Honda Civic 2.2 i-CTDi Sport

La octava generación del Civic poco tiene que ver con las anteriores ediciones. Es mucho más arriesgado y vanguardista en diseño, presenta unas dimensiones exteriores contenidas y gran modularidad interior. Con la mecánica 2.2 Diesel y caja de seis marchas se muestra muy ágil, silencioso y agradable de conducir.
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Honda Civic 2.2 i-CTDi Sport
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Podrá gustar más o menos, pero lo que es indiscutible es su originalidad. Diferente a todo lo conocido hasta el momento, el nuevo Civic pretende romper los esquemas en su categoría con un diseño innovador, futurista, radical, arriesgado, propio de una película de ciencia-ficción.

Sólo mantiene el nombre respecto a las ediciones anteriores, pues sus formas son completamente distintas, nada conservadoras. A diferencia de lo que suele ocurrir con las nuevas generaciones, que crecen considerablemente, este Civic es más bajo, más corto y más ancho que su predecesor, pero presenta una configuración muy particular, con las ruedas situadas en las esquinas de la carrocería, prácticamente sin voladizos. En concreto, mide 4,25 metros de largo (35 mm menos que el anterior), 1,46 de alto (35 mm menos) y 1,76 de ancho (6 mm más).

Las líneas de la carrocería llaman la atención por los cuatro costados, pero, quizá, el frontal, es la parte más llamativa del coche, pues los diseñadores han unido artificialmente las formas de los faros con un embellecedor central metalizado que simula el mismo material empleado en el interior de las ópticas -que se prolongan desde los pasos de rueda- y separa por completo el paragolpes del capó. Al ser esta particular parrilla falsa (no permite la entrada de aire) ha sido necesario utilizar la parte inferior del parachoques delantero como toma de refrigeración del motor, camuflada por una rejilla en forma de nido de abeja. En los extremos se han situado unos llamativos faros antiniebla triangulares.

Existe una peculiar simetría con la parte trasera, donde se ha reproducido una situación parecida, con los grupos ópticos unidos con una banda de plástico del mismo color y una rejilla como la delantera que simula las formas de los antiniebla en los extremos, pero en este caso se trata de las salidas del escape. Además, se ha jugado con los pliegues de la chapa para crear tensión, sombras y superficies llamativas.

Particular, también, es la luna posterior, que se encuentra dividida en dos partes por un alerón de cristal. Proporciona un aire moderno, pero resta bastante visibilidad trasera y tiene el inconveniente de no permitir la colocación de un limpiaparabrisas, lo que nos parece un error importante.

Si la línea del Civic ya nos ha parecido un poco extravagante y atrevida, más aún nos lo parece el interior, que cuenta con un cuadro de instrumentos más similar al de un videojuego de coches de última generación o al de un simulador de un avión de combate.

Lo primero que llama la atención es que el cuadro de instrumentos está diseñado en dos niveles, que la marca denomina “Dual Link” y que trata de separar la información en diferentes aspectos: uno para mostrar la información visual y otro para el manejo de los mandos e interruptores. Está lleno de “displays” digitales o pantallas retroiluminadas en las que se muestran diferentes informaciones relativas al coche. La verdad es que resulta chocante, pues el velocímetro se encuentra representado por grandes números de color azul en la parte más alta del salpicadero, en una posición muy cómoda para no tener que apartar la vista de la carretera, pero distraen un poco las informaciones satélites colocadas alrededor de la pantalla. Se ven bastante bien con o sin luz ambiente, pero en determinadas posiciones y a plena luz del se producen incómodos reflejos y, desde el puesto del acompañante es prácticamente imposible ver ninguna información (ni siquiera la pantalla en las versiones con navegador), ya que se encuentra muy orientada hacia el puesto del conductor.

La calidad, en general, parece buena, pero hay algunos plásticos mejorables, sobre todo en la parte inferior del salpicadero y revestimientos de puertas, que son bastante rígidos. Al menos son de un color mate que no produce reflejos en el parabrisas o ventanillas.

Hay ciertos guiños al tuning, como el empleo de un pedalier de aluminio perforado con topes de goma o la puesta en marcha mediante un botón de color rojo. Precisamente, en lo que se refiere a este tema, no nos ha convencido el sistema de arranque, que se efectúa mediante la introducción de llave en el contacto, a la derecha del volante y la pulsión sobre un botón de arranque a la izquierda, lo que requiere el uso de ambas manos para la puesta en marcha del motor.

Sí destaca el espacio en las plazas delanteras, especialmente en anchura. Además, al estar el salpicadero muy adelantado, da una sensación mayor de amplitud. En cualquier caso, es cómodo y dispone de una correcta posición al volante (regulable en altura y profundidad). Quizá los conductores de mayor altura tengan más problemas con la visibilidad del cuadro de instrumentos, que puede quedar tapado con el propio volante, pero no por espacio.

Detrás, las cosas cambian un poco. Las puertas posteriores se abren mediante tiradores camuflados en el marco de la ventanilla (al estilo del Alfa 147 o del Seat León), pero hay que contornear un poco el cuerpo para entrar o salir, pues el montante resta mucho espacio a la altura de la cabeza. Incluso sentados en la parte trasera, resulta algo claustrofóbica, pues resta mucha visibilidad lateral.

La cota de anchura no es espectacular, pero resulta suficiente para dos personas. Sí destaca en espacio para las piernas, donde goza de una holgura superior a la de sus rivales. Además, la configuración de asientos permite un sistema de plegado convencional, para favorecer al maletero o bien levantando las banquetas, con lo que queda un amplio espacio de carga interior, a modo de segundo maletero.

Por su parte, el maletero vuelve a ser otro punto a favor del nuevo Civic, con una capacidad real de 445 litros, más 95 litros adicionales bajo el piso, ya que este modelo no cuenta con rueda de repuesto de serie (en su lugar dispone de kit reparapinchazos con compresor para inflado). La marca ofrece una opción en concesionario para instalar una rueda de repuesto de emergencia.

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