Publicidad

BMW Serie 5

En marzo se pondrá a la venta la nueva Serie 5 de BMW. La exitosa berlina de BMW se presenta más grande y con mayor carga tecnológica que antes, siendo la primera de su segmento que monta un sistema de cuatro ruedas directrices.
-
BMW Serie 5
BMW Serie 5

El nuevo BMW Serie 5 presenta una estética a medio camino entre las Series 3 y 7, aunque a primera vista se confunde con el más pequeño, y eso que ha aumentado de tamaño. A esto ya estamos acostumbrados, siendo habitual en las marcas premium, y si no, echad un vistazo a los Audi A4, A6 y A8, que por el retrovisor cuesta distinguirlos. Con todo en BMW han hecho un buen trabajo, siendo un coche equilibrado a la vista y que aparenta toda la modernidad y tecnología que lleva en el interior.

Emplea el mismo esquema de suspensiones de aluminio que ya vimos en la Serie 7 o el Serie 5 GT, con la opción de las cuatro ruedas directrices -2.074 euros-. Este sistema, muy similar en su funcionamiento al estrenado por el Renault Laguna GT, pero con propulsión trasera, le permite girar las ruedas traseras hasta un máximo de 2,5 grados desde 3 km/h en adelante, para favorecer el giro tanto en maniobras como en todo tipo de curvas. Su funcionamiento nos gustó mucho y le otorga mayor agilidad que la mostrada en la anterior generación.

Otra de las novedades que estrena el Serie 5 nuevo es un sistema de suspensión variable, también opcional, con el que se disponen de cuatro modos de conducción denominados Confort, Normal, Sport y Sport+. Con el primero tenemos un coche muy cómodo; la carrocería balancea algo más de lo normal pero el paso por baches o irregularidades se realiza sin castigar a los ocupantes, que viajarán casi tan cómodos como en un Mercedes Clase E con suspensión neumática. A medida que se va subiendo de modo de conducción, el Serie 5 se va endureciendo en dirección, amortiguación y respuesta del acelerador, ajustándose a los distintos gustos de conducción. Este sistema de suspensión ofrece mayores posibilidades al Serie 5, aunque se aleja un poco del habitual tacto del la Serie 5 “de toda la vida”. El coche va muy bien, pero filtra más sensaciones de lo que acostumbra a hacer esta marca en sus modelos. Con todo, es una opción.

Para esta generación habrá 4 motores de gasolina y 3 Diesel. Los primeros están representados por los 6 cilindros 523i, 528i, 535i y el V8 550i con 204, 258, 306 y 407 CV respectivamente. La oferta Diesel comienza por el 4 cilindros 520d de 184 CV, que será el primero en estrenar el sistema Start&Stop para complementarla con los 6 cilindros 520d y 530d de 204 y 245 CV. Mas adelante y antes de que acabe el año, se incorporará el Start&Stop a todas las mecánicas de 6 cilindros, con independencia del cambio que lleven. De serie todos, excepto el 550i, llevan de serie una caja de cambios manual de 6 marchas, con la posibilidad de montar el magnífico cambio automático de ZF con 8 marchas y convertidor de par.

La habitabilidad interior no mejora con respecto al anterior Serie 5, y eso que ahora es más grande. Con todo, el coche es cómodo y amplio, sobre todo para cuatro ocupantes. El diseño interior se aleja un poco de la típica sobriedad de BMW, siendo agradable y bien realizado. Dispone de nuevos equipamientos, como la ayuda al apartamiento, que hace automáticamente las maniobras y sólo requiere que el conductor acelere o frene ¡aparca sólo! También cuenta con un sistema denominado Surround View que, por medio de unas cámaras, simula una vista cenital, al estilo de lo que estrenó el Infiniti FX y que resulta muy útil en aparcamientos.

  • BMW 523i: 44.300 euros
  • BMW 528i: 47.700 euros
  • BMW 535i: 52.900 euros
  • BMW 550i: 77.900 euros
  • BMW 520d: 40.800 euros
  • BMW 525d: 46.800 euros
  • BMW 530d: 51.900 euros

Galería relacionada

BMW Serie 5, al detalle