Ford Focus Sportbreak vs Skoda Octavia Combi: ¿qué familiar diésel es mejor?

El Ford Focus Sportbreak y el Skoda Octavia Combi son dos coches familiares de tamaño medio ideales desde todos los puntos de vista para la vida real. Comparamos sus versiones diésel de 150 CV.
Luis M. Vitoria / Fotos: Israel Gardyn -
Ford Focus Sportbreak vs Skoda Octavia Combi: ¿qué familiar diésel es mejor?
Ford Focus Sportbreak vs Skoda Octavia Combi: ¿qué familiar diésel es mejor?

Desde su lanzamiento, ni en la gama del Skoda Octavia ni en la del Ford Focus ha faltado una versión familiar. El formato, en recesión por el éxito de los SUV, está caracterizado por sus dos volúmenes con un portón trasero más vertical que inclinado. Como los otros 32 familiares a la venta, estas carrocerías siempre quedan vinculadas a otra carrocería, hatchback o berlina.

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No hay ningún fabricante que ofrezca más opciones familiares que Skoda, que cuenta en su porfolio, además de con el Octavia, con el Fabia y el Superb. La marca checa es una especialista en este tipo de carrocerías. Ford está en el siguiente escalón, con dos modelos con variante familiar: el Mondeo y este Focus. Como curiosidad, el Focus Sportbreak —Sport es uno de los términos más usuales para definir estas carrocerías: lo emplean en el nombre de ellas siete de las 20 marcas en el mercado— es uno de los familiares más grandes vinculado a gamas compactas. Lo mismo que ocurre con el Opel Astra Sports Tourer. Como contrapartida, el Skoda Octavia es uno de los familiares ligados a berlinas medias más pequeños.

Ford Focus Sportbreak vs Skoda Octavia Combi: ¿qué familiar diésel es mejor?

Ford Focus Sportbreak

Así, Focus y Octavia, coinciden en tamaño: los dos con 4,67 m de longitud. En concreto, este Combi firmado por Skoda repite el tamaño de la berlina equivalente de cinco puertas, ambos construidos con la plataforma MQB del Grupo Volkswagen. Por su parte, el Focus Sportbreak alarga su voladizo posterior 29 cm respecto al hatchback de cinco puertas, que es la fórmula habitual en muchos modelos para ganar capacidad de maletero dejando inalterada, por razones de obvia economía, la distancia entre ejes. La batalla es, a la postre, similar en Skoda y Ford, como ocurre con otras dimensiones.

Ford Focus Sportbreak y Skoda Octavia Combi: más espacio, mejor para todos

Las carrocerías familiares, al prescindir del descenso del techo sobre las plazas traseras, tienen más altura útil en esta zona. Por eso, todas aportan mejor cota que los hatchback o las berlinas con las que se vinculan.

ESPACIO Ford Focus Sportbreak 2.0 EcoBlue 150 CV Auto Skoda Octavia Combi 2.0 TDI 150 CV DSG
Anchura delantera 142 cm 139 cm
Anchura trasera 138 cm 138 cm
Altura delantera 90/97 cm 88/95 cm
Altura trasera 92 cm 94 cm
Espacio para piernas 73 cm 76 cm
Maletero 510 litros 620 litros

Contar con este formato, además, da una ventaja extra en el caso del Ford: la puerta trasera prescinde de la extensión horizontal a la altura de la ventanilla del hatchback y que, por ser prominente, obliga a un paso atrás al abrirla. Sin ella, la apertura es más cómoda y el vano de acceso es casi tan amplio como el del Combi, que lo tiene más ancho pero más bajo.

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Aunque los segmentos de origen de ambos son tan distintos, sólo hay diferencias de matiz en sus habitáculos si analizamos el espacio. Bien es cierto que, puestos a buscar ventajas, éstas están en el Skoda y se concentran en su parte posterior. Incluso en altura a pesar de que sus asientos están más lejos del suelo que los del Focus. En éste, no obstante, el túnel de transmisión estorba menos, igual que la consola central es menos voluminosa. Puestos a buscar huecos por el habitáculo, damos con más en el Skoda e incluso los de las puertas son más capaces.

Ford Focus Sportbreak vs Skoda Octavia Combi: ¿qué familiar diésel es mejor?

Skoda Octavia Combi

Y lo mismo ocurre con los maleteros, ambos con grandes portones de acceso —el del Skoda queda algo más alto— y que, sin duda, juegan un papel protagonista en este tipo de coches por la practicidad que aportan. Con 110 litros más, el espacio que se dedica a carga en el Octavia es considerablemente más grande, incluso lo es frente a cualquier otro familiar con un tamaño de carrocería parecido. De hecho, la capacidad media de este tipo de coches se corresponde con la del Focus. Asimismo, ambos presentan la misma longitud desde el borde de carga al de los asientos abatidos: 164 cm.

Nos gusta del Ford que la diferencia de altura entre ese borde y el suelo del maletero es algo más pequeña —4,5 cm— y, de los dos, que permiten abatir las dos partes de los respaldos traseros desde unos tiradores situados en los laterales del maletero. También se agradecen los espacios laterales para pequeños objetos o las sujeciones para la carga: hasta seis en el Octavia.

PRESTACIONES Ford Focus Sportbreak 2.0 EcoBlue 150 CV Auto Skoda Octavia Combi 2.0 TDI 150 CV DSG
Acel. 0-100 km/h 9,05 s 8,59 s
Acel. 0-1000 metros 30,4 s 30,1 s
Sonoridad 100 km/h 65,7 dBA 66,1 dBA
Sonoridad 120 km/h 69 dBA 69,3 dBA
Frenada desde 140 km/h 70,18 m 69,75 m
Peso en báscula 1.593 kg 1.477 kg

Una buena idea es la alfombra de doble cara de éste —moqueta por un lado, goma por otro, que cuesta sólo 45 euros—, como también lo es poder usar el suelo móvil del Focus como separador de carga. También es brillante contar con protectores para las puertas laterales en el Ford —paquete opcional junto al aparcamiento asistido por 500 euros; 350 cuesta sólo el Park Assist en el Skoda—, así los cantos no sufren si al abrirlos chocan contra una pared u otros coches. Eso sí, el ruido al retraerse los delata.

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Ford Focus Sportbreak y Skoda Octavia Combi: sus motores diésel

El Focus pesa bastante más, pero nos gusta lo poco que gasta —hasta un 10 por ciento menos—, sin una gran diferencia en prestaciones, lo que dice mucho del buen rendimiento del diésel 2.0 EcoBlue.

Los dos son rapidillos y dan para una conducción muy desahogada hasta con cierta carga; en tanto que el funcionamiento de los motores se parece mucho —típicamente turbodiésel, en los que hay diferencia entre moverse por debajo de unas 1.700 rpm y de ahí hasta las 4.000—, si bien apreciamos más vibraciones y ruido en el TDI del Skoda.

CONSUMOS Ford Focus Sportbreak 2.0 EcoBlue 150 CV Auto Skoda Octavia Combi 2.0 TDI 150 CV DSG
Consumo en ciudad 6,1 l/100 km 6,6 l/100 km
Consumo en carretera 4,8 l/100 km 5,3 l/100 km
Consumo medio 5,3 l/100 km 5,8 l/100 km

También emplean recursos distintos en sus cajas de cambio automáticas: de doble embrague, con dos ejes concéntricos de engranajes y siete marchas para el Skoda; y por convertidor de par, con engranajes epicicloidales y ocho velocidades en el Ford. Se nos antoja, en general, más rápido el primero, el DSG, y más suave el segundo, pues las arrancadas se resuelven dulcemente sin gran resbalamiento del convertidor —sólo su cierre es evidente y arrancando a fondo—, pero es que también cuesta percibir las modificaciones de marcha. Sin embargo, el kick-down —bajar una o varias marchas al acelerar a fondo— es más veloz en el DSG.

En el familiar de Ford encontramos un excelente comportamiento con el que cualquier conductor se sentirá a gusto. Su dirección es más rápida, pero también puede parecer más artificial, y su calidad de bacheo, siendo los dos cómodos, es superior. También porque su carrocería se mueve menos. A su lado, el Octavia es más pausado, e incluso en conducción rápida difiere, porque sus ruedas traseras ayudan más al redondeo del giro que las del Focus.

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Tiene el Skoda menos ayudas a la conducción, aunque no falta un control de velocidad de crucero activo eficaz, con regulación de cuatro niveles de distancia con los vehículos precedentes y la capacidad de que, si el coche precedente se mueve en un atasco o en un semáforo, rearranca el motor apagado previamente por el Start-Stop. Puede contar con un aviso de salida del carril, aunque no funciona bien en zonas con mucho contraste de sombra-luz, o incorporar el aviso de vehículos en el ángulo muerto, que también es un extra en el Focus. En éste las ayudas se completan con un reactivo asistente de mantenimiento en el carril, a veces hasta brusco por su efecto de corrección cuando se acerca a la línea que lo delimita. Su control de velocidad copia la indicación de las señales para adaptarla y también actúa en las retenciones, pero el conductor debe validar el reinicio de la marcha pulsando una tecla en el volante.

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