DS X E-Tense: al volante del coche del futuro (VÍDEO)

Tras su presentación hace un año, DS Automobiles nos ha dado la oportunidad de ponernos al volante de su eléctrico DS X E-Tense, el coche del futuro. Toda una exclusiva experiencia por las calles de Madrid.
Sylvia Longás - slongas@mpib.es -
DS X E-Tense: al volante del coche del futuro (VÍDEO)
DS X E-Tense. Al volante del coche del futuro

Hace dos años, diseñadores e ingenieros de DS Automobiles partieron de una hoja en blanco para imaginar y dar forma a su particular visión del coche del futuro, el automóvil de 2035… O mejor dicho, la tecnología que acogerá la movilidad de próximas generaciones. Un año después, a mediados de 2018, la marca de lujo del grupo PSA nos mostraba ya su criatura, el DS X E-Tense, un concepto que desde luego no pasó inadvertido. Ahora, todo ha cobrado una nueva dimensión: aunque no deja de ser aún un coche concepto, DS le ha dado “vida” y funcionalidad, ha traído a Madrid la única unidad disponible del DS X E-Tense… y AUTOPISTA ya la ha podido conducir.

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Las imágenes que la marca nos había mostrado hace un año no hacen justicia al modelo tras haberlo visto en vivo y en directo. Es impresionante. Sus formas, su diseño. La asimetría de su estructura es su gran personalidad. Un coche para tres ocupantes en una combinación de dos vehículos. Si lo miras del lado izquierdo es un cabrio. Si lo haces desde el derecho, un coupé. Sorprende por su audacia en estructuras y materiales, como las puertas, que combinan de forma novedosa el cuero y la fibra de carbono y que se inspiran en la naturaleza, en concreto, en las alas delanteras de varias especies de insectos, tanto en su forma como en su mecanismo de apertura. La carrocería utiliza nuevas tecnologías para, en caso de choque, recuperar su forma original, y la parrilla delantera se adapta a las condiciones del terreno.

Su original arquitectura permite ofrecer al conductor dos ambientes interiores radicalmente diferentes: placer de conducir si decidimos coger el volante y conducir por nosotros mismos, o de relajarse si optamos por la conducción cien por cien autónoma aprovechando la experiencia del grupo en los diferentes proyectos piloto que lleva ya años realizando. “En el coche de 2035, comenta Diego Rey, jefe de Producto de DS, el conductor va a disfrutar de la conducción, aunque tendrá la posibilidad de que el coche le lleve, con el aliciente de poder tomar las riendas y, además, haciéndolo con una superpotencia de hasta 1.000 kW (1.360 CV), con lo que la sensación de aceleración, incluso de frenada, van a ser inéditas hasta ahora”.

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A los mandos del DS XE-Tense

No sin el respeto que a cualquier mortal le daría ponerse a los mandos de una especie no sólo única, sino tan única, llega el momento de tomar los mandos del impresionante DS X E-Tense. Nos dan las instrucciones pertinentes para poder abordar y mimar un automóvil único en el mundo, y la verdad es que sus proporciones causan respeto. Mide 4,75 metros de largo, 2,10 metros de ancho y 1,20 metros de alto. Sus dimensiones ya impresionan, pero más cuando abrimos la puerta. Accedemos al habitáculo por una puerta en forma de ala de élitro de fibra de carbono y cuero. Un asiento en forma piramidal nos espera. Tomamos asiento. Nos recuerda el baquet de un monoplaza. Y es que, aunque a nuestra derecha pueda viajar un copiloto, e incluso en la parte trasera un tercer ocupante, el conductor permanece completamente aislado del resto de pasajeros. Tan solo puede mantener el contacto mediante un intercomunicador. ¿Una ventaja para conseguir aislarnos del mundo y disfrutar a pleno rendimiento? Con la ayuda de una tecla ubicada en la base del asiento podemos ajustarlo en profundidad para adaptarlo a nuestra talla. Frente a nosotros un volante fabricado de cuero, madera y metal, con un corte triangular en su base superior; detrás, una mini consola central con la instrumentación simplificada al máximo: velocímetro digital y nivel de carga de la batería, visibles con una simple ojeada, junto a un reloj virtual diseñado por BRM.

Cerramos la puerta, ajustamos el cinturón de seguridad y primeras sensaciones: centro de gravedad muy bajo, viajamos casi en un monoplaza, a cielo abierto, “solos ante el peligro”, aunque, en este caso, dada la exclusividad del momento, cientos de cámaras inmortalizan este momento. Un DS7 Crossback se encarga de guiarnos y custodiarnos. Nuestro DS X E-Tense no lleva espejos retrovisores y el tráfico por Madrid es complicado.

DS X E-Tense: acelera de 0 a 100 km en 3,7 segundos

Las teclas ubicadas justo cerca de nuestro hombro derecho son las encargadas de las marchas. Cambiamos de Neutro a Directa pisando el freno. Soltamos el pedal y comenzamos. Primero muy suave, tanteando el terreno. Muy fácil acostumbrarse al pedal del freno, la tarea más compleja en un concept car. Me muevo por las calles de Madrid sin dejar de levantar expectación en ningún momento. El DS X E-Tense se mueve gracias a dos motores eléctricos, uno en cada rueda delantera, y juntos ofrecen 400 kW -540 CV de potencia- en circulación normal, pero en circuito puede alcanzar los 1.360 CV y beneficiarse de la suspensión desarrollada por DS Performance para sus monoplazas de Formula E.

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Cogido el pulso, llega el momento de poder acelerar algo más, de sentir el verdadero poderío que el DS X E-Tense manifiesta en un descomunal empuje real acompañado del silbido de su motor, previsto para alcanzar una velocidad punta de 225 km/h y una aceleración de 0 a 100 km en 3,7 segundos. Me podría acostumbrar al DS X E-Tense fácilmente. La ciudad se nos queda corta. Apetece armarse de valor, desviarnos del recorrido marcado, coger carretera y olvidarse de todo. Lástima que los 80 km de autonomía de esta unidad no nos permitan llegar muy lejos, pero nos aseguran que la versión de 2035 no tendrá problemas ni de autonomía ni mucho menos de abastecimiento.

DS X E-Tense: desde el lado del copiloto

En el lado del copiloto todo se ve todo muy diferente. Ya no se viaja a cielo abierto, como el conductor. Los pasajeros lo hacen dentro de una burbuja a la que se accede a través de una puerta en forma de ala de mariposa. Una cúpula de cristal transparente hace de techo. El suelo es de vidrio para poder ver la carretera a través de él y poder transmitir también a su ocupante otro tipo de experiencias. El DS X E-Tense cuenta con un asistente personal, llamado IRIS, presentado en forma de holograma (como SIRI para entendernos) que controla las funciones del vehículo mientras está conectado con el mundo exterior.

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El recorrido ha terminado. 20 exclusivos minutos que mentalmente se han convertido en dos. Sus 2,10 metros de ancho ya no son un problema, ni sus no espejos o el dineral que debe de costar este concept car (no tiene precio). La sensación de disfrute experimentada ha sido brutal y eso que en ningún momento se ha podido exprimir el coche como es debido. Pero ni falta que ha hecho.

Para DS en el corto y medio plazo la electrificación es el futuro, la electrificación en todas sus vertientes, en una primera fase con híbridos enchufables combinados con un motor térmico de gasolina y después con vehículos 100% eléctricos. Y si el futuro es así, como lo imagina y plasma DS Automobiles en su concept DS X E-Tense, bienvenido futuro.

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