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Fiat Bravo 1.9 JTD 150

Con el motor Diesel de 150 CV y el acabado Emotion de nuestra primera unidad traída de Italia, el nuevo Bravo se ha mostrado como un compacto muy competitivo en todos los frentes. Si Fiat mantiene también en sus versiones básicas las buenas aptitudes mostradas por este Bravo casi definitivo, tiene el éxito asegurado.
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Fiat Bravo 1.9 JTD 150
Fiat Bravo 1.9 JTD 150
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Estamos ante un modelo muy importante para Fiat. Tanto, que ha sido el elegido como estandarte de la nueva imagen de la marca, abanderada por el también nuevo logotipo, que retoma el diseño que Fiat tenía cuando era considerada como el gigante europeo. El Bravo viene a representar a la marca italiana dentro del segmento de los compactos, como sustituto del Stilo. Para su primera presentación no se la ha jugado; utiliza un nombre conocido y se ofrece únicamente con una tradicional carrocería de cinco puertas, huyendo de posibles "mezclas" muy al estilo de lo que acaba de hacer el Nissan Qashqai o hizo en su día el 307; los inventos ya llegarán con el tres puertas, si es que lo hay, o todos los derivados que ahora tanto se demandan como los SUV, monovolumenes o coupé-cabrio.

No vamos a entrar a valorar su estética, eso lo dejamos para ustedes, tan sólo apuntamos que, les guste o no, está a la moda. Ahora se llevan las curvas, nada de zonas planas, y la sensación de volumen sí, pero a lo ancho, y con una suave caída trasera; no han corrido riesgos y han optado por un diseño agradable a la vista. El mercado está tan competido, que un fracaso estético puede ser fatal, y si no que se lo digan a Seat con su Toledo, un excelente coche pero que su imagen no gusta a la mayoría. No es el caso del nuevo Bravo, que en el tiempo que ha estado en nuestro poder, damos fe, ha tenido más adeptos que detractores.

A lo largo de toda la prueba comprobarán que la palabra agrado se repite en diversos apartados, eso es bueno. La presentación interior sigue la tónica general, con un cuidado diseño y formas redondeadas y atractivas en todas sus líneas. Nuestra unidad contaba con acabado Emotion -es el tope de gama y se distingue fácilmente por las manetas exteriores cromadas- con el extra del cuero, de ahí que los guarnecidos tengan mejor calidad de materiales y en el salpicadero veamos dos tonalidades distintas. Con todo, se sigue recurriendo a multitud de plásticos duros; su apariencia es buena, pero encontramos algunos remates mal terminados que no se aprecian a simple vista. Por ejemplo, en la consola central, junto al pedal del acelerador, el final del plástico provoca que nos enganchemos el pie con él cuando aceleramos a fondo, con el riesgo que ello conlleva. La solución es, bien sujetar mejor ese guarnecido o bien recortarlo, detalle que esperamos sea achacable sólo a nuestra unidad pre-comercialización y que no hemos vuelto a detectar.

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