Ford Fiesta 1.4 Trend Durashift EST 5p

El año 2003 ha traído muchas novedades para el Fiesta: una carrocería de tres puertas, ESP y un cambio automático (con embrague pilotado) son las más destacables. Gracias a esta última, el pequeño utilitario otorga una conducción relajada y un gasto de combustible mucho menor de lo habitual con este tipo de transmisiones.
-
Ford Fiesta 1.4 Trend Durashift EST 5p
Ford Fiesta 1.4 Trend Durashift EST 5p

Aunque sus prestaciones son algo mejores, el C3 es más caro que el Fiesta (sólo el cambio automático cuesta casi el doble que el del modelo de Ford) y su estabilidad y aplomo en carretera no son tan brillantes como las de nuestro protagonista. Cuenta a su favor, sin embargo, con un diseño original y un interior bastante cómodo.

El recién llegado Kalos tiene la posibilidad de montar un cambio automático en la versión SX. Cuenta a su favor con una gran habitabilidad (existen numerosos huecos en el habitáculo y sus cotas interiores son mayores que las del Fiesta). Eso sí, su comportamiento no es tan dinámico como el del Ford.

Estamos ante uno de los rivales más directos del Fiesta, pues su precio, prestaciones y equipamiento son similares. Sin embargo, el habitáculo del Ford es más espacioso que el del Fiat, que, además, cuenta con un diseño menos actual.

La gran ventaja del Hyundai es llevar el cambio automático y el aire acondicionado de serie en esta versión, lo que rebaja ligeramente su precio respecto al del Fiesta. Sin embargo, sus prestaciones son algo inferiores a las del pequeño Ford y su comportamiento no es tan aplomado.

Tan sólo esta versión del nuevo Micra cuenta con la posibilidad de montar un cambio automático. El comportamiento del Nissan es muy estable y otorga una gran sensación de seguridad en todo momento, por lo que es un duro rival para el Fiesta. Como de costumbre, las preferencias del comprador (que también puede verse atraído por el diseño vanguardista del Micra, frente al musculoso, aunque más convencional, Ford) tendrán la última palabra.

El Clio también ofrece su versión con embrague pilotado, aunque asociado a un motor de menor cilindrada que el del Fiesta, un 1.2. Aunque su potencia es algo más reducida, sus prestaciones no son muy diferentes a las del Ford. Tampoco lo es su precio, en el que ya está incluido el aire acondicionado y, además, el ESP sí es una opción disponible.

La lista de opciones del Ibiza es más extensa que la del Fiesta y, entre el equipamiento adicional, puede elegirse un cambio automático, aunque su coste es sensiblemente superior al del Ford: 1.260 euros. El Seat también cuenta con un exterior musculoso y un habitáculo bastante correcto –en el que la postura de conducción es más cómoda que la de su rival-, por lo que será difícil elegir.

Aunque sus prestaciones son algo mejores, el C3 es más caro que el Fiesta (sólo el cambio automático cuesta casi el doble que el del modelo de Ford) y su estabilidad y aplomo en carretera no son tan brillantes como las de nuestro protagonista. Cuenta a su favor, sin embargo, con un diseño original y un interior bastante cómodo.

El recién llegado Kalos tiene la posibilidad de montar un cambio automático en la versión SX. Cuenta a su favor con una gran habitabilidad (existen numerosos huecos en el habitáculo y sus cotas interiores son mayores que las del Fiesta). Eso sí, su comportamiento no es tan dinámico como el del Ford.

Estamos ante uno de los rivales más directos del Fiesta, pues su precio, prestaciones y equipamiento son similares. Sin embargo, el habitáculo del Ford es más espacioso que el del Fiat, que, además, cuenta con un diseño menos actual.

La gran ventaja del Hyundai es llevar el cambio automático y el aire acondicionado de serie en esta versión, lo que rebaja ligeramente su precio respecto al del Fiesta. Sin embargo, sus prestaciones son algo inferiores a las del pequeño Ford y su comportamiento no es tan aplomado.

Tan sólo esta versión del nuevo Micra cuenta con la posibilidad de montar un cambio automático. El comportamiento del Nissan es muy estable y otorga una gran sensación de seguridad en todo momento, por lo que es un duro rival para el Fiesta. Como de costumbre, las preferencias del comprador (que también puede verse atraído por el diseño vanguardista del Micra, frente al musculoso, aunque más convencional, Ford) tendrán la última palabra.

El Clio también ofrece su versión con embrague pilotado, aunque asociado a un motor de menor cilindrada que el del Fiesta, un 1.2. Aunque su potencia es algo más reducida, sus prestaciones no son muy diferentes a las del Ford. Tampoco lo es su precio, en el que ya está incluido el aire acondicionado y, además, el ESP sí es una opción disponible.

La lista de opciones del Ibiza es más extensa que la del Fiesta y, entre el equipamiento adicional, puede elegirse un cambio automático, aunque su coste es sensiblemente superior al del Ford: 1.260 euros. El Seat también cuenta con un exterior musculoso y un habitáculo bastante correcto –en el que la postura de conducción es más cómoda que la de su rival-, por lo que será difícil elegir.

Aunque sus prestaciones son algo mejores, el C3 es más caro que el Fiesta (sólo el cambio automático cuesta casi el doble que el del modelo de Ford) y su estabilidad y aplomo en carretera no son tan brillantes como las de nuestro protagonista. Cuenta a su favor, sin embargo, con un diseño original y un interior bastante cómodo.

El recién llegado Kalos tiene la posibilidad de montar un cambio automático en la versión SX. Cuenta a su favor con una gran habitabilidad (existen numerosos huecos en el habitáculo y sus cotas interiores son mayores que las del Fiesta). Eso sí, su comportamiento no es tan dinámico como el del Ford.

Estamos ante uno de los rivales más directos del Fiesta, pues su precio, prestaciones y equipamiento son similares. Sin embargo, el habitáculo del Ford es más espacioso que el del Fiat, que, además, cuenta con un diseño menos actual.

La gran ventaja del Hyundai es llevar el cambio automático y el aire acondicionado de serie en esta versión, lo que rebaja ligeramente su precio respecto al del Fiesta. Sin embargo, sus prestaciones son algo inferiores a las del pequeño Ford y su comportamiento no es tan aplomado.

Tan sólo esta versión del nuevo Micra cuenta con la posibilidad de montar un cambio automático. El comportamiento del Nissan es muy estable y otorga una gran sensación de seguridad en todo momento, por lo que es un duro rival para el Fiesta. Como de costumbre, las preferencias del comprador (que también puede verse atraído por el diseño vanguardista del Micra, frente al musculoso, aunque más convencional, Ford) tendrán la última palabra.

El Clio también ofrece su versión con embrague pilotado, aunque asociado a un motor de menor cilindrada que el del Fiesta, un 1.2. Aunque su potencia es algo más reducida, sus prestaciones no son muy diferentes a las del Ford. Tampoco lo es su precio, en el que ya está incluido el aire acondicionado y, además, el ESP sí es una opción disponible.

La lista de opciones del Ibiza es más extensa que la del Fiesta y, entre el equipamiento adicional, puede elegirse un cambio automático, aunque su coste es sensiblemente superior al del Ford: 1.260 euros. El Seat también cuenta con un exterior musculoso y un habitáculo bastante correcto –en el que la postura de conducción es más cómoda que la de su rival-, por lo que será difícil elegir.

Aunque sus prestaciones son algo mejores, el C3 es más caro que el Fiesta (sólo el cambio automático cuesta casi el doble que el del modelo de Ford) y su estabilidad y aplomo en carretera no son tan brillantes como las de nuestro protagonista. Cuenta a su favor, sin embargo, con un diseño original y un interior bastante cómodo.

El recién llegado Kalos tiene la posibilidad de montar un cambio automático en la versión SX. Cuenta a su favor con una gran habitabilidad (existen numerosos huecos en el habitáculo y sus cotas interiores son mayores que las del Fiesta). Eso sí, su comportamiento no es tan dinámico como el del Ford.

Estamos ante uno de los rivales más directos del Fiesta, pues su precio, prestaciones y equipamiento son similares. Sin embargo, el habitáculo del Ford es más espacioso que el del Fiat, que, además, cuenta con un diseño menos actual.

La gran ventaja del Hyundai es llevar el cambio automático y el aire acondicionado de serie en esta versión, lo que rebaja ligeramente su precio respecto al del Fiesta. Sin embargo, sus prestaciones son algo inferiores a las del pequeño Ford y su comportamiento no es tan aplomado.

Tan sólo esta versión del nuevo Micra cuenta con la posibilidad de montar un cambio automático. El comportamiento del Nissan es muy estable y otorga una gran sensación de seguridad en todo momento, por lo que es un duro rival para el Fiesta. Como de costumbre, las preferencias del comprador (que también puede verse atraído por el diseño vanguardista del Micra, frente al musculoso, aunque más convencional, Ford) tendrán la última palabra.

El Clio también ofrece su versión con embrague pilotado, aunque asociado a un motor de menor cilindrada que el del Fiesta, un 1.2. Aunque su potencia es algo más reducida, sus prestaciones no son muy diferentes a las del Ford. Tampoco lo es su precio, en el que ya está incluido el aire acondicionado y, además, el ESP sí es una opción disponible.

La lista de opciones del Ibiza es más extensa que la del Fiesta y, entre el equipamiento adicional, puede elegirse un cambio automático, aunque su coste es sensiblemente superior al del Ford: 1.260 euros. El Seat también cuenta con un exterior musculoso y un habitáculo bastante correcto –en el que la postura de conducción es más cómoda que la de su rival-, por lo que será difícil elegir.

Aunque sus prestaciones son algo mejores, el C3 es más caro que el Fiesta (sólo el cambio automático cuesta casi el doble que el del modelo de Ford) y su estabilidad y aplomo en carretera no son tan brillantes como las de nuestro protagonista. Cuenta a su favor, sin embargo, con un diseño original y un interior bastante cómodo.

El recién llegado Kalos tiene la posibilidad de montar un cambio automático en la versión SX. Cuenta a su favor con una gran habitabilidad (existen numerosos huecos en el habitáculo y sus cotas interiores son mayores que las del Fiesta). Eso sí, su comportamiento no es tan dinámico como el del Ford.

Estamos ante uno de los rivales más directos del Fiesta, pues su precio, prestaciones y equipamiento son similares. Sin embargo, el habitáculo del Ford es más espacioso que el del Fiat, que, además, cuenta con un diseño menos actual.

La gran ventaja del Hyundai es llevar el cambio automático y el aire acondicionado de serie en esta versión, lo que rebaja ligeramente su precio respecto al del Fiesta. Sin embargo, sus prestaciones son algo inferiores a las del pequeño Ford y su comportamiento no es tan aplomado.

Tan sólo esta versión del nuevo Micra cuenta con la posibilidad de montar un cambio automático. El comportamiento del Nissan es muy estable y otorga una gran sensación de seguridad en todo momento, por lo que es un duro rival para el Fiesta. Como de costumbre, las preferencias del comprador (que también puede verse atraído por el diseño vanguardista del Micra, frente al musculoso, aunque más convencional, Ford) tendrán la última palabra.

El Clio también ofrece su versión con embrague pilotado, aunque asociado a un motor de menor cilindrada que el del Fiesta, un 1.2. Aunque su potencia es algo más reducida, sus prestaciones no son muy diferentes a las del Ford. Tampoco lo es su precio, en el que ya está incluido el aire acondicionado y, además, el ESP sí es una opción disponible.

La lista de opciones del Ibiza es más extensa que la del Fiesta y, entre el equipamiento adicional, puede elegirse un cambio automático, aunque su coste es sensiblemente superior al del Ford: 1.260 euros. El Seat también cuenta con un exterior musculoso y un habitáculo bastante correcto –en el que la postura de conducción es más cómoda que la de su rival-, por lo que será difícil elegir.

Aunque sus prestaciones son algo mejores, el C3 es más caro que el Fiesta (sólo el cambio automático cuesta casi el doble que el del modelo de Ford) y su estabilidad y aplomo en carretera no son tan brillantes como las de nuestro protagonista. Cuenta a su favor, sin embargo, con un diseño original y un interior bastante cómodo.

El recién llegado Kalos tiene la posibilidad de montar un cambio automático en la versión SX. Cuenta a su favor con una gran habitabilidad (existen numerosos huecos en el habitáculo y sus cotas interiores son mayores que las del Fiesta). Eso sí, su comportamiento no es tan dinámico como el del Ford.

Estamos ante uno de los rivales más directos del Fiesta, pues su precio, prestaciones y equipamiento son similares. Sin embargo, el habitáculo del Ford es más espacioso que el del Fiat, que, además, cuenta con un diseño menos actual.

La gran ventaja del Hyundai es llevar el cambio automático y el aire acondicionado de serie en esta versión, lo que rebaja ligeramente su precio respecto al del Fiesta. Sin embargo, sus prestaciones son algo inferiores a las del pequeño Ford y su comportamiento no es tan aplomado.

Tan sólo esta versión del nuevo Micra cuenta con la posibilidad de montar un cambio automático. El comportamiento del Nissan es muy estable y otorga una gran sensación de seguridad en todo momento, por lo que es un duro rival para el Fiesta. Como de costumbre, las preferencias del comprador (que también puede verse atraído por el diseño vanguardista del Micra, frente al musculoso, aunque más convencional, Ford) tendrán la última palabra.

El Clio también ofrece su versión con embrague pilotado, aunque asociado a un motor de menor cilindrada que el del Fiesta, un 1.2. Aunque su potencia es algo más reducida, sus prestaciones no son muy diferentes a las del Ford. Tampoco lo es su precio, en el que ya está incluido el aire acondicionado y, además, el ESP sí es una opción disponible.

La lista de opciones del Ibiza es más extensa que la del Fiesta y, entre el equipamiento adicional, puede elegirse un cambio automático, aunque su coste es sensiblemente superior al del Ford: 1.260 euros. El Seat también cuenta con un exterior musculoso y un habitáculo bastante correcto –en el que la postura de conducción es más cómoda que la de su rival-, por lo que será difícil elegir.

Aunque sus prestaciones son algo mejores, el C3 es más caro que el Fiesta (sólo el cambio automático cuesta casi el doble que el del modelo de Ford) y su estabilidad y aplomo en carretera no son tan brillantes como las de nuestro protagonista. Cuenta a su favor, sin embargo, con un diseño original y un interior bastante cómodo.

El recién llegado Kalos tiene la posibilidad de montar un cambio automático en la versión SX. Cuenta a su favor con una gran habitabilidad (existen numerosos huecos en el habitáculo y sus cotas interiores son mayores que las del Fiesta). Eso sí, su comportamiento no es tan dinámico como el del Ford.

Estamos ante uno de los rivales más directos del Fiesta, pues su precio, prestaciones y equipamiento son similares. Sin embargo, el habitáculo del Ford es más espacioso que el del Fiat, que, además, cuenta con un diseño menos actual.

La gran ventaja del Hyundai es llevar el cambio automático y el aire acondicionado de serie en esta versión, lo que rebaja ligeramente su precio respecto al del Fiesta. Sin embargo, sus prestaciones son algo inferiores a las del pequeño Ford y su comportamiento no es tan aplomado.

Tan sólo esta versión del nuevo Micra cuenta con la posibilidad de montar un cambio automático. El comportamiento del Nissan es muy estable y otorga una gran sensación de seguridad en todo momento, por lo que es un duro rival para el Fiesta. Como de costumbre, las preferencias del comprador (que también puede verse atraído por el diseño vanguardista del Micra, frente al musculoso, aunque más convencional, Ford) tendrán la última palabra.

El Clio también ofrece su versión con embrague pilotado, aunque asociado a un motor de menor cilindrada que el del Fiesta, un 1.2. Aunque su potencia es algo más reducida, sus prestaciones no son muy diferentes a las del Ford. Tampoco lo es su precio, en el que ya está incluido el aire acondicionado y, además, el ESP sí es una opción disponible.

La lista de opciones del Ibiza es más extensa que la del Fiesta y, entre el equipamiento adicional, puede elegirse un cambio automático, aunque su coste es sensiblemente superior al del Ford: 1.260 euros. El Seat también cuenta con un exterior musculoso y un habitáculo bastante correcto –en el que la postura de conducción es más cómoda que la de su rival-, por lo que será difícil elegir.

Galería relacionada

Ford Fiesta Durashift

Te recomendamos

No hay mejor manera de conocer un producto que poder probarlo a fondo. Bridgestone y ...

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...