Comparativa: Range Rover Evoque eD4 2WD vs Audi Q3 2.0 TDI 4x2

El pequeño de los Land Rover es un automóvil con una gran carga estética que engancha a primera vista, mientras que el Q3 es un interesante SUV con el equilibrio por bandera. ¿Evoque o Q3? ¿Motivos pasionales o motivos racionales? Los dos son tentadores, pero en toda lucha ha de haber un ganador...
Jorge Serrano -
Comparativa: Range Rover Evoque eD4 2WD vs Audi Q3 2.0 TDI 4x2
Comparativa: Range Rover Evoque eD4 2WD vs Audi Q3 2.0 TDI 4x2

Han llegado los últimos y ya son los SUV más vendidos de sus respectivas marcas en nuestro país. Nuestros protagonistas, el Range Rover Evoque y el Audi Q3 -ambos en versiones de tracción delantera y con motor Diesel de 150 y 140 CV, respectivamente- suponen un excelente punto de acceso a las gamas de estos dos súperventas.


Desde un punto de vista subjetivo como es el estético, no cabe duda de que el Evoque gana por muchos puntos al Q3. Así se reflejó en una encuesta que publicamos hace unos meses en nuestra web Autopista.es, en la que el modelo de Land Rover fue el más votado con diferencia. Pero nosotros vamos a evaluar cuestiones más objetivas: consumo, prestaciones, espacio interior, visibilidad... pongámonos a ello.


¿Cómo se mueven?

En términos dinámicos de conducción, debemos resaltar que en ambos modelos el tipo de neumáticos que montaban durante nuestra prueba fue clave para analizar su comportamiento. En el caso del Range Rover Evoque, éste llevaba unos más versátiles M+S, como los Pirelli Scorpion Verde All Season del Evoque —el Q3 llevaba unos Scorpion Verde mucho más eficaces en asfalto-. Por este motivo, apreciamos que el modelo británico se mostraba más ágil cuanto peores condiciones tuviera la superficie por la que estuviésemos circulando. Este hecho, unido a unas mejores cotas todoterreno y una mayor altura libre respecto al suelo de 2 cm, le daban mayor versatilidad respecto al Q3. Sin embargo, en conducción cien por cien asfáltica -que en realidad, es el uso más racional realizado por la mayoría de conductores que eligen un SUV de tracción delantera-, es el modelo alemán el que se coloca por delante con diferencia.


En el caso de calidad de rodadura y transmisión de irregularidades del terreno al interior del habitáculo, nuestros dos protagonistas ofrecen un nivel de confort muy similar y ligeramente por debajo al que pueda ofrecer una berlina premium. En cuanto a respuesta de la dirección, en el Q3 nos pareció mucho más precisa, informativa e inmediata, mientras que en el Evoque surgían pequeños instantes en los que la información transmitida a nuestras manos no era la esperada. En los dos casos, se ofrece un gran aplomo en carretera incluso en zonas viradas, mostrando ambos una agilidad sorprendente -en este caso, el Q3 también le ganaba la partida al Evoque aunque por muy poca diferencia-. No obstante, cuando las zonas con curvas tienen demasiados kilómetros y nuestro ritmo de marcha se va incrementando, salen a relucir en ambos casos los típicos inconvenientes de los SUV, es decir el peso y el alto centro de gravedad. En este caso, se aprecia cierta pérdida de motricidad que es subsanada con la entrada en acción de las ayudas electrónicas que no evitan un cierto vaivén de la carrocería. Y es que estos automóviles no se han concebido para devorar a ritmo frugal curva tras curva, para eso ya están los GTI e incluso SUV's deportivos de mayor tamaño, precio y potencia como el Porsche Cayenne o el BMW X5.


Siguiendo en términos objetivos y medidos por nuestro centro técnico, encontramos un punto a analizar clave en el que el Evoque nos defraudó. En nuestra prueba de frenada desde 140 km/h a 0 km/h, necesitó nada más y nada menos que 86,6 m, siendo el último en nuestra clasificación entre los SUV compactos (el Q3 necesitó 71,8 m). Dos que más presumibles causas a este decepcionante dato son el tipo de neumáticos M+S del Range más propenso a su degradación en asfalto y su exceso de kilogramos frente a la báscula con más de 1.700 kg de peso.


Buenos motores

A pesar de que estos dos SUV premium se impulsan con los motores menos potentes de su gama -los Diesel 2.0 TDI de 140 CV en el Q3 y 2.2 eD4 de 150 CV en el Evoque-, nos parecieron que ambas mecánicas cumplían perfectamente con su cometido de ser motores solventes y de consumos más bien comedidos. En términos de rendimiento, una vez más el exceso de kilos del Evoque vuelve a ser clave, ya que el motor del Q3 reacciona mucho más deprisa y es que los casi 300 kg más ligero del modelo alemán son todo un punto a su favor, no sólo en el capítulo de recuperaciones y adelantamiento, sino también en los niveles de consumos.


Circulando a velocidades legales en autopistas y autovías, obtuvimos medias bajas para este tipo de vehículos, con sólo 5,2 l/100 km para el Audi (en estas circunstancias, se podría rodar unos 1.200 km) y 6,0 l/100 km para el Evoque (con una autonomía estimada por vías rápidas de unos 1.000 km). Con todo ello y por el agrado de conducción y uso, ambos modelos se convierten en unos excelentes rodadores aptos para las largas travesías.


Al igual que en muchos de los modelos SUV, el modelo germano y el británico incorporan el sistema start/stop de parada arranque automático del motor, un dispositivo que aporta su granito de arena a la hora de reducir el consumo de combustible. En el caso del Evoque, apreciamos que el aislamiento acústico y la transmisión de vibraciones al interior con cada puesta en marcha del motor se produce de forma mucho más suave y menos molesta que en el Q3. Sin embargo, en el Range este dispositivo no siempre funciona de forma satisfactoria, encontrándonos con alguna que otra situación en la que teníamos que repetir varias veces la acción de pisar el embrague y engranar la primera marcha para poder arrancar el motor. Este punto negativo ya lo encontramos en su idéntica versión Coupé y pasadas unas semanas lo hemos vuelto a encontrar en esta carrocería de cinco puertas.


Interior de gran calidad

Tanto la calidad de realización de ambos como la utilización de materiales nobles aportan ese extra que les distinguen, una cualidad que les hace ser premium. Una vez más, los amantes del buen gusto y de lo sofisticado se inclinarán por el diseño del salpicadero y por la estética de los paneles informativos del Evoque, mientras que el Q3 adopta un estilo más anodino y 'menos fashion'. Sin embargo, tanto alarde de la creatividad puede llevar a pequeños errores a la hora de identificar cada uno de los mandos, siendo mucho más legible y clara en el Audi que en el Evoque. No obstante, 'respirar' el arte interior del Range supone toda una tentación para nuestros sentidos. Especialmente agradable y útil nos pareció que la palanca del cambio del Evoque estuviese en posición sobreelevada y muy cerca del volante, un elemento que aporta seguridad y agilidad en la conducción.


Ambos modelos ofrecen una sujeción del cuerpo del conductor y acompañante delantero sin reproches, rayando la perfección los dos modelos. Sin embargo, la excesiva musculatura exterior del Evoque con muchas zonas de chapa, unos montantes delanteros y traseros muy marcados, unos retrovisores excesivamente grandes y unas ventanillas laterales y luneta posterior algo pequeña, hacen que la visibilidad a sus mandos no sea su punto fuerte, imponiéndose una vez más en este apartado el Q3.


En términos de habitabilidad y según nuestros datos, el Audi dispone de mayor espacio longitudinal, mientras que en cotas de altura y anchura interior es ligeramente mejor el Evoque. Las formas de los asientos traseros así como la inclinación de esta banqueta hacen que tres adultos no vayan del todo cómodos en esta fila posterior, siendo cuatro adultos el número de ocupantes más lógico y real.


El ambiente de lujo de los dos habitáculos también tienen sus elementos más prácticos y funcionales, con huecos portaobjetos y bolsas para dejar objetos de diseño tamaño repartidos entre los laterales de las puertas, reposabrazos central delantero y detrás de los asientos delanteros. El Q3 sí viene provisto de asideros en el techo para los cuatro ocupantes, un elemento muy sencillo y práctico que por desgracia muchas marcas de automóviles están desechando.

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