Ford S-Max 2.0 TDCI Titanium

En un segmento en proceso de renovación, como demuestran las nuevas generaciones del Peugeot 807, Citroën C8 o Renault Espace, el Ford S-Max viene abrir un camino nuevo a golpe de imagen y comportamiento dinámico.
Autopista -
Ford S-Max 2.0 TDCI Titanium
Ford S-Max 2.0 TDCI Titanium

Es el grande de este grupo. Sus dimensiones lo ubican en un escalón superior y su rival natural sería el Ford Galaxy, más que el S-Max. También va animado por un motor de 2,5 litros, que, lógicamente, implica un consumo mayor. Se trata de uno de los pioneros del mercado, dado que apareció en 1983. No obstante, ha recibido pocas modificaciones (las últimas datan de 2004) en los últimos años, con lo que se está quedando algo obsoleto. A su favor, el precio y que la tercera fila de asientos viene de serie. Llama la atención su configuración de 2+2+3.

Utilizando la misma plataforma que el Peugeot 807, el Fiat Ulysse y el Lancia Phedra, Citroën propone su C8, un monovolumen de gran presencia, gracias a sus 1,75 m de altura. Su reciente renovación no ha implicado grandes cambios respecto a la gama anterior. Frente al S-Max, presenta un buen espacio interior, especialmente en la tercera fila. Pese a disponer de un motor de más cilindrada, su potencia es inferior y ello se nota en las prestaciones. Es más caro que el S-Max, casi 2.500 euros, aunque, de serie, sí incluye la tercera fila y el control de estabilidad, lo cual reduce las distancias. Las otras opciones, con la misma plataforma y motor, es decir, Ulysse, Phedra y 807, tienen unos precios similares.

Por imagen, precio, motor y comportamiento es el que más se aproxima al S-Max, sin llegar al planteamiento tan original de éste. Es un modelo muy apto para aquellos que buscan algo más de dinamismo en un monovolumen. En su contra, juegan una fila central de asientos más reducida que en el modelo S-Max, un maletero de inferior capacidad y menos opciones de equipamiento. A su favor, que la espaciosa tercera fila de asientos viene de serie y un motor muy solvente.

El modelo de Renault, pese a ser el de dimensiones más reducidas es el que más espacio interior, en líneas generales, proporciona. Su espacio para la tercera fila de asientos es superior al del resto a costa de reducir un tanto la fila intermedia y el volumen de carga. Al igual que el C8, ha sido renovado recientemente y, con ese motivo, se le dotó de mayor modularidad en el habitáculo gracias a la instalación de unos asientos giratorios. Su motor es potente -sus prestaciones son ligeramente inferiores a las del TDCi de Ford- aunque su consumo es superior al del S-Max, según nuestras mediciones. Al igual que el modelo de Ford, la tercera fila es opcional y supone un desembolso de 900 euros más que añadir al precio final del conjunto.

Es el grande de este grupo. Sus dimensiones lo ubican en un escalón superior y su rival natural sería el Ford Galaxy, más que el S-Max. También va animado por un motor de 2,5 litros, que, lógicamente, implica un consumo mayor. Se trata de uno de los pioneros del mercado, dado que apareció en 1983. No obstante, ha recibido pocas modificaciones (las últimas datan de 2004) en los últimos años, con lo que se está quedando algo obsoleto. A su favor, el precio y que la tercera fila de asientos viene de serie. Llama la atención su configuración de 2+2+3.

Utilizando la misma plataforma que el Peugeot 807, el Fiat Ulysse y el Lancia Phedra, Citroën propone su C8, un monovolumen de gran presencia, gracias a sus 1,75 m de altura. Su reciente renovación no ha implicado grandes cambios respecto a la gama anterior. Frente al S-Max, presenta un buen espacio interior, especialmente en la tercera fila. Pese a disponer de un motor de más cilindrada, su potencia es inferior y ello se nota en las prestaciones. Es más caro que el S-Max, casi 2.500 euros, aunque, de serie, sí incluye la tercera fila y el control de estabilidad, lo cual reduce las distancias. Las otras opciones, con la misma plataforma y motor, es decir, Ulysse, Phedra y 807, tienen unos precios similares.

Por imagen, precio, motor y comportamiento es el que más se aproxima al S-Max, sin llegar al planteamiento tan original de éste. Es un modelo muy apto para aquellos que buscan algo más de dinamismo en un monovolumen. En su contra, juegan una fila central de asientos más reducida que en el modelo S-Max, un maletero de inferior capacidad y menos opciones de equipamiento. A su favor, que la espaciosa tercera fila de asientos viene de serie y un motor muy solvente.

El modelo de Renault, pese a ser el de dimensiones más reducidas es el que más espacio interior, en líneas generales, proporciona. Su espacio para la tercera fila de asientos es superior al del resto a costa de reducir un tanto la fila intermedia y el volumen de carga. Al igual que el C8, ha sido renovado recientemente y, con ese motivo, se le dotó de mayor modularidad en el habitáculo gracias a la instalación de unos asientos giratorios. Su motor es potente -sus prestaciones son ligeramente inferiores a las del TDCi de Ford- aunque su consumo es superior al del S-Max, según nuestras mediciones. Al igual que el modelo de Ford, la tercera fila es opcional y supone un desembolso de 900 euros más que añadir al precio final del conjunto.

Es el grande de este grupo. Sus dimensiones lo ubican en un escalón superior y su rival natural sería el Ford Galaxy, más que el S-Max. También va animado por un motor de 2,5 litros, que, lógicamente, implica un consumo mayor. Se trata de uno de los pioneros del mercado, dado que apareció en 1983. No obstante, ha recibido pocas modificaciones (las últimas datan de 2004) en los últimos años, con lo que se está quedando algo obsoleto. A su favor, el precio y que la tercera fila de asientos viene de serie. Llama la atención su configuración de 2+2+3.

Utilizando la misma plataforma que el Peugeot 807, el Fiat Ulysse y el Lancia Phedra, Citroën propone su C8, un monovolumen de gran presencia, gracias a sus 1,75 m de altura. Su reciente renovación no ha implicado grandes cambios respecto a la gama anterior. Frente al S-Max, presenta un buen espacio interior, especialmente en la tercera fila. Pese a disponer de un motor de más cilindrada, su potencia es inferior y ello se nota en las prestaciones. Es más caro que el S-Max, casi 2.500 euros, aunque, de serie, sí incluye la tercera fila y el control de estabilidad, lo cual reduce las distancias. Las otras opciones, con la misma plataforma y motor, es decir, Ulysse, Phedra y 807, tienen unos precios similares.

Por imagen, precio, motor y comportamiento es el que más se aproxima al S-Max, sin llegar al planteamiento tan original de éste. Es un modelo muy apto para aquellos que buscan algo más de dinamismo en un monovolumen. En su contra, juegan una fila central de asientos más reducida que en el modelo S-Max, un maletero de inferior capacidad y menos opciones de equipamiento. A su favor, que la espaciosa tercera fila de asientos viene de serie y un motor muy solvente.

El modelo de Renault, pese a ser el de dimensiones más reducidas es el que más espacio interior, en líneas generales, proporciona. Su espacio para la tercera fila de asientos es superior al del resto a costa de reducir un tanto la fila intermedia y el volumen de carga. Al igual que el C8, ha sido renovado recientemente y, con ese motivo, se le dotó de mayor modularidad en el habitáculo gracias a la instalación de unos asientos giratorios. Su motor es potente -sus prestaciones son ligeramente inferiores a las del TDCi de Ford- aunque su consumo es superior al del S-Max, según nuestras mediciones. Al igual que el modelo de Ford, la tercera fila es opcional y supone un desembolso de 900 euros más que añadir al precio final del conjunto.

Es el grande de este grupo. Sus dimensiones lo ubican en un escalón superior y su rival natural sería el Ford Galaxy, más que el S-Max. También va animado por un motor de 2,5 litros, que, lógicamente, implica un consumo mayor. Se trata de uno de los pioneros del mercado, dado que apareció en 1983. No obstante, ha recibido pocas modificaciones (las últimas datan de 2004) en los últimos años, con lo que se está quedando algo obsoleto. A su favor, el precio y que la tercera fila de asientos viene de serie. Llama la atención su configuración de 2+2+3.

Utilizando la misma plataforma que el Peugeot 807, el Fiat Ulysse y el Lancia Phedra, Citroën propone su C8, un monovolumen de gran presencia, gracias a sus 1,75 m de altura. Su reciente renovación no ha implicado grandes cambios respecto a la gama anterior. Frente al S-Max, presenta un buen espacio interior, especialmente en la tercera fila. Pese a disponer de un motor de más cilindrada, su potencia es inferior y ello se nota en las prestaciones. Es más caro que el S-Max, casi 2.500 euros, aunque, de serie, sí incluye la tercera fila y el control de estabilidad, lo cual reduce las distancias. Las otras opciones, con la misma plataforma y motor, es decir, Ulysse, Phedra y 807, tienen unos precios similares.

Por imagen, precio, motor y comportamiento es el que más se aproxima al S-Max, sin llegar al planteamiento tan original de éste. Es un modelo muy apto para aquellos que buscan algo más de dinamismo en un monovolumen. En su contra, juegan una fila central de asientos más reducida que en el modelo S-Max, un maletero de inferior capacidad y menos opciones de equipamiento. A su favor, que la espaciosa tercera fila de asientos viene de serie y un motor muy solvente.

El modelo de Renault, pese a ser el de dimensiones más reducidas es el que más espacio interior, en líneas generales, proporciona. Su espacio para la tercera fila de asientos es superior al del resto a costa de reducir un tanto la fila intermedia y el volumen de carga. Al igual que el C8, ha sido renovado recientemente y, con ese motivo, se le dotó de mayor modularidad en el habitáculo gracias a la instalación de unos asientos giratorios. Su motor es potente -sus prestaciones son ligeramente inferiores a las del TDCi de Ford- aunque su consumo es superior al del S-Max, según nuestras mediciones. Al igual que el modelo de Ford, la tercera fila es opcional y supone un desembolso de 900 euros más que añadir al precio final del conjunto.

Es el grande de este grupo. Sus dimensiones lo ubican en un escalón superior y su rival natural sería el Ford Galaxy, más que el S-Max. También va animado por un motor de 2,5 litros, que, lógicamente, implica un consumo mayor. Se trata de uno de los pioneros del mercado, dado que apareció en 1983. No obstante, ha recibido pocas modificaciones (las últimas datan de 2004) en los últimos años, con lo que se está quedando algo obsoleto. A su favor, el precio y que la tercera fila de asientos viene de serie. Llama la atención su configuración de 2+2+3.

Utilizando la misma plataforma que el Peugeot 807, el Fiat Ulysse y el Lancia Phedra, Citroën propone su C8, un monovolumen de gran presencia, gracias a sus 1,75 m de altura. Su reciente renovación no ha implicado grandes cambios respecto a la gama anterior. Frente al S-Max, presenta un buen espacio interior, especialmente en la tercera fila. Pese a disponer de un motor de más cilindrada, su potencia es inferior y ello se nota en las prestaciones. Es más caro que el S-Max, casi 2.500 euros, aunque, de serie, sí incluye la tercera fila y el control de estabilidad, lo cual reduce las distancias. Las otras opciones, con la misma plataforma y motor, es decir, Ulysse, Phedra y 807, tienen unos precios similares.

Por imagen, precio, motor y comportamiento es el que más se aproxima al S-Max, sin llegar al planteamiento tan original de éste. Es un modelo muy apto para aquellos que buscan algo más de dinamismo en un monovolumen. En su contra, juegan una fila central de asientos más reducida que en el modelo S-Max, un maletero de inferior capacidad y menos opciones de equipamiento. A su favor, que la espaciosa tercera fila de asientos viene de serie y un motor muy solvente.

El modelo de Renault, pese a ser el de dimensiones más reducidas es el que más espacio interior, en líneas generales, proporciona. Su espacio para la tercera fila de asientos es superior al del resto a costa de reducir un tanto la fila intermedia y el volumen de carga. Al igual que el C8, ha sido renovado recientemente y, con ese motivo, se le dotó de mayor modularidad en el habitáculo gracias a la instalación de unos asientos giratorios. Su motor es potente -sus prestaciones son ligeramente inferiores a las del TDCi de Ford- aunque su consumo es superior al del S-Max, según nuestras mediciones. Al igual que el modelo de Ford, la tercera fila es opcional y supone un desembolso de 900 euros más que añadir al precio final del conjunto.

Galería relacionada

S-MAX_general

Historias
LOS MEJORES VÍDEOS
Te recomendamos

Una historia de amor de ida y vuelta a bordo de un MINI....

Por espacio y tecnología, el MINI Countryman se establece como una de las opciones má...

No es una afirmación gratuita, sino el resultado de un estudio del INSIA, uno de los ...

Por la ciudad, a la montaña, de viaje, solo, en pareja o en familia... pero siempre d...

Con las proporciones más deportivas y el dinamismo de conducción de un turismo, pero ...

Los ganadores de un juego de neumáticos todo tiempo Bridgestone Weather Control A005 ...