Citroën C2 1.6 VTR SensoDrive

Este C2 es una bocanada de aire fresco en un segmento, el de los utilitarios, que está repleto de realizaciones más preocupadas por el espacio y el ahorro que por la diversión al volante. Esta versión deportiva de 110 CV y embrague pilotado SensoDrive cumple con creces lo esperado: ágil, divertido y excitante.
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Citroën C2 1.6 VTR SensoDrive
Citroën C2 1.6 VTR SensoDrive

Uno de los principales rivales con los que se encuentra este C2 lo tiene en su propia casa. Se trata del C3 equipado con la misma motorización y con el mismo embrague pilotado. La principal diferencia entre uno y otro lo aporta el enfoque de ambos automóviles. Aunque ambos están pensados principalmente para ciudad, el C2 tiene un comportamiento dinámico muy excitante, mientras que el C3 peca de una carrocería más oscilante, aunque posee un mayor espacio para los pasajeros y las mercancias.

El más pequeño de los Ford es un coche que comparte con el C2 su capacidad de hechizar a aquél que lo conduce. El comportamiento de ambos es muy ágil y divertido y los dos tienen parecida habitabilidad. Las principales diferencias son de potencia, 15 CV más a favor del modelo de Citroën; el precio, unos 1.200 euros más barato el Sportka respecto al C2; y la imagen. Este último apartado, en nuestra opinión, favorece al modelo galo, ya que su estética es más moderna y más fresca que la del Sportka.

Este modelo fue uno de los primeros en innagurar un segmento que podíamos llamar como del de los “GTI de ciudad”. Respecto al C2, sus suspensiones, aunque firmes, son algo más cómodas. La habitabilidad en las plazas traseras también favorece al modelo español. El Arosa, al mismo tiempo, peca de un cambio poco preciso y que no parece la mejor opción para el carácter del modelo.

El pequeño de Volkswagen es un coche muy divertido que no ha gozado del favor del público. El Lupo tiene un funcionamiento muy progresivo, aunque en la zona alta del cuentavueltas es más enérgico. Su corta batalla le hace ser un poco nervioso en situaciones críticas de frenada en curva. El interior, fiel a la tradición de los Volkswagen, es sobrio pero está muy bien acabado.

Uno de los principales rivales con los que se encuentra este C2 lo tiene en su propia casa. Se trata del C3 equipado con la misma motorización y con el mismo embrague pilotado. La principal diferencia entre uno y otro lo aporta el enfoque de ambos automóviles. Aunque ambos están pensados principalmente para ciudad, el C2 tiene un comportamiento dinámico muy excitante, mientras que el C3 peca de una carrocería más oscilante, aunque posee un mayor espacio para los pasajeros y las mercancias.

El más pequeño de los Ford es un coche que comparte con el C2 su capacidad de hechizar a aquél que lo conduce. El comportamiento de ambos es muy ágil y divertido y los dos tienen parecida habitabilidad. Las principales diferencias son de potencia, 15 CV más a favor del modelo de Citroën; el precio, unos 1.200 euros más barato el Sportka respecto al C2; y la imagen. Este último apartado, en nuestra opinión, favorece al modelo galo, ya que su estética es más moderna y más fresca que la del Sportka.

Este modelo fue uno de los primeros en innagurar un segmento que podíamos llamar como del de los “GTI de ciudad”. Respecto al C2, sus suspensiones, aunque firmes, son algo más cómodas. La habitabilidad en las plazas traseras también favorece al modelo español. El Arosa, al mismo tiempo, peca de un cambio poco preciso y que no parece la mejor opción para el carácter del modelo.

El pequeño de Volkswagen es un coche muy divertido que no ha gozado del favor del público. El Lupo tiene un funcionamiento muy progresivo, aunque en la zona alta del cuentavueltas es más enérgico. Su corta batalla le hace ser un poco nervioso en situaciones críticas de frenada en curva. El interior, fiel a la tradición de los Volkswagen, es sobrio pero está muy bien acabado.

Uno de los principales rivales con los que se encuentra este C2 lo tiene en su propia casa. Se trata del C3 equipado con la misma motorización y con el mismo embrague pilotado. La principal diferencia entre uno y otro lo aporta el enfoque de ambos automóviles. Aunque ambos están pensados principalmente para ciudad, el C2 tiene un comportamiento dinámico muy excitante, mientras que el C3 peca de una carrocería más oscilante, aunque posee un mayor espacio para los pasajeros y las mercancias.

El más pequeño de los Ford es un coche que comparte con el C2 su capacidad de hechizar a aquél que lo conduce. El comportamiento de ambos es muy ágil y divertido y los dos tienen parecida habitabilidad. Las principales diferencias son de potencia, 15 CV más a favor del modelo de Citroën; el precio, unos 1.200 euros más barato el Sportka respecto al C2; y la imagen. Este último apartado, en nuestra opinión, favorece al modelo galo, ya que su estética es más moderna y más fresca que la del Sportka.

Este modelo fue uno de los primeros en innagurar un segmento que podíamos llamar como del de los “GTI de ciudad”. Respecto al C2, sus suspensiones, aunque firmes, son algo más cómodas. La habitabilidad en las plazas traseras también favorece al modelo español. El Arosa, al mismo tiempo, peca de un cambio poco preciso y que no parece la mejor opción para el carácter del modelo.

El pequeño de Volkswagen es un coche muy divertido que no ha gozado del favor del público. El Lupo tiene un funcionamiento muy progresivo, aunque en la zona alta del cuentavueltas es más enérgico. Su corta batalla le hace ser un poco nervioso en situaciones críticas de frenada en curva. El interior, fiel a la tradición de los Volkswagen, es sobrio pero está muy bien acabado.

Uno de los principales rivales con los que se encuentra este C2 lo tiene en su propia casa. Se trata del C3 equipado con la misma motorización y con el mismo embrague pilotado. La principal diferencia entre uno y otro lo aporta el enfoque de ambos automóviles. Aunque ambos están pensados principalmente para ciudad, el C2 tiene un comportamiento dinámico muy excitante, mientras que el C3 peca de una carrocería más oscilante, aunque posee un mayor espacio para los pasajeros y las mercancias.

El más pequeño de los Ford es un coche que comparte con el C2 su capacidad de hechizar a aquél que lo conduce. El comportamiento de ambos es muy ágil y divertido y los dos tienen parecida habitabilidad. Las principales diferencias son de potencia, 15 CV más a favor del modelo de Citroën; el precio, unos 1.200 euros más barato el Sportka respecto al C2; y la imagen. Este último apartado, en nuestra opinión, favorece al modelo galo, ya que su estética es más moderna y más fresca que la del Sportka.

Este modelo fue uno de los primeros en innagurar un segmento que podíamos llamar como del de los “GTI de ciudad”. Respecto al C2, sus suspensiones, aunque firmes, son algo más cómodas. La habitabilidad en las plazas traseras también favorece al modelo español. El Arosa, al mismo tiempo, peca de un cambio poco preciso y que no parece la mejor opción para el carácter del modelo.

El pequeño de Volkswagen es un coche muy divertido que no ha gozado del favor del público. El Lupo tiene un funcionamiento muy progresivo, aunque en la zona alta del cuentavueltas es más enérgico. Su corta batalla le hace ser un poco nervioso en situaciones críticas de frenada en curva. El interior, fiel a la tradición de los Volkswagen, es sobrio pero está muy bien acabado.

Uno de los principales rivales con los que se encuentra este C2 lo tiene en su propia casa. Se trata del C3 equipado con la misma motorización y con el mismo embrague pilotado. La principal diferencia entre uno y otro lo aporta el enfoque de ambos automóviles. Aunque ambos están pensados principalmente para ciudad, el C2 tiene un comportamiento dinámico muy excitante, mientras que el C3 peca de una carrocería más oscilante, aunque posee un mayor espacio para los pasajeros y las mercancias.

El más pequeño de los Ford es un coche que comparte con el C2 su capacidad de hechizar a aquél que lo conduce. El comportamiento de ambos es muy ágil y divertido y los dos tienen parecida habitabilidad. Las principales diferencias son de potencia, 15 CV más a favor del modelo de Citroën; el precio, unos 1.200 euros más barato el Sportka respecto al C2; y la imagen. Este último apartado, en nuestra opinión, favorece al modelo galo, ya que su estética es más moderna y más fresca que la del Sportka.

Este modelo fue uno de los primeros en innagurar un segmento que podíamos llamar como del de los “GTI de ciudad”. Respecto al C2, sus suspensiones, aunque firmes, son algo más cómodas. La habitabilidad en las plazas traseras también favorece al modelo español. El Arosa, al mismo tiempo, peca de un cambio poco preciso y que no parece la mejor opción para el carácter del modelo.

El pequeño de Volkswagen es un coche muy divertido que no ha gozado del favor del público. El Lupo tiene un funcionamiento muy progresivo, aunque en la zona alta del cuentavueltas es más enérgico. Su corta batalla le hace ser un poco nervioso en situaciones críticas de frenada en curva. El interior, fiel a la tradición de los Volkswagen, es sobrio pero está muy bien acabado.

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