Chevrolet Orlando 2.0D 131 CV

Chevrolet se pone las pilas. Y no sólo porque este año estrene el eléctrico Volt; su futuro, con los deportivos Camaro y Corvette, parece apasionante. Pero antes, turno también para la razón: llega un sencillo y muy lógico monovolumen de 7 plazas y enorme motor Diesel a precio casi, casi de utilitario.
-
Chevrolet Orlando 2.0D  131 CV
Chevrolet Orlando 2.0D 131 CV

Se llama Orlando, pero ni habla mexicano como el ya desaparecido familiar Chevrolet HHR , ni procede de la ciudad Disney a pesar de tener también espíritu vacacional. Es más, en su regreso al segmento multifunción en Europa, Chevrolet se expresa en coreano, mientras que se acercaría más a las populares playas de Salou de tener que representar un universo de ocio. En él, por su exhibición de ingeniosas soluciones y variedad de matices, los recientes monovolúmenes VW Touran y Ford C-MAx serían Disneyworld; nuestro protagonista, un agradable Port Aventura.

Puede que no sea lo mismo, pero al fin y al cabo este último parque español cumple con creces su objetivo: garantizar diversión (que le pregunten a los niños) a un precio claramente menor (háganlo aquí a los padres). Es lo que encontraremos en el nuevo Chevrolet Orlando. Un familiar de gran tamaño, correcta funcionalidad y buen manejo, no ya sólo hasta 6.000 euros más barato que sus prestigiosos rivales europeos equivalentes de 7 plazas, sino con tarifa bastante próxima a “pequeños” Peugeot 207 o Renault Clio.

Tampoco nos engañemos. Diferencias hay con sus rivales, pero menos profundas de lo esperado, recordando además los últimos Chevrolet Epica y Chevrolet HHR probados. Siguiendo con el símil de las atracciones, el Orlando genera saltos de emociones en nuestro primer acercamiento. Desde su original estética de largo crossover (4,65 metros de longitud), con prácticas protecciones plásticas inferiores de carrocería para otorgar cierto aire SUV, al ambiente puertas adentro.

Porque, en el habitáculo, lo primero que gusta del Chevrolet Orlando es su postura de conducción. Los amplios reglajes, unos buenos asientos y un diseño de cabina atractivo, con envolvente salpicadero y mucho mando de General Motors (tomados, en concreto, de la berlina Opel Insignia ), generan una interesante atmósfera. Aunque más sorprendente es un ingenioso equipo de audio que levanta su carátula para descubrir un gran espacio portaobjetos (aunque se calienta en exceso) y coronar muy buenos huecos de almacenamiento en paneles, guantera o consola.

Manos ya al volante del Chevrolet Orlando y sentimos cómo ha mejorado en precisión y guiado la dirección, como ya mostró también el sedán compacto Chevrolet Cruze . Pero el cambio sigue sin afinar, con recorridos muy largos e inserciones que denotan ahorro de costes y que rebajan nuestra inicial expectativa. Como también unos materiales de correcta apariencia, pero con totalidad de plásticos duros al tacto a diferencia de todo nuevo modelo europeo, algún que otro desajuste en tolerancias y una débil iluminación interior.

Por ahora, nada imperdonable en un Chevrolet Orlando que tiene en el espacio otro gran valor añadido. Por partes: fila delantera de más grande Seat Alhambra , buena 2ª línea en todas sus cotas y 3ª extra con dos asientos útiles para adultos (ubicada muy baja junto al suelo que obliga, eso sí, a llevar las rodillas altas) y que, a diferencia de una VW o Ford que la cobran a 700 euros opcionales, Chevrolet la pone siempre de serie. Además, con buen y sencillo mecanismo de pliegue de los asientos de la 2ª fila para generar un amplio acceso atrás y mucha anchura por todo el habitáculo para no viajar codo con codo.

Claro que no esperen tampoco en el Chevrolet Orlando la modularidad de monovolúmenes VW Touran o Ford C-MAx , ya que el Orlando ni cuenta con 2ª fila de 3 asientos independientes (la plaza central es tan incómoda por dureza de respaldo como en cualquier turismo), ni pueden extraerse o desplazarse en longitud: sólo sus respaldos admiten diferente inclinación. Tampoco su maletero brilla, y no por testimonial con 7 plazas (86 dm3 en línea con sus rivales), sino por reducido espacio útil con 5 asientos (420 dm3) por la poca altura de carga hasta una cortina muy baja.

  • Relación espacio/precio
  • Motor fantástico
  • Baja sonoridad
  • Maletero justo
  • Detalles de acabado
  • Resistencia de frenos

Galería relacionada

Chevrolet Orlando, la prueba

Te recomendamos

Con un diseño deportivo, el mayor espacio de su clase, los motores con menor consumo ...

Nuevo rival en circuito para el Kia Stinger GT, la versión más deportiva de la berlin...

El Ford Focus siempre ha sido un compacto de retos y récords, y su cuarta generación ...

El fabricante japonés sigue buscando los límites de su compacto y parece no hallarle ...