Ford SportKa

Altas velocidades, comportamiento divertido e imagen agresiva. Todas estas características, propias de deportivos de alta enjundia, se dan cita en el frasco pequeño que es un Ka. Con la denominación SportKa, esta versión de 95 CV se ofrece a un precio muy bueno (12.850 euros), aunque cuenta con las limitaciones de habitabilidad que le confieren sus pequeñas dimensiones.
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Ford SportKa

El pequeño de Citroën es su rival más potente con 110 CV. Es un coche algo más radical, pero nada peligroso a la hora de conducir, ya que presenta unas reacciones nobles y progresivas. Posee cambio automático, con levas en el volante, que hace más agradable su uso urbano y un interior igual de pequeño que el del Sportka, pero más modulable. En cuanto al precio, el coste de tarifa es superior, aunque los descuentos ocasionales de la marca francesa igualan la situación.

El motor del Punto Sporting ha sido estrenado en esta nueva generación con unos resultados muy buenos. El utilitario italiano, respecto al Sportka, tiene una mayor habitabilidad y cuenta con un maletero de mayores dimensiones, lo que le habilita para ser un coche viajero. En el apartado del comportamiento, goza de unas suspensiones algo más firmes que las de sus compañeros de gama, aunque, como ellos, posee un tren trasero muy sensible. El equipamiento es más completo y su precio es algo más elevado.

El Getz es un modelo de mayor tamaño y con una concepción menos deportiva. Sus argumentos son muy buenos: espacio, un comportamiento aplomado y un motor alegre que le permite mantener cruceros elevados. En resumen, es más coche que el Sportka, con más potencia y un precio similar. La diferencia principal reside en el hecho de que el pequeño de Ford es más divertido dinámicamente hablando y tiene un carácter más “rácing”.

El Mini posee un precio superior compartiendo un carácter similar al del Sportka. La decisión final recaerá en el usuario. Si está dispuesto a pagar la diferencia por un coche con más estilo (todo es cuestión de gustos) y con un cierto aire “retro” o si prefiere una mayor deportividad y una imagen más “tuning”. El espacio en ambos es muy parecido mínimo y el Mini cuenta a su favor con la exclusividad que confiere un vehículo que se fabrica bajo el manto de BMW.

Siempre lo decimos, el Micra tiene a su favor o en su contra su diseño. A muchos clientes les echa un poco para atrás su estética “simpática” y, quizás, algo infantil. Pasando por alto esto, el Micra ofrece muy buenas sensaciones al volante y otorga espacio suficiente para albergar a cuatro ocupantes, estando homologado para cinco. Como en el caso del Getz, estamos ante un coche de mayor tamaño y segmento, aunque por motivos de precio y potencia se sitúa en la órbita del Sportka.

El motor del Corsa ofrece un funcionamiento muy agradable en uso urbano y extirándolo puede dotar de unas prestaciones muy buenas al utilitario de Opel. Tiene un carácter más tranquilo que el Sportka y posee unas suspensiones más tendentes a conceder confort a sus ocupantes, aunque el balanceo de la carrocería no es excesivo. El equipamiento de esta versión es bastante completo.

El utilitario galo tiene uno de los mejores motores del segmento, que también equipa, por ejemplo, el C2. Su bastidor es de los mejores, aunque cuenta con un tren trasero que lo hace algo “revoltosillo” a la par que divertido para los amantes de la conducción pura. En los interiores abunda el plástico, como en el Sportka, aunque contamos con algo más de calidad. El precio, a pesar de que estamos en un segmento superior, es muy similar.

El Clio presenta un bastidor firme en un primer momento pero aparece cierto nerviosismo en sus reacciones cuando lo llevamos al límite. El motor es bastante brillante, aunque no la postura de conducción, con un volante demasiado inclinado. El equipamiento de serie en el acabado Luxe Privilege es muy completo y el precio, incluso, es menor al del Sportka.

El Arosa y su gemelo Volkswagen Lupo cuentan con aún menos espacio que el Sportka, sobre todo en las plazas traseras y en el maletero, que es testimonial. El motor tiene mayor potencia y es algo más rabioso que el del Sportka. Ambos, tanto Arosa como Lupo, tienen un precio superior, algo más justificable en el Lupo, con unos materiales de mayor calidad. A ambos modelos se les nota algo escasos de bastidor (sobre todo por suspensiones y tamaños) para enfrentarse a curvas a grandes velocidades.

El utilitario de Toyota ofrece a sus ocupantes unas muy buenas sensaciones deportivas, en forma de desarrollos cortos de la palanca de cambios, dirección directa y respuesta inmediata del acelerador. Las prestaciones del Yaris son muy buenas, se puede rodar muy rápido con él. Aparte, no se achica cuando entramos en territorio de curvas. Lo único que empaña algo este conjunto es una postura de conducción algo elevada y unos frenada algo inestable.

El pequeño de Citroën es su rival más potente con 110 CV. Es un coche algo más radical, pero nada peligroso a la hora de conducir, ya que presenta unas reacciones nobles y progresivas. Posee cambio automático, con levas en el volante, que hace más agradable su uso urbano y un interior igual de pequeño que el del Sportka, pero más modulable. En cuanto al precio, el coste de tarifa es superior, aunque los descuentos ocasionales de la marca francesa igualan la situación.

El motor del Punto Sporting ha sido estrenado en esta nueva generación con unos resultados muy buenos. El utilitario italiano, respecto al Sportka, tiene una mayor habitabilidad y cuenta con un maletero de mayores dimensiones, lo que le habilita para ser un coche viajero. En el apartado del comportamiento, goza de unas suspensiones algo más firmes que las de sus compañeros de gama, aunque, como ellos, posee un tren trasero muy sensible. El equipamiento es más completo y su precio es algo más elevado.

El Getz es un modelo de mayor tamaño y con una concepción menos deportiva. Sus argumentos son muy buenos: espacio, un comportamiento aplomado y un motor alegre que le permite mantener cruceros elevados. En resumen, es más coche que el Sportka, con más potencia y un precio similar. La diferencia principal reside en el hecho de que el pequeño de Ford es más divertido dinámicamente hablando y tiene un carácter más “rácing”.

El Mini posee un precio superior compartiendo un carácter similar al del Sportka. La decisión final recaerá en el usuario. Si está dispuesto a pagar la diferencia por un coche con más estilo (todo es cuestión de gustos) y con un cierto aire “retro” o si prefiere una mayor deportividad y una imagen más “tuning”. El espacio en ambos es muy parecido mínimo y el Mini cuenta a su favor con la exclusividad que confiere un vehículo que se fabrica bajo el manto de BMW.

Siempre lo decimos, el Micra tiene a su favor o en su contra su diseño. A muchos clientes les echa un poco para atrás su estética “simpática” y, quizás, algo infantil. Pasando por alto esto, el Micra ofrece muy buenas sensaciones al volante y otorga espacio suficiente para albergar a cuatro ocupantes, estando homologado para cinco. Como en el caso del Getz, estamos ante un coche de mayor tamaño y segmento, aunque por motivos de precio y potencia se sitúa en la órbita del Sportka.

El motor del Corsa ofrece un funcionamiento muy agradable en uso urbano y extirándolo puede dotar de unas prestaciones muy buenas al utilitario de Opel. Tiene un carácter más tranquilo que el Sportka y posee unas suspensiones más tendentes a conceder confort a sus ocupantes, aunque el balanceo de la carrocería no es excesivo. El equipamiento de esta versión es bastante completo.

El utilitario galo tiene uno de los mejores motores del segmento, que también equipa, por ejemplo, el C2. Su bastidor es de los mejores, aunque cuenta con un tren trasero que lo hace algo “revoltosillo” a la par que divertido para los amantes de la conducción pura. En los interiores abunda el plástico, como en el Sportka, aunque contamos con algo más de calidad. El precio, a pesar de que estamos en un segmento superior, es muy similar.

El Clio presenta un bastidor firme en un primer momento pero aparece cierto nerviosismo en sus reacciones cuando lo llevamos al límite. El motor es bastante brillante, aunque no la postura de conducción, con un volante demasiado inclinado. El equipamiento de serie en el acabado Luxe Privilege es muy completo y el precio, incluso, es menor al del Sportka.

El Arosa y su gemelo Volkswagen Lupo cuentan con aún menos espacio que el Sportka, sobre todo en las plazas traseras y en el maletero, que es testimonial. El motor tiene mayor potencia y es algo más rabioso que el del Sportka. Ambos, tanto Arosa como Lupo, tienen un precio superior, algo más justificable en el Lupo, con unos materiales de mayor calidad. A ambos modelos se les nota algo escasos de bastidor (sobre todo por suspensiones y tamaños) para enfrentarse a curvas a grandes velocidades.

El utilitario de Toyota ofrece a sus ocupantes unas muy buenas sensaciones deportivas, en forma de desarrollos cortos de la palanca de cambios, dirección directa y respuesta inmediata del acelerador. Las prestaciones del Yaris son muy buenas, se puede rodar muy rápido con él. Aparte, no se achica cuando entramos en territorio de curvas. Lo único que empaña algo este conjunto es una postura de conducción algo elevada y unos frenada algo inestable.

El pequeño de Citroën es su rival más potente con 110 CV. Es un coche algo más radical, pero nada peligroso a la hora de conducir, ya que presenta unas reacciones nobles y progresivas. Posee cambio automático, con levas en el volante, que hace más agradable su uso urbano y un interior igual de pequeño que el del Sportka, pero más modulable. En cuanto al precio, el coste de tarifa es superior, aunque los descuentos ocasionales de la marca francesa igualan la situación.

El motor del Punto Sporting ha sido estrenado en esta nueva generación con unos resultados muy buenos. El utilitario italiano, respecto al Sportka, tiene una mayor habitabilidad y cuenta con un maletero de mayores dimensiones, lo que le habilita para ser un coche viajero. En el apartado del comportamiento, goza de unas suspensiones algo más firmes que las de sus compañeros de gama, aunque, como ellos, posee un tren trasero muy sensible. El equipamiento es más completo y su precio es algo más elevado.

El Getz es un modelo de mayor tamaño y con una concepción menos deportiva. Sus argumentos son muy buenos: espacio, un comportamiento aplomado y un motor alegre que le permite mantener cruceros elevados. En resumen, es más coche que el Sportka, con más potencia y un precio similar. La diferencia principal reside en el hecho de que el pequeño de Ford es más divertido dinámicamente hablando y tiene un carácter más “rácing”.

El Mini posee un precio superior compartiendo un carácter similar al del Sportka. La decisión final recaerá en el usuario. Si está dispuesto a pagar la diferencia por un coche con más estilo (todo es cuestión de gustos) y con un cierto aire “retro” o si prefiere una mayor deportividad y una imagen más “tuning”. El espacio en ambos es muy parecido mínimo y el Mini cuenta a su favor con la exclusividad que confiere un vehículo que se fabrica bajo el manto de BMW.

Siempre lo decimos, el Micra tiene a su favor o en su contra su diseño. A muchos clientes les echa un poco para atrás su estética “simpática” y, quizás, algo infantil. Pasando por alto esto, el Micra ofrece muy buenas sensaciones al volante y otorga espacio suficiente para albergar a cuatro ocupantes, estando homologado para cinco. Como en el caso del Getz, estamos ante un coche de mayor tamaño y segmento, aunque por motivos de precio y potencia se sitúa en la órbita del Sportka.

El motor del Corsa ofrece un funcionamiento muy agradable en uso urbano y extirándolo puede dotar de unas prestaciones muy buenas al utilitario de Opel. Tiene un carácter más tranquilo que el Sportka y posee unas suspensiones más tendentes a conceder confort a sus ocupantes, aunque el balanceo de la carrocería no es excesivo. El equipamiento de esta versión es bastante completo.

El utilitario galo tiene uno de los mejores motores del segmento, que también equipa, por ejemplo, el C2. Su bastidor es de los mejores, aunque cuenta con un tren trasero que lo hace algo “revoltosillo” a la par que divertido para los amantes de la conducción pura. En los interiores abunda el plástico, como en el Sportka, aunque contamos con algo más de calidad. El precio, a pesar de que estamos en un segmento superior, es muy similar.

El Clio presenta un bastidor firme en un primer momento pero aparece cierto nerviosismo en sus reacciones cuando lo llevamos al límite. El motor es bastante brillante, aunque no la postura de conducción, con un volante demasiado inclinado. El equipamiento de serie en el acabado Luxe Privilege es muy completo y el precio, incluso, es menor al del Sportka.

El Arosa y su gemelo Volkswagen Lupo cuentan con aún menos espacio que el Sportka, sobre todo en las plazas traseras y en el maletero, que es testimonial. El motor tiene mayor potencia y es algo más rabioso que el del Sportka. Ambos, tanto Arosa como Lupo, tienen un precio superior, algo más justificable en el Lupo, con unos materiales de mayor calidad. A ambos modelos se les nota algo escasos de bastidor (sobre todo por suspensiones y tamaños) para enfrentarse a curvas a grandes velocidades.

El utilitario de Toyota ofrece a sus ocupantes unas muy buenas sensaciones deportivas, en forma de desarrollos cortos de la palanca de cambios, dirección directa y respuesta inmediata del acelerador. Las prestaciones del Yaris son muy buenas, se puede rodar muy rápido con él. Aparte, no se achica cuando entramos en territorio de curvas. Lo único que empaña algo este conjunto es una postura de conducción algo elevada y unos frenada algo inestable.

El pequeño de Citroën es su rival más potente con 110 CV. Es un coche algo más radical, pero nada peligroso a la hora de conducir, ya que presenta unas reacciones nobles y progresivas. Posee cambio automático, con levas en el volante, que hace más agradable su uso urbano y un interior igual de pequeño que el del Sportka, pero más modulable. En cuanto al precio, el coste de tarifa es superior, aunque los descuentos ocasionales de la marca francesa igualan la situación.

El motor del Punto Sporting ha sido estrenado en esta nueva generación con unos resultados muy buenos. El utilitario italiano, respecto al Sportka, tiene una mayor habitabilidad y cuenta con un maletero de mayores dimensiones, lo que le habilita para ser un coche viajero. En el apartado del comportamiento, goza de unas suspensiones algo más firmes que las de sus compañeros de gama, aunque, como ellos, posee un tren trasero muy sensible. El equipamiento es más completo y su precio es algo más elevado.

El Getz es un modelo de mayor tamaño y con una concepción menos deportiva. Sus argumentos son muy buenos: espacio, un comportamiento aplomado y un motor alegre que le permite mantener cruceros elevados. En resumen, es más coche que el Sportka, con más potencia y un precio similar. La diferencia principal reside en el hecho de que el pequeño de Ford es más divertido dinámicamente hablando y tiene un carácter más “rácing”.

El Mini posee un precio superior compartiendo un carácter similar al del Sportka. La decisión final recaerá en el usuario. Si está dispuesto a pagar la diferencia por un coche con más estilo (todo es cuestión de gustos) y con un cierto aire “retro” o si prefiere una mayor deportividad y una imagen más “tuning”. El espacio en ambos es muy parecido mínimo y el Mini cuenta a su favor con la exclusividad que confiere un vehículo que se fabrica bajo el manto de BMW.

Siempre lo decimos, el Micra tiene a su favor o en su contra su diseño. A muchos clientes les echa un poco para atrás su estética “simpática” y, quizás, algo infantil. Pasando por alto esto, el Micra ofrece muy buenas sensaciones al volante y otorga espacio suficiente para albergar a cuatro ocupantes, estando homologado para cinco. Como en el caso del Getz, estamos ante un coche de mayor tamaño y segmento, aunque por motivos de precio y potencia se sitúa en la órbita del Sportka.

El motor del Corsa ofrece un funcionamiento muy agradable en uso urbano y extirándolo puede dotar de unas prestaciones muy buenas al utilitario de Opel. Tiene un carácter más tranquilo que el Sportka y posee unas suspensiones más tendentes a conceder confort a sus ocupantes, aunque el balanceo de la carrocería no es excesivo. El equipamiento de esta versión es bastante completo.

El utilitario galo tiene uno de los mejores motores del segmento, que también equipa, por ejemplo, el C2. Su bastidor es de los mejores, aunque cuenta con un tren trasero que lo hace algo “revoltosillo” a la par que divertido para los amantes de la conducción pura. En los interiores abunda el plástico, como en el Sportka, aunque contamos con algo más de calidad. El precio, a pesar de que estamos en un segmento superior, es muy similar.

El Clio presenta un bastidor firme en un primer momento pero aparece cierto nerviosismo en sus reacciones cuando lo llevamos al límite. El motor es bastante brillante, aunque no la postura de conducción, con un volante demasiado inclinado. El equipamiento de serie en el acabado Luxe Privilege es muy completo y el precio, incluso, es menor al del Sportka.

El Arosa y su gemelo Volkswagen Lupo cuentan con aún menos espacio que el Sportka, sobre todo en las plazas traseras y en el maletero, que es testimonial. El motor tiene mayor potencia y es algo más rabioso que el del Sportka. Ambos, tanto Arosa como Lupo, tienen un precio superior, algo más justificable en el Lupo, con unos materiales de mayor calidad. A ambos modelos se les nota algo escasos de bastidor (sobre todo por suspensiones y tamaños) para enfrentarse a curvas a grandes velocidades.

El utilitario de Toyota ofrece a sus ocupantes unas muy buenas sensaciones deportivas, en forma de desarrollos cortos de la palanca de cambios, dirección directa y respuesta inmediata del acelerador. Las prestaciones del Yaris son muy buenas, se puede rodar muy rápido con él. Aparte, no se achica cuando entramos en territorio de curvas. Lo único que empaña algo este conjunto es una postura de conducción algo elevada y unos frenada algo inestable.

El pequeño de Citroën es su rival más potente con 110 CV. Es un coche algo más radical, pero nada peligroso a la hora de conducir, ya que presenta unas reacciones nobles y progresivas. Posee cambio automático, con levas en el volante, que hace más agradable su uso urbano y un interior igual de pequeño que el del Sportka, pero más modulable. En cuanto al precio, el coste de tarifa es superior, aunque los descuentos ocasionales de la marca francesa igualan la situación.

El motor del Punto Sporting ha sido estrenado en esta nueva generación con unos resultados muy buenos. El utilitario italiano, respecto al Sportka, tiene una mayor habitabilidad y cuenta con un maletero de mayores dimensiones, lo que le habilita para ser un coche viajero. En el apartado del comportamiento, goza de unas suspensiones algo más firmes que las de sus compañeros de gama, aunque, como ellos, posee un tren trasero muy sensible. El equipamiento es más completo y su precio es algo más elevado.

El Getz es un modelo de mayor tamaño y con una concepción menos deportiva. Sus argumentos son muy buenos: espacio, un comportamiento aplomado y un motor alegre que le permite mantener cruceros elevados. En resumen, es más coche que el Sportka, con más potencia y un precio similar. La diferencia principal reside en el hecho de que el pequeño de Ford es más divertido dinámicamente hablando y tiene un carácter más “rácing”.

El Mini posee un precio superior compartiendo un carácter similar al del Sportka. La decisión final recaerá en el usuario. Si está dispuesto a pagar la diferencia por un coche con más estilo (todo es cuestión de gustos) y con un cierto aire “retro” o si prefiere una mayor deportividad y una imagen más “tuning”. El espacio en ambos es muy parecido mínimo y el Mini cuenta a su favor con la exclusividad que confiere un vehículo que se fabrica bajo el manto de BMW.

Siempre lo decimos, el Micra tiene a su favor o en su contra su diseño. A muchos clientes les echa un poco para atrás su estética “simpática” y, quizás, algo infantil. Pasando por alto esto, el Micra ofrece muy buenas sensaciones al volante y otorga espacio suficiente para albergar a cuatro ocupantes, estando homologado para cinco. Como en el caso del Getz, estamos ante un coche de mayor tamaño y segmento, aunque por motivos de precio y potencia se sitúa en la órbita del Sportka.

El motor del Corsa ofrece un funcionamiento muy agradable en uso urbano y extirándolo puede dotar de unas prestaciones muy buenas al utilitario de Opel. Tiene un carácter más tranquilo que el Sportka y posee unas suspensiones más tendentes a conceder confort a sus ocupantes, aunque el balanceo de la carrocería no es excesivo. El equipamiento de esta versión es bastante completo.

El utilitario galo tiene uno de los mejores motores del segmento, que también equipa, por ejemplo, el C2. Su bastidor es de los mejores, aunque cuenta con un tren trasero que lo hace algo “revoltosillo” a la par que divertido para los amantes de la conducción pura. En los interiores abunda el plástico, como en el Sportka, aunque contamos con algo más de calidad. El precio, a pesar de que estamos en un segmento superior, es muy similar.

El Clio presenta un bastidor firme en un primer momento pero aparece cierto nerviosismo en sus reacciones cuando lo llevamos al límite. El motor es bastante brillante, aunque no la postura de conducción, con un volante demasiado inclinado. El equipamiento de serie en el acabado Luxe Privilege es muy completo y el precio, incluso, es menor al del Sportka.

El Arosa y su gemelo Volkswagen Lupo cuentan con aún menos espacio que el Sportka, sobre todo en las plazas traseras y en el maletero, que es testimonial. El motor tiene mayor potencia y es algo más rabioso que el del Sportka. Ambos, tanto Arosa como Lupo, tienen un precio superior, algo más justificable en el Lupo, con unos materiales de mayor calidad. A ambos modelos se les nota algo escasos de bastidor (sobre todo por suspensiones y tamaños) para enfrentarse a curvas a grandes velocidades.

El utilitario de Toyota ofrece a sus ocupantes unas muy buenas sensaciones deportivas, en forma de desarrollos cortos de la palanca de cambios, dirección directa y respuesta inmediata del acelerador. Las prestaciones del Yaris son muy buenas, se puede rodar muy rápido con él. Aparte, no se achica cuando entramos en territorio de curvas. Lo único que empaña algo este conjunto es una postura de conducción algo elevada y unos frenada algo inestable.

El pequeño de Citroën es su rival más potente con 110 CV. Es un coche algo más radical, pero nada peligroso a la hora de conducir, ya que presenta unas reacciones nobles y progresivas. Posee cambio automático, con levas en el volante, que hace más agradable su uso urbano y un interior igual de pequeño que el del Sportka, pero más modulable. En cuanto al precio, el coste de tarifa es superior, aunque los descuentos ocasionales de la marca francesa igualan la situación.

El motor del Punto Sporting ha sido estrenado en esta nueva generación con unos resultados muy buenos. El utilitario italiano, respecto al Sportka, tiene una mayor habitabilidad y cuenta con un maletero de mayores dimensiones, lo que le habilita para ser un coche viajero. En el apartado del comportamiento, goza de unas suspensiones algo más firmes que las de sus compañeros de gama, aunque, como ellos, posee un tren trasero muy sensible. El equipamiento es más completo y su precio es algo más elevado.

El Getz es un modelo de mayor tamaño y con una concepción menos deportiva. Sus argumentos son muy buenos: espacio, un comportamiento aplomado y un motor alegre que le permite mantener cruceros elevados. En resumen, es más coche que el Sportka, con más potencia y un precio similar. La diferencia principal reside en el hecho de que el pequeño de Ford es más divertido dinámicamente hablando y tiene un carácter más “rácing”.

El Mini posee un precio superior compartiendo un carácter similar al del Sportka. La decisión final recaerá en el usuario. Si está dispuesto a pagar la diferencia por un coche con más estilo (todo es cuestión de gustos) y con un cierto aire “retro” o si prefiere una mayor deportividad y una imagen más “tuning”. El espacio en ambos es muy parecido mínimo y el Mini cuenta a su favor con la exclusividad que confiere un vehículo que se fabrica bajo el manto de BMW.

Siempre lo decimos, el Micra tiene a su favor o en su contra su diseño. A muchos clientes les echa un poco para atrás su estética “simpática” y, quizás, algo infantil. Pasando por alto esto, el Micra ofrece muy buenas sensaciones al volante y otorga espacio suficiente para albergar a cuatro ocupantes, estando homologado para cinco. Como en el caso del Getz, estamos ante un coche de mayor tamaño y segmento, aunque por motivos de precio y potencia se sitúa en la órbita del Sportka.

El motor del Corsa ofrece un funcionamiento muy agradable en uso urbano y extirándolo puede dotar de unas prestaciones muy buenas al utilitario de Opel. Tiene un carácter más tranquilo que el Sportka y posee unas suspensiones más tendentes a conceder confort a sus ocupantes, aunque el balanceo de la carrocería no es excesivo. El equipamiento de esta versión es bastante completo.

El utilitario galo tiene uno de los mejores motores del segmento, que también equipa, por ejemplo, el C2. Su bastidor es de los mejores, aunque cuenta con un tren trasero que lo hace algo “revoltosillo” a la par que divertido para los amantes de la conducción pura. En los interiores abunda el plástico, como en el Sportka, aunque contamos con algo más de calidad. El precio, a pesar de que estamos en un segmento superior, es muy similar.

El Clio presenta un bastidor firme en un primer momento pero aparece cierto nerviosismo en sus reacciones cuando lo llevamos al límite. El motor es bastante brillante, aunque no la postura de conducción, con un volante demasiado inclinado. El equipamiento de serie en el acabado Luxe Privilege es muy completo y el precio, incluso, es menor al del Sportka.

El Arosa y su gemelo Volkswagen Lupo cuentan con aún menos espacio que el Sportka, sobre todo en las plazas traseras y en el maletero, que es testimonial. El motor tiene mayor potencia y es algo más rabioso que el del Sportka. Ambos, tanto Arosa como Lupo, tienen un precio superior, algo más justificable en el Lupo, con unos materiales de mayor calidad. A ambos modelos se les nota algo escasos de bastidor (sobre todo por suspensiones y tamaños) para enfrentarse a curvas a grandes velocidades.

El utilitario de Toyota ofrece a sus ocupantes unas muy buenas sensaciones deportivas, en forma de desarrollos cortos de la palanca de cambios, dirección directa y respuesta inmediata del acelerador. Las prestaciones del Yaris son muy buenas, se puede rodar muy rápido con él. Aparte, no se achica cuando entramos en territorio de curvas. Lo único que empaña algo este conjunto es una postura de conducción algo elevada y unos frenada algo inestable.

El pequeño de Citroën es su rival más potente con 110 CV. Es un coche algo más radical, pero nada peligroso a la hora de conducir, ya que presenta unas reacciones nobles y progresivas. Posee cambio automático, con levas en el volante, que hace más agradable su uso urbano y un interior igual de pequeño que el del Sportka, pero más modulable. En cuanto al precio, el coste de tarifa es superior, aunque los descuentos ocasionales de la marca francesa igualan la situación.

El motor del Punto Sporting ha sido estrenado en esta nueva generación con unos resultados muy buenos. El utilitario italiano, respecto al Sportka, tiene una mayor habitabilidad y cuenta con un maletero de mayores dimensiones, lo que le habilita para ser un coche viajero. En el apartado del comportamiento, goza de unas suspensiones algo más firmes que las de sus compañeros de gama, aunque, como ellos, posee un tren trasero muy sensible. El equipamiento es más completo y su precio es algo más elevado.

El Getz es un modelo de mayor tamaño y con una concepción menos deportiva. Sus argumentos son muy buenos: espacio, un comportamiento aplomado y un motor alegre que le permite mantener cruceros elevados. En resumen, es más coche que el Sportka, con más potencia y un precio similar. La diferencia principal reside en el hecho de que el pequeño de Ford es más divertido dinámicamente hablando y tiene un carácter más “rácing”.

El Mini posee un precio superior compartiendo un carácter similar al del Sportka. La decisión final recaerá en el usuario. Si está dispuesto a pagar la diferencia por un coche con más estilo (todo es cuestión de gustos) y con un cierto aire “retro” o si prefiere una mayor deportividad y una imagen más “tuning”. El espacio en ambos es muy parecido mínimo y el Mini cuenta a su favor con la exclusividad que confiere un vehículo que se fabrica bajo el manto de BMW.

Siempre lo decimos, el Micra tiene a su favor o en su contra su diseño. A muchos clientes les echa un poco para atrás su estética “simpática” y, quizás, algo infantil. Pasando por alto esto, el Micra ofrece muy buenas sensaciones al volante y otorga espacio suficiente para albergar a cuatro ocupantes, estando homologado para cinco. Como en el caso del Getz, estamos ante un coche de mayor tamaño y segmento, aunque por motivos de precio y potencia se sitúa en la órbita del Sportka.

El motor del Corsa ofrece un funcionamiento muy agradable en uso urbano y extirándolo puede dotar de unas prestaciones muy buenas al utilitario de Opel. Tiene un carácter más tranquilo que el Sportka y posee unas suspensiones más tendentes a conceder confort a sus ocupantes, aunque el balanceo de la carrocería no es excesivo. El equipamiento de esta versión es bastante completo.

El utilitario galo tiene uno de los mejores motores del segmento, que también equipa, por ejemplo, el C2. Su bastidor es de los mejores, aunque cuenta con un tren trasero que lo hace algo “revoltosillo” a la par que divertido para los amantes de la conducción pura. En los interiores abunda el plástico, como en el Sportka, aunque contamos con algo más de calidad. El precio, a pesar de que estamos en un segmento superior, es muy similar.

El Clio presenta un bastidor firme en un primer momento pero aparece cierto nerviosismo en sus reacciones cuando lo llevamos al límite. El motor es bastante brillante, aunque no la postura de conducción, con un volante demasiado inclinado. El equipamiento de serie en el acabado Luxe Privilege es muy completo y el precio, incluso, es menor al del Sportka.

El Arosa y su gemelo Volkswagen Lupo cuentan con aún menos espacio que el Sportka, sobre todo en las plazas traseras y en el maletero, que es testimonial. El motor tiene mayor potencia y es algo más rabioso que el del Sportka. Ambos, tanto Arosa como Lupo, tienen un precio superior, algo más justificable en el Lupo, con unos materiales de mayor calidad. A ambos modelos se les nota algo escasos de bastidor (sobre todo por suspensiones y tamaños) para enfrentarse a curvas a grandes velocidades.

El utilitario de Toyota ofrece a sus ocupantes unas muy buenas sensaciones deportivas, en forma de desarrollos cortos de la palanca de cambios, dirección directa y respuesta inmediata del acelerador. Las prestaciones del Yaris son muy buenas, se puede rodar muy rápido con él. Aparte, no se achica cuando entramos en territorio de curvas. Lo único que empaña algo este conjunto es una postura de conducción algo elevada y unos frenada algo inestable.

El pequeño de Citroën es su rival más potente con 110 CV. Es un coche algo más radical, pero nada peligroso a la hora de conducir, ya que presenta unas reacciones nobles y progresivas. Posee cambio automático, con levas en el volante, que hace más agradable su uso urbano y un interior igual de pequeño que el del Sportka, pero más modulable. En cuanto al precio, el coste de tarifa es superior, aunque los descuentos ocasionales de la marca francesa igualan la situación.

El motor del Punto Sporting ha sido estrenado en esta nueva generación con unos resultados muy buenos. El utilitario italiano, respecto al Sportka, tiene una mayor habitabilidad y cuenta con un maletero de mayores dimensiones, lo que le habilita para ser un coche viajero. En el apartado del comportamiento, goza de unas suspensiones algo más firmes que las de sus compañeros de gama, aunque, como ellos, posee un tren trasero muy sensible. El equipamiento es más completo y su precio es algo más elevado.

El Getz es un modelo de mayor tamaño y con una concepción menos deportiva. Sus argumentos son muy buenos: espacio, un comportamiento aplomado y un motor alegre que le permite mantener cruceros elevados. En resumen, es más coche que el Sportka, con más potencia y un precio similar. La diferencia principal reside en el hecho de que el pequeño de Ford es más divertido dinámicamente hablando y tiene un carácter más “rácing”.

El Mini posee un precio superior compartiendo un carácter similar al del Sportka. La decisión final recaerá en el usuario. Si está dispuesto a pagar la diferencia por un coche con más estilo (todo es cuestión de gustos) y con un cierto aire “retro” o si prefiere una mayor deportividad y una imagen más “tuning”. El espacio en ambos es muy parecido mínimo y el Mini cuenta a su favor con la exclusividad que confiere un vehículo que se fabrica bajo el manto de BMW.

Siempre lo decimos, el Micra tiene a su favor o en su contra su diseño. A muchos clientes les echa un poco para atrás su estética “simpática” y, quizás, algo infantil. Pasando por alto esto, el Micra ofrece muy buenas sensaciones al volante y otorga espacio suficiente para albergar a cuatro ocupantes, estando homologado para cinco. Como en el caso del Getz, estamos ante un coche de mayor tamaño y segmento, aunque por motivos de precio y potencia se sitúa en la órbita del Sportka.

El motor del Corsa ofrece un funcionamiento muy agradable en uso urbano y extirándolo puede dotar de unas prestaciones muy buenas al utilitario de Opel. Tiene un carácter más tranquilo que el Sportka y posee unas suspensiones más tendentes a conceder confort a sus ocupantes, aunque el balanceo de la carrocería no es excesivo. El equipamiento de esta versión es bastante completo.

El utilitario galo tiene uno de los mejores motores del segmento, que también equipa, por ejemplo, el C2. Su bastidor es de los mejores, aunque cuenta con un tren trasero que lo hace algo “revoltosillo” a la par que divertido para los amantes de la conducción pura. En los interiores abunda el plástico, como en el Sportka, aunque contamos con algo más de calidad. El precio, a pesar de que estamos en un segmento superior, es muy similar.

El Clio presenta un bastidor firme en un primer momento pero aparece cierto nerviosismo en sus reacciones cuando lo llevamos al límite. El motor es bastante brillante, aunque no la postura de conducción, con un volante demasiado inclinado. El equipamiento de serie en el acabado Luxe Privilege es muy completo y el precio, incluso, es menor al del Sportka.

El Arosa y su gemelo Volkswagen Lupo cuentan con aún menos espacio que el Sportka, sobre todo en las plazas traseras y en el maletero, que es testimonial. El motor tiene mayor potencia y es algo más rabioso que el del Sportka. Ambos, tanto Arosa como Lupo, tienen un precio superior, algo más justificable en el Lupo, con unos materiales de mayor calidad. A ambos modelos se les nota algo escasos de bastidor (sobre todo por suspensiones y tamaños) para enfrentarse a curvas a grandes velocidades.

El utilitario de Toyota ofrece a sus ocupantes unas muy buenas sensaciones deportivas, en forma de desarrollos cortos de la palanca de cambios, dirección directa y respuesta inmediata del acelerador. Las prestaciones del Yaris son muy buenas, se puede rodar muy rápido con él. Aparte, no se achica cuando entramos en territorio de curvas. Lo único que empaña algo este conjunto es una postura de conducción algo elevada y unos frenada algo inestable.

El pequeño de Citroën es su rival más potente con 110 CV. Es un coche algo más radical, pero nada peligroso a la hora de conducir, ya que presenta unas reacciones nobles y progresivas. Posee cambio automático, con levas en el volante, que hace más agradable su uso urbano y un interior igual de pequeño que el del Sportka, pero más modulable. En cuanto al precio, el coste de tarifa es superior, aunque los descuentos ocasionales de la marca francesa igualan la situación.

El motor del Punto Sporting ha sido estrenado en esta nueva generación con unos resultados muy buenos. El utilitario italiano, respecto al Sportka, tiene una mayor habitabilidad y cuenta con un maletero de mayores dimensiones, lo que le habilita para ser un coche viajero. En el apartado del comportamiento, goza de unas suspensiones algo más firmes que las de sus compañeros de gama, aunque, como ellos, posee un tren trasero muy sensible. El equipamiento es más completo y su precio es algo más elevado.

El Getz es un modelo de mayor tamaño y con una concepción menos deportiva. Sus argumentos son muy buenos: espacio, un comportamiento aplomado y un motor alegre que le permite mantener cruceros elevados. En resumen, es más coche que el Sportka, con más potencia y un precio similar. La diferencia principal reside en el hecho de que el pequeño de Ford es más divertido dinámicamente hablando y tiene un carácter más “rácing”.

El Mini posee un precio superior compartiendo un carácter similar al del Sportka. La decisión final recaerá en el usuario. Si está dispuesto a pagar la diferencia por un coche con más estilo (todo es cuestión de gustos) y con un cierto aire “retro” o si prefiere una mayor deportividad y una imagen más “tuning”. El espacio en ambos es muy parecido mínimo y el Mini cuenta a su favor con la exclusividad que confiere un vehículo que se fabrica bajo el manto de BMW.

Siempre lo decimos, el Micra tiene a su favor o en su contra su diseño. A muchos clientes les echa un poco para atrás su estética “simpática” y, quizás, algo infantil. Pasando por alto esto, el Micra ofrece muy buenas sensaciones al volante y otorga espacio suficiente para albergar a cuatro ocupantes, estando homologado para cinco. Como en el caso del Getz, estamos ante un coche de mayor tamaño y segmento, aunque por motivos de precio y potencia se sitúa en la órbita del Sportka.

El motor del Corsa ofrece un funcionamiento muy agradable en uso urbano y extirándolo puede dotar de unas prestaciones muy buenas al utilitario de Opel. Tiene un carácter más tranquilo que el Sportka y posee unas suspensiones más tendentes a conceder confort a sus ocupantes, aunque el balanceo de la carrocería no es excesivo. El equipamiento de esta versión es bastante completo.

El utilitario galo tiene uno de los mejores motores del segmento, que también equipa, por ejemplo, el C2. Su bastidor es de los mejores, aunque cuenta con un tren trasero que lo hace algo “revoltosillo” a la par que divertido para los amantes de la conducción pura. En los interiores abunda el plástico, como en el Sportka, aunque contamos con algo más de calidad. El precio, a pesar de que estamos en un segmento superior, es muy similar.

El Clio presenta un bastidor firme en un primer momento pero aparece cierto nerviosismo en sus reacciones cuando lo llevamos al límite. El motor es bastante brillante, aunque no la postura de conducción, con un volante demasiado inclinado. El equipamiento de serie en el acabado Luxe Privilege es muy completo y el precio, incluso, es menor al del Sportka.

El Arosa y su gemelo Volkswagen Lupo cuentan con aún menos espacio que el Sportka, sobre todo en las plazas traseras y en el maletero, que es testimonial. El motor tiene mayor potencia y es algo más rabioso que el del Sportka. Ambos, tanto Arosa como Lupo, tienen un precio superior, algo más justificable en el Lupo, con unos materiales de mayor calidad. A ambos modelos se les nota algo escasos de bastidor (sobre todo por suspensiones y tamaños) para enfrentarse a curvas a grandes velocidades.

El utilitario de Toyota ofrece a sus ocupantes unas muy buenas sensaciones deportivas, en forma de desarrollos cortos de la palanca de cambios, dirección directa y respuesta inmediata del acelerador. Las prestaciones del Yaris son muy buenas, se puede rodar muy rápido con él. Aparte, no se achica cuando entramos en territorio de curvas. Lo único que empaña algo este conjunto es una postura de conducción algo elevada y unos frenada algo inestable.

El pequeño de Citroën es su rival más potente con 110 CV. Es un coche algo más radical, pero nada peligroso a la hora de conducir, ya que presenta unas reacciones nobles y progresivas. Posee cambio automático, con levas en el volante, que hace más agradable su uso urbano y un interior igual de pequeño que el del Sportka, pero más modulable. En cuanto al precio, el coste de tarifa es superior, aunque los descuentos ocasionales de la marca francesa igualan la situación.

El motor del Punto Sporting ha sido estrenado en esta nueva generación con unos resultados muy buenos. El utilitario italiano, respecto al Sportka, tiene una mayor habitabilidad y cuenta con un maletero de mayores dimensiones, lo que le habilita para ser un coche viajero. En el apartado del comportamiento, goza de unas suspensiones algo más firmes que las de sus compañeros de gama, aunque, como ellos, posee un tren trasero muy sensible. El equipamiento es más completo y su precio es algo más elevado.

El Getz es un modelo de mayor tamaño y con una concepción menos deportiva. Sus argumentos son muy buenos: espacio, un comportamiento aplomado y un motor alegre que le permite mantener cruceros elevados. En resumen, es más coche que el Sportka, con más potencia y un precio similar. La diferencia principal reside en el hecho de que el pequeño de Ford es más divertido dinámicamente hablando y tiene un carácter más “rácing”.

El Mini posee un precio superior compartiendo un carácter similar al del Sportka. La decisión final recaerá en el usuario. Si está dispuesto a pagar la diferencia por un coche con más estilo (todo es cuestión de gustos) y con un cierto aire “retro” o si prefiere una mayor deportividad y una imagen más “tuning”. El espacio en ambos es muy parecido mínimo y el Mini cuenta a su favor con la exclusividad que confiere un vehículo que se fabrica bajo el manto de BMW.

Siempre lo decimos, el Micra tiene a su favor o en su contra su diseño. A muchos clientes les echa un poco para atrás su estética “simpática” y, quizás, algo infantil. Pasando por alto esto, el Micra ofrece muy buenas sensaciones al volante y otorga espacio suficiente para albergar a cuatro ocupantes, estando homologado para cinco. Como en el caso del Getz, estamos ante un coche de mayor tamaño y segmento, aunque por motivos de precio y potencia se sitúa en la órbita del Sportka.

El motor del Corsa ofrece un funcionamiento muy agradable en uso urbano y extirándolo puede dotar de unas prestaciones muy buenas al utilitario de Opel. Tiene un carácter más tranquilo que el Sportka y posee unas suspensiones más tendentes a conceder confort a sus ocupantes, aunque el balanceo de la carrocería no es excesivo. El equipamiento de esta versión es bastante completo.

El utilitario galo tiene uno de los mejores motores del segmento, que también equipa, por ejemplo, el C2. Su bastidor es de los mejores, aunque cuenta con un tren trasero que lo hace algo “revoltosillo” a la par que divertido para los amantes de la conducción pura. En los interiores abunda el plástico, como en el Sportka, aunque contamos con algo más de calidad. El precio, a pesar de que estamos en un segmento superior, es muy similar.

El Clio presenta un bastidor firme en un primer momento pero aparece cierto nerviosismo en sus reacciones cuando lo llevamos al límite. El motor es bastante brillante, aunque no la postura de conducción, con un volante demasiado inclinado. El equipamiento de serie en el acabado Luxe Privilege es muy completo y el precio, incluso, es menor al del Sportka.

El Arosa y su gemelo Volkswagen Lupo cuentan con aún menos espacio que el Sportka, sobre todo en las plazas traseras y en el maletero, que es testimonial. El motor tiene mayor potencia y es algo más rabioso que el del Sportka. Ambos, tanto Arosa como Lupo, tienen un precio superior, algo más justificable en el Lupo, con unos materiales de mayor calidad. A ambos modelos se les nota algo escasos de bastidor (sobre todo por suspensiones y tamaños) para enfrentarse a curvas a grandes velocidades.

El utilitario de Toyota ofrece a sus ocupantes unas muy buenas sensaciones deportivas, en forma de desarrollos cortos de la palanca de cambios, dirección directa y respuesta inmediata del acelerador. Las prestaciones del Yaris son muy buenas, se puede rodar muy rápido con él. Aparte, no se achica cuando entramos en territorio de curvas. Lo único que empaña algo este conjunto es una postura de conducción algo elevada y unos frenada algo inestable.

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