Gama Renault Laguna 2010

A partir ahora la gama Renault Laguna resultará más simple y más equipada. La guinda la pone el nuevo acabado GT 4Control, que hace más asequible el sistema de cuatro ruedas directrices, hasta ahora exclusivo de las dos motorizaciones más potentes.
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Gama Renault Laguna 2010
Gama Renault Laguna 2010

En Renault han querido simplificar la gama de su Laguna, tanto berlina como familiar Grand Tour, reduciendo el número de opciones individuales englobándolas en diversos paquetes de equipamiento o añadiendo más elementos a la dotación de serie. El resultado es una gama más equipada, pero con un 25 por ciento menos de versiones, algo que, además, permite limitar el nivel de stock y ajustar el precio.

Lo más llamativo es el nuevo acabado GT 4Control, que se caracteriza por incorporar, además de una gran cantidad de elementos específicos, el mismo sistema de ruedas traseras directrices que hasta ahora sólo podían llevar los Renault Laguna GT. Es decir, ahora se puede acceder a este dispositivo por mucho menos dinero, pues, además de los ya conocidos 2.0 Turbo de 205 CV (28.700 euros) y 2.0 dCi de 180 CV (28.300 euros), está disponible para las motorizaciones 2.0 dCi de 130 CV (24.800 euros) y 2.0 dCi de 150 CV (25.900 euros).

Por debajo de 60 km/h, el sistema 4Control gira las ruedas posteriores en sentido contrario a las delanteras (hasta 3,5º), lo que mejora la maniobrabilidad, ya que se reduce el diámetro de giro.

Por encima de esta velocidad las ruedas giran en el sentido de la marcha, compensando la fuerza centrífuga y mejorando la estabilidad y la seguridad activa. Es como si las curvas fueran más abiertas. Al conducirlo llama la atención la rapidez de la dirección y el reducido balanceo de la carrocería, de modo que la entrada en curva es muy incisiva. Transmite mucha sensación de seguridad y da confianza pero, sobre todo, el sistema 4Control hace que las reacciones del Laguna en situaciones extremas se dulcifiquen.

Por ejemplo, ante un cambio brusco de carril se reducen los movimientos parásitos del eje trasero, lo que permite también retrasar la entrada en funcionamiento del ESP, e incluso evitarla. El dispositivo 4Control también permite, por ejemplo, mantener mejor la direccionalidad en caso de frenada asimétrica, sin necesidad de corregir la trayectoria mediante el volante.

Además de la seguridad adicional que proporciona, el sistema 4Control otorga al Renault Laguna un cierto toque emocional, pues supone un plus técnico que hace más especial su conducción, ya que resulta más gratificante. También se gana cierta deportividad, sobre todo por la dirección tan directa y por la mejora en las cualidades dinámicas y eficacia del bastidor. Esta deportividad viene acompañada de algunos detalles estéticos exclusivos del acabado GT 4Control, como las dos salidas de escape laterales, los faros y pilotos oscurecidos, la calandra negra o el pomo de la palanca de cambios de aluminio.

Otro de los cambios importantes en la gama Renault Laguna afecta al acabado Expression, que pasa a denominarse Expression Tom Tom porque equipa de serie un navegador integrado desarrollado por dicha marca, con funciones de aviso del límite de velocidad de la vía y de los radares fijos. Añade, además, freno de estacionamiento eléctrico. Por debajo queda el acabado Authéntique y, por encima, los Privilège e Initiale.

En cuanto al Renault Laguna Coupé, hace su aparición una nueva versión equipada con el motor 2.0 dCi de 150 CV (desde 28.900 euros), así como un nuevo acabado más básico, denominado Emotion Plus, que se suma a los GT 4Control e Initiale. Las 4 ruedas directrices no están disponible para el Emotion Plus, son de serie en la terminación GT 4Control y opcionales en el Initiale, con un precio de 1.193 euros.

En Renault han querido simplificar la gama de su Laguna, tanto berlina como familiar Grand Tour, reduciendo el número de opciones individuales englobándolas en diversos paquetes de equipamiento o añadiendo más elementos a la dotación de serie. El resultado es una gama más equipada, pero con un 25 por ciento menos de versiones, algo que, además, permite limitar el nivel de stock y ajustar el precio.

Lo más llamativo es el nuevo acabado GT 4Control, que se caracteriza por incorporar, además de una gran cantidad de elementos específicos, el mismo sistema de ruedas traseras directrices que hasta ahora sólo podían llevar los Renault Laguna GT. Es decir, ahora se puede acceder a este dispositivo por mucho menos dinero, pues, además de los ya conocidos 2.0 Turbo de 205 CV (28.700 euros) y 2.0 dCi de 180 CV (28.300 euros), está disponible para las motorizaciones 2.0 dCi de 130 CV (24.800 euros) y 2.0 dCi de 150 CV (25.900 euros).

Por debajo de 60 km/h, el sistema 4Control gira las ruedas posteriores en sentido contrario a las delanteras (hasta 3,5º), lo que mejora la maniobrabilidad, ya que se reduce el diámetro de giro.

Por encima de esta velocidad las ruedas giran en el sentido de la marcha, compensando la fuerza centrífuga y mejorando la estabilidad y la seguridad activa. Es como si las curvas fueran más abiertas. Al conducirlo llama la atención la rapidez de la dirección y el reducido balanceo de la carrocería, de modo que la entrada en curva es muy incisiva. Transmite mucha sensación de seguridad y da confianza pero, sobre todo, el sistema 4Control hace que las reacciones del Laguna en situaciones extremas se dulcifiquen.

Por ejemplo, ante un cambio brusco de carril se reducen los movimientos parásitos del eje trasero, lo que permite también retrasar la entrada en funcionamiento del ESP, e incluso evitarla. El dispositivo 4Control también permite, por ejemplo, mantener mejor la direccionalidad en caso de frenada asimétrica, sin necesidad de corregir la trayectoria mediante el volante.

Además de la seguridad adicional que proporciona, el sistema 4Control otorga al Renault Laguna un cierto toque emocional, pues supone un plus técnico que hace más especial su conducción, ya que resulta más gratificante. También se gana cierta deportividad, sobre todo por la dirección tan directa y por la mejora en las cualidades dinámicas y eficacia del bastidor. Esta deportividad viene acompañada de algunos detalles estéticos exclusivos del acabado GT 4Control, como las dos salidas de escape laterales, los faros y pilotos oscurecidos, la calandra negra o el pomo de la palanca de cambios de aluminio.

Otro de los cambios importantes en la gama Renault Laguna afecta al acabado Expression, que pasa a denominarse Expression Tom Tom porque equipa de serie un navegador integrado desarrollado por dicha marca, con funciones de aviso del límite de velocidad de la vía y de los radares fijos. Añade, además, freno de estacionamiento eléctrico. Por debajo queda el acabado Authéntique y, por encima, los Privilège e Initiale.

En cuanto al Renault Laguna Coupé, hace su aparición una nueva versión equipada con el motor 2.0 dCi de 150 CV (desde 28.900 euros), así como un nuevo acabado más básico, denominado Emotion Plus, que se suma a los GT 4Control e Initiale. Las 4 ruedas directrices no están disponible para el Emotion Plus, son de serie en la terminación GT 4Control y opcionales en el Initiale, con un precio de 1.193 euros.

En Renault han querido simplificar la gama de su Laguna, tanto berlina como familiar Grand Tour, reduciendo el número de opciones individuales englobándolas en diversos paquetes de equipamiento o añadiendo más elementos a la dotación de serie. El resultado es una gama más equipada, pero con un 25 por ciento menos de versiones, algo que, además, permite limitar el nivel de stock y ajustar el precio.

Lo más llamativo es el nuevo acabado GT 4Control, que se caracteriza por incorporar, además de una gran cantidad de elementos específicos, el mismo sistema de ruedas traseras directrices que hasta ahora sólo podían llevar los Renault Laguna GT. Es decir, ahora se puede acceder a este dispositivo por mucho menos dinero, pues, además de los ya conocidos 2.0 Turbo de 205 CV (28.700 euros) y 2.0 dCi de 180 CV (28.300 euros), está disponible para las motorizaciones 2.0 dCi de 130 CV (24.800 euros) y 2.0 dCi de 150 CV (25.900 euros).

Por debajo de 60 km/h, el sistema 4Control gira las ruedas posteriores en sentido contrario a las delanteras (hasta 3,5º), lo que mejora la maniobrabilidad, ya que se reduce el diámetro de giro.

Por encima de esta velocidad las ruedas giran en el sentido de la marcha, compensando la fuerza centrífuga y mejorando la estabilidad y la seguridad activa. Es como si las curvas fueran más abiertas. Al conducirlo llama la atención la rapidez de la dirección y el reducido balanceo de la carrocería, de modo que la entrada en curva es muy incisiva. Transmite mucha sensación de seguridad y da confianza pero, sobre todo, el sistema 4Control hace que las reacciones del Laguna en situaciones extremas se dulcifiquen.

Por ejemplo, ante un cambio brusco de carril se reducen los movimientos parásitos del eje trasero, lo que permite también retrasar la entrada en funcionamiento del ESP, e incluso evitarla. El dispositivo 4Control también permite, por ejemplo, mantener mejor la direccionalidad en caso de frenada asimétrica, sin necesidad de corregir la trayectoria mediante el volante.

Además de la seguridad adicional que proporciona, el sistema 4Control otorga al Renault Laguna un cierto toque emocional, pues supone un plus técnico que hace más especial su conducción, ya que resulta más gratificante. También se gana cierta deportividad, sobre todo por la dirección tan directa y por la mejora en las cualidades dinámicas y eficacia del bastidor. Esta deportividad viene acompañada de algunos detalles estéticos exclusivos del acabado GT 4Control, como las dos salidas de escape laterales, los faros y pilotos oscurecidos, la calandra negra o el pomo de la palanca de cambios de aluminio.

Otro de los cambios importantes en la gama Renault Laguna afecta al acabado Expression, que pasa a denominarse Expression Tom Tom porque equipa de serie un navegador integrado desarrollado por dicha marca, con funciones de aviso del límite de velocidad de la vía y de los radares fijos. Añade, además, freno de estacionamiento eléctrico. Por debajo queda el acabado Authéntique y, por encima, los Privilège e Initiale.

En cuanto al Renault Laguna Coupé, hace su aparición una nueva versión equipada con el motor 2.0 dCi de 150 CV (desde 28.900 euros), así como un nuevo acabado más básico, denominado Emotion Plus, que se suma a los GT 4Control e Initiale. Las 4 ruedas directrices no están disponible para el Emotion Plus, son de serie en la terminación GT 4Control y opcionales en el Initiale, con un precio de 1.193 euros.

En Renault han querido simplificar la gama de su Laguna, tanto berlina como familiar Grand Tour, reduciendo el número de opciones individuales englobándolas en diversos paquetes de equipamiento o añadiendo más elementos a la dotación de serie. El resultado es una gama más equipada, pero con un 25 por ciento menos de versiones, algo que, además, permite limitar el nivel de stock y ajustar el precio.

Lo más llamativo es el nuevo acabado GT 4Control, que se caracteriza por incorporar, además de una gran cantidad de elementos específicos, el mismo sistema de ruedas traseras directrices que hasta ahora sólo podían llevar los Renault Laguna GT. Es decir, ahora se puede acceder a este dispositivo por mucho menos dinero, pues, además de los ya conocidos 2.0 Turbo de 205 CV (28.700 euros) y 2.0 dCi de 180 CV (28.300 euros), está disponible para las motorizaciones 2.0 dCi de 130 CV (24.800 euros) y 2.0 dCi de 150 CV (25.900 euros).

Por debajo de 60 km/h, el sistema 4Control gira las ruedas posteriores en sentido contrario a las delanteras (hasta 3,5º), lo que mejora la maniobrabilidad, ya que se reduce el diámetro de giro.

Por encima de esta velocidad las ruedas giran en el sentido de la marcha, compensando la fuerza centrífuga y mejorando la estabilidad y la seguridad activa. Es como si las curvas fueran más abiertas. Al conducirlo llama la atención la rapidez de la dirección y el reducido balanceo de la carrocería, de modo que la entrada en curva es muy incisiva. Transmite mucha sensación de seguridad y da confianza pero, sobre todo, el sistema 4Control hace que las reacciones del Laguna en situaciones extremas se dulcifiquen.

Por ejemplo, ante un cambio brusco de carril se reducen los movimientos parásitos del eje trasero, lo que permite también retrasar la entrada en funcionamiento del ESP, e incluso evitarla. El dispositivo 4Control también permite, por ejemplo, mantener mejor la direccionalidad en caso de frenada asimétrica, sin necesidad de corregir la trayectoria mediante el volante.

Además de la seguridad adicional que proporciona, el sistema 4Control otorga al Renault Laguna un cierto toque emocional, pues supone un plus técnico que hace más especial su conducción, ya que resulta más gratificante. También se gana cierta deportividad, sobre todo por la dirección tan directa y por la mejora en las cualidades dinámicas y eficacia del bastidor. Esta deportividad viene acompañada de algunos detalles estéticos exclusivos del acabado GT 4Control, como las dos salidas de escape laterales, los faros y pilotos oscurecidos, la calandra negra o el pomo de la palanca de cambios de aluminio.

Otro de los cambios importantes en la gama Renault Laguna afecta al acabado Expression, que pasa a denominarse Expression Tom Tom porque equipa de serie un navegador integrado desarrollado por dicha marca, con funciones de aviso del límite de velocidad de la vía y de los radares fijos. Añade, además, freno de estacionamiento eléctrico. Por debajo queda el acabado Authéntique y, por encima, los Privilège e Initiale.

En cuanto al Renault Laguna Coupé, hace su aparición una nueva versión equipada con el motor 2.0 dCi de 150 CV (desde 28.900 euros), así como un nuevo acabado más básico, denominado Emotion Plus, que se suma a los GT 4Control e Initiale. Las 4 ruedas directrices no están disponible para el Emotion Plus, son de serie en la terminación GT 4Control y opcionales en el Initiale, con un precio de 1.193 euros.

En Renault han querido simplificar la gama de su Laguna, tanto berlina como familiar Grand Tour, reduciendo el número de opciones individuales englobándolas en diversos paquetes de equipamiento o añadiendo más elementos a la dotación de serie. El resultado es una gama más equipada, pero con un 25 por ciento menos de versiones, algo que, además, permite limitar el nivel de stock y ajustar el precio.

Lo más llamativo es el nuevo acabado GT 4Control, que se caracteriza por incorporar, además de una gran cantidad de elementos específicos, el mismo sistema de ruedas traseras directrices que hasta ahora sólo podían llevar los Renault Laguna GT. Es decir, ahora se puede acceder a este dispositivo por mucho menos dinero, pues, además de los ya conocidos 2.0 Turbo de 205 CV (28.700 euros) y 2.0 dCi de 180 CV (28.300 euros), está disponible para las motorizaciones 2.0 dCi de 130 CV (24.800 euros) y 2.0 dCi de 150 CV (25.900 euros).

Por debajo de 60 km/h, el sistema 4Control gira las ruedas posteriores en sentido contrario a las delanteras (hasta 3,5º), lo que mejora la maniobrabilidad, ya que se reduce el diámetro de giro.

Por encima de esta velocidad las ruedas giran en el sentido de la marcha, compensando la fuerza centrífuga y mejorando la estabilidad y la seguridad activa. Es como si las curvas fueran más abiertas. Al conducirlo llama la atención la rapidez de la dirección y el reducido balanceo de la carrocería, de modo que la entrada en curva es muy incisiva. Transmite mucha sensación de seguridad y da confianza pero, sobre todo, el sistema 4Control hace que las reacciones del Laguna en situaciones extremas se dulcifiquen.

Por ejemplo, ante un cambio brusco de carril se reducen los movimientos parásitos del eje trasero, lo que permite también retrasar la entrada en funcionamiento del ESP, e incluso evitarla. El dispositivo 4Control también permite, por ejemplo, mantener mejor la direccionalidad en caso de frenada asimétrica, sin necesidad de corregir la trayectoria mediante el volante.

Además de la seguridad adicional que proporciona, el sistema 4Control otorga al Renault Laguna un cierto toque emocional, pues supone un plus técnico que hace más especial su conducción, ya que resulta más gratificante. También se gana cierta deportividad, sobre todo por la dirección tan directa y por la mejora en las cualidades dinámicas y eficacia del bastidor. Esta deportividad viene acompañada de algunos detalles estéticos exclusivos del acabado GT 4Control, como las dos salidas de escape laterales, los faros y pilotos oscurecidos, la calandra negra o el pomo de la palanca de cambios de aluminio.

Otro de los cambios importantes en la gama Renault Laguna afecta al acabado Expression, que pasa a denominarse Expression Tom Tom porque equipa de serie un navegador integrado desarrollado por dicha marca, con funciones de aviso del límite de velocidad de la vía y de los radares fijos. Añade, además, freno de estacionamiento eléctrico. Por debajo queda el acabado Authéntique y, por encima, los Privilège e Initiale.

En cuanto al Renault Laguna Coupé, hace su aparición una nueva versión equipada con el motor 2.0 dCi de 150 CV (desde 28.900 euros), así como un nuevo acabado más básico, denominado Emotion Plus, que se suma a los GT 4Control e Initiale. Las 4 ruedas directrices no están disponible para el Emotion Plus, son de serie en la terminación GT 4Control y opcionales en el Initiale, con un precio de 1.193 euros.

En Renault han querido simplificar la gama de su Laguna, tanto berlina como familiar Grand Tour, reduciendo el número de opciones individuales englobándolas en diversos paquetes de equipamiento o añadiendo más elementos a la dotación de serie. El resultado es una gama más equipada, pero con un 25 por ciento menos de versiones, algo que, además, permite limitar el nivel de stock y ajustar el precio.

Lo más llamativo es el nuevo acabado GT 4Control, que se caracteriza por incorporar, además de una gran cantidad de elementos específicos, el mismo sistema de ruedas traseras directrices que hasta ahora sólo podían llevar los Renault Laguna GT. Es decir, ahora se puede acceder a este dispositivo por mucho menos dinero, pues, además de los ya conocidos 2.0 Turbo de 205 CV (28.700 euros) y 2.0 dCi de 180 CV (28.300 euros), está disponible para las motorizaciones 2.0 dCi de 130 CV (24.800 euros) y 2.0 dCi de 150 CV (25.900 euros).

Por debajo de 60 km/h, el sistema 4Control gira las ruedas posteriores en sentido contrario a las delanteras (hasta 3,5º), lo que mejora la maniobrabilidad, ya que se reduce el diámetro de giro.

Por encima de esta velocidad las ruedas giran en el sentido de la marcha, compensando la fuerza centrífuga y mejorando la estabilidad y la seguridad activa. Es como si las curvas fueran más abiertas. Al conducirlo llama la atención la rapidez de la dirección y el reducido balanceo de la carrocería, de modo que la entrada en curva es muy incisiva. Transmite mucha sensación de seguridad y da confianza pero, sobre todo, el sistema 4Control hace que las reacciones del Laguna en situaciones extremas se dulcifiquen.

Por ejemplo, ante un cambio brusco de carril se reducen los movimientos parásitos del eje trasero, lo que permite también retrasar la entrada en funcionamiento del ESP, e incluso evitarla. El dispositivo 4Control también permite, por ejemplo, mantener mejor la direccionalidad en caso de frenada asimétrica, sin necesidad de corregir la trayectoria mediante el volante.

Además de la seguridad adicional que proporciona, el sistema 4Control otorga al Renault Laguna un cierto toque emocional, pues supone un plus técnico que hace más especial su conducción, ya que resulta más gratificante. También se gana cierta deportividad, sobre todo por la dirección tan directa y por la mejora en las cualidades dinámicas y eficacia del bastidor. Esta deportividad viene acompañada de algunos detalles estéticos exclusivos del acabado GT 4Control, como las dos salidas de escape laterales, los faros y pilotos oscurecidos, la calandra negra o el pomo de la palanca de cambios de aluminio.

Otro de los cambios importantes en la gama Renault Laguna afecta al acabado Expression, que pasa a denominarse Expression Tom Tom porque equipa de serie un navegador integrado desarrollado por dicha marca, con funciones de aviso del límite de velocidad de la vía y de los radares fijos. Añade, además, freno de estacionamiento eléctrico. Por debajo queda el acabado Authéntique y, por encima, los Privilège e Initiale.

En cuanto al Renault Laguna Coupé, hace su aparición una nueva versión equipada con el motor 2.0 dCi de 150 CV (desde 28.900 euros), así como un nuevo acabado más básico, denominado Emotion Plus, que se suma a los GT 4Control e Initiale. Las 4 ruedas directrices no están disponible para el Emotion Plus, son de serie en la terminación GT 4Control y opcionales en el Initiale, con un precio de 1.193 euros.

En Renault han querido simplificar la gama de su Laguna, tanto berlina como familiar Grand Tour, reduciendo el número de opciones individuales englobándolas en diversos paquetes de equipamiento o añadiendo más elementos a la dotación de serie. El resultado es una gama más equipada, pero con un 25 por ciento menos de versiones, algo que, además, permite limitar el nivel de stock y ajustar el precio.

Lo más llamativo es el nuevo acabado GT 4Control, que se caracteriza por incorporar, además de una gran cantidad de elementos específicos, el mismo sistema de ruedas traseras directrices que hasta ahora sólo podían llevar los Renault Laguna GT. Es decir, ahora se puede acceder a este dispositivo por mucho menos dinero, pues, además de los ya conocidos 2.0 Turbo de 205 CV (28.700 euros) y 2.0 dCi de 180 CV (28.300 euros), está disponible para las motorizaciones 2.0 dCi de 130 CV (24.800 euros) y 2.0 dCi de 150 CV (25.900 euros).

Por debajo de 60 km/h, el sistema 4Control gira las ruedas posteriores en sentido contrario a las delanteras (hasta 3,5º), lo que mejora la maniobrabilidad, ya que se reduce el diámetro de giro.

Por encima de esta velocidad las ruedas giran en el sentido de la marcha, compensando la fuerza centrífuga y mejorando la estabilidad y la seguridad activa. Es como si las curvas fueran más abiertas. Al conducirlo llama la atención la rapidez de la dirección y el reducido balanceo de la carrocería, de modo que la entrada en curva es muy incisiva. Transmite mucha sensación de seguridad y da confianza pero, sobre todo, el sistema 4Control hace que las reacciones del Laguna en situaciones extremas se dulcifiquen.

Por ejemplo, ante un cambio brusco de carril se reducen los movimientos parásitos del eje trasero, lo que permite también retrasar la entrada en funcionamiento del ESP, e incluso evitarla. El dispositivo 4Control también permite, por ejemplo, mantener mejor la direccionalidad en caso de frenada asimétrica, sin necesidad de corregir la trayectoria mediante el volante.

Además de la seguridad adicional que proporciona, el sistema 4Control otorga al Renault Laguna un cierto toque emocional, pues supone un plus técnico que hace más especial su conducción, ya que resulta más gratificante. También se gana cierta deportividad, sobre todo por la dirección tan directa y por la mejora en las cualidades dinámicas y eficacia del bastidor. Esta deportividad viene acompañada de algunos detalles estéticos exclusivos del acabado GT 4Control, como las dos salidas de escape laterales, los faros y pilotos oscurecidos, la calandra negra o el pomo de la palanca de cambios de aluminio.

Otro de los cambios importantes en la gama Renault Laguna afecta al acabado Expression, que pasa a denominarse Expression Tom Tom porque equipa de serie un navegador integrado desarrollado por dicha marca, con funciones de aviso del límite de velocidad de la vía y de los radares fijos. Añade, además, freno de estacionamiento eléctrico. Por debajo queda el acabado Authéntique y, por encima, los Privilège e Initiale.

En cuanto al Renault Laguna Coupé, hace su aparición una nueva versión equipada con el motor 2.0 dCi de 150 CV (desde 28.900 euros), así como un nuevo acabado más básico, denominado Emotion Plus, que se suma a los GT 4Control e Initiale. Las 4 ruedas directrices no están disponible para el Emotion Plus, son de serie en la terminación GT 4Control y opcionales en el Initiale, con un precio de 1.193 euros.

En Renault han querido simplificar la gama de su Laguna, tanto berlina como familiar Grand Tour, reduciendo el número de opciones individuales englobándolas en diversos paquetes de equipamiento o añadiendo más elementos a la dotación de serie. El resultado es una gama más equipada, pero con un 25 por ciento menos de versiones, algo que, además, permite limitar el nivel de stock y ajustar el precio.

Lo más llamativo es el nuevo acabado GT 4Control, que se caracteriza por incorporar, además de una gran cantidad de elementos específicos, el mismo sistema de ruedas traseras directrices que hasta ahora sólo podían llevar los Renault Laguna GT. Es decir, ahora se puede acceder a este dispositivo por mucho menos dinero, pues, además de los ya conocidos 2.0 Turbo de 205 CV (28.700 euros) y 2.0 dCi de 180 CV (28.300 euros), está disponible para las motorizaciones 2.0 dCi de 130 CV (24.800 euros) y 2.0 dCi de 150 CV (25.900 euros).

Por debajo de 60 km/h, el sistema 4Control gira las ruedas posteriores en sentido contrario a las delanteras (hasta 3,5º), lo que mejora la maniobrabilidad, ya que se reduce el diámetro de giro.

Por encima de esta velocidad las ruedas giran en el sentido de la marcha, compensando la fuerza centrífuga y mejorando la estabilidad y la seguridad activa. Es como si las curvas fueran más abiertas. Al conducirlo llama la atención la rapidez de la dirección y el reducido balanceo de la carrocería, de modo que la entrada en curva es muy incisiva. Transmite mucha sensación de seguridad y da confianza pero, sobre todo, el sistema 4Control hace que las reacciones del Laguna en situaciones extremas se dulcifiquen.

Por ejemplo, ante un cambio brusco de carril se reducen los movimientos parásitos del eje trasero, lo que permite también retrasar la entrada en funcionamiento del ESP, e incluso evitarla. El dispositivo 4Control también permite, por ejemplo, mantener mejor la direccionalidad en caso de frenada asimétrica, sin necesidad de corregir la trayectoria mediante el volante.

Además de la seguridad adicional que proporciona, el sistema 4Control otorga al Renault Laguna un cierto toque emocional, pues supone un plus técnico que hace más especial su conducción, ya que resulta más gratificante. También se gana cierta deportividad, sobre todo por la dirección tan directa y por la mejora en las cualidades dinámicas y eficacia del bastidor. Esta deportividad viene acompañada de algunos detalles estéticos exclusivos del acabado GT 4Control, como las dos salidas de escape laterales, los faros y pilotos oscurecidos, la calandra negra o el pomo de la palanca de cambios de aluminio.

Otro de los cambios importantes en la gama Renault Laguna afecta al acabado Expression, que pasa a denominarse Expression Tom Tom porque equipa de serie un navegador integrado desarrollado por dicha marca, con funciones de aviso del límite de velocidad de la vía y de los radares fijos. Añade, además, freno de estacionamiento eléctrico. Por debajo queda el acabado Authéntique y, por encima, los Privilège e Initiale.

En cuanto al Renault Laguna Coupé, hace su aparición una nueva versión equipada con el motor 2.0 dCi de 150 CV (desde 28.900 euros), así como un nuevo acabado más básico, denominado Emotion Plus, que se suma a los GT 4Control e Initiale. Las 4 ruedas directrices no están disponible para el Emotion Plus, son de serie en la terminación GT 4Control y opcionales en el Initiale, con un precio de 1.193 euros.

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