportunidad de tomar unas mediciones y, efectivamente, las dimensiones externas tienen una relación directa con las cotas internas. Por su puesto, la anchura delantera es más que razonable y no se ve interferida por la consola central, ya que la inexistente palanca de cambios (dispone de un selector conmutador del que hablaremos más adelante) no resta espacio entre las plazas delanteras. También es cierto que las plazas delanteras se encuentran muy dispuestas hacia el lateral, lo que contribuye a realzar la sensación de espacio interior. Aun así registra 144,5 cm a la altura de los hombros y una altura variable entre 91,5 y 98,5 cm. Las plazas traseras no están mal de anchura, con 142,5 cm de anchura y 78,5 cm de distancia para las rodillas, pero la altura disponible es de 90 cm y lo que es más importante, la forma descendente y arqueada del techo obliga a adoptar una postura un poco forzada para acceder detrás.

El maletero, por su parte, anuncia unas cifras muy razonables para un modelo con carrocería estilo coupé, con 500 litros de capacidad en las versiones dotadas con rueda de repuesto (de emergencia, en medida 135 R30 de 18 pulgadas) y de 540 litros en las unidades equipadas con kit de reparación. Aún así, la profundidad en el plano de carga es de 112 cm y de 102 en la parte superior, mientras que la anchura es de 108 cm en un 70 por ciento del maletero y de 132 cm en el 30 por ciento restante, una vez superados los pasos de rueda. La altura media del maletero está en unos 45 cm, lo que no está nada mal.

El interior del XF está muy bien realizado, se ha cuidado al detalle hasta en el elemento más insignificante. Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave (no de serie en las versiones básicas de gasolina y Diesel), botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Para reforzar la imagen tecnológica, de calidad y acogedora, se ha recurrido al aluminio, a la madera y al cuero para crear un ambiente exquisito en el interior, pero con ciertos toques de modernidad, como tonos claros en los paneles de madera, costuras con doble pespunte en el cuero del salpicadero y mandos de aluminio iluminados con un halo de luz hielo y remarcado contorno, una idea que los diseñadores de Jaguar han tomado de dispositivos electrónicos como el teléfono Motorota Razr o el Mp3 Creative Zen. No obstante, también hay otros elementos tecnológicos interesantes, como los sensores de presencia para la iluminación interior –sólo hay que acercar la mano para que se encienda, sin necesidad de tocar ningún botón- o el ingenioso sistema de apertura de la guantera, realizado con un contacto de círculos concéntricos, muy “cool” (no existe tirador físico) , o el freno de estacionamiento eléctrico automático, el sistema de reconocimiento de órdenes por voz, los mandos del volante o la gama de equipos de sonido de altísima fidelidad de hasta 440 watios con entrada auxiliar y de comunicaciones mediante Bluetooth para telefonía y con posibilidad de conectar hasta cinco terminales simultáneamente, conexión para iPod, iPhone, USB…

Como mandan los cánones –americanos, claro- hasta tres posavasos en la consola central (los dos traseros se pueden reconvertir en un hueco grande para dejar pequeños objetos como el móvil o la cartera) y también dispone de un compartimento bajo el apoyabrazos de grandes dimensiones en el que se ha instalado una toma de corriente de 12 voltios, toma directa USB, de sonido auxiliar y conexión específica para el exitoso iPod, que muestra las carpetas de música directamente para facilitar el manejo desde la pantalla central.

No faltan tampoco en la lista de opciones los asientos eléctricos calefactados y refrigerados –en banqueta o completos-, control de crucero activo, parabrisas térmico, llantas de hasta 20 pulgadas de diámetro, diferentes tapicerías de piel en combinación con los tonos de madera y diferentes paquetes de visibilidad y confort en los que se incluyen sensor de aparcamiento delantero y cámara de televisión posterior, faros de xenón, volante térmico, retrovisores plegables eléctricos, etc.

Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave, botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Mecánicas potentes

Según afirman los responsables de Jaguar, el XF servirá de plantilla para las futuras creaciones de la marca, que serán coches con fuerte carga de diseño, con arquitectura y superficies depuradas y con gran despliegue tecnológico en su interior. En el diseño del modelo han intervenido un total de 500 ingenieros, cuya edad media se sitúa en 34 años. Se acabó el clasicismo y se opta por la innovación, por el diseño vanguardista con la intención de captar a un público más joven y dinámico para crear ilusión y fijar el deseo de llegar a poseerlo.

Todo es nuevo en el diseño del XF, pero hay claros detalles de inspiración en modelos del pasado, en coches que han marcado una época dorada en la historia de Jaguar. Algunos detalles significativos provienen del concepto RD6, como las branquias laterales o el entramado de la parrilla cromada delantera, pero también se tuvieron en cuenta el Mark II de 1961, el XJ del 68, del que toma algunos detalles estilísticos del frontal y del XK, el deportivo más reciente de la marca del felino.

Las dimensiones del nuevo XF engañan a simple vista, pues es más largo (4,90 metros de longitud) que el modelo al que sustituye, el S-Type, y con el que mantiene la batalla de 2,90 metros. Pero también es más largo y ancho que su más inmediato competidor, el Audi A6, lo que le otorga unas cotas interiores destacables. Durante la toma de contacto tuvimos la oportunidad de tomar unas mediciones y, efectivamente, las dimensiones externas tienen una relación directa con las cotas internas. Por su puesto, la anchura delantera es más que razonable y no se ve interferida por la consola central, ya que la inexistente palanca de cambios (dispone de un selector conmutador del que hablaremos más adelante) no resta espacio entre las plazas delanteras. También es cierto que las plazas delanteras se encuentran muy dispuestas hacia el lateral, lo que contribuye a realzar la sensación de espacio interior. Aun así registra 144,5 cm a la altura de los hombros y una altura variable entre 91,5 y 98,5 cm. Las plazas traseras no están mal de anchura, con 142,5 cm de anchura y 78,5 cm de distancia para las rodillas, pero la altura disponible es de 90 cm y lo que es más importante, la forma descendente y arqueada del techo obliga a adoptar una postura un poco forzada para acceder detrás.

El maletero, por su parte, anuncia unas cifras muy razonables para un modelo con carrocería estilo coupé, con 500 litros de capacidad en las versiones dotadas con rueda de repuesto (de emergencia, en medida 135 R30 de 18 pulgadas) y de 540 litros en las unidades equipadas con kit de reparación. Aún así, la profundidad en el plano de carga es de 112 cm y de 102 en la parte superior, mientras que la anchura es de 108 cm en un 70 por ciento del maletero y de 132 cm en el 30 por ciento restante, una vez superados los pasos de rueda. La altura media del maletero está en unos 45 cm, lo que no está nada mal.

El interior del XF está muy bien realizado, se ha cuidado al detalle hasta en el elemento más insignificante. Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave (no de serie en las versiones básicas de gasolina y Diesel), botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Para reforzar la imagen tecnológica, de calidad y acogedora, se ha recurrido al aluminio, a la madera y al cuero para crear un ambiente exquisito en el interior, pero con ciertos toques de modernidad, como tonos claros en los paneles de madera, costuras con doble pespunte en el cuero del salpicadero y mandos de aluminio iluminados con un halo de luz hielo y remarcado contorno, una idea que los diseñadores de Jaguar han tomado de dispositivos electrónicos como el teléfono Motorota Razr o el Mp3 Creative Zen. No obstante, también hay otros elementos tecnológicos interesantes, como los sensores de presencia para la iluminación interior –sólo hay que acercar la mano para que se encienda, sin necesidad de tocar ningún botón- o el ingenioso sistema de apertura de la guantera, realizado con un contacto de círculos concéntricos, muy “cool” (no existe tirador físico) , o el freno de estacionamiento eléctrico automático, el sistema de reconocimiento de órdenes por voz, los mandos del volante o la gama de equipos de sonido de altísima fidelidad de hasta 440 watios con entrada auxiliar y de comunicaciones mediante Bluetooth para telefonía y con posibilidad de conectar hasta cinco terminales simultáneamente, conexión para iPod, iPhone, USB…

Como mandan los cánones –americanos, claro- hasta tres posavasos en la consola central (los dos traseros se pueden reconvertir en un hueco grande para dejar pequeños objetos como el móvil o la cartera) y también dispone de un compartimento bajo el apoyabrazos de grandes dimensiones en el que se ha instalado una toma de corriente de 12 voltios, toma directa USB, de sonido auxiliar y conexión específica para el exitoso iPod, que muestra las carpetas de música directamente para facilitar el manejo desde la pantalla central.

No faltan tampoco en la lista de opciones los asientos eléctricos calefactados y refrigerados –en banqueta o completos-, control de crucero activo, parabrisas térmico, llantas de hasta 20 pulgadas de diámetro, diferentes tapicerías de piel en combinación con los tonos de madera y diferentes paquetes de visibilidad y confort en los que se incluyen sensor de aparcamiento delantero y cámara de televisión posterior, faros de xenón, volante térmico, retrovisores plegables eléctricos, etc.

Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave, botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Mecánicas potentes

Según afirman los responsables de Jaguar, el XF servirá de plantilla para las futuras creaciones de la marca, que serán coches con fuerte carga de diseño, con arquitectura y superficies depuradas y con gran despliegue tecnológico en su interior. En el diseño del modelo han intervenido un total de 500 ingenieros, cuya edad media se sitúa en 34 años. Se acabó el clasicismo y se opta por la innovación, por el diseño vanguardista con la intención de captar a un público más joven y dinámico para crear ilusión y fijar el deseo de llegar a poseerlo.

Todo es nuevo en el diseño del XF, pero hay claros detalles de inspiración en modelos del pasado, en coches que han marcado una época dorada en la historia de Jaguar. Algunos detalles significativos provienen del concepto RD6, como las branquias laterales o el entramado de la parrilla cromada delantera, pero también se tuvieron en cuenta el Mark II de 1961, el XJ del 68, del que toma algunos detalles estilísticos del frontal y del XK, el deportivo más reciente de la marca del felino.

Las dimensiones del nuevo XF engañan a simple vista, pues es más largo (4,90 metros de longitud) que el modelo al que sustituye, el S-Type, y con el que mantiene la batalla de 2,90 metros. Pero también es más largo y ancho que su más inmediato competidor, el Audi A6, lo que le otorga unas cotas interiores destacables. Durante la toma de contacto tuvimos la oportunidad de tomar unas mediciones y, efectivamente, las dimensiones externas tienen una relación directa con las cotas internas. Por su puesto, la anchura delantera es más que razonable y no se ve interferida por la consola central, ya que la inexistente palanca de cambios (dispone de un selector conmutador del que hablaremos más adelante) no resta espacio entre las plazas delanteras. También es cierto que las plazas delanteras se encuentran muy dispuestas hacia el lateral, lo que contribuye a realzar la sensación de espacio interior. Aun así registra 144,5 cm a la altura de los hombros y una altura variable entre 91,5 y 98,5 cm. Las plazas traseras no están mal de anchura, con 142,5 cm de anchura y 78,5 cm de distancia para las rodillas, pero la altura disponible es de 90 cm y lo que es más importante, la forma descendente y arqueada del techo obliga a adoptar una postura un poco forzada para acceder detrás.

El maletero, por su parte, anuncia unas cifras muy razonables para un modelo con carrocería estilo coupé, con 500 litros de capacidad en las versiones dotadas con rueda de repuesto (de emergencia, en medida 135 R30 de 18 pulgadas) y de 540 litros en las unidades equipadas con kit de reparación. Aún así, la profundidad en el plano de carga es de 112 cm y de 102 en la parte superior, mientras que la anchura es de 108 cm en un 70 por ciento del maletero y de 132 cm en el 30 por ciento restante, una vez superados los pasos de rueda. La altura media del maletero está en unos 45 cm, lo que no está nada mal.

El interior del XF está muy bien realizado, se ha cuidado al detalle hasta en el elemento más insignificante. Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave (no de serie en las versiones básicas de gasolina y Diesel), botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Para reforzar la imagen tecnológica, de calidad y acogedora, se ha recurrido al aluminio, a la madera y al cuero para crear un ambiente exquisito en el interior, pero con ciertos toques de modernidad, como tonos claros en los paneles de madera, costuras con doble pespunte en el cuero del salpicadero y mandos de aluminio iluminados con un halo de luz hielo y remarcado contorno, una idea que los diseñadores de Jaguar han tomado de dispositivos electrónicos como el teléfono Motorota Razr o el Mp3 Creative Zen. No obstante, también hay otros elementos tecnológicos interesantes, como los sensores de presencia para la iluminación interior –sólo hay que acercar la mano para que se encienda, sin necesidad de tocar ningún botón- o el ingenioso sistema de apertura de la guantera, realizado con un contacto de círculos concéntricos, muy “cool” (no existe tirador físico) , o el freno de estacionamiento eléctrico automático, el sistema de reconocimiento de órdenes por voz, los mandos del volante o la gama de equipos de sonido de altísima fidelidad de hasta 440 watios con entrada auxiliar y de comunicaciones mediante Bluetooth para telefonía y con posibilidad de conectar hasta cinco terminales simultáneamente, conexión para iPod, iPhone, USB…

Como mandan los cánones –americanos, claro- hasta tres posavasos en la consola central (los dos traseros se pueden reconvertir en un hueco grande para dejar pequeños objetos como el móvil o la cartera) y también dispone de un compartimento bajo el apoyabrazos de grandes dimensiones en el que se ha instalado una toma de corriente de 12 voltios, toma directa USB, de sonido auxiliar y conexión específica para el exitoso iPod, que muestra las carpetas de música directamente para facilitar el manejo desde la pantalla central.

No faltan tampoco en la lista de opciones los asientos eléctricos calefactados y refrigerados –en banqueta o completos-, control de crucero activo, parabrisas térmico, llantas de hasta 20 pulgadas de diámetro, diferentes tapicerías de piel en combinación con los tonos de madera y diferentes paquetes de visibilidad y confort en los que se incluyen sensor de aparcamiento delantero y cámara de televisión posterior, faros de xenón, volante térmico, retrovisores plegables eléctricos, etc.

Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave, botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Mecánicas potentes

Según afirman los responsables de Jaguar, el XF servirá de plantilla para las futuras creaciones de la marca, que serán coches con fuerte carga de diseño, con arquitectura y superficies depuradas y con gran despliegue tecnológico en su interior. En el diseño del modelo han intervenido un total de 500 ingenieros, cuya edad media se sitúa en 34 años. Se acabó el clasicismo y se opta por la innovación, por el diseño vanguardista con la intención de captar a un público más joven y dinámico para crear ilusión y fijar el deseo de llegar a poseerlo.

Todo es nuevo en el diseño del XF, pero hay claros detalles de inspiración en modelos del pasado, en coches que han marcado una época dorada en la historia de Jaguar. Algunos detalles significativos provienen del concepto RD6, como las branquias laterales o el entramado de la parrilla cromada delantera, pero también se tuvieron en cuenta el Mark II de 1961, el XJ del 68, del que toma algunos detalles estilísticos del frontal y del XK, el deportivo más reciente de la marca del felino.

Las dimensiones del nuevo XF engañan a simple vista, pues es más largo (4,90 metros de longitud) que el modelo al que sustituye, el S-Type, y con el que mantiene la batalla de 2,90 metros. Pero también es más largo y ancho que su más inmediato competidor, el Audi A6, lo que le otorga unas cotas interiores destacables. Durante la toma de contacto tuvimos la oportunidad de tomar unas mediciones y, efectivamente, las dimensiones externas tienen una relación directa con las cotas internas. Por su puesto, la anchura delantera es más que razonable y no se ve interferida por la consola central, ya que la inexistente palanca de cambios (dispone de un selector conmutador del que hablaremos más adelante) no resta espacio entre las plazas delanteras. También es cierto que las plazas delanteras se encuentran muy dispuestas hacia el lateral, lo que contribuye a realzar la sensación de espacio interior. Aun así registra 144,5 cm a la altura de los hombros y una altura variable entre 91,5 y 98,5 cm. Las plazas traseras no están mal de anchura, con 142,5 cm de anchura y 78,5 cm de distancia para las rodillas, pero la altura disponible es de 90 cm y lo que es más importante, la forma descendente y arqueada del techo obliga a adoptar una postura un poco forzada para acceder detrás.

El maletero, por su parte, anuncia unas cifras muy razonables para un modelo con carrocería estilo coupé, con 500 litros de capacidad en las versiones dotadas con rueda de repuesto (de emergencia, en medida 135 R30 de 18 pulgadas) y de 540 litros en las unidades equipadas con kit de reparación. Aún así, la profundidad en el plano de carga es de 112 cm y de 102 en la parte superior, mientras que la anchura es de 108 cm en un 70 por ciento del maletero y de 132 cm en el 30 por ciento restante, una vez superados los pasos de rueda. La altura media del maletero está en unos 45 cm, lo que no está nada mal.

El interior del XF está muy bien realizado, se ha cuidado al detalle hasta en el elemento más insignificante. Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave (no de serie en las versiones básicas de gasolina y Diesel), botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Para reforzar la imagen tecnológica, de calidad y acogedora, se ha recurrido al aluminio, a la madera y al cuero para crear un ambiente exquisito en el interior, pero con ciertos toques de modernidad, como tonos claros en los paneles de madera, costuras con doble pespunte en el cuero del salpicadero y mandos de aluminio iluminados con un halo de luz hielo y remarcado contorno, una idea que los diseñadores de Jaguar han tomado de dispositivos electrónicos como el teléfono Motorota Razr o el Mp3 Creative Zen. No obstante, también hay otros elementos tecnológicos interesantes, como los sensores de presencia para la iluminación interior –sólo hay que acercar la mano para que se encienda, sin necesidad de tocar ningún botón- o el ingenioso sistema de apertura de la guantera, realizado con un contacto de círculos concéntricos, muy “cool” (no existe tirador físico) , o el freno de estacionamiento eléctrico automático, el sistema de reconocimiento de órdenes por voz, los mandos del volante o la gama de equipos de sonido de altísima fidelidad de hasta 440 watios con entrada auxiliar y de comunicaciones mediante Bluetooth para telefonía y con posibilidad de conectar hasta cinco terminales simultáneamente, conexión para iPod, iPhone, USB…

Como mandan los cánones –americanos, claro- hasta tres posavasos en la consola central (los dos traseros se pueden reconvertir en un hueco grande para dejar pequeños objetos como el móvil o la cartera) y también dispone de un compartimento bajo el apoyabrazos de grandes dimensiones en el que se ha instalado una toma de corriente de 12 voltios, toma directa USB, de sonido auxiliar y conexión específica para el exitoso iPod, que muestra las carpetas de música directamente para facilitar el manejo desde la pantalla central.

No faltan tampoco en la lista de opciones los asientos eléctricos calefactados y refrigerados –en banqueta o completos-, control de crucero activo, parabrisas térmico, llantas de hasta 20 pulgadas de diámetro, diferentes tapicerías de piel en combinación con los tonos de madera y diferentes paquetes de visibilidad y confort en los que se incluyen sensor de aparcamiento delantero y cámara de televisión posterior, faros de xenón, volante térmico, retrovisores plegables eléctricos, etc.

Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave, botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Mecánicas potentes

Según afirman los responsables de Jaguar, el XF servirá de plantilla para las futuras creaciones de la marca, que serán coches con fuerte carga de diseño, con arquitectura y superficies depuradas y con gran despliegue tecnológico en su interior. En el diseño del modelo han intervenido un total de 500 ingenieros, cuya edad media se sitúa en 34 años. Se acabó el clasicismo y se opta por la innovación, por el diseño vanguardista con la intención de captar a un público más joven y dinámico para crear ilusión y fijar el deseo de llegar a poseerlo.

Todo es nuevo en el diseño del XF, pero hay claros detalles de inspiración en modelos del pasado, en coches que han marcado una época dorada en la historia de Jaguar. Algunos detalles significativos provienen del concepto RD6, como las branquias laterales o el entramado de la parrilla cromada delantera, pero también se tuvieron en cuenta el Mark II de 1961, el XJ del 68, del que toma algunos detalles estilísticos del frontal y del XK, el deportivo más reciente de la marca del felino.

Las dimensiones del nuevo XF engañan a simple vista, pues es más largo (4,90 metros de longitud) que el modelo al que sustituye, el S-Type, y con el que mantiene la batalla de 2,90 metros. Pero también es más largo y ancho que su más inmediato competidor, el Audi A6, lo que le otorga unas cotas interiores destacables. Durante la toma de contacto tuvimos la oportunidad de tomar unas mediciones y, efectivamente, las dimensiones externas tienen una relación directa con las cotas internas. Por su puesto, la anchura delantera es más que razonable y no se ve interferida por la consola central, ya que la inexistente palanca de cambios (dispone de un selector conmutador del que hablaremos más adelante) no resta espacio entre las plazas delanteras. También es cierto que las plazas delanteras se encuentran muy dispuestas hacia el lateral, lo que contribuye a realzar la sensación de espacio interior. Aun así registra 144,5 cm a la altura de los hombros y una altura variable entre 91,5 y 98,5 cm. Las plazas traseras no están mal de anchura, con 142,5 cm de anchura y 78,5 cm de distancia para las rodillas, pero la altura disponible es de 90 cm y lo que es más importante, la forma descendente y arqueada del techo obliga a adoptar una postura un poco forzada para acceder detrás.

El maletero, por su parte, anuncia unas cifras muy razonables para un modelo con carrocería estilo coupé, con 500 litros de capacidad en las versiones dotadas con rueda de repuesto (de emergencia, en medida 135 R30 de 18 pulgadas) y de 540 litros en las unidades equipadas con kit de reparación. Aún así, la profundidad en el plano de carga es de 112 cm y de 102 en la parte superior, mientras que la anchura es de 108 cm en un 70 por ciento del maletero y de 132 cm en el 30 por ciento restante, una vez superados los pasos de rueda. La altura media del maletero está en unos 45 cm, lo que no está nada mal.

El interior del XF está muy bien realizado, se ha cuidado al detalle hasta en el elemento más insignificante. Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave (no de serie en las versiones básicas de gasolina y Diesel), botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Para reforzar la imagen tecnológica, de calidad y acogedora, se ha recurrido al aluminio, a la madera y al cuero para crear un ambiente exquisito en el interior, pero con ciertos toques de modernidad, como tonos claros en los paneles de madera, costuras con doble pespunte en el cuero del salpicadero y mandos de aluminio iluminados con un halo de luz hielo y remarcado contorno, una idea que los diseñadores de Jaguar han tomado de dispositivos electrónicos como el teléfono Motorota Razr o el Mp3 Creative Zen. No obstante, también hay otros elementos tecnológicos interesantes, como los sensores de presencia para la iluminación interior –sólo hay que acercar la mano para que se encienda, sin necesidad de tocar ningún botón- o el ingenioso sistema de apertura de la guantera, realizado con un contacto de círculos concéntricos, muy “cool” (no existe tirador físico) , o el freno de estacionamiento eléctrico automático, el sistema de reconocimiento de órdenes por voz, los mandos del volante o la gama de equipos de sonido de altísima fidelidad de hasta 440 watios con entrada auxiliar y de comunicaciones mediante Bluetooth para telefonía y con posibilidad de conectar hasta cinco terminales simultáneamente, conexión para iPod, iPhone, USB…

Como mandan los cánones –americanos, claro- hasta tres posavasos en la consola central (los dos traseros se pueden reconvertir en un hueco grande para dejar pequeños objetos como el móvil o la cartera) y también dispone de un compartimento bajo el apoyabrazos de grandes dimensiones en el que se ha instalado una toma de corriente de 12 voltios, toma directa USB, de sonido auxiliar y conexión específica para el exitoso iPod, que muestra las carpetas de música directamente para facilitar el manejo desde la pantalla central.

No faltan tampoco en la lista de opciones los asientos eléctricos calefactados y refrigerados –en banqueta o completos-, control de crucero activo, parabrisas térmico, llantas de hasta 20 pulgadas de diámetro, diferentes tapicerías de piel en combinación con los tonos de madera y diferentes paquetes de visibilidad y confort en los que se incluyen sensor de aparcamiento delantero y cámara de televisión posterior, faros de xenón, volante térmico, retrovisores plegables eléctricos, etc.

Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave, botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Mecánicas potentes

Según afirman los responsables de Jaguar, el XF servirá de plantilla para las futuras creaciones de la marca, que serán coches con fuerte carga de diseño, con arquitectura y superficies depuradas y con gran despliegue tecnológico en su interior. En el diseño del modelo han intervenido un total de 500 ingenieros, cuya edad media se sitúa en 34 años. Se acabó el clasicismo y se opta por la innovación, por el diseño vanguardista con la intención de captar a un público más joven y dinámico para crear ilusión y fijar el deseo de llegar a poseerlo.

Todo es nuevo en el diseño del XF, pero hay claros detalles de inspiración en modelos del pasado, en coches que han marcado una época dorada en la historia de Jaguar. Algunos detalles significativos provienen del concepto RD6, como las branquias laterales o el entramado de la parrilla cromada delantera, pero también se tuvieron en cuenta el Mark II de 1961, el XJ del 68, del que toma algunos detalles estilísticos del frontal y del XK, el deportivo más reciente de la marca del felino.

Las dimensiones del nuevo XF engañan a simple vista, pues es más largo (4,90 metros de longitud) que el modelo al que sustituye, el S-Type, y con el que mantiene la batalla de 2,90 metros. Pero también es más largo y ancho que su más inmediato competidor, el Audi A6, lo que le otorga unas cotas interiores destacables. Durante la toma de contacto tuvimos la oportunidad de tomar unas mediciones y, efectivamente, las dimensiones externas tienen una relación directa con las cotas internas. Por su puesto, la anchura delantera es más que razonable y no se ve interferida por la consola central, ya que la inexistente palanca de cambios (dispone de un selector conmutador del que hablaremos más adelante) no resta espacio entre las plazas delanteras. También es cierto que las plazas delanteras se encuentran muy dispuestas hacia el lateral, lo que contribuye a realzar la sensación de espacio interior. Aun así registra 144,5 cm a la altura de los hombros y una altura variable entre 91,5 y 98,5 cm. Las plazas traseras no están mal de anchura, con 142,5 cm de anchura y 78,5 cm de distancia para las rodillas, pero la altura disponible es de 90 cm y lo que es más importante, la forma descendente y arqueada del techo obliga a adoptar una postura un poco forzada para acceder detrás.

El maletero, por su parte, anuncia unas cifras muy razonables para un modelo con carrocería estilo coupé, con 500 litros de capacidad en las versiones dotadas con rueda de repuesto (de emergencia, en medida 135 R30 de 18 pulgadas) y de 540 litros en las unidades equipadas con kit de reparación. Aún así, la profundidad en el plano de carga es de 112 cm y de 102 en la parte superior, mientras que la anchura es de 108 cm en un 70 por ciento del maletero y de 132 cm en el 30 por ciento restante, una vez superados los pasos de rueda. La altura media del maletero está en unos 45 cm, lo que no está nada mal.

El interior del XF está muy bien realizado, se ha cuidado al detalle hasta en el elemento más insignificante. Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave (no de serie en las versiones básicas de gasolina y Diesel), botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Para reforzar la imagen tecnológica, de calidad y acogedora, se ha recurrido al aluminio, a la madera y al cuero para crear un ambiente exquisito en el interior, pero con ciertos toques de modernidad, como tonos claros en los paneles de madera, costuras con doble pespunte en el cuero del salpicadero y mandos de aluminio iluminados con un halo de luz hielo y remarcado contorno, una idea que los diseñadores de Jaguar han tomado de dispositivos electrónicos como el teléfono Motorota Razr o el Mp3 Creative Zen. No obstante, también hay otros elementos tecnológicos interesantes, como los sensores de presencia para la iluminación interior –sólo hay que acercar la mano para que se encienda, sin necesidad de tocar ningún botón- o el ingenioso sistema de apertura de la guantera, realizado con un contacto de círculos concéntricos, muy “cool” (no existe tirador físico) , o el freno de estacionamiento eléctrico automático, el sistema de reconocimiento de órdenes por voz, los mandos del volante o la gama de equipos de sonido de altísima fidelidad de hasta 440 watios con entrada auxiliar y de comunicaciones mediante Bluetooth para telefonía y con posibilidad de conectar hasta cinco terminales simultáneamente, conexión para iPod, iPhone, USB…

Como mandan los cánones –americanos, claro- hasta tres posavasos en la consola central (los dos traseros se pueden reconvertir en un hueco grande para dejar pequeños objetos como el móvil o la cartera) y también dispone de un compartimento bajo el apoyabrazos de grandes dimensiones en el que se ha instalado una toma de corriente de 12 voltios, toma directa USB, de sonido auxiliar y conexión específica para el exitoso iPod, que muestra las carpetas de música directamente para facilitar el manejo desde la pantalla central.

No faltan tampoco en la lista de opciones los asientos eléctricos calefactados y refrigerados –en banqueta o completos-, control de crucero activo, parabrisas térmico, llantas de hasta 20 pulgadas de diámetro, diferentes tapicerías de piel en combinación con los tonos de madera y diferentes paquetes de visibilidad y confort en los que se incluyen sensor de aparcamiento delantero y cámara de televisión posterior, faros de xenón, volante térmico, retrovisores plegables eléctricos, etc.

Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave, botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Mecánicas potentes

Según afirman los responsables de Jaguar, el XF servirá de plantilla para las futuras creaciones de la marca, que serán coches con fuerte carga de diseño, con arquitectura y superficies depuradas y con gran despliegue tecnológico en su interior. En el diseño del modelo han intervenido un total de 500 ingenieros, cuya edad media se sitúa en 34 años. Se acabó el clasicismo y se opta por la innovación, por el diseño vanguardista con la intención de captar a un público más joven y dinámico para crear ilusión y fijar el deseo de llegar a poseerlo.

Todo es nuevo en el diseño del XF, pero hay claros detalles de inspiración en modelos del pasado, en coches que han marcado una época dorada en la historia de Jaguar. Algunos detalles significativos provienen del concepto RD6, como las branquias laterales o el entramado de la parrilla cromada delantera, pero también se tuvieron en cuenta el Mark II de 1961, el XJ del 68, del que toma algunos detalles estilísticos del frontal y del XK, el deportivo más reciente de la marca del felino.

Las dimensiones del nuevo XF engañan a simple vista, pues es más largo (4,90 metros de longitud) que el modelo al que sustituye, el S-Type, y con el que mantiene la batalla de 2,90 metros. Pero también es más largo y ancho que su más inmediato competidor, el Audi A6, lo que le otorga unas cotas interiores destacables. Durante la toma de contacto tuvimos la oportunidad de tomar unas mediciones y, efectivamente, las dimensiones externas tienen una relación directa con las cotas internas. Por su puesto, la anchura delantera es más que razonable y no se ve interferida por la consola central, ya que la inexistente palanca de cambios (dispone de un selector conmutador del que hablaremos más adelante) no resta espacio entre las plazas delanteras. También es cierto que las plazas delanteras se encuentran muy dispuestas hacia el lateral, lo que contribuye a realzar la sensación de espacio interior. Aun así registra 144,5 cm a la altura de los hombros y una altura variable entre 91,5 y 98,5 cm. Las plazas traseras no están mal de anchura, con 142,5 cm de anchura y 78,5 cm de distancia para las rodillas, pero la altura disponible es de 90 cm y lo que es más importante, la forma descendente y arqueada del techo obliga a adoptar una postura un poco forzada para acceder detrás.

El maletero, por su parte, anuncia unas cifras muy razonables para un modelo con carrocería estilo coupé, con 500 litros de capacidad en las versiones dotadas con rueda de repuesto (de emergencia, en medida 135 R30 de 18 pulgadas) y de 540 litros en las unidades equipadas con kit de reparación. Aún así, la profundidad en el plano de carga es de 112 cm y de 102 en la parte superior, mientras que la anchura es de 108 cm en un 70 por ciento del maletero y de 132 cm en el 30 por ciento restante, una vez superados los pasos de rueda. La altura media del maletero está en unos 45 cm, lo que no está nada mal.

El interior del XF está muy bien realizado, se ha cuidado al detalle hasta en el elemento más insignificante. Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave (no de serie en las versiones básicas de gasolina y Diesel), botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Para reforzar la imagen tecnológica, de calidad y acogedora, se ha recurrido al aluminio, a la madera y al cuero para crear un ambiente exquisito en el interior, pero con ciertos toques de modernidad, como tonos claros en los paneles de madera, costuras con doble pespunte en el cuero del salpicadero y mandos de aluminio iluminados con un halo de luz hielo y remarcado contorno, una idea que los diseñadores de Jaguar han tomado de dispositivos electrónicos como el teléfono Motorota Razr o el Mp3 Creative Zen. No obstante, también hay otros elementos tecnológicos interesantes, como los sensores de presencia para la iluminación interior –sólo hay que acercar la mano para que se encienda, sin necesidad de tocar ningún botón- o el ingenioso sistema de apertura de la guantera, realizado con un contacto de círculos concéntricos, muy “cool” (no existe tirador físico) , o el freno de estacionamiento eléctrico automático, el sistema de reconocimiento de órdenes por voz, los mandos del volante o la gama de equipos de sonido de altísima fidelidad de hasta 440 watios con entrada auxiliar y de comunicaciones mediante Bluetooth para telefonía y con posibilidad de conectar hasta cinco terminales simultáneamente, conexión para iPod, iPhone, USB…

Como mandan los cánones –americanos, claro- hasta tres posavasos en la consola central (los dos traseros se pueden reconvertir en un hueco grande para dejar pequeños objetos como el móvil o la cartera) y también dispone de un compartimento bajo el apoyabrazos de grandes dimensiones en el que se ha instalado una toma de corriente de 12 voltios, toma directa USB, de sonido auxiliar y conexión específica para el exitoso iPod, que muestra las carpetas de música directamente para facilitar el manejo desde la pantalla central.

No faltan tampoco en la lista de opciones los asientos eléctricos calefactados y refrigerados –en banqueta o completos-, control de crucero activo, parabrisas térmico, llantas de hasta 20 pulgadas de diámetro, diferentes tapicerías de piel en combinación con los tonos de madera y diferentes paquetes de visibilidad y confort en los que se incluyen sensor de aparcamiento delantero y cámara de televisión posterior, faros de xenón, volante térmico, retrovisores plegables eléctricos, etc.

Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave, botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Mecánicas potentes

Según afirman los responsables de Jaguar, el XF servirá de plantilla para las futuras creaciones de la marca, que serán coches con fuerte carga de diseño, con arquitectura y superficies depuradas y con gran despliegue tecnológico en su interior. En el diseño del modelo han intervenido un total de 500 ingenieros, cuya edad media se sitúa en 34 años. Se acabó el clasicismo y se opta por la innovación, por el diseño vanguardista con la intención de captar a un público más joven y dinámico para crear ilusión y fijar el deseo de llegar a poseerlo.

Todo es nuevo en el diseño del XF, pero hay claros detalles de inspiración en modelos del pasado, en coches que han marcado una época dorada en la historia de Jaguar. Algunos detalles significativos provienen del concepto RD6, como las branquias laterales o el entramado de la parrilla cromada delantera, pero también se tuvieron en cuenta el Mark II de 1961, el XJ del 68, del que toma algunos detalles estilísticos del frontal y del XK, el deportivo más reciente de la marca del felino.

Las dimensiones del nuevo XF engañan a simple vista, pues es más largo (4,90 metros de longitud) que el modelo al que sustituye, el S-Type, y con el que mantiene la batalla de 2,90 metros. Pero también es más largo y ancho que su más inmediato competidor, el Audi A6, lo que le otorga unas cotas interiores destacables. Durante la toma de contacto tuvimos la oportunidad de tomar unas mediciones y, efectivamente, las dimensiones externas tienen una relación directa con las cotas internas. Por su puesto, la anchura delantera es más que razonable y no se ve interferida por la consola central, ya que la inexistente palanca de cambios (dispone de un selector conmutador del que hablaremos más adelante) no resta espacio entre las plazas delanteras. También es cierto que las plazas delanteras se encuentran muy dispuestas hacia el lateral, lo que contribuye a realzar la sensación de espacio interior. Aun así registra 144,5 cm a la altura de los hombros y una altura variable entre 91,5 y 98,5 cm. Las plazas traseras no están mal de anchura, con 142,5 cm de anchura y 78,5 cm de distancia para las rodillas, pero la altura disponible es de 90 cm y lo que es más importante, la forma descendente y arqueada del techo obliga a adoptar una postura un poco forzada para acceder detrás.

El maletero, por su parte, anuncia unas cifras muy razonables para un modelo con carrocería estilo coupé, con 500 litros de capacidad en las versiones dotadas con rueda de repuesto (de emergencia, en medida 135 R30 de 18 pulgadas) y de 540 litros en las unidades equipadas con kit de reparación. Aún así, la profundidad en el plano de carga es de 112 cm y de 102 en la parte superior, mientras que la anchura es de 108 cm en un 70 por ciento del maletero y de 132 cm en el 30 por ciento restante, una vez superados los pasos de rueda. La altura media del maletero está en unos 45 cm, lo que no está nada mal.

El interior del XF está muy bien realizado, se ha cuidado al detalle hasta en el elemento más insignificante. Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave (no de serie en las versiones básicas de gasolina y Diesel), botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Para reforzar la imagen tecnológica, de calidad y acogedora, se ha recurrido al aluminio, a la madera y al cuero para crear un ambiente exquisito en el interior, pero con ciertos toques de modernidad, como tonos claros en los paneles de madera, costuras con doble pespunte en el cuero del salpicadero y mandos de aluminio iluminados con un halo de luz hielo y remarcado contorno, una idea que los diseñadores de Jaguar han tomado de dispositivos electrónicos como el teléfono Motorota Razr o el Mp3 Creative Zen. No obstante, también hay otros elementos tecnológicos interesantes, como los sensores de presencia para la iluminación interior –sólo hay que acercar la mano para que se encienda, sin necesidad de tocar ningún botón- o el ingenioso sistema de apertura de la guantera, realizado con un contacto de círculos concéntricos, muy “cool” (no existe tirador físico) , o el freno de estacionamiento eléctrico automático, el sistema de reconocimiento de órdenes por voz, los mandos del volante o la gama de equipos de sonido de altísima fidelidad de hasta 440 watios con entrada auxiliar y de comunicaciones mediante Bluetooth para telefonía y con posibilidad de conectar hasta cinco terminales simultáneamente, conexión para iPod, iPhone, USB…

Como mandan los cánones –americanos, claro- hasta tres posavasos en la consola central (los dos traseros se pueden reconvertir en un hueco grande para dejar pequeños objetos como el móvil o la cartera) y también dispone de un compartimento bajo el apoyabrazos de grandes dimensiones en el que se ha instalado una toma de corriente de 12 voltios, toma directa USB, de sonido auxiliar y conexión específica para el exitoso iPod, que muestra las carpetas de música directamente para facilitar el manejo desde la pantalla central.

No faltan tampoco en la lista de opciones los asientos eléctricos calefactados y refrigerados –en banqueta o completos-, control de crucero activo, parabrisas térmico, llantas de hasta 20 pulgadas de diámetro, diferentes tapicerías de piel en combinación con los tonos de madera y diferentes paquetes de visibilidad y confort en los que se incluyen sensor de aparcamiento delantero y cámara de televisión posterior, faros de xenón, volante térmico, retrovisores plegables eléctricos, etc.

Destaca el sistema elegido por Jaguar para dar la bienvenida al propietario: apertura de puertas sin llave, botón de arranque que “palpita” en color rojo al introducirse en el interior, aireadores que giran y se abren de forma automática o el selector circular giratorio de marchas embutido, que emerge al poner el contacto para realizar la inserción de velocidades de forma muy sencilla.

Mecánicas potentes

Galería relacionada

Jaguar XF exten

Te recomendamos

Hay un público fiel que sigue apostando por las berlinas tradicionales, y ahí el Lexu...

Espacio de carga, confort en viaje y capacidad para dormir en su interior hacen de lo...

El Kia Stinger GT, la versión más deportiva de la berlina surcoreana, se ve las caras...

Del 7 al 13 de septiembre tienes ocasión de vivir una experiencia exclusiva a los man...

El Ford Focus siempre ha sido un compacto de retos y récords, y su cuarta generación ...

Nuevo rival en circuito para el Kia Stinger GT, la versión más deportiva de la berlin...