Honda Accord

A partir del próximo mes de junio estará disponible la nueva generación del Accord, un modelo que llega con una imagen innovadora y deportiva, unas dimensiones más amplias, equipamientos mejorados y una gama de motores más eficientes en gasolina y Diesel. Como la anterior generación, se ofrecerá en carrocerías berlina y Tourer con precios comprendidos entre 26.200 y 40.400 euros.
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Honda Accord
Honda Accord

La mecánica de gasolina no varía su potencia respecto a la de la anterior edición, pero sí permite una reducción de consumo en 0,5 l/100 km, siendo el consumo medio homologado de 7,5 l/100 km. Las mejoras introducidas se refieren al diámetro de las válvulas de admisión, mejora de la cartografía de la distribución (ahora dispone de un solo árbol de levas en lugar de dos), incorporación de nuevos conductos de admisión y escape de mayor tamaño y un nuevo filtro de aire.

Por su parte, el 2.4i con doble árbol de levas, también se ha optimizado respecto al anterior, ahora entrega 201 CV a 7.000 rpm y entrega un par de 234 Nm a 4.500 rpm (10 Nm más que antes), mientras que el consumo se sitúa en 8,8 l/100 km (1 litro menos cada 100 km). También en este caso se ha modificado la distribución (se ha variado el tiempo y alzado de válvulas) y se ha elevado la relación de compresión de 10,5:1 a 11:1. El rendimiento de este propulsor es muy bueno, aunque exige llevar el motor a un régimen elevado para lograr buen nivel de prestación, pues se nota el peso del conjunto y los desarrollos más largos de la caja de cambios.

Aparte de los motores, el nuevo Accord incorpora algunas modificaciones interesantes en su bastidor. Lo más destacable es la rebaja del centro de gravedad, propiciada por la posición más baja del motor y que a su vez permite mejorar las posibles lesiones en caso de impacto a un peatón. También el mayor ancho de vías contribuye a mejorar el comportamiento dinámico y su agilidad en curvas. Las suspensiones han modificado su geometría (dispone de dobles triángulos delanteros y sistema multibrazo trasero) y ahora incorpora amortiguadores de regulación variable mecánica. En carreteras en buen estado ofrecen bastante comodidad y suficiente firmeza para que la carrocería no se incline demasiado en curvas. Tan sólo la dirección eléctrica no aporta el tacto de precisión deseable (muestra un ligero efecto autocentrado que no tiene mayor complicación en la trazada pero que resta algo de confianza a la hora de girar en curva rápida).

En lo que sí destaca por encima de la media es en el número de elementos de seguridad que incorpora tanto de serie como en opción. Dispone de un sistema de control de estabilidad que involucra al conductor para que corrija la trayectoria en caso de que se produzca un sobreviraje –mediante leves impulsos de volante-. Bajo la denominación ADAS (Advanced Driving Assist System) se agrupan tres dispositivos que contribuyen a mejorar la seguridad: el primero de ellos, denominado LKAS (Lane Keeping Assist System) es un sistema de ayuda al mantenimiento de carril que utiliza una cámara para detectar las líneas de la carretera. Siempre que se circule a una velocidad superior a 72 km/h y el giro en curva no supere un radio de 230 metros. Además, cuenta con otro elemento adicional, denominado ACC, control de crucero adaptativo, que mantiene la distancia y la velocidad respecto al vehículo precedente con sistema de frenada de hasta 0,25g. El sistema se completa con otro dispositivo, denominado CMBS (Collision Mitigation Brake System), que permite reducir el riesgo de impacto ante un posible accidente por alcance. Este sistema avisa al conductor tres segundos antes de que se pueda producir un posible impacto, cuando faltan dos segundos el sistema avisa mediante un nuevo aviso sonoro y tensa los cinturones de seguridad. Cuando sólo falta un segundo para el impacto y ya es inevitable el accidente, el sistema aplica hasta 0,6g en la frenada para mitigar los efectos del posible impacto. Este dispositivo funciona sólo cuando la velocidad relativa de los dos vehículos es de 15 km/h o superior.

Durante la toma de contacto tuvimos oportunidad de probar su funcionamiento en circuito cerrado y, efectivamente, el sistema actúa de inmediato ante una posible colisión, primero con alertas acústicas y ópticas y después con la tensión del cinturón de seguridad y la aplicación del freno. No se trata de un sistema para evitar el accidente en si (que en algunos casos puede evitarlo) sino de mitigar las posibles consecuencias de un accidente.

La nueva generación del Accord estará disponible en junio próximo en la carrocería sedán de cuatro puertas y se ofrecerá en julio en Tourer o familiar con las tres motorizaciones antes descritas. En gasolina se ofrecerá el 2.0 i-VTEC en acabado Elegante, con caja manual de seis velocidades y en Executive (manual de seis o automático de cinco). La variante 2.4 i-VTEC estará en el mercado en acabado Executive Piel con caja manual de seis velocidades o bien en las terminaciones Luxury y Luxury Innova con caja automática, mientras que el 2.2 i-DTEC se ofrecerá en seis acabados, todos con caja manual de seis velocidades. Puedes ver en la pestaña de Equipamiento los elementos que incluye de serie, así como los precios de comercialización.

Dos carrocerías

El nuevo Accord mantiene las mecánicas conocidas de la anterior generación, es decir, el 2.0 y el 2.4 de gasolina, además del exitoso 2.2 Diesel, si bien todas ellas han recibido mejoras en rendimiento y cumplen la normativa Euro5. Las versiones de gasolina se ofrecen con cajas de cambio manuales de seis velocidades o con automática de cinco relaciones y levas en el volante, mientras que el Diesel únicamente está disponible con caja manual de seis relaciones (para más adelante si se prevé la incorporación de una caja automática). Se han instalado nuevos paneles aislantes y material fonoabsorbente en salpicadero, maletero, suelo y pasos de rueda con la intención de mitigar tanto el ruido proveniente de la mecánica como el procedente de la rodadura. Durante la toma de contacto inicial, sí nos dio la impresión de que el Tourer 2.2 era más silencioso que la versión de anterior generación, al menos al circular por autopista a velocidad estable y sobre firme en buen estado de pavimentación, aunque tendremos que esperar a que pase por nuestro Centro Técnico para hacer las oportunas mediciones.

El nuevo 2.2 Diesel, que ahora se llama i-DTEC, está basado en el anterior i-CDTI con nuevo sistema de alimentación common rail a 1.800 rpm e inyectores piezoeléctricos multietapa, y mejora su potencia en 10 CV, llegando hasta los 150 CV al mismo régimen de 4.000 rpm. También se ha modificado el catalizador, ahora ubicado junto a la salida del colector de escape para lograr una mayor eficiencia y con sistema de regeneración mediante post-inyección a baja carga. La cifra de par aumenta en 10 Nm a 2.000 rpm y el consumo medio homologado es de 5,6 l/100 km. Su funcionamiento es muy suave y bastante silencioso, y muestra gran empuje a partir de 2.000 rpm, momento en el que entrega su mayor cifra de par.

La mecánica de gasolina no varía su potencia respecto a la de la anterior edición, pero sí permite una reducción de consumo en 0,5 l/100 km, siendo el consumo medio homologado de 7,5 l/100 km. Las mejoras introducidas se refieren al diámetro de las válvulas de admisión, mejora de la cartografía de la distribución (ahora dispone de un solo árbol de levas en lugar de dos), incorporación de nuevos conductos de admisión y escape de mayor tamaño y un nuevo filtro de aire.

Por su parte, el 2.4i con doble árbol de levas, también se ha optimizado respecto al anterior, ahora entrega 201 CV a 7.000 rpm y entrega un par de 234 Nm a 4.500 rpm (10 Nm más que antes), mientras que el consumo se sitúa en 8,8 l/100 km (1 litro menos cada 100 km). También en este caso se ha modificado la distribución (se ha variado el tiempo y alzado de válvulas) y se ha elevado la relación de compresión de 10,5:1 a 11:1. El rendimiento de este propulsor es muy bueno, aunque exige llevar el motor a un régimen elevado para lograr buen nivel de prestación, pues se nota el peso del conjunto y los desarrollos más largos de la caja de cambios.

Aparte de los motores, el nuevo Accord incorpora algunas modificaciones interesantes en su bastidor. Lo más destacable es la rebaja del centro de gravedad, propiciada por la posición más baja del motor y que a su vez permite mejorar las posibles lesiones en caso de impacto a un peatón. También el mayor ancho de vías contribuye a mejorar el comportamiento dinámico y su agilidad en curvas. Las suspensiones han modificado su geometría (dispone de dobles triángulos delanteros y sistema multibrazo trasero) y ahora incorpora amortiguadores de regulación variable mecánica. En carreteras en buen estado ofrecen bastante comodidad y suficiente firmeza para que la carrocería no se incline demasiado en curvas. Tan sólo la dirección eléctrica no aporta el tacto de precisión deseable (muestra un ligero efecto autocentrado que no tiene mayor complicación en la trazada pero que resta algo de confianza a la hora de girar en curva rápida).

En lo que sí destaca por encima de la media es en el número de elementos de seguridad que incorpora tanto de serie como en opción. Dispone de un sistema de control de estabilidad que involucra al conductor para que corrija la trayectoria en caso de que se produzca un sobreviraje –mediante leves impulsos de volante-. Bajo la denominación ADAS (Advanced Driving Assist System) se agrupan tres dispositivos que contribuyen a mejorar la seguridad: el primero de ellos, denominado LKAS (Lane Keeping Assist System) es un sistema de ayuda al mantenimiento de carril que utiliza una cámara para detectar las líneas de la carretera. Siempre que se circule a una velocidad superior a 72 km/h y el giro en curva no supere un radio de 230 metros. Además, cuenta con otro elemento adicional, denominado ACC, control de crucero adaptativo, que mantiene la distancia y la velocidad respecto al vehículo precedente con sistema de frenada de hasta 0,25g. El sistema se completa con otro dispositivo, denominado CMBS (Collision Mitigation Brake System), que permite reducir el riesgo de impacto ante un posible accidente por alcance. Este sistema avisa al conductor tres segundos antes de que se pueda producir un posible impacto, cuando faltan dos segundos el sistema avisa mediante un nuevo aviso sonoro y tensa los cinturones de seguridad. Cuando sólo falta un segundo para el impacto y ya es inevitable el accidente, el sistema aplica hasta 0,6g en la frenada para mitigar los efectos del posible impacto. Este dispositivo funciona sólo cuando la velocidad relativa de los dos vehículos es de 15 km/h o superior.

Durante la toma de contacto tuvimos oportunidad de probar su funcionamiento en circuito cerrado y, efectivamente, el sistema actúa de inmediato ante una posible colisión, primero con alertas acústicas y ópticas y después con la tensión del cinturón de seguridad y la aplicación del freno. No se trata de un sistema para evitar el accidente en si (que en algunos casos puede evitarlo) sino de mitigar las posibles consecuencias de un accidente.

La nueva generación del Accord estará disponible en junio próximo en la carrocería sedán de cuatro puertas y se ofrecerá en julio en Tourer o familiar con las tres motorizaciones antes descritas. En gasolina se ofrecerá el 2.0 i-VTEC en acabado Elegante, con caja manual de seis velocidades y en Executive (manual de seis o automático de cinco). La variante 2.4 i-VTEC estará en el mercado en acabado Executive Piel con caja manual de seis velocidades o bien en las terminaciones Luxury y Luxury Innova con caja automática, mientras que el 2.2 i-DTEC se ofrecerá en seis acabados, todos con caja manual de seis velocidades. Puedes ver en la pestaña de Equipamiento los elementos que incluye de serie, así como los precios de comercialización.

Dos carrocerías

El nuevo Accord mantiene las mecánicas conocidas de la anterior generación, es decir, el 2.0 y el 2.4 de gasolina, además del exitoso 2.2 Diesel, si bien todas ellas han recibido mejoras en rendimiento y cumplen la normativa Euro5. Las versiones de gasolina se ofrecen con cajas de cambio manuales de seis velocidades o con automática de cinco relaciones y levas en el volante, mientras que el Diesel únicamente está disponible con caja manual de seis relaciones (para más adelante si se prevé la incorporación de una caja automática). Se han instalado nuevos paneles aislantes y material fonoabsorbente en salpicadero, maletero, suelo y pasos de rueda con la intención de mitigar tanto el ruido proveniente de la mecánica como el procedente de la rodadura. Durante la toma de contacto inicial, sí nos dio la impresión de que el Tourer 2.2 era más silencioso que la versión de anterior generación, al menos al circular por autopista a velocidad estable y sobre firme en buen estado de pavimentación, aunque tendremos que esperar a que pase por nuestro Centro Técnico para hacer las oportunas mediciones.

El nuevo 2.2 Diesel, que ahora se llama i-DTEC, está basado en el anterior i-CDTI con nuevo sistema de alimentación common rail a 1.800 rpm e inyectores piezoeléctricos multietapa, y mejora su potencia en 10 CV, llegando hasta los 150 CV al mismo régimen de 4.000 rpm. También se ha modificado el catalizador, ahora ubicado junto a la salida del colector de escape para lograr una mayor eficiencia y con sistema de regeneración mediante post-inyección a baja carga. La cifra de par aumenta en 10 Nm a 2.000 rpm y el consumo medio homologado es de 5,6 l/100 km. Su funcionamiento es muy suave y bastante silencioso, y muestra gran empuje a partir de 2.000 rpm, momento en el que entrega su mayor cifra de par.

La mecánica de gasolina no varía su potencia respecto a la de la anterior edición, pero sí permite una reducción de consumo en 0,5 l/100 km, siendo el consumo medio homologado de 7,5 l/100 km. Las mejoras introducidas se refieren al diámetro de las válvulas de admisión, mejora de la cartografía de la distribución (ahora dispone de un solo árbol de levas en lugar de dos), incorporación de nuevos conductos de admisión y escape de mayor tamaño y un nuevo filtro de aire.

Por su parte, el 2.4i con doble árbol de levas, también se ha optimizado respecto al anterior, ahora entrega 201 CV a 7.000 rpm y entrega un par de 234 Nm a 4.500 rpm (10 Nm más que antes), mientras que el consumo se sitúa en 8,8 l/100 km (1 litro menos cada 100 km). También en este caso se ha modificado la distribución (se ha variado el tiempo y alzado de válvulas) y se ha elevado la relación de compresión de 10,5:1 a 11:1. El rendimiento de este propulsor es muy bueno, aunque exige llevar el motor a un régimen elevado para lograr buen nivel de prestación, pues se nota el peso del conjunto y los desarrollos más largos de la caja de cambios.

Aparte de los motores, el nuevo Accord incorpora algunas modificaciones interesantes en su bastidor. Lo más destacable es la rebaja del centro de gravedad, propiciada por la posición más baja del motor y que a su vez permite mejorar las posibles lesiones en caso de impacto a un peatón. También el mayor ancho de vías contribuye a mejorar el comportamiento dinámico y su agilidad en curvas. Las suspensiones han modificado su geometría (dispone de dobles triángulos delanteros y sistema multibrazo trasero) y ahora incorpora amortiguadores de regulación variable mecánica. En carreteras en buen estado ofrecen bastante comodidad y suficiente firmeza para que la carrocería no se incline demasiado en curvas. Tan sólo la dirección eléctrica no aporta el tacto de precisión deseable (muestra un ligero efecto autocentrado que no tiene mayor complicación en la trazada pero que resta algo de confianza a la hora de girar en curva rápida).

En lo que sí destaca por encima de la media es en el número de elementos de seguridad que incorpora tanto de serie como en opción. Dispone de un sistema de control de estabilidad que involucra al conductor para que corrija la trayectoria en caso de que se produzca un sobreviraje –mediante leves impulsos de volante-. Bajo la denominación ADAS (Advanced Driving Assist System) se agrupan tres dispositivos que contribuyen a mejorar la seguridad: el primero de ellos, denominado LKAS (Lane Keeping Assist System) es un sistema de ayuda al mantenimiento de carril que utiliza una cámara para detectar las líneas de la carretera. Siempre que se circule a una velocidad superior a 72 km/h y el giro en curva no supere un radio de 230 metros. Además, cuenta con otro elemento adicional, denominado ACC, control de crucero adaptativo, que mantiene la distancia y la velocidad respecto al vehículo precedente con sistema de frenada de hasta 0,25g. El sistema se completa con otro dispositivo, denominado CMBS (Collision Mitigation Brake System), que permite reducir el riesgo de impacto ante un posible accidente por alcance. Este sistema avisa al conductor tres segundos antes de que se pueda producir un posible impacto, cuando faltan dos segundos el sistema avisa mediante un nuevo aviso sonoro y tensa los cinturones de seguridad. Cuando sólo falta un segundo para el impacto y ya es inevitable el accidente, el sistema aplica hasta 0,6g en la frenada para mitigar los efectos del posible impacto. Este dispositivo funciona sólo cuando la velocidad relativa de los dos vehículos es de 15 km/h o superior.

Durante la toma de contacto tuvimos oportunidad de probar su funcionamiento en circuito cerrado y, efectivamente, el sistema actúa de inmediato ante una posible colisión, primero con alertas acústicas y ópticas y después con la tensión del cinturón de seguridad y la aplicación del freno. No se trata de un sistema para evitar el accidente en si (que en algunos casos puede evitarlo) sino de mitigar las posibles consecuencias de un accidente.

La nueva generación del Accord estará disponible en junio próximo en la carrocería sedán de cuatro puertas y se ofrecerá en julio en Tourer o familiar con las tres motorizaciones antes descritas. En gasolina se ofrecerá el 2.0 i-VTEC en acabado Elegante, con caja manual de seis velocidades y en Executive (manual de seis o automático de cinco). La variante 2.4 i-VTEC estará en el mercado en acabado Executive Piel con caja manual de seis velocidades o bien en las terminaciones Luxury y Luxury Innova con caja automática, mientras que el 2.2 i-DTEC se ofrecerá en seis acabados, todos con caja manual de seis velocidades. Puedes ver en la pestaña de Equipamiento los elementos que incluye de serie, así como los precios de comercialización.

Dos carrocerías

El nuevo Accord mantiene las mecánicas conocidas de la anterior generación, es decir, el 2.0 y el 2.4 de gasolina, además del exitoso 2.2 Diesel, si bien todas ellas han recibido mejoras en rendimiento y cumplen la normativa Euro5. Las versiones de gasolina se ofrecen con cajas de cambio manuales de seis velocidades o con automática de cinco relaciones y levas en el volante, mientras que el Diesel únicamente está disponible con caja manual de seis relaciones (para más adelante si se prevé la incorporación de una caja automática). Se han instalado nuevos paneles aislantes y material fonoabsorbente en salpicadero, maletero, suelo y pasos de rueda con la intención de mitigar tanto el ruido proveniente de la mecánica como el procedente de la rodadura. Durante la toma de contacto inicial, sí nos dio la impresión de que el Tourer 2.2 era más silencioso que la versión de anterior generación, al menos al circular por autopista a velocidad estable y sobre firme en buen estado de pavimentación, aunque tendremos que esperar a que pase por nuestro Centro Técnico para hacer las oportunas mediciones.

El nuevo 2.2 Diesel, que ahora se llama i-DTEC, está basado en el anterior i-CDTI con nuevo sistema de alimentación common rail a 1.800 rpm e inyectores piezoeléctricos multietapa, y mejora su potencia en 10 CV, llegando hasta los 150 CV al mismo régimen de 4.000 rpm. También se ha modificado el catalizador, ahora ubicado junto a la salida del colector de escape para lograr una mayor eficiencia y con sistema de regeneración mediante post-inyección a baja carga. La cifra de par aumenta en 10 Nm a 2.000 rpm y el consumo medio homologado es de 5,6 l/100 km. Su funcionamiento es muy suave y bastante silencioso, y muestra gran empuje a partir de 2.000 rpm, momento en el que entrega su mayor cifra de par.

La mecánica de gasolina no varía su potencia respecto a la de la anterior edición, pero sí permite una reducción de consumo en 0,5 l/100 km, siendo el consumo medio homologado de 7,5 l/100 km. Las mejoras introducidas se refieren al diámetro de las válvulas de admisión, mejora de la cartografía de la distribución (ahora dispone de un solo árbol de levas en lugar de dos), incorporación de nuevos conductos de admisión y escape de mayor tamaño y un nuevo filtro de aire.

Por su parte, el 2.4i con doble árbol de levas, también se ha optimizado respecto al anterior, ahora entrega 201 CV a 7.000 rpm y entrega un par de 234 Nm a 4.500 rpm (10 Nm más que antes), mientras que el consumo se sitúa en 8,8 l/100 km (1 litro menos cada 100 km). También en este caso se ha modificado la distribución (se ha variado el tiempo y alzado de válvulas) y se ha elevado la relación de compresión de 10,5:1 a 11:1. El rendimiento de este propulsor es muy bueno, aunque exige llevar el motor a un régimen elevado para lograr buen nivel de prestación, pues se nota el peso del conjunto y los desarrollos más largos de la caja de cambios.

Aparte de los motores, el nuevo Accord incorpora algunas modificaciones interesantes en su bastidor. Lo más destacable es la rebaja del centro de gravedad, propiciada por la posición más baja del motor y que a su vez permite mejorar las posibles lesiones en caso de impacto a un peatón. También el mayor ancho de vías contribuye a mejorar el comportamiento dinámico y su agilidad en curvas. Las suspensiones han modificado su geometría (dispone de dobles triángulos delanteros y sistema multibrazo trasero) y ahora incorpora amortiguadores de regulación variable mecánica. En carreteras en buen estado ofrecen bastante comodidad y suficiente firmeza para que la carrocería no se incline demasiado en curvas. Tan sólo la dirección eléctrica no aporta el tacto de precisión deseable (muestra un ligero efecto autocentrado que no tiene mayor complicación en la trazada pero que resta algo de confianza a la hora de girar en curva rápida).

En lo que sí destaca por encima de la media es en el número de elementos de seguridad que incorpora tanto de serie como en opción. Dispone de un sistema de control de estabilidad que involucra al conductor para que corrija la trayectoria en caso de que se produzca un sobreviraje –mediante leves impulsos de volante-. Bajo la denominación ADAS (Advanced Driving Assist System) se agrupan tres dispositivos que contribuyen a mejorar la seguridad: el primero de ellos, denominado LKAS (Lane Keeping Assist System) es un sistema de ayuda al mantenimiento de carril que utiliza una cámara para detectar las líneas de la carretera. Siempre que se circule a una velocidad superior a 72 km/h y el giro en curva no supere un radio de 230 metros. Además, cuenta con otro elemento adicional, denominado ACC, control de crucero adaptativo, que mantiene la distancia y la velocidad respecto al vehículo precedente con sistema de frenada de hasta 0,25g. El sistema se completa con otro dispositivo, denominado CMBS (Collision Mitigation Brake System), que permite reducir el riesgo de impacto ante un posible accidente por alcance. Este sistema avisa al conductor tres segundos antes de que se pueda producir un posible impacto, cuando faltan dos segundos el sistema avisa mediante un nuevo aviso sonoro y tensa los cinturones de seguridad. Cuando sólo falta un segundo para el impacto y ya es inevitable el accidente, el sistema aplica hasta 0,6g en la frenada para mitigar los efectos del posible impacto. Este dispositivo funciona sólo cuando la velocidad relativa de los dos vehículos es de 15 km/h o superior.

Durante la toma de contacto tuvimos oportunidad de probar su funcionamiento en circuito cerrado y, efectivamente, el sistema actúa de inmediato ante una posible colisión, primero con alertas acústicas y ópticas y después con la tensión del cinturón de seguridad y la aplicación del freno. No se trata de un sistema para evitar el accidente en si (que en algunos casos puede evitarlo) sino de mitigar las posibles consecuencias de un accidente.

La nueva generación del Accord estará disponible en junio próximo en la carrocería sedán de cuatro puertas y se ofrecerá en julio en Tourer o familiar con las tres motorizaciones antes descritas. En gasolina se ofrecerá el 2.0 i-VTEC en acabado Elegante, con caja manual de seis velocidades y en Executive (manual de seis o automático de cinco). La variante 2.4 i-VTEC estará en el mercado en acabado Executive Piel con caja manual de seis velocidades o bien en las terminaciones Luxury y Luxury Innova con caja automática, mientras que el 2.2 i-DTEC se ofrecerá en seis acabados, todos con caja manual de seis velocidades. Puedes ver en la pestaña de Equipamiento los elementos que incluye de serie, así como los precios de comercialización.

Dos carrocerías

El nuevo Accord mantiene las mecánicas conocidas de la anterior generación, es decir, el 2.0 y el 2.4 de gasolina, además del exitoso 2.2 Diesel, si bien todas ellas han recibido mejoras en rendimiento y cumplen la normativa Euro5. Las versiones de gasolina se ofrecen con cajas de cambio manuales de seis velocidades o con automática de cinco relaciones y levas en el volante, mientras que el Diesel únicamente está disponible con caja manual de seis relaciones (para más adelante si se prevé la incorporación de una caja automática). Se han instalado nuevos paneles aislantes y material fonoabsorbente en salpicadero, maletero, suelo y pasos de rueda con la intención de mitigar tanto el ruido proveniente de la mecánica como el procedente de la rodadura. Durante la toma de contacto inicial, sí nos dio la impresión de que el Tourer 2.2 era más silencioso que la versión de anterior generación, al menos al circular por autopista a velocidad estable y sobre firme en buen estado de pavimentación, aunque tendremos que esperar a que pase por nuestro Centro Técnico para hacer las oportunas mediciones.

El nuevo 2.2 Diesel, que ahora se llama i-DTEC, está basado en el anterior i-CDTI con nuevo sistema de alimentación common rail a 1.800 rpm e inyectores piezoeléctricos multietapa, y mejora su potencia en 10 CV, llegando hasta los 150 CV al mismo régimen de 4.000 rpm. También se ha modificado el catalizador, ahora ubicado junto a la salida del colector de escape para lograr una mayor eficiencia y con sistema de regeneración mediante post-inyección a baja carga. La cifra de par aumenta en 10 Nm a 2.000 rpm y el consumo medio homologado es de 5,6 l/100 km. Su funcionamiento es muy suave y bastante silencioso, y muestra gran empuje a partir de 2.000 rpm, momento en el que entrega su mayor cifra de par.

La mecánica de gasolina no varía su potencia respecto a la de la anterior edición, pero sí permite una reducción de consumo en 0,5 l/100 km, siendo el consumo medio homologado de 7,5 l/100 km. Las mejoras introducidas se refieren al diámetro de las válvulas de admisión, mejora de la cartografía de la distribución (ahora dispone de un solo árbol de levas en lugar de dos), incorporación de nuevos conductos de admisión y escape de mayor tamaño y un nuevo filtro de aire.

Por su parte, el 2.4i con doble árbol de levas, también se ha optimizado respecto al anterior, ahora entrega 201 CV a 7.000 rpm y entrega un par de 234 Nm a 4.500 rpm (10 Nm más que antes), mientras que el consumo se sitúa en 8,8 l/100 km (1 litro menos cada 100 km). También en este caso se ha modificado la distribución (se ha variado el tiempo y alzado de válvulas) y se ha elevado la relación de compresión de 10,5:1 a 11:1. El rendimiento de este propulsor es muy bueno, aunque exige llevar el motor a un régimen elevado para lograr buen nivel de prestación, pues se nota el peso del conjunto y los desarrollos más largos de la caja de cambios.

Aparte de los motores, el nuevo Accord incorpora algunas modificaciones interesantes en su bastidor. Lo más destacable es la rebaja del centro de gravedad, propiciada por la posición más baja del motor y que a su vez permite mejorar las posibles lesiones en caso de impacto a un peatón. También el mayor ancho de vías contribuye a mejorar el comportamiento dinámico y su agilidad en curvas. Las suspensiones han modificado su geometría (dispone de dobles triángulos delanteros y sistema multibrazo trasero) y ahora incorpora amortiguadores de regulación variable mecánica. En carreteras en buen estado ofrecen bastante comodidad y suficiente firmeza para que la carrocería no se incline demasiado en curvas. Tan sólo la dirección eléctrica no aporta el tacto de precisión deseable (muestra un ligero efecto autocentrado que no tiene mayor complicación en la trazada pero que resta algo de confianza a la hora de girar en curva rápida).

En lo que sí destaca por encima de la media es en el número de elementos de seguridad que incorpora tanto de serie como en opción. Dispone de un sistema de control de estabilidad que involucra al conductor para que corrija la trayectoria en caso de que se produzca un sobreviraje –mediante leves impulsos de volante-. Bajo la denominación ADAS (Advanced Driving Assist System) se agrupan tres dispositivos que contribuyen a mejorar la seguridad: el primero de ellos, denominado LKAS (Lane Keeping Assist System) es un sistema de ayuda al mantenimiento de carril que utiliza una cámara para detectar las líneas de la carretera. Siempre que se circule a una velocidad superior a 72 km/h y el giro en curva no supere un radio de 230 metros. Además, cuenta con otro elemento adicional, denominado ACC, control de crucero adaptativo, que mantiene la distancia y la velocidad respecto al vehículo precedente con sistema de frenada de hasta 0,25g. El sistema se completa con otro dispositivo, denominado CMBS (Collision Mitigation Brake System), que permite reducir el riesgo de impacto ante un posible accidente por alcance. Este sistema avisa al conductor tres segundos antes de que se pueda producir un posible impacto, cuando faltan dos segundos el sistema avisa mediante un nuevo aviso sonoro y tensa los cinturones de seguridad. Cuando sólo falta un segundo para el impacto y ya es inevitable el accidente, el sistema aplica hasta 0,6g en la frenada para mitigar los efectos del posible impacto. Este dispositivo funciona sólo cuando la velocidad relativa de los dos vehículos es de 15 km/h o superior.

Durante la toma de contacto tuvimos oportunidad de probar su funcionamiento en circuito cerrado y, efectivamente, el sistema actúa de inmediato ante una posible colisión, primero con alertas acústicas y ópticas y después con la tensión del cinturón de seguridad y la aplicación del freno. No se trata de un sistema para evitar el accidente en si (que en algunos casos puede evitarlo) sino de mitigar las posibles consecuencias de un accidente.

La nueva generación del Accord estará disponible en junio próximo en la carrocería sedán de cuatro puertas y se ofrecerá en julio en Tourer o familiar con las tres motorizaciones antes descritas. En gasolina se ofrecerá el 2.0 i-VTEC en acabado Elegante, con caja manual de seis velocidades y en Executive (manual de seis o automático de cinco). La variante 2.4 i-VTEC estará en el mercado en acabado Executive Piel con caja manual de seis velocidades o bien en las terminaciones Luxury y Luxury Innova con caja automática, mientras que el 2.2 i-DTEC se ofrecerá en seis acabados, todos con caja manual de seis velocidades. Puedes ver en la pestaña de Equipamiento los elementos que incluye de serie, así como los precios de comercialización.

Dos carrocerías

El nuevo Accord mantiene las mecánicas conocidas de la anterior generación, es decir, el 2.0 y el 2.4 de gasolina, además del exitoso 2.2 Diesel, si bien todas ellas han recibido mejoras en rendimiento y cumplen la normativa Euro5. Las versiones de gasolina se ofrecen con cajas de cambio manuales de seis velocidades o con automática de cinco relaciones y levas en el volante, mientras que el Diesel únicamente está disponible con caja manual de seis relaciones (para más adelante si se prevé la incorporación de una caja automática). Se han instalado nuevos paneles aislantes y material fonoabsorbente en salpicadero, maletero, suelo y pasos de rueda con la intención de mitigar tanto el ruido proveniente de la mecánica como el procedente de la rodadura. Durante la toma de contacto inicial, sí nos dio la impresión de que el Tourer 2.2 era más silencioso que la versión de anterior generación, al menos al circular por autopista a velocidad estable y sobre firme en buen estado de pavimentación, aunque tendremos que esperar a que pase por nuestro Centro Técnico para hacer las oportunas mediciones.

El nuevo 2.2 Diesel, que ahora se llama i-DTEC, está basado en el anterior i-CDTI con nuevo sistema de alimentación common rail a 1.800 rpm e inyectores piezoeléctricos multietapa, y mejora su potencia en 10 CV, llegando hasta los 150 CV al mismo régimen de 4.000 rpm. También se ha modificado el catalizador, ahora ubicado junto a la salida del colector de escape para lograr una mayor eficiencia y con sistema de regeneración mediante post-inyección a baja carga. La cifra de par aumenta en 10 Nm a 2.000 rpm y el consumo medio homologado es de 5,6 l/100 km. Su funcionamiento es muy suave y bastante silencioso, y muestra gran empuje a partir de 2.000 rpm, momento en el que entrega su mayor cifra de par.

La mecánica de gasolina no varía su potencia respecto a la de la anterior edición, pero sí permite una reducción de consumo en 0,5 l/100 km, siendo el consumo medio homologado de 7,5 l/100 km. Las mejoras introducidas se refieren al diámetro de las válvulas de admisión, mejora de la cartografía de la distribución (ahora dispone de un solo árbol de levas en lugar de dos), incorporación de nuevos conductos de admisión y escape de mayor tamaño y un nuevo filtro de aire.

Por su parte, el 2.4i con doble árbol de levas, también se ha optimizado respecto al anterior, ahora entrega 201 CV a 7.000 rpm y entrega un par de 234 Nm a 4.500 rpm (10 Nm más que antes), mientras que el consumo se sitúa en 8,8 l/100 km (1 litro menos cada 100 km). También en este caso se ha modificado la distribución (se ha variado el tiempo y alzado de válvulas) y se ha elevado la relación de compresión de 10,5:1 a 11:1. El rendimiento de este propulsor es muy bueno, aunque exige llevar el motor a un régimen elevado para lograr buen nivel de prestación, pues se nota el peso del conjunto y los desarrollos más largos de la caja de cambios.

Aparte de los motores, el nuevo Accord incorpora algunas modificaciones interesantes en su bastidor. Lo más destacable es la rebaja del centro de gravedad, propiciada por la posición más baja del motor y que a su vez permite mejorar las posibles lesiones en caso de impacto a un peatón. También el mayor ancho de vías contribuye a mejorar el comportamiento dinámico y su agilidad en curvas. Las suspensiones han modificado su geometría (dispone de dobles triángulos delanteros y sistema multibrazo trasero) y ahora incorpora amortiguadores de regulación variable mecánica. En carreteras en buen estado ofrecen bastante comodidad y suficiente firmeza para que la carrocería no se incline demasiado en curvas. Tan sólo la dirección eléctrica no aporta el tacto de precisión deseable (muestra un ligero efecto autocentrado que no tiene mayor complicación en la trazada pero que resta algo de confianza a la hora de girar en curva rápida).

En lo que sí destaca por encima de la media es en el número de elementos de seguridad que incorpora tanto de serie como en opción. Dispone de un sistema de control de estabilidad que involucra al conductor para que corrija la trayectoria en caso de que se produzca un sobreviraje –mediante leves impulsos de volante-. Bajo la denominación ADAS (Advanced Driving Assist System) se agrupan tres dispositivos que contribuyen a mejorar la seguridad: el primero de ellos, denominado LKAS (Lane Keeping Assist System) es un sistema de ayuda al mantenimiento de carril que utiliza una cámara para detectar las líneas de la carretera. Siempre que se circule a una velocidad superior a 72 km/h y el giro en curva no supere un radio de 230 metros. Además, cuenta con otro elemento adicional, denominado ACC, control de crucero adaptativo, que mantiene la distancia y la velocidad respecto al vehículo precedente con sistema de frenada de hasta 0,25g. El sistema se completa con otro dispositivo, denominado CMBS (Collision Mitigation Brake System), que permite reducir el riesgo de impacto ante un posible accidente por alcance. Este sistema avisa al conductor tres segundos antes de que se pueda producir un posible impacto, cuando faltan dos segundos el sistema avisa mediante un nuevo aviso sonoro y tensa los cinturones de seguridad. Cuando sólo falta un segundo para el impacto y ya es inevitable el accidente, el sistema aplica hasta 0,6g en la frenada para mitigar los efectos del posible impacto. Este dispositivo funciona sólo cuando la velocidad relativa de los dos vehículos es de 15 km/h o superior.

Durante la toma de contacto tuvimos oportunidad de probar su funcionamiento en circuito cerrado y, efectivamente, el sistema actúa de inmediato ante una posible colisión, primero con alertas acústicas y ópticas y después con la tensión del cinturón de seguridad y la aplicación del freno. No se trata de un sistema para evitar el accidente en si (que en algunos casos puede evitarlo) sino de mitigar las posibles consecuencias de un accidente.

La nueva generación del Accord estará disponible en junio próximo en la carrocería sedán de cuatro puertas y se ofrecerá en julio en Tourer o familiar con las tres motorizaciones antes descritas. En gasolina se ofrecerá el 2.0 i-VTEC en acabado Elegante, con caja manual de seis velocidades y en Executive (manual de seis o automático de cinco). La variante 2.4 i-VTEC estará en el mercado en acabado Executive Piel con caja manual de seis velocidades o bien en las terminaciones Luxury y Luxury Innova con caja automática, mientras que el 2.2 i-DTEC se ofrecerá en seis acabados, todos con caja manual de seis velocidades. Puedes ver en la pestaña de Equipamiento los elementos que incluye de serie, así como los precios de comercialización.

Dos carrocerías

El nuevo Accord mantiene las mecánicas conocidas de la anterior generación, es decir, el 2.0 y el 2.4 de gasolina, además del exitoso 2.2 Diesel, si bien todas ellas han recibido mejoras en rendimiento y cumplen la normativa Euro5. Las versiones de gasolina se ofrecen con cajas de cambio manuales de seis velocidades o con automática de cinco relaciones y levas en el volante, mientras que el Diesel únicamente está disponible con caja manual de seis relaciones (para más adelante si se prevé la incorporación de una caja automática). Se han instalado nuevos paneles aislantes y material fonoabsorbente en salpicadero, maletero, suelo y pasos de rueda con la intención de mitigar tanto el ruido proveniente de la mecánica como el procedente de la rodadura. Durante la toma de contacto inicial, sí nos dio la impresión de que el Tourer 2.2 era más silencioso que la versión de anterior generación, al menos al circular por autopista a velocidad estable y sobre firme en buen estado de pavimentación, aunque tendremos que esperar a que pase por nuestro Centro Técnico para hacer las oportunas mediciones.

El nuevo 2.2 Diesel, que ahora se llama i-DTEC, está basado en el anterior i-CDTI con nuevo sistema de alimentación common rail a 1.800 rpm e inyectores piezoeléctricos multietapa, y mejora su potencia en 10 CV, llegando hasta los 150 CV al mismo régimen de 4.000 rpm. También se ha modificado el catalizador, ahora ubicado junto a la salida del colector de escape para lograr una mayor eficiencia y con sistema de regeneración mediante post-inyección a baja carga. La cifra de par aumenta en 10 Nm a 2.000 rpm y el consumo medio homologado es de 5,6 l/100 km. Su funcionamiento es muy suave y bastante silencioso, y muestra gran empuje a partir de 2.000 rpm, momento en el que entrega su mayor cifra de par.

La mecánica de gasolina no varía su potencia respecto a la de la anterior edición, pero sí permite una reducción de consumo en 0,5 l/100 km, siendo el consumo medio homologado de 7,5 l/100 km. Las mejoras introducidas se refieren al diámetro de las válvulas de admisión, mejora de la cartografía de la distribución (ahora dispone de un solo árbol de levas en lugar de dos), incorporación de nuevos conductos de admisión y escape de mayor tamaño y un nuevo filtro de aire.

Por su parte, el 2.4i con doble árbol de levas, también se ha optimizado respecto al anterior, ahora entrega 201 CV a 7.000 rpm y entrega un par de 234 Nm a 4.500 rpm (10 Nm más que antes), mientras que el consumo se sitúa en 8,8 l/100 km (1 litro menos cada 100 km). También en este caso se ha modificado la distribución (se ha variado el tiempo y alzado de válvulas) y se ha elevado la relación de compresión de 10,5:1 a 11:1. El rendimiento de este propulsor es muy bueno, aunque exige llevar el motor a un régimen elevado para lograr buen nivel de prestación, pues se nota el peso del conjunto y los desarrollos más largos de la caja de cambios.

Aparte de los motores, el nuevo Accord incorpora algunas modificaciones interesantes en su bastidor. Lo más destacable es la rebaja del centro de gravedad, propiciada por la posición más baja del motor y que a su vez permite mejorar las posibles lesiones en caso de impacto a un peatón. También el mayor ancho de vías contribuye a mejorar el comportamiento dinámico y su agilidad en curvas. Las suspensiones han modificado su geometría (dispone de dobles triángulos delanteros y sistema multibrazo trasero) y ahora incorpora amortiguadores de regulación variable mecánica. En carreteras en buen estado ofrecen bastante comodidad y suficiente firmeza para que la carrocería no se incline demasiado en curvas. Tan sólo la dirección eléctrica no aporta el tacto de precisión deseable (muestra un ligero efecto autocentrado que no tiene mayor complicación en la trazada pero que resta algo de confianza a la hora de girar en curva rápida).

En lo que sí destaca por encima de la media es en el número de elementos de seguridad que incorpora tanto de serie como en opción. Dispone de un sistema de control de estabilidad que involucra al conductor para que corrija la trayectoria en caso de que se produzca un sobreviraje –mediante leves impulsos de volante-. Bajo la denominación ADAS (Advanced Driving Assist System) se agrupan tres dispositivos que contribuyen a mejorar la seguridad: el primero de ellos, denominado LKAS (Lane Keeping Assist System) es un sistema de ayuda al mantenimiento de carril que utiliza una cámara para detectar las líneas de la carretera. Siempre que se circule a una velocidad superior a 72 km/h y el giro en curva no supere un radio de 230 metros. Además, cuenta con otro elemento adicional, denominado ACC, control de crucero adaptativo, que mantiene la distancia y la velocidad respecto al vehículo precedente con sistema de frenada de hasta 0,25g. El sistema se completa con otro dispositivo, denominado CMBS (Collision Mitigation Brake System), que permite reducir el riesgo de impacto ante un posible accidente por alcance. Este sistema avisa al conductor tres segundos antes de que se pueda producir un posible impacto, cuando faltan dos segundos el sistema avisa mediante un nuevo aviso sonoro y tensa los cinturones de seguridad. Cuando sólo falta un segundo para el impacto y ya es inevitable el accidente, el sistema aplica hasta 0,6g en la frenada para mitigar los efectos del posible impacto. Este dispositivo funciona sólo cuando la velocidad relativa de los dos vehículos es de 15 km/h o superior.

Durante la toma de contacto tuvimos oportunidad de probar su funcionamiento en circuito cerrado y, efectivamente, el sistema actúa de inmediato ante una posible colisión, primero con alertas acústicas y ópticas y después con la tensión del cinturón de seguridad y la aplicación del freno. No se trata de un sistema para evitar el accidente en si (que en algunos casos puede evitarlo) sino de mitigar las posibles consecuencias de un accidente.

La nueva generación del Accord estará disponible en junio próximo en la carrocería sedán de cuatro puertas y se ofrecerá en julio en Tourer o familiar con las tres motorizaciones antes descritas. En gasolina se ofrecerá el 2.0 i-VTEC en acabado Elegante, con caja manual de seis velocidades y en Executive (manual de seis o automático de cinco). La variante 2.4 i-VTEC estará en el mercado en acabado Executive Piel con caja manual de seis velocidades o bien en las terminaciones Luxury y Luxury Innova con caja automática, mientras que el 2.2 i-DTEC se ofrecerá en seis acabados, todos con caja manual de seis velocidades. Puedes ver en la pestaña de Equipamiento los elementos que incluye de serie, así como los precios de comercialización.

Dos carrocerías

El nuevo Accord mantiene las mecánicas conocidas de la anterior generación, es decir, el 2.0 y el 2.4 de gasolina, además del exitoso 2.2 Diesel, si bien todas ellas han recibido mejoras en rendimiento y cumplen la normativa Euro5. Las versiones de gasolina se ofrecen con cajas de cambio manuales de seis velocidades o con automática de cinco relaciones y levas en el volante, mientras que el Diesel únicamente está disponible con caja manual de seis relaciones (para más adelante si se prevé la incorporación de una caja automática). Se han instalado nuevos paneles aislantes y material fonoabsorbente en salpicadero, maletero, suelo y pasos de rueda con la intención de mitigar tanto el ruido proveniente de la mecánica como el procedente de la rodadura. Durante la toma de contacto inicial, sí nos dio la impresión de que el Tourer 2.2 era más silencioso que la versión de anterior generación, al menos al circular por autopista a velocidad estable y sobre firme en buen estado de pavimentación, aunque tendremos que esperar a que pase por nuestro Centro Técnico para hacer las oportunas mediciones.

El nuevo 2.2 Diesel, que ahora se llama i-DTEC, está basado en el anterior i-CDTI con nuevo sistema de alimentación common rail a 1.800 rpm e inyectores piezoeléctricos multietapa, y mejora su potencia en 10 CV, llegando hasta los 150 CV al mismo régimen de 4.000 rpm. También se ha modificado el catalizador, ahora ubicado junto a la salida del colector de escape para lograr una mayor eficiencia y con sistema de regeneración mediante post-inyección a baja carga. La cifra de par aumenta en 10 Nm a 2.000 rpm y el consumo medio homologado es de 5,6 l/100 km. Su funcionamiento es muy suave y bastante silencioso, y muestra gran empuje a partir de 2.000 rpm, momento en el que entrega su mayor cifra de par.

La mecánica de gasolina no varía su potencia respecto a la de la anterior edición, pero sí permite una reducción de consumo en 0,5 l/100 km, siendo el consumo medio homologado de 7,5 l/100 km. Las mejoras introducidas se refieren al diámetro de las válvulas de admisión, mejora de la cartografía de la distribución (ahora dispone de un solo árbol de levas en lugar de dos), incorporación de nuevos conductos de admisión y escape de mayor tamaño y un nuevo filtro de aire.

Por su parte, el 2.4i con doble árbol de levas, también se ha optimizado respecto al anterior, ahora entrega 201 CV a 7.000 rpm y entrega un par de 234 Nm a 4.500 rpm (10 Nm más que antes), mientras que el consumo se sitúa en 8,8 l/100 km (1 litro menos cada 100 km). También en este caso se ha modificado la distribución (se ha variado el tiempo y alzado de válvulas) y se ha elevado la relación de compresión de 10,5:1 a 11:1. El rendimiento de este propulsor es muy bueno, aunque exige llevar el motor a un régimen elevado para lograr buen nivel de prestación, pues se nota el peso del conjunto y los desarrollos más largos de la caja de cambios.

Aparte de los motores, el nuevo Accord incorpora algunas modificaciones interesantes en su bastidor. Lo más destacable es la rebaja del centro de gravedad, propiciada por la posición más baja del motor y que a su vez permite mejorar las posibles lesiones en caso de impacto a un peatón. También el mayor ancho de vías contribuye a mejorar el comportamiento dinámico y su agilidad en curvas. Las suspensiones han modificado su geometría (dispone de dobles triángulos delanteros y sistema multibrazo trasero) y ahora incorpora amortiguadores de regulación variable mecánica. En carreteras en buen estado ofrecen bastante comodidad y suficiente firmeza para que la carrocería no se incline demasiado en curvas. Tan sólo la dirección eléctrica no aporta el tacto de precisión deseable (muestra un ligero efecto autocentrado que no tiene mayor complicación en la trazada pero que resta algo de confianza a la hora de girar en curva rápida).

En lo que sí destaca por encima de la media es en el número de elementos de seguridad que incorpora tanto de serie como en opción. Dispone de un sistema de control de estabilidad que involucra al conductor para que corrija la trayectoria en caso de que se produzca un sobreviraje –mediante leves impulsos de volante-. Bajo la denominación ADAS (Advanced Driving Assist System) se agrupan tres dispositivos que contribuyen a mejorar la seguridad: el primero de ellos, denominado LKAS (Lane Keeping Assist System) es un sistema de ayuda al mantenimiento de carril que utiliza una cámara para detectar las líneas de la carretera. Siempre que se circule a una velocidad superior a 72 km/h y el giro en curva no supere un radio de 230 metros. Además, cuenta con otro elemento adicional, denominado ACC, control de crucero adaptativo, que mantiene la distancia y la velocidad respecto al vehículo precedente con sistema de frenada de hasta 0,25g. El sistema se completa con otro dispositivo, denominado CMBS (Collision Mitigation Brake System), que permite reducir el riesgo de impacto ante un posible accidente por alcance. Este sistema avisa al conductor tres segundos antes de que se pueda producir un posible impacto, cuando faltan dos segundos el sistema avisa mediante un nuevo aviso sonoro y tensa los cinturones de seguridad. Cuando sólo falta un segundo para el impacto y ya es inevitable el accidente, el sistema aplica hasta 0,6g en la frenada para mitigar los efectos del posible impacto. Este dispositivo funciona sólo cuando la velocidad relativa de los dos vehículos es de 15 km/h o superior.

Durante la toma de contacto tuvimos oportunidad de probar su funcionamiento en circuito cerrado y, efectivamente, el sistema actúa de inmediato ante una posible colisión, primero con alertas acústicas y ópticas y después con la tensión del cinturón de seguridad y la aplicación del freno. No se trata de un sistema para evitar el accidente en si (que en algunos casos puede evitarlo) sino de mitigar las posibles consecuencias de un accidente.

La nueva generación del Accord estará disponible en junio próximo en la carrocería sedán de cuatro puertas y se ofrecerá en julio en Tourer o familiar con las tres motorizaciones antes descritas. En gasolina se ofrecerá el 2.0 i-VTEC en acabado Elegante, con caja manual de seis velocidades y en Executive (manual de seis o automático de cinco). La variante 2.4 i-VTEC estará en el mercado en acabado Executive Piel con caja manual de seis velocidades o bien en las terminaciones Luxury y Luxury Innova con caja automática, mientras que el 2.2 i-DTEC se ofrecerá en seis acabados, todos con caja manual de seis velocidades. Puedes ver en la pestaña de Equipamiento los elementos que incluye de serie, así como los precios de comercialización.

Dos carrocerías

El nuevo Accord mantiene las mecánicas conocidas de la anterior generación, es decir, el 2.0 y el 2.4 de gasolina, además del exitoso 2.2 Diesel, si bien todas ellas han recibido mejoras en rendimiento y cumplen la normativa Euro5. Las versiones de gasolina se ofrecen con cajas de cambio manuales de seis velocidades o con automática de cinco relaciones y levas en el volante, mientras que el Diesel únicamente está disponible con caja manual de seis relaciones (para más adelante si se prevé la incorporación de una caja automática). Se han instalado nuevos paneles aislantes y material fonoabsorbente en salpicadero, maletero, suelo y pasos de rueda con la intención de mitigar tanto el ruido proveniente de la mecánica como el procedente de la rodadura. Durante la toma de contacto inicial, sí nos dio la impresión de que el Tourer 2.2 era más silencioso que la versión de anterior generación, al menos al circular por autopista a velocidad estable y sobre firme en buen estado de pavimentación, aunque tendremos que esperar a que pase por nuestro Centro Técnico para hacer las oportunas mediciones.

El nuevo 2.2 Diesel, que ahora se llama i-DTEC, está basado en el anterior i-CDTI con nuevo sistema de alimentación common rail a 1.800 rpm e inyectores piezoeléctricos multietapa, y mejora su potencia en 10 CV, llegando hasta los 150 CV al mismo régimen de 4.000 rpm. También se ha modificado el catalizador, ahora ubicado junto a la salida del colector de escape para lograr una mayor eficiencia y con sistema de regeneración mediante post-inyección a baja carga. La cifra de par aumenta en 10 Nm a 2.000 rpm y el consumo medio homologado es de 5,6 l/100 km. Su funcionamiento es muy suave y bastante silencioso, y muestra gran empuje a partir de 2.000 rpm, momento en el que entrega su mayor cifra de par.

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