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Conducimos el Subaru XV, nuevo SUV compacto

Pioneros en el concepto de los SUV con el Forester, ahora Subaru se mete de lleno en la feroz lucha de los SUV compactos, un segmento en constante crecimiento. El Subaru XV se convierte en una de las piedras angulares de la firma japonesa para dar un salto cualitativo en España. Su principal baza, la tracción total de serie en toda su gama.
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Conducimos el Subaru XV, nuevo SUV compacto
Conducimos el Subaru XV, nuevo SUV compacto

De sobra es conocida la reputación de una marca como Subaru en el campo de los todo terrenos. En este caso no estamos hablando de uno de ellos, pero sí de esos vehículos que con el tiempo se están adueñando de las carreteras. Nos referimos a los ‘crossover’ o SUV, como lo es el protagonista de esta prueba: el Subaru XV.

El uso que se hace en la actualidad de este tipo de vehículos es un tanto confuso. Su aspecto podría llevarnos a pensar en llevarlo a la montaña y batirnos el cobre por terrenos abruptos. La realidad no es así, pero con el nuevo XV de Subaru quizás podamos intentarlo. Podríamos incluso catalogarlo como un Impreza vestido con ‘traje de campo’.

Y todo esto a pesar de que Subaru se empeña en venderlo como un urbanita. “Aventura urbana” , es uno de sus lemas. Comenzando por aquí, tras probar la versión Diesel tope de gama, tanto por carreteras urbanas y otras un tanto más sinuosas, el XV se defiende con soltura. Sin duda ayudan la tracción integral permanente –de serie en toda su gama– y el motor tipo bóxer, que permite bajar el centro de gravedad y darle un poco más de dinamismo a la conducción.

Nos parece que denominarlo como ‘urbanita’ es más una estrategia de marketing. Subaru nos da algunas pistas al respecto. La primera es que, al contrario que muchos de sus rivales, trae consigo la tracción integral de serie en todas las variantes, obviando la tracción delantera en alguna versión. Y la segunda, el hecho de que en la presentación del XV se nos haya llevado por terrenos de tierra para comprobar sus capacidades ‘offroad’. Íbamos con la idea de encontrarnos con un SUV más pensado para su uso urbano, y así se empeñaban en demostrárnoslo en la rueda de prensa. Pero, una vez en las distintas carreteras, descubrimos la otra cara del Subaru XV.

En terrenos sin asfaltar, con baches, barro y piedras, el XV ofrece un buen comportamiento, absorbe muy bien las irregularidades del asfalto y no ofrece ninguna duda. La ‘aventura urbana’ de la que presume se puede ampliar, sin ninguna duda, a otros espacios, como éste, donde se defiende con plenitud.

La altura libre al suelo de 220 mm ya es toda una declaración de intenciones. El resultado es un ‘crossover’ con aspecto de compacto, pero muy elevado. Su diseño, sin nada que destaque sobre sus rivales, da paso a un interior bastante correcto. El salpicadero está presidido por buenos materiales, blandos –quizás con demasiados plásticos para tratarse del tope de los acabados que se ofrecen–, sin muchas florituras y con una pantalla multifunción con navegador, que varía según el acabado. El volante, al contrario que en el salpicadero, me ha parecido demasiado cargado de botones, lo que puede distraer más de una vez ‘jugando’ con las diferentes opciones que nos ofrece la pantalla multifunción, tanto de estado del coche como de consumo.

Otros datos del Subaru XV
Dimensiones: 4.450x1.780x1.570 mm
Batalla: 2.635 mm
Altura al suelo: 220 mm
Peso: 1.370-1.435 kg (según motor)
Depósito: 60 litros
Neumáticos: 255/55R17
Dirección: Asistida eléctrica de piñón
Frenos (delante/detrás): De discos ventilados/De discos
Suspensión delantera: McPherson
Suspensión trasera: Doble horquilla

La unidad probada fue con el motor Diesel boxer 2.0 de 147 CV a 3.600 rpm y asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades. A pesar de una relación de marchas alta, los 35,7 mkg de par motor se dejan notar ya desde muy abajo, desde las 1.600 hasta las 2.400 rpm. La posición de la palanca de cambios obliga a llevar el codo muy atrás y apoyarlo en el reposabrazos para cambiar de marchas, algo que resulta incómodo, sobre todo en carreteras convencionales que requieren estar subiendo y bajando marchas con más frecuencia.

En cuanto a los motores de gasolina, con sistema Start&Stop de serie, la oferta la forman el 1.6 de 114 CV y 15,3 mkg de par motor, con caja de cambios manual de 5 velocidades y con reductora. En segundo y último lugar, un 2.0 de 150 CV y 20 mkg de par motor, con la caja de cambios automática Lineartronic propia de Subaru.

Todos los motores, bóxer de cuatro cilindros, llevan consigo de serie ESP, sistema de arranque en parada y una reducción importante en el apartado de consumo y emisiones. El 2.0 Diesel anuncia un consumo de combustible de 5,6 litros a los 100 kilómetros y unas emisiones de CO2 de 146 g/km. El 1.6 de gasolina, 6,5 l/100 km de consumo y 151 g/km de emisiones, mientras que el 2.0 de gasolina anuncia un consumo combinado de 6,6 litros a los 100 km y unas emisiones de 153 g/km.

La oferta de acabados del Subaru XV parte del denominado Advance, del que destacan las llantas de 17 pulgadas, faros antiniebla, dirección asistida eléctrica y ordenador multifunción. En segundo lugar, el acabado Sport, que añade al anterior climatizador Dual, entrada de audio externa, Bluetooth y USB, ordenador multifunción sport, control de crucero, asientos calefactados, sensores de lluvia y luz, etc.

El acabado Executive viene además con navegador, faros de xenón y cambio secuencial para el motor de gasolina 2.0. El tope de gama se encuentra en el acabado Executive Plus, que añade a todo lo anterior regulación activa del asiento del conductor, techo solar, tapicería en cuero y arranque sin llave.

Precios
1.6 Advance: 19.900 € (incluido descuento de promoción de 1.000€)
1.6 Sport: 23.500 €
2.0 gasolina Executive: 27.000€
2.0 gasolina Executive plus: 29.000€
2.0 Diesel Sport: 27.500€
2.0 Diesel Executive: 29.000€
2.0 Diesel Executive Plus: 31.000€

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