Fiat 500C 1.3 Multijet 95 CV Start&Stop

A la ya bonita línea del 500 se une la versión cabrio. Su aire 'retro' seduce y a la hora de ponernos a sus mandos nos hacemos reyes de la ciudad y, más, con buen tiempo.
Autopista -
Fiat 500C 1.3 Multijet 95 CV Start&Stop
Fiat 500C 1.3 Multijet 95 CV Start&Stop

Fiat nos lo presentó en el Salón de Ginebra de 2009, pero tardó cerca de un año en llevarlo a los concesionarios. Realmente no estamos ante un cabriolet convencional, con un techo de lona que se escamotea completamente dejando sólo el parabrisas delantero. El Fiat 500C tiene un techo descapotable de lona, que incluye luneta de cristal y una zona plástica con la tercera luz de freno, que se descubre hasta la base de la luneta posterior, dejando los marcos y ventanillas laterales de la carrocería. Con estos ingredientes consigue una línea "retro" y con estilo que, junto al color rojo intenso de nuestra unidad de pruebas, ha conseguido levantar a más de uno la vista del suelo allá por donde lo hemos conducido.  

El acceso a las plazas traseras es todo lo razonablemente cómodo que se puede esperar, siempre incordioso en un tres puertas sobre todo a la hora de instalar una silla infantil, pero tiene la ventaja de que ambos asientos delanteros se reclinan y desplazan con un solo gesto. En este caso no es necesario modificar la posición de los reposacabezas traseros, que descansan sobre el respaldo, pero si se tratara de un adulto se tendrían que elevar, lo que penalizaría el campo de visión trasero. Y ello nos obligaría a devolverlos a su posición inicial cuando no se ocupasen esas plazas, si lo que queremos es mejorar nuestra visibilidad.

El puesto de conducción resulta cómodo y ergonómico y se respira total sensación de amplitud. Los asientos de generoso tamaño se muestran algo duros, pero llegas a acostumbrarte y no incomoda en viajes largos. El volante, sólo regulable en altura. Dentro, el 500C está bien cuidado con pequeños huecos para nuestros objetos, salvo en la parte central que sólo cuenta con espacio para dos portalatas. Detrás disponemos de bolsas tras los respaldos de los asientos delanteros y también dos huecos para bebida. La distribución de mandos es clara y ordenada, pero la visualización de la información del cuadro en ocasiones resulta compleja, ya que queda agrupada en tres esferas concéntricas donde se "pierde" la aguja del cuentarrevoluciones y, dependiendo de la luz, se hace poco legible la información de la esfera central.

Pero uno se siente diferente a bordo del 500C. Su pequeño gran habitáculo resulta confortable desde el primer instante. Aparcado en cualquier hueco, el pequeño 500C no deja de sentirse admirado en ningún momento. Mi estatura de 1,68 metros deja espacio suficiente para que un niño viaje cómodamente sentado en su silla, con movilidad absoluta para sus piernas, aunque para un adulto de talla media el espacio es limitado tanto por anchura como longitudinalmente.

El sistema de la capota es sencillo, muy sencillo. Dos botones ubicados en el techo entre los asientos delanteros permiten abrirla y cerrarla. La apertura se realiza en dos fases. En la primera, el techo se detiene a la altura de las cabezas de los pasajeros traseros, y sólo a toque de botón la plegamos completamente. Hemos tardado 19 segundos en realizar toda la operación. Su sistema de plegado se realiza sobre la carrocería, lo que no resta espacio al maletero, que cuenta con 182 litros, sólo tres menos que la berlina. Con el techo completamente abierto, si queremos abrir el maletero un dispositivo electrónico se encarga de elevar la capota unos centímetros hacia arriba para permitir la apertura total del portón. Pero, una vez cerramos el maletero, la capota no vuelve a plegarse. Tendremos que pulsar nuevamente el botón. Toca mencionar que con el techo abierto en su totalidad perdemos visión por la luneta trasera, concretamente la mitad inferior, por lo que hay que echar mano de los espejos retrovisores exteriores. Pero, ¿quién no lo hace constantemente?

A la hora de cerrar el techo, la operación se lleva a cabo, en este caso, en tres pasos. Primero cierra hasta las cabezas de los ocupantes traseros. Dando un segundo toque, hasta los ocupantes delanteros, y un tercero, pero sin dejar de pulsar, la cerrará completamente. Dicho así, todo el proceso puede sonar a "engorroso", pero es simple y rápido.

Nuestro vehículo de pruebas contaba con el nuevo motor Multijet 16V con 95 CV, que viene de serie con el sistema Start&Stop. Este sistema de arranque y parada en los  semáforos, opcional en las dos variantes de gasolina, reducetodavía más el gasto de carburante. Según nuestras mediciones, consigue un consumo medio de 4,2 l/100 km. Hay que puntualizar que cuando nos detenemos y se para el motor, es necesario pisar a fondo, y no levemente, el pedal del embrague para que el motor arranque de nuevo.

Por su enfoque urbano, el 500C se muestra ágil y maniobrable en todo momento. La dirección tiene un modo seleccionable (con sólo pulsar una tecla de la consola central) de mayor asistencia para suavizar su uso a baja velocidad. El coche tiene un rodar muy fluido en 4ª y 5ª sin necesidad de vigilar constantemente el cuentavueltas (no pide cambio hasta aproximadamente las 3.500 rpm) y hasta 130 km/h muestra una absoluta solvencia, con un rodar muy fácil. Si circulamos con la capota bajada a velocidades por encima de 70 km/h, es muy recomendable hacerlo con ella plegada en su totalidad. Las turbulenciasque se crean a partir de esa velocidad si la dejamos semicerrada son realmente molestas. Por ello, si salimos a vía rápida será mejor cerciorarnos antes de que esté la capota completamente abierta o cerrada. Nada de niveles intermedios, porque sólo podremos modificar la posición del techo a velocidad inferior a 60 km/h. La opción del cortavientos (115 euros) nos parece un elemento prescindible, ya que no hemos notado una gran diferencia, dado que la capota queda recogida muy alta y elimina en cierta forma parte de las turbulencias. Su montaje resulta engorroso (para quitarlo o ponerlo es necesario desenganchar los asientos traseros) y reduce más la visibilidad trasera.

Esta versión Multijet cabrio de 95 CV sólo se ofrece con el acabado más alto,Lounge, (existe uno inferior denominado Pop reservado al gasolina 1.2 68 CV y al Multijet de 75 CV). Su equipamiento de serie es sobresaliente con volante en piel con mandos de la radio, climatizador manual, sensor de aparcamiento trasero, sistema manos libres Blue&Me con Bluetooth o Función eco:Drive, entre otros. Podemos personalizarlo con una amplia gama de adhesivos, molduras o cubiertas para los retrovisores o carcasas para la llave.

-Su diseño
-Equipamiento y personalización
-Diferentes posiciones de capota

-Visibilidad posterior
-Instrumentación poco legible
-Regulación del volante

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