Publicidad

Ferrari California: ¿el Ferrari?

Ha nacido una estrella que, en el universo de los fieles seguidores de Ferrari, no sabemos si podrá brillar con luz propia. Hablamos del California, el Ferrari de los tiempos modernos, el Ferrari más comercial de todos cuantos componen la gama del fabricante de Maranello y, ante todo, el Ferrari más confortable y versátil de la historia de la marca.
-
Ferrari California: ¿el Ferrari?
Ferrari California: ¿el Ferrari?

Sin la radicalidad del F430 ni la del 599 GTB Fiorano, este nuevo Cabrio Coupé llega cautivando a un potencial cliente por su tremenda facilidad de ‘pilotaje’ y extraordinario placer de conducción en cualquiera de sus dos posibles configuraciones de carrocería: Coupé o Cabrio. ¿Radicalidad? Mesurada, que no nula. ¿Deportividad? Alta muy alta. Todo sigue ‘sabiendo’ a Ferrari, en especial el sonido del nuevo V8 de inyección directa, el cual resulta ser, además de precioso, francamente sobrecogedor.

Nuevo concepto, nueva tecnología y nuevo mercado para este Ferrari que levantará tanta admiración como controversia. ¿Un Ferrari confortable y fácil de conducir? Lo es. ¿Un Ferrari para mujeres? Totalmente aceptable. ¿Un Ferrari para los incondicionales tifosi de la marca? Puede llegar a serlo, pero tal vez no lo tenga nada fácil, pudiendo no llegar a ser políticamente aceptado. En cualquier caso, no nos parece una traición a la marca, sino el comienzo de una nueva filosofía que complementará a la gama más radical y emocional de los actuales productos Ferrari. Bienvenido. Espera conquistar hasta un 70 por ciento de nuevos clientes, con el público femenino como telón de fondo.

Para un hombre de sueños, como es mi caso, debo reconocer que es ‘mi’ Ferrari, aunque también reconozco que miraría con envidia al propietario de un F430 Scuderia o al de un 599 GTB Fiorano, aunque no tanto al de un 612 Scaglietti. Aquellos dos quemarán más adrenalina que yo; yo iré más cómodo que ellos. Cada cual decide, y en este momento de mi vida no habría lugar para otro Ferrari que no sea el recién presentado California.

Allí donde los Ferrari tienen cierta ‘inmunidad’ hemos podido rodar kilómetros y kilómetros a velocidad de vértigo: 250, 260, 280 km/h y subiendo hasta alcanzar ese número mágico que da un regusto especial: 300 km/h. En este sentido, nadie podrá negar que sus prestaciones no son dignas de un auténtico Ferrari. Acelera de 0 a 100 km/h en menos de cuatro segundos y hay motor para homologar 310 km/h de velocidad punta. El consumo, homologado en 13,1 l/100 km de media es menos fácil de creer, aunque, de largo, es el Ferrari más ‘austero’.

En sólo 14 segundos puedes despojarte del techo. Un techo excepcionalmente trabajado hecho por Webasto bajo la supervisión del fabricante italiano. Compleja hidráulica y sofisticado sistema de plegado le convierten en uno de los más rápidos del mercado. También aquí se mide la ‘velocidad’. Y también es de los mejores en términos de calidad de acabados y hermetismo. Para la operación basta con apretar un botón con el coche totalmente parado. Como es habitual en vehículos de techo articulado, el del California se pliega y guarda en el maletero. Lo que no es tan habitual es que robe tan poco espacio en la zona de carga: sólo 100 litros de los 340 de capacidad máxima.

El confort del California circulado con el techo cerrado es absoluto: sólo oirás lo que interesa, el motor, y con intensidad. Música celestial. Con él abierto, sencillamente no recordamos nada que permita rodar tan deprisa sin necesidad de replantearse el peinado. Sencillamente genial.

El puesto de conducción no esconde nada verdaderamente nuevo y sí una calidad de primerísimo nivel. Pero de repente, tus ojos caen únicamente en su volante, y más concretamente, en sus dos botones: uno rojo, con el que cobra vida el nuevo V8; y el «manettino», desde el que se seleccionan las tres posibles secuencias —cinco en el F430 Scuderia— que alternan el carácter, comportamiento y docilidad del Ferrari California. ¿Te vienes?

Cambio bang bang bang
Nuevo chasis y nuevo V8
Marc Gené al volante

Sin la radicalidad del F430 ni la del 599 GTB Fiorano, este nuevo Cabrio Coupé llega cautivando a un potencial cliente por su tremenda facilidad de ‘pilotaje’ y extraordinario placer de conducción en cualquiera de sus dos posibles configuraciones de carrocería: Coupé o Cabrio. ¿Radicalidad? Mesurada, que no nula. ¿Deportividad? Alta muy alta. Todo sigue ‘sabiendo’ a Ferrari, en especial el sonido del nuevo V8 de inyección directa, el cual resulta ser, además de precioso, francamente sobrecogedor.

Nuevo concepto, nueva tecnología y nuevo mercado para este Ferrari que levantará tanta admiración como controversia. ¿Un Ferrari confortable y fácil de conducir? Lo es. ¿Un Ferrari para mujeres? Totalmente aceptable. ¿Un Ferrari para los incondicionales tifosi de la marca? Puede llegar a serlo, pero tal vez no lo tenga nada fácil, pudiendo no llegar a ser políticamente aceptado. En cualquier caso, no nos parece una traición a la marca, sino el comienzo de una nueva filosofía que complementará a la gama más radical y emocional de los actuales productos Ferrari. Bienvenido. Espera conquistar hasta un 70 por ciento de nuevos clientes, con el público femenino como telón de fondo.

Para un hombre de sueños, como es mi caso, debo reconocer que es ‘mi’ Ferrari, aunque también reconozco que miraría con envidia al propietario de un F430 Scuderia o al de un 599 GTB Fiorano, aunque no tanto al de un 612 Scaglietti. Aquellos dos quemarán más adrenalina que yo; yo iré más cómodo que ellos. Cada cual decide, y en este momento de mi vida no habría lugar para otro Ferrari que no sea el recién presentado California.

Allí donde los Ferrari tienen cierta ‘inmunidad’ hemos podido rodar kilómetros y kilómetros a velocidad de vértigo: 250, 260, 280 km/h y subiendo hasta alcanzar ese número mágico que da un regusto especial: 300 km/h. En este sentido, nadie podrá negar que sus prestaciones no son dignas de un auténtico Ferrari. Acelera de 0 a 100 km/h en menos de cuatro segundos y hay motor para homologar 310 km/h de velocidad punta. El consumo, homologado en 13,1 l/100 km de media es menos fácil de creer, aunque, de largo, es el Ferrari más ‘austero’.

En sólo 14 segundos puedes despojarte del techo. Un techo excepcionalmente trabajado hecho por Webasto bajo la supervisión del fabricante italiano. Compleja hidráulica y sofisticado sistema de plegado le convierten en uno de los más rápidos del mercado. También aquí se mide la ‘velocidad’. Y también es de los mejores en términos de calidad de acabados y hermetismo. Para la operación basta con apretar un botón con el coche totalmente parado. Como es habitual en vehículos de techo articulado, el del California se pliega y guarda en el maletero. Lo que no es tan habitual es que robe tan poco espacio en la zona de carga: sólo 100 litros de los 340 de capacidad máxima.

El confort del California circulado con el techo cerrado es absoluto: sólo oirás lo que interesa, el motor, y con intensidad. Música celestial. Con él abierto, sencillamente no recordamos nada que permita rodar tan deprisa sin necesidad de replantearse el peinado. Sencillamente genial.

El puesto de conducción no esconde nada verdaderamente nuevo y sí una calidad de primerísimo nivel. Pero de repente, tus ojos caen únicamente en su volante, y más concretamente, en sus dos botones: uno rojo, con el que cobra vida el nuevo V8; y el «manettino», desde el que se seleccionan las tres posibles secuencias —cinco en el F430 Scuderia— que alternan el carácter, comportamiento y docilidad del Ferrari California. ¿Te vienes?

Cambio bang bang bang
Nuevo chasis y nuevo V8
Marc Gené al volante

Galería relacionada

Ferrari California: exteriores