BMW 116d

Incluso tratándose de una motorización discreta, el 116d resulta un compacto apetecible con el que se puede disfrutar de la conducción. No hay que esperar prestaciones deportivas, pero sí un comportamiento de alto nivel y el típico tacto BMW, combinado con unos consumos ridículos.
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BMW 116d
BMW 116d

Sin perder su filosofía de modelo ‘premium’, el BMW 116d se presenta como la alternativa más económica del Serie 1 dentro de la gama Diesel. Pero no por ello deja de ser un coche aspiracional, pues sólo por lucir el logotipo de BMW en el frontal se convierte en objeto de deseo para muchos. La principal característica de este propulsor es que va un paso más allá en el siempre candente tema de los consumos y la eficiencia, pues pocos coches son capaces de exprimir cada gota de gasóleo como lo hace este, ni siquiera sus poco sedientos hermanos 118d y 120d, con los que comparte el bloque motor de cuatro cilindros, 2 litros y un turbocompresor. Gran parte del secreto está en la electrónica, que limita la potencia a 115 CV (casi 118 CV obtenidos en nuestro banco), respecto a los 143 y 177 CV de los 118d y 120d. El resultado es una reducción del consumo medio de nada menos que 0,5 l/100 km en comparación con la versión más potente, y de 0,1 l/100 km frente al 118d, siempre según las mediciones de nuestro Centro Técnico. En resumen, son 5,7 l/100 km de media los que hemos obtenido de esta unidad de pruebas, y eso que estaba equipada con neumáticos opcionales más anchos que los de serie.

En cuanto a comportamiento, no hay prácticamente diferencia respecto a otros BMW Serie 1, pues hace gala del mismo bastidor y una puesta a punto similar; el diámetro de los frenos es algo menor, y los traseros dejan de ser ventilados, pero no dejan de ser adecuados y cumplen su función sin rechistar, incluso haciendo un uso exigente de ellos. Eficacia y precisión son los adjetivos que nos vienen a la mente para definir este coche, ya que resulta muy inmediato y fiel a las órdenes de una dirección bastante rápida, cuyo agradable tacto informa bien del límite de adherencia de los neumáticos. Nuestra unidad, equipada con el paquete deportivo M, montaba ruedas 205/50 R17 delante y 225/45 R17 detrás, de tipo runflat, en lugar de las de serie, que son convencionales (asociadas a un kit reparapinchazos), de la medida 195/55 R16 en ambos trenes. El paquete M es una elección acertada para quienes prime la estética por encima de todo, ya que en este caso no aportan una ventaja real en cuanto a dinamismo de marcha, sobre todo por su mayor anchura y, por tanto, resistencia de rodadura.

Es cierto que, junto con la suspensión deportiva —incluida entre los elementos de esta opción conjunta—, se mejora el agarre y muy probablemente la frenada, pero se desequilibra el paso por curva en caso de realizar una conducción muy deportiva, porque el coche, que de por sí es bastante neutro, se vuelve algo más subvirador y el tren trasero resulta prácticamente incapaz de redondear los giros en situaciones extremas, por mucho que lo intentemos provocar a golpe de gas, algo que sólo será realmente eficaz si se hace sobre suelo mojado. Claro está que para ello hay que desactivar completamente el control de estabilidad o, mejor, activar el modo DTC, que permite cierto deslizamiento controlado del tren trasero para ganar agilidad en determinadas circunstancias, pero manteniendo las ayudas electrónicas a la conducción. En cualquier caso, y dado que se trata de la versión menos potente de la gama, cumple más que de sobra las expectativas, pero sin llegar a ofrecer las dotes deportivas de motorizaciones superiores.

En lo que respecta a la utilización normal diaria, es decir, con recorridos urbanos, entre el tráfico, o en vías interurbanas, el BMW 116d se convierte en un agradable medio de transporte. El confort de marcha es algo más elevado de lo que suele ser habitual en otros Serie 1 —incluso Serie 3— que han pasado por nuestras manos, tanto por la equilibrada suspensión como por los asientos incluidos en el paquete M, de atractivo tapizado y acertado mullido. Su contorno se ajusta perfectamente al cuerpo, a pesar de no contar con reglaje lumbar de serie. Sin embargo, lo mejor de todo es la elasticidad del motor y su entrega de par increíblemente temprana, algo que propicia el empleo de marchas largas incluso en ciudad y contribuye a la ‘eco conducción’ sin menoscabo del placer al volante. Además, en los semáforos el motor se para solo y arranca de nuevo al pisar el embrague para insertar una marcha. La respuesta al acelerador es siempre muy inmediata, uniforme y sin zonas ‘vacías’ a lo largo de toda la banda del cuentavueltas, desde prácticamente el ralentí hasta cuando lo estiramos en busca de la zona roja. Por otro lado, los desarrollos de la caja de seis marchas son los mismos que en el 118d y su cuidado escalonamiento permite sacar muy buen partido de la mecánica; la velocidad máxima se alcanza en quinta, mientras que la sexta es de desahogo. El manejo del cambio y el tacto de los pedales es, como siempre en BMW, impecable.

La principal pega viene a la hora de revisar la lista de equipamiento, en la que echamos de menos algunos elementos, pero sobre todo por el importante desembolso adicional que tendremos que aportar si queremos poner el coche completamente a nuestro gusto a base de apetecibles extras, ya que el precio de algunas opciones es caro: regulación del apoyo lumbar (307 euros), faros bi-xenón (656 euros), sensor de lluvia y encendido de faros automático (143 euros), control de velocidad de crucero (295 euros), sistema manos libres Bluetooth (677 euros) o conexión USB (328 euros). La sofisticada dirección activa queda reservada para las motorizaciones superiores. Como punto favorable, queda exento del Impuesto de Matriculación, ya que sus emisiones de CO2 homologadas no superan los 120 gr/km, pues son de sólo 118 gr/km (119 gr/km el 118d y 128 gr/km el 120d). También se beneficia del plan 2000E, a lo que hay que añadir los descuentos puntuales ofrecidos por el fabricante, ya sea en precio final o a la hora de adquirir paquetes de opciones conjuntas. Aún así sigue siendo un modelo exclusivo, y eso se paga.

— Motor en baja
— Consumos
— Comportamiento

— Equipamiento de serie
— Habitabilidad trasera
— Maletero

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