BMW Serie 5

Tras algo más de tres años y medio, BMW ha realizado una puesta al día de su Serie 5. En un primer vistazo las diferencias apenas si se llegan a apreciar pero, poco a poco, se van descubriendo los múltiples cambios que se han realizado, tanto en su estética como en sus motores y tecnología.
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BMW Serie 5
BMW Serie 5

Cuando se lleva a cabo una actualización de un modelo, los más habitual es dotarle de unas diferencias estéticas con su predecesor que indiquen claramente cuál es la última versión. En el caso de la Serie 5 de BMW no era una misión tan sencilla ya que cuando este modelo salió el mercado hacia el año 2004 ya lo hizo con una imagen tan futurista que incluso ahora en la actualidad no tenía una clara necesidad de cambiar demasiado su estética. Y así ha sido, ya que hay que ser un apasionado seguidor de la marca alemana para, de un simple vistazo, descubrir dónde se han realizado los cambios estéticos, un poco como si se tratara de un pasatiempo de los de “los equis errores”. Lo cierto es que cambios, haberlos, haylos –como las meigas en la Comunidad Gallega-, así que... veámoslos.

El frontal recibe un paragolpes con la entrada inferior de aire que parece más ancha y con unas líneas más marcadas. Los faros mantienen sus formas originales, con unas marcadas “cejas” en su parte superior, donde se aloja una batería de leds luminosos que hacen las funciones de intermitentes, y reciben unos cristales completamente lisos y sin tallar que dejan ver sin ningún problema las ópticas. Los faros antiniebla también reciben estos cristales lisos se llevan a los extremos de la abertura del paragolpes y se medio ocultan por la presencia de una rejilla fina cuando están apagados. La parrilla ovoide –denominada de forma popular “los riñones”- ha sido reestilizada en su forma ligeramente y cuentan con unas varillas transversales cromadas en todos los motores de seis y ocho cilindros.

La zaga también se distingue en sus ópticas, que reciben también los cristales lisos y transparentes con los intermitentes de diodos luminosos que ofrecen una mejor visibilidad en todo tiempo, menor tiempo de encendido y apagado, y resultan más ahorrativos en su consumo. En el interior también se han realizado algunos cambios como el descansabrazos de las puertas que ahora tiene un diseño más fluido y curvado abandonando las líneas rectas de antaño. El salpicadero recibe una ligera dosis de cambios que afectan principalmente a las combinaciones de colores de sus plásticos y tapicerías y la presencia de unos huecos portaobjetos de mayor capacidad.

En BMW no se han andado “con chiquitas” a la hora de poner todo su buen saber hacer en materia de elementos tecnológicos para su renovada Serie 5. Algunos de ellos ya son conocidos con anterioridad como puede ser la pantalla virtual denominada Head-up-Display que facilita al conductor datos relativos al navegador, la velocidad del coche o si está conectado el control de crucero, al que se suman el sistema de visión nocturna, que destaca en una pantalla situada en el salpicadero todos aquellos elementos que despidan una fuente de calor y el sistema de control automático de la velocidad que permite al coche circular manteniendo una velocidad previamente fijada. Este último tiene la particularidad de que trabajando de forma conjunta con el control de estabilidad permite que en zonas de curvas la velocidad pueda bajar de la inicialmente prefijada, tomando como referencia las lecturas de los sensores de aceleración lateral y del ángulo de giro del volante. Una vez superada esta fase de deceleración, el sistema automáticamente procede a subir la velocidad hasta alcanzar los valores prefijados al principio.

Como novedad se puede añadir a este sistema la función stop&go que, mediante un radar instalado en el frontal del vehículo, permite no sólo mantener una velocidad determinada, sino también la distancia que queremos tener con el coche que nos precede –hasta cuatro posibilidades- llegando incluso a detener por completo el coche si el vehículo que llevamos delante llegara a pararse por completo. Si antes de 3 segundos el coche de delante arranca, el sistema pondría en movimiento nuestro coche de forma automática, transcurrido ese tiempo es el conductor el que deberá indicarle al coche mediante un toque en el pedal del acelerador o volviendo a apretar la tecla “resume”, situada en el mando satélite del control de velocidad, que desea volver a ponerse en movimiento.

El Serie 5 también se puede equipar con dos “gadgets” de última hornada: el sistema de aviso de cambio de carril y el asistente automático de luces largas –que se estrenó en la Serie 7-. El primero de ellos detecta que el coche está saliéndose de la trayectoria recta –lee las líneas de separación de carriles mediante unas cámaras situadas en los espejos retrovisores- y entiende, salvo que pongamos antes el intermitente, que es una maniobra de despiste o que el conductor está dormido, avisando mediante una vibración en el volante esta circunstancia. Un sistema menos avanzado ya lo estrenó Citroën en su C4 sólo que en este modelo es el asiento del conductor el que vibra. El segundo es un mecanismo que pasa de forma automática de luces largas a cortas cuando detecta la presencia de un coche de frente o si la distancia con el coche que nos precede es menor que la que el propio sistema lleva definida e, incluso, cuando entramos en una zona suficientemente iluminada.

Por regla general el alternador está desacoplado en aceleración con lo que no necesita de ningún aporte de consumo de combustible para ir recargando la batería, lo que supone una disminución del consumo de carburante. La segunda es la optimización de la aerodinámica del coche. Cuando el sistema detecta que tanto el sistema de refrigeración del motor como el de los frenos no tienen necesidad de caudal para su enfriamiento, cierra las trampillas de entrada de aire mejorando su coeficiente aerodinámico y, por consiguiente, reduciendo el consumo de carburante.

Si a esta mecánica la unimos la nueva caja de cambios automática con accionamiento tipo secuencial tanto desde la palanca como de las levas ubicadas en el volante, se podría decir que estamos ante un delicioso pastel que mantiene todo su dulce sabor y que, encima, no engorda. Rico, rico, que diría nuestro cocinero más televisivo. El bastidor está a la altura de lo que se espera en un coche de este talante. Su equilibrado reparto de pesos, su propulsión trasera y una dirección suave y bastante precisa –y encima más rápida si lo dotamos de la opcional dirección activa-, hacen que las carreteras con curvas sean una placentera situación que se nos hace bastante corta a menos que viajemos de punta a punta de nuestra geografía. La Serie 5 de BMW empezará su comercialización en nuestro mercado a partir del próximo mes de abril, con todas sus variantes mecánicas, de carrocería y de tracción ya que se mantienen las variantes con tracción total tanto con motores de gasolina como turbodiesel.

Cuando se lleva a cabo una actualización de un modelo, los más habitual es dotarle de unas diferencias estéticas con su predecesor que indiquen claramente cuál es la última versión. En el caso de la Serie 5 de BMW no era una misión tan sencilla ya que cuando este modelo salió el mercado hacia el año 2004 ya lo hizo con una imagen tan futurista que incluso ahora en la actualidad no tenía una clara necesidad de cambiar demasiado su estética. Y así ha sido, ya que hay que ser un apasionado seguidor de la marca alemana para, de un simple vistazo, descubrir dónde se han realizado los cambios estéticos, un poco como si se tratara de un pasatiempo de los de “los equis errores”. Lo cierto es que cambios, haberlos, haylos –como las meigas en la Comunidad Gallega-, así que... veámoslos.

El frontal recibe un paragolpes con la entrada inferior de aire que parece más ancha y con unas líneas más marcadas. Los faros mantienen sus formas originales, con unas marcadas “cejas” en su parte superior, donde se aloja una batería de leds luminosos que hacen las funciones de intermitentes, y reciben unos cristales completamente lisos y sin tallar que dejan ver sin ningún problema las ópticas. Los faros antiniebla también reciben estos cristales lisos se llevan a los extremos de la abertura del paragolpes y se medio ocultan por la presencia de una rejilla fina cuando están apagados. La parrilla ovoide –denominada de forma popular “los riñones”- ha sido reestilizada en su forma ligeramente y cuentan con unas varillas transversales cromadas en todos los motores de seis y ocho cilindros.

La zaga también se distingue en sus ópticas, que reciben también los cristales lisos y transparentes con los intermitentes de diodos luminosos que ofrecen una mejor visibilidad en todo tiempo, menor tiempo de encendido y apagado, y resultan más ahorrativos en su consumo. En el interior también se han realizado algunos cambios como el descansabrazos de las puertas que ahora tiene un diseño más fluido y curvado abandonando las líneas rectas de antaño. El salpicadero recibe una ligera dosis de cambios que afectan principalmente a las combinaciones de colores de sus plásticos y tapicerías y la presencia de unos huecos portaobjetos de mayor capacidad.

En BMW no se han andado “con chiquitas” a la hora de poner todo su buen saber hacer en materia de elementos tecnológicos para su renovada Serie 5. Algunos de ellos ya son conocidos con anterioridad como puede ser la pantalla virtual denominada Head-up-Display que facilita al conductor datos relativos al navegador, la velocidad del coche o si está conectado el control de crucero, al que se suman el sistema de visión nocturna, que destaca en una pantalla situada en el salpicadero todos aquellos elementos que despidan una fuente de calor y el sistema de control automático de la velocidad que permite al coche circular manteniendo una velocidad previamente fijada. Este último tiene la particularidad de que trabajando de forma conjunta con el control de estabilidad permite que en zonas de curvas la velocidad pueda bajar de la inicialmente prefijada, tomando como referencia las lecturas de los sensores de aceleración lateral y del ángulo de giro del volante. Una vez superada esta fase de deceleración, el sistema automáticamente procede a subir la velocidad hasta alcanzar los valores prefijados al principio.

Como novedad se puede añadir a este sistema la función stop&go que, mediante un radar instalado en el frontal del vehículo, permite no sólo mantener una velocidad determinada, sino también la distancia que queremos tener con el coche que nos precede –hasta cuatro posibilidades- llegando incluso a detener por completo el coche si el vehículo que llevamos delante llegara a pararse por completo. Si antes de 3 segundos el coche de delante arranca, el sistema pondría en movimiento nuestro coche de forma automática, transcurrido ese tiempo es el conductor el que deberá indicarle al coche mediante un toque en el pedal del acelerador o volviendo a apretar la tecla “resume”, situada en el mando satélite del control de velocidad, que desea volver a ponerse en movimiento.

El Serie 5 también se puede equipar con dos “gadgets” de última hornada: el sistema de aviso de cambio de carril y el asistente automático de luces largas –que se estrenó en la Serie 7-. El primero de ellos detecta que el coche está saliéndose de la trayectoria recta –lee las líneas de separación de carriles mediante unas cámaras situadas en los espejos retrovisores- y entiende, salvo que pongamos antes el intermitente, que es una maniobra de despiste o que el conductor está dormido, avisando mediante una vibración en el volante esta circunstancia. Un sistema menos avanzado ya lo estrenó Citroën en su C4 sólo que en este modelo es el asiento del conductor el que vibra. El segundo es un mecanismo que pasa de forma automática de luces largas a cortas cuando detecta la presencia de un coche de frente o si la distancia con el coche que nos precede es menor que la que el propio sistema lleva definida e, incluso, cuando entramos en una zona suficientemente iluminada.

Por regla general el alternador está desacoplado en aceleración con lo que no necesita de ningún aporte de consumo de combustible para ir recargando la batería, lo que supone una disminución del consumo de carburante. La segunda es la optimización de la aerodinámica del coche. Cuando el sistema detecta que tanto el sistema de refrigeración del motor como el de los frenos no tienen necesidad de caudal para su enfriamiento, cierra las trampillas de entrada de aire mejorando su coeficiente aerodinámico y, por consiguiente, reduciendo el consumo de carburante.

Si a esta mecánica la unimos la nueva caja de cambios automática con accionamiento tipo secuencial tanto desde la palanca como de las levas ubicadas en el volante, se podría decir que estamos ante un delicioso pastel que mantiene todo su dulce sabor y que, encima, no engorda. Rico, rico, que diría nuestro cocinero más televisivo. El bastidor está a la altura de lo que se espera en un coche de este talante. Su equilibrado reparto de pesos, su propulsión trasera y una dirección suave y bastante precisa –y encima más rápida si lo dotamos de la opcional dirección activa-, hacen que las carreteras con curvas sean una placentera situación que se nos hace bastante corta a menos que viajemos de punta a punta de nuestra geografía. La Serie 5 de BMW empezará su comercialización en nuestro mercado a partir del próximo mes de abril, con todas sus variantes mecánicas, de carrocería y de tracción ya que se mantienen las variantes con tracción total tanto con motores de gasolina como turbodiesel.

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