Hummer H3

Sobradamente conocido en USA, donde el Hummer H1 vio la luz por primera vez, como equipamiento del Ejército, pero con una reciente historia comercial en el Viejo Continente, el nuevo Hummer H3 se prepara para competir en el difícil mercado Europeo con ligeros cambios en su configuración, pero con una política comercial más agresiva.
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Hummer H3
Hummer H3

De la misma manera que muchos artistas europeos tienden en algún momento de su carrera a “hacer las Américas”, la industria americana del automóvil también muestra una creciente tendencia a “hacer las Europas” con alguno de sus modelos. El Hummer es “famoso”, tiene una imagen sobradamente conocida y su ADN, que entronca con el “Hummby”, tristemente conocido por su participación en los distintos conflictos internacionales en los que está inmerso el ejercito norteamericano y protagonista de muchas películas bélicas. Todo ello lo rodea de un cierto halo de robustez que ciertamente es una buena baza comercial para atraer a los siempre exigentes compradores europeos.

Desde que General Motors compró en el año `99 el Hummer, desarrollado por la compañía AM General, como sustituto del legendario Wyllis , la marca ha ido desarrollando diferentes versiones más dirigidas al uso civil y consecuentemente mejor adaptadas a la utilización diaria. Más plazas, un tamaño más racional, y sobre todo un equipamiento de lujo, definen desde el primer momento al Hummer “de calle”. En el 2002 nació el H2, en el 2004 se desarrolló una versión pick-up y en el 2005 apareció el H3 sobre el que ahora se ha hecho una remodelación con la que General Motors pretende dar el espaldarazo al Hummer en el mercado europeo.

Tratándose de un todo terreno de lujo, las previsiones de ventas no son tampoco especialmente elevadas, pero empiezan a tener una cierta relevancia. De las 622 unidades vendidas en 2005 se pasó a 1.848 Hummer en 2006 y se pretende un crecimiento aún más notable a partir de 2007. Para ello se espera ampliar la red de concesionarios en Europa de los actuales 40 hasta 60 y aprovechar las sinergias de grupo utilizando parte de la red de Cadillac para vender Hummer.

También se va a llevar a cabo una política comercial más amplia con el objetivo de dar a conocer el modelo. Así se organizarán hasta 25 eventos en diferentes concesionarios en los que especialistas de la marca darán la oportunidad de probar el coche a los clientes en unas instalaciones desmontables donde podrán comprobar las cualidades “off-road” del H3. La expansión también ha llevado a crear una fábrica en Sudáfrica con la que se surtirán los mercados europeos, asiáticos y de Oriente Medio. Con objeto de ampliar su gama se está desarrollando un Hummer de menor tamaño del que pronto empezaremos a tener noticias.

Por ahora, la novedad está en el renovado Hummer H3, que, hasta la llegada del motor Diesel, para la que debemos esperar hasta 2009 , centrará sus ventas en la nueva versión mecánica de 3,7 litros de gasolina , que sustituye al anterior motor de 3,5 litros. La potencia pasa de 220 a 244 CV y se puede optar por una caja de cambios manual de 5 velocidades o automática de 4 relaciones.

Además de las posibilidades de transmisión, el nuevo Hummer H3 permite optar por tres versiones de acabado: normal, Adventure y Sport Luxury. Los amantes de la configuración más campera tendrán respuesta en el Adventure, que incorpora una dirección específica, una suspensión más firme y bloqueo eléctrico en el diferencial posterior, a lo que añade una reductora de 4:3:1, mucho más desmultiplicada, que mejora las cualidades trialeras del H3. Los que no vayan a exigir tanto al Hummer y valoren más el confort y el refinamiento podrán optar por la variante Sport Luxury, de suspensión más suave y con un equipamiento más lujoso.

La implantación básica de chasis y suspensión del Hummer muestra una clara tendencia hacia la obtención de robustez por encima de otros condicionantes. Así, su chasis es de doble viga con travesaños y la suspensión posterior recurre al fiable eje rígido con ballestas que ciertamente aporta robustez, pero que a estas alturas queda bastante obsoleto para un modelo de lujo. No obstante, incorpora control de estabilidad y elementos de seguridad pasiva acordes con el momento, como pretensores y airbags frontales y laterales.

Exteriormente apenas se perciben cambios significativos, pero sí se han llevado a cabo algunos. Concretamente se añaden unos rebordes de fibra en los pasos de rueda que antes no existían y que sirven para cubrir por completo el neumático, que en el modelo anterior estaba muy justo. Al sobresalir ligeramente del paso de rueda, ya no hay ningún problema. Asimismo se ha añadido un paragolpes metálico posterior que, con la misma función que en los camiones, evita que en un alcance un turismo pudiera meterse debajo, ya que los paragolpes que trae el coche quedan en un plano mucho más alto. Este detalle resta eficacia al ángulo de salida, aunque en caso de necesidad se puede desmontar sin demasiadas complicaciones

El nuevo H3 comenzará a comercializarse en abril y para sus precios definitivos aún debemos esperar hasta el Salón de Ginebra, que se celebrará un mes antes.

De la misma manera que muchos artistas europeos tienden en algún momento de su carrera a “hacer las Américas”, la industria americana del automóvil también muestra una creciente tendencia a “hacer las Europas” con alguno de sus modelos. El Hummer es “famoso”, tiene una imagen sobradamente conocida y su ADN, que entronca con el “Hummby”, tristemente conocido por su participación en los distintos conflictos internacionales en los que está inmerso el ejercito norteamericano y protagonista de muchas películas bélicas. Todo ello lo rodea de un cierto halo de robustez que ciertamente es una buena baza comercial para atraer a los siempre exigentes compradores europeos.

Desde que General Motors compró en el año `99 el Hummer, desarrollado por la compañía AM General, como sustituto del legendario Wyllis , la marca ha ido desarrollando diferentes versiones más dirigidas al uso civil y consecuentemente mejor adaptadas a la utilización diaria. Más plazas, un tamaño más racional, y sobre todo un equipamiento de lujo, definen desde el primer momento al Hummer “de calle”. En el 2002 nació el H2, en el 2004 se desarrolló una versión pick-up y en el 2005 apareció el H3 sobre el que ahora se ha hecho una remodelación con la que General Motors pretende dar el espaldarazo al Hummer en el mercado europeo.

Tratándose de un todo terreno de lujo, las previsiones de ventas no son tampoco especialmente elevadas, pero empiezan a tener una cierta relevancia. De las 622 unidades vendidas en 2005 se pasó a 1.848 Hummer en 2006 y se pretende un crecimiento aún más notable a partir de 2007. Para ello se espera ampliar la red de concesionarios en Europa de los actuales 40 hasta 60 y aprovechar las sinergias de grupo utilizando parte de la red de Cadillac para vender Hummer.

También se va a llevar a cabo una política comercial más amplia con el objetivo de dar a conocer el modelo. Así se organizarán hasta 25 eventos en diferentes concesionarios en los que especialistas de la marca darán la oportunidad de probar el coche a los clientes en unas instalaciones desmontables donde podrán comprobar las cualidades “off-road” del H3. La expansión también ha llevado a crear una fábrica en Sudáfrica con la que se surtirán los mercados europeos, asiáticos y de Oriente Medio. Con objeto de ampliar su gama se está desarrollando un Hummer de menor tamaño del que pronto empezaremos a tener noticias.

Por ahora, la novedad está en el renovado Hummer H3, que, hasta la llegada del motor Diesel, para la que debemos esperar hasta 2009 , centrará sus ventas en la nueva versión mecánica de 3,7 litros de gasolina , que sustituye al anterior motor de 3,5 litros. La potencia pasa de 220 a 244 CV y se puede optar por una caja de cambios manual de 5 velocidades o automática de 4 relaciones.

Además de las posibilidades de transmisión, el nuevo Hummer H3 permite optar por tres versiones de acabado: normal, Adventure y Sport Luxury. Los amantes de la configuración más campera tendrán respuesta en el Adventure, que incorpora una dirección específica, una suspensión más firme y bloqueo eléctrico en el diferencial posterior, a lo que añade una reductora de 4:3:1, mucho más desmultiplicada, que mejora las cualidades trialeras del H3. Los que no vayan a exigir tanto al Hummer y valoren más el confort y el refinamiento podrán optar por la variante Sport Luxury, de suspensión más suave y con un equipamiento más lujoso.

La implantación básica de chasis y suspensión del Hummer muestra una clara tendencia hacia la obtención de robustez por encima de otros condicionantes. Así, su chasis es de doble viga con travesaños y la suspensión posterior recurre al fiable eje rígido con ballestas que ciertamente aporta robustez, pero que a estas alturas queda bastante obsoleto para un modelo de lujo. No obstante, incorpora control de estabilidad y elementos de seguridad pasiva acordes con el momento, como pretensores y airbags frontales y laterales.

Exteriormente apenas se perciben cambios significativos, pero sí se han llevado a cabo algunos. Concretamente se añaden unos rebordes de fibra en los pasos de rueda que antes no existían y que sirven para cubrir por completo el neumático, que en el modelo anterior estaba muy justo. Al sobresalir ligeramente del paso de rueda, ya no hay ningún problema. Asimismo se ha añadido un paragolpes metálico posterior que, con la misma función que en los camiones, evita que en un alcance un turismo pudiera meterse debajo, ya que los paragolpes que trae el coche quedan en un plano mucho más alto. Este detalle resta eficacia al ángulo de salida, aunque en caso de necesidad se puede desmontar sin demasiadas complicaciones

El nuevo H3 comenzará a comercializarse en abril y para sus precios definitivos aún debemos esperar hasta el Salón de Ginebra, que se celebrará un mes antes.

De la misma manera que muchos artistas europeos tienden en algún momento de su carrera a “hacer las Américas”, la industria americana del automóvil también muestra una creciente tendencia a “hacer las Europas” con alguno de sus modelos. El Hummer es “famoso”, tiene una imagen sobradamente conocida y su ADN, que entronca con el “Hummby”, tristemente conocido por su participación en los distintos conflictos internacionales en los que está inmerso el ejercito norteamericano y protagonista de muchas películas bélicas. Todo ello lo rodea de un cierto halo de robustez que ciertamente es una buena baza comercial para atraer a los siempre exigentes compradores europeos.

Desde que General Motors compró en el año `99 el Hummer, desarrollado por la compañía AM General, como sustituto del legendario Wyllis , la marca ha ido desarrollando diferentes versiones más dirigidas al uso civil y consecuentemente mejor adaptadas a la utilización diaria. Más plazas, un tamaño más racional, y sobre todo un equipamiento de lujo, definen desde el primer momento al Hummer “de calle”. En el 2002 nació el H2, en el 2004 se desarrolló una versión pick-up y en el 2005 apareció el H3 sobre el que ahora se ha hecho una remodelación con la que General Motors pretende dar el espaldarazo al Hummer en el mercado europeo.

Tratándose de un todo terreno de lujo, las previsiones de ventas no son tampoco especialmente elevadas, pero empiezan a tener una cierta relevancia. De las 622 unidades vendidas en 2005 se pasó a 1.848 Hummer en 2006 y se pretende un crecimiento aún más notable a partir de 2007. Para ello se espera ampliar la red de concesionarios en Europa de los actuales 40 hasta 60 y aprovechar las sinergias de grupo utilizando parte de la red de Cadillac para vender Hummer.

También se va a llevar a cabo una política comercial más amplia con el objetivo de dar a conocer el modelo. Así se organizarán hasta 25 eventos en diferentes concesionarios en los que especialistas de la marca darán la oportunidad de probar el coche a los clientes en unas instalaciones desmontables donde podrán comprobar las cualidades “off-road” del H3. La expansión también ha llevado a crear una fábrica en Sudáfrica con la que se surtirán los mercados europeos, asiáticos y de Oriente Medio. Con objeto de ampliar su gama se está desarrollando un Hummer de menor tamaño del que pronto empezaremos a tener noticias.

Por ahora, la novedad está en el renovado Hummer H3, que, hasta la llegada del motor Diesel, para la que debemos esperar hasta 2009 , centrará sus ventas en la nueva versión mecánica de 3,7 litros de gasolina , que sustituye al anterior motor de 3,5 litros. La potencia pasa de 220 a 244 CV y se puede optar por una caja de cambios manual de 5 velocidades o automática de 4 relaciones.

Además de las posibilidades de transmisión, el nuevo Hummer H3 permite optar por tres versiones de acabado: normal, Adventure y Sport Luxury. Los amantes de la configuración más campera tendrán respuesta en el Adventure, que incorpora una dirección específica, una suspensión más firme y bloqueo eléctrico en el diferencial posterior, a lo que añade una reductora de 4:3:1, mucho más desmultiplicada, que mejora las cualidades trialeras del H3. Los que no vayan a exigir tanto al Hummer y valoren más el confort y el refinamiento podrán optar por la variante Sport Luxury, de suspensión más suave y con un equipamiento más lujoso.

La implantación básica de chasis y suspensión del Hummer muestra una clara tendencia hacia la obtención de robustez por encima de otros condicionantes. Así, su chasis es de doble viga con travesaños y la suspensión posterior recurre al fiable eje rígido con ballestas que ciertamente aporta robustez, pero que a estas alturas queda bastante obsoleto para un modelo de lujo. No obstante, incorpora control de estabilidad y elementos de seguridad pasiva acordes con el momento, como pretensores y airbags frontales y laterales.

Exteriormente apenas se perciben cambios significativos, pero sí se han llevado a cabo algunos. Concretamente se añaden unos rebordes de fibra en los pasos de rueda que antes no existían y que sirven para cubrir por completo el neumático, que en el modelo anterior estaba muy justo. Al sobresalir ligeramente del paso de rueda, ya no hay ningún problema. Asimismo se ha añadido un paragolpes metálico posterior que, con la misma función que en los camiones, evita que en un alcance un turismo pudiera meterse debajo, ya que los paragolpes que trae el coche quedan en un plano mucho más alto. Este detalle resta eficacia al ángulo de salida, aunque en caso de necesidad se puede desmontar sin demasiadas complicaciones

El nuevo H3 comenzará a comercializarse en abril y para sus precios definitivos aún debemos esperar hasta el Salón de Ginebra, que se celebrará un mes antes.

De la misma manera que muchos artistas europeos tienden en algún momento de su carrera a “hacer las Américas”, la industria americana del automóvil también muestra una creciente tendencia a “hacer las Europas” con alguno de sus modelos. El Hummer es “famoso”, tiene una imagen sobradamente conocida y su ADN, que entronca con el “Hummby”, tristemente conocido por su participación en los distintos conflictos internacionales en los que está inmerso el ejercito norteamericano y protagonista de muchas películas bélicas. Todo ello lo rodea de un cierto halo de robustez que ciertamente es una buena baza comercial para atraer a los siempre exigentes compradores europeos.

Desde que General Motors compró en el año `99 el Hummer, desarrollado por la compañía AM General, como sustituto del legendario Wyllis , la marca ha ido desarrollando diferentes versiones más dirigidas al uso civil y consecuentemente mejor adaptadas a la utilización diaria. Más plazas, un tamaño más racional, y sobre todo un equipamiento de lujo, definen desde el primer momento al Hummer “de calle”. En el 2002 nació el H2, en el 2004 se desarrolló una versión pick-up y en el 2005 apareció el H3 sobre el que ahora se ha hecho una remodelación con la que General Motors pretende dar el espaldarazo al Hummer en el mercado europeo.

Tratándose de un todo terreno de lujo, las previsiones de ventas no son tampoco especialmente elevadas, pero empiezan a tener una cierta relevancia. De las 622 unidades vendidas en 2005 se pasó a 1.848 Hummer en 2006 y se pretende un crecimiento aún más notable a partir de 2007. Para ello se espera ampliar la red de concesionarios en Europa de los actuales 40 hasta 60 y aprovechar las sinergias de grupo utilizando parte de la red de Cadillac para vender Hummer.

También se va a llevar a cabo una política comercial más amplia con el objetivo de dar a conocer el modelo. Así se organizarán hasta 25 eventos en diferentes concesionarios en los que especialistas de la marca darán la oportunidad de probar el coche a los clientes en unas instalaciones desmontables donde podrán comprobar las cualidades “off-road” del H3. La expansión también ha llevado a crear una fábrica en Sudáfrica con la que se surtirán los mercados europeos, asiáticos y de Oriente Medio. Con objeto de ampliar su gama se está desarrollando un Hummer de menor tamaño del que pronto empezaremos a tener noticias.

Por ahora, la novedad está en el renovado Hummer H3, que, hasta la llegada del motor Diesel, para la que debemos esperar hasta 2009 , centrará sus ventas en la nueva versión mecánica de 3,7 litros de gasolina , que sustituye al anterior motor de 3,5 litros. La potencia pasa de 220 a 244 CV y se puede optar por una caja de cambios manual de 5 velocidades o automática de 4 relaciones.

Además de las posibilidades de transmisión, el nuevo Hummer H3 permite optar por tres versiones de acabado: normal, Adventure y Sport Luxury. Los amantes de la configuración más campera tendrán respuesta en el Adventure, que incorpora una dirección específica, una suspensión más firme y bloqueo eléctrico en el diferencial posterior, a lo que añade una reductora de 4:3:1, mucho más desmultiplicada, que mejora las cualidades trialeras del H3. Los que no vayan a exigir tanto al Hummer y valoren más el confort y el refinamiento podrán optar por la variante Sport Luxury, de suspensión más suave y con un equipamiento más lujoso.

La implantación básica de chasis y suspensión del Hummer muestra una clara tendencia hacia la obtención de robustez por encima de otros condicionantes. Así, su chasis es de doble viga con travesaños y la suspensión posterior recurre al fiable eje rígido con ballestas que ciertamente aporta robustez, pero que a estas alturas queda bastante obsoleto para un modelo de lujo. No obstante, incorpora control de estabilidad y elementos de seguridad pasiva acordes con el momento, como pretensores y airbags frontales y laterales.

Exteriormente apenas se perciben cambios significativos, pero sí se han llevado a cabo algunos. Concretamente se añaden unos rebordes de fibra en los pasos de rueda que antes no existían y que sirven para cubrir por completo el neumático, que en el modelo anterior estaba muy justo. Al sobresalir ligeramente del paso de rueda, ya no hay ningún problema. Asimismo se ha añadido un paragolpes metálico posterior que, con la misma función que en los camiones, evita que en un alcance un turismo pudiera meterse debajo, ya que los paragolpes que trae el coche quedan en un plano mucho más alto. Este detalle resta eficacia al ángulo de salida, aunque en caso de necesidad se puede desmontar sin demasiadas complicaciones

El nuevo H3 comenzará a comercializarse en abril y para sus precios definitivos aún debemos esperar hasta el Salón de Ginebra, que se celebrará un mes antes.

De la misma manera que muchos artistas europeos tienden en algún momento de su carrera a “hacer las Américas”, la industria americana del automóvil también muestra una creciente tendencia a “hacer las Europas” con alguno de sus modelos. El Hummer es “famoso”, tiene una imagen sobradamente conocida y su ADN, que entronca con el “Hummby”, tristemente conocido por su participación en los distintos conflictos internacionales en los que está inmerso el ejercito norteamericano y protagonista de muchas películas bélicas. Todo ello lo rodea de un cierto halo de robustez que ciertamente es una buena baza comercial para atraer a los siempre exigentes compradores europeos.

Desde que General Motors compró en el año `99 el Hummer, desarrollado por la compañía AM General, como sustituto del legendario Wyllis , la marca ha ido desarrollando diferentes versiones más dirigidas al uso civil y consecuentemente mejor adaptadas a la utilización diaria. Más plazas, un tamaño más racional, y sobre todo un equipamiento de lujo, definen desde el primer momento al Hummer “de calle”. En el 2002 nació el H2, en el 2004 se desarrolló una versión pick-up y en el 2005 apareció el H3 sobre el que ahora se ha hecho una remodelación con la que General Motors pretende dar el espaldarazo al Hummer en el mercado europeo.

Tratándose de un todo terreno de lujo, las previsiones de ventas no son tampoco especialmente elevadas, pero empiezan a tener una cierta relevancia. De las 622 unidades vendidas en 2005 se pasó a 1.848 Hummer en 2006 y se pretende un crecimiento aún más notable a partir de 2007. Para ello se espera ampliar la red de concesionarios en Europa de los actuales 40 hasta 60 y aprovechar las sinergias de grupo utilizando parte de la red de Cadillac para vender Hummer.

También se va a llevar a cabo una política comercial más amplia con el objetivo de dar a conocer el modelo. Así se organizarán hasta 25 eventos en diferentes concesionarios en los que especialistas de la marca darán la oportunidad de probar el coche a los clientes en unas instalaciones desmontables donde podrán comprobar las cualidades “off-road” del H3. La expansión también ha llevado a crear una fábrica en Sudáfrica con la que se surtirán los mercados europeos, asiáticos y de Oriente Medio. Con objeto de ampliar su gama se está desarrollando un Hummer de menor tamaño del que pronto empezaremos a tener noticias.

Por ahora, la novedad está en el renovado Hummer H3, que, hasta la llegada del motor Diesel, para la que debemos esperar hasta 2009 , centrará sus ventas en la nueva versión mecánica de 3,7 litros de gasolina , que sustituye al anterior motor de 3,5 litros. La potencia pasa de 220 a 244 CV y se puede optar por una caja de cambios manual de 5 velocidades o automática de 4 relaciones.

Además de las posibilidades de transmisión, el nuevo Hummer H3 permite optar por tres versiones de acabado: normal, Adventure y Sport Luxury. Los amantes de la configuración más campera tendrán respuesta en el Adventure, que incorpora una dirección específica, una suspensión más firme y bloqueo eléctrico en el diferencial posterior, a lo que añade una reductora de 4:3:1, mucho más desmultiplicada, que mejora las cualidades trialeras del H3. Los que no vayan a exigir tanto al Hummer y valoren más el confort y el refinamiento podrán optar por la variante Sport Luxury, de suspensión más suave y con un equipamiento más lujoso.

La implantación básica de chasis y suspensión del Hummer muestra una clara tendencia hacia la obtención de robustez por encima de otros condicionantes. Así, su chasis es de doble viga con travesaños y la suspensión posterior recurre al fiable eje rígido con ballestas que ciertamente aporta robustez, pero que a estas alturas queda bastante obsoleto para un modelo de lujo. No obstante, incorpora control de estabilidad y elementos de seguridad pasiva acordes con el momento, como pretensores y airbags frontales y laterales.

Exteriormente apenas se perciben cambios significativos, pero sí se han llevado a cabo algunos. Concretamente se añaden unos rebordes de fibra en los pasos de rueda que antes no existían y que sirven para cubrir por completo el neumático, que en el modelo anterior estaba muy justo. Al sobresalir ligeramente del paso de rueda, ya no hay ningún problema. Asimismo se ha añadido un paragolpes metálico posterior que, con la misma función que en los camiones, evita que en un alcance un turismo pudiera meterse debajo, ya que los paragolpes que trae el coche quedan en un plano mucho más alto. Este detalle resta eficacia al ángulo de salida, aunque en caso de necesidad se puede desmontar sin demasiadas complicaciones

El nuevo H3 comenzará a comercializarse en abril y para sus precios definitivos aún debemos esperar hasta el Salón de Ginebra, que se celebrará un mes antes.

De la misma manera que muchos artistas europeos tienden en algún momento de su carrera a “hacer las Américas”, la industria americana del automóvil también muestra una creciente tendencia a “hacer las Europas” con alguno de sus modelos. El Hummer es “famoso”, tiene una imagen sobradamente conocida y su ADN, que entronca con el “Hummby”, tristemente conocido por su participación en los distintos conflictos internacionales en los que está inmerso el ejercito norteamericano y protagonista de muchas películas bélicas. Todo ello lo rodea de un cierto halo de robustez que ciertamente es una buena baza comercial para atraer a los siempre exigentes compradores europeos.

Desde que General Motors compró en el año `99 el Hummer, desarrollado por la compañía AM General, como sustituto del legendario Wyllis , la marca ha ido desarrollando diferentes versiones más dirigidas al uso civil y consecuentemente mejor adaptadas a la utilización diaria. Más plazas, un tamaño más racional, y sobre todo un equipamiento de lujo, definen desde el primer momento al Hummer “de calle”. En el 2002 nació el H2, en el 2004 se desarrolló una versión pick-up y en el 2005 apareció el H3 sobre el que ahora se ha hecho una remodelación con la que General Motors pretende dar el espaldarazo al Hummer en el mercado europeo.

Tratándose de un todo terreno de lujo, las previsiones de ventas no son tampoco especialmente elevadas, pero empiezan a tener una cierta relevancia. De las 622 unidades vendidas en 2005 se pasó a 1.848 Hummer en 2006 y se pretende un crecimiento aún más notable a partir de 2007. Para ello se espera ampliar la red de concesionarios en Europa de los actuales 40 hasta 60 y aprovechar las sinergias de grupo utilizando parte de la red de Cadillac para vender Hummer.

También se va a llevar a cabo una política comercial más amplia con el objetivo de dar a conocer el modelo. Así se organizarán hasta 25 eventos en diferentes concesionarios en los que especialistas de la marca darán la oportunidad de probar el coche a los clientes en unas instalaciones desmontables donde podrán comprobar las cualidades “off-road” del H3. La expansión también ha llevado a crear una fábrica en Sudáfrica con la que se surtirán los mercados europeos, asiáticos y de Oriente Medio. Con objeto de ampliar su gama se está desarrollando un Hummer de menor tamaño del que pronto empezaremos a tener noticias.

Por ahora, la novedad está en el renovado Hummer H3, que, hasta la llegada del motor Diesel, para la que debemos esperar hasta 2009 , centrará sus ventas en la nueva versión mecánica de 3,7 litros de gasolina , que sustituye al anterior motor de 3,5 litros. La potencia pasa de 220 a 244 CV y se puede optar por una caja de cambios manual de 5 velocidades o automática de 4 relaciones.

Además de las posibilidades de transmisión, el nuevo Hummer H3 permite optar por tres versiones de acabado: normal, Adventure y Sport Luxury. Los amantes de la configuración más campera tendrán respuesta en el Adventure, que incorpora una dirección específica, una suspensión más firme y bloqueo eléctrico en el diferencial posterior, a lo que añade una reductora de 4:3:1, mucho más desmultiplicada, que mejora las cualidades trialeras del H3. Los que no vayan a exigir tanto al Hummer y valoren más el confort y el refinamiento podrán optar por la variante Sport Luxury, de suspensión más suave y con un equipamiento más lujoso.

La implantación básica de chasis y suspensión del Hummer muestra una clara tendencia hacia la obtención de robustez por encima de otros condicionantes. Así, su chasis es de doble viga con travesaños y la suspensión posterior recurre al fiable eje rígido con ballestas que ciertamente aporta robustez, pero que a estas alturas queda bastante obsoleto para un modelo de lujo. No obstante, incorpora control de estabilidad y elementos de seguridad pasiva acordes con el momento, como pretensores y airbags frontales y laterales.

Exteriormente apenas se perciben cambios significativos, pero sí se han llevado a cabo algunos. Concretamente se añaden unos rebordes de fibra en los pasos de rueda que antes no existían y que sirven para cubrir por completo el neumático, que en el modelo anterior estaba muy justo. Al sobresalir ligeramente del paso de rueda, ya no hay ningún problema. Asimismo se ha añadido un paragolpes metálico posterior que, con la misma función que en los camiones, evita que en un alcance un turismo pudiera meterse debajo, ya que los paragolpes que trae el coche quedan en un plano mucho más alto. Este detalle resta eficacia al ángulo de salida, aunque en caso de necesidad se puede desmontar sin demasiadas complicaciones

El nuevo H3 comenzará a comercializarse en abril y para sus precios definitivos aún debemos esperar hasta el Salón de Ginebra, que se celebrará un mes antes.

De la misma manera que muchos artistas europeos tienden en algún momento de su carrera a “hacer las Américas”, la industria americana del automóvil también muestra una creciente tendencia a “hacer las Europas” con alguno de sus modelos. El Hummer es “famoso”, tiene una imagen sobradamente conocida y su ADN, que entronca con el “Hummby”, tristemente conocido por su participación en los distintos conflictos internacionales en los que está inmerso el ejercito norteamericano y protagonista de muchas películas bélicas. Todo ello lo rodea de un cierto halo de robustez que ciertamente es una buena baza comercial para atraer a los siempre exigentes compradores europeos.

Desde que General Motors compró en el año `99 el Hummer, desarrollado por la compañía AM General, como sustituto del legendario Wyllis , la marca ha ido desarrollando diferentes versiones más dirigidas al uso civil y consecuentemente mejor adaptadas a la utilización diaria. Más plazas, un tamaño más racional, y sobre todo un equipamiento de lujo, definen desde el primer momento al Hummer “de calle”. En el 2002 nació el H2, en el 2004 se desarrolló una versión pick-up y en el 2005 apareció el H3 sobre el que ahora se ha hecho una remodelación con la que General Motors pretende dar el espaldarazo al Hummer en el mercado europeo.

Tratándose de un todo terreno de lujo, las previsiones de ventas no son tampoco especialmente elevadas, pero empiezan a tener una cierta relevancia. De las 622 unidades vendidas en 2005 se pasó a 1.848 Hummer en 2006 y se pretende un crecimiento aún más notable a partir de 2007. Para ello se espera ampliar la red de concesionarios en Europa de los actuales 40 hasta 60 y aprovechar las sinergias de grupo utilizando parte de la red de Cadillac para vender Hummer.

También se va a llevar a cabo una política comercial más amplia con el objetivo de dar a conocer el modelo. Así se organizarán hasta 25 eventos en diferentes concesionarios en los que especialistas de la marca darán la oportunidad de probar el coche a los clientes en unas instalaciones desmontables donde podrán comprobar las cualidades “off-road” del H3. La expansión también ha llevado a crear una fábrica en Sudáfrica con la que se surtirán los mercados europeos, asiáticos y de Oriente Medio. Con objeto de ampliar su gama se está desarrollando un Hummer de menor tamaño del que pronto empezaremos a tener noticias.

Por ahora, la novedad está en el renovado Hummer H3, que, hasta la llegada del motor Diesel, para la que debemos esperar hasta 2009 , centrará sus ventas en la nueva versión mecánica de 3,7 litros de gasolina , que sustituye al anterior motor de 3,5 litros. La potencia pasa de 220 a 244 CV y se puede optar por una caja de cambios manual de 5 velocidades o automática de 4 relaciones.

Además de las posibilidades de transmisión, el nuevo Hummer H3 permite optar por tres versiones de acabado: normal, Adventure y Sport Luxury. Los amantes de la configuración más campera tendrán respuesta en el Adventure, que incorpora una dirección específica, una suspensión más firme y bloqueo eléctrico en el diferencial posterior, a lo que añade una reductora de 4:3:1, mucho más desmultiplicada, que mejora las cualidades trialeras del H3. Los que no vayan a exigir tanto al Hummer y valoren más el confort y el refinamiento podrán optar por la variante Sport Luxury, de suspensión más suave y con un equipamiento más lujoso.

La implantación básica de chasis y suspensión del Hummer muestra una clara tendencia hacia la obtención de robustez por encima de otros condicionantes. Así, su chasis es de doble viga con travesaños y la suspensión posterior recurre al fiable eje rígido con ballestas que ciertamente aporta robustez, pero que a estas alturas queda bastante obsoleto para un modelo de lujo. No obstante, incorpora control de estabilidad y elementos de seguridad pasiva acordes con el momento, como pretensores y airbags frontales y laterales.

Exteriormente apenas se perciben cambios significativos, pero sí se han llevado a cabo algunos. Concretamente se añaden unos rebordes de fibra en los pasos de rueda que antes no existían y que sirven para cubrir por completo el neumático, que en el modelo anterior estaba muy justo. Al sobresalir ligeramente del paso de rueda, ya no hay ningún problema. Asimismo se ha añadido un paragolpes metálico posterior que, con la misma función que en los camiones, evita que en un alcance un turismo pudiera meterse debajo, ya que los paragolpes que trae el coche quedan en un plano mucho más alto. Este detalle resta eficacia al ángulo de salida, aunque en caso de necesidad se puede desmontar sin demasiadas complicaciones

El nuevo H3 comenzará a comercializarse en abril y para sus precios definitivos aún debemos esperar hasta el Salón de Ginebra, que se celebrará un mes antes.

De la misma manera que muchos artistas europeos tienden en algún momento de su carrera a “hacer las Américas”, la industria americana del automóvil también muestra una creciente tendencia a “hacer las Europas” con alguno de sus modelos. El Hummer es “famoso”, tiene una imagen sobradamente conocida y su ADN, que entronca con el “Hummby”, tristemente conocido por su participación en los distintos conflictos internacionales en los que está inmerso el ejercito norteamericano y protagonista de muchas películas bélicas. Todo ello lo rodea de un cierto halo de robustez que ciertamente es una buena baza comercial para atraer a los siempre exigentes compradores europeos.

Desde que General Motors compró en el año `99 el Hummer, desarrollado por la compañía AM General, como sustituto del legendario Wyllis , la marca ha ido desarrollando diferentes versiones más dirigidas al uso civil y consecuentemente mejor adaptadas a la utilización diaria. Más plazas, un tamaño más racional, y sobre todo un equipamiento de lujo, definen desde el primer momento al Hummer “de calle”. En el 2002 nació el H2, en el 2004 se desarrolló una versión pick-up y en el 2005 apareció el H3 sobre el que ahora se ha hecho una remodelación con la que General Motors pretende dar el espaldarazo al Hummer en el mercado europeo.

Tratándose de un todo terreno de lujo, las previsiones de ventas no son tampoco especialmente elevadas, pero empiezan a tener una cierta relevancia. De las 622 unidades vendidas en 2005 se pasó a 1.848 Hummer en 2006 y se pretende un crecimiento aún más notable a partir de 2007. Para ello se espera ampliar la red de concesionarios en Europa de los actuales 40 hasta 60 y aprovechar las sinergias de grupo utilizando parte de la red de Cadillac para vender Hummer.

También se va a llevar a cabo una política comercial más amplia con el objetivo de dar a conocer el modelo. Así se organizarán hasta 25 eventos en diferentes concesionarios en los que especialistas de la marca darán la oportunidad de probar el coche a los clientes en unas instalaciones desmontables donde podrán comprobar las cualidades “off-road” del H3. La expansión también ha llevado a crear una fábrica en Sudáfrica con la que se surtirán los mercados europeos, asiáticos y de Oriente Medio. Con objeto de ampliar su gama se está desarrollando un Hummer de menor tamaño del que pronto empezaremos a tener noticias.

Por ahora, la novedad está en el renovado Hummer H3, que, hasta la llegada del motor Diesel, para la que debemos esperar hasta 2009 , centrará sus ventas en la nueva versión mecánica de 3,7 litros de gasolina , que sustituye al anterior motor de 3,5 litros. La potencia pasa de 220 a 244 CV y se puede optar por una caja de cambios manual de 5 velocidades o automática de 4 relaciones.

Además de las posibilidades de transmisión, el nuevo Hummer H3 permite optar por tres versiones de acabado: normal, Adventure y Sport Luxury. Los amantes de la configuración más campera tendrán respuesta en el Adventure, que incorpora una dirección específica, una suspensión más firme y bloqueo eléctrico en el diferencial posterior, a lo que añade una reductora de 4:3:1, mucho más desmultiplicada, que mejora las cualidades trialeras del H3. Los que no vayan a exigir tanto al Hummer y valoren más el confort y el refinamiento podrán optar por la variante Sport Luxury, de suspensión más suave y con un equipamiento más lujoso.

La implantación básica de chasis y suspensión del Hummer muestra una clara tendencia hacia la obtención de robustez por encima de otros condicionantes. Así, su chasis es de doble viga con travesaños y la suspensión posterior recurre al fiable eje rígido con ballestas que ciertamente aporta robustez, pero que a estas alturas queda bastante obsoleto para un modelo de lujo. No obstante, incorpora control de estabilidad y elementos de seguridad pasiva acordes con el momento, como pretensores y airbags frontales y laterales.

Exteriormente apenas se perciben cambios significativos, pero sí se han llevado a cabo algunos. Concretamente se añaden unos rebordes de fibra en los pasos de rueda que antes no existían y que sirven para cubrir por completo el neumático, que en el modelo anterior estaba muy justo. Al sobresalir ligeramente del paso de rueda, ya no hay ningún problema. Asimismo se ha añadido un paragolpes metálico posterior que, con la misma función que en los camiones, evita que en un alcance un turismo pudiera meterse debajo, ya que los paragolpes que trae el coche quedan en un plano mucho más alto. Este detalle resta eficacia al ángulo de salida, aunque en caso de necesidad se puede desmontar sin demasiadas complicaciones

El nuevo H3 comenzará a comercializarse en abril y para sus precios definitivos aún debemos esperar hasta el Salón de Ginebra, que se celebrará un mes antes.

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Hummer H3 3.7

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