Citroën C5 Tourer

Tras el éxito y buena acogida de la nueva generación del Citroën C5, la marca francesa pone en escena la variante de carrocería familiar de este modelo, denominada Tourer, que aporta una buena dosis de practicidad, sin renunciar para nada a un atractivo diseño, a una amplia gama de motores y a un equipamiento de serie y opcional de primer grado.
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Citroën C5 Tourer
Citroën C5 Tourer

La gama de motores del nuevo Citroën C5 Tourer se estructura en base a cuatro posibilidades, tres turbodiesel de última generación y un gasolina. Éste último es el motor de 2 litros con culata multiválvula que anuncia una potencia máxima de 143 CV y que está disponible únicamente con caja de cambios manual de cinco relaciones.

Los otros tres motores serán, en principio, los que más demanda tengan, al menos en nuestro mercado ya que todavía seguimos siendo fieles seguidores del gasóleo como combustible para nuestros coches.

El inicio de la gama lo ostenta el motor 1.6 HDi 16V que cuenta con 110 CV de potencia. Esta mecánica que, a priori, puede parecer un tanto justa para mover un coche de estas dimensiones y peso, debemos decir que nos sigue sorprendiendo gratamente ya que ofrece unas prestaciones más que suficientes para viajar de forma placentera con unos consumos muy ajustados.

En el centro de la oferta se encuentra el motor 2.0 HDi de 138 CV que viene aparejado de serie con una caja manual de seis relaciones y, en opción, una automática también de seis marchas. En lo más alto de la gama se encuentra el motor 2,2 HDi de 173 CV de potencia que sólo se puede escoger con la caja de cambios manual de seis relaciones.

En nuestra toma de contacto hemos podido conducir el C5 Tourer con motor 2,2 HDi y cambio manual de seis relaciones y, la verdad, nos sigue pareciendo una auténtica delicia en todos los sentidos.

Cuando probamos la berlina del Citroën C5 con su motor 2.0 HDi poníamos que sus prestaciones eran buenas, pero que se quedaban algo justas comparadas con las de sus rivales, sobre todo en los ejercicios de recuperación y adelantamiento. El caso del motor 2.2 es “otra historia”. Cuenta con unos buenos bajos, sube de vueltas con rapidez y, sobre todo, con finura, y la caja de cambios cuenta con unos desarrollos bien escogidos que permiten mantener un buen ritmo de viaje con unos consumos más bien contenidos.

El comportamiento dinámico es tan bueno como el de la berlina. Nos seguimos reafirmando en que la suspensión metálica –que es como denominan en Citroën a la suspensión normal y corriente con amortiguadores y muelles para distinguirla de la peculiar Hidractiva- no tiene nada que envidiar a la neumática y que ofrece el mismo grado de seguridad y calidad de rodadura en firmes convencionales que no estén muy “rotos”. Además, añade la seguridad de que ninguno de sus ocupantes van a marearse, al menos por efecto de la suspensión.

Los precios del Citroën C5 Tourer van desde los 24.490 euros del 1.6 HDi con acabado Premier hasta los 32.090 euros del 2.2 HDi con acabado Exclusive. Como puede comprobarse, un abanico de precios ajustado a lo que sus rivales ofrecen y más si tenemos en cuenta su equipamiento de serie.

Un exterior igual de atractivo

La gama de motores del nuevo Citroën C5 Tourer se estructura en base a cuatro posibilidades, tres turbodiesel de última generación y un gasolina. Éste último es el motor de 2 litros con culata multiválvula que anuncia una potencia máxima de 143 CV y que está disponible únicamente con caja de cambios manual de cinco relaciones.

Los otros tres motores serán, en principio, los que más demanda tengan, al menos en nuestro mercado ya que todavía seguimos siendo fieles seguidores del gasóleo como combustible para nuestros coches.

El inicio de la gama lo ostenta el motor 1.6 HDi 16V que cuenta con 110 CV de potencia. Esta mecánica que, a priori, puede parecer un tanto justa para mover un coche de estas dimensiones y peso, debemos decir que nos sigue sorprendiendo gratamente ya que ofrece unas prestaciones más que suficientes para viajar de forma placentera con unos consumos muy ajustados.

En el centro de la oferta se encuentra el motor 2.0 HDi de 138 CV que viene aparejado de serie con una caja manual de seis relaciones y, en opción, una automática también de seis marchas. En lo más alto de la gama se encuentra el motor 2,2 HDi de 173 CV de potencia que sólo se puede escoger con la caja de cambios manual de seis relaciones.

En nuestra toma de contacto hemos podido conducir el C5 Tourer con motor 2,2 HDi y cambio manual de seis relaciones y, la verdad, nos sigue pareciendo una auténtica delicia en todos los sentidos.

Cuando probamos la berlina del Citroën C5 con su motor 2.0 HDi poníamos que sus prestaciones eran buenas, pero que se quedaban algo justas comparadas con las de sus rivales, sobre todo en los ejercicios de recuperación y adelantamiento. El caso del motor 2.2 es “otra historia”. Cuenta con unos buenos bajos, sube de vueltas con rapidez y, sobre todo, con finura, y la caja de cambios cuenta con unos desarrollos bien escogidos que permiten mantener un buen ritmo de viaje con unos consumos más bien contenidos.

El comportamiento dinámico es tan bueno como el de la berlina. Nos seguimos reafirmando en que la suspensión metálica –que es como denominan en Citroën a la suspensión normal y corriente con amortiguadores y muelles para distinguirla de la peculiar Hidractiva- no tiene nada que envidiar a la neumática y que ofrece el mismo grado de seguridad y calidad de rodadura en firmes convencionales que no estén muy “rotos”. Además, añade la seguridad de que ninguno de sus ocupantes van a marearse, al menos por efecto de la suspensión.

Los precios del Citroën C5 Tourer van desde los 24.490 euros del 1.6 HDi con acabado Premier hasta los 32.090 euros del 2.2 HDi con acabado Exclusive. Como puede comprobarse, un abanico de precios ajustado a lo que sus rivales ofrecen y más si tenemos en cuenta su equipamiento de serie.

Un exterior igual de atractivo

La gama de motores del nuevo Citroën C5 Tourer se estructura en base a cuatro posibilidades, tres turbodiesel de última generación y un gasolina. Éste último es el motor de 2 litros con culata multiválvula que anuncia una potencia máxima de 143 CV y que está disponible únicamente con caja de cambios manual de cinco relaciones.

Los otros tres motores serán, en principio, los que más demanda tengan, al menos en nuestro mercado ya que todavía seguimos siendo fieles seguidores del gasóleo como combustible para nuestros coches.

El inicio de la gama lo ostenta el motor 1.6 HDi 16V que cuenta con 110 CV de potencia. Esta mecánica que, a priori, puede parecer un tanto justa para mover un coche de estas dimensiones y peso, debemos decir que nos sigue sorprendiendo gratamente ya que ofrece unas prestaciones más que suficientes para viajar de forma placentera con unos consumos muy ajustados.

En el centro de la oferta se encuentra el motor 2.0 HDi de 138 CV que viene aparejado de serie con una caja manual de seis relaciones y, en opción, una automática también de seis marchas. En lo más alto de la gama se encuentra el motor 2,2 HDi de 173 CV de potencia que sólo se puede escoger con la caja de cambios manual de seis relaciones.

En nuestra toma de contacto hemos podido conducir el C5 Tourer con motor 2,2 HDi y cambio manual de seis relaciones y, la verdad, nos sigue pareciendo una auténtica delicia en todos los sentidos.

Cuando probamos la berlina del Citroën C5 con su motor 2.0 HDi poníamos que sus prestaciones eran buenas, pero que se quedaban algo justas comparadas con las de sus rivales, sobre todo en los ejercicios de recuperación y adelantamiento. El caso del motor 2.2 es “otra historia”. Cuenta con unos buenos bajos, sube de vueltas con rapidez y, sobre todo, con finura, y la caja de cambios cuenta con unos desarrollos bien escogidos que permiten mantener un buen ritmo de viaje con unos consumos más bien contenidos.

El comportamiento dinámico es tan bueno como el de la berlina. Nos seguimos reafirmando en que la suspensión metálica –que es como denominan en Citroën a la suspensión normal y corriente con amortiguadores y muelles para distinguirla de la peculiar Hidractiva- no tiene nada que envidiar a la neumática y que ofrece el mismo grado de seguridad y calidad de rodadura en firmes convencionales que no estén muy “rotos”. Además, añade la seguridad de que ninguno de sus ocupantes van a marearse, al menos por efecto de la suspensión.

Los precios del Citroën C5 Tourer van desde los 24.490 euros del 1.6 HDi con acabado Premier hasta los 32.090 euros del 2.2 HDi con acabado Exclusive. Como puede comprobarse, un abanico de precios ajustado a lo que sus rivales ofrecen y más si tenemos en cuenta su equipamiento de serie.

Un exterior igual de atractivo

La gama de motores del nuevo Citroën C5 Tourer se estructura en base a cuatro posibilidades, tres turbodiesel de última generación y un gasolina. Éste último es el motor de 2 litros con culata multiválvula que anuncia una potencia máxima de 143 CV y que está disponible únicamente con caja de cambios manual de cinco relaciones.

Los otros tres motores serán, en principio, los que más demanda tengan, al menos en nuestro mercado ya que todavía seguimos siendo fieles seguidores del gasóleo como combustible para nuestros coches.

El inicio de la gama lo ostenta el motor 1.6 HDi 16V que cuenta con 110 CV de potencia. Esta mecánica que, a priori, puede parecer un tanto justa para mover un coche de estas dimensiones y peso, debemos decir que nos sigue sorprendiendo gratamente ya que ofrece unas prestaciones más que suficientes para viajar de forma placentera con unos consumos muy ajustados.

En el centro de la oferta se encuentra el motor 2.0 HDi de 138 CV que viene aparejado de serie con una caja manual de seis relaciones y, en opción, una automática también de seis marchas. En lo más alto de la gama se encuentra el motor 2,2 HDi de 173 CV de potencia que sólo se puede escoger con la caja de cambios manual de seis relaciones.

En nuestra toma de contacto hemos podido conducir el C5 Tourer con motor 2,2 HDi y cambio manual de seis relaciones y, la verdad, nos sigue pareciendo una auténtica delicia en todos los sentidos.

Cuando probamos la berlina del Citroën C5 con su motor 2.0 HDi poníamos que sus prestaciones eran buenas, pero que se quedaban algo justas comparadas con las de sus rivales, sobre todo en los ejercicios de recuperación y adelantamiento. El caso del motor 2.2 es “otra historia”. Cuenta con unos buenos bajos, sube de vueltas con rapidez y, sobre todo, con finura, y la caja de cambios cuenta con unos desarrollos bien escogidos que permiten mantener un buen ritmo de viaje con unos consumos más bien contenidos.

El comportamiento dinámico es tan bueno como el de la berlina. Nos seguimos reafirmando en que la suspensión metálica –que es como denominan en Citroën a la suspensión normal y corriente con amortiguadores y muelles para distinguirla de la peculiar Hidractiva- no tiene nada que envidiar a la neumática y que ofrece el mismo grado de seguridad y calidad de rodadura en firmes convencionales que no estén muy “rotos”. Además, añade la seguridad de que ninguno de sus ocupantes van a marearse, al menos por efecto de la suspensión.

Los precios del Citroën C5 Tourer van desde los 24.490 euros del 1.6 HDi con acabado Premier hasta los 32.090 euros del 2.2 HDi con acabado Exclusive. Como puede comprobarse, un abanico de precios ajustado a lo que sus rivales ofrecen y más si tenemos en cuenta su equipamiento de serie.

Un exterior igual de atractivo

La gama de motores del nuevo Citroën C5 Tourer se estructura en base a cuatro posibilidades, tres turbodiesel de última generación y un gasolina. Éste último es el motor de 2 litros con culata multiválvula que anuncia una potencia máxima de 143 CV y que está disponible únicamente con caja de cambios manual de cinco relaciones.

Los otros tres motores serán, en principio, los que más demanda tengan, al menos en nuestro mercado ya que todavía seguimos siendo fieles seguidores del gasóleo como combustible para nuestros coches.

El inicio de la gama lo ostenta el motor 1.6 HDi 16V que cuenta con 110 CV de potencia. Esta mecánica que, a priori, puede parecer un tanto justa para mover un coche de estas dimensiones y peso, debemos decir que nos sigue sorprendiendo gratamente ya que ofrece unas prestaciones más que suficientes para viajar de forma placentera con unos consumos muy ajustados.

En el centro de la oferta se encuentra el motor 2.0 HDi de 138 CV que viene aparejado de serie con una caja manual de seis relaciones y, en opción, una automática también de seis marchas. En lo más alto de la gama se encuentra el motor 2,2 HDi de 173 CV de potencia que sólo se puede escoger con la caja de cambios manual de seis relaciones.

En nuestra toma de contacto hemos podido conducir el C5 Tourer con motor 2,2 HDi y cambio manual de seis relaciones y, la verdad, nos sigue pareciendo una auténtica delicia en todos los sentidos.

Cuando probamos la berlina del Citroën C5 con su motor 2.0 HDi poníamos que sus prestaciones eran buenas, pero que se quedaban algo justas comparadas con las de sus rivales, sobre todo en los ejercicios de recuperación y adelantamiento. El caso del motor 2.2 es “otra historia”. Cuenta con unos buenos bajos, sube de vueltas con rapidez y, sobre todo, con finura, y la caja de cambios cuenta con unos desarrollos bien escogidos que permiten mantener un buen ritmo de viaje con unos consumos más bien contenidos.

El comportamiento dinámico es tan bueno como el de la berlina. Nos seguimos reafirmando en que la suspensión metálica –que es como denominan en Citroën a la suspensión normal y corriente con amortiguadores y muelles para distinguirla de la peculiar Hidractiva- no tiene nada que envidiar a la neumática y que ofrece el mismo grado de seguridad y calidad de rodadura en firmes convencionales que no estén muy “rotos”. Además, añade la seguridad de que ninguno de sus ocupantes van a marearse, al menos por efecto de la suspensión.

Los precios del Citroën C5 Tourer van desde los 24.490 euros del 1.6 HDi con acabado Premier hasta los 32.090 euros del 2.2 HDi con acabado Exclusive. Como puede comprobarse, un abanico de precios ajustado a lo que sus rivales ofrecen y más si tenemos en cuenta su equipamiento de serie.

Un exterior igual de atractivo

La gama de motores del nuevo Citroën C5 Tourer se estructura en base a cuatro posibilidades, tres turbodiesel de última generación y un gasolina. Éste último es el motor de 2 litros con culata multiválvula que anuncia una potencia máxima de 143 CV y que está disponible únicamente con caja de cambios manual de cinco relaciones.

Los otros tres motores serán, en principio, los que más demanda tengan, al menos en nuestro mercado ya que todavía seguimos siendo fieles seguidores del gasóleo como combustible para nuestros coches.

El inicio de la gama lo ostenta el motor 1.6 HDi 16V que cuenta con 110 CV de potencia. Esta mecánica que, a priori, puede parecer un tanto justa para mover un coche de estas dimensiones y peso, debemos decir que nos sigue sorprendiendo gratamente ya que ofrece unas prestaciones más que suficientes para viajar de forma placentera con unos consumos muy ajustados.

En el centro de la oferta se encuentra el motor 2.0 HDi de 138 CV que viene aparejado de serie con una caja manual de seis relaciones y, en opción, una automática también de seis marchas. En lo más alto de la gama se encuentra el motor 2,2 HDi de 173 CV de potencia que sólo se puede escoger con la caja de cambios manual de seis relaciones.

En nuestra toma de contacto hemos podido conducir el C5 Tourer con motor 2,2 HDi y cambio manual de seis relaciones y, la verdad, nos sigue pareciendo una auténtica delicia en todos los sentidos.

Cuando probamos la berlina del Citroën C5 con su motor 2.0 HDi poníamos que sus prestaciones eran buenas, pero que se quedaban algo justas comparadas con las de sus rivales, sobre todo en los ejercicios de recuperación y adelantamiento. El caso del motor 2.2 es “otra historia”. Cuenta con unos buenos bajos, sube de vueltas con rapidez y, sobre todo, con finura, y la caja de cambios cuenta con unos desarrollos bien escogidos que permiten mantener un buen ritmo de viaje con unos consumos más bien contenidos.

El comportamiento dinámico es tan bueno como el de la berlina. Nos seguimos reafirmando en que la suspensión metálica –que es como denominan en Citroën a la suspensión normal y corriente con amortiguadores y muelles para distinguirla de la peculiar Hidractiva- no tiene nada que envidiar a la neumática y que ofrece el mismo grado de seguridad y calidad de rodadura en firmes convencionales que no estén muy “rotos”. Además, añade la seguridad de que ninguno de sus ocupantes van a marearse, al menos por efecto de la suspensión.

Los precios del Citroën C5 Tourer van desde los 24.490 euros del 1.6 HDi con acabado Premier hasta los 32.090 euros del 2.2 HDi con acabado Exclusive. Como puede comprobarse, un abanico de precios ajustado a lo que sus rivales ofrecen y más si tenemos en cuenta su equipamiento de serie.

Un exterior igual de atractivo

La gama de motores del nuevo Citroën C5 Tourer se estructura en base a cuatro posibilidades, tres turbodiesel de última generación y un gasolina. Éste último es el motor de 2 litros con culata multiválvula que anuncia una potencia máxima de 143 CV y que está disponible únicamente con caja de cambios manual de cinco relaciones.

Los otros tres motores serán, en principio, los que más demanda tengan, al menos en nuestro mercado ya que todavía seguimos siendo fieles seguidores del gasóleo como combustible para nuestros coches.

El inicio de la gama lo ostenta el motor 1.6 HDi 16V que cuenta con 110 CV de potencia. Esta mecánica que, a priori, puede parecer un tanto justa para mover un coche de estas dimensiones y peso, debemos decir que nos sigue sorprendiendo gratamente ya que ofrece unas prestaciones más que suficientes para viajar de forma placentera con unos consumos muy ajustados.

En el centro de la oferta se encuentra el motor 2.0 HDi de 138 CV que viene aparejado de serie con una caja manual de seis relaciones y, en opción, una automática también de seis marchas. En lo más alto de la gama se encuentra el motor 2,2 HDi de 173 CV de potencia que sólo se puede escoger con la caja de cambios manual de seis relaciones.

En nuestra toma de contacto hemos podido conducir el C5 Tourer con motor 2,2 HDi y cambio manual de seis relaciones y, la verdad, nos sigue pareciendo una auténtica delicia en todos los sentidos.

Cuando probamos la berlina del Citroën C5 con su motor 2.0 HDi poníamos que sus prestaciones eran buenas, pero que se quedaban algo justas comparadas con las de sus rivales, sobre todo en los ejercicios de recuperación y adelantamiento. El caso del motor 2.2 es “otra historia”. Cuenta con unos buenos bajos, sube de vueltas con rapidez y, sobre todo, con finura, y la caja de cambios cuenta con unos desarrollos bien escogidos que permiten mantener un buen ritmo de viaje con unos consumos más bien contenidos.

El comportamiento dinámico es tan bueno como el de la berlina. Nos seguimos reafirmando en que la suspensión metálica –que es como denominan en Citroën a la suspensión normal y corriente con amortiguadores y muelles para distinguirla de la peculiar Hidractiva- no tiene nada que envidiar a la neumática y que ofrece el mismo grado de seguridad y calidad de rodadura en firmes convencionales que no estén muy “rotos”. Además, añade la seguridad de que ninguno de sus ocupantes van a marearse, al menos por efecto de la suspensión.

Los precios del Citroën C5 Tourer van desde los 24.490 euros del 1.6 HDi con acabado Premier hasta los 32.090 euros del 2.2 HDi con acabado Exclusive. Como puede comprobarse, un abanico de precios ajustado a lo que sus rivales ofrecen y más si tenemos en cuenta su equipamiento de serie.

Un exterior igual de atractivo

La gama de motores del nuevo Citroën C5 Tourer se estructura en base a cuatro posibilidades, tres turbodiesel de última generación y un gasolina. Éste último es el motor de 2 litros con culata multiválvula que anuncia una potencia máxima de 143 CV y que está disponible únicamente con caja de cambios manual de cinco relaciones.

Los otros tres motores serán, en principio, los que más demanda tengan, al menos en nuestro mercado ya que todavía seguimos siendo fieles seguidores del gasóleo como combustible para nuestros coches.

El inicio de la gama lo ostenta el motor 1.6 HDi 16V que cuenta con 110 CV de potencia. Esta mecánica que, a priori, puede parecer un tanto justa para mover un coche de estas dimensiones y peso, debemos decir que nos sigue sorprendiendo gratamente ya que ofrece unas prestaciones más que suficientes para viajar de forma placentera con unos consumos muy ajustados.

En el centro de la oferta se encuentra el motor 2.0 HDi de 138 CV que viene aparejado de serie con una caja manual de seis relaciones y, en opción, una automática también de seis marchas. En lo más alto de la gama se encuentra el motor 2,2 HDi de 173 CV de potencia que sólo se puede escoger con la caja de cambios manual de seis relaciones.

En nuestra toma de contacto hemos podido conducir el C5 Tourer con motor 2,2 HDi y cambio manual de seis relaciones y, la verdad, nos sigue pareciendo una auténtica delicia en todos los sentidos.

Cuando probamos la berlina del Citroën C5 con su motor 2.0 HDi poníamos que sus prestaciones eran buenas, pero que se quedaban algo justas comparadas con las de sus rivales, sobre todo en los ejercicios de recuperación y adelantamiento. El caso del motor 2.2 es “otra historia”. Cuenta con unos buenos bajos, sube de vueltas con rapidez y, sobre todo, con finura, y la caja de cambios cuenta con unos desarrollos bien escogidos que permiten mantener un buen ritmo de viaje con unos consumos más bien contenidos.

El comportamiento dinámico es tan bueno como el de la berlina. Nos seguimos reafirmando en que la suspensión metálica –que es como denominan en Citroën a la suspensión normal y corriente con amortiguadores y muelles para distinguirla de la peculiar Hidractiva- no tiene nada que envidiar a la neumática y que ofrece el mismo grado de seguridad y calidad de rodadura en firmes convencionales que no estén muy “rotos”. Además, añade la seguridad de que ninguno de sus ocupantes van a marearse, al menos por efecto de la suspensión.

Los precios del Citroën C5 Tourer van desde los 24.490 euros del 1.6 HDi con acabado Premier hasta los 32.090 euros del 2.2 HDi con acabado Exclusive. Como puede comprobarse, un abanico de precios ajustado a lo que sus rivales ofrecen y más si tenemos en cuenta su equipamiento de serie.

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