BMW M6 Cabrio vs Jaguar XKR Convertible

Si ver de cerca un BMW Serie 6 Cabrio o un Jaguar XK Convertible ya despierta los celos del público, cuando se trata de un M6 o un XKR el asunto ya llega al grado de envidia cochina. Y no es para menos.
-
BMW M6 Cabrio vs Jaguar XKR Convertible
BMW M6 Cabrio vs Jaguar XKR Convertible

Uno acaba por no saber si es más desorbitado el precio o la caballería disponible. Pagar una cantidad insolente de dinero por un descapotable de 2+2 plazas puede parecer indigno para la mayoría de los mortales. Tener más de 500 CV bajo el pie derecho seguro que resulta indecente para otra buena parte de la población. Algunos podrán decir incluso que hay coches más caros, potentes y pequeños por dentro.

Sus rivales, desde luego, están a la altura, porque en esta cuadra hay purasangres como un Porsche 911 Turbo Cabriolet, un Aston Martin DBS Volante Touchtronic o un Bentley Continental GTC Speed

Tener la ocasión de probarlos es un privilegio y una delicia, pero decidir cuál es mejor y explicar por qué resulta una tarea mucho más compleja. Sobre todo por el espectacular paso adelante que ha dado el Jaguar XKR Convertible tanto en lo referente al bastidor como al motor.

Oficialmente, la diferencia de peso entre ambos modelos resulta claramente desfavorable para el BMW M6 Cabrio, con 205 kilos más. Realmente, sin embargo, la báscula demuestra que el Jaguar XKR Convertible sólo es 68 kilos más ligero. Sin embargo, el Jaguar XKR Convertible se percibe un poco más liviano al volante. De hecho, el Jaguar XKR Convertible es mucho más suave, permite una conducción más relajante. El BMW M6 Cabrio es muscular, exige un esfuerzo considerable para llevarlo a ritmo ligero, no digamos para exprimirlo. Para hacer esto último, por cierto, hacen falta unas manos bien firmes y expertas, sea con las ayudas electrónicas conectadas, sea con la caballería a pelo. El BMW M6 Cabrio es de esos coches que requiere llegar a la curva con los deberes bien hechos, sobre todo porque el cambio puede no contribuir a facilitar las cosas.

Por ejemplo, conviene preprogramar bien la gestión del cambio antes de darse una alegría y adaptarla al estilo de conducción, porque de lo contrario uno se puede encontrar con la sensación de quedarse colgado en el momento más inoportuno. Eso sí, en caso de hacer las cosas como Dios manda, la eficacia es considerable y la velocidad de paso por curva puede alcanzar niveles estratosféricos. En el Jaguar XKR Convertible el control de estabilidad es más impertinente, brusco y molesto incluso en algunos casos. El del BMW M6 Cabrio pasa desapercibido en comparación.

Las suspensiones son más cómodas en el Jaguar XKR Convertible. El Jaguar XKR Convertible, además, se deja inscribir mejor en la curva que el BMW M6 Cabrio, a éste hay que trabajarlo y hacerle entrar. Con el autoblocante activo de control electrónico y el DSC en modo Trac, el Jaguar XKR Convertible permite hacer diabiuras, pero que no se enteren en la DGT.

El , con un patadón imponente. Luego, a medio y alto, sigue corriendo un disparate porque a fin de cuentas son 510 CV, pero no tiene la respuesta eterna y contundente del V10 de BMW. En el Jaguar XKR Convertible, si uno se atreve a hundir el acelerador, las marchas se suceden con tal celeridad que no parece existir el tiempo. El BMW M6 Cabrio, como buen atmosférico, basa su caballería en un alto régimen de giro, bien por encima de las 8.000 vueltas, mientras que el Jaguar XKR Convertible tiene la zona roja a 6.500.

Además, el motor del BMW M6 Cabrio manifiesta lo mejor de sí mismo a partir de medio régimen, con una estirada fenomenal y un aullido tan políticamente incorrecto y molesto para el público como gratificante para quien maneja el volante. Basta un breve vistazo a las cifras de adelantamientos y, sobre todo de recuperaciones, para entender de qué estamos hablando.

Claro que en una utilización razonable, si eso es posible con estos artefactos, la totalidad de los usuarios encontrará mayor placer con el Jaguar XKR Convertible que con el BMW M6 Cabrio o, al menos, sentirá la satisfacción o la sensación de estar aprovechando un mayor porcentaje de las interminables posibilidades del motor.

Del consumo real hay que matizar que ni uno ni otro gastan realmente lo que se ve en los datos oficiales... ni tampoco en los nuestros. Si con un coche normal se producen dispersiones a la hora de llevarlos en condiciones de uso diario con respecto a las cifras que nosotros verificamos —no digamos ya frente a las homologadas en laboratorio por los fabricantes—, en estos dos modelos las diferencias son bastante mayores.

Con todo, con el Jaguar XKR Convertible se puede llegar a ver un consumo medio en el ordenador de poco más de 15 l/100 km; en el BMW M6 Cabrio, para bajar de los 18 hay que conducir como si el acelerador tuviera alfileres y fuéramos descalzos.

Cuatro con reparos

Uno acaba por no saber si es más desorbitado el precio o la caballería disponible. Pagar una cantidad insolente de dinero por un descapotable de 2+2 plazas puede parecer indigno para la mayoría de los mortales. Tener más de 500 CV bajo el pie derecho seguro que resulta indecente para otra buena parte de la población. Algunos podrán decir incluso que hay coches más caros, potentes y pequeños por dentro.

Sus rivales, desde luego, están a la altura, porque en esta cuadra hay purasangres como un Porsche 911 Turbo Cabriolet, un Aston Martin DBS Volante Touchtronic o un Bentley Continental GTC Speed

Tener la ocasión de probarlos es un privilegio y una delicia, pero decidir cuál es mejor y explicar por qué resulta una tarea mucho más compleja. Sobre todo por el espectacular paso adelante que ha dado el Jaguar XKR Convertible tanto en lo referente al bastidor como al motor.

Oficialmente, la diferencia de peso entre ambos modelos resulta claramente desfavorable para el BMW M6 Cabrio, con 205 kilos más. Realmente, sin embargo, la báscula demuestra que el Jaguar XKR Convertible sólo es 68 kilos más ligero. Sin embargo, el Jaguar XKR Convertible se percibe un poco más liviano al volante. De hecho, el Jaguar XKR Convertible es mucho más suave, permite una conducción más relajante. El BMW M6 Cabrio es muscular, exige un esfuerzo considerable para llevarlo a ritmo ligero, no digamos para exprimirlo. Para hacer esto último, por cierto, hacen falta unas manos bien firmes y expertas, sea con las ayudas electrónicas conectadas, sea con la caballería a pelo. El BMW M6 Cabrio es de esos coches que requiere llegar a la curva con los deberes bien hechos, sobre todo porque el cambio puede no contribuir a facilitar las cosas.

Por ejemplo, conviene preprogramar bien la gestión del cambio antes de darse una alegría y adaptarla al estilo de conducción, porque de lo contrario uno se puede encontrar con la sensación de quedarse colgado en el momento más inoportuno. Eso sí, en caso de hacer las cosas como Dios manda, la eficacia es considerable y la velocidad de paso por curva puede alcanzar niveles estratosféricos. En el Jaguar XKR Convertible el control de estabilidad es más impertinente, brusco y molesto incluso en algunos casos. El del BMW M6 Cabrio pasa desapercibido en comparación.

Las suspensiones son más cómodas en el Jaguar XKR Convertible. El Jaguar XKR Convertible, además, se deja inscribir mejor en la curva que el BMW M6 Cabrio, a éste hay que trabajarlo y hacerle entrar. Con el autoblocante activo de control electrónico y el DSC en modo Trac, el Jaguar XKR Convertible permite hacer diabiuras, pero que no se enteren en la DGT.

El , con un patadón imponente. Luego, a medio y alto, sigue corriendo un disparate porque a fin de cuentas son 510 CV, pero no tiene la respuesta eterna y contundente del V10 de BMW. En el Jaguar XKR Convertible, si uno se atreve a hundir el acelerador, las marchas se suceden con tal celeridad que no parece existir el tiempo. El BMW M6 Cabrio, como buen atmosférico, basa su caballería en un alto régimen de giro, bien por encima de las 8.000 vueltas, mientras que el Jaguar XKR Convertible tiene la zona roja a 6.500.

Además, el motor del BMW M6 Cabrio manifiesta lo mejor de sí mismo a partir de medio régimen, con una estirada fenomenal y un aullido tan políticamente incorrecto y molesto para el público como gratificante para quien maneja el volante. Basta un breve vistazo a las cifras de adelantamientos y, sobre todo de recuperaciones, para entender de qué estamos hablando.

Claro que en una utilización razonable, si eso es posible con estos artefactos, la totalidad de los usuarios encontrará mayor placer con el Jaguar XKR Convertible que con el BMW M6 Cabrio o, al menos, sentirá la satisfacción o la sensación de estar aprovechando un mayor porcentaje de las interminables posibilidades del motor.

Del consumo real hay que matizar que ni uno ni otro gastan realmente lo que se ve en los datos oficiales... ni tampoco en los nuestros. Si con un coche normal se producen dispersiones a la hora de llevarlos en condiciones de uso diario con respecto a las cifras que nosotros verificamos —no digamos ya frente a las homologadas en laboratorio por los fabricantes—, en estos dos modelos las diferencias son bastante mayores.

Con todo, con el Jaguar XKR Convertible se puede llegar a ver un consumo medio en el ordenador de poco más de 15 l/100 km; en el BMW M6 Cabrio, para bajar de los 18 hay que conducir como si el acelerador tuviera alfileres y fuéramos descalzos.

Cuatro con reparos
Te recomendamos

Hay un público fiel que sigue apostando por las berlinas tradicionales, y ahí el Lexu...

Espacio de carga, confort en viaje y capacidad para dormir en su interior hacen de lo...

El Kia Stinger GT, la versión más deportiva de la berlina surcoreana, se ve las caras...

Del 7 al 13 de septiembre tienes ocasión de vivir una experiencia exclusiva a los man...

El Ford Focus siempre ha sido un compacto de retos y récords, y su cuarta generación ...

Nuevo rival en circuito para el Kia Stinger GT, la versión más deportiva de la berlin...