Ford Fiesta 2009

El nuevo Ford Fiesta quiere atraer a un público más joven con un diseño fresco, un tamaño contenido y un interior más cómodo. Estará disponible en octubre con carrocería de tres y cinco puertas, mecánicas de 70 a 120 CV y precios comprendidos entre 12.000 y 16.200 euros.
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Ford Fiesta 2009
Ford Fiesta 2009

Mantiene cotas y el mismo esquema de trenes, pero tanto la suspensión delantera McPherson, como el eje trasero torsional (con un diámetro un 28 por ciento superior), son de nuevo diseño y con específica puesta a punto de muelles, amortiguadores, estabilizadora (ahora de 22 mm en lugar de 19) y articulaciones. Estos reglajes marcan también diferencias frente al Mazda2.

Si la marca del óvalo lidera el desarrollo de la plataforma para compactos y Volvo el de berlinas, Mazda se encargó de actualizar el segmento B. Ford Fiesta y Mazda2 comparten módulos del piso, nuevos sistemas de electricidad, refrigeración y antivibraciones, e incluso los frenos traseros de tambor; también la nueva dirección eléctrica , que sustituye a la tradicional hidráulica y que, por primera vez, se monta en un Ford europeo. Rebaja el consumo, funcionando sólo cuando requiere la asistencia y desactivándose cuando no, permitiendo un menor esfuerzo en maniobras a baja velocidad.

Su rodar es de coche superior. Ágil, muy estable y seguro, en vías rápidas ofrece una pisada magnífica

En nuestra toma de contacto apreciamos un guiado levemente menos directo, aunque mantiene muy bien el tipo superando con nota a sistemas similares de la competencia. Menos dudas ofrece el comportamiento general frente a su antecesor, que ya era bueno. Pero es otra historia, como si contara con una mayor base. Su rodar es de coche superior. Ágil, muy estable y seguro, en vías rápidas ofrece una pisada magnífica.

Junto a su ligereza y a la dirección, las opciones mecánicas garantizan un Fiesta también más eficiente. En gasolina destaca por arriba la llegada del nuevo 1.6 Ti-VCT de 120 CV ya estrenado en Focus y Mondeo, del que despunta su sofisticada distribución variable en admisión y escape. Tiene un carácter peleón y deportivo que, por encima de 3.500 rpm, revierte en un comportamiento muy dinámico. Tanto a nivel de prestaciones, como de consumo (sólo 5,9 l/100 km de media), jubila con solvencia al anterior 1.6 de 100 CV.

Completa la gama un 1.4 de 96 CV y un 1.25 de 82 CV que tendrá también una variante de 60 CV. En Diesel, dos alternativas.Los populares TDCi 1.4 de 68 CV y 1.6 de 90 reciben mejoras en la inyección, nuevas calibraciones y un sistema de conducto común más avanzado para mejorar casi un 7 por ciento los consumos. Ambos cifran 4,2 l/100 km de media y, con 110 g/km de emisiones de CO2, quedan exentos de impuesto de matriculación.

Todos los motores del Ford Fiesta llegarán en principio con un cambio manual de 5 relaciones y un sistema “anticalado” –otro guiño a los más jóvenes e inexpertos- que varía el encendido y aumenta la cantidad de par disponible cuando prevé el inicio de marcha. No habrá versiones deportivas en la fase inicial, aunque los responsables de la marca no descartan variantes ST –incluso RS- que sirvan de base a futuros modelos de competición.

Una historia de éxitos

Mantiene cotas y el mismo esquema de trenes, pero tanto la suspensión delantera McPherson, como el eje trasero torsional (con un diámetro un 28 por ciento superior), son de nuevo diseño y con específica puesta a punto de muelles, amortiguadores, estabilizadora (ahora de 22 mm en lugar de 19) y articulaciones. Estos reglajes marcan también diferencias frente al Mazda2.

Si la marca del óvalo lidera el desarrollo de la plataforma para compactos y Volvo el de berlinas, Mazda se encargó de actualizar el segmento B. Ford Fiesta y Mazda2 comparten módulos del piso, nuevos sistemas de electricidad, refrigeración y antivibraciones, e incluso los frenos traseros de tambor; también la nueva dirección eléctrica , que sustituye a la tradicional hidráulica y que, por primera vez, se monta en un Ford europeo. Rebaja el consumo, funcionando sólo cuando requiere la asistencia y desactivándose cuando no, permitiendo un menor esfuerzo en maniobras a baja velocidad.

Su rodar es de coche superior. Ágil, muy estable y seguro, en vías rápidas ofrece una pisada magnífica

En nuestra toma de contacto apreciamos un guiado levemente menos directo, aunque mantiene muy bien el tipo superando con nota a sistemas similares de la competencia. Menos dudas ofrece el comportamiento general frente a su antecesor, que ya era bueno. Pero es otra historia, como si contara con una mayor base. Su rodar es de coche superior. Ágil, muy estable y seguro, en vías rápidas ofrece una pisada magnífica.

Junto a su ligereza y a la dirección, las opciones mecánicas garantizan un Fiesta también más eficiente. En gasolina destaca por arriba la llegada del nuevo 1.6 Ti-VCT de 120 CV ya estrenado en Focus y Mondeo, del que despunta su sofisticada distribución variable en admisión y escape. Tiene un carácter peleón y deportivo que, por encima de 3.500 rpm, revierte en un comportamiento muy dinámico. Tanto a nivel de prestaciones, como de consumo (sólo 5,9 l/100 km de media), jubila con solvencia al anterior 1.6 de 100 CV.

Completa la gama un 1.4 de 96 CV y un 1.25 de 82 CV que tendrá también una variante de 60 CV. En Diesel, dos alternativas.Los populares TDCi 1.4 de 68 CV y 1.6 de 90 reciben mejoras en la inyección, nuevas calibraciones y un sistema de conducto común más avanzado para mejorar casi un 7 por ciento los consumos. Ambos cifran 4,2 l/100 km de media y, con 110 g/km de emisiones de CO2, quedan exentos de impuesto de matriculación.

Todos los motores del Ford Fiesta llegarán en principio con un cambio manual de 5 relaciones y un sistema “anticalado” –otro guiño a los más jóvenes e inexpertos- que varía el encendido y aumenta la cantidad de par disponible cuando prevé el inicio de marcha. No habrá versiones deportivas en la fase inicial, aunque los responsables de la marca no descartan variantes ST –incluso RS- que sirvan de base a futuros modelos de competición.

Una historia de éxitos

Mantiene cotas y el mismo esquema de trenes, pero tanto la suspensión delantera McPherson, como el eje trasero torsional (con un diámetro un 28 por ciento superior), son de nuevo diseño y con específica puesta a punto de muelles, amortiguadores, estabilizadora (ahora de 22 mm en lugar de 19) y articulaciones. Estos reglajes marcan también diferencias frente al Mazda2.

Si la marca del óvalo lidera el desarrollo de la plataforma para compactos y Volvo el de berlinas, Mazda se encargó de actualizar el segmento B. Ford Fiesta y Mazda2 comparten módulos del piso, nuevos sistemas de electricidad, refrigeración y antivibraciones, e incluso los frenos traseros de tambor; también la nueva dirección eléctrica , que sustituye a la tradicional hidráulica y que, por primera vez, se monta en un Ford europeo. Rebaja el consumo, funcionando sólo cuando requiere la asistencia y desactivándose cuando no, permitiendo un menor esfuerzo en maniobras a baja velocidad.

Su rodar es de coche superior. Ágil, muy estable y seguro, en vías rápidas ofrece una pisada magnífica

En nuestra toma de contacto apreciamos un guiado levemente menos directo, aunque mantiene muy bien el tipo superando con nota a sistemas similares de la competencia. Menos dudas ofrece el comportamiento general frente a su antecesor, que ya era bueno. Pero es otra historia, como si contara con una mayor base. Su rodar es de coche superior. Ágil, muy estable y seguro, en vías rápidas ofrece una pisada magnífica.

Junto a su ligereza y a la dirección, las opciones mecánicas garantizan un Fiesta también más eficiente. En gasolina destaca por arriba la llegada del nuevo 1.6 Ti-VCT de 120 CV ya estrenado en Focus y Mondeo, del que despunta su sofisticada distribución variable en admisión y escape. Tiene un carácter peleón y deportivo que, por encima de 3.500 rpm, revierte en un comportamiento muy dinámico. Tanto a nivel de prestaciones, como de consumo (sólo 5,9 l/100 km de media), jubila con solvencia al anterior 1.6 de 100 CV.

Completa la gama un 1.4 de 96 CV y un 1.25 de 82 CV que tendrá también una variante de 60 CV. En Diesel, dos alternativas.Los populares TDCi 1.4 de 68 CV y 1.6 de 90 reciben mejoras en la inyección, nuevas calibraciones y un sistema de conducto común más avanzado para mejorar casi un 7 por ciento los consumos. Ambos cifran 4,2 l/100 km de media y, con 110 g/km de emisiones de CO2, quedan exentos de impuesto de matriculación.

Todos los motores del Ford Fiesta llegarán en principio con un cambio manual de 5 relaciones y un sistema “anticalado” –otro guiño a los más jóvenes e inexpertos- que varía el encendido y aumenta la cantidad de par disponible cuando prevé el inicio de marcha. No habrá versiones deportivas en la fase inicial, aunque los responsables de la marca no descartan variantes ST –incluso RS- que sirvan de base a futuros modelos de competición.

Una historia de éxitos

Mantiene cotas y el mismo esquema de trenes, pero tanto la suspensión delantera McPherson, como el eje trasero torsional (con un diámetro un 28 por ciento superior), son de nuevo diseño y con específica puesta a punto de muelles, amortiguadores, estabilizadora (ahora de 22 mm en lugar de 19) y articulaciones. Estos reglajes marcan también diferencias frente al Mazda2.

Si la marca del óvalo lidera el desarrollo de la plataforma para compactos y Volvo el de berlinas, Mazda se encargó de actualizar el segmento B. Ford Fiesta y Mazda2 comparten módulos del piso, nuevos sistemas de electricidad, refrigeración y antivibraciones, e incluso los frenos traseros de tambor; también la nueva dirección eléctrica , que sustituye a la tradicional hidráulica y que, por primera vez, se monta en un Ford europeo. Rebaja el consumo, funcionando sólo cuando requiere la asistencia y desactivándose cuando no, permitiendo un menor esfuerzo en maniobras a baja velocidad.

Su rodar es de coche superior. Ágil, muy estable y seguro, en vías rápidas ofrece una pisada magnífica

En nuestra toma de contacto apreciamos un guiado levemente menos directo, aunque mantiene muy bien el tipo superando con nota a sistemas similares de la competencia. Menos dudas ofrece el comportamiento general frente a su antecesor, que ya era bueno. Pero es otra historia, como si contara con una mayor base. Su rodar es de coche superior. Ágil, muy estable y seguro, en vías rápidas ofrece una pisada magnífica.

Junto a su ligereza y a la dirección, las opciones mecánicas garantizan un Fiesta también más eficiente. En gasolina destaca por arriba la llegada del nuevo 1.6 Ti-VCT de 120 CV ya estrenado en Focus y Mondeo, del que despunta su sofisticada distribución variable en admisión y escape. Tiene un carácter peleón y deportivo que, por encima de 3.500 rpm, revierte en un comportamiento muy dinámico. Tanto a nivel de prestaciones, como de consumo (sólo 5,9 l/100 km de media), jubila con solvencia al anterior 1.6 de 100 CV.

Completa la gama un 1.4 de 96 CV y un 1.25 de 82 CV que tendrá también una variante de 60 CV. En Diesel, dos alternativas.Los populares TDCi 1.4 de 68 CV y 1.6 de 90 reciben mejoras en la inyección, nuevas calibraciones y un sistema de conducto común más avanzado para mejorar casi un 7 por ciento los consumos. Ambos cifran 4,2 l/100 km de media y, con 110 g/km de emisiones de CO2, quedan exentos de impuesto de matriculación.

Todos los motores del Ford Fiesta llegarán en principio con un cambio manual de 5 relaciones y un sistema “anticalado” –otro guiño a los más jóvenes e inexpertos- que varía el encendido y aumenta la cantidad de par disponible cuando prevé el inicio de marcha. No habrá versiones deportivas en la fase inicial, aunque los responsables de la marca no descartan variantes ST –incluso RS- que sirvan de base a futuros modelos de competición.

Una historia de éxitos

Mantiene cotas y el mismo esquema de trenes, pero tanto la suspensión delantera McPherson, como el eje trasero torsional (con un diámetro un 28 por ciento superior), son de nuevo diseño y con específica puesta a punto de muelles, amortiguadores, estabilizadora (ahora de 22 mm en lugar de 19) y articulaciones. Estos reglajes marcan también diferencias frente al Mazda2.

Si la marca del óvalo lidera el desarrollo de la plataforma para compactos y Volvo el de berlinas, Mazda se encargó de actualizar el segmento B. Ford Fiesta y Mazda2 comparten módulos del piso, nuevos sistemas de electricidad, refrigeración y antivibraciones, e incluso los frenos traseros de tambor; también la nueva dirección eléctrica , que sustituye a la tradicional hidráulica y que, por primera vez, se monta en un Ford europeo. Rebaja el consumo, funcionando sólo cuando requiere la asistencia y desactivándose cuando no, permitiendo un menor esfuerzo en maniobras a baja velocidad.

Su rodar es de coche superior. Ágil, muy estable y seguro, en vías rápidas ofrece una pisada magnífica

En nuestra toma de contacto apreciamos un guiado levemente menos directo, aunque mantiene muy bien el tipo superando con nota a sistemas similares de la competencia. Menos dudas ofrece el comportamiento general frente a su antecesor, que ya era bueno. Pero es otra historia, como si contara con una mayor base. Su rodar es de coche superior. Ágil, muy estable y seguro, en vías rápidas ofrece una pisada magnífica.

Junto a su ligereza y a la dirección, las opciones mecánicas garantizan un Fiesta también más eficiente. En gasolina destaca por arriba la llegada del nuevo 1.6 Ti-VCT de 120 CV ya estrenado en Focus y Mondeo, del que despunta su sofisticada distribución variable en admisión y escape. Tiene un carácter peleón y deportivo que, por encima de 3.500 rpm, revierte en un comportamiento muy dinámico. Tanto a nivel de prestaciones, como de consumo (sólo 5,9 l/100 km de media), jubila con solvencia al anterior 1.6 de 100 CV.

Completa la gama un 1.4 de 96 CV y un 1.25 de 82 CV que tendrá también una variante de 60 CV. En Diesel, dos alternativas.Los populares TDCi 1.4 de 68 CV y 1.6 de 90 reciben mejoras en la inyección, nuevas calibraciones y un sistema de conducto común más avanzado para mejorar casi un 7 por ciento los consumos. Ambos cifran 4,2 l/100 km de media y, con 110 g/km de emisiones de CO2, quedan exentos de impuesto de matriculación.

Todos los motores del Ford Fiesta llegarán en principio con un cambio manual de 5 relaciones y un sistema “anticalado” –otro guiño a los más jóvenes e inexpertos- que varía el encendido y aumenta la cantidad de par disponible cuando prevé el inicio de marcha. No habrá versiones deportivas en la fase inicial, aunque los responsables de la marca no descartan variantes ST –incluso RS- que sirvan de base a futuros modelos de competición.

Una historia de éxitos

Mantiene cotas y el mismo esquema de trenes, pero tanto la suspensión delantera McPherson, como el eje trasero torsional (con un diámetro un 28 por ciento superior), son de nuevo diseño y con específica puesta a punto de muelles, amortiguadores, estabilizadora (ahora de 22 mm en lugar de 19) y articulaciones. Estos reglajes marcan también diferencias frente al Mazda2.

Si la marca del óvalo lidera el desarrollo de la plataforma para compactos y Volvo el de berlinas, Mazda se encargó de actualizar el segmento B. Ford Fiesta y Mazda2 comparten módulos del piso, nuevos sistemas de electricidad, refrigeración y antivibraciones, e incluso los frenos traseros de tambor; también la nueva dirección eléctrica , que sustituye a la tradicional hidráulica y que, por primera vez, se monta en un Ford europeo. Rebaja el consumo, funcionando sólo cuando requiere la asistencia y desactivándose cuando no, permitiendo un menor esfuerzo en maniobras a baja velocidad.

Su rodar es de coche superior. Ágil, muy estable y seguro, en vías rápidas ofrece una pisada magnífica

En nuestra toma de contacto apreciamos un guiado levemente menos directo, aunque mantiene muy bien el tipo superando con nota a sistemas similares de la competencia. Menos dudas ofrece el comportamiento general frente a su antecesor, que ya era bueno. Pero es otra historia, como si contara con una mayor base. Su rodar es de coche superior. Ágil, muy estable y seguro, en vías rápidas ofrece una pisada magnífica.

Junto a su ligereza y a la dirección, las opciones mecánicas garantizan un Fiesta también más eficiente. En gasolina destaca por arriba la llegada del nuevo 1.6 Ti-VCT de 120 CV ya estrenado en Focus y Mondeo, del que despunta su sofisticada distribución variable en admisión y escape. Tiene un carácter peleón y deportivo que, por encima de 3.500 rpm, revierte en un comportamiento muy dinámico. Tanto a nivel de prestaciones, como de consumo (sólo 5,9 l/100 km de media), jubila con solvencia al anterior 1.6 de 100 CV.

Completa la gama un 1.4 de 96 CV y un 1.25 de 82 CV que tendrá también una variante de 60 CV. En Diesel, dos alternativas.Los populares TDCi 1.4 de 68 CV y 1.6 de 90 reciben mejoras en la inyección, nuevas calibraciones y un sistema de conducto común más avanzado para mejorar casi un 7 por ciento los consumos. Ambos cifran 4,2 l/100 km de media y, con 110 g/km de emisiones de CO2, quedan exentos de impuesto de matriculación.

Todos los motores del Ford Fiesta llegarán en principio con un cambio manual de 5 relaciones y un sistema “anticalado” –otro guiño a los más jóvenes e inexpertos- que varía el encendido y aumenta la cantidad de par disponible cuando prevé el inicio de marcha. No habrá versiones deportivas en la fase inicial, aunque los responsables de la marca no descartan variantes ST –incluso RS- que sirvan de base a futuros modelos de competición.

Una historia de éxitos

Mantiene cotas y el mismo esquema de trenes, pero tanto la suspensión delantera McPherson, como el eje trasero torsional (con un diámetro un 28 por ciento superior), son de nuevo diseño y con específica puesta a punto de muelles, amortiguadores, estabilizadora (ahora de 22 mm en lugar de 19) y articulaciones. Estos reglajes marcan también diferencias frente al Mazda2.

Si la marca del óvalo lidera el desarrollo de la plataforma para compactos y Volvo el de berlinas, Mazda se encargó de actualizar el segmento B. Ford Fiesta y Mazda2 comparten módulos del piso, nuevos sistemas de electricidad, refrigeración y antivibraciones, e incluso los frenos traseros de tambor; también la nueva dirección eléctrica , que sustituye a la tradicional hidráulica y que, por primera vez, se monta en un Ford europeo. Rebaja el consumo, funcionando sólo cuando requiere la asistencia y desactivándose cuando no, permitiendo un menor esfuerzo en maniobras a baja velocidad.

Su rodar es de coche superior. Ágil, muy estable y seguro, en vías rápidas ofrece una pisada magnífica

En nuestra toma de contacto apreciamos un guiado levemente menos directo, aunque mantiene muy bien el tipo superando con nota a sistemas similares de la competencia. Menos dudas ofrece el comportamiento general frente a su antecesor, que ya era bueno. Pero es otra historia, como si contara con una mayor base. Su rodar es de coche superior. Ágil, muy estable y seguro, en vías rápidas ofrece una pisada magnífica.

Junto a su ligereza y a la dirección, las opciones mecánicas garantizan un Fiesta también más eficiente. En gasolina destaca por arriba la llegada del nuevo 1.6 Ti-VCT de 120 CV ya estrenado en Focus y Mondeo, del que despunta su sofisticada distribución variable en admisión y escape. Tiene un carácter peleón y deportivo que, por encima de 3.500 rpm, revierte en un comportamiento muy dinámico. Tanto a nivel de prestaciones, como de consumo (sólo 5,9 l/100 km de media), jubila con solvencia al anterior 1.6 de 100 CV.

Completa la gama un 1.4 de 96 CV y un 1.25 de 82 CV que tendrá también una variante de 60 CV. En Diesel, dos alternativas.Los populares TDCi 1.4 de 68 CV y 1.6 de 90 reciben mejoras en la inyección, nuevas calibraciones y un sistema de conducto común más avanzado para mejorar casi un 7 por ciento los consumos. Ambos cifran 4,2 l/100 km de media y, con 110 g/km de emisiones de CO2, quedan exentos de impuesto de matriculación.

Todos los motores del Ford Fiesta llegarán en principio con un cambio manual de 5 relaciones y un sistema “anticalado” –otro guiño a los más jóvenes e inexpertos- que varía el encendido y aumenta la cantidad de par disponible cuando prevé el inicio de marcha. No habrá versiones deportivas en la fase inicial, aunque los responsables de la marca no descartan variantes ST –incluso RS- que sirvan de base a futuros modelos de competición.

Una historia de éxitos

Mantiene cotas y el mismo esquema de trenes, pero tanto la suspensión delantera McPherson, como el eje trasero torsional (con un diámetro un 28 por ciento superior), son de nuevo diseño y con específica puesta a punto de muelles, amortiguadores, estabilizadora (ahora de 22 mm en lugar de 19) y articulaciones. Estos reglajes marcan también diferencias frente al Mazda2.

Si la marca del óvalo lidera el desarrollo de la plataforma para compactos y Volvo el de berlinas, Mazda se encargó de actualizar el segmento B. Ford Fiesta y Mazda2 comparten módulos del piso, nuevos sistemas de electricidad, refrigeración y antivibraciones, e incluso los frenos traseros de tambor; también la nueva dirección eléctrica , que sustituye a la tradicional hidráulica y que, por primera vez, se monta en un Ford europeo. Rebaja el consumo, funcionando sólo cuando requiere la asistencia y desactivándose cuando no, permitiendo un menor esfuerzo en maniobras a baja velocidad.

Su rodar es de coche superior. Ágil, muy estable y seguro, en vías rápidas ofrece una pisada magnífica

En nuestra toma de contacto apreciamos un guiado levemente menos directo, aunque mantiene muy bien el tipo superando con nota a sistemas similares de la competencia. Menos dudas ofrece el comportamiento general frente a su antecesor, que ya era bueno. Pero es otra historia, como si contara con una mayor base. Su rodar es de coche superior. Ágil, muy estable y seguro, en vías rápidas ofrece una pisada magnífica.

Junto a su ligereza y a la dirección, las opciones mecánicas garantizan un Fiesta también más eficiente. En gasolina destaca por arriba la llegada del nuevo 1.6 Ti-VCT de 120 CV ya estrenado en Focus y Mondeo, del que despunta su sofisticada distribución variable en admisión y escape. Tiene un carácter peleón y deportivo que, por encima de 3.500 rpm, revierte en un comportamiento muy dinámico. Tanto a nivel de prestaciones, como de consumo (sólo 5,9 l/100 km de media), jubila con solvencia al anterior 1.6 de 100 CV.

Completa la gama un 1.4 de 96 CV y un 1.25 de 82 CV que tendrá también una variante de 60 CV. En Diesel, dos alternativas.Los populares TDCi 1.4 de 68 CV y 1.6 de 90 reciben mejoras en la inyección, nuevas calibraciones y un sistema de conducto común más avanzado para mejorar casi un 7 por ciento los consumos. Ambos cifran 4,2 l/100 km de media y, con 110 g/km de emisiones de CO2, quedan exentos de impuesto de matriculación.

Todos los motores del Ford Fiesta llegarán en principio con un cambio manual de 5 relaciones y un sistema “anticalado” –otro guiño a los más jóvenes e inexpertos- que varía el encendido y aumenta la cantidad de par disponible cuando prevé el inicio de marcha. No habrá versiones deportivas en la fase inicial, aunque los responsables de la marca no descartan variantes ST –incluso RS- que sirvan de base a futuros modelos de competición.

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