Citroën C4 Picasso 5 plazas

Bienvenido a la época azul, color desarrollado en exclusiva por Citroën para el C4 Picasso, su nuevo monovolumen. En cuanto comience la comercialización el 6 de marzo, será en tercero en su gama de monovolúmenes compactos.
-
Citroën C4 Picasso 5 plazas
Citroën C4 Picasso 5 plazas

Divide y vencerás. Hace doce años no existía el monovolumen compacto. Ahora hay nada más y nada menos que 16 modelos en el mercado. Y tres vienen de la mano de Citroën, que acaba de lanzar el C4 Picasso. Se conforma así una familia de cuatro monovolúmenes, coronada por el buque insignia C8, seguida por el “antes conocido como C4 Picasso” (rebautizado ahora como Grand C4 Picasso, con sus siete plazas), el recién llegado C4 Picasso y el veterano (nació en el 2000) Xsara Picasso.

DIMENSIONES Xsara C4 Grand C4 C8
Longitud (m)
4,27
4,47
4,59
4,72
Anchura (m)
1,75
1,83
1,83
1,85
Altura (m)
1,63
1,66
1,66
1,75

Igual que no te chocará el nombre, tampoco te chocará la imagen del C4 Picasso, porque cuando lo miras cara a cara ves el “antes conocido como C4 Picasso” que lleva a la venta desde el mes de octubre. Confusiones aparte, el Grand C4 tiene un paragolpes diferente al del recién llegado, que resalta con una parrilla que abandona los nervios horizontales por un mallado de calado grueso. Si abres la puerta y te sientas al volante, tampoco verás cambio alguno. Dale la vuelta por completo y entonces sí, comprenderás que el C4 Picasso de cinco plazas responde a la nueva tendencia de hacer varios coches a partir de uno, para servir a los clientes más dispares. Hablando con Citroën te dirán que no, que se parte de la misma plataforma, pero que hay notables diferencias. Ellos estiman en cerca de un 75 por ciento de las piezas del coche comunes, aunque en realidad, si nos atenemos al valor –dado que son comunes las piezas más costosas- los Picasso C4 y Grand C4 para los contables son iguales al 85 por ciento.

Para el hombre de a pie, todo es más fácil. De mitad para atrás, todo es diferente y se ve diferente. Cambia la puerta trasera, con un rebaje en la línea de cintura para permitir una ventanilla más amplia que despeje la visibilidad incluso a los niños pequeños. Se encuadra en lo que llaman concepto Visiospace, cuyo mayor exponente es el enorme parabrisas, de más de dos metros cuadrados, que se extiende por el techo hacia arriba. Luminosidad sin agobios, porque los parasoles pueden deslizar hacia delante y así cubrir y proteger como en un techo convencional cuando el sol aprieta. Además, está laminado con una protección antitérmica de tercera generación a partir del segundo nivel de acabado, lo que significa que apenas se aprecia el reflejo rojizo metálico de otras realizaciones.

Cambia el diseño de la parte posterior, a la que se han robado doce centímetros de longitud en el voladizo. Ya no queda sitio para los dos asientos del que ahora pasa a denominarse Grand C4 Picasso. Con los 900 euros que te ahorras en esta variante de cinco plazas también te restarán algunos litros de maletero, que no es pequeño precisamente, con 500 litros de capacidad. Si se aprovecha la movilidad de las banquetas posteriores, que son individuales y deslizantes, y se adelantan al máximo, el volumen del maletero supera ligeramente los 600 litros, siempre medidos por debajo del nivel de la bandeja. Tumba los asientos y carga el C4 Picasso como una furgoneta y tendrás más de 1,7 metros cúbicos de capacidad.

De los tres grados de acabado, el nivel superior dispone de una suspensión neumática, con la que la carrocería conserva la altura con independencia de la carga que lleve. Esto significa que no hay miedo de llevar mucho peso, porque el comportamiento apenas se degradará. Además, desde fuera los amigos de lo ajeno no sabrán si se lleva el maletero lleno o no. Lo mejor es que, con independencia de la carga, esta suspensión permite ofrecer un confort de rodadura mayor que la suspensión metálica convencional. De ahí que tanto todo terrenos como berlinas de lujo hayan apostado por esta solución, incluso con el mismo fabricante (Wabco) que suministra a Citroën los cojines neumáticos y el compresor. Con suspensión neumática, un C4 Picasso, de hecho nos brinda dos compresores, porque el espacio que ocupa obliga a eliminar la rueda de repuesto. En su lugar, se coloca un kit de reparación de pinchazos, que incorpora un compresor conectable a una toma de mechero para inflar la rueda reparada. Una solución realmente de emergencia de Citroën, que como buen fabricante francés apuesta por que la rueda de repuesto sea completamente funcional, idéntica a las otras, para quedar a salvo de reventones en un viaje largo. Es lo mismo que sucede con el Grand C4, cuyos dos asientos adicionales ocultos en el piso le quitan el espacio para la rueda de rigor.

Dimensional y formalmente podría parecer que el C4 Picasso vendría a sustituir al Xsara Picasso, pero eso sería ningunear la faceta sorpresa de Citroën, que en un decenio ha dado la vuelta a su gama y está en camino de voltear la percepción por parte del público de “coches con descuento” por la de “coches con atractivo”.

<

p> Incluso así, ante la presumible guerra de precios de coches venidos de oriente, Citroën ha decidido que el Xsara Picasso todavía puede dar la cara, con unos costes ajustados ya que está más que amortizado después de haber vendido 1,4 millones de unidades y lleno de contenido, dentro de los estándares en materia de confort y de seguridad correspondientes a 2006. Si los fabricantes chinos tienen que luchar por conseguir que sus coches alcancen las normativas exigibles en Europa, el Xsara Picasso las supera sin problemas… Para el consumidor la elección no será fácil, porque optar por una imagen veterana y aditamentos de hace siete años supondrán un ahorro para el bolsillo de 3.000 euros respecto al recién lanzado C4 Picasso. Basta ponerse al volante para darse cuenta de que son “la noche y el día”, uno busca rebañar espacio en el interior, acentuar la sensación de ir sentado alto; el otro busca recrear un ambiente que ya quisieran para sí las berlinas, por sensación de arropamiento y espacio natural.

<

p> La producción del Xsara Picasso está garantizada en Vigo “al menos hasta 2010”, declaran. Eso es lo que está firmado. En China acaban de lanzar un Picasso para aquél mercado con un frontal que repite los rasgos de la nueva Citroën, con los chevrones abarcando y prolongándose por toda la parrilla. Que nadie se haga extrañas componendas porque, por lo visto, la homologación en Europa para el próximo decenio de ese modelo sería dificultosa, al margen del fuerte sobreprecio de traerlo del otro lado del mundo.

Divide y vencerás. Hace doce años no existía el monovolumen compacto. Ahora hay nada más y nada menos que 16 modelos en el mercado. Y tres vienen de la mano de Citroën, que acaba de lanzar el C4 Picasso. Se conforma así una familia de cuatro monovolúmenes, coronada por el buque insignia C8, seguida por el “antes conocido como C4 Picasso” (rebautizado ahora como Grand C4 Picasso, con sus siete plazas), el recién llegado C4 Picasso y el veterano (nació en el 2000) Xsara Picasso.

DIMENSIONES Xsara C4 Grand C4 C8
Longitud (m)
4,27
4,47
4,59
4,72
Anchura (m)
1,75
1,83
1,83
1,85
Altura (m)
1,63
1,66
1,66
1,75

Igual que no te chocará el nombre, tampoco te chocará la imagen del C4 Picasso, porque cuando lo miras cara a cara ves el “antes conocido como C4 Picasso” que lleva a la venta desde el mes de octubre. Confusiones aparte, el Grand C4 tiene un paragolpes diferente al del recién llegado, que resalta con una parrilla que abandona los nervios horizontales por un mallado de calado grueso. Si abres la puerta y te sientas al volante, tampoco verás cambio alguno. Dale la vuelta por completo y entonces sí, comprenderás que el C4 Picasso de cinco plazas responde a la nueva tendencia de hacer varios coches a partir de uno, para servir a los clientes más dispares. Hablando con Citroën te dirán que no, que se parte de la misma plataforma, pero que hay notables diferencias. Ellos estiman en cerca de un 75 por ciento de las piezas del coche comunes, aunque en realidad, si nos atenemos al valor –dado que son comunes las piezas más costosas- los Picasso C4 y Grand C4 para los contables son iguales al 85 por ciento.

Para el hombre de a pie, todo es más fácil. De mitad para atrás, todo es diferente y se ve diferente. Cambia la puerta trasera, con un rebaje en la línea de cintura para permitir una ventanilla más amplia que despeje la visibilidad incluso a los niños pequeños. Se encuadra en lo que llaman concepto Visiospace, cuyo mayor exponente es el enorme parabrisas, de más de dos metros cuadrados, que se extiende por el techo hacia arriba. Luminosidad sin agobios, porque los parasoles pueden deslizar hacia delante y así cubrir y proteger como en un techo convencional cuando el sol aprieta. Además, está laminado con una protección antitérmica de tercera generación a partir del segundo nivel de acabado, lo que significa que apenas se aprecia el reflejo rojizo metálico de otras realizaciones.

Cambia el diseño de la parte posterior, a la que se han robado doce centímetros de longitud en el voladizo. Ya no queda sitio para los dos asientos del que ahora pasa a denominarse Grand C4 Picasso. Con los 900 euros que te ahorras en esta variante de cinco plazas también te restarán algunos litros de maletero, que no es pequeño precisamente, con 500 litros de capacidad. Si se aprovecha la movilidad de las banquetas posteriores, que son individuales y deslizantes, y se adelantan al máximo, el volumen del maletero supera ligeramente los 600 litros, siempre medidos por debajo del nivel de la bandeja. Tumba los asientos y carga el C4 Picasso como una furgoneta y tendrás más de 1,7 metros cúbicos de capacidad.

De los tres grados de acabado, el nivel superior dispone de una suspensión neumática, con la que la carrocería conserva la altura con independencia de la carga que lleve. Esto significa que no hay miedo de llevar mucho peso, porque el comportamiento apenas se degradará. Además, desde fuera los amigos de lo ajeno no sabrán si se lleva el maletero lleno o no. Lo mejor es que, con independencia de la carga, esta suspensión permite ofrecer un confort de rodadura mayor que la suspensión metálica convencional. De ahí que tanto todo terrenos como berlinas de lujo hayan apostado por esta solución, incluso con el mismo fabricante (Wabco) que suministra a Citroën los cojines neumáticos y el compresor. Con suspensión neumática, un C4 Picasso, de hecho nos brinda dos compresores, porque el espacio que ocupa obliga a eliminar la rueda de repuesto. En su lugar, se coloca un kit de reparación de pinchazos, que incorpora un compresor conectable a una toma de mechero para inflar la rueda reparada. Una solución realmente de emergencia de Citroën, que como buen fabricante francés apuesta por que la rueda de repuesto sea completamente funcional, idéntica a las otras, para quedar a salvo de reventones en un viaje largo. Es lo mismo que sucede con el Grand C4, cuyos dos asientos adicionales ocultos en el piso le quitan el espacio para la rueda de rigor.

Dimensional y formalmente podría parecer que el C4 Picasso vendría a sustituir al Xsara Picasso, pero eso sería ningunear la faceta sorpresa de Citroën, que en un decenio ha dado la vuelta a su gama y está en camino de voltear la percepción por parte del público de “coches con descuento” por la de “coches con atractivo”.

<

p> Incluso así, ante la presumible guerra de precios de coches venidos de oriente, Citroën ha decidido que el Xsara Picasso todavía puede dar la cara, con unos costes ajustados ya que está más que amortizado después de haber vendido 1,4 millones de unidades y lleno de contenido, dentro de los estándares en materia de confort y de seguridad correspondientes a 2006. Si los fabricantes chinos tienen que luchar por conseguir que sus coches alcancen las normativas exigibles en Europa, el Xsara Picasso las supera sin problemas… Para el consumidor la elección no será fácil, porque optar por una imagen veterana y aditamentos de hace siete años supondrán un ahorro para el bolsillo de 3.000 euros respecto al recién lanzado C4 Picasso. Basta ponerse al volante para darse cuenta de que son “la noche y el día”, uno busca rebañar espacio en el interior, acentuar la sensación de ir sentado alto; el otro busca recrear un ambiente que ya quisieran para sí las berlinas, por sensación de arropamiento y espacio natural.

<

p> La producción del Xsara Picasso está garantizada en Vigo “al menos hasta 2010”, declaran. Eso es lo que está firmado. En China acaban de lanzar un Picasso para aquél mercado con un frontal que repite los rasgos de la nueva Citroën, con los chevrones abarcando y prolongándose por toda la parrilla. Que nadie se haga extrañas componendas porque, por lo visto, la homologación en Europa para el próximo decenio de ese modelo sería dificultosa, al margen del fuerte sobreprecio de traerlo del otro lado del mundo.

Divide y vencerás. Hace doce años no existía el monovolumen compacto. Ahora hay nada más y nada menos que 16 modelos en el mercado. Y tres vienen de la mano de Citroën, que acaba de lanzar el C4 Picasso. Se conforma así una familia de cuatro monovolúmenes, coronada por el buque insignia C8, seguida por el “antes conocido como C4 Picasso” (rebautizado ahora como Grand C4 Picasso, con sus siete plazas), el recién llegado C4 Picasso y el veterano (nació en el 2000) Xsara Picasso.

DIMENSIONES Xsara C4 Grand C4 C8
Longitud (m)
4,27
4,47
4,59
4,72
Anchura (m)
1,75
1,83
1,83
1,85
Altura (m)
1,63
1,66
1,66
1,75

Igual que no te chocará el nombre, tampoco te chocará la imagen del C4 Picasso, porque cuando lo miras cara a cara ves el “antes conocido como C4 Picasso” que lleva a la venta desde el mes de octubre. Confusiones aparte, el Grand C4 tiene un paragolpes diferente al del recién llegado, que resalta con una parrilla que abandona los nervios horizontales por un mallado de calado grueso. Si abres la puerta y te sientas al volante, tampoco verás cambio alguno. Dale la vuelta por completo y entonces sí, comprenderás que el C4 Picasso de cinco plazas responde a la nueva tendencia de hacer varios coches a partir de uno, para servir a los clientes más dispares. Hablando con Citroën te dirán que no, que se parte de la misma plataforma, pero que hay notables diferencias. Ellos estiman en cerca de un 75 por ciento de las piezas del coche comunes, aunque en realidad, si nos atenemos al valor –dado que son comunes las piezas más costosas- los Picasso C4 y Grand C4 para los contables son iguales al 85 por ciento.

Para el hombre de a pie, todo es más fácil. De mitad para atrás, todo es diferente y se ve diferente. Cambia la puerta trasera, con un rebaje en la línea de cintura para permitir una ventanilla más amplia que despeje la visibilidad incluso a los niños pequeños. Se encuadra en lo que llaman concepto Visiospace, cuyo mayor exponente es el enorme parabrisas, de más de dos metros cuadrados, que se extiende por el techo hacia arriba. Luminosidad sin agobios, porque los parasoles pueden deslizar hacia delante y así cubrir y proteger como en un techo convencional cuando el sol aprieta. Además, está laminado con una protección antitérmica de tercera generación a partir del segundo nivel de acabado, lo que significa que apenas se aprecia el reflejo rojizo metálico de otras realizaciones.

Cambia el diseño de la parte posterior, a la que se han robado doce centímetros de longitud en el voladizo. Ya no queda sitio para los dos asientos del que ahora pasa a denominarse Grand C4 Picasso. Con los 900 euros que te ahorras en esta variante de cinco plazas también te restarán algunos litros de maletero, que no es pequeño precisamente, con 500 litros de capacidad. Si se aprovecha la movilidad de las banquetas posteriores, que son individuales y deslizantes, y se adelantan al máximo, el volumen del maletero supera ligeramente los 600 litros, siempre medidos por debajo del nivel de la bandeja. Tumba los asientos y carga el C4 Picasso como una furgoneta y tendrás más de 1,7 metros cúbicos de capacidad.

De los tres grados de acabado, el nivel superior dispone de una suspensión neumática, con la que la carrocería conserva la altura con independencia de la carga que lleve. Esto significa que no hay miedo de llevar mucho peso, porque el comportamiento apenas se degradará. Además, desde fuera los amigos de lo ajeno no sabrán si se lleva el maletero lleno o no. Lo mejor es que, con independencia de la carga, esta suspensión permite ofrecer un confort de rodadura mayor que la suspensión metálica convencional. De ahí que tanto todo terrenos como berlinas de lujo hayan apostado por esta solución, incluso con el mismo fabricante (Wabco) que suministra a Citroën los cojines neumáticos y el compresor. Con suspensión neumática, un C4 Picasso, de hecho nos brinda dos compresores, porque el espacio que ocupa obliga a eliminar la rueda de repuesto. En su lugar, se coloca un kit de reparación de pinchazos, que incorpora un compresor conectable a una toma de mechero para inflar la rueda reparada. Una solución realmente de emergencia de Citroën, que como buen fabricante francés apuesta por que la rueda de repuesto sea completamente funcional, idéntica a las otras, para quedar a salvo de reventones en un viaje largo. Es lo mismo que sucede con el Grand C4, cuyos dos asientos adicionales ocultos en el piso le quitan el espacio para la rueda de rigor.

Dimensional y formalmente podría parecer que el C4 Picasso vendría a sustituir al Xsara Picasso, pero eso sería ningunear la faceta sorpresa de Citroën, que en un decenio ha dado la vuelta a su gama y está en camino de voltear la percepción por parte del público de “coches con descuento” por la de “coches con atractivo”.

<

p> Incluso así, ante la presumible guerra de precios de coches venidos de oriente, Citroën ha decidido que el Xsara Picasso todavía puede dar la cara, con unos costes ajustados ya que está más que amortizado después de haber vendido 1,4 millones de unidades y lleno de contenido, dentro de los estándares en materia de confort y de seguridad correspondientes a 2006. Si los fabricantes chinos tienen que luchar por conseguir que sus coches alcancen las normativas exigibles en Europa, el Xsara Picasso las supera sin problemas… Para el consumidor la elección no será fácil, porque optar por una imagen veterana y aditamentos de hace siete años supondrán un ahorro para el bolsillo de 3.000 euros respecto al recién lanzado C4 Picasso. Basta ponerse al volante para darse cuenta de que son “la noche y el día”, uno busca rebañar espacio en el interior, acentuar la sensación de ir sentado alto; el otro busca recrear un ambiente que ya quisieran para sí las berlinas, por sensación de arropamiento y espacio natural.

<

p> La producción del Xsara Picasso está garantizada en Vigo “al menos hasta 2010”, declaran. Eso es lo que está firmado. En China acaban de lanzar un Picasso para aquél mercado con un frontal que repite los rasgos de la nueva Citroën, con los chevrones abarcando y prolongándose por toda la parrilla. Que nadie se haga extrañas componendas porque, por lo visto, la homologación en Europa para el próximo decenio de ese modelo sería dificultosa, al margen del fuerte sobreprecio de traerlo del otro lado del mundo.

Divide y vencerás. Hace doce años no existía el monovolumen compacto. Ahora hay nada más y nada menos que 16 modelos en el mercado. Y tres vienen de la mano de Citroën, que acaba de lanzar el C4 Picasso. Se conforma así una familia de cuatro monovolúmenes, coronada por el buque insignia C8, seguida por el “antes conocido como C4 Picasso” (rebautizado ahora como Grand C4 Picasso, con sus siete plazas), el recién llegado C4 Picasso y el veterano (nació en el 2000) Xsara Picasso.

DIMENSIONES Xsara C4 Grand C4 C8
Longitud (m)
4,27
4,47
4,59
4,72
Anchura (m)
1,75
1,83
1,83
1,85
Altura (m)
1,63
1,66
1,66
1,75

Igual que no te chocará el nombre, tampoco te chocará la imagen del C4 Picasso, porque cuando lo miras cara a cara ves el “antes conocido como C4 Picasso” que lleva a la venta desde el mes de octubre. Confusiones aparte, el Grand C4 tiene un paragolpes diferente al del recién llegado, que resalta con una parrilla que abandona los nervios horizontales por un mallado de calado grueso. Si abres la puerta y te sientas al volante, tampoco verás cambio alguno. Dale la vuelta por completo y entonces sí, comprenderás que el C4 Picasso de cinco plazas responde a la nueva tendencia de hacer varios coches a partir de uno, para servir a los clientes más dispares. Hablando con Citroën te dirán que no, que se parte de la misma plataforma, pero que hay notables diferencias. Ellos estiman en cerca de un 75 por ciento de las piezas del coche comunes, aunque en realidad, si nos atenemos al valor –dado que son comunes las piezas más costosas- los Picasso C4 y Grand C4 para los contables son iguales al 85 por ciento.

Para el hombre de a pie, todo es más fácil. De mitad para atrás, todo es diferente y se ve diferente. Cambia la puerta trasera, con un rebaje en la línea de cintura para permitir una ventanilla más amplia que despeje la visibilidad incluso a los niños pequeños. Se encuadra en lo que llaman concepto Visiospace, cuyo mayor exponente es el enorme parabrisas, de más de dos metros cuadrados, que se extiende por el techo hacia arriba. Luminosidad sin agobios, porque los parasoles pueden deslizar hacia delante y así cubrir y proteger como en un techo convencional cuando el sol aprieta. Además, está laminado con una protección antitérmica de tercera generación a partir del segundo nivel de acabado, lo que significa que apenas se aprecia el reflejo rojizo metálico de otras realizaciones.

Cambia el diseño de la parte posterior, a la que se han robado doce centímetros de longitud en el voladizo. Ya no queda sitio para los dos asientos del que ahora pasa a denominarse Grand C4 Picasso. Con los 900 euros que te ahorras en esta variante de cinco plazas también te restarán algunos litros de maletero, que no es pequeño precisamente, con 500 litros de capacidad. Si se aprovecha la movilidad de las banquetas posteriores, que son individuales y deslizantes, y se adelantan al máximo, el volumen del maletero supera ligeramente los 600 litros, siempre medidos por debajo del nivel de la bandeja. Tumba los asientos y carga el C4 Picasso como una furgoneta y tendrás más de 1,7 metros cúbicos de capacidad.

De los tres grados de acabado, el nivel superior dispone de una suspensión neumática, con la que la carrocería conserva la altura con independencia de la carga que lleve. Esto significa que no hay miedo de llevar mucho peso, porque el comportamiento apenas se degradará. Además, desde fuera los amigos de lo ajeno no sabrán si se lleva el maletero lleno o no. Lo mejor es que, con independencia de la carga, esta suspensión permite ofrecer un confort de rodadura mayor que la suspensión metálica convencional. De ahí que tanto todo terrenos como berlinas de lujo hayan apostado por esta solución, incluso con el mismo fabricante (Wabco) que suministra a Citroën los cojines neumáticos y el compresor. Con suspensión neumática, un C4 Picasso, de hecho nos brinda dos compresores, porque el espacio que ocupa obliga a eliminar la rueda de repuesto. En su lugar, se coloca un kit de reparación de pinchazos, que incorpora un compresor conectable a una toma de mechero para inflar la rueda reparada. Una solución realmente de emergencia de Citroën, que como buen fabricante francés apuesta por que la rueda de repuesto sea completamente funcional, idéntica a las otras, para quedar a salvo de reventones en un viaje largo. Es lo mismo que sucede con el Grand C4, cuyos dos asientos adicionales ocultos en el piso le quitan el espacio para la rueda de rigor.

Dimensional y formalmente podría parecer que el C4 Picasso vendría a sustituir al Xsara Picasso, pero eso sería ningunear la faceta sorpresa de Citroën, que en un decenio ha dado la vuelta a su gama y está en camino de voltear la percepción por parte del público de “coches con descuento” por la de “coches con atractivo”.

<

p> Incluso así, ante la presumible guerra de precios de coches venidos de oriente, Citroën ha decidido que el Xsara Picasso todavía puede dar la cara, con unos costes ajustados ya que está más que amortizado después de haber vendido 1,4 millones de unidades y lleno de contenido, dentro de los estándares en materia de confort y de seguridad correspondientes a 2006. Si los fabricantes chinos tienen que luchar por conseguir que sus coches alcancen las normativas exigibles en Europa, el Xsara Picasso las supera sin problemas… Para el consumidor la elección no será fácil, porque optar por una imagen veterana y aditamentos de hace siete años supondrán un ahorro para el bolsillo de 3.000 euros respecto al recién lanzado C4 Picasso. Basta ponerse al volante para darse cuenta de que son “la noche y el día”, uno busca rebañar espacio en el interior, acentuar la sensación de ir sentado alto; el otro busca recrear un ambiente que ya quisieran para sí las berlinas, por sensación de arropamiento y espacio natural.

<

p> La producción del Xsara Picasso está garantizada en Vigo “al menos hasta 2010”, declaran. Eso es lo que está firmado. En China acaban de lanzar un Picasso para aquél mercado con un frontal que repite los rasgos de la nueva Citroën, con los chevrones abarcando y prolongándose por toda la parrilla. Que nadie se haga extrañas componendas porque, por lo visto, la homologación en Europa para el próximo decenio de ese modelo sería dificultosa, al margen del fuerte sobreprecio de traerlo del otro lado del mundo.

Galería relacionada

c4PI

Te recomendamos

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...

Casi todo cuanto imaginas se puede comprar con dinero, menos tu tiempo, pero MINI te ...

Las capacidades dinámicas del nuevo VW Touareg lo convierten en un poderoso rodador, ...