Citroën Xsara Picasso y Citroën C3 Picasso

Fue el primer automóvil con nombre de artista y desplegó oficio: dibujó un nuevo espacio doméstico. Durante más de una década, el popular Xsara Picasso movilizó a la familia. Hoy, cuando brilla ya en el museo, Citroën aspira al relevo generacional: por concepto y precio, un buen discípulo C3 Picasso. Larga vida al genio.
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Citroën Xsara Picasso y Citroën C3 Picasso
Citroën Xsara Picasso y Citroën C3 Picasso

Bajarse hoy del Xsara Picasso y subirse al C3 Picasso es sentir la evolución del automóvil en la última década. Elevalunas ya en su sitio, techo panorámico que no filtra ruido en marcha, cuentarrevoluciones para no cambiar “a oído”… Mejoras en diseño, materiales y componentes empleados (como asientos que ya no se hunden como antes) y también en respuesta, porque sigue apostando, por encima de todo, por el confort de marcha que ya popularizó el Xsara Picasso, pero añadiendo ahora más suavidad de funcionamiento, y mejor calidad de rodadura y tacto de mandos.

Otra generación el Citroën C3 Picasso ya desde el primer movimiento de volante, donde apreciamos cómo han avanzado las asistencias de dirección: de la pesadez inicial del hoy cancelado producto a la mayor progresividad y fidelidad de guiado del actual. También en puesta a punto de ABS y en mordiente de frenada el Xsara Picasso no se acerca al grado de confianza y eficacia mostrada por el C3. Por no hablar de la precisión y rigurosidad del cambio de marchas frente a un Xsara en el que cada relación “bailaba” al ritmo de la palanca en la inserción. Difícil apreciar “a ojo” si circulábamos en segunda o cuarta velocidad.

Es decir, de un extremadamente aislado Xsara Picasso a un más informativo C3 Picasso que, eso sí, ya firmaría hoy obtener aunque sean tres cuartas partes de las ventas del Xsara; quien, por cierto, adoptó en su día el apellido Picasso, según Citroën, por la ruptura que el genio marcó en la pintura y que, al final, ha terminado éste también por conseguir entre los monovolúmenes.

Cierto que también el nuevo Citroën C3 Picasso presenta, frente al anterior Xsara Picasso, alguna pérdida sustantiva, como los tres asientos traseros independientes o la posibilidad de extraer estas plazas. Para eso dicen en Citroën que está ya hoy el C4 Picasso. Pero también lo es que ofrece grandes mejoras necesarias que palian sus históricos defectos… y la mejor muestra del avance del tiempo. También bebe mucho de sus fuentes para posicionarse como heredero.

Tan iguales…
Al suelo. Hace ya 12 años en el Xsara Picasso se podía abatir, no sólo fila trasera, sino también el asiento del copiloto. Hoy en el C3 Picasso, también: pero además con superficie plana de carga sin escalones como antes.
Escondites. Popular por sus múltiples huecos en el interior, el Xsara Picasso ofrecía cajones bajo los asientos delanteros y cofres ocultos en el piso de la fila trasera. El C3 Picasso lo hereda también hoy.
Delante y detrás. Antes, 13 cm; ahora, 14. Tanto Xsara como C3 Picasso cuentan con fila trasera con movimiento longitudinal para ganar espacio para piernas o maletero, según necesidad. Modularidad ya marca de la casa.
Piramidal. Lo ha perdido detrás por un diseño más cúbico que beneficia la altura, pero el C3 Picasso sigue contando con montante delantero en forma triangular y con superficie de cristal. Lo estrenó el Xsara Picasso y garantiza mayor visibilidad.
Como un avión. Prácticas y discretas. El C3 Picasso también recoge las bandejas traseras tipo avión del Xsara Picasso, eso sí, ahora mucho más consistentes y con luz de lectura incluida.
Sensación y realidad. Luminosidad, confort y buen espacio. Tanto el Xsara Picasso como el C3 Picasso destacan por una fila delantera con gran altura y habitabilidad para sus dos ocupantes. En ergonomía de mandos, ventaja para el más moderno.

…Tan distintos
Ahora, síÍ. Hace ya también 12 años, el Xsara Picasso contaba con velocímetro digital sobre la consola. Sin embargo, carecía de cuentarrevoluciones que, por supuesto, hoy ofrece el C3 Picasso. En legibilidad, su instrumentación también gana.
Paso al frente. Adiós al bombín de la cerradura sobre la carrocería y a la débil maneta del Xsara Picasso. El C3 Picasso muestra un avanzado tirador cromado, de calidad al tacto y con bombín integrado.   
3X2. Mejoras en diseño y ergonomía, pero también con una carencia. El C3 Picasso no cuenta hoy con fila trasera de tres asientos independientes, ni extraíbles. Por arriba, el C4 Picasso es quien hereda esta mayor modularidad del Xsara.
Más regulación. Entonces no lo tenía el Xsara Picasso, y hoy es indispensable. El C3 Picasso cuenta con volante regulable en altura y profundidad. Más comodidad, sumada a una dirección mucho más directa y precisa.
La nevera. Amplia y profunda siempre ha sido pero, aunque contaba con posavasos, la guantera del Xsara Picasso no era refrigerada. Hoy la del C3 Picasso, sí. No hay merienda o refresco que pierda esencia.
Vigilancia. Un mundo separan el remate y diseño final del veterano Xsara Picasso del C3 Picasso. Ahora, junto al retrovisor, Citroën cuenta con espejo de vigilancia de la fila trasera y con alerta de empleo del cinturón.

Diciembre de 2010. De Vigo salen las ya míticas dos últimas unidades producidas del Xsara Picasso camino, directamente, del Museo de Citroën. Finaliza así en Europa el ciclo del, probablemente, monovolumen más exitoso de la historia. Y se despide como comenzó, a lo grande. Con más de 1,73 millones de vehículos comercializados en 12 años, dirigió la categoría desde su entrada en cadena. Lo anticipamos en nuestra primera aproximación al monovolumen publicada en 1999, y no nos equivocamos: “Vocación de líder” fue el titular. En su último año se han fabricado hasta 130 unidades diarias, concluyendo oficialmente 2010 todavía como segundo monovolumen más vendido en España. Deja huella.

Todo un supervents

Bajarse hoy del Xsara Picasso y subirse al C3 Picasso es sentir la evolución del automóvil en la última década. Elevalunas ya en su sitio, techo panorámico que no filtra ruido en marcha, cuentarrevoluciones para no cambiar “a oído”… Mejoras en diseño, materiales y componentes empleados (como asientos que ya no se hunden como antes) y también en respuesta, porque sigue apostando, por encima de todo, por el confort de marcha que ya popularizó el Xsara Picasso, pero añadiendo ahora más suavidad de funcionamiento, y mejor calidad de rodadura y tacto de mandos.

Otra generación el Citroën C3 Picasso ya desde el primer movimiento de volante, donde apreciamos cómo han avanzado las asistencias de dirección: de la pesadez inicial del hoy cancelado producto a la mayor progresividad y fidelidad de guiado del actual. También en puesta a punto de ABS y en mordiente de frenada el Xsara Picasso no se acerca al grado de confianza y eficacia mostrada por el C3. Por no hablar de la precisión y rigurosidad del cambio de marchas frente a un Xsara en el que cada relación “bailaba” al ritmo de la palanca en la inserción. Difícil apreciar “a ojo” si circulábamos en segunda o cuarta velocidad.

Es decir, de un extremadamente aislado Xsara Picasso a un más informativo C3 Picasso que, eso sí, ya firmaría hoy obtener aunque sean tres cuartas partes de las ventas del Xsara; quien, por cierto, adoptó en su día el apellido Picasso, según Citroën, por la ruptura que el genio marcó en la pintura y que, al final, ha terminado éste también por conseguir entre los monovolúmenes.

Cierto que también el nuevo Citroën C3 Picasso presenta, frente al anterior Xsara Picasso, alguna pérdida sustantiva, como los tres asientos traseros independientes o la posibilidad de extraer estas plazas. Para eso dicen en Citroën que está ya hoy el C4 Picasso. Pero también lo es que ofrece grandes mejoras necesarias que palian sus históricos defectos… y la mejor muestra del avance del tiempo. También bebe mucho de sus fuentes para posicionarse como heredero.

Tan iguales…
Al suelo. Hace ya 12 años en el Xsara Picasso se podía abatir, no sólo fila trasera, sino también el asiento del copiloto. Hoy en el C3 Picasso, también: pero además con superficie plana de carga sin escalones como antes.
Escondites. Popular por sus múltiples huecos en el interior, el Xsara Picasso ofrecía cajones bajo los asientos delanteros y cofres ocultos en el piso de la fila trasera. El C3 Picasso lo hereda también hoy.
Delante y detrás. Antes, 13 cm; ahora, 14. Tanto Xsara como C3 Picasso cuentan con fila trasera con movimiento longitudinal para ganar espacio para piernas o maletero, según necesidad. Modularidad ya marca de la casa.
Piramidal. Lo ha perdido detrás por un diseño más cúbico que beneficia la altura, pero el C3 Picasso sigue contando con montante delantero en forma triangular y con superficie de cristal. Lo estrenó el Xsara Picasso y garantiza mayor visibilidad.
Como un avión. Prácticas y discretas. El C3 Picasso también recoge las bandejas traseras tipo avión del Xsara Picasso, eso sí, ahora mucho más consistentes y con luz de lectura incluida.
Sensación y realidad. Luminosidad, confort y buen espacio. Tanto el Xsara Picasso como el C3 Picasso destacan por una fila delantera con gran altura y habitabilidad para sus dos ocupantes. En ergonomía de mandos, ventaja para el más moderno.

…Tan distintos
Ahora, síÍ. Hace ya también 12 años, el Xsara Picasso contaba con velocímetro digital sobre la consola. Sin embargo, carecía de cuentarrevoluciones que, por supuesto, hoy ofrece el C3 Picasso. En legibilidad, su instrumentación también gana.
Paso al frente. Adiós al bombín de la cerradura sobre la carrocería y a la débil maneta del Xsara Picasso. El C3 Picasso muestra un avanzado tirador cromado, de calidad al tacto y con bombín integrado.   
3X2. Mejoras en diseño y ergonomía, pero también con una carencia. El C3 Picasso no cuenta hoy con fila trasera de tres asientos independientes, ni extraíbles. Por arriba, el C4 Picasso es quien hereda esta mayor modularidad del Xsara.
Más regulación. Entonces no lo tenía el Xsara Picasso, y hoy es indispensable. El C3 Picasso cuenta con volante regulable en altura y profundidad. Más comodidad, sumada a una dirección mucho más directa y precisa.
La nevera. Amplia y profunda siempre ha sido pero, aunque contaba con posavasos, la guantera del Xsara Picasso no era refrigerada. Hoy la del C3 Picasso, sí. No hay merienda o refresco que pierda esencia.
Vigilancia. Un mundo separan el remate y diseño final del veterano Xsara Picasso del C3 Picasso. Ahora, junto al retrovisor, Citroën cuenta con espejo de vigilancia de la fila trasera y con alerta de empleo del cinturón.

Diciembre de 2010. De Vigo salen las ya míticas dos últimas unidades producidas del Xsara Picasso camino, directamente, del Museo de Citroën. Finaliza así en Europa el ciclo del, probablemente, monovolumen más exitoso de la historia. Y se despide como comenzó, a lo grande. Con más de 1,73 millones de vehículos comercializados en 12 años, dirigió la categoría desde su entrada en cadena. Lo anticipamos en nuestra primera aproximación al monovolumen publicada en 1999, y no nos equivocamos: “Vocación de líder” fue el titular. En su último año se han fabricado hasta 130 unidades diarias, concluyendo oficialmente 2010 todavía como segundo monovolumen más vendido en España. Deja huella.

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