Ford Focus C-Max 1.8 TDCi Ghia

El Focus C-Max destaca por sus dimensiones exteriores reducidas en comparación con el amplio interior que ofrece. Y eso nos gusta. Sin embargo, este motor 1.8 TDCi de 115 CV no destaca precisamente por tratarse de un Diesel prestacional a los que cada vez estamos más acostumbrados.
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Ford Focus C-Max 1.8 TDCi Ghia
Ford Focus C-Max 1.8 TDCi Ghia

Es más grande por fuera que el Focus C-Max y también es un poco más caro; dispone de una mecánica de potencia similar, pero con unos consumos más elevados. Ofrece más espacio interior –de hecho, anuncia siete plazas, frente a las cinco del Ford- y un equipamiento de serie parecido en el que destaca el ESP y el control de tracción como elementos de serie. Una de las peculiaridades de este modelo es que dispone de puertas corredizas, que no están disponibles en ninguno de los contrincantes que aquí enumeramos.

El Zafira es uno de los “rivales” que más se parecen al Focus C-Max: mecánica de similares características, pero con cambio de seis relaciones, en lugar de una transmisión de cinco como la del Ford. La diferencia más llamativa entre los dos coches es la capacidad del maletero (550 litros ofrece el C-Max, frente a los pobres 140 litros del Zafira, eso sí, con la tercera fila de asientos colocada). Y es que el Opel tiene la opción de colocar esa tercera fila, que le aporta dos plazas más para cobijar en su interior, en total, a siete pasajeros.

Uno de los más económicos contrincantes del C-Max protagonista de nuestro test es este Renault Scénic, que también tiene la mecánica menos potente. Las dimensiones son más reducidas, pero, en cambio, ofrece un equipamiento de serie similar y unos consumos más reducidos. El único “pero” que le ponemos al Scénic es que el climatizador aparece como opción (400 euros), mientras que en nuestro C-Max es de serie con el acabado Ghia.

Monta un propulsor de poca potencia, anuncia unas buenas prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) y un completo equipamiento. El consumo es más reducido en el Altea que en el C-Max. Además, el primero tiene un amplio maletero (409 litros) a su favor, aunque no tan grande como el de nuestro protagonista (550 litros). En breve, se comercializará una variante XL con más maletero.

El propulsor más potente de todos los que montan los rivales lo lleva el Corolla Verso, que, además, destaca por tener los consumos más abultados y las mejores prestaciones (aceleración 0 a 100 km/h y velocidad máxima). El equipamiento de serie del Toyota es el punto flaco frente a nuestro protagonista; si en el Ford el climatizador bizona es de serie –con el acabado Ghia-, en el Corolla Verso lo que viene de serie es el aire acondicionado. Los controles de tracción y de estabilidad son de serie en el Toyota.

El Volkswagen tiene un precio similar al de nuestro protagonista. A cambio ofrece una mecánica menos potente, que redunda en unas prestaciones peores (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima). El Touran destaca frente al C-Max por un maletero más amplio, pero penaliza en unos consumos más abultados.

Es más grande por fuera que el Focus C-Max y también es un poco más caro; dispone de una mecánica de potencia similar, pero con unos consumos más elevados. Ofrece más espacio interior –de hecho, anuncia siete plazas, frente a las cinco del Ford- y un equipamiento de serie parecido en el que destaca el ESP y el control de tracción como elementos de serie. Una de las peculiaridades de este modelo es que dispone de puertas corredizas, que no están disponibles en ninguno de los contrincantes que aquí enumeramos.

El Zafira es uno de los “rivales” que más se parecen al Focus C-Max: mecánica de similares características, pero con cambio de seis relaciones, en lugar de una transmisión de cinco como la del Ford. La diferencia más llamativa entre los dos coches es la capacidad del maletero (550 litros ofrece el C-Max, frente a los pobres 140 litros del Zafira, eso sí, con la tercera fila de asientos colocada). Y es que el Opel tiene la opción de colocar esa tercera fila, que le aporta dos plazas más para cobijar en su interior, en total, a siete pasajeros.

Uno de los más económicos contrincantes del C-Max protagonista de nuestro test es este Renault Scénic, que también tiene la mecánica menos potente. Las dimensiones son más reducidas, pero, en cambio, ofrece un equipamiento de serie similar y unos consumos más reducidos. El único “pero” que le ponemos al Scénic es que el climatizador aparece como opción (400 euros), mientras que en nuestro C-Max es de serie con el acabado Ghia.

Monta un propulsor de poca potencia, anuncia unas buenas prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) y un completo equipamiento. El consumo es más reducido en el Altea que en el C-Max. Además, el primero tiene un amplio maletero (409 litros) a su favor, aunque no tan grande como el de nuestro protagonista (550 litros). En breve, se comercializará una variante XL con más maletero.

El propulsor más potente de todos los que montan los rivales lo lleva el Corolla Verso, que, además, destaca por tener los consumos más abultados y las mejores prestaciones (aceleración 0 a 100 km/h y velocidad máxima). El equipamiento de serie del Toyota es el punto flaco frente a nuestro protagonista; si en el Ford el climatizador bizona es de serie –con el acabado Ghia-, en el Corolla Verso lo que viene de serie es el aire acondicionado. Los controles de tracción y de estabilidad son de serie en el Toyota.

El Volkswagen tiene un precio similar al de nuestro protagonista. A cambio ofrece una mecánica menos potente, que redunda en unas prestaciones peores (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima). El Touran destaca frente al C-Max por un maletero más amplio, pero penaliza en unos consumos más abultados.

Es más grande por fuera que el Focus C-Max y también es un poco más caro; dispone de una mecánica de potencia similar, pero con unos consumos más elevados. Ofrece más espacio interior –de hecho, anuncia siete plazas, frente a las cinco del Ford- y un equipamiento de serie parecido en el que destaca el ESP y el control de tracción como elementos de serie. Una de las peculiaridades de este modelo es que dispone de puertas corredizas, que no están disponibles en ninguno de los contrincantes que aquí enumeramos.

El Zafira es uno de los “rivales” que más se parecen al Focus C-Max: mecánica de similares características, pero con cambio de seis relaciones, en lugar de una transmisión de cinco como la del Ford. La diferencia más llamativa entre los dos coches es la capacidad del maletero (550 litros ofrece el C-Max, frente a los pobres 140 litros del Zafira, eso sí, con la tercera fila de asientos colocada). Y es que el Opel tiene la opción de colocar esa tercera fila, que le aporta dos plazas más para cobijar en su interior, en total, a siete pasajeros.

Uno de los más económicos contrincantes del C-Max protagonista de nuestro test es este Renault Scénic, que también tiene la mecánica menos potente. Las dimensiones son más reducidas, pero, en cambio, ofrece un equipamiento de serie similar y unos consumos más reducidos. El único “pero” que le ponemos al Scénic es que el climatizador aparece como opción (400 euros), mientras que en nuestro C-Max es de serie con el acabado Ghia.

Monta un propulsor de poca potencia, anuncia unas buenas prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) y un completo equipamiento. El consumo es más reducido en el Altea que en el C-Max. Además, el primero tiene un amplio maletero (409 litros) a su favor, aunque no tan grande como el de nuestro protagonista (550 litros). En breve, se comercializará una variante XL con más maletero.

El propulsor más potente de todos los que montan los rivales lo lleva el Corolla Verso, que, además, destaca por tener los consumos más abultados y las mejores prestaciones (aceleración 0 a 100 km/h y velocidad máxima). El equipamiento de serie del Toyota es el punto flaco frente a nuestro protagonista; si en el Ford el climatizador bizona es de serie –con el acabado Ghia-, en el Corolla Verso lo que viene de serie es el aire acondicionado. Los controles de tracción y de estabilidad son de serie en el Toyota.

El Volkswagen tiene un precio similar al de nuestro protagonista. A cambio ofrece una mecánica menos potente, que redunda en unas prestaciones peores (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima). El Touran destaca frente al C-Max por un maletero más amplio, pero penaliza en unos consumos más abultados.

Es más grande por fuera que el Focus C-Max y también es un poco más caro; dispone de una mecánica de potencia similar, pero con unos consumos más elevados. Ofrece más espacio interior –de hecho, anuncia siete plazas, frente a las cinco del Ford- y un equipamiento de serie parecido en el que destaca el ESP y el control de tracción como elementos de serie. Una de las peculiaridades de este modelo es que dispone de puertas corredizas, que no están disponibles en ninguno de los contrincantes que aquí enumeramos.

El Zafira es uno de los “rivales” que más se parecen al Focus C-Max: mecánica de similares características, pero con cambio de seis relaciones, en lugar de una transmisión de cinco como la del Ford. La diferencia más llamativa entre los dos coches es la capacidad del maletero (550 litros ofrece el C-Max, frente a los pobres 140 litros del Zafira, eso sí, con la tercera fila de asientos colocada). Y es que el Opel tiene la opción de colocar esa tercera fila, que le aporta dos plazas más para cobijar en su interior, en total, a siete pasajeros.

Uno de los más económicos contrincantes del C-Max protagonista de nuestro test es este Renault Scénic, que también tiene la mecánica menos potente. Las dimensiones son más reducidas, pero, en cambio, ofrece un equipamiento de serie similar y unos consumos más reducidos. El único “pero” que le ponemos al Scénic es que el climatizador aparece como opción (400 euros), mientras que en nuestro C-Max es de serie con el acabado Ghia.

Monta un propulsor de poca potencia, anuncia unas buenas prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) y un completo equipamiento. El consumo es más reducido en el Altea que en el C-Max. Además, el primero tiene un amplio maletero (409 litros) a su favor, aunque no tan grande como el de nuestro protagonista (550 litros). En breve, se comercializará una variante XL con más maletero.

El propulsor más potente de todos los que montan los rivales lo lleva el Corolla Verso, que, además, destaca por tener los consumos más abultados y las mejores prestaciones (aceleración 0 a 100 km/h y velocidad máxima). El equipamiento de serie del Toyota es el punto flaco frente a nuestro protagonista; si en el Ford el climatizador bizona es de serie –con el acabado Ghia-, en el Corolla Verso lo que viene de serie es el aire acondicionado. Los controles de tracción y de estabilidad son de serie en el Toyota.

El Volkswagen tiene un precio similar al de nuestro protagonista. A cambio ofrece una mecánica menos potente, que redunda en unas prestaciones peores (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima). El Touran destaca frente al C-Max por un maletero más amplio, pero penaliza en unos consumos más abultados.

Es más grande por fuera que el Focus C-Max y también es un poco más caro; dispone de una mecánica de potencia similar, pero con unos consumos más elevados. Ofrece más espacio interior –de hecho, anuncia siete plazas, frente a las cinco del Ford- y un equipamiento de serie parecido en el que destaca el ESP y el control de tracción como elementos de serie. Una de las peculiaridades de este modelo es que dispone de puertas corredizas, que no están disponibles en ninguno de los contrincantes que aquí enumeramos.

El Zafira es uno de los “rivales” que más se parecen al Focus C-Max: mecánica de similares características, pero con cambio de seis relaciones, en lugar de una transmisión de cinco como la del Ford. La diferencia más llamativa entre los dos coches es la capacidad del maletero (550 litros ofrece el C-Max, frente a los pobres 140 litros del Zafira, eso sí, con la tercera fila de asientos colocada). Y es que el Opel tiene la opción de colocar esa tercera fila, que le aporta dos plazas más para cobijar en su interior, en total, a siete pasajeros.

Uno de los más económicos contrincantes del C-Max protagonista de nuestro test es este Renault Scénic, que también tiene la mecánica menos potente. Las dimensiones son más reducidas, pero, en cambio, ofrece un equipamiento de serie similar y unos consumos más reducidos. El único “pero” que le ponemos al Scénic es que el climatizador aparece como opción (400 euros), mientras que en nuestro C-Max es de serie con el acabado Ghia.

Monta un propulsor de poca potencia, anuncia unas buenas prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) y un completo equipamiento. El consumo es más reducido en el Altea que en el C-Max. Además, el primero tiene un amplio maletero (409 litros) a su favor, aunque no tan grande como el de nuestro protagonista (550 litros). En breve, se comercializará una variante XL con más maletero.

El propulsor más potente de todos los que montan los rivales lo lleva el Corolla Verso, que, además, destaca por tener los consumos más abultados y las mejores prestaciones (aceleración 0 a 100 km/h y velocidad máxima). El equipamiento de serie del Toyota es el punto flaco frente a nuestro protagonista; si en el Ford el climatizador bizona es de serie –con el acabado Ghia-, en el Corolla Verso lo que viene de serie es el aire acondicionado. Los controles de tracción y de estabilidad son de serie en el Toyota.

El Volkswagen tiene un precio similar al de nuestro protagonista. A cambio ofrece una mecánica menos potente, que redunda en unas prestaciones peores (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima). El Touran destaca frente al C-Max por un maletero más amplio, pero penaliza en unos consumos más abultados.

Es más grande por fuera que el Focus C-Max y también es un poco más caro; dispone de una mecánica de potencia similar, pero con unos consumos más elevados. Ofrece más espacio interior –de hecho, anuncia siete plazas, frente a las cinco del Ford- y un equipamiento de serie parecido en el que destaca el ESP y el control de tracción como elementos de serie. Una de las peculiaridades de este modelo es que dispone de puertas corredizas, que no están disponibles en ninguno de los contrincantes que aquí enumeramos.

El Zafira es uno de los “rivales” que más se parecen al Focus C-Max: mecánica de similares características, pero con cambio de seis relaciones, en lugar de una transmisión de cinco como la del Ford. La diferencia más llamativa entre los dos coches es la capacidad del maletero (550 litros ofrece el C-Max, frente a los pobres 140 litros del Zafira, eso sí, con la tercera fila de asientos colocada). Y es que el Opel tiene la opción de colocar esa tercera fila, que le aporta dos plazas más para cobijar en su interior, en total, a siete pasajeros.

Uno de los más económicos contrincantes del C-Max protagonista de nuestro test es este Renault Scénic, que también tiene la mecánica menos potente. Las dimensiones son más reducidas, pero, en cambio, ofrece un equipamiento de serie similar y unos consumos más reducidos. El único “pero” que le ponemos al Scénic es que el climatizador aparece como opción (400 euros), mientras que en nuestro C-Max es de serie con el acabado Ghia.

Monta un propulsor de poca potencia, anuncia unas buenas prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) y un completo equipamiento. El consumo es más reducido en el Altea que en el C-Max. Además, el primero tiene un amplio maletero (409 litros) a su favor, aunque no tan grande como el de nuestro protagonista (550 litros). En breve, se comercializará una variante XL con más maletero.

El propulsor más potente de todos los que montan los rivales lo lleva el Corolla Verso, que, además, destaca por tener los consumos más abultados y las mejores prestaciones (aceleración 0 a 100 km/h y velocidad máxima). El equipamiento de serie del Toyota es el punto flaco frente a nuestro protagonista; si en el Ford el climatizador bizona es de serie –con el acabado Ghia-, en el Corolla Verso lo que viene de serie es el aire acondicionado. Los controles de tracción y de estabilidad son de serie en el Toyota.

El Volkswagen tiene un precio similar al de nuestro protagonista. A cambio ofrece una mecánica menos potente, que redunda en unas prestaciones peores (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima). El Touran destaca frente al C-Max por un maletero más amplio, pero penaliza en unos consumos más abultados.

Es más grande por fuera que el Focus C-Max y también es un poco más caro; dispone de una mecánica de potencia similar, pero con unos consumos más elevados. Ofrece más espacio interior –de hecho, anuncia siete plazas, frente a las cinco del Ford- y un equipamiento de serie parecido en el que destaca el ESP y el control de tracción como elementos de serie. Una de las peculiaridades de este modelo es que dispone de puertas corredizas, que no están disponibles en ninguno de los contrincantes que aquí enumeramos.

El Zafira es uno de los “rivales” que más se parecen al Focus C-Max: mecánica de similares características, pero con cambio de seis relaciones, en lugar de una transmisión de cinco como la del Ford. La diferencia más llamativa entre los dos coches es la capacidad del maletero (550 litros ofrece el C-Max, frente a los pobres 140 litros del Zafira, eso sí, con la tercera fila de asientos colocada). Y es que el Opel tiene la opción de colocar esa tercera fila, que le aporta dos plazas más para cobijar en su interior, en total, a siete pasajeros.

Uno de los más económicos contrincantes del C-Max protagonista de nuestro test es este Renault Scénic, que también tiene la mecánica menos potente. Las dimensiones son más reducidas, pero, en cambio, ofrece un equipamiento de serie similar y unos consumos más reducidos. El único “pero” que le ponemos al Scénic es que el climatizador aparece como opción (400 euros), mientras que en nuestro C-Max es de serie con el acabado Ghia.

Monta un propulsor de poca potencia, anuncia unas buenas prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) y un completo equipamiento. El consumo es más reducido en el Altea que en el C-Max. Además, el primero tiene un amplio maletero (409 litros) a su favor, aunque no tan grande como el de nuestro protagonista (550 litros). En breve, se comercializará una variante XL con más maletero.

El propulsor más potente de todos los que montan los rivales lo lleva el Corolla Verso, que, además, destaca por tener los consumos más abultados y las mejores prestaciones (aceleración 0 a 100 km/h y velocidad máxima). El equipamiento de serie del Toyota es el punto flaco frente a nuestro protagonista; si en el Ford el climatizador bizona es de serie –con el acabado Ghia-, en el Corolla Verso lo que viene de serie es el aire acondicionado. Los controles de tracción y de estabilidad son de serie en el Toyota.

El Volkswagen tiene un precio similar al de nuestro protagonista. A cambio ofrece una mecánica menos potente, que redunda en unas prestaciones peores (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima). El Touran destaca frente al C-Max por un maletero más amplio, pero penaliza en unos consumos más abultados.

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