Cuatro en la carretera: Captiva, RAV4, CR-V y Santa Fe

Chevrolet Captiva, Toyota RAV4, Honda CR-Vy Hyundai Santa Fe. Seguramente, sus cualidades de todoterreno sean lo que menos importe, ya que la mayoría jamás dejarán el asfalto. No en vano, los SUV son ya legión y el planteamiento se unifica: cascarón aventurero para una demanda de berlina o monovolumen.
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Cuatro en la carretera: Captiva, RAV4, CR-V y Santa Fe
Cuatro en la carretera: Captiva, RAV4, CR-V y Santa Fe

En estos SUV hay una conducta dinámica mucho más natural que en los específicos todo-terreno en general y aportan también esa sensación de seguridad por ir más altos y protegidos, además que en condiciones climatológicas adversas, su naturaleza 4x4 les aporta una garantía para avanzar en terrenos resbaladizos y también una mayor seguridad dinámica.

El nuevo CR-V ha venido a confirmar que los SUV cada vez tienen menos de todo-terreno y más de berlina, que es lo que el usuario pide. Se han convertido en alternativas al coche tradicional y en cualquier segmento hay más de un SUV donde elegir. Los hay “monovolumen”, como el Santa Fe y el Captiva, aunque sólo sea por su alta capacidad de hasta siete asientos, y están los que ofician básicamente de “compactas berlinas”, como los dinámicos RAV4 y CR-V.

Esta orientación asfáltica les ha llevado a suavizar sobremanera la conducta e incluso el estilismo a estos modelos respecto a las primeras expresiones de este tipo de coches y no se percibe ni un ápice la rudeza más típica de los auténticos todo-terreno. Técnicamente incluso heredan soluciones más propias de berlinas (ligeros chasis monocasco, transmisiones 4x4 simplificadas), que tanto les acercan a ellas como les separan de esos tradicionales todo-terreno.

Salvo por su gran volumen, estos coches de mueven a su aire por la ciudad: suaves direcciones, suaves cajas de cambios, suaves embragues, etc. Y en carretera, no son modelos que exijan un peaje discutible. Decimos esto, porque muchos usuarios interpretan en la “grandeza” de los todo-terreno una mayor seguridad por sentirse altos y “acorazados”, sin valorar que dinámicamente son coches con una peor estabilidad y con menores márgenes activos para corregir un error o imprevisto de conducción.

En estos SUV hay una conducta dinámica mucho más natural que en los específicos todo-terreno en general y aportan también esa sensación de seguridad por ir más altos y protegidos, además que en condiciones climatológicas adversas, su naturaleza 4x4 les aporta una garantía para avanzar en terrenos resbaladizos y también una mayor seguridad dinámica.

El nuevo CR-V ha venido a confirmar que los SUV cada vez tienen menos de todo-terreno y más de berlina, que es lo que el usuario pide. Se han convertido en alternativas al coche tradicional y en cualquier segmento hay más de un SUV donde elegir. Los hay “monovolumen”, como el Santa Fe y el Captiva, aunque sólo sea por su alta capacidad de hasta siete asientos, y están los que ofician básicamente de “compactas berlinas”, como los dinámicos RAV4 y CR-V.

Esta orientación asfáltica les ha llevado a suavizar sobremanera la conducta e incluso el estilismo a estos modelos respecto a las primeras expresiones de este tipo de coches y no se percibe ni un ápice la rudeza más típica de los auténticos todo-terreno. Técnicamente incluso heredan soluciones más propias de berlinas (ligeros chasis monocasco, transmisiones 4x4 simplificadas), que tanto les acercan a ellas como les separan de esos tradicionales todo-terreno.

Salvo por su gran volumen, estos coches de mueven a su aire por la ciudad: suaves direcciones, suaves cajas de cambios, suaves embragues, etc. Y en carretera, no son modelos que exijan un peaje discutible. Decimos esto, porque muchos usuarios interpretan en la “grandeza” de los todo-terreno una mayor seguridad por sentirse altos y “acorazados”, sin valorar que dinámicamente son coches con una peor estabilidad y con menores márgenes activos para corregir un error o imprevisto de conducción.

En estos SUV hay una conducta dinámica mucho más natural que en los específicos todo-terreno en general y aportan también esa sensación de seguridad por ir más altos y protegidos, además que en condiciones climatológicas adversas, su naturaleza 4x4 les aporta una garantía para avanzar en terrenos resbaladizos y también una mayor seguridad dinámica.

El nuevo CR-V ha venido a confirmar que los SUV cada vez tienen menos de todo-terreno y más de berlina, que es lo que el usuario pide. Se han convertido en alternativas al coche tradicional y en cualquier segmento hay más de un SUV donde elegir. Los hay “monovolumen”, como el Santa Fe y el Captiva, aunque sólo sea por su alta capacidad de hasta siete asientos, y están los que ofician básicamente de “compactas berlinas”, como los dinámicos RAV4 y CR-V.

Esta orientación asfáltica les ha llevado a suavizar sobremanera la conducta e incluso el estilismo a estos modelos respecto a las primeras expresiones de este tipo de coches y no se percibe ni un ápice la rudeza más típica de los auténticos todo-terreno. Técnicamente incluso heredan soluciones más propias de berlinas (ligeros chasis monocasco, transmisiones 4x4 simplificadas), que tanto les acercan a ellas como les separan de esos tradicionales todo-terreno.

Salvo por su gran volumen, estos coches de mueven a su aire por la ciudad: suaves direcciones, suaves cajas de cambios, suaves embragues, etc. Y en carretera, no son modelos que exijan un peaje discutible. Decimos esto, porque muchos usuarios interpretan en la “grandeza” de los todo-terreno una mayor seguridad por sentirse altos y “acorazados”, sin valorar que dinámicamente son coches con una peor estabilidad y con menores márgenes activos para corregir un error o imprevisto de conducción.

En estos SUV hay una conducta dinámica mucho más natural que en los específicos todo-terreno en general y aportan también esa sensación de seguridad por ir más altos y protegidos, además que en condiciones climatológicas adversas, su naturaleza 4x4 les aporta una garantía para avanzar en terrenos resbaladizos y también una mayor seguridad dinámica.

El nuevo CR-V ha venido a confirmar que los SUV cada vez tienen menos de todo-terreno y más de berlina, que es lo que el usuario pide. Se han convertido en alternativas al coche tradicional y en cualquier segmento hay más de un SUV donde elegir. Los hay “monovolumen”, como el Santa Fe y el Captiva, aunque sólo sea por su alta capacidad de hasta siete asientos, y están los que ofician básicamente de “compactas berlinas”, como los dinámicos RAV4 y CR-V.

Esta orientación asfáltica les ha llevado a suavizar sobremanera la conducta e incluso el estilismo a estos modelos respecto a las primeras expresiones de este tipo de coches y no se percibe ni un ápice la rudeza más típica de los auténticos todo-terreno. Técnicamente incluso heredan soluciones más propias de berlinas (ligeros chasis monocasco, transmisiones 4x4 simplificadas), que tanto les acercan a ellas como les separan de esos tradicionales todo-terreno.

Salvo por su gran volumen, estos coches de mueven a su aire por la ciudad: suaves direcciones, suaves cajas de cambios, suaves embragues, etc. Y en carretera, no son modelos que exijan un peaje discutible. Decimos esto, porque muchos usuarios interpretan en la “grandeza” de los todo-terreno una mayor seguridad por sentirse altos y “acorazados”, sin valorar que dinámicamente son coches con una peor estabilidad y con menores márgenes activos para corregir un error o imprevisto de conducción.

En estos SUV hay una conducta dinámica mucho más natural que en los específicos todo-terreno en general y aportan también esa sensación de seguridad por ir más altos y protegidos, además que en condiciones climatológicas adversas, su naturaleza 4x4 les aporta una garantía para avanzar en terrenos resbaladizos y también una mayor seguridad dinámica.

El nuevo CR-V ha venido a confirmar que los SUV cada vez tienen menos de todo-terreno y más de berlina, que es lo que el usuario pide. Se han convertido en alternativas al coche tradicional y en cualquier segmento hay más de un SUV donde elegir. Los hay “monovolumen”, como el Santa Fe y el Captiva, aunque sólo sea por su alta capacidad de hasta siete asientos, y están los que ofician básicamente de “compactas berlinas”, como los dinámicos RAV4 y CR-V.

Esta orientación asfáltica les ha llevado a suavizar sobremanera la conducta e incluso el estilismo a estos modelos respecto a las primeras expresiones de este tipo de coches y no se percibe ni un ápice la rudeza más típica de los auténticos todo-terreno. Técnicamente incluso heredan soluciones más propias de berlinas (ligeros chasis monocasco, transmisiones 4x4 simplificadas), que tanto les acercan a ellas como les separan de esos tradicionales todo-terreno.

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Salvo por su gran volumen, estos coches de mueven a su aire por la ciudad: suaves direcciones, suaves cajas de cambios, suaves embragues, etc. Y en carretera, no son modelos que exijan un peaje discutible. Decimos esto, porque muchos usuarios interpretan en la “grandeza” de los todo-terreno una mayor seguridad por sentirse altos y “acorazados”, sin valorar que dinámicamente son coches con una peor estabilidad y con menores márgenes activos para corregir un error o imprevisto de conducción.

En estos SUV hay una conducta dinámica mucho más natural que en los específicos todo-terreno en general y aportan también esa sensación de seguridad por ir más altos y protegidos, además que en condiciones climatológicas adversas, su naturaleza 4x4 les aporta una garantía para avanzar en terrenos resbaladizos y también una mayor seguridad dinámica.

El nuevo CR-V ha venido a confirmar que los SUV cada vez tienen menos de todo-terreno y más de berlina, que es lo que el usuario pide. Se han convertido en alternativas al coche tradicional y en cualquier segmento hay más de un SUV donde elegir. Los hay “monovolumen”, como el Santa Fe y el Captiva, aunque sólo sea por su alta capacidad de hasta siete asientos, y están los que ofician básicamente de “compactas berlinas”, como los dinámicos RAV4 y CR-V.

Esta orientación asfáltica les ha llevado a suavizar sobremanera la conducta e incluso el estilismo a estos modelos respecto a las primeras expresiones de este tipo de coches y no se percibe ni un ápice la rudeza más típica de los auténticos todo-terreno. Técnicamente incluso heredan soluciones más propias de berlinas (ligeros chasis monocasco, transmisiones 4x4 simplificadas), que tanto les acercan a ellas como les separan de esos tradicionales todo-terreno.

Salvo por su gran volumen, estos coches de mueven a su aire por la ciudad: suaves direcciones, suaves cajas de cambios, suaves embragues, etc. Y en carretera, no son modelos que exijan un peaje discutible. Decimos esto, porque muchos usuarios interpretan en la “grandeza” de los todo-terreno una mayor seguridad por sentirse altos y “acorazados”, sin valorar que dinámicamente son coches con una peor estabilidad y con menores márgenes activos para corregir un error o imprevisto de conducción.

En estos SUV hay una conducta dinámica mucho más natural que en los específicos todo-terreno en general y aportan también esa sensación de seguridad por ir más altos y protegidos, además que en condiciones climatológicas adversas, su naturaleza 4x4 les aporta una garantía para avanzar en terrenos resbaladizos y también una mayor seguridad dinámica.

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Salvo por su gran volumen, estos coches de mueven a su aire por la ciudad: suaves direcciones, suaves cajas de cambios, suaves embragues, etc. Y en carretera, no son modelos que exijan un peaje discutible. Decimos esto, porque muchos usuarios interpretan en la “grandeza” de los todo-terreno una mayor seguridad por sentirse altos y “acorazados”, sin valorar que dinámicamente son coches con una peor estabilidad y con menores márgenes activos para corregir un error o imprevisto de conducción.

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