Ford Mondeo TDCI 155 CV Titanium X

Cuando un producto funciona, lo que hay que hacer es tocarlo poco. Y eso es lo que han pensado en Ford con el Mondeo, que recientemente ha recibido un ligero restyling y ciertos cambios mínimos en otros apartados. La versión que probamos es la tope de gama Diesel, con 155 CV.
Autopista -
Ford Mondeo TDCI 155 CV Titanium X
Ford Mondeo TDCI 155 CV Titanium X

Hace algunos años las berlinas Diesel se limitaban a niveles de potencia muy por debajo de los actuales. Solían conformarse con 100 ó 120 CV a lo sumo, pero, de un tiempo a esta parte, las potencias más usuales para este tipo de automóviles se sitúan entre los 140 y los 150 CV.

Por eso, en esa constante guerra de cifras que mantienen las automovilísticas, que el Mondeo ofrezca 155 CV ya le da, a priori, cierta ventaja ante el potencial comprador preocupado por las prestaciones, pues 5 CV más que el resto suenan mejor.

Y es que las prestaciones son uno de los atractivos de este modelo. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que es una de las berlinas más rápidas del segmento. Echamos mano al cronómetro y comprobamos que rivaliza muy seriamente con el BMW 320d (163 CV) y el Toyota Avensis (177 CV), auténticos misiles de la categoría. El Avensis lo supera en aceleraciones y recuperaciones, aunque las diferencias son mínimas, de centésimas, algo sorprendente si tenemos en cuenta que entre ambos motores hay 22 CV de diferencia. Por su parte, la berlina bávara, aunque acelera mejor, ofrece unas recuperaciones de 80 a 120 km/h más pobres, del orden de 1 y 2 segundos más lentas dependiendo de si las realizamos en quinta o en sexta velocidad.

Si seguimos analizando el apartado de prestaciones de las berlinas Diesel de 150 CV del mercado, no hay ninguna, ni 159 ni Croma ni Vectra ni Laguna ni 9-3, que tenga mejores cifras que el modelo de Ford. En aceleraciones no se establecen diferencias notables, aunque en las recuperaciones la disparidad es mayor.

Hay que tener en cuenta que este 2.2 TDCi, que oficialmente declara 155 CV y un par máximo de 36,7 mkg, cuando ha pasado por nuestro banco de rodillos ha disparado su rendimiento y ha alcanzado casi los 168 CV y los 42,1 mkg.

Todas estas prestaciones no tienen como contrapartida un consumo demasiado elevado. Respecto a sus rivales de similar potencia y enfoque, ofrece un gasto de combustible dentro de la media. Así, en el ciclo mixto consume 6,8 litros cada 100 km, mientras que el más “gastón”, el Croma 1.9 JTD, lo es sólo medio litro más. Al mismo tiempo, el más frugal del segmento no lo es mucho más que el Mondeo: es el BMW 320d y gasta sólo 0,2 litros menos cada 100 km.

Que corra mucho y que consuma poco ya son suficientes argumentos para hacer atractivo este motor 2.2 TDCi, pero aún hay más. Es un propulsor progresivo y que cuenta con el sistema “overboost”, que hace que se produzca una presión de alimentación mayor de la normal durante un período limitado de tiempo. Es decir, una entrega de par extra, que nos permite afrontar con más seguridad y en menor espacio ciertas maniobras, como adelantamientos.

El único punto negativo que podemos reseñar de esta mecánica es su elevado nivel sonoro. Es la más ruidosa de todo el segmento al ralentí, mientras que a 160 km/h se mueve en unos registros también elevados. Sin embargo, el interior está bien insonorizado, por lo que con las ventanillas cerradas este ruido no es molesto.

Hace algunos años las berlinas Diesel se limitaban a niveles de potencia muy por debajo de los actuales. Solían conformarse con 100 ó 120 CV a lo sumo, pero, de un tiempo a esta parte, las potencias más usuales para este tipo de automóviles se sitúan entre los 140 y los 150 CV.

Por eso, en esa constante guerra de cifras que mantienen las automovilísticas, que el Mondeo ofrezca 155 CV ya le da, a priori, cierta ventaja ante el potencial comprador preocupado por las prestaciones, pues 5 CV más que el resto suenan mejor.

Y es que las prestaciones son uno de los atractivos de este modelo. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que es una de las berlinas más rápidas del segmento. Echamos mano al cronómetro y comprobamos que rivaliza muy seriamente con el BMW 320d (163 CV) y el Toyota Avensis (177 CV), auténticos misiles de la categoría. El Avensis lo supera en aceleraciones y recuperaciones, aunque las diferencias son mínimas, de centésimas, algo sorprendente si tenemos en cuenta que entre ambos motores hay 22 CV de diferencia. Por su parte, la berlina bávara, aunque acelera mejor, ofrece unas recuperaciones de 80 a 120 km/h más pobres, del orden de 1 y 2 segundos más lentas dependiendo de si las realizamos en quinta o en sexta velocidad.

Si seguimos analizando el apartado de prestaciones de las berlinas Diesel de 150 CV del mercado, no hay ninguna, ni 159 ni Croma ni Vectra ni Laguna ni 9-3, que tenga mejores cifras que el modelo de Ford. En aceleraciones no se establecen diferencias notables, aunque en las recuperaciones la disparidad es mayor.

Hay que tener en cuenta que este 2.2 TDCi, que oficialmente declara 155 CV y un par máximo de 36,7 mkg, cuando ha pasado por nuestro banco de rodillos ha disparado su rendimiento y ha alcanzado casi los 168 CV y los 42,1 mkg.

Todas estas prestaciones no tienen como contrapartida un consumo demasiado elevado. Respecto a sus rivales de similar potencia y enfoque, ofrece un gasto de combustible dentro de la media. Así, en el ciclo mixto consume 6,8 litros cada 100 km, mientras que el más “gastón”, el Croma 1.9 JTD, lo es sólo medio litro más. Al mismo tiempo, el más frugal del segmento no lo es mucho más que el Mondeo: es el BMW 320d y gasta sólo 0,2 litros menos cada 100 km.

Que corra mucho y que consuma poco ya son suficientes argumentos para hacer atractivo este motor 2.2 TDCi, pero aún hay más. Es un propulsor progresivo y que cuenta con el sistema “overboost”, que hace que se produzca una presión de alimentación mayor de la normal durante un período limitado de tiempo. Es decir, una entrega de par extra, que nos permite afrontar con más seguridad y en menor espacio ciertas maniobras, como adelantamientos.

El único punto negativo que podemos reseñar de esta mecánica es su elevado nivel sonoro. Es la más ruidosa de todo el segmento al ralentí, mientras que a 160 km/h se mueve en unos registros también elevados. Sin embargo, el interior está bien insonorizado, por lo que con las ventanillas cerradas este ruido no es molesto.

Galería relacionada

Ford Mondeo TDCI 155 CV

Historias
LOS MEJORES VÍDEOS
Te recomendamos

Una historia de amor de ida y vuelta a bordo de un MINI....

Por espacio y tecnología, el MINI Countryman se establece como una de las opciones má...

No es una afirmación gratuita, sino el resultado de un estudio del INSIA, uno de los ...

Por la ciudad, a la montaña, de viaje, solo, en pareja o en familia... pero siempre d...

Con las proporciones más deportivas y el dinamismo de conducción de un turismo, pero ...

Los ganadores de un juego de neumáticos todo tiempo Bridgestone Weather Control A005 ...